miércoles, 17 de octubre de 2012

EPN: Solidaridad, promesas y rezagos

Eduardo Ibarra Aguirre (FORUMENLINEA)

Paradojas de la política mexicana. El mismo día que Enrique Peña preguntó a los dueños de España -un puñado de trasnacionales ibérico-británicas-, cómo puede ayudar México a este país a salir de la crisis, además de expresarles “el interés por apoyar y solidarizarnos con el país hermano”, el investigador Abelardo Ávila pronosticó que durante 2012 al menos 10 mil niños mexicanos morirán a causa de enfermedades asociadas con la desnutrición. En tres décadas -abundó el especialista del Instituto Nacional de Nutrición Salvador Subirán- se pudieron haber evitado alrededor de 1.3 millones de fallecimientos de niños menores de cinco años a causa de la malnutrición.

Pero no crea usted, paciente lector, que el experto formó parte de los estudiantes y académicos de #YoSoy132 que se reunieron en madrileña Puerta de Alcalá para evidenciar que Peña Nieto busca con su segunda gira internacional: “lograr legitimidad”, “malbaratar los recursos y empresas del Estado”, “ratificar los contratos” suscritos entre Petróleos Mexicanos y los astilleros gallegos -papel que, evidentemente, no le corresponde como presidente electo-, la ya próxima “imposición” de un político que “compró millones de votos”… Denuncias que antes se escucharon en plazas de Berlín, Buenos Aires, Santiago de Chile... Ésas que subestimó el domingo 14 el conductor de Televisa Enrique Campos, en Forotv, porque “son políticas”, descubriendo así el hilo negro.

El alarmante diagnóstico mencionado se presentó en el Foro nacional para la construcción de la política alimentaria y nutricional de las propuestas en materia de alimentación para la próxima administración, es decir, para el próximo titular del Ejecutivo federal. Concluyeron los foristas que “Oportunidades ha fracasado en acabar con la desnutrición y la pobreza”.

Por ello suena oportuna la jornalera Rayuela que señala: “No contentos con hacer negocios ruinosos con Repsol, el presidente electo ofrece ahora rescatar a España, ¿y a los mexicanos cuándo?”

Después de prometer a los propietarios de trasnacionales como BBVA y Santander -que concentran el 40 por ciento del sistema bancario mexicano y la tercera parte de todas sus utilidades en la aldea global provienen de México-: la apertura al capital privado de Petróleos Mexicanos -persistente reclamo de los grandes capitanes de la industria y los servicios españoles-, resultados a corto plazo en materia de seguridad -aunque ya repite la frase de Felipe Calderón sobre que el grave problema se presenta sólo “en algunas partes del país”-, explicó sus prioridades gubernamentales y anuncio que “el combate a la pobreza será frontal”.

Anuncio que tiene una evidente importancia si trasciende al discurso de de lo que sus impugnadores denominan como búsqueda de “legitimidad internacional”. Y sobre todo si lo materializa en políticas y programas ajenos a la coyuntura y las prácticas partidistas y clientelares. También será preciso que Peña deje de lado el eslogan que usa en el extranjero y no engaña ni al observador superficial sobre que “México goza de una gran estabilidad económica, social y política”.

Si la anterior afirmación reiterada por Enrique Peña se correspondiera mínimamente con la realidad mexicana, pareciera un contrasentido enunciar en plena segunda década del siglo XXI que será frontal el combate a la pobreza.

Enhorabuena privilegiar que más de 14 millones de mexicanos -de acuerdo a datos oficiales- superen la condición de pobreza extrema, es decir que ni siquiera disponen de lo necesario para comer tres veces al día. Y con tal rezago no existe “gran estabilidad social” aquí ni en ninguna parte de la aldea.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.