viernes, 24 de febrero de 2012

De cómo Estados Unidos pospone su quiebra y aumenta la pobreza, imprimiendo billetes indiscriminadamente

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Una de las ventajas que se lograron cuando se creó al así llamado papel moneda, fue que no siempre el soberano o gobernante en turno, así como su administración, debían de comprobar que, en efecto, poseían los metales preciosos o semipreciosos que ampararan el valor total de las distintas emisiones de billetes que se hacían.

Claro que, en principio, el papel moneda se creó cuando en las postrimerías del capitalismo, allá por el año 1200, era más fácil comerciar con letras de cambio emitidas por banqueros que amparaban el depósito de tal o cual persona, comerciantes sobre todo, con tal de que éstos no cargaran con todo el metálico efectivo. Sin embargo, con el tiempo, la emisión de dinero pasó de ser un atributo sólo de los banqueros, a una función exclusiva del estado, quien desde entonces fue el único autorizado para imprimir billetes y acuñar monedas. Pero, como dije, cuando los gobernantes se endeudaban en exceso, más allá de la capacidad de los cofres reales, entonces venía muy bien la impresión de billetes, sin nada realmente que los sustentara, excepto el gobierno y su permanencia en el poder. En México, por ejemplo, esa atribución, la emplearon bastante los distintos bandos revolucionarios, como el de Pancho Villa, quienes imprimían billetes en las zonas que controlaban, con tal de adquirir viandas o pertrechos, obligando a los vendedores aceptar ese “dinero”, amparado por el jefe en turno. Sin embargo, cuando dicho jefe caía y huía del lugar, los billetes emitidos quedaban sólo como enormes montones de papel, que no valían, justamente, ni el papel en que se habían impreso.


Eso explicaría, la emisión desproporcionada de billetes, en parte, que en la historia hayan existido fenómenos hiperinflacionarios tan absurdos que, por ejemplo, en la derrotada Alemania, posterior a la primera guerra mundial, en 1923, había billetes de 100,000,000,000,000 marcos (cien billones de marcos) que servían sólo para adquirir una hogaza de pan. Y eso se dio en muy corto tiempo, pues en 1922, los billetes de mayor denominación eran de 50000 marcos. Claro, era entendible, pues la vencida Alemania, no había logrado aún reorganizar su destrozada economía y la mayoría de sus necesidades debían de llenarse con importaciones. Si un país importa más de lo que exporta, entonces comienza un desbalance en sus finanzas y su economía, debido al creciente déficit que se va generando. Así, la “solución” es, simplemente, imprimir más y más dinero (toneladas de dinero, literalmente). En diciembre de 1923, el valor del devaluadísimo marco era de 4,200,000,000,000 por dólar. En ese mismo año, la inflación mensual era de 3,250,000%, es decir, que un producto que valiera, digamos, un marco al principio de enero, al final de ese mes valía 32500 marcos, ya que los precios se duplicaban cada dos días. Tuvo que emitirse una nueva moneda, el Rentenmark, que eliminara tantos ceros, para que volviera a ser digamos que práctica la unidad monetaria.

Obviamente que en la actualidad, inmersos en la salvaje competencia capitalista, lo que ampara el valor de los billetes emitidos por un país, no se basa ya en la cantidad de oro o plata que posea (aunque últimamente se está regresando a eso, a atesorar oro o plata, como veremos adelante), sino en su capacidad productiva, tanto primaria, así como secundaria, o sea, que tenga buena agricultura, así como industria. Entonces, lo que importa ese país, debe de compensarse al menos con lo que exporta y si esto, exportar, supera a las importaciones, pues se tendrá un superávit. Muchos de los países que actualmente han caído en profundas crisis, como en el caso de Grecia, y los que seguirán cayendo, se debe, sobre todo, a que producen mucho menos en relación a lo que requieren, y por eso sus déficits están llegando a niveles enormes, que tardarán varios años en liquidar o, de plano, nunca lo harán. Puede emplearse la analogía de aquella persona que ganando, digamos, 400 dólares mensuales, gaste 600, lo que requerirá que viva del crédito, pero súmenle a eso que si un día pierde su trabajo, o sea, dejara de producir, entonces estará mucho peor, dado que seguirá requiriendo gastar 600 dólares, pero ahora esos 600 dólares provendrán exclusivamente del crédito, hasta que quien le haya estado prestando, no lo haga más y decida de repente cobrarle el total de su abultada deuda. Con esta fácil analogía, podremos entender, grosso modo, lo que está sucediendo en todo el mundo. Por eso algo común en todas estas quiebras de corporaciones y países es la frase sobreendeudamiento.

Y eso no ha exentado a ningún país, pues desde el inicio de la actual debacle económica (una de tantas que sufre crónicamente el capitalismo salvaje, pero de las que sale cada vez más debilitado), no sólo naciones individualmente han ido cayendo, víctimas de las irracionales imposiciones del capitalismo salvaje, sino regiones completas. Estados Unidos fue quien comenzó a generar la debacle, que consideró “resuelta” a finales del 2009, dado que por su ya declinante dominio económico, simplemente la trasladó a otras regiones, como a la eurozona, que desde hace ya varios meses ha experimentado muy graves problemas económicos, como lo sucedido a Grecia, que comento antes. España y Portugal están en igual situación. Y, por si fuera poco, Italia, considerada como uno de los “motores” económicos de la eurozona, junto con Francia y Alemania (este país, el más industrializado y productivo de los tres), también ya se declaró incapaz de hacer frente a sus deudas, sin la ayuda del Banco Central Europeo. Eso lo logró Estados Unidos, trasladar la crisis, como señalé, debido a que como desde finales de los años 40’s, el dólar comenzó a imponerse como la divisa internacional de cambio, además de como fuente de ahorro, digamos, muchos países, justo por el poderío económico de Estados Unidos (que además “ayudó” a la reconstrucción europea y japonesa, luego de la segunda guerra), procuraban tener suficientes reservas de dólares, así que esa moneda terminó por ser aceptada en todas partes como medio de pago y de ahorro. Y si en un principio, en efecto, dada la fuerte economía de Estados Unidos, el dólar era una muy confiable divisa, con los años, ante la pérdida de ese poderío económico estadounidense, ahora ya está dejando de serlo, mucho más pronto de lo que podría esperarse, sobre todo porque Estados Unidos se ha ido desindustrializando, gracias principalmente a sus corporaciones, las que han ido monopolizando la producción industrial en dicho país, destruyendo a otras industrias y “optimizando” a los trabajadores en activo, o sea, explotándolos más, con tal de producir más mercancías con menos trabajo. Sin embargo, lo más grave es que se han ido llevando a zonas salariales más bajas los empleos, no sólo los de cuello azul, sino también los de cuello blanco, o sea, los administrativos, los gerenciales. Escribí hace unos meses un artículo acerca de esa situación, titulado “De nueva cuenta la fiebre del oro o de cómo Estados Unidos está quebrando”, en el que analizo justamente la cuestión de su desindustrialización, que actualmente sólo abarca menos del 11.7% de sus actividades económicas (verlo en este mismo blog. En 1982, Lee Iacocca, famoso empresario automotriz, que cuenta entre sus triunfos haber salvado a la Chrysler de una de sus tantas quiebras, refiriéndose a la desindustrialización estadounidense, vaticinó que “No sé cuándo despertaremos de letargo, pero conviene que sea pronto, pues de lo contrario, dentro de unos años nuestro bagaje económico se reducirá a los autobancos, los puestos de hamburguesas y las galerías de videojuegos”. En efecto, basta ir a cualquier ciudad de Estados Unidos y casi todo se reduce a comercios, malls y parques de diversiones).

También analizo en dicho artículo que eso, la desindustrialización, le ha generado a Estados Unidos un enorme déficit gubernamental, de casi dos billones de dólares ($2,000,000,000,000), así como una deuda pública y privada de casi 15 billones de dólares (15,000,000,000,000), que representa casi un 95% de su PIB del 2011 ($15.3 billones de dólares). Eso, como indiqué en ese trabajo, da claras señales de que Estados Unidos pronto va a dejar de ser solvente y que el dólar sólo se está sosteniendo debido a la indiscriminada impresión de billetes. Incluso, comenté allí mismo que por esa situación, dada la inminente quiebra de Estados Unidos, sus barones del dinero están buscando “seguras” inversiones, y una de ellas ha sido comprar oro y/o plata, ya que son fuentes de riqueza “legítimas”, o sea, no requieren de la estabilidad de un país para tener su valor. Lo mismo pasa con las mercancías, las tierras, los mares, los bosques… que representan riqueza verdadera (si simplemente se desconocieran las “leyes” del capitalismo salvaje, no habría ningún problema, dado que tenemos todos los recursos naturales y humanos para salir adelante). Justamente porque los metales preciosos como el oro están siendo tan demandados, las empresas mineras mundiales están en una fiebre explotadora en busca de nuevos sitios con tal de encontrar oro, cueste lo que cueste y destrúyase lo que se destruya. Aquí en México, por ejemplo, el entreguista, corrupto gobierno panista que nos mal administra, ha dado en “concesión” el 25% de nuestro territorio a las voraces, inescrupulosas compañías mineras, la mayoría canadienses, que destruyen todo a su paso, como el emblemático cerro de San Pedro, en San Luís Potosí, que quedó reducido a montañas de polvo y piedra molida, acabando con bosques, áreas verdes y envenenando tierras y acuíferos con miles de litros de cianuro, empleado para la separación del metal del material pétreo (es tan ineficiente la obtención de oro, que se requiere demoler una tonelada de material pétreo para obtener apenas 44 gramos de oro, una onza). Y eso es una constante en todo el mundo, en lo que podría asemejarse a la fiebre del oro de los años 1850’s en Estados Unidos, cuando gambusinos incluso asesinaban o quemaban bosques completos, con tal de hacerse de mucho oro y volverse así muy ricos.

Eso es justo lo que está también demostrando que el otrora fuerte dólar, ahora está dando estertores, aproximándose rápidamente su fin como divisa y reserva universal.

