miércoles, 1 de agosto de 2012

En Jujuy, marchan con las Madres y las Abuelas al frente

Irina Santesteban (LA ARENA)
En una recorrida que va desde Calilegua hasta Libertador San Martín, en la provincia de Jujuy, la Marcha del Apagón congregó este año a miles de manifestantes de todo el país.

En su aniversario número 29, la Marcha del Apagón tuvo este año un significado muy especial, porque desde el 12 de julio se desarrolla el primer juicio en San Salvador de Jujuy, que investiga los crímenes del terrorismo de Estado en esa provincia. Y los hechos que se conmemoran en esta movilización forman parte de la causa, pues investigan los secuestros y detenciones producidos desde el 20 al 26 de julio de 1976, cuando se produjeron apagones de luz que dejaron a oscuras a todo el pueblo de Libertador San Martín. En ese marco las fuerzas de seguridad se llevaron, en camionetas de la empresa azucarera Ledesma, a más de 400 pobladores, 43 de los cuales todavía siguen desaparecidos. Los detenidos fueron alojados en galpones del ingenio, donde fueron interrogados y torturados.

Marea humana

En 1983, a instancias de Olga Márquez de Aredez, la esposa del médico Luis Aredez, ex intendente radical de Libertador San Martín que fue detenido en esa trágica noche y luego desaparecido, comenzaron a organizarse actividades para pedir "Juicio y Castigo". Así nació la Marcha del Apagón, que todos los años, los 26 de julio, une por la ruta 34, las localidades de Calilegua con Libertador San Martín.

Este año, desde hace varios días se venían realizando distintos eventos y conmemoraciones, y el jueves 26, luego del acto recordatorio en la Escuela Normal de Libertador San Martín, miles de personas se dirigieron a Calilegua, para comenzar la tradicional manifestación.

Bajo un sol radiante y en medio de los cañaverales, una imponente marea humana formada por aproximadamente 30.000 personas, caminó los 10 kilómetros que separan Calilegua de Libertador San Martín. Encabezando la marcha, como si no tuvieran cada una de ellas más de 80 años, iban Nora Cortiñas, Mirta Baraballe y Elia Espel, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. También estuvieron el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; hijos y nietos de Luis Aredez; Dora de Weisz, esposa del dirigente obrero Jorge Weisz, y Rosalinda Bazán, hermana de Avelino Bazán, una de las víctimas, cuya desaparición se investiga en el juicio.

Organizaciones sociales, gremiales y políticas, participaron con sus banderas y pancartas; también los diputados nacionales Carlos Raimundi, Martín Sabbatela y Víctor De Gennaro; los nietos recuperados Victoria Montenegro y Horacio Pietragalla; así como el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda.

Contramarcha

El día anterior, miércoles 25 de julio, se había realizado una "contramarcha", en apoyo al monopolio Ledesma, para pedirle "que no se vaya de Libertador San Martín" y que siga "dando trabajo" a sus pobladores.

Empleados del ingenio, profesionales y comerciantes del pueblo, en una movilización que calificaron de "espontánea", llegaron hasta las puertas del ingenio, aunque no lograron reunir más de 500 personas. Días antes, habían protagonizado un abrazo solidario a la empresa Ledesma, por considerar que estaba siendo "víctima" de una campaña difamatoria cuando los organismos de derechos humanos pusieron señalizaciones de lugar donde éstos habían sido violados.

Estos manifestantes repudiaron una consigna que se cantó en las actividades de la Noche del Apagón: "Qué lindo que va a ser, una cooperativa en la empresa de Blaquier". Esos vecinos expresaron que estaban "muy agradecidos" a Ledesma por estar en el pueblo, y dar trabajo a tanta gente.

Sindicatos implicados

El secretario general del Gremio de los Papeleros de Jujuy, Antonio Subia, también participó de esa movilización "en defensa de la fuente de trabajo", y lo mismo hizo Félix Garré, ex titular del sindicato azucarero, quien se preguntó "por qué no estaban los gremios de Jujuy en el abrazo simbólico".

Simple. La mayoría de los sindicatos de Jujuy estuvieron en la marcha que conmemoró el Apagón, en solidaridad con los familiares de las víctimas, muchos de ellos trabajadores azucareros y mineros. Además, porque apuntaban claramente a Ledesma, de los Blaquier, como cómplice de los crímenes que cometió la dictadura militar en esa provincia.

