lunes, 19 de noviembre de 2012

Argentina: Tendencia a la desaceleración suave de la economía

ANRED

Según los indicadores económicos del último mes, se "afirma la tendencia a una desaceleración suave de los ingresos debido a la crisis económica nacional y mundial". Según Cristina Fernández de Kirchner "los pobres son los que más pagan impuestos, porque está el impuesto del IVA, del cual nadie puede sustraerse".

Tal como informa la AFIP y el Ministerio de Economía, los ingresos del décimo mes sumaron $60.130,7 millones, un 26,4% más que los registrados el mismo mes del año anterior. Este porcentaje de aumento si bien está ligeramente por encima del incremento acumulado del año (25,4%), afirma la tendencia a una desaceleración suave de los ingresos debido a la crisis económica nacional y mundial. De todos modos, aún no se plasma tan marcadamente la caída que exhiben el Estimador Mensual Industrial (-4,4 en septiembre, -1,3% acumulado del año hasta septiembre) y el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (-9,6% en septiembre, -2,7% acumulado), junto con el menor crecimiento del Estimador Mensual de la Actividad Económica que desde abril muestra pocos indicios de crecimiento (promedio 0,8% entre abril y agosto, frente a 9,3% del mismo período acumulado el año anterior) -siendo todos estos índices oficiales del INDEC que mantienen algo de credibilidad-.

El panorama es preocupante, y obviamente incluye al sector externo: el 1 de noviembre, día en que la AFIP informó la variación de la recaudación, Cristina Fernández de Kirchner reconoció, en Casa de Gobierno, la necesidad de que las empresas restrinjan la cuantía de las remesas de utilidades al exterior. Aunque no se trata de un tópico novedoso: la fuga de divisas es un rasgo del modelo desde hace años, tal como muestra una interesante nota de A. Zaiat en Página/12 (1).

A pesar de contar con dos días hábiles más que en octubre del 2011, la recaudación proveniente del Comercio Exterior apenas alcanzó los $6.275,1 millones, una caída de 12,9% respecto al año pasado.

Los derechos de importación crecieron un 29,1% (alcanzando los $1.744,1 millones). La evolución de este ítem se encuentra “contenida” por la acción de la Secretaría de Comercio Exterior, bajo el control de Guillermo Moreno, por lo que este incremento está asociado a la voluntad del funcionario de habilitar mayores importaciones. ¿Se mantendrán los controles “laxos” o se tratará de una pausa pasajera para permitir el ingreso de productos “trabados” hace tiempo? Las importaciones no son únicamente de productos de consumo, o de lujo, sino que por la estructura mundial de producción, son necesarios insumos importados para la producción local (sea para el mercado interno o la exportación), es decir que las trabas a las importaciones repercuten sobre la actividad económica del país.

Las exportaciones exhibieron un comportamiento diferente, al recaudarse $4.496,8 millones en concepto de derechos de exportación, es decir, registrando una caída del 22,8% con respecto al año pasado. Parece haber reconocimiento incluso en las filas oficiales que se tratan de los efectos de la crisis internacional.

Los problemas de una caída sostenida de esta fuente de ingreso son dobles. Por un lado, de tratarse de incrementos menos dinámicos que el incremento del gasto (atado a la inflación local y los aumentos salariales), se va resintiendo el resultado fiscal (ingresos-gastos). Por otro lado, el Gobierno necesita los verdes billetes para el pago de la deuda, y los obtiene principalmente del intercambio comercial con el exterior (en menor medida de inversiones extranjeras y nuevo endeudamiento).

Tan central es el objetivo del pago de la deuda, que el Ministro de Economía, H. Lorenzino, afirmó hace pocos días en la Ciudad de México que “Argentina va a seguir cumpliendo con sus obligaciones, le pese a quién le pese”, declaración que recuerda a otra, también poco feliz: la del presidente Nicolás Avellaneda que hace más de un siglo afirmó que el Estado honraría sus deudas con el exterior ahorrando sobre “el hambre y la sed” de los argentinos.

Los ingresos de Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social mantuvieron su tasa de crecimiento, llegando a los $15.309,5 millones, un 30,5% más que el año anterior. Este porcentaje no muestra novedades en el mercado laboral, siendo el incremento por arrastre de las subas salariales de quienes trabajan en blanco. Hay una menor caída (sólo -5,9%, $657,8 millones) en “Otros Ingresos”, rubro donde tributan quienes facturan como monotributistas (entre ellas personas, muchos trabajadores y trabajadoras precarizados) y que acumula en el año un descenso del 23%.

