viernes, 27 de julio de 2012

Pesadilla que México no merece

Eduardo Ibarra Aguirre (FORUMENLINEA)

Por experiencia propia tengo contraindicado la lectura de información de tipo político antes de dormir. La última docena de días violé sin recato la norma y acabo de pagar las consecuencias con el reportaje Peñistas de corazón, de Jorge Carrasco Araizaga.

En recuperación de una severa infección estomacal, la lectura del texto me situó en sueños, pesadillas, acompañados de algo de temperatura, en una reunión con los personajes que para el texto “parece que sólo los unifica una cosa: la defensa a ultranza de Enrique Peña Nieto. No permiten que el candidato sea tocado, pese a las reiteradas violaciones a la ley que ha cometido él y su partido. Desde hace años el exgobernador mexiquense es su consentido”.

El recuento del semanario Proceso, situado su arranque en 2009, rescata que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se mutó en el defensor principal de Peña, del Revolucionario y su aliado el Verde, aun contra la propia legislación electoral, desde que los partidos Acción Nacional y de la Revolución Democrática comenzaron a impugnar su proselitismo ilegal.

La decisión más reciente, tomada horas antes de que se instalaran las casillas, fue para apoyar al Instituto Federal Electoral en su negativa de congelar los fondos y cuentas del banco Monex que, presuntamente, utilizó el Institucional para la compra de votos. La multiplicación de pruebas para demostrar la utilización alegada de recursos ilegales, pisó tan certeramente un doloroso callo de la dirigencia tricolor que ésta reajustó su estrategia y reinició una ofensiva para demostrar que gobiernos perredistas desviaron recursos públicos multimillonarios para Andrés Manuel López Obrador.

El mensaje de los hombres de Peña, redimensionado en Televisa, no es nuevo sino manufacturado en junio, pero en la medida que se sienten investigados por contados medios de difusión masiva, reaccionan con los viejos instintos del partido que advierte a su opositor: si me denuncias de corrupto e ilegal porque compré votos, hago lo mismo contigo. Mas el reto de AMLO a EPN para cotejar propiedades y cuentas bancarias puede resultar demoledor.

Olvidan los estrategas del marido de Angélica Rivera que empeñaron sus mejores esfuerzos, apuntalados por el oligopolio mediático, en venderle al país una telenovela rosa sobre la impecable elección (Roger Bartra dixit), tipo Suecia. Con este reajuste reconocen que mintieron, como lo evidencia la tercera jornada de movilizaciones en 90 ciudades.

Tampoco los magistrados coadyuvan al rescate de la imagen del TEPJF y la percepción sobre la mala calidad democrática de la jornada presidencial, cuando antes de cumplir con sus obligaciones profesionales, por las cuales se les paga demasiado bien, envían cuatro mensajes de advertencia sólo a Obrador y sus votantes: “Nadie ganará en la mesa lo que no obtuvo en las urnas”, sentenció dos veces Alejandro Luna Ramos, el portador de una credencial del PRI desde los 20 años de edad, apuntalado además por su hermana Margarita desde la Suprema Corte para ocupar la presidencia, tras una disputa intestina con Maricarmen Alanís Figueroa –la amiga de Margarita Zavala–, a quien derrotó por un voto, el suyo.

Ajustes internos de cuentas en aras de hacerse del control del poder burocrático, como la deposición de Flavio Galván Rivera en 2007; acusaciones de “posibles actos de corrupción”; reuniones de Salvador Olimpo Nava Gomar con Jorge Hank Rohn, cuando éste tenía un juicio en el TEPJF; sesiones de Alanís Figueroa con operadores de Peña Nieto, forman parte de las cartas credenciales del TEPJF que me provocaron la pesadilla y es indispensable evitársela a México.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.