Así, es tan grave el problema del endeudamiento de Estados Unidos que la Asociación Nacional de la Inflación, de ese país, considera que aún si todos los ciudadanos estadounidenses (los más de 310 millones que hay ya), fueran gravados en sus ingresos al cien por ciento, o sea, que el gobierno les quitara todo por completo, ni aún así se pagaría la deuda, se tendría que pedir prestado con tal de no colapsarse. Y es que todas las quiebras, tanto de los bancos, así como de instituciones públicas, como las inmobiliarias Fannie Mae y Freddie Mac, que se colapsaron en el verano del 2008 (ver en este mismo blog mi artículo “La crisis de los créditos en los Estados Unidos: la consecuencia de gobernarse por índices”, en donde abundo sobre la quiebra de esos organismos gubernamentales), han sido absorbidas por el gobierno, claro, empleando el dinero de los contribuyentes, los que han pagado los platos rotos de la voracidad financiera de los barones del dinero, quienes junto con las grandes corporaciones, han sido los directos responsables de la debacle que hoy se está viviendo. Por ello se han dado las protestas recientes, aún en curso, de un creciente sector social estadounidense, no sólo de los estratos bajos, sino de los medios, tales como estudiantes o profesionistas, en contra del 1% de la población mundial, sí, la clase adinerada, los dueños del dinero, de la riqueza social y del futuro de toda la humanidad, que están afectando y literalmente matando de hambre al 99% de la población restante (y en todos lados es lo mismo. En México, por ejemplo, recientemente se reveló que sólo el 0.17% de la población, osea, menos de 200,000 personas poseen casi el 42.5% del PIB nacional en valores de la Bolsa, o sea, casi la mitad del valor de la economía generada anualmente).

Y, como ya señalé, Estados Unidos ha ido aplazando su colapso gracias a que puede imprimir dólares, claro, mientras éstos aún sigan siendo aceptados, lo que ya está dejando de ocurrir. En muchos países, se están dejando de aceptar dólares como medio de pago. Cuba, por ejemplo, sólo acepta euros. Sin embargo, tiene aún suerte Estados Unidos de que su divisa siga siendo aceptada, por ejemplo, para cotizar el petróleo, pues aunque en apariencia el barril sube en cuanto a su valor en dólares, como éstos cada vez valen menos, en realidad el petróleo lo compra Estados Unidos artificialmente barato, en relación con otros países, pero además lo hace con dólares que no tienen un sustento real, como ya mencioné. Y por eso el valor de la gasolina allí se mantiene digamos que bajo, en relación con otros países, que estarían pagando el precio real por dicho petróleo. Por ejemplo, mientras en Estados Unidos el precio promedio de un galón de gasolina es de $3.61, en Canadá, es de $5.56, en Francia, es de $8.21, en Japón, cuesta $6.62, en Australia, se paga $5.41 y en China, $4.54 (el encarecimiento es porque como deben de pagar en dólares, al comprarlos, les resulta más caro, no así Estados Unidos, que sólo debe de imprimir billetes y ya). Así que si el petróleo se cotizara ya en otra moneda, no se haría en su equivalente en dólar, sino en su precio real (que es mucho mayor al que actualmente se vende), por lo que Estados Unidos tendría que pagar ese petróleo con sus muy devaluados dólares y entonces, sí, será el principio de muy altos índices inflacionarios, como nunca antes se hayan visto allí, pues pagado el petróleo en precios reales, la gasolina también se vendería en su precio real, lo que iniciaría la espiral inflacionaria, además de que todas las demás importaciones subirían también. Y ya ha habido reuniones “secretas”, digamos, de varios países árabes, quienes junto con China, Rusia, Japón y Francia, están planeando dar fin al dólar como divisa internacional, dadas las debilidades estructurales ya mencionadas de Estados Unidos, y están buscando otra divisa más segura. Incluso, entre los países del llamado Concejo de Cooperación del Golfo, el cual incluye Arabia Saudita, Abu Dhabi, Kuwait y Qatar, se ha pensado en crear una moneda regional única. Y varios de esos países, como China, están deshaciéndose lo más pronto posible de sus reservas en dólares, pues ha vendido más del 8% de los bonos del tesoro que poseía (comento más sobre los bonos del tesoro, que ya tampoco ofrecen seguridad a sus tenedores, en el ya mencionado artículo: “De nueva cuenta la fiebre del oro o de cómo Estados Unidos está quebrando”, que está en este mismo blog. China, de hecho, con sus cuantiosas reservas de dólares, comparte la vulnerabilidad del dólar, así que si éste cae, le seguirá dicho país, cuan efecto dominó. Por eso es que actualmente China está en la fiebre de comprar empresas en donde se pueda, con sus reservas de devaluados dólares, con tal de irse deshaciendo de esa peligrosa “bomba de tiempo”).

Y en muchos países, ya no se aceptan dólares, sólo euros, yenes o yuanes chinos. Incluso, irónicamente ya dentro de los propios Estados Unidos, hay regiones que están usando una especie de monedas locales, como la que reportó el diario USA Today hace poco, el Berkshare, que se está usando bastante en la región de Berkshire, al oeste de Massachussets, y que desde el 2006, se han cubierto transacciones por $2.3 millones de dólares en su equivalente. Se aceptan también euros. Además, en algunas partes de Texas, resulta curioso, ya también se reciben pesos mexicanos. Se estima que unas 150 monedas alternativas se están aceptando en distintas partes de Estados Unidos, lo cual es un fuerte indicador de que las cosas andan mal, pues a veces el sentido común vale más que toda la ciencia económica o, peor, que las falsas declaraciones de políticos mentirosos asegurando que las cosas “están bien” y no hay de qué preocuparse (de hecho, en un reciente viaje que hice a Estados Unidos, pude emplear mi tarjeta de débito mexicana, sin ningún problema).

Por tanto, se acerca el fin del reinado del dólar y con ello, como ya he señalado, la estrepitosa caída de Estados Unidos.

Aún así, antes del colapso total, Estados Unidos está dejando de ser la superpotencia económica que presumía que era. Un grave indicador es el número de pobres que ya hay, y no me refiero a gente que gane poco, no, sino a aquéllos que ni siquiera tienen empleo y, lo peor, padecen hambre, como en cualquier país subdesarrollado. Como señalo arriba, ha habido ya varias protestas en distintos estados de Estados Unidos, de gente de distintos niveles y condiciones en contra de los barones del dinero y las corporaciones, los que sí son rescatados por el gobierno, pero no ellos, los ciudadanos comunes. En alguna de esa protestas, que se denominó “Ocupa una casa”, se denunciaron las abusivas prácticas de los bancos, los que han embargado a gente que por quedarse sin trabajo o no haber podido pagar su hipoteca, fue echada de su hogar. Esa protesta fue para ocupar casas vacías, que nadie compra, porque no hay, sencillamente, compradores, y que allí están, sin ocuparse, pudiendo servir a los miles de ciudadanos que las perdieron. En una de las protestas, una sexagenaria mujer, de origen puertorriqueño, tomó la palabra y expuso su caso. Hace un tiempo compró su casa, dando un enganche de 85 mil dólares, los ahorros de su vida, y comenzó pagando menos de 900 dólares mensuales como pago por el crédito otorgado. Vivía con su hijo, hasta que éste se enroló en el ejército. Fue enviado a Irak, en donde murió a causa de una mina terrestre. La mujer, entre amargo llanto, denunció que mientras le llegaban cartas de Hillary Clinton y del secretario de la defensa, Leon Panetta, de “sentidas” condolencias, también le estaban llegando las del banco, diciéndole que le daba unas cuantas semanas para desalojar su casa, la que por haber subido la mensualidad a más de 3500 dólares, además de no tener trabajo o no seguir contando con el salario de su hijo, ya no había podido seguir pagando. Esa tendencia, que comenzó más acentuada desde el 2008, se ha mantenido, y el número de personas sin empleo y sobre todo de pobres, ha subido incesantemente. Ni siquiera esos pobres tienen ingresos suficientes para comer, dado que 13% de la población depende para su subsistencia de los vales de comida que provee el gobierno y ha ido en aumento el número de las personas que los solicitan (ante la imposibilidad real de la mayoría de la gente que aún tiene trabajo de comprar una casa, muchos han optado mejor por rentar pequeños departamentos, los que incluyen todos los servicios, además de cocina integral, por un promedio de $1000 a $1200 dólares mensuales, mediante contratos establecidos. Así, si se quedan sin trabajo o los cambian de lugar, simplemente dejan de rentar allí y ya no están agobiados por una hipoteca que durará toda su vida… claro, eso si pueden pagarla. Constaté personalmente todo eso, en un viaje que realicé recientemente a dicho país. Escribí mis experiencias en el artículo “En busca de los signos de la decadencia estadounidense”, que se encuentra en este mismo blog).

Y cada vez son más abundantes las “ciudades perdidas” (shanty towns), cerca de ciudades como Sacramento, Fresno, Nashville… “construidas” con basura, como cartones, llantas, piezas de autos... justamente como podrían verse en cualquier ciudad de país latinoamericano (como en México, por ejemplo, que tenemos gente viviendo entre la basura, como los así llamados pepenadores). Vaya, es ya grave eso. De hecho, luego de que el huracán Katrina pegó durísimo en las costas de Luisiana, destruyendo varias partes de Nueva Orleáns, costaba trabajo, al ver esas escenas de los damnificados y los daños provocados, que tuvieran lugar en Estados Unidos, pues parecían mas de países como Haití, por ejemplo (de hecho, ahora se sabe que la inundación pudo haber sido evitada si se hubieran reforzado a tiempo los sistemas de diques que protegían a la ciudad de las inundaciones, cosa que no se hizo por falta de fondos públicos para hacerlo. El siguiente video muestra dramáticas fotografías del desastre: http://www.youtube.com/watch?v=IPFIUzGAJBA&feature=related).

Como decía, el número de pobres y de indigentes ha ido en alarmante aumento y cada vez más es muy evidente la descomposición social que ya sufre ese país, como cualquier otra nación, en donde los estragos de desigual capitalismo salvaje son más que evidentes (en el siguiente video se muestran escenas y cifras de los niveles de indigencia que ha alcanzado Estados Unidos: http://www.youtube.com/watch?v=XyGrrUg0gIs).

Y entre las familias que aún tienen trabajo, están excesivamente endeudadas (quebradas), pues se calcula que un 47% están en esa situación, debiendo en promedio $8,000 dólares sólo en sus tarjetas de crédito, pero al dividir el endeudamiento total de Estados Unidos entre sus habitantes tenemos que cada estadounidense debe actualmente casi ¡50 mil dólares!, impagables, claro.

Y como señalé también, el desempleo sigue creciendo, y actualmente casi 30 millones de estadounidenses no lo tienen y más de 10 millones de ellos ya perdieron las esperanzas de conseguir uno (además, de todos modos, la tendencia del capitalismo salvaje es de ir desempleando, hacer más, con menos trabajadores. Ver mi artículo en este mismo blog: “Desempleo en Estados Unidos, agudizada tendencia del capitalismo salvaje del incremento en la desocupación”, en donde ejemplifico justamente con el caso de Estados Unidos).

En su desesperación por tener empleo, los desocupados tratan de conseguir lo que sea. Por ejemplo, en la ciudad de Long Island, 2000 personas hicieron fila por más de cuatro días para llenar la solicitud para trabajar ¡como aprendices de mecánicos de elevadores!, de los que sólo se ofrecían cien puestos.

