lunes, 30 de abril de 2012

La marcha patriótica

Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

Hace un poco más de una semana ha tenido lugar en Colombia la Marcha Patriótica, una masiva movilización popular promovida por un amplio abanico de organizaciones sociales, sindicales y de partidos de la izquierda, que culminó en la histórica Plaza de Bolívar, justo al pié del Parlamento, la sede central del poder judicial y la Casa de Nariño, residencia oficial del presidente Santos.

La asistencia resultó masiva y sorprendió a todos, incluyendo organizadores, gobierno y al coro histérico de los medios de comunicación y los tribunos de la extrema derecha que encabeza el ex-presidente Uribe Vélez y que desde el comienzo vincularon la marcha con la guerrilla. Se esperaba la concurrencia de un par de miles, pero a Bogotá llegaron más de 50.000 personas (se habla inclusive de cien mil asistentes), de suerte que la plaza se llenó con el arribo de la primera de las tres grandes marchas programadas y la mayoría hubo de seguir el acontecimiento desde las calles aledañas. De nada sirvieron los operativos de intimidación mediante los cuales las fuerzas armadas intentaron impedir el desplazamiento especialmente de campesinos e indígenas, ni la campaña de miedo que buscaba reducir a mínimos la movilización de la población capitalina. La Marcha transcurrió en perfecto orden, no se produjo ni una sola detención “por alterar el orden público”, nadie se dejó provocar por los infiltrados oficiales que buscan reventar las manifestaciones populares y que con demasiada frecuencia terminan con alguien muerto, múltiples heridos y no pocos sometidos a juicios amañados.

La prensa y las autoridades apenas se han manifestado sobre las propuestas que más de 1.700 organizaciones sociales y varios partidos políticos de izquierda aprobaron como su programa y en el cual se recogen prácticamente las exigencias más sentidas de las mayorías sociales del país: obreros, campesinos, estudiantes universitarios, docentes y maestros, comunidades negras e indígenas, desplazados, intelectuales y artistas, mineros artesanales, algunos gremios de propietarios afectados por las políticas de libre comercio, homosexuales y grupos afines, desempleados, pobres de solemnidad, recicladores y un sin número de colectivos de un país que registra uno de los niveles de desigualdad más agudos del continente y soporta la miseria de millones en contraste con la burbuja de riqueza, lujo y despilfarro ostentado por una minoría carente de todo proyecto nacional, que se mantiene en el poder desde siempre mediante métodos violentos y gracias a un sistema político excluyente.

En este contexto resulta sintomático que en lo fundamental el análisis del evento en boca de quienes controlan el monopolio de los medios de comunicación (analistas e intelectuales del régimen, informadores, periodistas y autoridades civiles y militares) se reduzca a dos cuestiones que en el fondo son una sola: la financiación de esa movilización multitudinaria y su relación directa con las FARC, la mayor guerrilla del país.

Sobre el primer asunto los organizadores han dado cumplidas explicaciones. Cada grupo participante asumió los gastos de su movilización. Los coordinadores harán pública la contabilidad respectiva para acallar los rumores tendenciosos que les acusan de ser financiados por la guerrilla. Viajó a Bogotá quien pudo pagarse el transporte; fue a la capital tan solo quien pudo financiarse un hotel modesto y llevar consigo algo para su manutención, además de contar con la inmensa ayuda solidaria desplegada por miles y miles de gentes de la capital. Un contraste notorio con los eventos políticos de los partidos de la derecha, con su típico ejercicio de clientelismo y compra masiva de votos y una financiación por demás oscura. Todo un sarcasmo que sea la clase dirigente la que indague por la financiación de un movimiento popular, en un país cuyos políticos - con honrosas excepciones – han estado involucrados siempre en escándalos por el rol de los “dineros negros” en sus campañas; un país como Colombia que tan solo ahora empieza a reconocer públicamente el papel de no pocos empresarios (nacionales y extranjeros) en la financiación de las huestes siniestras del paramilitarismo, para no hablar de la generalizada corrupción que aceita convenientemente el funcionamiento de la administración pública y la misma vida de los partidos.

Intentar vincular la Marcha Patriótica con las FARC-EP va sin embargo más allá de afirmar su dependencia económica del movimiento guerrillero. En un ejercicio en realidad bastante torpe (que cuenta con la ventaja de poder acallar las voces disidentes del discurso oficial) se pregonó que la marcha podía ser infiltrada por la guerrilla. En realidad, y dada la madurez política de los partidos y organizaciones sociales que la convocaron, sugerir siquiera que la Marcha podría ser instrumentaliza no es más que una provocación burda que desconoce la solidez política de sus organizadores. No era una marcha improvisada (su preparación ha durado meses) ni ha mostrado la menor señal de falta de control en su desarrollo. No ha sido la movilización de gentes ingenuas manipulables por manos ocultas con segundas intenciones. En realidad, la única infiltración registrada fue la de costumbre: algunos agentes de los servicios de inteligencia que hicieron presencia en los actos, fueron detectados a tiempo e invitados amablemente a desistir de sus propósitos (¿aviesos?).

Pero sin duda quienes sostienen que las FARC-EP están detrás del evento como organizadores reales o al menos como inspiradores del mismo incurren en la mayor de las torpezas ya que con un tal argumento echan por tierra todo el discurso oficial que de forma reiterada y sistemática sostiene que el movimiento guerrillero no es más que un hatajo de bandidos, narcotraficantes, secuestradores y violadores permanentes de los derechos humanos, carentes de todo objetivo social y que por tanto es imposible concederles el estatus de agrupación política. De ser cierto el argumento de las autoridades ¿tantos miles están entonces detrás de tales delincuentes comunes? Y ¿cómo hacer entonces compatible su programa, de clara vocación democrática, con la afirmación que le niega a los guerrilleros cualquier objetivo político?

