miércoles, 15 de agosto de 2012

Hospital Garrahan: Neoliberalismo al palo

Prof. Juan Carlos Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

En las últimas semanas, el Hospital de Pediatría "Dr. Juan P. Garrahan" viene atravesando una crítica situación, afectando los derechos de las y los niños transplantados renales; en su mayoría, con discapacidad adquirida por su patología de base, y de los trabajadores tercerizados y precarizados que siguen en lucha por su pase a planta permanente, junto a la que lleva a cabo la Asociación de Profesionales del Hospital por el derecho a la libertad sindical. Sin embargo, lo primero y lo último apenas trascendió, sin llegar a ser noticia para los multimedios y la mayoría de los medios alternativos, mientras que lo segundo tuvo una moderada cobertura pero sin indagar en el fondo de la cuestión.

El mes pasado, se conoció el cierre de la Sala de Transplante Renal, en donde son internados aquellas y aquellos niños que son transplantados como también los que continúan con sus controles y tratamientos, que se hizo efectivo hace una semana atrás. El personal y los padres de las y los niños reclamaron ante esta decisión que perjudica notoriamente el derecho a la salud de los pequeños pacientes, mediante una nota elevada a la Dra. Josefa Rodríguez, Directora Médica del Garrahan que no tuvo una respuesta positiva. Antes bien, se prefirió bajar línea a los padres para que acepten la mudanza al "sucucho" a donde fueron trasladados y presionados para que la situación no trascienda mediáticamente. Nada nuevo bajo el sol. La misma operatoria se realizó el año pasado con el cierre de la Sala Oncológica Infantil aunque, pese al lapidario informe de Telesur, se efectivizó por parte de las autoridades del Hospital.
En estos días, se conoció el despido de tres trabajadores tercerizados, especializados en el traslado de residuos patológicos, por parte de la empresa Decide S. R. L. y ello motivó el apoyo de la Junta Interna de ATE - Garrahan, la que emitió un petitorio con más de 300 firmas de organizaciones políticas, sociales y de Derechos Humanos, al igual que de Diputados Nacionales, de la Ciudad y otras personalidades, que fue presentado ante el Consejo de Administración del Hospital.
Por otra parte, luego de obtener la inscripción en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan continúa bregando por la libertad sindical, al exigir la implementación del código de descuento con la finalidad de percibir la cuota sindical de sus afiliados, a los efectos de acreditarlo para la obtención de su personería gremial, ante el mismo organismo colegiado que dirige al Garrahan.
Resulta notable la absoluta prescindencia y falta de respuestas por parte de las autoridades de un Hospital, que el próximo 25 de agosto cumplirá 25 años de vida, que, en un nuevo alarde de "pizza y champán" al estilo menemista, se dispone a realizar una cena con un costo de medio millón de pesos...
Terrorismo sanitario.
Todavía nos acordamos de aquella frase de Ginés González García, actual embajador argentino ante la República de Chile y ex - ministro de Salud del extinto presidente Kirchner, cuando calificó a las y los trabajadores del Hospital como "terroristas sanitarios". No está demás recordar que fue el impulsor y ejecutor de los planes del Banco Mundial desde el Ministerio de Salud, cuya actuación repite Juan Manzur, actual titular de la cartera sanitaria e instrumentador del falseamiento de las estadísticas sanitarias referidas a la desnutrición infantil en Tucumán, en otro dibujo al igual que los $ 6 por día para que una persona pueda alimentarse según informó el INDEC.
Si algo no ha cambiado es el neoliberalismo sanitario. Está más vivo que nunca. Parafraseando a la Versuit Bergarabat, está al palo... Lo demuestran los hechos que hemos mencionado anteriormente que llevan a reducciones presupuestarias, en medio de una fastuosa refacción de la fachada del Hospital de Pediatría y de prestaciones, como el cierre de la Sala Oncológica Infantil, durante el año pasado y el cierre de Transplante Renal. Son los claros síntomas de un terrorismo sanitario que es ejecutado conjuntamente por el Estado Nacional y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Ocurre que el capitalismo en serio necesita que el Estado reduzca sus gastos, transfiriéndolos al sector privado y a las familias. Esto es, el principio de subsidiariedad del Estado que conocimos durante la década del ' 90 mientras el Gobierno Nacional se pavonea de ser el "Gobierno de los Derechos Humanos", y el gobierno macrista sigue devastando la salud pública, con la demolición del Hospital Borda para favorecer los intereses inmobiliarios y la remoción de aquellos Directores de las instituciones sanitarias que resisten el avance neoliberal, como ocurrió en el Ameghino y en el Alvear. Sin dudas, otra forma de "terrorismo sanitario".
