jueves, 26 de abril de 2012

El holocausto palestino a manos de Israel


Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Actualmente vivimos una época en donde el control mediático, combinado con hipocresía pura, muestran hechos totalmente falseados o con un mínimo de veracidad. Por ejemplo, recientes invasiones, como la realizada a Libia, so pretexto de un “rescate humanitario”, fueron logradas en buena medida gracias a los factores mencionados, los cuales distorsionaron por completo la realidad libia, exagerando muy convenientemente el autoritarismo de Muammar Kadafi, con tal de tener el pretexto excelente, como dije, de armar a mercenarios y autorizar bombardeos de la OTAN, lo que culminó en la estrepitosa caída de Kadafi, además de su innecesario asesinato, como para que no quedara duda de que se acababa con el “temible dictador”, pero que se justificaba por todo lo que había estado haciendo durante años (en realidad, Libia tenía un aceptable desarrollo económico, que su población disfrutaba, por lo que las protestas no se explican porque hubiera existido pobreza extrema).

Finalmente, todo pareció una especie de plan “perfecto” para imponer en Libia a un gobierno títere que permitirá muy dócilmente a las corporaciones extranjeras, seguir explotando las cuantiosas reservas petroleras de dicho país, las que, justamente, Kadafi había pensado controlar y regular mejor desde el Estado (ver en este mismo blog mi artículo: “Detrás del ‘rescate humanitario’ en Libia: mucho petróleo y escándalos sexuales”, en donde analizo precisamente el dolo con el que actuó la colusión de intereses petroleros de prepotentes países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos) (1). A menos de un año de “rescatada” Libia, el país enfrenta muy serios problemas entre grupos de mercenarios rivales que se están peleando el poder económico y político, además de que hostigan, torturan y encarcelan a la población que se opuso a su control. Por otro lado, se dañó mucha infraestructura, hubo miles de muertos y en muchos aspectos el país habrá retrocedido por muchos años respecto a cómo estaba antes de la guerra (en mi opinión, algo similar está sucediendo con Siria, país que también cuenta con importantes reservas de petróleo y gas natural, entre otros importantes, estratégicos recursos. El profesor James Petras se ha referido a dicho problema, afirmando que no es una “protesta pacífica” la que está dándose en ese país, sino un movimiento armado, pero que los medios occidentales han manipulado a su favor y han tratado de mostrar que el gobierno sirio está atacando a civiles desarmados. Como comento antes, es lo que el control mediático puede hacer, tergiversar la realidad. Además, en una reciente entrevista hecha por el fundador de Wikileaks, Julian Assange, al líder del movimiento chiita libanés Hezbolá, el señor Hasán Nasralá, éste declaró que “en Siria todos saben que el gobierno de Bashar Assad ha apoyado la resistencia en Líbano y Palestina. No se ha acobardado ante las presiones de Israel y Estados Unidos, por tanto, es un régimen que ha servido a la causa palestina”, otra razón que también explicaría por qué se trata de acabar con el régimen de Assad).

Lo anterior ilustra el punto que analizo, como dije, control mediático e hipocresía, a favor, sobre todo, de quien detenta el poder en determinado instante y en alguna región. De esa forma, se justifica el que a la población de un país la reprima su gobierno o el sometimiento total de una nación por una o varias. Eso mismo sucede en este momento con los pretextos que se están buscando para un eventual ataque militar a Irán. Aquí, la “justificación” es que ese país está desarrollando un programa para fabricar ojivas nucleares, a pesar de que las autoridades iraníes han demostrado muy convincentemente que dicho programa es para fines pacíficos. Y quien más ha arreciado esos mentirosos, mediáticos ataques es Israel, país que se vale de su holocáustico pasado para satanizar a todo aquel individuo o nación que se atreva a discordar con sus tácticas militares y sus métodos violentos para garantizar su existencia como país. Así, según Benjamin Netanyahu, actual primer ministro israelí, Irán es una “total amenaza” a la existencia de su país, sin que realmente medie un factor que, en efecto, diera como un hecho la tal amenaza. Incluso, por estos días, se satanizó al escritor alemán Günter Grass, en un acto de medievalismo herético mental, dado que escribió un poema en donde Grass, más bien afirmaba que la amenaza era el gobierno de Israel, al tratar de llevar al mundo a un nuevo aventurerismo militar - como sucedió en Afganistán y luego en Irak -, que acarrearía consecuencias mucho muy graves para todo el planeta, no sólo a las naciones involucradas. El resultado del atrevimiento de Grass, por oponerse a las manipulaciones y mentiras de Israel, es que ya es considerado persona non grata y tiene prohibido para siempre viajar a Israel (lo peor es que ese obscurantismo macartista hizo eco en muchos supuestos “intelectuales y escritores” que se unieron al boicot judío en contra del afamado premio Nobel alemán).

Ésas, sólo son actitudes que combinan un exagerado bombardeo mediático, con posiciones hipócritas, porque basta consultar los pocos medios informativos, objetivos, que existen, por fortuna, para darse cuenta que, en el caso de Israel, los niveles a que ha llegado con tal de ocultar y minimizar los problemas concretos que está infligiendo al sufrido, humillado pueblo palestino (ya me he referido en otros trabajos a la constante represión y masacres que Israel ejerce contra el pueblo palestino. Ver en este mismo blog mis artículos: “El silencio de Obama” (2) “Armas, egoísmo, corrupción y el big money” (3), en donde analizo, además, cómo esas brutales tácticas se dan bajo la total venia de Estados Unidos, aliado incondicional de Israel).

Para este análisis, me referiré a los hechos que presenta un excelente documental, el que a pesar de haberse producido en el 2003, no deja de ser un dramático testimonio de lo que realmente está haciendo Israel con Palestina, lo que yo llamo, justo, el holocausto palestino. El documental al que aludo se llama “Peace, Propaganda & the Promised Land”. El link es:
http://video.google.com/videoplay?docid=-2165626245072381061#

Está producido por la Media Education Foundation y abre con la siguiente explicación: “En 1967, tras la guerra entre Israel y los países de Siria, Jordán y Egipto, Israel ocupó militarmente la Franja Occidental (Cisjordania), la franja de Gaza y Jerusalén oriental. Ese mismo año, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 242, instando a Israel a que desalojara los territorios ocupados por la fuerza. Sin embargo, Israel aún no ha cumplido con la resolución. Hoy día, tres millones de palestinos viven bajo una ilegal ocupación militar. Hoy día, las vidas tanto de israelíes, así como palestinos, están plagadas de diaria violencia e inseguridad”. Como menciono arriba, puesto que el trabajo fue producido en el 2003, en efecto, los ciudadanos de ambos países estaban en peligro constante de perder la vida, especialmente los palestinos. Sin embargo, los peligros que enfrentaban en ese entonces los israelíes, tenían que ver con los atentados suicidas perpetrados por los palestinos que de vez en cuando sucedían y que a la fecha prácticamente ya han sido eliminados. Pero al ver el documental, queda muy claro el por qué de dichos ataques, y que no se trataba de simple terrorismo, como el aparato mediático internacional, sobre todo el estadounidense, en combinación, claro, con el judío, promovían. Esos ataques eran una respuesta (quizá no la más conveniente, ni justificada, como los mismos analistas refieren) al constante sometimiento, represión y frecuentes masacres a las que los palestinos han sido sometidos desde 1967.

En este objetivo, honesto trabajo visual, de casi ochenta minutos de duración, se muestran una serie de factores, gracias a los cuales, Israel ha logrado no sólo justificar el permanente control palestino, sino ejercer una represión militar constante que llega a niveles de verdadera barbarie, cometiendo asesinatos y masacres, no sólo de supuestos militares, sino de población civil inocente, pero que quedan perfectamente justificados al investirse Israel en su permanentemente papel de “víctima” y de que los ataques a los palestinos siempre son en “legítima defensa”. Y de entrada se advierte que el trabajo contiene escenas de violencia gráfica. Y en efecto, nada más hay que ver, por ejemplo, las escenas en los minutos 6:23 y en los 6:40, y se darán cuenta la forma tan bárbara en que militares judíos golpean y reprimen a todo aquel palestino que se atreva a cuestionar sus retenes o las absurdas órdenes que se deben acatar por parte de la vejada, humillada, encarcelada… nación palestina.

Se combinan escenas de la diaria violencia contra los palestinos, con entrevistas realizadas a expertos, como al profesor Noam Chomsky, destacado lingüista del Instituto Tecnológico de Massachusetts, quien abre afirmando que la franja de Gaza y Cisjordania han estado ocupadas militarmente desde 1967, de una forma brutal y dura y que la vida de los palestinos desde entonces se ha vuelto invivible. Sigue el comentario de la señora Gila Svirsky, de la Coalición de Mujeres para una Paz Justa, asociación israelí (o sea, son los sectores progresistas que se oponen a las tácticas de sus paisanos), quien abunda sobre lo que dice Chomsky, agregando que Israel usurpa el territorio de los palestinos, demuele sus casas, los reprime (en el minuto 2:55 se observan escenas de brutalidad militar, por ejemplo), en tanto que los palestinos lo que siempre han hecho es protestar contra tanta insufrible, violenta opresión.

Luego, se presenta la opinión de la periodista Alisa Solomon, del periódico The Village Voice, de Estados Unidos, quien refiere que al hablar con un defensor de los derechos humanos en Palestina, éste le indicó que la táctica israelí es de “completa sofocación, hay puestos de revisión por todos lados, los palestinos no pueden trasladarse libremente de un lado a otro, ni siquiera dentro de su mismo territorio, y recorridos que antes se hacían en diez minutos, ahora se llevan hasta cuatro horas, condiciones sociales terribles, con un 65% de palestinos desempleados, 75% viviendo por debajo de la línea de la pobreza (vean desde el minuto 3:16, las escenas de destrucción y caos urbano), no hay economía, las cosechas se destruyen para dar paso a colonias judías (les recomiendo ver el filme “El limonero”, del 2008 - Etz Limon -, de producción alemana, francesa e israelí, dirigido por Erab Riklis, que muestra perfectamente el drama que significa cuando se despoja a un palestino de sus cosechas o de sus tierras. En este caso, la historia versa sobre una mujer, Salma Sidane (Hiam Abbas), la que tiene la desgracia de que junto a su huerta de limones, se va a vivir un militar de alto rango israelí y para evitar que entre los limoneros de Salma pudieran esconderse “terroristas” que pudieran atentar contra el militar, el gobierno, prepotentemente, le dice a la humillada mujer que le talarán todos sus árboles, sin que les importe que de ellos vivía Salma, y sólo le dicen que la “indemnizarán”, con una irrisoria cantidad. Sin embargo, Salma emprende una tenaz lucha y al final logra que los árboles, en vez de cortarse, sólo se poden. Claro que la realidad es peor, pues a los campesinos palestinos se les despoja sin darles nada a cambio).

Luego, se presenta el testimonio de Toufic Haddad, coeditor de la publicación palestina Between The Lines, establecida en Cisjordania, quien afirma que los palestinos no tienen ninguna libertad para ejercer su cotidianeidad, pues desde ir de compras, al trabajo, a la escuela, al doctor… todo es revisado y controlado por los judíos. Por ejemplo, en el minuto 4:03, hay una escena de dicho control, en la que una mujer palestina pide a un guardia judío que le permita pasar para ir a Ramallah, pues allí vive y a pesar de que muestra su documento de identidad, un soldado le indica que no puede pasar por allí, que rodee por Wadi Nar, pero la señora insiste y le dice al prepotente soldado que no tiene dinero para irse por allí. La fría respuesta del molesto militar es “¡Pues póngase a trabajar y consiga el dinero!”.

