martes, 25 de septiembre de 2012

La Ley de previsión social y las organizaciones sindicales

Marcos Wolman

La Previsión Social es una reivindicación inherente a los intereses de los trabajadores. Para ello es fundamental generar conciencia en la juventud trabajadora que la defensa de sus intereses como clase no se limita a lo propio e inmediato como el salario y condiciones de trabajo; lo es también, entre otros, garantizar salud, educación, vivienda al conjunto de los trabajadores y las condiciones de vida al jubilarse.

Si bien para un joven trabajador la jubilación representa un futuro lejano, el rol de las direcciones sindicales es elevar la conciencia sobre la relación del interés particular e inmediato con los intereses de la clase en su conjunto. La reciente experiencia de Córdoba demuestra, al igual que la reciente lucha en Provincia de Bs. As. por el aguinaldo, que los conflictos de intereses políticos superestructurales en el esquema de gobernabilidad entre Nación y Provincias, los resuelven descargando la crisis y la represión sobre los trabajadores.

En Córdoba, el rechazo a la modificación regresiva de la legislación jubilatoria provincial fue protagonizado por ATE y organizaciones de trabajadores activos y jubilados.

Esta misma situación se plantea en provincias como Entre Ríos, Bs. As., Santa Fe y otras, cuyos sistemas previsionales no fueron transferidos al Sistema Nacional de Previsión (SIPA).

Con relación a los jubilados y pensionados nacionales están vigentes las leyes 24241 y 24463, que con modificaciones parciales se mantiene lo esencial. Estas leyes del menemismo, entre otros aspectos retrógrados lleva a que los jubilados actuales y futuros tengan al cese un haber del 40/45% de su salario.

Esta situación da lugar a interminables juicios, a las 500.000 demandas en Tribunales de la Seguridad Social, ya que fallos de la Cámara y acordadas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación han sido favorables en los casos Badaro, Sánchez , Eliff y otros en cuanto a la relación que debe mantener el haber jubilatorio como sustituto del salario.

Es también un instrumento del gobierno para exigir que se equipare igualando hacia abajo a los estatales provinciales y regímenes que lograran el 82%.

La derogación de las leyes vigentes y la sanción de una Nueva Ley Previsional que hemos presentado en el Congreso, solo podrá lograrse con la participación activa de organizaciones sindicales, sociales, de jubilados y políticas que coincidamos en los dos objetivos ya expuestos y la creación de un Instituto Nacional de Previsión Social como ente de derecho público no estatal con autarquía y autonomía económica, jurídica, financiera, contable y administrativa, dirigido por representantes de los jubilados, los trabajadores activos y la participación del Estado, para que los fondos que provienen del aporte de los trabajadores, contribuciones patronales y del Estado a la previsión social sean destinados exclusivamente al pago de jubilaciones y pensiones y sea administrada por sus interesados, como establece la Constitución Nacional.

El rol de la CTA

La CTA ha hecho suya la consigna del 82% móvil entre los puntos principales de lucha. Para que este objetivo se haga realidad es necesario plasmarlo en organización. En esta etapa es la organización de los jubilados en los sindicatos existentes y los nuevos, en las organizaciones gremiales, sociales, territoriales de la CTA y su coordinación.

La crisis del sistema capitalista puso de relieve que la recaudación previsional es considerada como reserva auxiliar del Estado para paliar la crisis y, considerando las jubilaciones y pensiones como gasto, avasallar derechos conquistados por el movimiento obrero. Es algo que junto a la situación de pobreza e indigencia de los jubilados en nuestros países subdesarrollados, afecta hoy a los trabajadores de países desarrollados en crisis con el aumento de la edad para jubilarse, el retraso y la disminución de los haberes.

De allí la relación entre las organizaciones sindicales, sociales y territoriales con las organizaciones de jubilados.

De lo contrario, la lógica del poder dominante seguirá actuando con políticas de división y fraccionamiento de la resistencia y las luchas sectoriales, para contenerlas.

Buscan así promover el aislamiento de las organizaciones de jubilados, ejerciendo un rol ideológico, para someter ese numeroso sector vulnerable por su avanzada edad a la subordinación, al posibilismo, a la resignación, al conformismo, al mal menor.

Muchos jubilados han sido protagonistas de luchas sindicales y sociales y un sector mantiene este espíritu, pero muchos de ellos, sin un vínculo con los trabajadores y movimientos sociales, sintiendo la impotencia a que lleva ese aislamiento.

Lucha reivindicativa y acumulación política

Los objetivos planteados los ubicamos en el desafío para nuestra CTA de elevar la conciencia de clase, para que las luchas reivindicativas sean para la clase el eslabón en la construcción de una alternativa política para las transformaciones revolucionarias.

Con el carácter que asume la lucha de clases en el marco de esta profunda crisis del sistema capitalista se ahonda la crisis política aquí en nuestro país. El proposito de los grupos económicos monopólicos dominantes, para asegurar las extraordinarias ganancias, es la contención de las luchas obreras y populares y para ello, imponer en las condiciones de una democracia restringida y delegativa la falsa disyuntiva de una representación política entre sectores que con la matriz ideológica del mantenimiento del sistema capitalista, disputen por la mejor “gobernabilidad” del poder económico dominante.

Se impone avanzar en el camino que hemos emprendido en la CTA, con autonomía de las patronales, gobiernos y partidos políticos, para la organización de la clase como núcleo de una fuerza política alternativa de poder.

Un movimiento político social de liberación, con capacidad de acumulación y síntesis de luchas parciales dándose un programa que reúna las reivindicaciones y luchas populares en una Constituyente Social para construir un movimiento político anticapitalista y socialista, como fuerza organizada para la lucha por el poder.

Marcos Wolman, Secretaría de Previsión Social CTA Capital.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.