Tantos miles de personas de condición tan diversa; tantas organizaciones sociales y políticas plenamente legales ¿estarían entonces vinculadas al movimiento guerrillero?. Si es así, si la guerrilla consigue movilizar una cantidad tan considerable de personas – a pesar de la atmósfera de intimidación llevada a cabo en contra de la Marcha sobre todo por el ejército y la extrema derecha- no se sostiene la versión oficial que habla de un movimiento guerrillero aislado, carente por completo de apoyos sociales. Vistos los resultados de la movilización, tales apoyos no serían tan desdeñables y cualquier gobierno debería tomar el asunto en consideración. Además, si tantas personas se movilizan de forma civilizada y con reivindicaciones plenamente democráticas y eso coincide con los propósitos de la guerrilla, el supuesto vínculo (deseado o no) debería ser saludado como un paso fundamental hacia la solución del conflicto armado. No sobra recordar que renunciar al uso de “todas las formas de lucha” es exigible a la guerrilla en un proceso de paz, pero lo es igualmente para el gobierno.

Es probable que el mensaje de las autoridades, repetido hasta el cansancio por los medios de comunicación, se hizo esperando el fracaso de la Marcha; jamás esperaron una movilización popular de tales dimensiones y han sido víctimas de su propia invención. Ahora bien, el mismo discurso en manos de la ultra-derecha se convierte (en las condiciones de Colombia) en una abierta incitación a la liquidación de los líderes de la Marcha. De hecho, y cumplida apenas una semana, ya han desaparecido tres dirigentes campesinos directamente vinculados a esta movilización. Si Santos no está en capacidad de detener otro exterminio como el llevado a cabo contra la UP, su mensaje de paz carece de seriedad y no pasaría de ser otra de las manifestaciones de demagogia que ya caracterizan su acción de gobierno.

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La Marcha Patriótica en Colombia: De la miseria a la esperanza

Juan Alberto Sánchez Marín (especial para ARGENPRESS.info)

La preventiva criminalización de la Marcha Patriótica, la puesta en circulación de toda clase de rumores asociándola con la guerrilla de las FARC, la exacerbada muestra por la televisión de pruebas de utilería al respecto, las declaraciones apresuradas del Mayor General Sergio Mantilla afirmando que la Marcha podría estar infiltrada o dando a entender que eso era un hecho porque existían bíblicas pruebas desde los tiempos de la operación Sodoma, revelan que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y el estamento militar hacen un solo cuerpo en el propósito de cruzarle el pie a los marchantes.

Con una reelección aún no dicha por los medios, pero ya declarada por los hechos, un fenómeno social como la Marcha Patriótica alarma. En un país en el que la realidad apenas es lo que pasa de la clase alta para arriba o las salvajadas que algunos desadaptados de los estratos 0, 1, si acaso 2, cometen en riñas, atracos o contra sus propias compañeras (como si en los otros estratos la violencia intrafamiliar, por ejemplo, no fuera tanto o más grave), o en su papel de forzados reclutas víctimas o subversivos desalmados, asustan tantísimos actores sin guión, procedentes precisamente de la franja tan grande que es aquel país invisible. El negado, el innombrable.
No en vano se apresura (¿e improvisa?) el predecible movimiento de fichas ministeriales que apalancan las aspiraciones del presidente. O se sacan cien mil viviendas debajo de la manga. Cien mil que debieron ser más, porque si el déficit de vivienda alcanza 1,2 millones y crece al ritmo desaforado de 250 mil al año (sin tener en cuenta que hay 2,6 millones de compatriotas con la casa a punto de caerse, según el censo de 2005, lo que trasluce que unas cuantas ya deben estar en tierra), la cifra anunciada no pasa de ser un paño de agua tibia (1). O muchas menos si se nos ocurre relacionar la buena nueva con los 526 mil subsidios de vivienda prometidos por el gobierno en sus inicios, que ahora, quemada en pólvora la mitad del trayecto, a duras penas van por los 17.302 entregados. (2)


¿Bullaranga mediática contra una marcha que habla de una segunda y definitiva Independencia? ¿Zanahorias para despistar lo que puede ser un pensamiento con inusitada presencia en las urnas? Sea lo que fuere, acostumbrados como estamos a que el último en la cola se cuela de primero, pocas cosas tan molestas como un Movimiento de confluencias sociales y populares. El alcalde Gustavo Petro y sus progresistas le dejaron claro al país que una cosa es lo que indican las tendencias, los expertos y los medios masivos, y otra lo que dictamina la realidad. Una cosa piensa el burro, otra…
Muy grave en un momento en el que las encuestas no son halagüeñas para el gobierno y en el que el canto de sirena del TLC no tiene cuerda para hermosear nada. Ni siquiera a las mentiras del tratado le alcanza este gobierno a sacar provecho, pues a la mayor parte de los poquísimos sectores beneficiados los coge con los pantalones abajo y a todos con la estantería en el piso: Sin puertos, sin infraestructura vial ni ferrocarrilera, ni fluvial, mejor dicho, sin la pregonada prosperidad necesaria para tener una mínima competitividad, la que en medio del más escandaloso subdesarrollo debería presentársele (¿representársele?) a los Estados Unidos.
Ahora que el presidente empieza a terminar algunos platos de las viandas opíparas del poder, ve pender machetes de Damocles sobre su cabeza. Alguno penderá de un pelo de la crin de Crespón, que con unos cuantos meneos esquiva. Sin embargo, él es consciente de que la liebre salta desde cualquier matorral.
Una cosa es un twittero montado en un caballo, aunque de paso, muerto, y aunque algo azaroso manoteando sobre el lomo tieso, muy venido a menos, con los vasallos en desbandada o encarcelados, los alfiles prófugos, pagando escondederos a peso, y sus mafiosos, paramilitares y corruptos negociando gatos por liebres con el estado.
Y otro asunto son más de ochenta mil marchantes hastiados, desesperados, pateados, a la vez ansiosos por buscar otros caminos, dispuestos a andar cientos de kilómetros sólo para hacerse sentir diciendo a viva voz su trino desgarrado: “Estamos acá, ¿y qué?”. (3)
Más aún: Cuando ese conglomerado de gente no es una organización, sino más de mil setecientas; no es un gremio, sino muchos; no es un sector, sino todos; no es una región, sino Colombia.
La Marcha Patriótica, es verdad, tiene varios problemas elementales, de la misma manera que los tuvo la extinta Unión Patriótica, cuya falta de recordación sería inexcusable: Es legítima, constitucional y legal. Lo señala su propia Junta (4) y lo constatan los testimonios de trabajadores participantes, obreros, desplazados, estudiantes, indígenas, intelectuales, en fin, desperdigados en televisoras comunitarias, radios y demás medios independientes, cuyo compromiso con la búsqueda de una solución política al conflicto social y armado resulta evidente.
Problemas porque en Colombia la legalidad sirve para darle carisma a los entuertos, la Constitución para torcerla y saltársela, y apenas es considerado legítimo lo que convalida el desborde institucional y los abusos de quienes ejercen el poder.
Cualquier proyecto en contravía es un atropello a la razón. Fuera de la cerrada plataforma: Planteamiento de platelmintos.
Aquí la única oposición bien vista es aquella que hace parte del circo de la Unidad Nacional. Más avanzará a partir de hoy el ministro de vivienda Germán Vargas Lleras en la construcción de sus casas en el aire que lo que él mismo sentado en su oficina y con todo a la mano adelantó hasta ayer como ministro de Interior para dotar al país de un Estatuto de Oposición (y de gobierno, por supuesto).
La marrulla entretiene las audiencias endilgando culpas y desidias al azar. Y los peligrosos crédulos juran y re juran que es culpable el Polo más cruel, que jamás mereció ser partido y va por ahí engañando gobiernos… Algo así.