Incluso se muestran los comentarios del mayor Stav Adivi, de las reservas del ejército israelí (que más adelante se informa que él representa a un grupo de militares que están en contra de las bárbaras represiones y masacres que su país comete contra los palestinos, a los que el gobierno acusa de “traidores”), quien también refiere cómo esa permanente opresión de que los palestinos deben de pasar por varios retenes durante el día, vuelve su vida terriblemente dura, en la que bajo cualquier pretexto se niega la entrada, ya sea que porque el permiso no esté vigente o porque no hay paso por allí en ese momento o que, de plano, ya deben de buscar otro lado por dónde pasar. Y no sólo eso, sino que los palestinos son frecuentemente obligados a permanecer en sus hogares debido a que hay toque de queda y ¡cuidado con violar esa imposición militar, pues el riesgo es perder incluso la vida! Por ejemplo, en la ciudad de Jenin, entre el 2002 y el 2003, hubo 122 días de 300 bajo toque de queda. En Belén, en ese mismo periodo, 107 días de 300 estuvieron también bajo toque de queda. En Hebrón, 167 de 300. En Nablus, 177 de 300 días también estuvieron bajo toque de queda. Así, los palestinos quedan digamos que presos en sus casas, incapaces de hacer nada, ni de salir a trabajar, a comprar alimentos a mandar a sus hijos a la escuela (¡vaya si los niños palestinos tienen bastante difícil el ir a la escuela!, ¿no les parece?).

También se incluyen comentarios del rabí Michael Lerner, fundador y editor de la revista Tikkun, de Estados Unidos, quien afirma que desde la segunda intifada, muchos de los territorios ocupados están constantemente rodeados por tanques y soldados israelíes, a lo que se refiere como una “¡horrenda situación, es como si se viviera en una gran cárcel!”. El profesor Neve Gordon, experto en gobierno y política, de la universidad Ben Gurion, de Israel, sostiene lo mismo, y que sometido un pueblo a esas constantes humillaciones y represiones, la única respuesta posible es a través de la violencia (cursan sus comentarios con las escenas de brutalidad militar que les comento arriba, en el minuto 6:23, en la que un palestino con la boca sangrante es nuevamente golpeado contra un muro metálico, y en el 6:40, en la que dos indefensos palestinos están siendo pateados y golpeados con piedras, ensañadamente, por soldados judíos).

Tras esos testimonios, se indica que Amnistía Internacional ha documentado regularmente todas las violaciones en las que han incurrido los militares judíos, en las que se citan asesinatos ilegales, tortura y maltrato de prisioneros, destrucción de casas con inquilinos adentro, bloqueo de ambulancias, impedimento de ayuda humanitaria, así como el uso de civiles palestinos como escudos humanos. Todo eso constituye crímenes de guerra. Y de nuevo la señora Gila Svirsky comenta que no se puede comprender todo lo que significa la ocupación palestina por parte de Israel, si no se coloca uno en su lugar, de los palestinos, de que no puedan caminar libremente, de que mujeres trasladadas por ambulancias que están por dar a luz, deban de arriesgar sus vidas, pues tienen que esperar durante horas en los retenes hasta que se les “autorice” el paso. Y, sí, en efecto, esa parte inicial del documental basta para comprender que los territorios palestinos se han convertido en nuestros días en simples campos de concentración en los que muchas veces ni siquiera se permite el paso de ayuda humanitaria, como alimentos, o que constantemente son bombardeados por cualquier pretexto, dejando a cientos de muertos, destruyendo la poca infraestructura que aún queda de las ciudades y poblaciones palestinas, dejándolas así, ruinosas, como parte del plan que Israel tiene de ir desocupando dichos territorios palestinos para reocuparlos y desaparecer totalmente del mapa lo que aún queda de esa humillada, vejada nación.

Pero, como se enfatiza en el documental, el hecho de que no se conozca la realidad de la ocupación palestina se debe principalmente a que el control mediático de la “información” está hecho a la medida de los intereses comunes de Israel y su incondicional aliado Estados Unidos. No sólo es el ocultamiento de la verdad, sino su frecuente deformación lo que ha provocado que una gran parte del mundo ni siquiera esté al tanto de la ocupación israelí de Palestina desde hace años.

En el documental se muestra perfectamente cómo, en efecto, los hechos se han manipulado por años por medios estadounidenses y judíos, tan a favor de Israel, que hace ver como los culpables de su dramática, penosa situación a los palestinos, y que por ello éstos son merecedores del constante “castigo” infligido por el ejército israelí, el cual sólo recibe “órdenes”, las que en todo momento son simplemente “defensivas”. Y trata de ser un trabajo testimonial, al acompañarse justamente de crudas escenas, en donde se ve la cotidiana represión de la que son sujetos los palestinos, así como de objetivos comentarios hechos incluso por los intelectuales judíos que ya he mencionado arriba, quienes se oponen a la política de permanente represión, hostigamiento y gradual expulsión de los palestinos de sus legítimos territorios, en los cuales han vivido por siglos, hasta que poco después de concluida la segunda guerra mundial, parte de lo que era Palestina, fue arbitraria y prepotentemente despojada por las potencias imperialistas, Inglaterra, la principal, así como Estados Unidos y la extinta URSS, para dotar de territorio a los judíos de aquellos tiempos, los cuales, una vez dejada atrás su hasta entonces humillada existencia, han hecho con Palestina, lo que en su momento ellos sufrieron y criticaron duramente.

Y ha sido tan importante para Israel dejar en claro que es víctima y no victimario, que el control mediático a que me refiero antes, es vital. Por ejemplo, en el documental se recuerdan las masacres provocadas en 1982, tras la invasión de Líbano, una más de las frecuentes ocupaciones que Israel ha hecho en sus países limítrofes. En los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, los falangistas libaneses (pro judíos), asesinaron a cientos de aquéllos. En ese caso, a Israel no le importaron tantos muertos, sino su imagen pública mundial, que en ese momento no pudo controlar del todo. Por ello, el gobierno israelí, desde entonces, ha tenido muy buen cuidado de ejercer un pleno control mediático para que ninguna nota o información que pudiera estar en su contra o dañar la imagen de “víctima” que se ha adjudicado, sea filtrada.

Así, la “información”, sobre todo la destinada al público estadounidense (pues es vital que los estadounidenses entiendan por qué su país es aliado incondicional de Israel), es filtrada, primero, por los dueños de las corporaciones mediáticas, luego, por los políticos y, por último, por el propio gobierno israelí, quien contrata a “agencias de imagen” (relaciones públicas o pr, como se define este término en inglés), tales como Rubenstein (http://www.rubenstein.com/), con tal de que se maquille y se vuelva totalmente inocua la información procedente de la ocupación palestina (de hecho, la empresa Rubenstein se define como “comunicaciones estratégicas y relaciones mediáticas”, y abunda “Somos creadores de oportunidades publicitarias innovadoras, así como soluciones comunicacionales que apoyan la totalidad de los objetivos de nuestros clientes. Adicionalmente, somos expertos en el manejo de crisis gerenciales y de relaciones financieras, además de que aconsejamos un adecuado manejo de imagen y de ciudadanía corporativa”. Así que, como ven, el trato que reciben las desafortunadas informaciones de la ocupación palestina reciben un hermoseador trato publicitario).

Por otro lado, también contribuyen a la deformación y maquilleo noticiosos muchas asociaciones privadas, como las religiosas, tanto cristianas, así como judeo-cristianas, además de civiles, como la AIPAC (American Israeli Public Affaires Commitee), que constituye uno de los más poderosos entes que buscan la defensa de los intereses israelíes en Estados Unidos, sobre todo el mencionado control mediático y que su “gran amigo” Estados Unidos siga siendo un incondicional aliado en las acciones de Israel, sobre todo la gradual ocupación de Palestina. Desafortunadamente, asociaciones progresistas que se oponen a las acciones genocidas de Israel, tales como Judíos en Contra de la Ocupación o Americanos por la Paz Ahora, muy rara vez logran pasar a través de los filtros que menciono arriba. Y si es que alguna nota negativa para la imagen de Israel llegara a filtrarse, aún están asociaciones como CAMARA (Committee for Accuracy in Middle East Reporting in America) que “monitorearía” y censuraría a dicha nota, antes de que se pudiera hacer pública.

Así pues, la mayor parte de las noticias que se difunden sobre esa infame ocupación, llegan rasuradas, blanqueadas y hermoseadas.

Toda esta situación, en el documental, se explica que es parte de las “relaciones públicas” de Israel con el mundo, para ocultar la realidad de la ocupación palestina.

Así, un primer objetivo es, justamente ocultar la ocupación. Como señala el comentario del profesor Robert Jensen, de la universidad de Austin, Texas, “el problema al mostrar la cobertura que se hace en el conflicto israelí-palestino no es lo que se dice, sino lo que no se dice y en ese sentido, el problema es que todo se saca de contexto, y el contexto es que las airadas protestas palestinas se deben a una ocupación que ya lleva casi 45 años”.

En efecto, se muestran escenas de cómo las cadenas noticiosas estadounidenses, como CNN o NBC, difunden los enfrentamientos entre jóvenes palestinos, lanzando piedras a soldados judíos y a éstos respondiendo con disparo o incluso cañonazos. Pero no se aclara que esas batallas son dentro de los mismos territorios palestinos ocupados, que si los jóvenes están apedreando a esos soldados es porque Israel acaba de cometer algún nuevo acto de arbitrariedad o de fuerza, como el tomar tierras, demoler casas, asesinar a civiles inocentes. Así, al descontextualizar la raíz del problema, quien mire eso, por ejemplo, un estadounidense, ignorante de los antecedentes de invasión, de hostigamiento y de represión judía hacia los palestinos, simplemente verá a jóvenes “violentos” a los que, con justificada razón, el ejército judío reprime “en legítima defensa propia”. Son, pues, notas editadas. Y es tanto el control, que sólo cuatro por ciento de las cadenas que difunden ese tipo de notas, dejan claro que la violencia se lleva a cabo en territorios ocupados y que se trata de represión militar judía contra palestinos en la defensa de sus intereses. Y de hecho, siendo más enfáticos, Israel, contraviniendo convenios de la ONU, es el único país que en la actualidad mantiene a sus tropas, fuertemente armadas con tanques y equipo pesado, fuera de sus fronteras, estacionadas en forma permanente en otro país, Palestina, a cuya población está hostigando y obligando a abandonar, por la fuerza, las pocas tierras que aún le quedan.

El segundo objetivo de la deformación mediática es la de hacer invisible la colonización de las tierras palestinas por parte de los colonos judíos, la que nunca ha parado. Generalmente las colonias judías se construyen sobre partes elevadas, tales como colinas o cerros, con tal de que sean difícil de ser atacadas por los palestinos, pero también para que los militares que se destacan para “defenderlas”, tengan una mejor vista del panorama. Y prácticamente están diseminadas por todo lo que son los territorios de la franja de Gaza y Cisjordania, pues la idea es ocupar gradualmente dichos territorios hasta que llegue el día de la anexión plena de lo que aún es Palestina y la expulsión total de sus ciudadanos. Por otro lado, las reservas acuíferas de las que prácticamente se surte Israel están en esos territorios, y esa es una muy vital razón más para no desocuparlos jamás. Además de las colonias, Israel también expropia las tierras aledañas a aquéllas, así que ya más del 40% del territorio de Gaza y Cisjordania está en su control y son más de 300 mil los judíos que habitan ya esos ilegales asentamientos. Por lo mismo, hay retenes por todos lados, pues las colonias y “sus” tierras de influencia están tan interconectadas entre sí y con Israel, que los humillados palestinos, las más de las veces, tan sólo para ir al mercado, supongamos, deben de cruzar varios retenes, claro, eso si se les permite hacerlo.