Discapacidad en clave neoliberal.
Si algo ha perpetuado el neoliberalismo sanitario es, precisamente, el paradigma de la rehabilitación junto a la paulatina privatización de las prestaciones sanitarias establecidas para las personas con discapacidad. No es novedad que el menemismo continuó la sanción de normas destinadas a este colectivo históricamente postergado que fuese iniciada durante la dictadura de 1976. Así se sancionó la Ley Nacional Nº 24.901...
Sin embargo, el cierre de la Sala de Transplante Renal no tiene argumentos sólidos, salvo el de una reducción presupuestaria para eliminar un turno de enfermería, al disponerse la reducción de 9 a 6 camas en el "sucucho", como mencionan los padres de los pequeños pacientes, dispuesto por las autoridades del histórico hospital infantil de alta complejidad.
Basta con revisar la normativa del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único de Ablación y Transplante) para dar cuenta de la gravedad del hecho. La Resolución Nº 111/05 de dicho organismo establece las “Normas para la Habilitación de Establecimientos y Autorización de Equipos de Profesionales para la Práctica de Ablación e Implante de Riñón y Uréter y para la Evaluación Pre -Trasplante y Seguimiento Post - Trasplante” en su Anexo I, en el que se refiere a la habilitación del establecimiento "en el / los Subprogramas de Garantía de Calidad en el Proceso de Procuración de Órganos y Tejidos y de Procuración de Donantes Post - Paro, aprobados en el marco del Programa Federal de Procuración de Órganos y Tejidos (Resolución M.S.A. Nº 199/04)", al igual que ante la autoridad sanitaria de la jurisdicción en la cual se encuentre, como también cumplir con el requisito general de contar con "áreas de cirugía y clínica o terapia intensiva"... "con sectores de internación con destino específico y posibilidad de aislamiento, y hallarse en una institución con infraestructura de complejidad adecuada" y "disponer de un servicio de nefrología, urología y de cirugía general o cirugía vascular con personal suficiente y con demostrada experiencia para garantizar la correcta realización de estos trasplantes y el adecuado seguimiento, diagnóstico y tratamiento de las eventuales complicaciones de los pacientes". Por otra parte, establece requisitos específicos tales como un "servicio de clínica y cuidados intensivos" en el cual "el área de internación debe contar con posibilidad de aislamiento y servicios o equipos de: infectología, hemoterapia, anatomía patológica y nefrología con equipo de diálisis disponible en forma regular y continua".
Ello también se aplica en el "Primer Mundo", pero haremos hincapié en la cuestión de la higiene de las instituciones de salud. Una referencia clara la tenemos en la "Guía para la Prevención de la Infección Nosocomial", elaborada por la Comisión de Infección Hospitalaria, Profilaxis y Política Antibiótica del Gobierno de las Islas Baleares (España). En ella, se establece la normativa para aislamientos y debemos destacar que propicia que ello se realice en forma individual y si es compartida, deben estar pacientes con la misma patología, además de tener la puerta cerrada y no permanecer más de dos personas por paciente. Con respecto a la limpieza, punto central del reclamo de los padres de la cerrada Sala de Transplante Renal, se establece que ella debe ser diaria con un equipo exclusivo para estas habitaciones.
Si tenemos en cuenta lo antedicho, nos encontramos con una grosera violación de la normativa vigente por parte de las autoridades del Hospital Garrahan, la que puede llevar a la muerte por infección intrahospitalaria de alguno de los pequeños pacientes al establecer su internación en la Sala de Internación Múltiple o SIM, como la conocen los padres. Y la pregunta se impone: ¿habrá que esperar que ocurra un fallecimiento para que se cumpla con lo establecido por el INCUCAI?. Y otra, importante por cierto, que es fundamental: ¿Se pidió autorización al INCUCAI para este cierre y traslado compulsivo?.
Parece ser que el único objetivo es que cierren las cuentas, en lugar de respetar los Derechos Humanos de las y los niños transplantados y post - transplantados...
Lo gremial.