De qué modo molestan las garantías y los equilibrios en este país y cuánto agradan los eufemismos que permiten tildar de contrarios a quienes no lo son. Tenemos de opositores a los que le protestan al gobierno por un ministerio, a lo sumo. A los que callan y otorgan. Y es oposición la que con otros hace lo mismo.
Al presidente Santos le gustan mucho ese tipo de retóricas justicieras del poder con falsos destellos de alternancias y participación. Cuestión que le viene de sangre, quizás, desde los tiempos del tío abuelo Eduardo (5), adalid y fundador del Frente Nacional, ese explícito reparto patrio de yo con yo durante 16 años.
Gobierno, militares, grandes industriales y empresarios, altos dignatarios de la iglesia o las iglesias, también ven la más conspicua expresión de la democracia en esta uniformidad mal disimulada.
Expresiones nacidas y criadas en el subsuelo social, como la Marcha Patriótica y todo lo que arrastra de posibilidades, constituyen una amenaza para el statu quo.
Un sistema que ha hecho tantas cosas mal, que ha dañado a tantos y tan de seguido, tiene rabo de paja. Hay que reconocer que el presidente Santos lo sabe bien y actúa en correspondencia con ello. Es mas listo que varios de su clase y por eso hasta lo consideran traidor. Godofredo Cínico Caspa es uno de ellos (6).
En el mundo del póker, de faroles, semi – faroles y demás de Juan Manuel Santos, la Gran Revolución Agraria de la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras (7), las ayudas de Colombia Humanitaria para los damnificados por el invierno, los subsidios y créditos para la educación superior hasta del 100% para los estratos 1, 2 y 3, el generalizado rescate de pobres que evitando evasiones de impuestos hará chillar a 80 mil colombianos ricos, lo mismo que las cien mil casas gratis, no son otra cosa que aparentar mucho con nada o casi nada en las manos.
Ofertar harto para terminar dando menudencias al final de este período presidencial y generar la necesidad de la continuidad. El mismo truco que Uribe puso en práctica con represión cerril, Santos lo lleva a cabo con su “revolución” de naipes.
Estremece que esta Marcha Patriótica, al estilo de las de la primavera árabe, si bien puede ser una marcha de personas tajantes en el pensamiento, en las propuestas, no lo es de radicales en el comportamiento, como lo desearon unos, para haber desprestigiado y reprimido el Movimiento en ciernes desde antes de despuntar.
Viendo los riesgos de este Movimiento naciente, más que buscarlos atrás, en el pasado largo de un país que se reinventa día a día, o al lado, de donde muy probablemente habrán de venir las voces intimidantes, los ultimátum amenazadores, o, esperemos que no, las balas asesinas, el verdadero peligro yace alto: En fuerzas con mucha autoridad para la provocación y la descalificación. Porque ser siniestro en Colombia requiere un buen cargo, exige misa diaria, demanda tener medios o aparecer en ellos.
El presidente Santos se refirió hace un tiempo a la “mano negra” que amenaza la reparación de las víctimas y la restitución de sus tierras (8). Pues bien, ahora han de ser varias las fuerzas oscuras que no tardarán en empezar a operar (9). Como dijera alguna vez Otto Morales Benítez, la paz tiene “enemigos agazapados”. Él mismo fue uno de ellos cuando los procesos de paz de Belisario Betancur.
Están agazapados en las cumbres de las Fuerzas Militares, de la Procuraduría, de la Cámara de Representantes, del Congreso de la República y del mismo gobierno, o en sus casas por cárcel, o en complejos policiales, o en las presidencias y gerencias de grandes medios. O encubiertos en las oficinas de pujantes bancos e industrias, de las empresas multinacionales o de las embajadas amigas.
No son numerosos, no son tantos como los que tratan de hacernos creer y son muchísimos menos de los que ellos mismos creen que son. Pero tienen una enorme disposición para el perjuicio. Y en el río revuelto de la patria se les facilita poner en práctica su capacidad para violentar cualquier proceso que difiera de su ideología, un credo que no yace en el abstracto mundo de las ideas, sino en la tenencia de la tierra, la posesión de los capitales, el usufructo perpetuo de las riquezas, el absoluto control de los hilos del poder.
El principal mecanismo de obstrucción es la violencia, que tan bien nutren sus otros beneficiarios: los fabricantes, los traficantes, los negociantes, los usuarios de las armas. Pero la violencia tiene muchas formas y presencias, y la armada no es la peor ni la causa de nada. Es despojo, masacres, genocidios, sí, pero la acentúan y perpetúan leyes indebidas, errátiles interpretaciones jurídicas, amañadas disposiciones, constreñimiento de libertades, injusticias sociales de toda clase.