Otra solicitud, en Massillion, Ohio, era para un solo empleo como conserje de un edificio. El salario era de sólo 16 dólares la hora (3840 dólares al mes), más prestaciones. Aún así, ¡700 personas hicieron cola para ver si se quedaban con el puesto!

En Arizona vi, por ejemplo, pegado sobre una caja de conexiones telefónicas, el anuncio de una chica ofreciendo sus servicios de escort, que decía “Siempre que tengas necesidad de placer, llámame”, y luego enunciaba la lista de los placeres ofertados, tales como “masaje, uniforme, lesbianismo, anal, oral, fetiche y humillación” (Ni en México, país de mayores necesidades ocupacionales, se pegan letreros así. En todo caso, hay medios, digamos que “especializados”, como folletines eróticos o sitios de Internet, en los que se ofrecen). También me encontré letreros pegados en postes en donde se ofrecían muchos artículos en “venta de patio”.


Y no sólo se están perdiendo empleos, sino que el gobierno está reduciendo los gastos de cuestiones tan vitales como la salud, la seguridad social, la educación. Edificios públicos se están vendiendo y, ya vendidos, mejor se rentan, pues sale más barato (lo que menciono antes). Además, servicios como la pavimentación de las calles, el mantenimiento de la infraestructura o tan necesarios como la limpia, están muy limitados. Por ejemplo, en mi reciente viaje a Arizona, presencié algo inaudito: alguna tubería de agua potable debió romperse en una calle, lo que ocasionó una enorme fuga que formó un riachuelo de un medio metro de ancho por unos veinte de fondo, que corría por más de tres kilómetros, aguas abajo. El agua, vital líquido en ese estado mayoritariamente desértico, es un inapreciable bien, ya que se debe de llevar desde muy lejos. Incluso, México contribuye con una cuota de agua cada cinco años, debiendo de ceder algo así como 431 millones de metros cúbicos para que ese sediento estado, con temperaturas en promedio de 40 grados Celsius en verano, disponga de ella. Como dije, transcurrieron dos días sin que la fuga se reparara (no supe cuándo se hizo, pues debía de regresar ya a México). Sólo se apareció momentáneamente un vehículo de servicios de la ciudad, con un par de empleados que sólo cabeceaban ante el problema, seguramente incapaces de hacer algo por remediarlo.


Incluso, el muy lucrativo negocio de las cárceles, que en ese país son privadas, se está viendo afectado. Un estado como California, gasta nada menos que 11% de su presupuesto anual en el mantenimiento de prisiones, alrededor de $8,000 millones de dólares (más de lo que gasta en el pago de educación superior, ¡absurdo! Sí, es más lucrativo en Estados Unidos pagar a carceleros que a maestros). Así que planea “liberar” a 6500 prisioneros en el 2012, con tal de “reducir” sus gastos en prisiones (este es un serio problema, el de las prisiones, ya que como son un muy lucrativo negocio privado, cualquier intento por despenalizar ciertos delitos, como el de la posesión de droga, son boicoteados por los carceleros, con tal de seguir teniendo pretextos para atrapar y encerrar gente. El intento que hizo ese estado, en el 2011, por legalizar la posesión de marihuana, fue detenido por aquéllos).

Y abundando sobre los altísimos niveles de desempleo y pobreza a los que me refiero arriba, George Hemminger, establecido en California, bloguero independiente, fundador del sitio alternativo de Internet Survive and Thrive TV, en recientes declaraciones señala que “No hay empleos, la tasa de desempleo es altísima, es mucho esfuerzo lo que se requiere para alimentar a las familias, comprarles ropa, calzado. Lo que era la clase media estadounidense, está dejando de existir y por primera vez, una gran proporción, está viviendo de vales de comida del gobierno y del seguro de desempleo. Hay gente que no tiene dónde vivir, han perdido sus casas y lo hacen en albergues, en tiendas de campaña, en patios traseros de familiares. Muchos sobreviven juntando latas, botellas… cosas de la basura para vender” (hay que señalar que no hace mucho, el estado de California, por sí solo, representaba la quinta economía mundial, y vean a lo que se está reduciendo). Sí, de verdad que ahora hay muchísimas escenas de la pobreza a la que han llegado muchos sectores en Estados Unidos, que hasta parecieran que son de un país tercermundista, como comento antes. Por lo mismo, Hemminger también señala que la gente está muy desilusionada con Obama, en quien habían puesto muchas esperanzas, pero que ahora se dan cuenta que ha sido ese señor un simple títere de las corporaciones y los banqueros, y no ha hecho otra cosa que servir a sus intereses, pero en cambio a la población, a los ciudadanos comunes, los está dejando a su suerte. Y esa suerte, como vemos, los ha llevado a una pobreza tan brutal, como nunca antes se había visto. Las cifras más recientes indican que uno de cada dos estadounidenses es pobre, así como que una de cada siete familias ya padece hambre. Muchos perdieron su “capital” de toda la vida al no poder ya seguir pagando sus casas y que el banco se las hubiera embargado. Incluso, increíble, ya hay algunos millonarios que ven en esas lamentables cifras un latente estallido social. Personas como Warren Buffet, George Soros o Richard Branson, están de acuerdo en que algo se debe de hacer y a la mayor brevedad, so pena de graves conflictos en el muy corto plazo. Por lo pronto, Hemminger señala que es tal la desilusión de los empobrecidos estadounidenses, que a muchos ya ni siquiera les llama la atención la política, más que para criticarla. Hace algunas semanas que Barack Obama acudió a los empresarios de Hollywood para reunir “fondos” para su campaña, aquéllos le “donaron” 72 millones de dólares, lo cual es una total insolencia, señala Hemminger, cuando, insiste, la mayoría de lo que solía ser la muy consumista clase media, está dejando de serlo y está ya en los límites de la sobrevivencia pura.

Como he dicho arriba, la tendencia de las grandes corporaciones en el capitalismo salvaje es a ir desocupando gente. Esto lo hacen explotando más a los obreros activos (producir más con menos), lo que eufemísticamente se llama “aumento de la productividad”, así como exportando empleos a zonas salariales más bajas (China). Súmese a lo anterior la actual debacle económica y los millones de empleos adicionalmente perdidos debido a ella no se recuperarán ni ahora, ni en el futuro. Aún así, el gobierno del inepto Obama está buscando absurdas alternativas para crear unos cuantos empleos (una, por ejemplo, hacer más difícil la estancia de ilegales allí, con tal de que los empleos que ellos les pudieran “robar” a los estadounidenses, los obtengan éstos, lo que es estúpido, pues muchos de esos puestos, los estadounidenses no se consideran a ese nivel, como para trabajar de, por ejemplo, pizcadores en el campo o trabajadores en un rastro). Otro proyecto que se le ocurrió a Obama es la construcción de un oleoducto desde Alberta, Canadá, que transportará petróleo obtenido del procesamiento de las tierras aceitosas que abundan en ese país, proyecto que además de ser muy costoso, antiecológico y peligroso, por los potenciales accidentes que pueden presentarse, sólo creará 6000 empleos durante dos años (Ver en este mismo blog mi artículo “Desechos radioactivos flotantes y nuevos oleoductos, inminentes desastres ecológicos”, en donde hablo sobre la peligrosidad y los daños ecológicos que ese oleoducto, bautizado como Keystone XL, puede provocar).


En fin, pues por todo lo comentado, estamos, en efecto, en la antesala de que Estados Unidos y su dólar dejen de ser factores dominantes dentro del actual periodo histórico. Y es de esperarse que también el capitalismo salvaje, deje ya de ser considerado como el único sistema económico que la humanidad puede tener. Hemminger señala al respecto que el futuro en ese país será de gente que trate de buscar la autosuficiencia por sus propios medios, como sembrar sus propias legumbres, criar sus propias vacas, fundar comunidades de autoayuda. Incluso, sostiene que, como señalo arriba, se dejará de emplear al dólar como medio de pago y la gente buscará otras monedas. “Veremos ciudadanos intercambiando trabajo por comida”. Parece muy drástico todo eso, pero ya se está haciendo en muchos países, gente trabajando por comida.

En fin, es tiempo de que el 99% nos impongamos ya sobre los mezquinos intereses del minoritario 1%, el único sector que aún defiende a ultranza a este patético, decadente sistema.

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Las élites económicas: los verdaderos beneficiarios del Gobierno de Rafael Correa

Decio Machado

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“Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa.”
Presidente Rafael Correa, Entrevista, Diario El Telégrafo, 15.1.12

Desde la llegada del economista Rafael Correa al Palacio presidencial de Carondelet, a mediados de enero del 2007, el aparato de propaganda política oficialista se especializó en movilizar a la ciudadanía para ganar las “batallas por la significación” por encima de lo que es o debe ser un “buen gobierno”, articulándose una estrategia política planificada sobre la imagen del líder.

El objetivo se enfocó en la idea de que cada ciudadano sienta que más que gobierno, “ahora sí tenemos presidente”. Se articuló un plan político-comunicacional basado en el “gobernar-actuar-comunicar”, posicionándose hipotéticos valores como: autoridad, disciplina y seguridad, lo que se combinó con una mediática lucha contra la corrupción, la mala política y la injusticia social. Todo se estructuró bajo un discurso que se autodefine como “izquierda moderna” o “socialismo del siglo XXI”.

Articulada esta nueva forma de intervención política, todos los esfuerzos de la propaganda oficialista se enfocaron a reforzar la credibilidad del líder por encima de ideologías o del partido. La estrategia política y comunicacional es vieja, ha sido desarrollada en multitud de ocasiones y en diferentes países, y consiste en construir un sujeto de deseo, un superhéroe.

Bajo esta estrategia bien planificada, el presidente Correa ha consolidado durante estos cinco años de gobierno un sólido perfil basado en conceptos posicionados como: honestidad, entrega al país, gran sabiduría e inteligencia política y discurso monotemático con el fin de no perder el conquistado amor popular. Sobre esta imagen se ha desarrollado su papel de salvador de la Patria. Sin quitar méritos a los diseñadores de esta estrategia mediática, todos afincados en el anillo inmediato que rodea al presidente Correa, la operación ha sido relativamente fácil debido al enorme descrédito de los gobiernos precedentes.

Esta estrategia sumada a la fuerte personalidad del mandatario, convirtió al poder político en algo personal, misional y que solo puede ser realizado por un líder mesiánico. De esta manera, el mandatario generó gran confianza en la sociedad –de forma especial entre los más humildes- y la gente se ha identificado con su misión. Con un lenguaje agresivo ha hecho del poder un ejercicio visible en un país donde eso no existía, logrando credibilidad y convirtiéndose en la encarnación del deseo colectivo.

