miércoles, 5 de septiembre de 2012

Argentina, Córdoba: “Una reacción corporativa de la Sagrada Familia”

Guillermo Posada (PRENSA RED)

El abogado querellante rechazó las expresiones del magistrado, que salió a hacer una defensa mediática de Carlos Otero Álvarez, ex juez detenido por complicidad con la represión. “Qué no se meta si no tiene acceso a la causa"”, señaló.

Tras el silencio mediático que cubrió a las detenciones de funcionarios judiciales federales detenidos la semana pasada, en la llamada ‘Causa de los magistrados’, ayer se conoció una polémica reacción del Juez Jaime Díaz Gavier, que respaldo a su colega, señalando que no había pruebas en su contra.

Miguel Ceballos es abogado querellante en la causa e hijo de uno de los fusilados de la UP1. “Como puede ser que diga que no hay pruebas. Él fue el presidente del tribunal en el juicio por los fusilamientos de la penitenciaria de barrio San Martín y escuchó personalmente como los testigos señalaban permanentemente la complicidad de los funcionarios judiciales con las torturas, los traslados y los operativos que derivaron en la muerte de los 30 presos políticos. Como abogados querellantes en dicho juicio pedimos que todos aquellos testimonios se trasladen a la causa de los magistrados”, acusó el letrado.

Díaz Gavier puso en tela de juicio, indirectamente, la actuación del juez riojano Daniel Piedrabuena, quien asumió como subrogante la titularidad del Juzgado Federal nº 3, tras el desplazamiento de Alejandro Sánchez Freytes por los retrasos que evidenciaba la causa y los desmanejos para encubrir las complicidades de los funcionarios judiciales.

De la misma forma, Gustavo Vidal Lascano debió apartarse después que la Cámara de Apelaciones reprochara el tratamiento de la investigación judicial y se supiera que omitió investigar a Otero Álvarez a cambio del nombramiento de una de sus hijos, Julieta Vidal, en el tribunal oral Nº1, a pesar de ser estudiante de arte. En su lugar quedó designado el fiscal Carlos Gonella.

Esta situación, que da cuenta de las trabas que sufrió el proceso, se ve reforzada ahora por la posición de Díaz Gavier. Así lo entiende Ceballos al señalar que “es una reacción corporativa clara en un marco de desesperación y zozobra que envuelve a la Sagrada Familia Judicial cordobesa que ve caer la impunidad sobre sus complicidades en el genocidio que sufrió la sociedad cordobesa”.

En ese sentido, recordó la sugerencia que hizo en declaraciones a La Voz del Interior, donde recomendó a Díaz Gavier que renuncie a su cargo y ejerce “de frente la defensa de su colega”. “Nos causó indignación porque se inmiscuye en una causa que le es ajena. Cómo puede saber que no hay pruebas. ¿Accedió a las indagatorias que nosotros como querellantes no pudimos presenciar? Alguna prueba debe haber para que en Córdoba, por primera vez, haya funcionarios detenidos por delitos de lesa humanidad”, afirmó.

Ya el año pasado, Diez Gavier salió tocado en una investigación periodística de la Revista El Sur, de Río Cuarto, donde se denunciaba la cantidad de parientes que el funcionario tiene designados en la "Torre Federal", al igual que Otero Álvarez.

Ceballos finalizó asegurando que el juez “habló con liviandad. Por el contrario, nosotros hemos sido respetuosos de los procedimientos del sistema judicial y sólo pedimos justicia”.

Guillermo Posada es Secretario de Prensa del Cispren-CTA.

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