miércoles, 17 de octubre de 2012

La crisis obliga duplicar los esfuerzos para atender a personas con VIH en América Latina

XINHUA

La crisis internacional obliga a duplicar los esfuerzos para expandir la atención a personas con Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), cuyo acceso se mantuvo "relativamente estable" en los últimos tiempos, con 40.000 a 50.000 nuevas personas con tratamiento antirretroviral (TARV) al año.

Esa fue la postura en la que coincidieron, en Buenos Aires, jefes de programas de sida de América Latina, expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), de Onusida y representantes de la sociedad civil durante un encuentro internacional que se celebra hasta el jueves en la capital argentina.

Se trata de la Reunión de consenso sobre la estrategia Tratamiento 2.0: Expansión y Sostenibilidad de la Atención del VIH en Sudamérica, que comenzó el martes con el fin de analizar la estrategia Tratamiento 2.0, desarrollada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Onusida.

La estrategia busca lograr el acceso universal a la atención de las personas con VIH para disminuir el riesgo de transmisión y el número de muertes por esta afección.

"La crisis financiera, el cansancio en la inversión para el VIH y la falta de donantes son elementos que alertaron sobre la capacidad de sostener el acceso a los tratamientos a largo plazo", explicó el coordinador del programa de VIH de la OPS, Massimo Ghidinelli, durante el encuentro.

Frente a esta realidad, la OMS y Onusida crearon Tratamiento 2.0, para expandir la cobertura del tratamiento.

"Actualmente, hay un 20 por ciento de personas con VIH cuyos tratamientos son pagados con fondos del exterior. El mayor donante es el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, pero la crisis global afecta la disponibilidad de recursos a través de este mecanismo", detalló el experto de la OPS (oficina regional de la OMS) ante referentes de Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, Colombia, México, Bolivia, Perú y Uruguay.

Según Ghidinelli, uno de los desafíos de la región corresponde a la posibilidad de desabastecimiento en materia de medicamentos y la existencia de antirretrovirales obsoletos, que afecta a 7 por ciento de los pacientes, según un sondeo hecho a finales de 2010.

Actualmente, unas 600.000 personas reciben el tratamiento en la región.

América Latina representa, entre el grupo de países de ingreso medio o bajo, la región con mayor cobertura de tratamiento, estimada en 2011 en un 70 por ciento de las personas que lo necesitan.

"Para llegar a una cobertura mayor del 80 por ciento para 2015, es urgente duplicar el número de individuos que inician el tratamiento por año. Para ello es indispensable mejorar y optimizar el acceso al diagnóstico oportuno y la derivación a centros de atención precozmente", planteó la OPS.

Según datos de la Dirección de Sida y Enfermedades Transmisión Sexual del Ministerio de Salud de Argentina, en el país austral hay alrededor de 130.000 personas infectadas por VIH.

De ellas, cerca de 47.000 se encuentran bajo tratamiento y casi el 70 por ciento recibe la medicación antirretroviral de manera gratuita través del Ministerio de Salud, mientras que la cobertura del 30 por ciento restante corre por cuenta de las obras sociales y prepagadas.

En representación del ministro de Salud argentino Juan Manzur, asistió la subsecretaria de Prevención y Control de Riesgos, Marina Kosacoff, quien dijo que en la nación sudamericana "el 50 por ciento de las personas enfermas sabe que es portadora del virus".

De ellas, agregó, "el 80 por ciento está en tratamiento, eso tiene que ver con su carga viral y condición de enfermedad (...) nuestro desafío es que más gente se testee y conozca su condición. Trabajamos fuertemente en promover la adherencia de los pacientes al tratamiento".

La reunión, que finaliza el jueves, fue convocada por la OPS, Onusida, la Dirección de Sida del Ministerio de Salud de Argentina y el Departamento de VIH del Ministerio de Salud de Brasil.

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