miércoles, 1 de agosto de 2012

Argentina: En Salta aumento el ingreso económico por turismo, y también el trabajo en negro

Marco Díaz Muñoz (COPENOA)

Las asimetrías de la desigualdad en la distribución de bienes es una realidad que desgarra, más, si esta se acentúa por la explotación del hombre por el hombre, manifestado en Salta, ante el aumento de los ingresos de empresarios turísticos por la bonanza de visitantes, pero en desproporción trasladada en desmedro para trabajadores precarizados, en negro, explotados, que ven aniquilados sus derechos, establecidos en convenios colectivos, los que son quebrantados, con la anuencia del Ministerio de Trabajo, ante inexistente controles, como operador, no al servicio del resguardo de derechos laborales, como supervisor, al ejercicio del poder de policía del trabajo fin de ese organismo estatal.

Carlos trabaja en un restauran del microcentro de Salta, pide resguardo de su nombre por miedo a perder el trabajo: “Nos pagan por noche, entre 50 y 100 pesos, todo en negro, no tenemos derechos a vacaciones, sin obra social, si me enfermo es mi problema, y como no tengo alternativa debo someterme”, aclara Carlos, un trabajar en negro de Salta.

Si establecemos un dato comparativo entre la desproporción de las ganancias traducido en explotación, hacia los trabajadores precarizados en el ámbito del turismo, es notable señalar una denuncia realizada por turistas, que pagaron 100 pesos por una docena de empanadas ricas y jugosas. Y que ante la consulta periodística al presidente de restaurantes sobre el precio de las empanadas, este lo convalido, enmarcado en la libertad de precios y el derecho a elegir. Sin lugar a dudas la respuesta nos ubica en el rubro.

Los guías turísticos, han levantado su voz en Salta, ante la precarización y el trabajo en negro. Ya son incontables las protestas que estos realizan, denunciando las jornadas de trabajo en negro, por la labor de guías para turistas. Son ellos, los impulsores de una Ley que regule la actividad, y denunciantes cotidianos por la inactividad del Ministerio de Trabajo, que hace la vista gorda, convirtiéndolo al Ministerio en parte de la explotación de miles de trabajadores en Salta.

Pablo, se desempeña hace diez años en una conocida peña. “Las propinas me permiten vivir y no el pago por noche que no supera los cien pesos con jornadas que oscilan entre seis y ocho horas hasta la madrugada. Intente varias veces que me blanquearan, pero no lo hacen, siendo la respuesta si no me gusta, que la puerta es grande, son incontables los compañeros en negro que pasan por la actividad”. Sobre el Ministerio de Trabajo Pablo afirma con una sonrisa irónica “En mi vida no conocí un inspector del Ministerio de Trabajo, como tampoco del sindicato. Esta actividad es algo así como tierra liberada para negreros, es el lado oscuro del turismo en Salta”.

El desguace de las empresas estatales, entregadas a multinacionales en la década del peronismo del 90, en el marco del plan denominado nuevo liberalismo, también afecto a órganos de control, como en Salta, al Ministerio de Trabajo, restándole poder de controlador, con menos inspectores, burocratizando el trabajo en terreno. Esto aconteció durante la primera gobernación del peronista Juan Carlos Romero prosiguiendo esa matriz en la actualidad.

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