miércoles, 11 de julio de 2012

México: Panorama de represión con Peña Nieto en la presidencia

Anayeli García Martínez (CIMAC)

El virtual candidato electo a la Presidencia de México, Enrique Peña Nieto, llevará en su próximo mandato el lastre que representa la represión policiaca que, como gobernador del Estado de México, ordenó en mayo de 2006 en Texcoco y San Salvador Atenco, donde 47 mujeres sufrieron tortura sexual.

Ni la polémica de los compromisos incumplidos como mandatario estatal, la falta de investigación en los casos de feminicidio, los excesivos gastos en publicidad, o la presunta compra del voto el pasado 1 de julio, logró el repudio social que generó la violencia de los cuerpos policiacos en Atenco.

Así lo advirtió Trinidad Ramírez -doña Trini-, quien encabezó el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) luego de que su esposo, Ignacio del Valle, fue encarcelado tras los hechos violentos.

El pasado 11 de mayo, durante su visita a la Universidad Iberoamericana como parte de su campaña electoral, Peña Nieto fue cuestionado por estudiantes sobre la represión en Atenco, lo que dio pie al surgimiento del movimiento YoSoy132.

En mayo de 2006, 47 mujeres fueron víctimas de malos tratos: desde violencia física, psicológica y verbal, tocamientos, insultos y amenazas, hasta tortura sexual.

Ante la falta de justicia en México, 11 de esas víctimas acudieron ante instancias internacionales y en noviembre de 2011 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aceptó el caso para su análisis.

Prevalece la impunidad

Las violaciones a los Derechos Humanos (DH) cometidas contra la gente de Atenco, entre encarcelamientos, persecuciones injustas y tortura sexual, hablan de un hombre represor que no le importaría originar un conflicto similar, advirtió Trinidad Ramírez.

Desde 2002 las y los pobladores de Texcoco y San Salvador Atenco y el FPDT se opusieron a la construcción de un aeropuerto en sus tierras, y en 2006 se solidarizaron con floricultores que fueron desalojados del mercado de Texcoco.

A seis años de distancia, doña Trini alertó que el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y en particular la llegada al poder de Enrique Peña Nieto, significan una debacle en materia de DH.

La activista consideró que hay riesgo de que nuevamente se intente arrebatar la tierra de las y los pobladores de Atenco, y que se cometan graves abusos a la hora de implementar los proyectos de infraestructura que el priista prometió durante su campaña presidencial.

“No podemos ser ingenuos y pensar que no lo haga (cometer violaciones a DH); él sirve a los empresarios, no es para representar al pueblo y defender la riqueza del pueblo”, aseguró.

“Salieron nuestros compañeros (de la cárcel), pero no se ha alcanzado la justicia porque no hay castigo para quienes violaron a nuestras compañeras y para quienes ordenaron, que son Peña Nieto, Wilfrido Robledo (ex titular de la Agencia de Seguridad Estatal), Eduardo Medina Mora (ex procurador general de la República), y Genaro García Luna (hoy secretario federal de Seguridad Pública)”.

Para Trinidad Ramírez el próximo gobierno de Enrique Peña Nieto estará en la mira, tan es así que en el Estado de México ya se creó el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero. “Estamos y seguiremos siendo la piedrita en el zapato”, lanzó.

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