Además, para que las colonias judías no se vean como una presencia invasora en Palestina, ahora se les llama simplemente “barrios”, con lo que se presentan como algo inocuo. El periodista del diario inglés The Independent, Robert Fisk, quien también da sus puntos de vista en el documental, refiere que en cierto momento la cadena estadounidense CNN ordenó a todos sus periodistas que en adelante ya no usaran la palabra “colonia” al referirse a los asentamientos judíos, sino simplemente “barrios”. Así, si jóvenes palestinos aparecen atacando un “barrio”, parecerá como si esa violencia es irracionalmente dirigida a un tranquilo conjunto habitacional judío… ¡y por eso los militares tienen que defenderlo y matar, incluso, a los agresores, quienes las más de las veces sólo poseen piedras para defenderse! Pero esa situación tiene la ventaja adicional, para los israelíes, de que les da un sentido de posesión sobre los terrenos en donde se asientan, como si ellos fueran los habitantes originales, de tal modo que los vuelve agresivos y violentos contra cualquier protesta o intento palestino por tratar de recuperar sus tierras. Así, forman una especie de comandos armados, especialmente jóvenes judíos, que atacan a los palestinos o sus posesiones (ver en el minuto 27:50 a un judío que porta una ametralladora y en las subsiguientes escenas, cómo varios jóvenes israelíes atacan a palestinos. En el minuto 28:42, pueden ver a judíos destruyendo un área cultivada palestina, sus plantas, su sistema de riego, de forma totalmente irracional. Más adelante, un buldócer destruye una cosecha para dar paso a una nueva, ilegal colonia judía). Por otro lado, bajo cualquier pretexto, los judíos pueden despojar de sus tierras o expropiar las casas de los palestinos y demolerlas (ver el minuto 29:11). Entre septiembre del 2000 y febrero del 2003, 1123 hogares palestinos fueron arbitraria, ilegal y prepotentemente demolidos, con el absurdo pretexto de no haber presentado los habitantes de dichas casas “documentación” que avalara que se habían construido “legalmente”. Pero como señalan los comentaristas al respecto, son acciones ilegales, pues los palestinos no requieren de tales “permisos”, dado que ellos son los habitantes originales, quienes por siglos han vivido en tales tierras (las escenas que toman lugar a partir del mencionado minuto 29:11 al 31:56, son en verdad dramáticas, al ver cómo, sin ninguna verdadera razón, los habitantes de casas palestinas con orden de demolición son sometidos por policías y echados, para que luego maquinaria pesada destruya en pocos minutos hogares que se llevaron años para ser edificados. Y se comparte el dolor de los palestinos y el coraje con el que reaccionan hacia sus permanentes opresores, quienes seguramente serían felices si un día amanecieran muertos todos los palestinos, para ya no lidiar con ellos).
Un objetivo más de la deformación mediática es presentar las entendibles protestas de los palestinos, en especial los atentados suicidas, como injustificados, siendo que, como comentan los entrevistados, no es otra cosa que una natural reacción de aquéllos a tantos años de sometimiento, de humillaciones, de maltratos, torturas, de estar asediados permanentemente por un ejército enemigo muy bien armado armado, que los asesina o masacra constantemente. Pero, claro, presentados esas protestas o los atentados suicidas sin el contexto correspondiente, son tomados por la opinión pública mundial como simple injustificada, irracional violencia.

Sin embargo, como aclaré al principio del artículo, los atentados suicidas cada vez son más raros, y pienso que ya han sido prácticamente controlados por los servicios policiacos y de inteligencia israelíes. Eso explica por qué hay más de cuatro mil 700 prisioneros palestinos en cárceles de Israel, muchos de ellos detenidos simplemente por “detención administrativa”, heredada medida colonialista inglesa, bajo la cual, se puede arrestar a cualquier palestino sólo por parecer “sospechoso” y sin informarle de los cargos, ni presentar ninguna prueba en su contra (como una ley que acaba de aprobar el “progresista” de Obama, que permite que alguien se encarcele de antemano si se piensa que puede ser sospechoso en el futuro, ¡así de surrealistas se están volviendo las prepotentes leyes de esos dos países, todo con tal de “combatir” al terrorismo, la mayoría del cual dichos países han promovido!).

Por otro lado, en la manipulación mediática que hemos venido refiriendo, otra forma de acentuar la victimización de los israelíes es magnificando las muertes que provocan las “acciones de violencia” de los palestinos contra ellos. Así, si un soldado judío muere, por ejemplo, se muestran a sus padres y hermanos, diciendo todo lo “maravilloso” que el soldado era, el hogar donde vivía, fotos de cuando era niño (allí, supongo que es acción directa de las empresas diseñadoras de imagen estadounidenses, las que justamente así presentan, muy hollywoodescamente a los soldados o policías de Estados Unidos caídos en el deber)… en fin, se da una “conmovedora” semblanza biográfica, así, de pasada, pero enfatizando en esos momentos el dolor provocado por su muerte. También se hace así con algunas de las víctimas de los atentados suicidas (o se hacía), entrevistando a sus familiares o amigos para que describan el dolor tan terrible que experimentan en ese tormentoso instante.

Sin embargo, la contraparte es que a los palestinos caídos, incluso los que son asesinados por error, nada más se refieren a ellos los medios noticiosos como “tantos muertos dejó un enfrentamiento entre manifestantes y tropas del ejército israelí, las que fueron agredidas por aquéllos con piedras”. Y se dice sólo el número de víctimas, y ya, nada más, los palestinos asesinados, no vale la pena hablar más de ellos en los medios. Ni tampoco los que son asesinados “por error”. Por ejemplo, en una escena del documental, se muestran a cinco niños que por esas fechas murieron cuando caminaban a sus casas y accidentalmente uno de ellos pisó una mina, la que detonó, matándolos a todos en el acto. Un reportera de la BBC (de los contados medios extranjeros que presentan objetivamente las notas, sin manipularlas), entrevista a un jefe policiaco acerca del incidente, de por qué estalla una mina y mata a varios niños, el obeso hombre le dice que porque es una zona “sospechosa” de actividades subversivas palestinas. Ella le replica que no es así, que estuvo en la zona y es completamente civil, aferrándose a lo que ella misma pudo comprobar, a pesar de que el hombre le dice que no es así. Acorralado, éste le dice que entonces es lo que se va a investigar, el por qué había un artefacto explosivo en un área civil, paso de niños palestinos a la escuela. Pero supongo que habrá quedado en eso, pues no hacen nada las autoridades judías por investigar las muertes por “error”, que en todo caso se presentan como “daños colaterales”. En las recientes matanzas que han perpetrado los soldados judíos, como la de finales del año 2008, es totalmente desproporcionado el número de muertos de ambos lados. Entre los israelíes, del total de bajas, 14, once fueron de militares, de los que seis murieron “por error”, alcanzados por las balas de sus compañeros, y sólo tres muertos fueron civiles israelíes. Entre los palestinos, hubo más de mil víctimas, todas de civiles inocentes, alcanzados por los encarnizados bombardeos judíos, lo que da una proporción de 71 muertos palestinos por cada muerto israelí.

Esas frecuentes matanzas que se tratan de minimizar lo más posible, cuentan con la complicidad tácita de Estados Unidos, permanente aliado incondicional de Israel. Justo en la matanza de diciembre del 2008 referida, a pesar de los cientos de muertos civiles inocentes, el hipócrita presidente estadounidense, Barack Obama, no condenó los ataques, diciendo solamente que esas muertes “eran lamentables”, pero que los palestinos se “lo habían ganado”, por su actitud beligerante (se refería a las acciones de Hamas, el grupo que controla políticamente en la actualidad a la franja de Gaza, considerado por Israel como “terrorista”, y que había realizado algunos lanzamientos de misiles, en respuesta a acciones militares previas judías sin sustento. Ver en este mismo blog mi artículo “El silencio de Obama”). (2)

Y no sólo Estados Unidos es cómplice incondicional de las permanentes agresiones de Israel a Palestina, sino que incluso le brinda ayuda militar. Cada año, Israel recibe $6000 millones de dólares, de los cuales tres mil son en ayuda directa. De esta cantidad, dos tercios se dedican a la compra de armamento de las empresas estadounidenses (como pueden ver, la industria armamentista es la eterna beneficiada, sobre todo la estadounidense. Ver en este mismo blog mi artículo “Ferias de armas, exhibición de fuerza de la muy lucrativa industria armamentista mundial”) (4). Y de los otros tres mil millones, que son de “ayuda” indirecta, la mitad es para financiar a las industrias militares israelíes. Así que quizá también por dicha “ayuda”, que beneficia sobre todo a los armeros estadounidenses, es que Estados Unidos continúa apoyando a Israel para que haga de lo que queda de Palestina un enorme campo de concentración (desde 1949, que Israel ha recibido “ayuda” estadounidense, se le han entregado más de cien mil millones de dólares, gracias a los cuales aquel país está apertrechado hasta los dientes, incluso poseyendo varias ojivas nucleares, más de 200, según los cálculos más conservadores, que convierten a su ejército en el cuarto mejor armado del mundo. Ese es el ejército que se emplea contra palestinos armados las más de las veces de piedras y palos).

Igualmente, Estados Unidos nunca condena los excesos judíos. Sólo cuando son exhibidos a nivel mundial dichos excesos y prepotencia con la que actúan los soldados judíos, como en nuestros días, gracias al Internet, por ejemplo, son “castigados” aquéllos. Por estas fechas (abril del 2012), un grupo de activistas extranjeros pro palestinos, trataron de viajar, como siempre lo hacen cada año (coincide, generalmente, con el 17 de abril, día mundial del prisionero) a Cisjordania y a Gaza, para manifestarse pacíficamente en contra de la ilegal ocupación judía. Sin embargo, casi todos fueron retenidos en el aeropuerto Ben Gurion, pues el gobierno sabía sus nombres (tenía una lista de ellos) e incluso a muchos, ni siquiera en sus países de origen se les dejó abordar los aviones que los llevarían a Israel (véase la complicidad de tales países y de sus líneas aéreas para hacerle el juego a esas dictatoriales medidas). Los pocos que pudieron pasar, algunos realizaron un tour en bicicletas para protestar pacíficamente, como dije. Sin embargo, hay en Youtube un video que muestra a un salvaje, troglodita “soldado judío” el cual, sin motivo alguno, golpea con su metralleta fuertemente el rostro de un joven activista danés, que no estaba haciendo absolutamente nada que pusiera en peligro al obeso, bruto uniformado. Inmutable, sigue amenazando al resto de perplejos activistas (http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=uL-GmYBNDqY).

Como hasta en la televisión israelí se difundió bastante la nota (debe de haber algunos medios honestos y objetivos), el castigo que se le aplicó al agresivo militar fue la “suspensión”, pero, claro, por presión internacional por tanta difusión y además porque lo hizo contra un extranjero. En ese sentido, ¿cuántas escenas muestra el documental, motivo de este trabajo, de militares judíos agrediendo brutalmente a jóvenes civiles palestinos, sin que se haya hecho algo al respecto? Y así seguirá siendo, por desgracia, esta infame situación.

Sin embargo, tanta prepotencia y autoritario control no puede mantenerse eternamente. Tocando ese punto, resultan interesantes las declaraciones de la señora Talia Sasson, ciudadana israelí que trabajó durante 25 años en la oficina del procurador estatal hasta que renunció en el año 2004. Declara que llegó a ser experta en toda clase de problemas relacionados con Cisjordania. Hace poco fue entrevistada por el periodista David Horovitz, del diario The Times of Israel. “Yo representaba al Ejército en la Suprema Corte. Me encargaba de los problemas relativos al muro divisorio, los caminos laterales, la seguridad de las colonias. Yo era la jefa del equipo que debía de aplicar la ley en los israelíes que vivían en los territorios”. Es decir, Sasson es una mujer muy experimentada en los problemas que he estado mencionando, además de que se considera muy patriota y que no está “traicionando” a su país con sus honestas declaraciones, afirma. Pues bien, en ese año, poco antes de que se retirara, le fue encomendado, debido a su experiencia, por el entonces primer ministro Ariel Sharon, que realizara un estudio para ver cuál era la manera más eficaz de resolver el problema de los asentamientos ilegales israelíes en territorio palestino. Eso, porque Sharon estaba siendo muy presionado por Estados Unidos para que cumpliera una serie de acuerdos para lograr la paz con Palestina, que, en los puntos principales, demandaba la remoción de varias colonias de tierras privadas palestinas, que gobiernos israelíes sucesivos habían mentido que pertenecían a Israel y habían consentido una ilegal colonización.