Con este escenario político se ha generado un nuevo problema para la democracia ecuatoriana: ésta comienza a entenderse como un sistema político basado en el personalismo, en cualidades heroicas y atributos personales en el cual los partidos políticos y la base social pierden toda legitimidad social. De esta manera, la democracia se transformó en un asunto sentimental que genera afinidades melodramáticas, cercenando las argumentaciones políticas y el debate público.

Dicha situación se visibilizó el pasado 14 de enero, cuando en el estadio Alejandro Serrano Aguilar1 de Cuenca, el oficialismo celebró su quinto aniversario en el poder.

Treinta minutos le llevó al líder indiscutible de Alianza PAIS enumerar los logros de su gobierno ante cerca de 40 mil personas provenientes de todo el país (datos emitidos por el oficialismo durante el evento) que llenaron el estadio y sus aledaños. Entre cánticos revolucionarios y velas, una inmensa pantalla emitía imágenes del mandatario en diferentes momentos y circunstancias de estos cinco años de gestión gubernamental. Su imagen, reproducida en todo tipo de objetos entre los que destacaban unas corbatas desechables de inusitado mal gusto, inundó ese día la ciudad de Cuenca. En definitiva, todo un dispendio enraizado en el culto a la personalidad, enmarcado en una estrategia para la perpetuación en el poder que no es nueva en la izquierda, pero que debería llevar a la reflexión sobre algunos antecedentes históricos de no hace tanto tiempo2.

En el contexto anteriormente referenciado, el análisis objetivo sobre la política gubernamental se hace complejo, dado que la crítica al régimen desde posiciones de izquierda no es considerada de forma constructiva, y sus autores suelen ser acusados de ‘traidores” al proceso revolucionario e incluso tildados de colaboradores de la derecha o agentes al servicio de los intereses de potencias extranjeras3. A pesar de ello, dicho análisis es necesario, y este artículo pretende desarrollarlo estrictamente en el ámbito económico.

Políticas de inversión pública y rearticulación del Estado

La Revolución Ciudadana fue un proyecto impulsado en primera instancia por una coalición de movimientos políticos y sociales que con el economista Rafael Correa a la cabeza y la conformación del movimiento Alianza PAIS ganaron en segunda vuelta las elecciones presidenciales del 2006, posicionándose su líder como presidente de la República del Ecuador el 15 de enero de 2007.

El actual Gobierno se encontró con un país que en el ámbito económico había sufrido tres décadas de desmantelamiento deliberado y sistemático de las capacidades estatales para gestionar soberanamente la función pública económica, y al cual el proceso de dolarización impuesto por el ex presidente Jamil Mahuad en el año 2000 mutiló los instrumentos clásicos de política monetaria y cambiaria. De igual manera, la política fiscal ecuatoriana se encontraba comprometida en su gran mayoría por una serie de pre-asignaciones y mecanismos que anulaban la capacidad del Ministerio de Finanzas para organizar el presupuesto público. Por último, en lo correspondiente a la política comercial, ésta estaba maniatada por una amalgama de tratados internacionales y la adhesión tardía a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

El sistema de partidos establecido tras el régimen militar de la década 70 fue perdiendo su legitimidad social, la deuda externa fagocitaba toda posibilidad de inversión pública y social y la impunidad campeaba a sus anchas sobre un sistema notablemente corrupto en el que sus gobiernos se caracterizaron entre otras cosas, por su fragilidad e inestabilidad política.

Las últimas tres décadas de la historia ecuatoriana mostraban una “democracia” forjada en el conflicto y el abuso de las élites de la partidocracia4, donde se había desarrollado sin pudor el fraude de la deuda externa y el dolor de familias rotas consecuencia del fenómeno migratorio en busca de mejores oportunidades de vida en el exterior.

La crisis de los partidos tradicionales alcanzó su expresión final con el triunfó del presidente Correa. Los partidos que predominaron a lo largo de las tres décadas previas (Social Cristiano, Izquierda Democrática, Roldosista Ecuatoriano o la extinta Democracia Popular-Unión Demócrata Cristiana) carecen de peso en el actual escenario político nacional.

La mayoría de los partidos políticos históricos del Ecuador no sobrevivieron al uso y abuso del poder nacional. Con excepción del Partido Social Cristiano, que mantuvo la alcaldía de Guayaquil tras haber “calentado” la poltrona presidencial, todos ellos fueron incapaces de sobreponerse a sus líderes o caudillos cuando estos fueron presa de los procesos de “queme político” (tan solo el Movimiento Popular Democrático5 no cayó en dicha situación).

En primera instancia, el Gobierno de la Revolución Ciudadana se vio obligado a desarrollar una política de liquidez monetaria con el fin de hacer frente a un país descapitalizado por el pago de una deuda externa y la mala gestión interna. Se intentó articular de igual manera una política de sustitución de importaciones muy selectiva a la par que limitada, lo que permitió el desarrollo de incentivos, y paralelamente una reducción de los costos de importación de tecnología y de los insumos clave que no son producidos internamente. Acompañando esas iniciativas económicas, se generó una política de créditos preferenciales e incentivos tributarios específicos a través de la banca pública no existentes con anterioridad, que buscaron dinamizar la economía interna.

Esto significó un notable incremento de la intervención pública en la economía del país (ver cuadro 1)


Para los gobiernos neoliberales precedentes, lo fundamental fue el pago de la deuda externa. En el gobierno del presidente Correa la situación cambió, pasando a ser la inversión social (Gráfico 1).


De esta manera la inversión social pasó del 0,35% del PIB en 2006 (1.980 millones de dólares) a aproximadamente el 3,82% en el 2011 (un cifra cercana a 5.197 millones de dólares).

De esta manera, el Gobierno correísta elevó la inversión en materia de Educación desde el 2,59% del PIB de su predecesor (año 2006) al 5,59% al cierre del 2011; y procedió de igual manera con la inversión en materia de Salud, elevándola del 1,24 % del PIB en el año 2006 al 2,17% al cierre del ejercicio del año pasado. También se ha potenciado toda la política de subsidios ya existente con anterioridad, en la cual destaca el Bono al Desarrollo Humano (BDH)8, el cual incrementó el número de hogares perceptores de 979.008 (en 1996) a 1.173.822 a noviembre del 2010. A través de esta política de subsidios el Gobierno de la Revolución Ciudadana perpetuó las mismas políticas clientelares que desarrollaron los gobiernos de la partidocracia con anterioridad.

Otra cosa son los resultados de esas inversiones, lo cual tiene que ver con la capacidad de gestión del actual Gobierno: en materia de Educación no hay avances sustantivos en la calidad de la formación impartida en el país y se mantiene aun un enorme déficit en infraestructura educativa; mientras en materia de Salud, el propio presidente Correa manifestó el pasado 14 de enero9 tras la destitución del último titular de esa Cartera ministerial: “…me parece que no hemos avanzado nada. La misma corruptela. ¿Qué hemos avanzado en estos cinco años en ese aspecto?”10.

Al cierre del ejercicio 2010 el Ministerio de Salud Pública (MSP) cuantificaba que cada ecuatoriano/a había asistido una media algo superior a dos veces a una consulta en la red de infraestructuras del MSP11, lo que significa un aumento considerable en la cobertura del sistema público de Salud, sin embargo la calidad de los servicios sigue siendo tremendamente deficiente. En Ecuador, los responsables de la Salud Pública siguen haciendo énfasis en la salud curativa, no potenciando adecuadamente la salud preventiva. La ineficacia de los distintos ministros y ministras que se han sucedido en estos respectivos cargos es notable a pesar de la parafernalia propagandística de la que se rodearon.

Por poner tan solo un ejemplo de los diferentes “patinazos” políticos protagonizados por los ministros del Gobierno de la Revolución Ciudadana en materia social, referenciamos el siguiente: en septiembre de 2009, el entonces titular de la Cartera de Educación, Raúl Vallejo12, declaraba a “bombo y platillo” al país libre de analfabetismo13. Tras fiestas, bailes y fanfarria institucional, el Censo de Población y Vivienda elaborado por el INEC14 en el último trimestre del 2010 desmentía la propaganda oficialista (ver cuadro 2) y dejaba entrever un sistema marcado por una matriz colonial de claro perfil racista.


Ecuador vive básicamente del petróleo (cuadro 3); las remesas de los emigrantes que aún se hallan fuera del país (ver cuadro 4); del banano (ver cuadro 5), café, cacao y camarones. La economía ecuatoriana se basa históricamente en un modelo primario extractivista. Los anteriores gobiernos neoliberales en lugar de impulsar los intentos de industrialización que se iniciaron en la década de los 70, fruto del boom petrolero, fueron los responsables de destruir gran parte de esa industrialización. El eje económico fundamental para el Ecuador de hoy, sigue amarrado a las rentas diferenciales, extracción de recursos naturales y exportación de mano de obra barata.


Aunque ha sido notable el incremento del barril de crudo en el mercado internacional, pasando de 56,64 dólares (precio petróleo WTI) en 2005 al actual 96,61 (precio petróleo WTI, diciembre del 2011), la extracción de barriles ha ido aumentando paulatinamente, al igual que aumentó el consumo interno, estabilizándose en la actualidad sobre los 500.000 barriles día (ver gráfico 2).


Ecuador dispuso con anterioridad de contratos petroleros que dejaban el 80% de ingresos netos al Estado, y tan solo el 20% para las empresas concesionarias. Sin embargo, durante la crisis de los 90, la decadente y antipatriótica oligarquía nacional consiguió invertir estos porcentajes. Desde 2006 comenzó a revertirse esta tendencia; el 50% de las ganancias extraordinarias quedaron en manos del Estado, y en el actual Gobierno se incrementó el porcentaje estatal sobre las ganancias extraordinarias al 99%, como un mecanismo para obligar a las empresas petroleras privadas a renegociar sus contratos.

Además el régimen afronta este año la paralización de la refinería petrolera por mantenimiento (con un costo de unos 700 millones de dólares se afrontará el proceso de rehabilitación y modernización de la Refinería de Esmeraldas15) y está en marcha la construcción de la Refinería del Pacífico16 en Manabí.

También es referencial que en materia energética se hayan reactivado proyectos hidroeléctricos que estuvieron congelados durante el neoliberalismo debido a políticas de ajuste presupuestario y a fallidos intentos por privatizar el subsector eléctrico. Están en marcha diversos megaproyectos –muchos de ellos con financiamiento chino- que buscan transformar la matriz energética del país, estableciéndose como objetivo la autosuficiencia energética para el año 2015.