No es un dato menor la existencia de dos conflictos gremiales en forma simultánea. Desde hace años, la precarización y la tercerización domina los ámbitos laborales del Garrahan. El año pasado, estuvieron en lucha por la carrera hospitalaria y por el salario. Sin embargo, mientras se realiza el juicio contra la patota de Pedraza, los despidos de los tres trabajadores tercerizados prendieron la mecha de uno de los conflictos. El otro, viene desde hace tiempo, con motivo del ejercicio del derecho a libre agremiación establecido por el Art. 14 Bis de nuestra Constitución Nacional y la normativa laboral en vigencia, de la mano de profesionales y técnicos que siguen denunciando la violación de los Derechos Humanos al personal del Hospital y a los pacientes.
Ambos conflictos están teñidos por las viejas internas y contubernios de la UPCN, tradicional aliado del menemismo y de SUTECBA, aliado por conveniencia del macrismo. La corrupción y el clientelismo son la moneda corriente para las relaciones laborales que se establecen desde el Consejo de Administración del Hospital, cuyas principales autoridades responden al Gobierno de la Ciudad pero cuentan con la omisión cómplice de los representantes del Estado Nacional.
Y nuevamente el neoliberalismo sanitario mete la cola. La presión de estos sindicatos provoca que la actividad gremial sea monopólica. Y lo sufren ATE y la reciente Asociación de Profesionales del Garrahan. El patoterismo y las amenazas son moneda corriente. El acoso laboral también. Pero ello solamente puede tener lugar cuando las autoridades de la institución sanitaria miran para otro lado. Y tienen porqué. Sus relaciones contienen un complejo entramado político, sindical y empresarial que va desde el PRO a Monsanto. La nota de la compañera enfermera Mercedes Méndez, quien declarara hace poco en el juicio a la fumigación que tiene lugar en Córdoba, hace referencia a las donaciones que recibe la Fundación Garrahan por parte de Minera Alumbrera, el Ingenio Ledesma y la misma vendedora de semillas transgénicas, lo cual habla a las claras de la complejidad y de la orientación de la actividad de los integrantes del Consejo de Administración del Hospital en conjunto con los de la institución anteriormente mencionada. (1)
Entre bueyes, no hay cornadas...
El Hospital Garrahan es administrado conjuntamente por el Gobierno Nacional y el Gobierno de la Ciudad, los que designan a dos representantes, cada uno de ellos, para integrar el Consejo de Administración. Por otro lado, la Fundación Garrahan es la institución que colabora con las actividades de esta institución sanitaria. Entre ambos, los lazos políticos y empresariales campean libremente mientras los derechos son vulnerados sistemáticamente.
Actualmente, la presidencia le corresponde al gobierno macrista y su representante es el Dr. Marcelo Scopinaro, quien es asesor científico de la Fundación Natalí Dafne Flexer y fue Jefe del Servicio Hemato - Oncología del Hospital. Para comenzar a advertir los lazos empresariales, basta con ver quienes colaboran con la mencionada institución: Fundación La Nación, Laboratorio SIDUS, el Centro de Diagnostico Dr. Enrique Rossi, Cablevisión, Fundación Macro, Fundación Gador, Banco Galicia, el HSBC y Fundación Flecha Bus son algunos de ellos.
El otro representante es el Dr. Rubén Agustín Nieto, especialista en Medicina Preventiva y Social, y Diplomado en Evaluación de Tecnologías en Salud ISHTHAC (Escocia), quien fuera Subsecretario de Atención Integrada en Salud del GCBA en el 2009 y actualmente es el Director (I) del Instituto de Higiene y Medicina Social, del Departamento Social de la Facultad de Medicina (UBA) y se desempeña como Prof. Titular de la asignatura Economía de la Salud en la Facultad de Medicina (UCES), en donde también se desempeña Jorge Lemus, ministro de la cartera sanitaria porteña y como docente de la Maestría de Enfermería en la Universidad CAECE. Mejor exponente de la privatización en salud y del ajuste permanente a nivel sanitario no podía encontrar el macrismo.
Ambos tienen afinadas relaciones con el SUTECBA y buenas, con la UPCN. Esa es la razón por la cual privilegian la actividad de ambos gremios, los cuales generan irritantes privilegios a base de puro clientelismo mientras acosan a los opositores de ATE y de la Asociación de Profesionales del Garrahan. Precisamente, con este apoyo, sustentan su actividad pro - empresarial y el progresivo desmantelamiento de acuerdo a la política privatista del macrismo.
