martes, 11 de diciembre de 2012

Mujeres luchan contra el machismo político en Bolivia

XINHUA

Las mujeres, salvo contados casos, históricamente no han existido en la política boliviana, realidad que comenzó a cambiar lentamente en la última década y se consolidó en los últimos cinco años, cuando ganaron espacios importantes de poder.

Legisladoras, analistas, gobierno y organismos, coincidieron por separado, que la realidad de la mujer en la vida política boliviana cambió radicalmente, aunque la "cultura patriarcal" persiste, principalmente en el área rural, donde se evidencian duros ataques a las autoridades femeninas.

En los últimos años se experimentó una importante apertura a las mujeres en espacios públicos y de poder, sobre todo en el gobierno de Evo Morales, pero aún persiste una brecha amplia para alcanzar la equidad de género por la prevalencia del machismo, reconocieron políticos opositores, oficialistas y el Observatorio de Género.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, manifestó que el gobierno del presidente Morales está trabajando para terminar con el machismo, que es una "herencia colonial".

"Las raíces coloniales que dejaron los españoles y que se han alimentado en la República, que tiene que ver con el patriarcado y la negación de la diversidad, por lo tanto con el racismo, las expresiones de superioridad de los hombres y raza, continúan vigentes, es una realidad", afirmó.

Es una evidencia de que la presencia de las mujeres en el ejercicio del poder aumentó considerablemente; sin embargo, las estructuras patriarcales en todos los niveles sigue siendo la traba a una plena libertad para la real equidad de género, pese a que las mujeres son mayoría en el país.

Es precisamente en democracia que se lograron una serie de conquistas formales, pero aún no objetivas, que se iniciaron con la Ley de Cuotas y que se multiplicaron en los últimos años desde la formulación de la Constitución Política del Estado.

El analista político, Hugo Gutiérrez Cory, comentó que los avances legislativos más importantes fueron el establecimiento de la paridad y alternancia incluidas en la Ley del Régimen Electoral en 2010, el hito histórico de la Ley contra el Acoso y Violencia Política en Razón de Género, y la futura Ley de Despatriarcalización del Estado, que aún está en redacción.

El politólogo considera que los avances en cuanto a presencia de mujeres en ámbitos de poder se "dispararon" desde la nueva Constitución aprobada en enero de 2009 por voto ciudadano.

Sin embargo, dijo que aún están enraizadas las estructuras patriarcales presentes en todos los aspectos de la vida desde hace siglos y que dependerá de la formación y difusión de las leyes que benefician a una mayor participación de las mujeres.

De acuerdo con datos al Observatorio de Género, la equidad de género de "50 y 50" aún está lejos porque en los cuatro órganos del Estado se manifiesta la presencia mayoritaria de varones en cargos de titulares.

La senadora opositora Sandra Soriano manifestó que las victorias contra el patriarcado son innegables con los beneficios políticos para las mujeres, pero no significarán más que logros formales si es que no se acompaña el proceso de manera real.

Ganan espacios de poder

Pese a las medidas legales aprobadas en la última década que permitió una presencia importante de mujeres en cargos públicos, aún el 50 por ciento de espacios en los órganos de poder está lejos, según datos proporcionados por la Mónica Novillo, responsable de Incidencia, de la Coordinadora de la Mujer.

La paridad y alternancia es expresada de la siguiente manera en la Ley del Régimen Electoral: Artículo 11. (Equivalencia de Condiciones). "La democracia intercultural boliviana garantiza la equidad de género y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Las autoridades electorales competentes están obligadas a su cumplimiento, conforme a los siguientes criterios básicos".

De acuerdo con el ministro Quintana, son las nuevas disposiciones normativas y la Ley de Régimen Electoral las que han permitido posteriores conquistas como la Ley Contra el Acoso y Violencia Política y la mayor presencia de mujeres en cargos de gobierno.

Dos de los cuatro órganos del Estado están presididos por mujeres: el Legislativo, por Gabriela Montaño en la Cámara de Senadores y Rebeca Delgado en la Cámara de Diputados, y en el Electoral, por Wilma Velasco.

Según la información de Incidencia de la Coordinadora de la Mujer, la proporción de género entre autoridades del órgano Ejecutivo está marcado por una mayoría de varones. La presidencia y vicepresidencia están presididas por dos hombres.

En el gabinete ministerial, si bien en el penúltimo gabinete la paridad era 50 por ciento para ambos sexos, en este último consejo de ministros la distribución es 13 ministros y siete ministras que representa un 35 por ciento.

En el Legislativo, la disparidad se mantiene más en la Cámara Baja, donde 99 son diputados y 31 diputadas que representa un 23,8 por ciento. En tanto que en la Cámara Alta 19 son senadores y 17 senadoras que significa un 47 por ciento.

En el Organo Judicial, gracias a las últimas elecciones se logró casi la equidad de género, pues se tienen 16 magistrados y 12 magistradas que alcanza el 43 por ciento de representación.

En el Organo Electoral también la diferencia es mínima para la igualdad porque cuatro son hombres vocales electorales y tres mujeres que representa el 43 por ciento.

El desafío de las mujeres en esta nueva década, según la diputada Agripina Ramírez del oficialista MAS, será erradicar el "machismo político", para que los espacios de poder político sean disputados en igualdad de condiciones, por capacidad y no por ley.

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