Otro elemento fundamental a tener en cuenta es el crecimiento experimentado en los ingresos tributarios, lo que ha demostrado una notable gestión en el Servicio de Rentas Internas (SRI). El Estado ecuatoriano pasó de recaudar 4.046 millones de dólares en el año 2005 y otros 4.686 millones en 2006, a recaudar 9.561 millones de dólares al cierre del curso pasado, siendo 10.700 millones de dólares la meta para el año en curso. El SRI estima que la evasión en Ecuador se encuentra en el 40% (siendo del 61% cuando asumió el poder el actual gobierno).

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), realizó un estudio en el 2010 donde compara el pago de impuestos entre los distintos países de América Latina. De acuerdo al informe, denominado “El impacto redistributivo de las políticas públicas y su financiamiento”17, Ecuador tiene una carga tributaria de entre el 15% y 17% en relación con el PIB per cápita, en términos de paridad del poder adquisitivo (las cifras oficiales del SRI hablan de una carga fiscal del 13%). El análisis señala que junto con Guatemala, México, Panamá y Venezuela, Ecuador tiene posibilidades de incrementar ese valor para hacerlo más compatible con su nivel de PIB per cápita. Acompañado esto, de un mayor control sobre la evasión fiscal, el Estado ecuatoriano puede en los próximos años seguir incrementando considerablemente su nivel de recaudación tributaria.

Otro de los logros importantes del Gobierno tiene que ver con la Deuda Externa del país. El 9 de julio de 2007, mediante Decreto Ejecutivo 472, aceptando la demanda ciudadana formulada desde hacía muchos años atrás, se creaba la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público (CAIC), con la finalidad de “auditar el proceso de contratación de los convenios, contratos y otras formas o modalidades contractuales para la adquisición de créditos, obtenidos por el sector público del Ecuador, provenientes de gobiernos, instituciones del sistema financiero multilateral o de la banca y sector privado, nacional o extranjero, desde 1976 hasta el año 2006”18.

En 2008, el mandatario ecuatoriano declaraba que la deuda contraída por Ecuador era una deuda ilegítima, odiosa e inconstitucional que obligaba a destinar más del 50% de los recursos económicos del Estado a pagar la deuda. Correa manifestó entonces que “lo primero es la vida, después la deuda”19, declarando el cese de pagos del 70% de la deuda de Ecuador en Bonos Global a 12 y 30 años. Ante dicha situación, los acreedores o tenedores de la deuda sacaron al mercado, con valores muy bajos -sobre el 30% de su valor-, los bonos de deuda ecuatoriana. Ecuador, utilizó 800 millones de dólares para comprar 3.000 millones de su propia deuda lo que supuso una sustancial reducción de su deuda real, así como de los intereses que se hubieran generado en el transcurso del tiempo de pago. Sin embargo, no entraron en esta operación los Bonos Global a 15 años y otras deudas consideradas ilegítimas o aún ilegales por la CAIC. Y hasta ahora no se conoce cuál es el estado de los procesos judiciales iniciados dentro del país, mientras que la opción de plantear reclamos internacionales fue desechada por el Gobierno.

Como se puede observar en el gráfico 3, Ecuador rebajó su deuda externa en 2009 tras la operación de recompra de Bonos Global desde los 13.734 millones de dólares en el 2008 a 10.235 en el 2009. A partir de ahí, el país entró en una nueva espiral de endeudamiento externo, sustituyendo al FMI por China20. En la actualidad la deuda pública ecuatoriana sobrepasa los 19 mil millones de dólares21, alcanzando el 30,7% del PIB, aun por debajo del 32,4% existente cuando asumió el gobierno el presidente Correa, y lejos todavía del endeudamiento público de países como Costa Rica, Brasil, Uruguay o México22 .

Gráfico 3

El conjunto de las políticas anteriormente referenciadas ha permitido que el actual Gobierno sea el que mayores ingresos ha obtenido de toda la historia del Ecuador, considerando además, los créditos obtenidos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS)23 y el beneficio indirecto para el Estado que representan las remesas de los ecuatorianos que trabajan en el exterior.

El 21 de diciembre pasado, la Cepal en un balance preliminar de la economía regional presentado en Santiago de Chile indicaba que los países con mayor expansión económica en el año 2011 fueron Panamá (10,5%), Argentina (9,0%), Ecuador (8,0%), Perú (7,0%) y Chile (6,3%), mientras que El Salvador solo creció un 1,4%; Cuba, un 2,5%; y Brasil, un 2,9%. Lo que ha venido acompañado de mejoras respecto a la tasa de desempleo (ver cuadro 6).

Cuadro 6

Pasando la tasa de subocupación total (economía sumergida) de 42,07%24 en enero del 2007 a 44,22%25 en diciembre de 2011.

Reafirmación del modelo de acumulación tradicional

Esta optimización de los recursos económicos gestionados por el Estado, así como el crecimiento económico del Ecuador, no ha significado cambios estructurales en el aparato productivo tradicional (ver gráfico 4). Dicha situación podría definirse como un fracaso de los objetivos trazados en la política productiva en un país dependiente de su renta petrolera y que tiene, según estable su Constitución y el Plan Nacional del Buen Vivir, como objetivo el Buen Vivir, que es una alternativa al desarrollo y no una simple alternativa de desarrollo.

Gráfico 4
Cuador 10

En Ecuador, 62 grupos económicos concentran el 41% del PIB (ver cuadro 6 y 7); la riqueza no petrolera se queda en manos de importadores, intermediadores financieros y sector comercial; en los hogares se carece de cultura de ahorro y se tiende al consumo externo; y la industria manufacturera excluyendo refinación de petróleo es apenas el 14% del PIB (los ingresos petroleros cuantifican el 34,6% del PIB del Estado). El Sistema de Compras Públicas, que se preveía como una herramienta fundamental para dinamizar la economía nacional, no ha revertido la tendencia al consumo de importados.

Cuadro 7

En este sentido es necesario destacar que la utilidad de los grupos económicos en el período 2006-2009 es 54% superior al período 2004-2006 (ver gráfico 5).

Gráfico 5

La utilidad de los grupos económicos pasó de 529 millones de dólares en 2006 (antes de Correa) a 701 millones de dólares en 2009 (era Correa).

El crecimiento acumulado de utilidades de la Banca Privada en el período 2007-2009 (durante gobierno de Correa) fue 70% superior al período 2004-2006 (gobiernos neoliberales inmediatamente anteriores). Durante el ejercicio 2011, dada la liquidez registrada por la
economía ecuatoriana, el sector bancario incrementó sus utilidades todavía en un 51% más (ver cuadro 8). Entre enero y octubre de 2011, la banca privada ecuatoriana registró 439 millones de dólares en utilidades, más que duplicando los beneficios obtenidos en 2010 (en ese período se alcanzó un aumento de utilidades del 15,4% respecto al 2009 -datos de la Superintendencia de Bancos-).

Los beneficios del sector privado durante el Gobierno de la Revolución Ciudadana no tienen antecedentes en el país, y tienen muy poco que ver con un régimen que se autodefine como “socialista”.

Cuadro 8

Con respecto a los trabajadores y trabajadoras del país, el nivel del ingreso salarial creció, aunque muy lejos de los incrementos del beneficio industrial, y se redujo la brecha todavía existente entre canasta básica, canasta vital e ingreso familiar (ver cuadro 9).

Cuadro 9

Gráfico 6

Durante el Gobierno de la Revolución Ciudadana se redujeron los índices de pobreza, pasando del 37,62% al cierre del 2006 al 28,37% al cierre del 2011 (ver cuadro 10).

Cuadro 10

Sin embargo y como se deduce del gráfico anterior, en cuatro años de gobiernos neoliberales (2003-2006) anteriores a Gobierno de la Revolución Ciudadana, la pobreza se redujo en 12,27 puntos porcentuales; mientras que pasado cinco años del actual Gobierno su descenso se cuantifica en 9,25 puntos porcentuales.

Esta situación viene acompañada de un dato de máxima gravedad: Ecuador, junto con Paraguay y República Dominicana son los únicos países de América Latina (datos de Cepal) donde se aumentó la desigualdad interna en 2008 y 2010. Ver a la evolución del Índice Gini26 (ver gráfico 7).

Gráfico 7

Por su parte los datos gubernamentales recientemente presentados por la Senplades contradicen la aseveración de la Cepal, e indican que en cinco años de gobierno, la desigualdad cayó en 7 puntos en el coeficiente de Gini.

Ocho tesis básicas y una conclusión final

1) El proceso político autodenominado de “Revolución Ciudadana” que en la actualidad vive el Ecuador, podría definirse como el más serio proceso de modernización capitalista que ha vivido el país en toda su historia.

2) Se busca la construcción de una clase media con capacidad de consumo y una aproximación al Estado del Bienestar (Estado que provee de ciertos servicios o garantías sociales a su población) que tiene mucho que ver con el modelo keynesiano desarrollado en la Europa de la postguerra. Se confunde Estado de Bienestar con el objetivo social y constitucional del Buen Vivir –Sumak Kawsay-, dado que este último tiene una profundidad de contenidos que van mucho más allá de la providencia.

3) No hay voluntad de transformar el sistema económico en algo que vaya más allá de lo que se ha venido en definir como “capitalismo de rostro humano”, reproduciéndose los errores de la izquierda tradicional europea cuando imaginan que inmersos en las contradicciones de la burguesía podían encontrar dentro del capitalismo a un sector industrial, progresista y ético, dispuesto a invertir para desarrollar la economía nacional y se enfrentase al otro sector empresarial de corte parasitario, explotador y carente de ética social y fiscal.

4) El término “socialismo del siglo XXI” e “izquierda moderna” es utilizado en Ecuador como una medida de marketing político, dado que las tesis mantenidas en la práctica por el oficialismo no dista mucho del “centroizquierda” nacido a principios del siglo pasado en Europa (políticas nacidas originalmente del socialismo pero que no cuestionaron nunca el sistema capitalista).

5) El Gobierno de la Revolución Ciudadana tiene una estrategia neodesarrollista por la cual pretende, sobre la base de la renovación técnica y científica, llevar adelante el proceso de sustitución de importaciones, desarrollando la industrialización nacional y acompañándola de la ampliación del mercado interno para la creciente producción. Para esta finalidad entiende que el sector empresarial es su aliado fundamental, y es por ello que más allá de los ataques formulados especialmente en los primeros años por el propio presidente Correa en contra de los pelucones27, no existe enfrentamiento real entre Capital y el llamado Gobierno “revolucionario”. El presidente Correa incluso ha llegado a afirmar que el “socialismo del siglo XXI” ya no tiene nada que ver con la lucha de clases.

6) El Gobierno de la Revolución Ciudadana busca el crecimiento de la productividad en el sector rural como consecuencia del desarrollo industrial energético y de infraestructura, mejorando las técnicas para la producción (vía incremento tecnológico y de inversión), y no a través de una adecuada redistribución de la propiedad de la tierra. En lo referente a la política agraria, la posición del presidente Correa se define en contra de la reforma y la alteración de un régimen de propiedad de la tierra altamente concentrado. El 5% de propietarios concentran el 52% de tierras agrícolas. El 60% de pequeños propietarios concentra el 6,4% de las tierras (ver gráfico 8). No se democratiza la propiedad de la tierra ni se redistribuyen las autorizaciones para el uso del agua.

