miércoles, 8 de agosto de 2012

Argentina: Avances legislativos, pero no tanto en las políticas judiciales

Irina Santesteban (LA ARENA)
Desde la Corte Suprema de Justicia de la Nación se impulsan políticas de equidad de género al interior del Poder Judicial, pero la discriminación sigue existiendo en los Tribunales y en las sentencias que dictan los jueces.

La presencia de las mujeres en cargos importantes de la estructura judicial, no siempre fue un avance decisivo en la promoción de políticas para la erradicación de la discriminación de género, tanto en lo atinente a participación de mujeres en cargos relevantes de la magistratura, como en los contenidos de las sentencias y resoluciones judiciales.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación cuyos integrantes fueron designados, con el gobierno del presidente Néstor Kirchner, a través de un procedimiento más participativo, y priorizando a figuras de importante trayectoria en el campo del derecho, viene tomando algunas medidas positivas para dotar al Poder Judicial de una perspectiva de género.

La llegada de mujeres juristas al más alto Tribunal de la Nación, como las ministras Carmen Argibay y Elena Highton, favoreció esa perspectiva y la elaboración de políticas tendientes a combatir la discriminación de género en ese poder. Pero el camino es largo y dificultoso.

Derecho masculino

La Defensoría Oficial de la Nación, a cargo de Stella Maris Martínez, publicó en junio de 2010 un informe sobre "Discriminación de Género en las Decisiones Judiciales: Justicia Penal y Violencia de Género", a cargo de Raquel Asensio. En su presentación plantea que "el derecho fue diseñado e implementado atendiendo a las necesidades masculinas. Por ello, tanto las normas, las instituciones y las prácticas jurídicas tienden a invisibilizar las experiencias y las necesidades jurídicas específicas de las mujeres. Estas circunstancias hacen que el sistema de administración de justicia y sus operadores judiciales no siempre estén preparados para atender adecuadamente las demandas femeninas, incluidas entre ellas, la necesidad de procesar las denuncias de hechos de violencia contra las mujeres con una perspectiva de género".

El informe, realizado con la colaboración de la Comisión sobre Temática de Género de la Defensoría, fue presentado en el Encuentro Internacional sobre Violencia de Género: Taller Acceso a la Justicia y Defensa Pública, que se realizó en junio de 2010 en el Palacio San Martín del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Su propósito fue "analizar las prácticas de la justicia penal en el tratamiento de los casos de violencia de género a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos". Es que, para la autora del informe, se trata de "poner en evidencia que la impunidad que muchas veces rodea estos casos es un problema de discriminación".

Femicidios

Un ejemplo de ello son los femicidios, que son los homicidios -evitables- cometidos contra las mujeres por razones de género. Como en la Argentina no hay datos oficiales sobre las denuncias por violencia de género, ni tampoco sobre los casos de femicidios, el informe tomó datos de la Asociación Civil "La Casa del Encuentro", que desde 2008 elabora un informe anual sobre los casos de femicidios que se publican en los medios de comunicación. De estos datos surge que en 2009 los medios de comunicación dieron a conocer 217 casos de femicidios. La Casa del Encuentro ha dado a conocer que durante 2011, los casos de femicidios (siempre publicados en los medios de prensa) fueron 282. En todos ellos, los sospechados son sus parejas o ex parejas.

Reforma del código

La dimensión de esta problemática de la violencia de género, dio lugar a que en abril de este año la Cámara de Diputados diera media sanción a un proyecto de ley que agrava la pena en casos de homicidio por violencia de género, y descartando la posibilidad de atenuación cuando el victimario haya tenido antecedentes por violencia.

Con el proyecto, se reforma el artículo 80 del Código Penal en su inciso 1, penalizando con reclusión o prisión perpetua "al que matare a su ascendiente, descendiente, cónyuge, ex cónyuge, o a la persona con quien mantiene o ha mantenido una relación de pareja, mediare o no convivencia".

Asimismo, se modificó el inciso 4 del artículo 80, que define al femicidio como "un crimen hacia una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y mediare violencia de género", incorporando como causales, cuando fuere cometido por "placer, codicia, odio racial, religioso, de género o a la orientación sexual, identidad de género o su expresión".

Fabiana Tuñez, de la Casa del Encuentro, considera la incorporación del femicidio al Código Penal como "un reconocimiento" al reclamo de muchos años de los movimientos de mujeres. A la vez sostiene que la clave de la ley será su aplicación concreta por parte de los jueces. Es que el caso de Marisel Zambrano, asesinada a los golpes por su pareja, en 2008, fue una demostración de la falta de perspectiva de género en la Justicia. En la sentencia, el juez condenó al hombre a cinco años de prisión porque consideró que "no hubo intención de matarla".

Derechos humanos

Volviendo al informe elaborado por la Defensoría Oficial de la Nación, expone en primer lugar que la violencia de género es una violación a los derechos humanos de las mujeres, de conformidad con los estándares que en esta temática plantean las Naciones Unidas. En segundo lugar, se analiza el deber del Estado de investigar con debida diligencia las violaciones a los derechos humanos, en casos de violencia de género. Y luego se exponen casos concretos referidos a omisión de investigar por parte de los órganos judiciales, así como investigaciones aparentes, falta de exhaustividad en el análisis de la prueba colectada, prácticas discriminatorias, tales como la utilización de prejuicios y estereotipos de género en las investigaciones relevadas. También se expone sobre los derechos de las víctimas en el marco de los casos de violencia de género, y por último, la figura del avenimiento en el Código Penal.

Este trabajo de investigación y análisis sobre Violencia de Género y Justicia Penal, debería ser de capacitación permanente en todos los poderes judiciales del país, con actualización de los casos analizados.

Si los jueces penales tuvieran una formación con perspectiva de género, muchos casos no hubieran llegado a su trágico desenlace, pues la mayoría de los femicidios fueron precedidos por situaciones de violencia, no siempre atendidas por la Justicia.

Justeza del reclamo

Que el informe concluya con un estudio sobre la figura del avenimiento, nos lleva al caso del asesinato de la joven pampeana Carla Figueroa, muerta por su flamante esposo, quien había sido beneficiado con esta figura para salir de prisión luego de haber sido denunciado por Carla.

Allí radica la justeza del reclamo de las especialistas en temas de género, cuando piden no sólo leyes para condenar la violencia contra las mujeres y políticas públicas para erradicar todas las formas de discriminación hacia la mujer, sino también que los jueces tengan una sólida formación en esta problemática, para terminar con los prejuicios y concepciones patriarcales, tan presentes en investigaciones penales y sentencias.

Políticas

Además de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, también los tribunales superiores y cortes provinciales, deben no sólo crear oficinas de la Mujer, sino también impulsar políticas judiciales para capacitar a jueces, funcionarios y empleados, sobre todo en aquellas provincias donde los poderes judiciales son conservadores y con una clara mentalidad machista.

Hace dos años, el juez Goane, integrante del Tribunal Superior de Justicia de Tucumán, escandalizó al país refiriéndose de manera despectiva a las "empleadas judiciales".

En Córdoba, el Tribunal Superior de Justicia, integrado por tres mujeres y cuatro varones, suscribió una Acordada discriminatoria hacia las funcionarias que piden licencia por maternidad (en esta provincia es de seis meses), por lo cual fue denunciado ante el Inadi y el Ministerio de Trabajo por el Gremio de los Judiciales.

Una publicidad de cigarrillos de los años 70 decía "Has recorrido un largo camino, muchacha". En la Justicia, es evidente que todavía falta un largo camino por recorrer, para que se pueda erradicar la discriminación y la violencia de género.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.