Sasson entregó un reporte titulado “Sumario de la opinión concerniente a los asentamientos ilegales”, a principios del año 2005. En él, Sasson dejó muy claro cómo sucesivos departamentos gubernamentales, sin autorización expresa, habían dispuesto financiamiento y recursos para la expansión de la presencia judía en Cisjordania, notablemente en decenas de asentamientos que aquellos mismos gobiernos reconocían como ilegales, incluso bajo la propia ley judía. O sea, que no les importó hacerlo. El documento, señala Sasson, fue devastador, y Sharon prometió tomarlo muy en cuenta para tratar de resolver el grave problema que se ha ido gestando con los años, pues de acuerdo con Sasson, implica la existencia misma de Israel, porque está llegando a niveles cada vez menos manejables, por mucha represión militar que se emplee. “Considere usted - le dice Sasson al entrevistador - que en los territorios tomados en 1967 vivían un millón de palestinos. Actualmente viven dos punto cuatro millones, así que los problemas cada vez se agravarán más, pues no es posible seguir con tantas arbitrariedades, so pena de que se buscara su aniquilación total”. Ella recomendó “medidas urgentes” con tal de revertir la situación y eran que el gobierno aplicara la ley en cuanto a los asentamientos ilegales. “Estoy segura que usted tiene el poder para hacerlo”, le escribió a Sharon.

Sasson hubiera pensado, en ese entonces, que su informe, en efecto, se tomaría en cuenta para llegar a un acuerdo de paz, pero no ha sido así y los gobiernos que sucedieron a Sharon han seguido con la misma táctica ilegal de continuar permitiendo asentamientos judíos ilegales, con lo que el problema es cada vez más grave.

“Yo pienso que los sucesivos primeros ministros que le siguieron a Yitzhak Rabin, han tenido miedo de oponerse a los colonizadores, pues quizá teman que los asesinen, como a él”, agrega Sasson, recordando que Rabin realmente fue el único primer ministro contemporáneo que al firmar los acuerdos de Oslo, quiso poner una solución radical al problema. “Y, ya ve, quién iba a pensar que justo un judío lo iba a asesinar”, le dice con cierto pesar a Horovitz.

Para ella, la única solución posible es mover a los más de cien mil judíos que viven dentro del territorio palestino, trasladarlos a la llamada “barrera de seguridad” y que Israel se concrete a un proceso de paz en el cual israelíes y palestinos vivan cada quien en su territorio, digamos que “amistosamente”. “Si eso no se hace, Israel está condenado a la perdición”, sentencia Sasson, firmemente convencida.

Y es que en la situación de arbitraria ocupación militar israelí, incluso la propia autoridad palestina está perdiendo el control de sus representados, al no ver éstos señales claras de arreglo. De hecho, el 17 de abril pasado, Día Mundial del Prisionero, la Autoridad Nacional Palestina, presidida por Mahmoud Abbas, le envío una carta al actual primer ministro israelí, el muy conservador señor Benjamin Netanyahu, en la que afirmó que “como consecuencia de las acciones emprendidas por los sucesivos gobiernos israelíes, la ANP ya no tiene competencia a nivel político, económico, territorial y de seguridad y por tanto la ANP ha perdido ya su razón de ser y de seguir así, será incapaz de cumplir sus compromisos”. Y por ello, insta Abbas a Netanyahu a reanudar las negociaciones de paz con base en las fronteras de 1967.

Pero la prepotente respuesta de Israel a esa desesperada petición es que el 24 de abril otorgó estatus legal a tres colonias judías ilegales, Bruchin, Sansana y Rechelim, existentes en la ocupada Cisjordania, medida de fuerza contraria a los acuerdos del llamado Mapa de Ruta, un frágil plan que busca que Israel desmantele colonias ilegales, sobre todo las que más contribuyen a agravar el añejo conflicto. Y aunque la arbitraria acción mereció la condena enérgica de la ONU y de Europa, así se va a quedar. Pero como advirtió Abbas, llegará el momento en que nada pueda hacer cuando los palestinos, ya sin nada que perder, se revelen masiva y violentamente contra sus opresores.

El documental que refiero está dedicado a Edward Said (1935-2003), intelectual palestino y estadounidense, que nunca dejó de ser crítico hacia la política de ocupación israelí contra los palestinos y siempre pugnó porque se creara un estado palestino independiente.

Así que a menos que Israel extermine a los más de dos y medio millones de palestinos que viven en los ocupados territorios, de lo que fuera hace tiempo Palestina, las protestas y la resistencia de aquéllos seguirán, a pesar de todas las balas y bombas que Israel use para reprimirlas.

Notas:
4) http://www.argenpress.info/2011/12/ferias-de-armas-exhibicion-de-fuerza-de.html

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¿Adónde va Italia?

Martín López (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

El 'gobierno técnico' se desvanece en el aire.

Italia tiene, desde hace unos meses, un 'gobierno técnico' impuesto por la Comisión Europea a la corporación política de 'centroderecha' y de 'centroizquierda'. Fue designado para imponer el 'ajuste' que los políticos eran incapaces de aplicar, debido -sobre todo- a contradicciones en la clase capitalista. El artífice de la maniobra fue el presidente de Italia -una figura supuestamente figurativa. Pero ¿puede un 'gobierno técnico' (gobierno de banqueros) cabalgar una bancarrota capitalista que se descarga sobre los trabajadores? Esa ha sido la ilusión de la burguesía. El ajuste, mientras tanto, no reportó ningún alivio a la quiebra económica; lo hizo en su lugar un paquete de 300 mil millones de euros que -de un total de un billón- aportó el Banco Central Europeo y que los bancos italianos destinaron a comprar títulos de las quebradas finanzas públicas de Italia, bajo el comando de un banquero -el ex Intesa-Sao Paolo C. Passera. Noventa días más tarde, la 'bella Italia' se encuentra de nuevo al borde de un 'defol' -arrastrada, en parte, por la bancarrota de España. Ocurre que ni uno ni otro tienen el dinero para pagar la deuda que vence en el curso de 2012 y -lo que es peor- se cierra el grifo de refinanciaciones de deudas en dólares ante la decisión norteamericana de no seguir emitiendo dinero para 'estimular' la economía local. Conclusión: el gobierno de Italia ha perdido sus virtudes 'técnicas' y ha dejado al desnudo sus falencias políticas. El santurrón de la banca, el primer ministro designado a dedo, Mario Monti, tiene los días contados -a pesar de que su 'mandato' debería vencer en 2013. El plan montiano, “salva Italia”, se ha transmutado en un 'salva Monti'.Crisis política
Pero no será fácil, porque debajo de la quiebra 'técnica' de Italia opera un sistema político que ya demostró su propia falencia. Cualquier iniciativa oficial suscita divisiones en el Parlamento, en especial porque dentro de un par de semanas tendrán lugar las elecciones administrativas (regionales). Los políticos italianos acaban de descubrir que el bi-polarismo se ha hecho trizas: entre el partido de Berlusconi y el Democrático de centroizquierda reúnen apenas el 43% de la intención de voto. Si se suma el llamado centro, el total no alcanza a la mitad de quienes están dispuestos a ir a votar. La abstención supera el 30 por ciento. Para coronar la escena, la derecha representada por la Lega Nord se ha autodestruido con la renuncia de su 'duce', Umberto Bossi, luego de descubrirse que el autor del slogan 'Roma ladra' (ladrona) era él mismo un ladrón. En realidad, el 'establishment' financiero sacó las 'carpetas' que venía apilando sobre Bossi, desde hace mucho, para terminar con la oposición de la Lega al gobierno Monti. Hace un mes, una crisis interna en esta derecha mostró que la división pasaba por el apoyo o no al ajuste. Comentario al margen: en la mayor parte de Europa, el sistema político se hace añicos, la derecha retrocede y, en algunos países hay un fuerte desplazamiento hacia la izquierda 'marginal'. Exactamente lo contrario de lo que venían 'relatando' las corporaciones mediáticas sobre la crisis mundial.

Una propuesta de Berlusconi revela la magnitud de la crisis: la formación de un frente entre la centroderecha, el centro y el centroizquierda que encabezaría el 'técnico' Mario Monti. El planteo delata la amplitud de la debacle del berlusconismo, no su viabilidad: un gobierno de 'unidad nacional' sólo será posible en condiciones de crisis revolucionaria.

El centroizquierda, por su lado, enfrenta un laberinto parecido: ha rechazado de plano hacer un bloque político con la derecha, porque ello implicaría también su virtual desaparición política. El apoyo al gobierno, por otro lado, sigue deteriorando su frente interno, en la medida en que crecen las movilizaciones contra la reforma laboral y los ajustes -en los últimos meses, también contra el proyecto del tren de alta velocidad. Los sondeos se congratulan con la evidencia de que Monti es el único capaz de conseguir una victoria en una eventual elección general, pero deben constatar que su popularidad ha bajado diez puntos en los últimos meses. A este ritmo, Monti va a figurar entre los electores que han decidido la abstención. Los políticos italianos están discutiendo un retorno a la elección proporcional, donde la mayoría se negocia en el Parlamento: o sea un retorno a la vieja Italia, pero sin democracia cristiana ni partido comunista, donde se volteaban dos gobiernos por año -en una época ajena a la presente bancarrota capitalista.Reforma laboral

Todas estas contradicciones se han puesto de manifiesto al rojo vivo en las últimas semanas, luego del anuncio del gobierno de la puesta en marcha de un proyecto de reforma laboral, en especial la derogación del artículo 18 que bloquea los despidos. Celebrado como el recurso que devolvería 'competitividad' a la economía italiana, el proyecto abrió enseguida una crisis política, cuando los partidos -con excepción del centro- anunciaron que reformarían la reforma en el Parlamento. Los berlusconianos amenazan con 'endurecerlo' por presión de la cámara patronal (la Cofindustria) y el PD con 'ablandarlo', por la amenaza de huelga general de la CGIL (y de su propia desintegración política). Ante esta situación, Monti amenazó con renunciar: “Si el país, representado por las organizaciones sindicales y los partidos políticos, no está listo para que hagamos una buena reforma laboral, el gobierno puede marcharse” (El País, 27/3).

Hace unos diez días, el gobierno llegó a un compromiso con los principales partidos para iniciar el trámite parlamentario. El principal editorialista del Corriere della Sera se ilusionó con el acuerdo, pero todo un sector de la patronal salió a rechazarlo: “en un comunicado conjunto, bancarios y empresarios indicaron que 'para hacer una mala reforma es mejor no hacer ninguna'” (La Nación, 5/4). Emma Marcegaglia, presidenta de la Confindustria y una de las responsables de la caída de Berlusconi cuando le soltó definitivamente la mano a fines del año pasado, salió a criticar abiertamente al gobierno de Monti y a su reforma laboral, nada menos que en el Financial Times: “la reforma laboral -se despachó la jefa de los industriales italianos- es muy mala. No es la que habíamos acordado. Hubiese sido mejor no haber hecho nada, porque esta reforma no es la que necesita el país”. La CGIL, por su parte, sigue amenazando con ir a la huelga general; la semana pasada, la Fiom realizó piquetes en contra de la reforma laboral. El gobierno “técnico” está preso de su dependencia de los partidos -y éstos del 'gobierno técnico'. La salida a este impasse es crear otro impasse: incorporar al gabinete a representantes de los tres bloques luego de las administrativas. Por esta vía, la política italiana se tomará el resto de la cicuta.