Gráfico 8

El propio presidente Correa manifestaba públicamente a primeros de octubre pasado: “la pequeña propiedad rural va en contra de la eficiencia productiva y de la reducción de la pobreza… repartir una propiedad grande en muchas pequeñas es repartir pobreza”28.

7) En Ecuador no se ha transformado el sistema de acumulación tradicional, todo lo contrario, este se ha profundizado y su matriz primario exportadora también. El desarrollo de la megaminería en el país, fuertemente rechazado por múltiples organizaciones sociales y comunidades del país que están siendo severamente estigmatizadas por el Gobierno, agudiza la tendencia a la explotación de recursos naturales. Se entregan los “campos maduros” y se prepara el salto a la megaminería (fundamentalmente con empresas canadienses y chinas).

8) Si entendemos por “revolución” un cambio o transformación radical respecto al pasado inmediato, el termino “Revolución Ciudadana” para caracterizar este proceso no pasa de ser simplemente un slogan. Los cambios revolucionarios tienen consecuencias trascendentales ya que se trata de una ruptura del orden establecido. La revolución social significa una transformación del conjunto de las relaciones e interacciones sociales cotidianas dentro de un país, alterándose no solo el liderazgo político, sino también las relaciones de propiedad y el orden social.

En síntesis y como conclusión final, Ecuador vive una readecuación de su capitalismo interno (atrasado y ocioso). Los grupos económicos poderosos nunca estuvieron mejor, y en todo caso, los más excluidos del país nunca estuvieron menos peor.

Decio Machado es sociólogo y periodista.

Notas:
1) Campo de futbol en el cual juega como local el Club Deportivo Cuenca, equipo de la Serie A del futbol ecuatoriano. Su capacidad en el graderío es de 22.000 espectadores.
2) El 25 de febrero de 1956, en sesión cerrada del XX Congreso de Partido Comunista de la Unión Soviética, Nikita Khrushchev expondría en su discurso sobre el “culto a la personalidad” a Josep Stalin lo siguiente: “Nos incumbe considerar cómo el culto a la persona de Stalin creció gradualmente, culto que en momento dado se transformó en la fuente de una serie de perversiones excesivamente serias de los principios del Partido, de la democracia del Partido y de la legalidad revolucionaria”. Ver: http://www.marxists.org/espanol/khrushchev/1956/febrero25.htm
3) Algo ya común en los regímenes que se autodefinen como revolucionarios desde las luchas ideológicas contra los trotskistas, los zinovievistas, los bujarinistas y otros en la Unión Soviética, lo que terminó en extremas medidas represivas contra ellos.
4) El ex presidente Rodrigo Borja indica en la Enciclopedia de la Política, en 1997, que este término surgió en Europa después de la segunda guerra para “designar la presencia decisiva de los partidos en la vida política, en que prácticamente asumieron el monopolio de la actividad pública europea durante el proceso de la reconstrucción democrática después de la caída del fascismo”. Según Borja el sistema se ha deformado debido a que los partidos ecuatorianos perdieron democracia interna, enquistándose sus cúpulas dirigenciales, a pesar de que: “siendo los partidos elementos sustanciales de la democracia, la partidocracia ha devenido en un fenómeno antidemocrático porque escamotea los derechos de la gente y mediatiza su participación política”.
5) El Movimiento Popular Democrático (MPD) es un partido político ecuatoriano de ideología marxista-leninista.
6) Banca Pública: BEDE, BEV, CFN, IECE (Información actualizada hasta noviembre de 2010)
7) Inversión Pública incluye Gobierno Central, Descentralizadas y autónomas y EP Petroecuador, Petroamazonas, Tesoro; incluye devengos y anticipos.
8) El Bono de Desarrollo Humano nació como un programa de transferencias denominado Bono de Solidaridad en 1998. En aquella época por la crisis económica se decidió entregar la transferencia sólo al 40% más pobre de la población.
9) Enlace Ciudadano Nº 254 del presidente Rafael Correa.
10) http://www.elcomercio.com/politica/Resumen-enlace-ciudadano-Rafael-Correa_0_628137195.html
11) Consultas MSP por cada 100 habitantes: 95 (2006), 115 (2007), 185 (2008), 221 (2009) y 243 (2010).
12) En la actualidad Raúl Vallejo ejerce el cargo de Embajador de la República del Ecuador en Colombia.
13) Según la UNESCO un país libre de analfabetismo es aquel cuya población analfabeta no supera el 3,9% de la población. El entonces ministro de Educación, Raúl Vallejo, declaraba que el analfabetismo en el Ecuador se había reducido hasta el 2,7% debido a los programas de alfabetización promocionados por su ministerio.
14) INEC: Instituto Nacional de Estadísticas y Censo.
15) La Refinería de Esmeraldas es responsable no solo de la contaminación de sus trabajadores. Pacientes con cáncer y leucemia han sido reportados en estudios hechos por investigadores de Solca y de la Universidad española de Huelva. De acuerdo al testimonio de técnicos del Área del Sistema de Transportación de Combustibles, en los últimos 10 años, fallecieron 30 trabajadores de la Refinería por cáncer, leucemia y mutaciones cromosomáticas; en estos mismos momentos, 29 se hallan en tratamiento presumiblemente por males asociados a la contaminación. Además, en la provincia se ha reportado un aumento inusitado de las enfermedades respiratorias agudas: en 2009, se registraron 105 310 casos. Uno de cada tres esmeraldeños sufrió complicaciones en su salud por el aire que respira.
16) La Refinería del Pacífico “Eloy Alfaro” es el proyecto refinador y petroquímico más grande del país, la cual se desarrolla con participación de la venezolana PDVSA y financiamiento de inversionistas en los que se encuentras empresas de Reino Unido, Corea y Japón, los cuales cubrirán el 70% de la inversión (Datos Gerencia Refinería del Pacífico).
17) http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/3/40253/LCG2458_2.2_El_impacto_redistributivo_de_las_politicas_publicas_y_su_financiamiento.pdf
18) http://www.auditoriadeuda.org.ec/index.php?option=com_content&view=article&catid=35&id=51&Itemid=55
19) http://eleconomistaasimetrico.blogspot.com/2011/09/si-creciesemos.html
20) Deuda pública total con China: 4.682 millones de dólares entregados, 2.571 millones de dólares comprometidos, 1.700 millones de dólares negociados (datos BCE y MEF).
21) La deuda externa del Ecuador asciende a 9.868,7 millones (datos BCE, noviembre 2011), siendo la deuda interna de 4.557,6 millones de dólares. A estos datos ha de sumarse la preventa de petróleo a China (con la venta anticipada de 96 000 barriles diarios de crudo, China se convertirá en el segundo socio de Ecuador luego de EEUU), así como los 1.682 millones de dólares comprometidos por el Eximbank para el megaproyecto Coca Codo Sinclair y los 571 millones de dólares destinados al megaproyecto Sopladora.
22) Costa Rica mantiene un endeudamiento público del 42%, Brasil del 40%, Uruguay del 38,9% y México del 36,8% (datos FMI).
23) Entre enero del 2007 a junio de 2011 se estiman prestamos del IESS al Gobierno por valor más de 4.500 millones de dólares.
24) http://www.bce.fin.ec/documentos/Estadisticas/SectorReal/Previsiones/IndCoyuntura/CifrasEconomicas/cie200703.pdf
25) http://www.bce.fin.ec/docs.php?path=/documentos/Estadisticas/SectorReal/Previsiones/IndCoyuntura/CifrasEconomicas/cie201112.pdf
26) El Coeficiente de Gini es una medida de la desigualdad ideada por el estadístico italiano Corrado Gini. Se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).
27) Término utilizado en Ecuador para definir a ciertos grupos adinerados.
28) http://lalineadefuego.info/2011/12/16/cinco-tesis-sobre-la-coyuntura-agraria-por-pablo-ospina-peralta/

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Ecuador: ¿Por qué el periodista debe estar bien praparado?

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

Parecerá cosa de chiste. En el mundo entero (menos en Ecuador) se estima que, si algún profesional debe estar más que bien preparado (y sobre todo enterado) es el periodista profesional. Sin embargo, el autor o autores del último texto, que será la futura Ley de Comunicación, ignora completamente esta exigencia a pesar de que tenemos una ley que data de septiembre 30 de 1975; es decir, de hace 37 años. Pero...

Cierto es que los propios medios de comunicación (grandes, pequeños y medianos) se han encargado de hacer de esta ley, letra muerta. Ellos, que tan celosos son de la aplicación de cualquier ley, sin embargo, se han esmerado en desconocer las disposiciones de esta ley, en vigencia desde septiembre 30 de 1975. Al principio, como que fue acatada a medias, aunque algunos medios grandes, intencionalmente, se dieron el lujo de despreciarla. Y eso que algunos presidentes de Colegio de Periodistas hicieron lo posible (y lo imposible) porque se la aplique. Pero todo fue inútil.

Yo parto del supuesto que los primeros interesados en una educación superior de sus periodistas, son los propios medios de comunicación. Mientras más educados, mejor. Pero esta exigencia (o requisito) como que choca con realidades. En primer lugar, los dueños de los medios de comunicación son los primeros interesados (por razones económicas) en contratar como “periodistas profesionales” al primero que pasa por la esquina. Es que esa persona, por lo general un desocupado, está dispuesta, a bajo precio mensual, a decir cualquier cosa, sin responsabilidad alguna. En cambio, el periodista formado en un nivel académico, exigirá que le respeten sus opiniones y sus textos; y se resistirá a decir lo que se quiera que diga.

Esto me recuerda un viejo periodista del diario El Telégrafo, que firmaba como “Porthos”. Este articulista llegó a decir que los periodistas de antaño se formaban como las prostitutas: que comenzaban escribiendo cualquier cosa, porque les gusta. Por ahí, alguien le paga una mesada por lo que ha escrito; y después, no quiere escribir sino le pagan. ¿Cierto?

