Carlos Angulo
Los pueblos de Cajamarca no necesitan "agua," hasta ahora han vivido tranquilos con el agua que tienen y de nada les sirve aumentar el consumo del liquido elemento con reservorios artificiales si matan la naturaleza con una explotación minera criminal de "tajo abierto". Hacemos una sola pregunta al criminal Ollanta Humala ¿para qué quieren agua los cajamarquinos si se envenenan los pastos naturales del ganado, las tierras de cultivo con la erosión de químicos como el arsénico y el cianuro derivados de la explotación indiscriminada del oro? En el caso del proyecto Conga, lo principal no es el agua sino la defensa del medio ambiente y las tierras de cultivo. Lo demás es pura demagogia para incautos. Ollanta Humala debe sincerarse y decir por qué se produce la audaz defensa de Yanacocha-Newmont, sabiendo que es una empresa corrupta y desalmada, antecedentes del mal manejo empresarial en la propia Cajamarca sobran.
La minería puede ir con sistemas de explotación más modernos y de alta tecnología, el oro puede salir de Cajamarca, con menores utilidades es cierto, pero sin destruir la naturaleza llenando las lagunas naturales con relaves y desperdicios de desmonte envenenado.
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