Primavera 'calda'

Los planes de ajuste han provocado un deterioro colosal de las condiciones de vida que acicatean la rebelión por abajo: en el último mes, la desocupación volvió a aumentar y llegó al 9,2%, el mayor nivel desde 2004; paralelamente sigue subiendo la inflación, aproximadamente a un ritmo del 1% mensual. Según un informe reciente, el patrimonio de los diez ciudadanos más ricos es igual al de los tres millones más pobres. En el peor lugar se colocan los jóvenes, cuya situación no ha hecho sino empeorar en la última década. En el último mes, estremeció a Italia la noticia de que por lo menos 16 personas se suicidaron o intentaron hacerlo, en lo que va de 2012, por haber perdido el trabajo o sufrido ajustes en sus salarios y pensiones (La Nación, 4/4).

El escenario está abierto.

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Expropiación de Repsol: Un paso adelante, dos atrás

Carlos Petroni

Cuestionan las insuficiencias de la nacionalización dispuesta por el gobierno argentino. YPF debe ser 100% estatal, eficiente, moderna y monopólica en el país, dice el periodista y editor de Izquierda Punto, Carlos Petroni.

Aquí hacemos un análisis detallado de los principales artículos de la ley introducida por el gobierno. Lo hacemos sin minimizar la medida, pero también para señalar sus insuficiencias y las trampas que encierra la letra chica de la propuesta K.

CFK presentó un proyecto de expropiación del 51% de las acciones de REPSOL en YPF. Siendo la participación de REPSOL-YPF en el mercado petrolero argentino del 35%, eso equivale a la toma de control por parte del estado del 17.8% del total de las reservas conocidas en el país. El restante 82.2% permanece en manos de petroleras con capitales nacionales y extranjeros, incluyendo los de Gran Bretaña, China y Brasil.

El gobierno nacional ha implementado mediante el recurso de introducción de una Ley al Senado de la Nación, tal vez la más significativa e importante medida económica de los diez años de gobierno Kirchnerista. Es desde algún punto, una medida progresiva, un paso adelante.

Lo que falta por ver es si es parte de una estrategia o simplemente una reacción ante la crisis energética y el ahogo fiscal sin capacidad para avanzar más allá. Si así fuera podría significar un retroceso en la economía y las posibilidades de independencia económica del país.

Sería un error desconocer este hecho o ignorarlo. Es necesario debatirlo.

Los socialistas vemos las limitaciones del proyecto y apuntamos a movilizar a los trabajadores y el pueblo para que se profundice una medida que, a todas vista, fue tomada en forma muy limitada por un gobierno que no quiere avanzar mucho mas.

CFK acompañó la presentación de la Ley con un discurso en el que enfatizó que esta no es una ley estatizante, sino de recuperación de la soberanía nacional en el área de los recursos naturales.

Es, en efecto, un acto de soberanía energética parcial. Es decir, el estado asume la responsabilidad de regular la extracción, transporte y comercialización de casi el 18% del petróleo, y una cifra similar en el gas natural, producido en el país.

La declaración de CFK significa un paso atrás en la política Menemista de liquidación de las empresas estatales, que los K apoyaron en su momento, pero solo en el sentido que mejora la intervención del estado, ya que este recupera, en nombre las provincias una parte del control de la producción.

Soberanía en la regulación no significa soberanía nacional sobre los recursos naturales y el hecho de que no se estatice es contradictorio en grado extremo con la aseveración de muchos de que este es el caso, tal vez divagando en exceso las virtudes de la Ley.

No puede haber soberanía plena en la producción de hidrocarburos cuando la ley, tal cual está escrita, plantea la incorporación o participación de capitales privados, nacionales y extranjeros, para la explotación petrolera y no se expanden las medidas tomadas al 82% restante de la producción de hidrocarburos.

CFK, correctamente, durante su discurso hizo un diagnóstico correcto de la crisis en el área de hidrocarburos por la que atraviesa el país y que apuró la decisión de la expropiación de las acciones de REPSOL de YPF.

Mostró diagramas de las ganancias de REPSOL-YPF que superan en creces la rentabilidad esperada de la inversión de unos 13.000 millones de dólares al momento de la privatización. REPSOL-YPF recuperó varias veces esa cifra desde entonces.

El informe de CFK también mostró que la producción petrolera había caído en picada en la última década, así como las inversiones para la explotación de nuevos recursos.

No dijo nada, sin embargo, de la gran estafa de REPSOL-YPF que durante toda la época K pagó retenciones basadas en declaraciones juradas adulteradas y truchas que sostenían que se exportaba mucho menos de lo que se hacía en realidad.

Nunca hubo controles de la exportación

Tampoco se refirió CFK a la “avivada” del Grupo Eskenazy que con la ayuda del gobierno se hizo de parte de YPF pagando con deuda, no con cash, y que por ahora se mantiene indemne como el segundo propietario en importancia de YPF después del estado, si la ley es aprobada.

CFK también expuso la cifra de crecimiento exponencial de la importación de combustibles a la que se vio obligado el gobierno ante la caída de la producción y la falta de inversiones de la empresa. Esta asciende a una suma entre 10-12.000 millones de dólares, una cifra similar al total de la balanza positiva del comercio exterior argentino.

De haber persistido la situación, el país se hubiera encontrado con un déficit energético que consumiría todas las ganancias de las exportaciones, sumiría al país en una deuda accesoria por importación creciente de combustibles y la energía hubiera disparado sus precios al doble o triple de sus niveles actuales.

Queda por ver si esta Ley, y las medidas que le seguirán, están a la altura de la crisis desatada por más de una década de depredación de los recursos – que se hizo hasta ahora con la venia del estado – para resolver el intríngulis y la potencial quiebra del estado.

Un detalle particularmente peligroso es que la propuesta de Ley no es acompañada por una nacionalización de todos los recursos, y control estricto de todas las exportaciones y que esto debería hacerse por el gobierno.

Obviamente, el resto de las empresas extranjeras y nacionales del sector podrán predecir que su futuro es el de REPSOL y procederán a protegerse con una disminución de la búsqueda de nuevas fuentes energéticas y una liquidación acelerada de sus activos.

Queda por resolver otro problema. La Argentina esta incapacitada tecnológica y financieramente para desarrollar la producción petrolera - aunque hay datos que esto no sería tan así - y esto llevara indefectiblemente al gobierno a incorporar a potencias extranjeras en el área. ¿Qué clase de seguridades y a quiénes se las ha hecho CFK para lograr esto? La respuesta es simple: Brasil y China.

Ni el discurso de CFK, ni el texto de la Ley clarifican el contexto de confrontación existente en la región, y Argentina, entre los imperialismos en decadencia y debilitados por la crisis de EEUU y Europa y los emergentes de Brasil y China que, curiosamente, parecen aprobar las medidas argentinas y se ha ofrecido a colaborar como socios en la explotación futura de los yacimientos de YPF.

CFK en su discurso, aunque sin mencionar específicamente a estos países hizo de esto la variable más posible. ¿Es posible obtener la estatización o la simple soberanía regulatoria como propone CFK ahora si se saca del medio a REPSOL pero se le entrega parte de la producción a los chinos y los brasileños? La realidad demuestra que no. En todo caso se reemplazaría una dependencia del extranjero en crisis (España) con una en alza (BRICS, grupo de países que incluye a países potencia en cuestiones de hidrocarburos)

Aquí, para más ilustración al respecto, un análisis de los principales artículos de la Ley presentada:

Un artículo ambiguo que podría ser de utilidad en el futuro. “Artículo 1º: Declárese de interés público nacional y como objetivo prioritario de la República Argentina el logro del auto abastecimiento de hidrocarburos, así como la explotación, industrialización, transporte, y comercialización de hidrocarburos, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos, y el crecimiento equitativo y sustentable de las distintas provincias y regiones.

El texto del primer artículo de la Ley es lo suficientemente vago y general como para permitir a este gobierno, o cualquier otro que le siga, profundizar la medida adoptada ya que se “declara de interés nacional…” toda la producción de hidrocarburos, transporte y comercialización que teóricamente abarca a todas las empresas y explotaciones actualmente existentes y las del futuro. En manos de una administración que pueda darle continuidad y completar un cuadro de desarrollo económico integral, podría ser de gran utilidad.

La Ley admite la dependencia de empresas extranjeras. ”Artículo 2º: El Ejecutivo nacional arbitrará las medidas conducentes al cumplimiento de los fines de la presente, con el concurso de los Estados provinciales y del capital público y privado nacional e internacional”

Ya, de entrada, se admite el concurso, es decir participación, del capital privado nacional e internacional, y el de las provincias a través de sus gobiernos.

“Artículo 3º: establécense como principios de la política hidrocarburífera de la República Argentina los siguientes:”

Este artículo enuncia deseos políticos generales sin fuerza de ley al no estar cuantificados ni calificados, tales como:

a) la promoción del empleo de los hidrocarburos y sus derivados como factor de crecimiento y desarrollo económico de las provincias y las regiones;

b) la conversión de los recursos hidrocarburíferos en reservas comprobadas y su explotación y la restitución de reservas;

¿En qué medida se regulará la producción y comercialización para promover los empleos? ¿Cuál es la cuantificación y las metas del desarrollo económico? ¿Cuáles los parámetros para medir los mismos? Cómo se hará la restitución de reserves? La Ley, ni el discurso clarifican ni explican nada de eso, quedando en simples enunciados. Teniendo en cuenta el comportamiento pragmático en cuestiones económicas del Kirchnerismo y la falta de una estrategia global, dudamos que estos enunciados pasen de eso.

Se reafirma el anti-estatismo

Luego, en uno de sus puntos vuelve a insistir en un lenguaje anti-estatista:

c) la integración del capital público y privado, nacional e internacional, en alianzas estratégicas dirigidas a la exploración y explotación de hidrocarburos convencionales y no convencionales;

Como ya dijimos, en su discurso de presentación de la Ley, CFK insistió en que ésta no era una propuesta de estatización sino, como ella se refirió a ella, de “recuperación de soberanía”. Repetimos el axioma que sin estatización del 100% de la producción y comercialización y sin control y nacionalización por el estado de todas las exportaciones, esto por ahora es irreal.

El gobierno se ha negado, de entrada, y antes que la Ley sea aprobada por el Congreso, la posibilidad de apelar a la estatización de REPSOL-YPF y, mucho menos, de la del conjunto de la explotación de los hidrocarburos. Uno se ata las manos solo cuando sabe que no es su intención liberarse de las ataduras.

Luego se agregan otros cuatro puntos declarativos generales sin cuantificación ni calificación que dejamos para un análisis posterior porque no van al meollo de la cuestión.

Se pasa así al siguiente punto de importancia en la Ley:

Artículo 4º: créase del Consejo Federal de Hidrocarburos, el que se integrará con la participación de:

Este artículo posee varios artículos un tanto crípticos que abre la explicación de algunos objetivos del gobierno de CFK:

Artículo a) el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el Ministerio de Planificación Federal, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Industria, a través de sus respectivos titulares;

No se sabe muy bien ni se explica cuál es el interés o la función de integrar cuatro ministerios, algunos con funciones en el área que se superponen, a este “Consejo”.

Fácilmente se hubiera podido designar a uno de los Ministerios como “guardabarreras” de la aplicación de la Ley sin recurrir a la construcción de cuatro administraciones ministeriales que inevitablemente competirían entre sí.

Es de particular importancia destacar el porque se incluye al Ministerio de Trabajo, ajeno en sus funciones al diseño de la explotación industrial y comercial propiamente dicha. No parece divisarse otro objetivo que el de disciplinar férreamente a los trabajadores petroleros que ha demostrado en el pasado inmediato un grado de exigencias por encima de lo que acostumbra el gobierno a conceder y que fueran, en dos oportunidades, condenados de palabra por CFK.

