miércoles, 11 de julio de 2012

El gobierno español anuncia un nuevo ajuste por 65 mil millones de euros

PL

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, anunció hoy nuevas medidas de ajustes para ahorrar 65 mil millones de euros en los próximos dos años y medio, mediante la subida de impuestos y recortes del gasto.

En una comparecencia en el Congreso de los Diputados (Cámara baja), Rajoy anticipó que aumentará el tipo general del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) del 18 al 21 por ciento, una de las principales exigencias de Europa y el Fondo Monetario Internacional.

El IVA reducido, reservado a ciertos productos, pasará del ocho al 10 por ciento, mientras se mantendrá en el cuatro por ciento el denominado superreducido para los artículos de primera necesidad.

Los duros recortes anunciados por el Ejecutivo del derechista Partido Popular (PP) se enmarcan dentro de un nuevo programa de austeridad impuesto a España por la Unión Europea (UE), tras lograr una flexibilización de su meta de reducción del déficit público.

Rajoy adelantó, además, que su administración suprimirá la paga extra de Navidad a los funcionarios del Estado y reducirá las prestaciones por desempleo, en un país con más de cinco millones 600 mil parados, la tasa más alta del mundo industrializado.

Dentro de sus drásticas propuestas, el también líder del PP indicó que acelerará la entrada en vigor de la reforma del sistema de pensiones (retiro a los 67 años) y de la jubilación anticipada, elevará los impuestos al tabaco y eliminará la deducción por compra de vivienda.

Este enésimo paquete de consolidación fiscal representará en su conjunto, incluyendo ingresos y reducción de gastos, un tijeretazo de 65 mil millones de euros en dos años y medio, en torno al 6,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), remarcó el jefe del Ejecutivo.

El dirigente conservador también anunció una reforma de la administración que debería permitir un ahorro de tres mil 500 millones de euros.

Explicó que con estas transformaciones prevé una reducción del número de empresas públicas y una disminución del 30 por ciento en el número de concejales por tramos de población.

Todas estas condiciones fueron impuestas a Madrid por la UE, a cambio de una suavización del objetivo de reducción del déficit al 6,3 por ciento del PIB este año, al 4,5 por ciento en 2013 y al 2,8 por ciento en 2014.

El presidente del Gobierno español señaló que las perspectivas económicas para 2013 son más negativas de lo previsto y reconoció que España no tiene la libertad de quedarse como está, por lo cual serán necesarios "más sacrificios".

"En la situación actual crecer y crear empleo no es posible, atravesamos la segunda recesión más grave de nuestra historia, con un decrecimiento de la actividad económica cercana al dos por ciento", recordó.

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