Desde luego, en esta formación “por la libre” hay de todo. Desde el escritor que quiere que le difundan su mensaje hasta el inepto que piensa que si le dan el chance en un medio comunicacional, le estarán dando una nueva profesión, de la que es posible “sacar plata” como sea. Por eso vemos a un sinfín de profesionales de otras disciplinas (sociólogos, economistas, abogados y hasta ingenieros) ensayar de periodistas. Es que su presencia en cualquier medio de comunicación, les puede dar una embajada o un consulado; o cuando menos, un decanato de comunicación

Si revisamos la historia de muchas profesiones académicas de estos tiempos, veremos que los primeros “profesionales” (o los patronos) de esas áreas, son todos académicos de otros sectores. ¿Acaso don Eugenio de Santa Cruz y Espejo –el indio Chuzig- fue periodista profesional? No, fue médico de profesión pero escribió sobre la libertad y la independencia de lo que es hoy, Ecuador. ¿Acaso don Juan Montalvo fue periodista formado a nivel académico? No. Fue un escritor-luchador y, como tal, ensayó lo que hoy se denomina, periodismo de opinión. Y tuvo como su principal enemigo a un García Moreno que, a más de haber sido un curuchupa (conservador) recalcitrante; fue, un ilustrado de su tiempo. No como ese Emilio Palacio. Igual ocurrió en Medicina, en la Abogacía, etc.

¿Por qué se le niega al periodista profesional su derecho a formarse en una facultad universitaria? Una pregunta que habría que hacerla al abogado Andino o al arquitecto Cordero. Bueno, del señor César Montúfar, de la Sra. Lourdes Tibán y del general Cobos, ni hablar. Ellos –me da la espina- que tratan de que no haya ninguna ley de comunicación; peor, mucho peor, que a los periodistas se les obligue a seguir la universidad. Pero el resto, ¿qué dice?

Y no soy tan ciego y/o tan ofuscado que pienso que, por ir a la universidad, ya son buenos. Pero, qué yo sepa, a nadie le ha hecho mal la Universidad, por más mala que esta sea. Y que hay universidades que nunca debieron abrir sus puertas, eso es evidente. Y que hay doctores (en medicina, en ingeniería, en economía, en medicina, en periodismo) que las universidades abrieron sus puertas pero ellos no. Y eso también es inevitable.

Felizmente, no soy abogado; pero no pocos critican, por ejemplo, la defensa del diario El Universo de Guayaquil. Encuentran que ese diario se confió en ese tipo de abogados que se van presos, junto al cliente. Dicen que no pudo ser más pobre y más absurda la defensa del diario, de sus principales. Bueno, deslindan al señor Emilio Palacio. Si el señor, iba a una universidad (cualquiera) por lo menos se hubiera enterado que el título de periodista no es una patente para acusar, insultar (agraviar) impunemente. Pero, los señores Pérez, también debían estar enterados que no se puede permitir que, en su diario, se digan tamañas estupideces, a pesar de que, con todo derecho, pueden estar en desacuerdo con el Presidente.

Y que no vengan con el cuento de que, en un medio de comunicación, un editor de opinión (o de lo que sea) puede publicar cualquier barbaridad; y que el medio pueda ser corresponsable. Todo medio tiene su línea empresarial; y a esa hay que atenerse. No le faltó razón a la señora Guadalupe Mantilla (Directora-propietaria del diario El Comercio de Quito) cuando reunió a su plana de redacción y, sin más, les dijo más o menos: “el diario es enemigo del señor Rafael Correa y de su revolución ciudadana. Los que piensen estar a su lado, se equivocan, deben irse de este medio de comunicación”. Y la lista de periodistas (profesionales o no) que han tenido que buscar refugio en otro medio o en la casa, por haber trasgredido la línea empresarial del medio, es larga y nutrida.

Otra cosa, muy distinta, es ese valor universal, consagrado por las NN.UU. Cada quien, en su calidad de ser humano, tiene derecho a pensar y difundir su pensamiento, como le dé la gana. Sin embargo, hay una limitación a esa libertad; la libertad de los demás. En esto, los europeos han tardado en comprender que no hay libertad absoluta. Y han protagonizado dos guerras mundiales, con millones de muertos. En países latinoamericanos (como es el caso de Ecuador) nuestros jurisconsultos, hace rato que se dieron cuenta que no hay libertades totales. Que hay que respetar el derecho de los demás a lo que se llama el buen nombre. Lo que no quiere decir que al ladrón no debemos desenmascararle como ladrón, si hay evidencias o por lo menos indicios de que ha robado. Y la denuncia de robos al Estado y malos manejos, no es nuevo ni se ha tenido que pedirle perdón al que sea. La historia de la humanidad está plagada de casos de periodistas o no que dieron su vidas, para desenmascarar al ladrón.

Y todas estas disquisiciones para decirles que, una cosa es la libertad de expresión a la que todos tenemos pleno derecho; y otra, muy distinta, la libertad de expresión de los medios de comunicación. Y sostengo algo que les da erisipela a los sipianos (de la SIP-CIA) que todo medio de comunicación es, por si mismo, el primer enemigo de esta libertad de expresión. Me explico: ¿no es verdad que no le pediremos (peor exigirle) a la hojita dominical que se reparten en las iglesias católicas, que defienda y proclame el marxismo como la verdad única y última? Tampoco hemos de esperar –si somos cuerdos-que un semanario de un partido político haga propaganda de otro.

Y ¿qué pasa con los medios de comunicación que se vuelven empresas? ¿No es verdad que querrán ganar muchos réditos? Si son empresas del mundo capitalista, pues eso es lo que se espera. Y debe dar además un doble servicio: debe ser fiel a la publicidad (que de eso vive) y debe ser fiel a quiénes le patrocinan. Por eso es que es risible aquello de que son medios independientes. ¿Independientes de qué o de quiénes? No ha de ser por pura casualidad que los medios impresos llamados amarillistas (hoy, hay estaciones de tv. y de radio, que también) en el mundo entero, ocupan el primer lugar de lectoría. Es que el ser humano, desde hace mucho tiempo (siglos) es curioso, en especial, en asuntos sexuales y de asesinatos. Aun cuando diga que no, pero si.

Por eso pienso que, a más de la ley de ejercicio profesional de los periodistas, los medios deben identificarse cuando van a ser editados. Lo mismo, los canales de televisión y las redes radiales. Si por ejemplo, un diario, en lugar de declararse “independiente y libre” ¿los demás no?) se declara un sostén del sistema y lucha por ello, es mucho más honesto que lo diga, que esa es su línea política. No que es libre e independiente.

Por todo lo dicho, se impone la preparación académica de los periodistas y la identificación plena de los medios que uno lee, ve o revisa.

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El gran polo patriótico como escenario de la participación popular

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)
Ante una nueva coyuntura electoral en Venezuela, los revolucionarios y los chavistas progresistas tienen ante sí el reto de mancomunar esfuerzos tendentes a mejorar sustancialmente la gestión de gobierno, sea nacional, regional o municipal, en función de los intereses de los sectores populares y, especialmente, de los diferentes objetivos que consolidarían el proceso revolucionario bolivariano, definiendo un proyecto de país soberano en oposición al de sumisión transnacional personificado por los grupos político-empresariales tradicionales.

Para lograrlo es sumamente importante adoptar parámetros nuevos que permitan definir una verdadera conducta revolucionaria y socialista, puesto que ya no es suficiente la hegemonía partidista o de gobierno mientras el poder popular sigue subordinado a una tutela completamente contrapuesta a lo que representaría el socialismo revolucionario. Por ello, una de las primeras metas a conseguir frente a tal coyuntura electoral es que el poder popular se organice apropiadamente, en articulación con los distintos poderes públicos, pero sin que ninguno de ellos quiera someterlo a sus propios intereses.

De ahí que la conformación de, por ejemplo, el Gran Polo Patriótico, deba verse como el escenario unitario donde no solamente tengan cabida todas las corrientes ideológicas o de opinión que respaldan al proceso revolucionario bolivariano y al Presidente Hugo Chávez, eludiendo que el mismo se convierta nada más en la confluencia de unas siglas que utilizan algunas individualidades para proyectarse políticamente, buscando convertirse así en candidatos potenciales a cargos de elección popular (regionales o municipales) sin tener vínculo alguno con los bases populares. En este mismo escenario, vale decir que los movimientos sociales revolucionarios y progresistas debieran marcar la pauta a seguir en la nueva fase de transición que le tocará vivir al proceso revolucionario bolivariano, tal como lo está entendiendo el Presidente Chávez al implementar las más recientes misiones sociales, atacando problemas estructurales de la sociedad venezolana referidos a viviendas dignas y a la atención oficial de las personas de mayor vulnerabilidad económico-social.

Además de lo anterior, la activación del Gran Polo Patriótico debe facilitar la consolidación y la aplicación de las leyes del poder popular, de manera que el viejo Estado burgués-liberal existente ceda su espacio y funciones a un Estado de características socialistas, dándole preminencia al ejercicio cotidiano de la democracia participativa. Para alcanzar dicho propósito es preciso que los administradores del gobierno estén compenetrados realmente con los postulados del socialismo revolucionario, no simplemente de boca, sino de corazón, mostrándose cada día dispuestos a eliminar el burocratismo y todo aquello que conspira contra el fortalecimiento definitivo del proceso revolucionario bolivariano, en vez de afianzarlas en detrimento de la participación popular contemplada en la Constitución venezolana.

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Pocho, el Negro y la reina del cemento

Claudia Rafael (APE)
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Para Walter Fernández, por su terca esperanza
de soñar y de sembrar ternura y utopía.
Sobreviviente del CCD La Huerta, hoy declara
en el juicio por el crimen del Carlos Alberto Moreno.

Amalia Lacroze de Fortabat encabezó durante décadas el más perfecto modelo industrial paternalista heredado de su marido, “Don Alfredo”. El clásico sistema de ciudades-fábrica que ponían en marcha la figura mítica del padre-padrone. Era tan amada como detestada. Reina del toma y daca como ninguna murió a los 90 años con una investigación en ciernes por presunta instigación de la muerte de un abogado laboralista en 1977.

Javier Ponce, “Pocho”, fue un soldado veterano de la guerra de Malvinas. Como tantos otros ex combatientes fue protegido por ella e incorporado a su fábrica Loma Negra. La misma en la que Carlos Alberto “el Negro” Moreno, defendía a los obreros. Cuando lo asesinaron, Pocho tenía apenas 13 ó 14 años.

Era un sobreviviente. Andaba por la vida como podía. Demasiadas veces se hundía irremediablemente en las drogas y el alcohol. Otras, alzaba la cabeza y sonreía y por un ratito nomás parecía que se iluminaba. Una de sus tantas internaciones coincidió con un acto en la Plaza Aguado de Olavarría lleno de pompas militares, birretes, discursos grandilocuentes y mucho uniforme. Se cumplían 20 años de la guerra de Malvinas y ninguno de los militares se acordó de él. Era, a sus ojos, quien desde su historia y su presente aportaría desprolijidad al evento. Sólo lo hicieron con un tímido “y que Pocho se mejore” un grupo de chicos de una de las barriadas más pobres de la ciudad que lo querían bien. Pocho les había contado de aquellos días en las islas en que lo estaqueaban por robar comida y lo dejaban cerca de los tanques de combustible desnudo entre la nieve. Les había mostrado su pierna que se parecía demasiado a un trozo de madera y que cuando él la golpeaba hacía el clásico “toc toc”. Les habló sin ahorrarse nada de cómo las noches lo ahogaban y no lo dejaban respirar. Pero Pocho se dejó morir y lo logró un año más tarde. Le resultaba imposible ponerse en pie después de tanto horror.

