martes, 10 de julio de 2012

Colombia: Los Derechos Humanos y el DIH como formas de hacer política

ANNCOL
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Ha aparecido el informe de la ONG, CINEP sobre el Conflicto colombiano en 2011 y de el cual se extrae el siguiente cuadro que muestra la distribución geográfica del mismo:


Y contradice obviamente, todas las informaciones de las ONG de las FFMM, la CIA y violentólogos del régimen, quienes a través de un enorme despliegue mediático dirigido desde la oficina presidencial de JM Santos, informan al pueblo colombiano y al resto del mundo, que el largo conflicto Social y Armado de Colombia está reducido a unas cuantas madrigueras de las FARC, a donde están reducidos los insurgentes comiendo raíces.

Es indudable que este informe es un avance, si se le compara con informes similares. Sin embargo, ANNCOL se permite hacer algunas consideraciones conceptuales y políticas al mismo:

1 No se entiende por ejemplo, que el pundonoroso sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien incluso en contra las altas jerarquías de la iglesia Católica de Colombia, ha ganado su merecido prestigio defendiendo la causa de los humillados y ofendidos, arriesgando su propia vida para mostrar que” el paramilitarismo es una estrategia militar del Estado”, ahora avale con su nombre el lenguaje “apanelado”, interesado y sesgado de algunas ONG y, después de confirmar la consolidación y persistencia del Paramilitarismo lo llame: “actor armado ilegal del conflicto, vinculado no solo al narcotráfico y a la explotación ilegal de recursos naturales, sino también a estructuras de poder económico y político de las regiones” . Es decir: ¿el paramilitarismo, ha dejado de ser una herramienta esencial de la estrategia militar del Estado?

2 También a la insurgencia armada, que para efectos del el DIH reclamado como bandera por el informe, es definida como una Parte del conflicto, se le da el tratamiento de “actor armado ilegal” para despojarla de cualquier connotación política.

3 El pesimismo que brota de la información empírica manejada en el informe, y convierte en una forma de hacer política a los Derechos Humanos responsabilidad del Estado y el DIH responsabilidad de las partes del conflicto interno; les hace decir que estamos en “un callejón sin salida”, donde las experiencias positivas de pasados intentos de dialogo entre la insurgencia y el Estado son fracasos absolutos, y además que, “la solución al conflicto no se ve próxima” o en el caso remoto de que se llegue a dar, será “”negociada”. Contradicen todo el optimismo anterior de los volúmenes escritos de los “callejones con salida” y la solución política amplia y democrática, ahora reducida a una simple negociación con la insurgencia del aspecto armado del conflicto ¿En qué quedó su aspecto social? ¿Se hara negocio también con la sociedad civil, cuáles cosas y entre quienes?

4 Finalmente para relativizar la importancia que le da la clase dominante a este tipo de informes; miremos la “teoría del Desgaste” sostenida por Ramón Ortiz, uno de esos violentólogos del régimen, profesor de la Universidad de los Andes de Bogotá e investigador de Real Instituto Elcano (España) en su reciente articulo “Cifras y Estrategia” (El tiempo 15 junio 2012), donde con su particular manera prepago, refuta cifras y datos empíricos para justificar su guerra contra el terrorismo. Articulo que se escribió antes del “pequeño desgaste” sufrido en estos días por su promotor y amigo Juan Manuel Santos y su Estado, con el estruendoso descarrilamiento de su Locomotora Jurídica para la Impunidad, logrado gracias a la grieta que se ha abierto entre Uribe Vélez y Santos y ha sido sabiamente utilizada por el pueblo movilizado y consciente políticamente:

“..El plan de guerra ‘Espada de Honor’, adelantado por el Ministerio de Defensa, ha sido víctima de esta peculiar “aritmética de la guerra”. Observadores y comentaristas han presentado el incremento de ciertos delitos -terrorismo, militares y policías asesinados, etc.- como prueba de que la guerrilla se está fortaleciendo.

Sin embargo, los resultados de ‘Espada de Honor’ desmienten estas visiones. De hecho, el DESGASTE de los grupos armados se está acelerando. Entre enero y mediados de mayo, por ejemplo, el número de miembros de las Farc dados de baja aumentó en un 39 por ciento y las capturas, en un 72 por ciento… El nuevo plan de guerra ha flexibilizado esta aproximación y apostado por desmantelar las retaguardias de la guerrilla. Como respuesta, los terroristas han intensificado su accionar para tratar de defender sus baluartes territoriales. Sin embargo, esta tendencia tiene fecha de vencimiento. A medida que se incremente su DESGASTE, la guerrilla verá mermada su capacidad operativa y reducido su potencial para realizar ataques.

El desenlace será un nuevo balance de fuerzas que colocará a los grupos armados en una posición de marginación estratégica y al Estado, a las puertas de ganar la batalla contra el terror”. ( http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/cifras-y-estrategia-roman-d-ortiz-columnista-el-tiempo_11949584-4).

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