La Marcha Patriótica determinó el despliegue de miles de policía de élite. ESMAD que no pudieron desmadrarse. Tal vez el acaecimiento rápido de la Marcha no dio tiempo a otra clase de infiltraciones en realidad peligrosas, como ha sido tradicional en este tipo de manifestaciones populares, de elementos desestabilizadores que simulan la pertenencia a organizaciones armadas y justifican la represión.
Entonces hay que echar mano de otros recursos. La sospecha se transforma en el crimen. La rebelión, un útil comodín. Tres conversando en la esquina o dos chateando más de la cuenta (lo que se fija con facilidad según el número de bits trocados) son el intento de algo, después sabremos de qué. Convocar a una manifestación conduce a la cárcel y la resistencia pasiva es un delito, como lo pretende por estos días el ejemplar PP español (10).
Más allá de los importantes guías entroncados desde los inicios o que se han venido adhiriendo, el Movimiento que se avecina empezó a hacerse sentir desde hace años. No ha surgido por generación espontánea ni ha sido sacado de ningún sombrero.
Tal vez el presidente Santos escuchó no hace mucho sus pasos de animal grande, pero los movimientos sociales en Colombia tienen una larga tradición de organización y de lucha por la reivindicación de sus derechos. Y de un reguero de muertos a la vera de ese camino. Son movimientos de todas las clases, alcances y tamaños, que agrupan campesinos, indígenas, trabajadores, artistas, comunidades, en la Costas Pacífica y Atlántica, en los Llanos, en los Andes, al centro, en la región cafetera, en Chigorodó o en Bogotá.
La Marcha, que es Movimiento, que es Partido, de miles, cien miles, millones, y que será lo que sus componentes quieran que sea, expresa inclusión, dignidad y soberanía. El grito de Independencia de 1810 desembocó en una Patria Boba que todavía no acaba. Barak Obama, Leon Panetta, Ehud Barak, hasta Rajoy, acaban de visitarnos y de ratificar que nos siguen viendo como las colonias que nunca hemos dejado de ser: No somos los aliados, somos los sometidos. Y estas lomas y planicies están llenas de virreyes, fuerzas especiales extranjeras, transnacionales auríferas y petroleras, BM’s, FMI’s, USAID’s que lo reafirman.
Más de doscientos años después, es hora de otra cosa.
Los liderazgos significativos y reconocidos de Piedad Córdoba, Iván Cepeda, Carlos Lozano, Andrés Gil, Gloria Cuartas, Jaime Caicedo, Patricia Ariza y otros voceros más, son sólo puntas de icebergs grandes, que vienen de lo más profundo y olvidado de este país, no tanto porque estén adentro (que lo están) de las selvas heridas y heredadas de José Eustasio Rivera, o en los vivos desiertos legendarios de la Guajira de Eduardo Zalamea Borda, o en los caseríos perdidos de ese Chocó que una vez asombró al joven Gabriel García Márquez, sino, sobre todo, porque están enfrente y no los vemos.
Vienen, más bien, de la ciudad de ciudades que representa la Bogotá de José Antonio Osorio Lizarazo, en la que están “esos antros de pobrería donde se aglomeran familias enteras con sus chiquillos, sus perros, sus cerdos y sus harapos”. No vamos ahora “a pasear un poco por entre la miseria”, como dice el olvidado escritor en sus Mansiones de Pobrería. (11) Ahora tanta miseria ha llevado a que un país entero salga a las calles y plazas y exista. Es la Marcha Patriótica en pleno Movimiento y con todo el calendario delante.

Notas:
1) “En siete semanas estaría la 'primera piedra' de las 100 mil viviendas gratis”. Revista Semana. 26 de abril de 2012. http://bit.ly/Jtgvuh
2) Intervención del senador Jorge Enrique Robledo en el Congreso de la República de Colombia. 24 de abril de 2012. http://bit.ly/Imj4wk
3) Los grandes medios en el país reconocen la participación de la mitad (40 mil), lo que permite suponer que el dato divulgado por la Marcha se queda corto y que los congregados pudieron ser aún más.
4) Portal de la Marcha Patriótica. Comunicado frente a las afirmaciones del señor Presidente. http://bit.ly/IcBaGQ
5) Eduardo Santos Montejo. Presidente de Colombia entre 1938 y 1942. Dueño durante varias décadas del periódico El Tiempo. Eduardo Santos era hermano del escrito Enrique Santos Montejo "Calibán", abuelo del actual presidente colombiano. http://bit.ly/hGBbhj
6) Personaje de ficción creado por Antonio Morales Riveira y magistralmente personificado por el humorista Jaime Garzón, asesinado por los paramilitares, que expresa la manera de pensar y actuar de buena parte de la oligarquía colombiana.
7) “Robledo vs Restrepo: la pelea por la verdadera 'revolución agraria'. La Silla Vacía. 11 de febrero de 2012. http://bit.ly/Khm7r1
8) “Mano negra amenaza proceso de restitución de tierras: Santos”. El Espectador. 4 de diciembre de 2011. http://bit.ly/rQmRcM
9) Tempranamente lo hicieron: “Defensoría del Pueblo denuncia desaparición de líder de Marcha Patriótica”. Revista Semana. 27 de abril de 2012. http://bit.ly/ImS7zj
10) “Convocar algaradas por Internet llevará a la cárcel a sus promotores”. El Mundo, España. 11 de abril de 2012. http://mun.do/Is8ZC0
11) OSORIO LIZARAZO, José Antonio. “Novelas y crónicas”. Instituto Colombiano de Cultura, Biblioteca Básica Colombiana, 1978. Bogotá, Colombia.
Juan Alberto Sánchez Marín es periodista, cineasta y realizador de televisión colombiano.