Da toda la sensación que la inclusión de cuatro ministerios es una necesidad del actual gobierno, no de la Ley, de equilibrar el poder político en su propio seno en la vigilancia de los intereses del estado. El nombramiento del Ministro de Planeamiento, DeVido como interventor y al Vice-Ministro de Economía Kiciloff (No al Ministro de Economía, Hernán Lorenzino, sino al Vice-Ministro!) como su segundo formalmente, explica las movidas internas del gobierno y el equilibrio entre sectores tradicionales y La Cámpora (Kiciloff es de esta agrupación).

b) la participación de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a través de los representantes que ellas designen;

Este artículo parecería indicar una ampliación del criterio de propiedad provincial de los hidrocarburos incluyendo ahora provincias que no tiene dichos emprendimientos extractivos.

El caso más curioso es el de la Ciudad de Buenos Aires. Además de reflejar una teoría errónea de propiedad provincial, en lugar de nacional, de los hidrocarburos, diluye en la práctica el poder de las provincias extractivas ya que las incorpora en un régimen de participación junto a las que no lo son.

¿Por qué se hace esto?

Eso se aclara en los puntos a) y b del artículo 5to, como siguen:

Artículo 5º: son funciones del Consejo Federal de Hidrocarburos, las siguientes: a) promover la actuación coordinada del Estado nacional y los estados provinciales a fin de garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente;

b) expedirse sobre toda otra cuestión vinculada a los objetivos de la presente ley, y a la fijación de la política hidrocarburífera Argentina, que el Ejecutivo nacional somete a su consideración;

El siguiente artículo clarifica mejor las intenciones del gobierno:

Artículo 6º: el Consejo sesionará con la mayoría absoluta de sus miembros, y será presidido y representado por el representante del Estado nacional que el Ejecutivo nacional designe a tal efecto. Dictará su propio reglamento de funcionamiento.

De hecho, esta disposición abre la perspectiva y posibilidad de que el gobierno nacional, con varios representantes, sumados a los representantes de provincias no petroleras, impongan sus condiciones a las provincias extractivas.

Formalmente, la propuesta de Ley aumenta los derechos de los estados provinciales, pero deja el manejo de la caja en manos del estado nacional quien procederá a la redistribución o no de los dividendos a las provincias.

Si se tiene en cuenta que las retenciones petroleras son una parte significativa, en algunos casos las decisivas, de los gastos de algunos estados provinciales, se comprobará que la reglamentación del control de la caja determina un mayor poder centralista, no Federal, de los fondos provenientes de la explotación petrolera.

Una política pragmática, con rodeos… Título 3: de la recuperación del control de YPF Capítulo 1: de la expropiación.

Artículo 7º: a los efectos de garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente, declares de utilidad pública y sujeto a expropiación el 51% del patrimonio de YPF S.A. representado por igual porcentaje de las acciones clase D de dicha empresa pertenecientes a Repsol YPF SA, sus controlantes o controladas.

El artículo precedente salva de la expropiación de acciones, al menos por el momento, a los tenedores de la burguesía nacional, como Eskenazi y mantiene incólumes las acciones pertenecientes a grupos extranjeros como la PEMEX mexicana.

Por otro lado limita el artículo 1 de esta ley que parecería indicar que el intento de ganar “soberanía” sobre todos los recursos del área y no solo el 51% de las acciones de REPSOL.

Artículo 8º: las acciones sujetas a expropiación de la empresa YPF S.A quedarán distribuidas de la siguiente manera: el 51% pertenecerá al Estado nacional y el 49% restante se distribuirá entre las provincias integrantes de la organización federal de estados productores de hidrocarburos. La reglamentación deberá contemplar las condiciones de la sesión asegurando que la distribución de acciones entre las provincias que acepten su transferencia se realice en forma equitativas, teniendo en cuenta para tal fin los niveles de producción de hidrocarburos y de reservas comprobadas de cada uno de ellas;

Este articulo determina y clarifica el porque el gobierno nacional y las provincias no extractivas controlarían el diseño futuro de la empresa. Junto a la mayoría en el organismo de aplicación se agrega ahora una minoría de acciones para las provincias extractivas. Un retroceso a la política del Menemismo de los 90 pero todavía dejando en manos de las provincias un porcentaje importante de las acciones, aunque no decisorio, además que supeditadas a las decisiones de un Consejo en donde son clara minoría.

Este artículo presenta otro problema, la división de las acciones de los estados argentinos (nacional y provinciales) teóricamente puede servir para una alineamiento del capital privado con las provincias para obtener una mayoría accionaria mayoritaria. Solo habría que sumar acuerdos de empresas transnacionales con los gobiernos provinciales con el remanente de los capitales privados de YPF (el resto de las acciones de REPSOL, las de Eskenazy) o extranjeras (PEMEX) que hoy conservan el 49%.

Teóricamente, así, el gobierno deja abierta la puerta para la pérdida del control de estado de la suerte de la empresa intervenida.

Artículo 9º: para garantizar el cumplimiento de los objetivos de la presente, el Poder ejecutivo nacional por sí, o a través del organismo que designe, ejercerá los derechos políticos sobre la totalidad de las acciones sujetas a expropiación hasta tanto se perfeccione la sesión de los derechos políticos y económicos correspondientes a ellas, a la que se refiere el artículo anterior. La sesión de los derechos políticos y económicos de las acciones sujetas a expropiación que efectúe el estado nacional a favor de los estados provinciales integrantes de la organización federal de estados productores de hidrocarburos contemplará el ejercicio de los derechos accionarios correspondientes a ellas en forma unificada por el plazo mínimo de 50 años a través de un pacto de sindicación de acciones. La designación de los directores de YPF S.A que corresponda nominar en representación de las acciones sujetas a expropiación se efectuará en proporción a las tenencias del Estado nacional, de los estados provinciales, y uno en representación de los trabajadores de la empresa.

De hecho, la sindicación maniata el poder decisorio de las provincias y lo traslada al estado nacional por el plazo establecido en la Ley a través del control de la caja por el estado nacional.

Artículo 10º: a efectos de la instrumentación de la presente, y de la registración de la titularidad de los derechos correspondientes de las acciones sujetas a expropiación, deberá dejarse constancia de que la expropiación de tales acciones es por causa de utilidad pública y que se encuentra prohibida la transferencia futura de ellas sin autorización del honorable Congreso de la Nación votada por las dos terceras partes de sus miembros;

Algo progresivo, si uno no recuerda que fue una decisión del parlamento de aquellos años que autorizó la privatización.

Este artículo garantiza la estabilidad de la propiedad del paquete accionario del estado en tanto y cuanto sea un partido con amplia mayoría legislativa que lo ejerza o una abrumadora oposición quien lo desafíe.

No se entiende muy bien que el gobierno no haya apelado a una forma moderna de “propiedad pública” del conjunto de la empresa – no privada, para nada, ni estatizada como se comprende el termino comúnmente, sino en poder público, nacional izada, dirigida por un Consejo Directivo electo al igual que se eligen diputados o Senadores.

¿Indemnizar a los ladrones de REPSOL?

Hay que considerar que REPSOL será indemnizada por la expropiación de sus acciones. A pesar de que el precio de las mismas se ha desmoronado debido a los anuncios de la expropiación, es muy factible que ahora suban nuevamente y aunque no lo hagan preservarán un valor sustancial que, dado el negocio leonino de la compra barata y los dividendos obtenidos desde la privatización, así como la estafa al fisco en las declaraciones juradas de exportación, convierten a cualquier precio indemnizatorio en un robo.

REPSOL ha declarado que demandará a la Argentina por 46 mil millones de pesos y que acudiría al CIADI para lograr esto. El gobierno debe de inmediato denunciar todos los tratados internacionales como el del CIADI y denunciar ante organismos judiciales nacionales e internacionales a REPSOL por estafa al fisco en la burla de las retenciones.

Tampoco hay un plan explícito ni en la Ley, ni en el discurso presidencial, que establezca que se hará para hacerle frente al gasto inmediato operativo de 3.200 millones dólares que insumirá la empresa, ahora intervenida, ni de donde saldrá el dinero de la indemnización y, lo que es aun más grave, de dónde sacará el gobierno los miles de millones adicionales para incrementar la exploración, la producción y el envió al mercado de mayores remesas de hidrocarburos.

Si, como se teme, otras compañías petroleras boicotean el proceso iniciado; si España gana consenso en la aplicación de medidas anti-Argentinas por Europa y si la propia intervención a YPF hace decrecer la producción, aunque sea por un periodo corto de tiempo aumentando la presión para la importación de combustibles, la Ley propuesta significará un paso adelante... pero dos pasos atrás. Hay que avanzar en la expropiación del 17.8% del total de la producción y reservas al 100%. Hay que eliminar de la Ley la participación de capitales extranjeros y regular los nacionales a un papel secundario de algunas caracterizaciones o subcontrataciones tecnológicas hasta tanto el estado pueda valerse por sí mismo en esas áreas.

Todo el comercio exterior debe ser nacionalizado, bajo control del estado para asegurarse un cese inmediato del robo de las petroleras – y digamos de paso también de las cerealeras y las industrias pesqueras que eluden al fisco en forma similar a las petroleras.

Es decir, el declive inmediato en hidrocarburos disponibles debe ser neutralizado o al menos aminorado por un mayor ingreso y control en otras áreas del comercio exterior, al mismo tiempo que la resolución del “escape” de los stocks de reservas y producción, de millones de barriles “fantasmas.”

Prepararse para las amenazas de España, Europa y EEUU...

No cabe la menor duda de que España, sus aliados y patrones Europeos (particularmente Alemania y Francia) y EEUU por razones geopolíticas se opondrán a cualquier medida, aunque sea esta tibia Ley de expropiación de los activos accionarios.

Lo harán, por un lado, para defender los intereses de una compañía de un país imperialista, decadente y en crisis, pero aun imperialista, pero también porque se sentirán amenazados por el avance de China y Brasil.

¿Está preparado el gobierno para esta ofensiva en contra del país? ¿Tiene un plan, una estrategia para lidiar con esta situación en forma independiente? ¿Está dispuesto el gobierno a contestar con crecientes nacionalizaciones y expropiaciones de capitales norteamericanos y Europeos en nuestro país como medida defensiva y como estrategia de crecimiento económico a través del estado? Todo hace suponer que el gobierno de CFK, como lo viene haciendo, confía en la substitución de la dependencia del país de EEUU y Europa por una dependencia cada día mayor al que nos somete Brasil y China. Es un gobierno en el que prima el carácter pequeño burgués de su política, es decir vacilante.

Lo demuestra esta misma Ley de Expropiación que se hace diez años tarde y de forma muy limitada, cuando ya el agua nos llega al cuello. De alguna forma, parecería que esta medida fue tomada contra su propia voluntad ya que hasta hace meses atrás se elogiaba la política petrolera y no debemos olvidar que la mayoría de los integrantes del presente gobierno, incluyendo a NK cuando era gobernador y CFK cuando estaba en el Congreso, apoyaron las privatizaciones Menemistas.

Este gobierno ha demostrado su carácter vacilante en muchas áreas. En DDHH instituyendo la Obediencia Debida II en los juicios contra la dictadura e impidiendo el desarrollo de las causas contra el terrorismo de estado de la Triple A; lo demostró también en su confrontación con el “campo” alrededor de la 125 donde nunca se atrevió a ir más lejos que la imposición de mayores retenciones (nunca planteó la expropiación de las tierras fértiles ni la nacionalización del comercio exterior)... no esperamos que cambie de carácter de la noche a la mañana...

YPF debe ser 100% estatal, eficiente, moderna y monopólica en el país. No hay términos medios como el que quiere manejar el gobierno. Lo otro, como esta Ley, puede significar un paso adelante, pero demasiado corto como para medir la distancia recorrida. De no mediar una profundización y ampliación en la dirección tomada, todo este ejercicio significará un paso adelante, pero dos para atrás. Ampliaremos sobre este debate necesario.

Carlos Petroni es periodista y editor de Izquierda Punto y miembro de la Organización de Izquierda Revolucionaria (OIR).