El era uno de tantos agradecidos a “la señora”. Así la llamaban todos. Y él, con un puesto en la fábrica, había sido uno de los destinatarios de esa “bondad” que en la villa cementera y en la ciudad conocida como “capital del cemento” le significaron a Amalia Lacroze de Fortabat el sitial de la veneración.

Cuando ella se transformó en la única heredera de todo el paquete accionario de Alfredo Lacroze no hizo otra cosa que profundizar su estilo. Aunque, eso sí, se encargó de triplicar rápidamente las ganancias de la megaempresa cementera como lo que fue: una digna capitana de la industria. Tal vez uno de los trabajos más detallados y sólidos sobre fortuna, personalidad y estilo de Amalita está en “Los dueños de la Argentina”, de Luis Majul. “Don Alfredo Fortabat tenía un estilo de conducción muy similar al de patrón de estancia del siglo pasado. Un empleado muy cercano a él, explicó que se creía Luis XIV, el rey de Francia que pasó a la historia con la frase `El Estado soy yo`”, describe a la perfección. Ella, en cambio, dijo alguna vez que “me siento identificada con Catalina la Grande”, aquella mujer que imperó en Rusia entre 1762 y 1796 que protegió a sabios y filósofos y que –cita Majul- “hizo olvidar así su violencia, su despotismo y sus costumbres”.

Alfredo Fortabat fue, en definitiva, el gran precursor en Argentina de ese modelo paternalista industrial que empezó a morir hacia los 80 producto del peso de la globalización, la robotización y la merma en la rentabilidad. Fortabat asumió como nadie esa actitud de padre-padrone que implicaba una clara política tutelar que se encargaba aún de los detalles más mínimos. Al punto tal de generar como claro modelo empresarial la gestación del modelo de ciudades-fábrica.

Macario Alemany, en “El concepto y la justificación del paternalismo” (Universidad de Alicante) describe cómo “los patronos paternalistas iban mucho más allá del pago del salario y proveían a los obreros de economatos, viviendas, cajas de previsión, educación, servicios religiosos, pero siempre supeditado a la continuidad en la empresa y al buen rendimiento en el puesto de trabajo”.

Entre el 70 y hasta entrados los años 80, Loma Negra Olavarría llegó a tener 2600 obreros. Y por cada uno, había 14 trabajadores indirectos. El antropólogo industrial Carlos Paz definió que “a la gente de la comunidad la hacían sentir parte de la empresa: en la comunidad se reproducía la vida social de la fábrica. Se impulsaba un sentido de pertenencia en el que se premiaba a quien tenía la casa mejor arreglada”.

Hoy, tan lejos de todo aquel idilio sobre el que se pergeñó el mito, una fábrica como L`Amalí tiene menos de un centenar de operarios en una industria absolutamente robotizada.

Mientras tanto, se había ido amasando una de las fortunas más inmensas del país y no por casualidad. El hijo varón que Amalia Lacroze no pudo concebir fue la planta de Loma Negra Catamarca que se construyó gracias a una de las últimas medidas magistrales de José Alfredo Martínez de Hoz: la promoción industrial. Le permitió la desgravación del impuesto a los capitales hasta 1989, la desgravación del impuesto a las ganancias, la exención de derechos de importación hasta un monto superior a 23 millones de dólares. La inflación rápidamente se encargaría de licuar su deuda impositiva.

En enero de 2001 Villa Alfredo Fortabat, ajena a desgravaciones, enriquecimientos y acuerdos magistrales, se hundía en la desesperación y la tristeza. Uno tras otro, los últimos mohicanos de la fábrica, iban cayendo. Uno de ellos decía a esta cronista cómo después de 26 años de "dar la vida por la empresa, cuando salí de mi turno me avisaron, como a mis cuatro compañeros (del sector), que quedaba afuera. No veo futuro y lo sentimos todos. Tratamos de salvarnos, de hacer la nuestra mientras podemos pero el comercio ya no responde. Ya no es una herramienta para vivir. Por eso no me siento tranquilo. A los primeros que nos echaron todos nos miraban de reojo, incluso la familia, preguntándonos qué macana nos habíamos mandado. Qué cosa habíamos hecho mal. Hoy ya eso no se pregunta. Todos saben que les puede tocar cualquier día".

Ni ese obrero ni ningún otro imaginaba los pactos de cartelización entre las megaempresas cementeras del país en donde Loma Negra se llevaba las tajadas más suculentas. El precio de la bolsa del cemento en ese tiempo de cualquiera de las cementeras argentinas era entre un 50 y un 80 por ciento más caro que el de Chile, Brasil o Paraguay. Un testigo clave del juicio por la cartelización que implicó a la empresa una multa de 200 millones de dólares (incluyendo a sus subsidiarias) que terminó siendo absorbida por su compradora, la brasileña Camargo Correa.

Ni ese obrero ni tampoco ningún otro imaginaba tampoco cómo se había construido un imperio a su costa y a costa de muchos otros miles como él. Un imperio que Amalita heredó y luego multiplicó como maná que caía del cielo: 23 establecimientos de campo de más de 160.000 hectáreas, numerosas compañías cementeras, varios aviones, barcos, helicópteros, automóviles, un campo en Estados Unidos, casas dentro y fuera del país, varios medios periodísticos, pinturas originales de enorme valor económico, formaban parte del paquete.

Amalita era todo eso. Era la prebenda y el autoritarismo. Era la vejación de las dignidades y la defensa a ultranza a sus protegidos. Y no entender los motivos de la veneración a pesar de sus maltratos y desplantes es no comprender ese modelo aceitado y casi perfecto para los bolsillos de la reina del cemento. Después de todo, resulta mucho más simple comprender el modelo llano de explotación a través del cepo y el látigo.

Cuando hace una semana murió en su propia casa de avenida del Libertador su nombre ya estaba en boca de muchos. Es un secreto a voces que el juicio por el secuestro y asesinato de Carlos Alberto “el Negro” Moreno, abogado que representaba a los trabajadores de esa megacementera, derivará seguramente en un planteo de investigación al rol de Loma Negra en esos años. Y como una empresa como tal no podría haber terminado sentada en un banquillo, “la señora”, de haber vivido para entonces, hubiera debido ocupar ese lugar.

Seguramente, si se hubieran conocido, si hubieran coexistido temporalmente, “el Negro” y Pocho se hubieran llevado bien. Los dos eran de los arrabales. Los dos eran buena gente. A los dos, de diferentes maneras, los mató la dictadura.

Pocho veneró a “la señora”. El Negro la enfrentó desde las herramientas del derecho. Echó luz sobre un sistema disciplinador al que muy pocos se le atrevían. Logró probar que muchos de esos hombres a los que se le construía la casita, se les pagaba la atención médica cuando no les alcanzaba el salario o se les becaba al hijo para que pudiera ir a la universidad, también se los enfermaba de muerte silenciosa. También sobre cada uno de ellos la amiga de Martínez de Hoz, de Palito Ortega, de Carlos Saúl Menem, de Fernando de la Rúa o de David Rockefeller amasó su reinado.

Fuentes de datos:
- Los dueños de la Argentina, de Luis Majul.
- Entrevistas propias.

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Argentina: Recuperar el sistema ferroviario por el Estado

Ricardo Peidro (ACTA)

Desde nuestra Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) no podemos más que expresar un profundo pesar y solidaridad con las familias de las víctimas fatales y cientos de heridos producto de la masacre que ocurrió anteayer en la estación de Once de la Ciudad de Buenos Aires.

La recuperación por parte del Estado del sistema ferroviario y un shock de inversión pública, poner fin inmediatamente a la concesión de TBA(Trenes de Buenos Aires) así como a todas las concesiones fraudulentas producto de las privatizaciones y terminar con los subsidios a las empresas de servicios sin un debido control estatal y de la sociedad civil, resultan las exigencias urgentes a la agenda política hacia el Gobierno nacional que pareciera ser que continúa empeñado en construir relatos épicos pero no poder transformar mediante políticas el derecho a una vida digna de millones de familias argentinas.

Desde la CTA hace años que venimos advirtiendo sobre el terrible funcionamiento y mala calidad del sistema de transporte público en la República Argentina que pone en riesgo la vida de millones de trabajadores y trabajadoras que todos los días lo utilizan además de una transferencia constante de importantes recursos públicos a empresas concesionarias y gerenciadoras claramente tan fraudulentas como ineficientes.

El esquema neoliberal devastador del sistema de transporte público es el padre de esta masacre ocurrida ayer en la ex línea Sarmiento que hasta ahora se cobró la vida de 50 personas y que dejó cientos de heridos.

Sin duda esto es un resultado directo de las privatizaciones neoliberales de la década de los 90. Aunque hoy por hoy este diseño sólo pudo continuar funcionando por el apoyo explícito-implícito del Gobierno nacional, su Secretaría de Transporte de la Nación en un pacto corporativo con los grupos empresarios afines y sindicalistas empresarios involucrados en negocios multimillonarios que se realizan con fondos públicos a espaldas de las necesidades colectivas del pueblo con respecto a los servicios públicos de transporte.

Esa transferencia de subsidios millonarios a las empresas como TBA perteneciente al Grupo Económico Cometrans-Cirigliano que además tienen la concesión desde el Grupo Plaza de numerosas líneas de colectivos de media y larga distancia sólo refleja negocios prebendarios para unos pocos, e inequidad en el acceso a un transporte de calidad para muchos. Es increíble que el mismo grupo empresario maneje transportes que deberían competir en calidad buscando el máximo bienestar de la ciudadanía.

Desde la CTA sostenemos que es imperioso terminar con la política de privatizaciones de los 90 aún vigente con el actual Gobierno nacional, y la necesidad de avanzar hacia una verdadera reforma integral del sistema de transporte donde el Estado recupere tanto el sistema ferroviario de las manos devastadoras del mercado como asumir el imprescindible diseño público de un sistema integrado de transporte (terrestre-ferroviario-fluvial-aéreo) que estratégicamente garantice una calidad de vida segura y digna para los trabajadores/as que todos los días necesitan de ellos para desarrollar el país.

De eso se trata cuando hablamos de distribución de la riqueza, de políticas públicas que claramente generen equidad y garanticen una vida justa para todos y todas.

Ricardo Peidro es Secretario Adjunto de la CTA.

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