Sin embargo, los otros dos directores son representantes del Estado Nacional. Uno de ellos, es un histórico, el Dr. Alberto Jorge Goldberg, quien es integrante desde hace tiempo del organismo que rige los destinos del Garrahan y la otra, es la Dra. María Cristina Giménez, quien integra el Comité de Medicina Interna de la Sociedad Argentina de Pediatría. Ambos fueron nombrados por el kirchnerismo y sugestivamente, colaboran con su silencio en forma cómplice al igual que la Dra. Josefa Rodríguez, Directora Médica que fuese nombrada durante la gestión de González García.
En este caso, las relaciones gremiales pasan por la UPCN, tradicional gremio de los estatales que supo hacerle favores al menemismo con las políticas de ajuste. Basta recordar la complicidad de Andrés Rodríguez con la reducción de personal llevada a cabo durante la década del ' 90.
Sin embargo, otro actor importante es la Fundación Garrahan, cuyo titular es el Dr. Fernando Matera y su colaborador inmediato, el Dr. Juan Carlos O’Donnell. Ambos formaron parte de la Comisión Ejecutiva, en 1984, que planificó la organización del futuro hospital mientras que el segundo fue designado Director Ejecutivo al año siguiente.
Pero basta ver la lista de auspiciantes, para darnos cuenta del entramado que surge de esta institución: Fundación Bunge y Born, Banco Credicoop, American Express, IRSA, Banco Río, Club Atlético Boca Juniors, Disco, Accenture, Kosiuko, Roche Argentina, Banco Ciudad, Cruz del Sur, Productores Grupo 2 de Allianz y Laboratorio Microsules son algunos de ellos, junto a Fundación La Nación...
Si bien nadie puede dudar de sus programas tendientes a colaborar con las actividades del hospital, ocurre que estas vinculaciones también pueden llevar al entramado que mencionáramos. Tres laboratorios medicinales; tres bancos, uno de ellos, afín al kirchnerismo y los otros dos, privado y estatal respectivamente, una entidad de medicina privada; tres fundaciones, dos de ellas ligadas a la elite económica y la última, ligada al monopolio de media y larga distancia que, vaya casualidad, es la que habitualmente retacea los pasajes gratuitos para las personas con discapacidad.
Si esto no es neoliberalismo al palo, ¿qué es?.
A lo largo de esta nota, hemos señalado las problemáticas actuales de un hospital pensado para "brindar prestaciones de la mayor complejidad en la rama básica de la Pediatría y en sus respectivas especialidades, haciendo que el establecimiento se constituya en hospital de referencia para todo el país", según se refiere en las premisas fundacionales que se hallan publicadas en el sitio web del Garrahan.
Como vimos, la creciente reducción de las prestaciones violentan esta premisa en consonancia con los postulados del Banco Mundial. Por supuesto, después se habla del desendeudamiento, otra falacia que bien dieron cuenta los analistas económicos pero que tiene una indudable consecuencia en las políticas sociales.
Y las relaciones políticas, económicas y sindicales tienden a facilitar el cumplimiento de la paulatina privatización del sistema público de salud. Se advierte en el Hospital Borda y en el resto de las instituciones sanitarias de salud mental, pero también en el deterioro del Hospital Rivadavia. Peor aún, desde hace tiempo, se viene instalando el ambiente para el cierre del sector de transplante. No es casualidad. Desde hace años, se incrementa la participación del sector privado en una operación silenciosa que, apenas, puede ser advertida por quienes tratan los temas sanitarios. En consecuencia, existe una responsabilidad compartida entre el Gobierno Nacional y el Gobierno de la Ciudad en el caso que nos ocupa.
Por otro lado, como mencionamos, en el festejo por los 25 años de vida reaparece el clásico "pizza y champán", y una refacción de la fachada que distrae fondos necesarios para la atención de los pacientes internados. Sin dudas, otra faceta neoliberal que pasa de largo, si no es denunciada por las y los trabajadores, demostrando la vitalidad del neoliberalismo sanitario.
Sin dudas, tiene larga vida, si no existe una estrategia de resistencia destinada a terminar con él. Para ello, se necesita del compromiso de todas y de todos en pos de una verdadera salud como derecho de ciudadanía. No sea cosa que, dentro de muy poco, se convierta en un privilegio para pocos como pretende la clase dominante e imperial de nuestro país.
El Garrahan es de todas y de todos. Defenderlo es nuestra obligación, desde la trinchera que nos toque. Es lo mejor que podemos hacer por nuestras niñas y nuestros niños...
Notas:
1) Donaciones o cuando las empresas se burlan de la salud (Agencia Walsh).

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