Mario Hernandez
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Mario Hernandez (MH): Escuchábamos el discurso del coronel Perón el 17 de octubre de 1945 ante la multitud agolpada en la Plaza de Mayo. ¿Qué te hace recordar aquella fecha?
Guillermo Almeyra (GA): Un acontecimiento fabuloso. La incorporación masiva de la clase obrera a la política en Argentina y la decisión y el peso conque precipitó la crisis en el conjunto heterogéneo que se oponía a su avance desmontando el golpe contra Perón.
Si hubiera perdido Chávez era un desastre para todos
MH: Hubo elecciones en Venezuela hace 10 días. Hemos tratado el tema ampliamente en FM La Boca, incluso hicimos un primer balance con Ricardo Napurí y Renán Vega Cantor que fue publicado ayer por Argenpress.info. El jueves pasado tuvimos la presencia del consejero político de la embajada venezolana en Buenos Aires y de Hugo Calello. Ahora me gustaría escuchar tu opinión.
GA: En primer lugar fue un triunfo del gobierno de Chávez pero también de todos los latinoamericanos porque si hubiera perdido Chávez hubiera sido un desastre para todos, no solo para Venezuela.
En segundo lugar fue por una diferencia relativamente importante. En cualquier país el 11% hubiera sido muy significativo pero en Venezuela lo fue menos porque el gobierno había sembrado expectativas de un nocaut fulminante, de arrasar, de sacar 10 millones de votos, el 70%, que no eran posibles dada la división del país. Eso redujo el impacto del triunfo, lo hizo parecer menor de lo que realmente fue, de todos modos, Chávez consiguió un apoyo masivo, fue un referéndum a su favor, lo cual ayuda, sin duda, por eso se planearon las presidenciales antes que las de gobernadores para tener un efecto de arrastre el 16 de diciembre.
Ahí va a ser diferente. Una cosa es que la gente vote por Chávez, que es popularísimo y lo veían peleando a pesar de su enfermedad con gran valentía para hacer frente a todos los problemas y participar en la campaña con gran energía, y otra cosa es que voten por los gobernadores que no fueron propuestos por la gente ni por los militantes del PSUV, que se enteraron el 10 de octubre quiénes eran los candidatos nombrados por la dirección y Chávez mismo, algunos de ellos muy legítimamente, como el ex vicepresidente Elías Jaua para enfrentar a Capriles, pero en la gran mayoría de los casos no hubo discusión en el partido, no hubo selección, participación de la gente para escoger a sus candidatos conocidos. Por estas razones va a haber una votación menor para los candidatos chavistas.
El grave problema que se sigue presentando para el gobierno es el de transformar en participación constante y autoorganización el apoyo que recibe ya que la contradicción entre la asfixiante política del aparato, incluso en buena parte militar, que pone las cosas de arriba para abajo, y los llamados de Chávez a pasar por el costado con las misiones que duplican las tareas de los ministerios y la autoorganización, pierde peso en la medida que la gente siente que las decisiones no las toman ellos.
El narcotráfico, Uribe y EE. UU. van a tratar de sabotear las negociaciones
MH: Otro tema. El lunes comenzaron las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC en Oslo.
GA: Es una conquista de las luchas democráticas del pueblo colombiano. No es una concesión de Santos. Hay que recordar que la terrible ofensiva sangrienta de los parapoliciales y el ejército matando campesinos e indígenas llevó a las ciudades colombianas a casi 3 millones de refugiados que quieren volver a sus tierras y dejar de ser marginales.
Uribe era muy popular entre los sectores del narcotráfico, el gran capital y en EE. UU., pero no tenía la misma popularidad entre los campesinos desplazados.
Santos ha conseguido un apoyo popular importante con esta propuesta de paz y la acción fructífera de la diplomacia venezolana ayudó para que las FARC maduraran y comprendieran que había que buscar una solución política. Por otra parte, había grandes problemas para hacerlo ya que en otras ocasiones la guerrilla lo intentó.
MH: Tres veces.
GA: Sí y la derecha mató miles de personas que habían salido de la clandestinidad, candidatos a presidente, diputados, dirigentes, sindicalistas, entonces existe el legítimo temor a ser masacrados si dejan las armas.
En Colombia se siguen asesinando dirigentes sindicales todos los días, porque al no tener consenso, el aparato estatal tiene que depender de la coerción. Además, nunca hubo un Estado firme y sí una continua represión al servicio de los terratenientes y del capital.
Por el lado de las FARC es una apuesta importante a la modificación de la sociedad colombiana al intentar una solución política, un desarme. Pero las negociaciones van a ser bastante difíciles, sobre todo la aplicación de las resoluciones, porque tanto el narcotráfico, como el sector que representa Uribe y EE. UU., no se van a desarmar y van a sabotear, lo que significa que van a matar gente por todos lados para impedir que haya un proceso de paz, que de tener éxito significará inmediatamente la creación de una oposición democrática, una alianza con Venezuela y una transformación en todo el norte de Sudamérica.
El Premio Nobel de la Paz se lo dan a los masacradores
MH: Para ir cerrando, quiero apelar a tu condición de analista internacional para que me expliques lo que ocurrió el pasado 12 de octubre cuando le entregaron el Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea (UE). ¿Qué premiaron?
GA: Es un nuevo insulto. Ya se lo habían dado a Anwar el-Sadat y a Menachem Begin por los acuerdos de Camp David contra los palestinos. Se lo dieron a Obama mientras estaba bombardeando y matando todos los días en Afganistán e Irak y aún lo sigue haciendo. Además, es ridículo. Oslo es la capital de Noruega, un país que no forma parte de la UE porque considera que iría contra los intereses de su pueblo, y concede el premio a la UE por las masacres porque a través de la Otan participó en Kosovo, en la guerra en Yugoslavia, de los bombardeos a Libia, etc.
Es un insulto a la democracia y demuestra lo que valen los Premios Nobel. Antes se los daban a Rigoberta Menchú o a Pérez Esquivel, luchadores contra las dictaduras, ahora se los dan a los dictadores y a los que bombardean.
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