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Colombia: Nunca lo lamentarán demasiado

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

JM Santos y el Militarismo colombiano, creyeron que aplastando con bombas teledirigidas por la CIA a los comandantes guerrilleros Reyes, Jojoy, y Cano, o mandando ejecutar bárbaramente a Iván Ríos; se iría a reproducir lo sucedido con el “mexicano” Gacha o el “patrón” don Pablo, quienes una vez muertos, su pandilla que los seguía por el dinero, se desintegró. Ciegos de soberbia e incitados por sus jefes estadounidenses, creyéndose a pie juntillas el libreto propagandístico del narco-terrorismo, que obstinadamente desconoce la motivación política de la guerrilla colombiana y aceleraron el plan Blancos de Alto Valor Estratégico.

Obtuvieron espasmos de alegría, bañados con lágrimas de una indescriptible y rara felicidad, celebrada con tragos de wisky legítimo, con cada una de esas muertes, que asimilaron con la victoria inmediata. Chin, chin, es el fin del fin; brindaron. Pero (esa es su ignorancia supina o asnal) no sabían que los “cuchos” (colombianismo popular para referirse a una persona mayor con cierto respeto) gozaban de un prestigio sólido y amplio, ganado en tantos años de lucha y brega liberadora; en su veteranía. Eran muchos años (60 según los historiadores de la violencia en Colombia) de decisiones político militares defendiendo sus bases populares y sus influencias, de la depredación, el saqueo y el exterminio a que los ha sometido el Militarismo creado por el virrey Lleras Camargo en 1957, como arma fundamental de dominación del imperialismo norteamericano sobre todo nuestro pueblo trabajador.

Nunca imaginaron que la muchachada guerrillera, en lugar de amedrentarse, tomaría esas muertes como si hubieran sido heridas propias, hechas a seres estimados, respetados y queridos y, trataría de limpiarlas en igual magnitud, o “lavarlas” más ampliamente con el honor del guerrero que llevan dentro. Los “cuchos” que en cierta medida representaban la cordura y el realismo de la política elaborada para lo militar, no estuvieron más allí y por lo que se está viendo en las mismas noticias maquilladas del régimen, la pequeña emboscada, la mina pequeña o el francotirador aislado, que antes se reseñaba, ha dado paso a la gran emboscada, la gran explosión controlada, los “tatucos” o morteros artesanales en serie, los ataques más grandes y las muchas muertes de colombianos que presagian ominosamente la prolongación del conflicto .

Nadie cree que la película de vaqueros contada por el fornido ministro de defensa Pinzón y desmentida por sus mismos generales, sea suficiente explicación y menos oficial, para lo acontecido anteayer y ayer en la región del Caguán, en donde según Uribe Vélez “ la FART había sido erradicada junto con las maticas de cocaína”; pues si se analiza el BODY COUNTER o conteo de cadáveres (de colombianos insisto) en los últimos meses, se ve la tendencia escaladora de las refriegas que menciono arriba, enmarcada por dos elementos coyunturales: uno el asenso promisorio, masivo, combativo y Consiente de la movilización social hacia la segunda independencia, y otro, la agudización de la contradicción entre las dos fracciones de la oligarquía trasnacional dominante en Colombia: la mafiosa pre moderna, y, la financiera (que incluso ya se apoderó del diario el Tiempo-Planeta).

Viene de visita oficial a Colombia, el ex director de la CIA y secretario de Defensa de Obama, León Panetta, y de un momento para otro, el hombre fuerte del Militarismo colombiano, quien había durado incólume varios periodos presidenciales en la cúpula de las Fuerza Pública y fue el sostén férreo tanto de Uribe como de Santos, sale sin pena ni gloria, diciendo en el colmo de su egolatría “pueda ser que sin su mando la policía siga sin variar el rumbo”. Y por si fuera poco, el enemigo jurado de la reeleción de Uribe Vélez, el súper poderoso ministro del interior Vargas Lleras, debe ser mantenido en actualidad política, enviándolo como cualquier vulgar demagogo de su familia, a ofrecer “100 mil casa gratis a los sectores menos favorecidos de la sociedad”, en lo que queda de gobierno Santos.

Los “cuchos” han sido remplazados rápidamente por sus segundos al mando y la confrontación político militar en Colombia, se va dirigiendo en el Tiempo y el Espacio hacia un lugar oscuro y desconocido, en donde lo único cierto es la pronta utilización de drones americanos como los utilizados en Afganistán, junto con la pesadumbre del conteo de cadáveres de ambos bandos.

Nunca lamentarán suficiente, la estupidez Militarista de haber aplastado con bombas “inteligentes” made in USA, a aquellos “cuchos” guerrilleros y veteranos.

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El relato de YPF Argentina

Fabiana Arencibia (RED ECO)

Mucho se ha dicho y escrito en estos días acerca del proyecto de ley –ya con media sanción del Senado- para expropiar las acciones a Repsol y declarar de interés público el autoabastecimiento y la producción de hidrocarburos. Con esta nota intentaré aportar algunos elementos relacionados no solo con el contenido del proyecto en sí sino también sobre la articulación de los relatos para construir consenso sin mucha reflexión.

Sobre decisiones a las que nadie puede reprochar u oponerse, las medidas parciales que el actual gobierno fue tomando - basadas en la idea de la recuperación del rol del Estado en aspectos fundamentales de la economía y la política - convierten a “lo posible” o “es el primer paso” en el argumento fundamental de aceptación.

En muchas de nuestras notas durante estos años de gestión kirchnerista hemos dicho que había que ir a fondo aprovechando la bonanza económica de crecimiento del sector del capital y de consenso social hacia el actual gobierno.