Este es un servicio de la Plataforma de Política Energética, un espacio permanente, plural y abierto a todos, para compartir información, generar conocimiento y promover el debate público sobre los temas fundamentales del sector energético. www.plataformaenergetica.org

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“La reprivatización ha comenzado”

Marcelo Ramal (especial para ARGENPRESS.info)

Los diarios oficialistas caracterizan la seguidilla de reuniones de los interventores de YPF con petroleras internacionales, como una verdadera “maratón” -o un “casting de inversores” (Página/12). Estas tratativas demuestran cuán lejos están los K de una estatización petrolera o de una ‘recuperación de soberanía’. La saga comenzó con el viaje de Julio de Vido a Brasil, para interesar a Petrobras, a la que prometió la devolución de la concesión que le había retirado el gobernador Sapag en ‘asociaciones’ de exploración de Argentina. La ronda continuó con la francesa Total; las norteamericanas Exxon, Chevron, Phillips Conoco; la china Sinopec y otras firmas de carácter local. Uno de los enemigos de la “expropiación”, el diario La Nación, sacó sus conclusiones: “No bien pasó a manos del sector público, YPF comenzó a ser reprivatizada” (23/4).

Es cada vez más claro que la expropiación parcial a Repsol sólo ha sido la puerta de entrada para una reasignación de negocios entre monopolios petroleros. Mientras tanto, el gobierno se sirve de la caja de YPF para continuar financiando las importaciones de combustibles y los subsidios a la energía. Una de las principales facturas es la que paga por el gas importado de Bolivia, a Petrobras y Repsol. En la entrevista con Total, los funcionarios y la empresa acordaron incrementos de producción en función del programa Gas Plus, que el gobierno había derogado hace un par de meses, que reconoce a los pulpos un precio superior al corriente. En otra reunión, el gobierno prometió “un programa de incremento en el valor del gas que lo vaya acercando a los precios regionales” (Clarín, 25/4). Los precios de Bolivia triplican los valores locales. O sea que la “soberanía petrolera” conjuga una nueva perspectiva de negocios para grupos privados, con un tarifazo. British Petroleum, interesada en “quedar libre para poder postularse a prospecciones y exploraciones futuras” (AF, 25/4), ha decidido acelerar la resolución de sus pleitos con el grupo Bulgheroni en Pan American Energy. Así ‘leen’ los monopolios petroleros la “expropiación” de YPF.

Esta redistribución de negocios pone de manifiesto la imposibilidad de Repsol para seguir operando YPF, debido a la bancarrota de sus principales accionistas -la Caixa de Cataluña, Sacyr Vallermoso e incluso Pemex. Las dos primeras, atrapadas en la bancarrota hipotecaria y financiera de España, necesitan las utilidades de YPF para sobrevivir -no están capacitadas para desarrollar inversiones petroleras. Ha quedado probado que ha endeudado a la filial argentina para retirar dividendos que duplican las utilidades registradas. Los K se han quedado con una empresa cargada de deudas que seguramente se verán obligados a renegociar, pero que deberán finalmente pagar. La expropiación integral de YPF sin compensación significaría, por el contrario, el desconocimiento de este pasivo que no representa otra cosa que un vaciamiento.
Para algunos observadores, la expropiación de Repsol se precipitó cuando los K tomaron conocimiento de que la petrolera “española” estaba a punto de ser comprada por la china Sinopec, precisamente por su incapacidad para seguir con el petróleo. La ‘expropiación’ sería funcional a un bloqueo a una mayor presencia de China (que ya opera en PAE) y a una apertura a sus rivales. La cuestión del petróleo es el punto principal de enfrentamiento entre Obama y China en relación con Irán -de donde viene el 55% del petróleo que importa China. “Hombres del Departamento de Estado norteamericano confirmaron que no todos los sectores del gobierno de Obama eran tan críticos con el proyecto estatizador” (La Nación, 22/4). Mientras tanto, las ‘sanciones comerciales’ que Repsol y Rajoy han exigido contra Argentina no encontraron eco: el FMI declaró que la disputa era un “asunto bilateral”. Puertas adentro, la cruzada condenatoria no logró quorum en la Unión Industrial: “El avance sobre YPF provoca en las corporaciones más adhesiones que las que se sospechan” (ídem), piensan asociarse a los negocios en danza. Macri ya declaró que mantendría la “empresa mixta”. El ‘establishment’ político y económico de Argentina se ‘fastidia’ por las ‘formas’, pero es plenamente conciente de que la continuidad de Repsol en YPF era inviable.El “modelo boliviano”, fantasía y realidad

Los interventores propondrían a los grupos privados una nueva modalidad de contratos: a cambio de sus inversiones, las petroleras podrían disponer libremente de una parte del petróleo extraído; la otra porción quedaría en manos de YPF -”sociedad anónima”. Sería el ‘modelo’ de la nacionalización boliviana. Las petroleras podrán certificar su parte de reservas, o sea integrarlas a su capital en Bolsa. Bolivia sólo destina el 20% de su producción de gas al mercado interno; Argentina necesita el “autoabastecimiento”. De todos modos, Evo Morales viene intentando imponer gasolinazos desde hace dos años, con el argumento de que la diferenciación de precios, entre internos y externos, propicia el contrabando. La precondición de las “asociaciones” con la nueva YPF será proseguir con el naftazo -que los Kirchner ya habían puesto en marcha en beneficio de Repsol- y avanzar en un aumento sustancial del precio del gas en boca de pozo.

Los interventores han jurado que “no le pagarán a Repsol lo que pide”. Pero ocultan que ya se lo están pagando, al hacerse cargo de las deudas que el pulpo dejó abrochadas, y que alcanzarían los 9.000 millones de dólares. Acaba de revelarse una cláusula por la cual “en caso de que Repsol pierda el control mayoritario, sus acreedores podrán reclamar la totalidad de sus deudas sin esperar los plazos previstos” (Ambito, 24/3). Ni el director estatal en Repsol ni los nuevos interventores denunciaron estos acuerdos leoninos, que ahora deberá cargarse a la conducción estatal. Por este motivo, una calificadora de riesgo considera que YPF podría caer en cesación de pagos, a menos que el Estado argentino comience a ‘honrar’ esa deuda de inmediato. Los gobernadores, algunos de los cuales hacían lobby por Repsol hasta hace días, ahora reclaman al Estado el pago de las deudas en favor de proveedores. No nos equivocamos al decir que el “vaciamiento continúa”.Menem y Macri

Está claro por qué Carlos Menem va a votar a favor de la ‘estatización parcial’. Por los mismos motivos, Macri aseguró que “no dará marcha atrás”, si llegara a gobernar en 2015. En oposición a esta reprivatización petrolera, planteamos la nacionalización sin compensación de toda la industria petrolera y de las privatizadas.

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El próximo paso, la reforma impositiva

LA ARENA

Después de la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que le otorga facultades a la entidad para intervenir en la fijación de las tasas, la orientación del préstamo y la apertura de sucursales -en definitiva, para que el Estado cuente con herramientas legales de control frente a un negocio muchas veces especulativo y leonino-, debería avanzarse, en una segunda etapa, en la reforma del sistema tributario.

En verdad, con los cambios en la carta orgánica del BCRA ya se dieron pasos positivos en esa dirección, aunque aún quedan muchos más por dar atento al esquema regresivo que viene rigiendo desde hace muchos años en el país.

Quizá el ejemplo más emblemático de esa regresividad sea que mientras las clases populares pagan un 21 por ciento de IVA al comprar los productos de la canasta básica, los sectores financieros especulativos no aportan un centavo al fisco por la compra-venta de acciones y títulos públicas ni por las colocaciones millonarias de plazos fijos.

En el medio también aparece la necesidad de subir los mínimos no imponibles, ya que un trabajador soltero con ingresos mensuales menores a 6.000 pesos tiene que pagar ganancias, como si se tratara de una suma que le alcanzase para vivir holgadamente y ahorrar todos los meses. O fueran beneficios obtenidos por utilizar medios de producción que no tiene. Valga otro ejemplo de cómo se aplica este impuesto en el país: si una persona física se compra un departamento en 1.000 y lo vende en 2.000, tributa 350 pesos; si esa misma operación -aunque por sumas multiplicadas por cien- es realizada por una sociedad, no abona un peso.

El presupuesto 2012 que aprobó el Congreso deja abierta la puerta para recaudar casi 5.000 millones de pesos extras si se eliminara una serie de exenciones que hoy rigen y que suenan como anacrónicas para estos tiempos: a los intereses de los títulos públicos y a la renta de los depósitos en entidades financieras y obligaciones negociables de personas físicas (ya que las empresas sí pagan ganancias por este negocio). Esas eliminaciones, y otras menores, servirían para pagarle la asignación universal por hijo a un millón de madres durante un año.

El gravamen a la renta financiera está lejos de tratarse de una "revolución" impositiva, ya que se aplica en numerosos países del mundo. Desde el vecino Chile -al que muchas veces la derecha puso como modelo cuando carece de un acceso igualitario a la educación- hasta el "super liberal" Estados Unidos, que le fija exigencias económicas al resto de las naciones que ese país no cumple.

Un trabajo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe muestra claramente que no sólo en la Argentina, sino también en la región, el peso de los impuestos directos (más progresivos), aplicados sobre la renta y el patrimonio de las sociedades y de las personas es un 40 por ciento menor en comparación con Europa; pero en cambio los impuestos indirectos al consumo (menos progresivos) son un 75 por ciento mayor.

Es verdad que el gobierno nacional, con errores y aciertos, ha enfrentado y sigue enfrentado grandes batallas (la última es la expropiación de la petrolera YPF), pero también lo es que una mayor equidad contributiva no sólo es una asignatura pendiente, sino urgente.

La presidenta puede elegir los momentos -en definitiva se trata de decisiones políticas-, pero sería conveniente que esos momentos no se estiren ilimitadamente en el tiempo. Es hora que los que más ganan, más paguen, si se pretende avanzar en un modelo de justicia social.

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Malvinas en el contexto geoestratégico regional

Rina Bertaccini

La cuestión Malvinas ha trascendido ampliamente los límites de la República Argentina. Hoy es una causa latinoamericana y, en cierta medida, alcanza una dimensión mundial. La explicación de este hecho tan significativo -esperanzador en un sentido y preocupante en otro- debe buscarse precisamente en el análisis del contexto geoestratégico de América Latina y su relación con la crisis global que atraviesa la civilización capitalista.

Un examen exhaustivo excede largamente los márgenes de este artículo. Pero intentaremos echar una mirada en esa dirección tomando como punto de partida la idea de que Malvinas no es una cuestión aislada y por eso conviene considerarla como parte de una geoestrategia regional.

Tenemos en cuenta, asimismo, que en el continente actúan básicamente dos estrategias contrapuestas, la del imperialismo que intenta seguir ejecutando sus proyectos de dominación y la de las fuerzas populares que luchan por afirmar su soberanía y conquistar la plenitud de derechos para las amplias mayorías.

Una rémora del pasado colonial

A esta altura de los acontecimientos parecería innecesario señalar que la ocupación británica de los archipiélagos de las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur es una rémora del colonialismo del siglo XIX. Sin embargo estamos obligados a hacerlo frente a las insólitas declaraciones del primer ministro inglés David Cameron que acusa de “colonialista” a la Argentina por no reconocer la supuesta “autodeterminación” de los actuales habitantes de las islas.

Como no podemos pensar que semejante desatino se debe a la ignorancia, preferimos preguntarnos a dónde apunta el representante oficial del imperio que todavía en el siglo XXI mantiene en el mundo diversas posesiones coloniales conquistadas mediante guerras y actos de piratería. Precisamente de ese modo, y con la ayuda decisiva de los EEUU, en 1833, desalojaron violentamente a la guarnición militar y a la población argentina que vivía en Malvinas y trasplantaron a súbditos británicos, provenientes de distintos lugares, con el objetivo de consolidar la usurpación. Ese acto pirata –que no fue un hecho aislado sino la expresión de una política de expansión colonial desplegada en el mundo entero– es el origen de la población malvinense que ahora quieren presentar como un pueblo con derecho a la autodeterminación.