Allí estuvieron trabajadores de ATE, de Adunju (Docentes Universitarios), Judiciales de Jujuy y de Córdoba, la agrupación Hijos, dirigentes de la CTA, trabajadores del azúcar de La Esperanza y del ingenio La Mendieta, entre otras muchas organizaciones.

La agrupación que más gente aportó a la marcha, fue la Tupac Amaru, cuya dirigente Milagros Sala repudió las maniobras de la empresa para atemorizar a la población y evadir la acción de la Justicia.

Complicidades empresarias

Además del ingenio Ledesma, cuyo presidente Carlos Pedro Blaquier fue continuamente repudiado durante esta marcha, otras empresas jujeñas fueron mencionadas en las audiencias, como partícipes del accionar represivo que se cobró centenares de detenidos en Jujuy y alrededor de 150 desaparecidos.

El viernes 27 de julio declaró el ex secretario general del Sindicato Minero de El Aguilar, Efraín Guzmán, quien relató con la sencillez propia de un trabajador, cómo la Gendarmería actuaba dentro de la minera como si fuera una "fuerza privada" de la empresa. Contó que el destacamento estaba dentro del predio de la minera, que el comandante de esa fuerza almorzaba con los gerentes y que las camionetas y el combustible que utilizaban los gendarmes, también eran de la empresa.

Guzmán declaró en la causa donde se ventila la desaparición del dirigente peronista Avelino Bazán, quien fue diputado provincial en 1966 y luego ministro de Trabajo de Jujuy en 1973. Bazán, junto a muchos pobladores de El Aguilar, fue detenido y llevado al penal de Gorriti, en la capital jujeña. Allí fueron interrogados y cuenta Guzmán que sólo les preguntaban "si éramos montoneros o del ERP". "Nosotros éramos peronistas, habíamos apoyado a Cámpora porque así lo había dicho el general Perón".

En primera fila del público, en la audiencia del Tribunal Oral Federal de Salta, lo escuchaba con atención Rosalinda Bazán, hermana del dirigente desaparecido.

El Aguilar

Según un informe publicado el pasado 23 de julio por el diario "Tiempo Argentino", la mina El Aguilar fue "subsidiaria del grupo Morgan, la National Lead y el Monopolio Mundial del Plomo. Actualmente, las directivas sobre una representación de delegados argentinos las bajaría el pool suizo Lencord".

Bazán fue elegido secretario general del sindicato minero en 1958 y enseguida comenzó a pelear para que se aplicaran las leyes vigentes en la minera. Pero los dueños le dijeron que las normas "estaban sujetas a la libre interpretación de los empleadores".

En El Aguilar se pagaban sueldos miserables y su personal era reclutado de los pueblos originarios. Lo mismo ocurría en el ingenio Ledesma, tal como lo muestra la película "Diablo, Familia y Propiedad", del director rosarino Fernando Kirchmar.

En el caso de la mina El Aguilar, que extraía plata, plomo y zinc, sus trabajadores morían por enfermedades producidas por el contacto permanente con la dinamita, por trabajar en socavones con frío y humedad, a muchísimos metros de profundidad.

En Ledesma, la mayoría de los pobladores tiene bagazozis, la enfermedad producida por la materia prima para hacer papel que sale de la caña quemada al aire libre por el ingenio.

Como otras empresas mineras en la Argentina, siempre según el informe de "Tiempo Argentino", El Aguilar recibió denuncias por irregularidades en el pago del canon, que son determinados no por una auditoría provincial -como debería ser-, sino en base a declaraciones juradas emitidas por la misma empresa.

Impunidad y avances

A la luz de la actuación de estas empresas, se entiende mejor la trama de complicidades que permitieron más de tres décadas de impunidad en Jujuy. Para acelerar las causas, el fiscal general de la Unidad de Coordinación y Seguimiento de las Causas por Violación a los Derechos Humanos, Jorge Auat, tuvo que intervenir para que el juez Carlos Olivera Pastor fuera reemplazado por el tucumano Fernando Poviña, quien en pocos meses produjo más avances en la investigación que los que sus antecesores habían realizado en varios años.

Los familiares de las víctimas y los organismos de Derechos Humanos, esperan que el Tribunal Oral Federal, conformado por los jueces René Casas, Mario Marcelo Juárez Almaraz y Daniel Morín, produzcan las condenas que la gravedad de estos crímenes se merecen.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.