El ciclo de recuperación del capitalismo, donde el empresariado fundamentalmente transnacional obtuvo altas rentabilidades, era el momento preciso para cambiar la estructura económica, y avanzar en profundidad en la tan nombrada distribución de la riqueza. Sin embargo esa estructura, pensada por la dictadura y desarrollada en los 90, sigue intacta: concentrada y extranjerizada.

Nuestra economía se asienta sobre la producción de soja, minería contaminante, industria automotriz, negocio financiero, todo ello desarrollado por empresas extranjeras o por empresarios con DNI de argentinos, pero sus intereses están vinculados y/o entrelazados a capitales foráneos. Los hidrocarburos también entran en esta lógica. (1)

La construcción del mensaje

Sin perder tiempo se trabaja desde la publicidad oficial el logo de YPF ARGENTINA como forma de instalar en el sentido común la idea de la “recuperación nacional” de la empresa petrolera (a pesar de que la presidenta dijo claramente que se trata de una expropiación y no de una nacionalización).

La parcialidad de este mensaje es parte de la misma estrategia comunicacional que acompaña a cada una de las medidas tomadas por el kirchnerismo desde hace nueve años.

Solo como ejemplos: Se habla de Ley de “Movilidad” Jubilatoria, cuando en realidad se ajustan los haberes de los jubilados dos veces al año y con la inflación dibujada del Indec (mucho menor a la real) provocando que hoy el 75 % cobre 1.681 pesos, cuando el Salario Mínimo Vital y Móvil es de 2.300 pesos.

Se habla de la Asignación “Universal” por Hijo, cuando un informe basado en cifras oficiales, realizado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (Ipypp), detalla que un 30% de los chicos (mas de 5 millones) queda fuera del derecho a la asignación del Gobierno nacional y un 25% (mas de 3 millones) queda fuera de toda cobertura.

La estatización de las AFJP, medida que suponía el recupero de los fondos que son de los jubilados, son utilizados por la Anses para pagar deuda, financiar obra pública, subsidiar a las multinacionales y cubrir gastos presupuestarios como si fueran parte de la recaudación de impuestos.

Se habla de la “democratización” de las comunicaciones a través de la sanción de la nueva ley de medios por que vino a terminar con las “corpos” mediáticas (en especial el grupo Clarín). Sin embargo, paso a paso, se está constituyendo un nuevo “mapa de medios” con grupos empresarios alineados al gobierno que cierran filas tras el discurso que sostiene su política. Pero además, luego de dos años de su sanción, se habilita el uso de frecuencias de radio y televisión en forma discrecional. Lo mismo sucede con la distribución de la pauta publicitaria oficial.

Se obligan a mineras y petroleras a liquidar los dólares de las exportaciones en nuestro país, pero según lo que ellas declaran que exportan, sin que el Estado controle que así realmente sea. (2)

La reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, además de dejar anclado el debate de fondo sobre una nueva Ley de Entidades Financieras, libera reservas que, tal como dice la norma, “podrán aplicarse al pago de obligaciones contraídas con organismos financieros internacionales o de deuda externa oficial bilateral”. (3)

Sobre la expropiación a Repsol

Es necesario decir que esta medida se ha tomado en el preciso momento en que la rentabilidad de Repsol comenzaba a disminuir. Así sucedió también con la estatización de las AFJP que habían invertido el dinero de los jubilados en el mercado bursátil y las alcanzó la crisis financiera internacional con el derrumbe en las Bolsas. La estatización les sacó un peso de encima. Hubiese sido difícil hacer frente a las jubilaciones.

Pero además hay que agregar que Respsol no solo alcanzó desde 1999 a la fecha a recuperar su inversión inicial sino que distribuyó el 80 % de sus ganancias en formas de dividendos. No los invirtió. No era este su negocio ni el de sus accionistas.

Por otra parte el gobierno nacional era plenamente consiente de lo que sucedía en la empresa. Su participación accionaria, su representación en el Directorio a través de Roberto Barrata (y la posesión de la “acción de oro”, que le da derecho al Estado para controlar algunas decisiones estratégicas), lo habilitaban para suscribir y avalar todas las decisiones que ahora critica (desinversión, política de reparto de dividendos, vaciamiento).

“No es lo mismo recuperar soberanía que restituir un paquete accionario al estado. La soberanía es una concepción de la totalidad. No hay soberanía por pedazos, cachitos, fetas, trozos. La soberanía no es una picadita con ingredientes varios, incluyendo salamines menemistas convertidos”, escribió el psicoanalista Alfredo Grande.

Y en este tema de “recuperar soberanía” lo cito porque su idea me parece una síntesis que resume con claridad el alcance de la medida tomada por el gobierno y explicamos por qué.

1- Repsol YPF tiene apenas un tercio de la producción petrolera. Debemos considerar que la expropiada Repsol, en conjunto con el Grupo Petersen (familia Eskenazi) y los accionistas particulares, producen solamente un 30 por ciento del petróleo y un 23 por ciento del gas. El resto está en manos de otras empresas extranjeras. Por caso, el Golfo San Jorge, que es el área productora de petróleo más importante del país, está en manos de Pan American Energy. Sus dueños son: la British Petroleum, de capitales ingleses (60%) y el grupo Bridas de los hermanos Bulgheroni (40%).

2- Se mantienen las mismas normas legales que favorecen la desregulación y la libre disponibilidad. El gobierno no ha dicho aun nada acerca de la modificar el marco regulatorio que rige la actividad hidrocarburífera.

Siguen vigentes los decretos menemistas (1055/89, 1212/89, 1225/89) que permiten la libre importación y exportación, la libre capacidad de refinación, de instalación y de titularidad de las bocas de expendio, la libre fijación de los precios, en síntesis, la libre disponibilidad del hidrocarburo extraído y la anulación de los art. 25 y 34 de la ley de Hidrocarburos (L.17319) que prohibían que un mismo operador pudiese tener mas de 5 concesiones de explotación o 5 permisos de exploración.