La pretensión no resiste el menor análisis. La propia ONU reconoce que existe una ocupación colonial y que se trata de un problema de violación de la integridad territorial de un país soberano (la Argentina) situación a la que se debe poner fin mediante una negociación pacífica entre ambas partes en conflicto, a lo cual se niega sistemáticamente la Corona Británica.

Algo más que una supervivencia del pasado

Pero no se trata únicamente de una supervivencia del pasado colonial. Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, como lo hemos señalado en trabajos anteriores, son hoy una pieza importante en la estrategia global del imperialismo y particularmente en el accionar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), maquinaria de guerra, actualmente extendida por todo el planeta.

La posesión de nuestros archipiélagos les permite el control de la parte sur del Océano Atlántico, de las rutas marítimas que unen América del Sur con Africa y su conexión con el continente Antártico y con los países del Pacífico a través del Estrecho de Magallanes y el Pasaje de Drake, todo lo cual tiene una enorme importancia económica y geopolítica. Están en juego los cuantiosos recursos naturales de la plataforma continental argentina –una de las más extensas del mundo– que hoy usufructúan ilegalmente mediante la venta de licencias de pesca y de exploración de petróleo a empresas trasnacionales, de lo cual obtienen ganancias millonarias a costa de la depredación de bienes naturales que pertenecen al pueblo argentino. Es por todo ello que Gran Bretaña se niega a entablar negociaciones por la soberanía.

Malvinas y el Atlántico Sur en el proyecto de la OTAN global

Es precisamente para resguardar el despojo, pero también para contribuir a la expansión global de la OTAN que han construido en la Isla Soledad (Archipiélago de las Malvinas) la gran base militar de Mount Pleasant, inaugurada en 1986, que dispone de una pista de aterrizaje de 2.600 metros de longitud, un puerto de aguas profundas (denominado Mare Harbour) donde atracan submarinos atómicos, así como de silos para almacenar armas nucleares e instalaciones con capacidad para albergar varios miles de efectivos militares.

Obviamente, no hace falta tamaño enclave militar para “defender a 2.800 malvinenses” que no son objeto de ataque alguno. Por el contrario, la Fortaleza de la OTAN en Malvinas constituye una amenaza real para los pueblos de la región pues acerca peligrosamente la guerra a las costas latinoamericanas. Pero, además, la misma existencia de la Fortaleza Malvinas y las actividades de entrenamiento bélico que en ella se realizan (por ejemplo, de contingentes de soldados de la OTAN que participan en la guerra de Afganistán y permanecen en Malvinas durante seis semanas) contradicen abiertamente la Resolución 41/11 de las Naciones Unidas que declara el Atlántico Sur una Zona de Paz y Cooperación. En la misma política se inscribe la reciente decisión unilateral británica de establecer en torno a las Islas Georgias y Sandwich del Sur una zona de exclusión pesquera de un millón de kilómetros cuadrados que será patrullada por naves de guerra del Reino Unido.

Vale recordar que la citada Resolución de la Asamblea General de la ONU, aprobada el 27 de octubre de 1986, puntualmente (párrafo 3º) “exhorta a todos los Estados de todas las demás regiones, en especial a los Estados militarmente importantes, a que respeten escrupulosamente la región del Atlántico Sur como zona de paz y cooperación, en particular mediante la reducción y eventual eliminación de su presencia militar en dicha región, la no introducción de armas nucleares o de otras armas de destrucción masiva y la no extensión a la región de rivalidades y conflictos que le sean ajenas”.

Todo lo cual, agregado a la reactivación, en 2008, de la IV Flota de Guerra de los Estados Unidos que se desplaza libremente “por las aguas azules, verdes y marrones” del hemisferio occidental, instala nuevas e inquietantes amenazas a la paz en Nuestra América.

Para calibrar adecuadamente la magnitud de tales amenazas resulta imprescindible analizar el actual desarrollo de la crisis mundial y tomar en cuenta, por ejemplo, los recientes sucesos en el mundo árabe donde se combinan operaciones neocoloniales del imperio, maniobras de inteligencia y la intervención militar directa como en el caso de Libia. Tal como advierte el economista Jorge Beinstein “nos encontramos ante la apariencia de una convergencia de numerosas ‘crisis’, en realidad se trata de una única crisis gigantesca, con diversos rostros, de dimensión (planetaria) nunca antes vista en la historia, su aspecto es el de una gran crepúsculo que amenaza prolongarse durante un largo período”. Beinstein señala además otro dato de la realidad que no puede ignorarse a la hora de evaluar peligros de guerra: “Actualmente el Complejo Militar Industrial norteamericano (en torno del cual se reproducen los de sus socios de la OTAN) gasta en términos reales más de un billón (un millón de millones) de dólares".

Tal volumen de gastos improductivos no hace sino agudizar la crisis capitalista especialmente en los países centrales –Gran Bretaña y Estados Unidos entre ellos– cuyas elites gobernantes pueden verse tentadas a buscar “soluciones” a la crisis en nuevas aventuras bélicas.

La militarización imperial en nuestros días

Volvamos ahora a la cuestión de la OTAN, el bloque militar que en el presente protagoniza todas las guerras y agresiones armadas contra los pueblos. En su última cumbre, realizada en Portugal en noviembre de 2010, la OTAN ha proclamado su carácter global, es decir la decisión de actuar en todos los continentes y todos los espacios marítimos del planeta como brazo armado del poder imperial.

Para eso cuenta con la red de bases militares extranjeras de Estados Unidos, Gran Bretaña y otros Estados de la OTAN, con las flotas de guerra de las potencias centrales (portaviones, barcos, submarinos atómicos y aviones de combate) que constituyen verdaderas bases militares móviles; con una masa letal de armamentos modernos capaces de destruir el mundo; con decenas de miles de efectivos de las fuerzas armadas oficiales y una multitud de mercenarios reclutados por “empresas contratistas”, repartidos en distintos países.

Al respecto, y aunque es sabido, no conviene olvidar que el Jefe de la OTAN ha sido desde su fundación en 1949, y sigue siendo hasta hoy, un general del Pentágono, de donde provienen las orientaciones estratégicas, la dirección efectiva y los planes concretos que llevarán a cabo los miembros de la alianza atlántica para mantener la dominación imperialista a escala global. De esta maquinaria infernal provienen las principales amenazas que enfrenta la humanidad en estos días.

Formas renovadas para un viejo proyecto

La militarización imperial en América Latina se ha expresado históricamente de maneras diversas, pero su esencia no ha variado. Tanto en las nuevas como en las viejas formas el objetivo ha sido y sigue siendo el mismo: lograr la dominación y la explotación de nuestros pueblos. Sobre las formas renovadas que asume el proyecto imperial y la actual ofensiva de remilitarización, pueden consultarse dos documentos elaborados en los últimos años. Me refiero al “Joint Visión 2020” (Visión conjunta 2020) y a otro titulado “United States Southern Command Strategy 2018“ (Estrategia del Comando Sur de los EEUU hacia el 2018). El primero fue elaborado por el conjunto de los comandos del Pentágono y el segundo, por el Comando Sur. En ambos casos se expresa, más o menos claramente, un proyecto de recolonización del continente.

El núcleo del documento Visión Conjunta 2020 es la doctrina de la dominación de espectro completo entendida como “la capacidad de las fuerzas de los EEUU, operando unilateralmente o en combinación con aliados multinacionales o fuerzas inter-agencias, de derrotar a cualquier adversario y controlar cualquier situación a lo largo de todo el espectro de operaciones militares."

Y, explica: dichas operaciones “incluyen el mantenimiento de una postura de disuasión estratégica. Incluyen acción en el teatro de operaciones y actividades de presencia. Incluyen el conflicto con empleo de fuerzas estratégicas y armas de destrucción masiva, guerras de teatro principal, conflictos regionales y contingencias de menor escala. También incluyen aquellas situaciones ambiguas que se ubican entre la paz y la guerra, tales como las operaciones para mantener y hacer cumplir la paz, así como operaciones no-combativas de ayuda humanitaria".

Con toda crudeza nos están advirtiendo qué podemos esperar de las guerras imperialistas del siglo XXI: una acción global desplegada en todos los dominios: el específicamente militar con su poder letal, pero también en el plano político, económico, ideológico y cultural, sin limitación o condicionamiento jurídico o moral de ninguna clase. No es una simple amenaza, es lo que hicieron en el año 2011 en Libia; es la forma en que ejecutaron a Bin Laden, en Pakistán. Es lo que denuncia el investigador canadiense Rick Rozoff en relación al uso de aviones sin piloto en un ataque bélico “libre de riesgo y por encima de la ley”.

En el segundo documento mencionado anteriormente “La Estrategia del Comando Sur hacia 2018” –fechado en diciembre de 2008– se concretan los conceptos de VC 2020 como objetivos para América Latina y el Caribe (6). En él afirman la idea de que el sistema de seguridad a nivel continental debe garantizar al Pentágono la posibilidad de realizar operaciones en cualquiera de los países de la que consideran su “área de responsabilidad” y también en los que denominan “espacios neutrales”, es decir aguas internacionales, espacio aéreo, espacio cibernético. El Atlántico Sur podría ser uno de ellos.

Una alternativa esperanzadora

Dijimos al principio que en el continente actúan básicamente dos estrategias contrapuestas, y describimos después los peligros que se derivan de la estrategia imperial.

Digamos ahora que en América Latina y el Caribe se está construyendo una estrategia común de las fuerzas que se oponen a los proyectos de dominación. Una alternativa que viene de la mano de los pueblos que luchan por la paz y por su plena soberanía en el marco de un original proceso de integración regional, con la creación de la Unasur, el ALBA y la nueva Comunidad de Estados de América latina y el Caribe (CELAC). Un proceso esperanzador en el que diversos gobiernos toman distancia de las hipótesis de conflicto y los proyectos imperiales de dominación y buscan alternativas y caminos comunes para construir políticas propias de seguridad y defensa nacional. En esa búsqueda se inscribe la conformación del Consejo de Defensa Suramericano de Unasur y la reciente inauguración en Buenos Aires del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa, así como la apertura en Bolivia de una Escuela de Defensa de los Países del ALBA.

Precisamente, los Estados de Unasur, del ALBA y la CELAC, al igual que el Mercosur, son los que hoy están asumiendo la causa Malvinas como una cuestión no sólo argentina, sino también de los países de Nuestra América, con lo cual se fortalece sustancialmente el reclamo de descolonización de Malvinas y desmilitarización del Atlántico Sur.

Frente a la actual ofensiva político-diplomática del gobierno argentino, los países hermanos cierran filas en apoyo a la reivindicación de la soberanía argentina, así como en la exigencia de que la Corona Británica respete las resoluciones de la ONU e inicie las correspondientes negociaciones. Pero, esta vez, la decisión de los gobiernos latinoamericanos y caribeños fue más allá de las declaraciones de solidaridad y adoptaron algunas medidas concretas que afectan económica y políticamente los intereses imperialistas, como es el caso de prohibir el atraque de barcos con la bandera ilegal de Malvinas (que como declaró el presidente uruguayo no es la bandera de un país sino de un enclave colonial que desafía la legalidad internacional).

En el mismo sentido, tiene un gran significado el anuncio del canciller brasileño –anuncio hecho en Brasilia durante una conferencia de prensa realizada el 18 /01 / 2012, en presencia del canciller británico– informando que los gobiernos de Uruguay y Brasil están trabajando “para convocar una conferencia de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, que reuniría a países suramericanos y africanos con costa atlántica”. De concretarse la iniciativa, puede ser otro serio revés para los planes de Gran Bretaña y la OTAN en la región.

Rina Bertaccini es presidenta del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (Mopassol) de Argentina y vicepresidenta del Consejo Mundial por la Paz.

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