La recaudación del impuesto a las Ganancias (y a los salarios) creció un 40%, llegando a $11.489,8 millones. Este alto incremento se debió en parte a las importaciones, que generaron mayores ingresos en las retenciones de Ganancias en Aduana, alcanzando los $954 millones (119,2% de variación positiva, mientras que el promedio del año no mostraba cambios al comparar con el año anterior). Además de este incremento notorio, también influyeron los pagos del anticipo de las Personas Físicas (es notoria la variación en los meses en que se ingresan estos pagos, el próximo será en diciembre). Y finalmente, la causa principal es la mayor recaudación por las retenciones a los salarios que pasan la línea de la pobreza (por el atraso en la actualización de las escalas y los mínimos). En estos meses se siguen cobrando cuotas de los aumentos salariales negociados en el primer semestre del año, y dichos incrementos hacen que más asalariados paguen, o que aumenten los montos que ya les son retenidos.

El impuesto a los Bienes Personales no muestra novedades, con un incremento del 32,7% con respecto al año anterior. Con $774,2 millones casi repite la recaudación de agosto, en que se registran vencimientos por los mismos conceptos (se ingresan anticipos, el próximo será en diciembre).

En los impuestos sobre los Combustibles es posible observar un incremento de sólo el 27%, con $2.176,5 millones, bastante por debajo del promedio anual de crecimiento hasta septiembre (47,7%). Este descenso puede acompañar el enfriamiento de la actividad económica, pero también muestra un incremento más leve de los valores de los combustibles en los surtidores, que se habían ajustado en forma notoria hacia arriba cuando desde el Gobierno decidieron financiar YPF por medio de mayores precios. La menor suba en la recaudación tiene lugar en naftas, con sólo 16,4%, mientras que los impuestos que gravan al gasoil muestran un aumento del 39,1% con respecto al año anterior.

El impuesto a los Débitos y Créditos a las Cuentas Corrientes mostró un incremento de la recaudación del 16,7%, alcanzando los $3.671,5 millones. Esto arroja un promedio diario de $193,2 millones, es decir, un 23% más que el año pasado.

Esta variación, si bien es más alta que la del mes de septiembre, es una muestra de la desaceleración del consumo y la actividad económica, aunque no es posible distinguir entre el efecto de las cantidades y el efecto de los precios en las transacciones. Esa imposibilidad proviene de la intervención del Gobierno en el INDEC, que impide que haya un conocimiento más preciso de la realidad económica y social del país.

En IVA es llamativo a primera vista el incremento: 34,5% (se alcanzaron los $17.557,3 millones). Al examinar la información de la AFIP, vemos que ese aumento se encuentra influido por las menores (casi nulas) devoluciones de impuestos del mes de octubre, que sumaron sólo $1 millón contra $582 millones del año anterior. Si se considera el IVA bruto, la suba sigue siendo importante, del 28,7% ($17.558,3 millones). Este alto porcentaje se debe al crecimiento de las importaciones que reseñamos más arriba, que “salvó el mes”: hasta septiembre había una caída en la recaudación del 3% (es decir, se habían recaudado $1276 millones menos que en 2011), pero este mes la variación fue positiva en un 28.8% (ingresaron $1.908,3 millones más que en el promedio del año). Además de las mayores importaciones, también aportaron a este incremento ciertos cambios en la normativa tributaria sobre las retenciones del IVA a aplicarse al momento de ingresar los productos.

Por fuera de ese desempeño excepcional de IVA DGA, vemos que la recaudación del componente impositivo del IVA fue bastante mediocre, sólo $11.109,2 millones, un crecimiento de 28,7% quedó por debajo del acumulado hasta septiembre (33,8%). Esta evolución acompaña el cuadro de situación de desaceleración que se registra por cuarto mes consecutivo.

En su discurso del día 7 de noviembre, CFK reconoció: “(...) los pobres son los que más pagan impuestos, porque está el impuesto del IVA, del cual nadie puede sustraerse”. Se trata de una gran porción del ingreso de millones de trabajadores y trabajadoras (aproximadamente una quinta parte). Tenemos mucho por recorrer para terminar con este despojo cotidiano: a pesar de reconocer el problema, cínicamente desde el Gobierno no está considerándose ningún proyecto de modificaciones a su política tributaria. La CGT no lo incorpora como tema y la CTA tibiamente exige la exención del IVA a los productos de la canasta familiar.

Notas:
1) AFIP: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-207111-2012-11-04.html
2) AFIP: http://www.afip.gob.ar/institucional/estudios/
3) Ministerio de Economía: http://www.mecon.gov.ar/sip/
4) Discursos Presidencia: http://www.presidencia.gov.ar/discursos.

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