Medidas que fueron profundizadas con la sanción de las llamadas Ley Larga y Ley Corta (durante la presidencia de Néstor Kirchner). La primera otorgó exención de impuestos a las ganancias, a la importación de capitales y otros, para la actividad de exploración y explotación en el Mar Argentino y en las zonas no exploradas -y aun en las exploradas- del territorio continental. La segunda, convirtió el dominio originario que la Constitución de 1994 entregó a las provincias hidrocarburíferas (propiedad del recurso pero no del uso), en dominio jurisdiccional o útil. Con esto, el Estado Nacional le cedió a las provincias la potestad de otorgar todas las concesiones, traspasándoles su poder para efectuarlas y controlarlas. Así, las provincias son las que cobran los cánones, fiscalizan los trabajos y de la renegociación de las concesiones.

3- Se legaliza la permanencia del negocio privado nacional y extranjero como política en materia de producción de hidrocarburos. El texto del proyecto con media sanción dice claramente en su artículo 2, que para garantizar el autoabastecimiento y la obtención de saldos exportables que mejoren la balanza de pagos, se recurrirán a la integración de capital público y privado, tanto nacional como internacional, en alianzas estratégicas dirigidas a la exploración y explotación. Además refiere, en el artículo 13, al incremento del flujo inversor para el adecuado abastecimiento de combustibles. Se mantiene así el criterio de los acuerdos con capitales privados nacionales y extranjeros que, obviamente, intentarán sacar la mayor tajada posible de los mismos. El rol que juegan los empresarios locales, en muchos casos en alianza con o como representantes de la transnacionales, es el de mantener e incrementar las ganancias de sus empresas (Eskenazi es la muestra palpable de esto)

4- El Estado nacional se queda con casi lo mismo que los Eskenazi y con la deuda de Repsol. El cambio del paquete accionario a favor del Estado Nacional que es del 26,03 % (ya que el 24,97 % restante es de las provincias petroleras), se equipara prácticamente con el que quedará en manos del Grupo Petersen (25,46%), conglomerado de empresas dirigidas por la familia Eskenazi. Si tal como dice el proyecto de ley en su primer artículo, son de “interés público nacional” el logro del autoabastecimiento, la exploración, explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos, no se comprende la razón de expropiar solo a Repsol.

Por otra parte el Estado asume así la proporción de la deuda que tiene la empresa y que según el viceministro de Economía, se acerca a los 9.000 millones de dólares. Este importe es casi el mismo que debía cuando se privatizó en 1992 (deuda que también entonces recayó sobre el Estado Nacional porque se entregó YPF al capital privado libre de pasivos). El Estado asume esta carga financiera y se desliga a Respol de este peso que, por otra parte, le era difícil de cumplir.

El pasado que regresa converso

¿Quiénes estaban durante el discurso presidencial donde se dio a conocer el proyecto?

La ministra de Industria Debora Giorgi quien, siendo secretaria de Energía durante la presidencia de De la Rúa en el año 2000, le otorgó a Repsol una prórroga anticipada (el contrato vencía en el 2017) por 30 años de la concesión del yacimiento de Loma de la Lata.

También estaba el actual secretario de la presidencia Oscar Parrilli quien, siendo diputado por Neuquén, presentó ante la Cámara Baja el proyecto de ley de privatización de Gas del Estado e YPF. Durante el debate, sostuvo: “No pedimos perdón por lo que estamos haciendo (…) Esta ley servirá para darle oxígeno a nuestro gobierno y será un apoyo explícito a nuestro compañero Presidente [Menem]”.

No estaba presente, pero vale nombrarlo por su función actual, Roberto Dromi, que de ser el mentor de la ley de privatizaciones como funcionario menemista, parece haber devenido en estatista. Dromi es actualmente asesor del actual Ministro de Planificación Federal, Inversión pública y Servicios, Julio de Vido, en el área de petróleo y de energía.

Respeto al ministro, dice Alfredo Grande: “La sola presencia de De Vido, responsable impune de la masacre de Once, me pone en alerta naranja”. Y recuerda un reportaje publicado en diciembre 2010 por el diario Página 12. Allí se le preguntó a De Vido sobre la entrada del Grupo Petersen a la empresa: “Creo que es muy importante; hay un conocimiento mucho más acabado de la economía del país y se articuló la sinergia entre capital argentino y capital español; así se logró la excelencia de la empresa, como dijo la Presidenta. (Nota: “Tendremos gas para 90 años” )

El Estado en la empresa

“Esto se hace porque la realidad mató al relato”, afirmó con agudeza Félix Herrero, abogado, economista y uno de los fundadores del Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (MO.RE.NO).

Es que la realidad ha sido la caída permanente de las reservas, la falta de inversión, el giro permanente de ganancias al exterior y la necesidad de importar provocando una balanza energética altamente deficitaria. Más allá de loas a la “argentinización” que vinieron desde el propio gobierno ante la entrada de Eskenazi como accionista. Más allá de que el origen de la debacle haya comenzado durante el menemismo (con apoyo de los que hoy se convierten en estatistas nac & pop) pero que se profundizó durante la gestión actual.

El proyecto mantiene la forma societaria para la empresa. La decisión de que permanezca como Sociedad Anónima y no como, al menos, Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (posible por el 51 % que se le expropia a Repsol) evita que intervengan en el control de la misma los organismos públicos como la Auditoria General de la Nación y la Sindicatura General de la Nación para auditar el papel del Estado en las decisiones que se tomen.

Las provincias que se llevan el 49% del 51 que se expropia, son las que integran la OPEPHI (Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos). Allí están Formosa, Jujuy, Salta, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

A gran parte de sus gobernadores actuales, es difícil encontrarles un pasado en la gestión pública de defensa de la soberanía económica.

Solo como ejemplos: el gobernador de Neuquén sigue con la política privatista, el gobernador de Chubut le quitó este año concesiones a Repsol pero dio a conocer su decisión de volver a licitarlas a capitales privados. En el caso del gobernador de Jujuy, durante su pasada gestión al frente de la provincia en 1998 se llevaron a cabo las privatizaciones de empresas públicas como Altos Hornos Zapla.

Que el gobierno realce como “modelo de gestión” para YPF el de petroleras “mixtas” como Petrobras, significa adoptar la decisión de que el Estado siga por el camino de aceptar que el petróleo se venda a las refinerías a “precio internacional”. Nuestro propio crudo nos cuesta a los argentinos como si fuera importado.

Algo sobre los Eskenazi

La familia Eskenazi, propietaria del Grupo Petersen, compró sus acciones en dos tandas para hacer posible la “argentinización” que necesitaba el gobierno. Una en 2008 y otra en 2011, que le otorgaron el 24,4 por ciento de l capital.

No pagó nada por ellas, sino que fueron financiadas con préstamos que le otorgaron la propia Repsol y los bancos Credit Suisse, Goldman Sachas, BNP Paribas, Itáu, Santander, Standard Bank, Credit Suisse y City Banck. Hoy los Eslenazi deben por estos préstamos cerca de 3.000 millones de dólares.

El acuerdo fue que serían pagados con los dividendos futuros a recibir por sus acciones.

Por eso acusar solo a Repsol del vaciamiento es mirar con un solo ojo. Todos los accionistas se beneficiaron con la decisión de distribuir utilidades mientras no se cumplían los planes de inversión. Y los Eskenazi fueron uno de los más favorecidos

Indemnizar: ¿Quién debe a quien?

Como en la época de la dominación española, la sangría de plata y oro al viejo continente hoy vuelve con las ganancias que se fueron junto con el petróleo. El daño ambiental y la violación a los derechos territoriales son denunciados por la Confederación Mapuche de Neuquén. Afirman que “El Estado Provincial y el Federal no consideraron, en estas últimas décadas, estos derechos y no surge desde ninguno de los enunciados del proyecto de ley esta preocupación central en nuestras vidas”.

El proyecto de ley dice que el “precio” se determinará según lo que define el artículo 10 de Ley de Expropiación (21499): “La indemnización sólo comprenderá el valor objetivo del bien y los daños que sean una consecuencia directa e inmediata de la expropiación. No se tomarán en cuenta circunstancias de carácter personal, valores afectivos (...)”

Y aunque se decida no pagar ni un peso a Repsol, debe quedar claro que el Estado (nosotros) se queda como socio mayoritario con la carga de resolver no solo la deuda que deja la empresa sino también la del necesario financiamiento del Plan de Inversiones que Repsol no cumplió (se habla de 30.000 millones de dólares en los primeros cinco años)

Vaca muerta, muerte de la tierra

Cuando el proyecto habla de garantizar el autoabastecimiento y aumentar a la vez los saldos exportables, desconoce una realidad: la declinación de las reservas hidrocarburíferas producto no solo del saqueo y vaciamiento de las petroleras transnacionales sino también, tal como lo afirma el Observatorio Petrolero Sur (OPS), porque “las cuencas traiciónales del país han llegado al llamado ‘peak oik’ o punto máximo de extracción (de hidrocarburos baratos y de fácil acceso)”.

Las alternativas que surgen desde los sectores empresariales y también públicos es la extracción de hidrocarburos no convencionales. Por eso el revuelo por la confirmación a mediados de 2011 de la existencia de un enorme reserva de crudo en la zona Vaca Muerta, una extensa formación geológica de 30.000 km2 que recorre el sur de la provincia de Mendoza, el este de Río Negro pero cuyo 70 por ciento está asentada en la provincia de Neuquén. Dicen que es el tercer reservorio mundial de este tipo (no convencional) y que para su explotación se necesitaría una inversión de 40.000 millones de dólares.

Sin embargo, sobre lo que no se habla es acerca de los impactos ambientales y sociales que este tipo de explotación ha traído en otras partes del mundo. Está prohibida, como técnica de producción, en Francia y Bulgaria. Y países como EEUU, Sudáfrica, Australia y Gran Bretaña han declarado moratorias para este tipo de explotación.

A diferencia del gas y el petróleo convencional, que conforman capas horizontales de fácil acceso, este tipo de reservas están encapsuladas entre las vetas de la roca madre. Para explorar esas cápsulas y luego extraer su contenido se utiliza la técnica del 'fraking' que consiste en perforar la roca en diagonal, con equipamiento de alta tecnología.

Al respecto la Confederación Mapuche de Neuquén dice: “Observamos con preocupación y alerta que ante la necesidad de generar el autoabastecimiento se plantee como camino la explotación del petróleo y gas no convencional, a través de la hidrofractura. Siendo esta una forma de extracción que ha dejado grandes desastres ambientales, en otros países, agotando y contaminando reservas de agua, además de la tierra y el aire. Motivo por el cual ha sido suspendida y hasta prohibida su explotación.

Algunas preguntas

Por qué si el gobierno le imputa a Repsol la responsabilidad del “vaciamiento”, además de la intervención, no llevó la denuncia a la justicia en lugar de expropiar sus acciones, liberándola de sus obligaciones como si fuera una especie de salvataje.

Por qué si el incumplimiento contractual era harto evidente, no se le rescindieron todos los contratos a la totalidad de la empresa (Eskenazi incluído) para transitar un camino de tener una petrolera 100% estatal.

Nos preguntábamos en una nota que publicamos en Red Eco cuando comenzaron las quitas de áreas de concesión a Repsol YPF (4) ¿Quién va a pagar lo que Repsol no invirtió en todos estos años en los que ganó muchísimo dinero y giró la mayor parte a su casa matriz? ¿Y quién se hará cargo de los daños ambientales que ocasionó y de la invasión de tierras a los pueblos originarios? ¿Quiénes se harán cargo de esas áreas que se le quitaron? ¿Será el estado nacional, los estados provinciales u otros capitales privados “nacionales” como Eskenazi?

La respuesta puede deducirse hoy con más claridad. Lamentamos que no sea lo que a modo de consigna dijo Alfredo Grande. “La nafta de ayer que se la saquen a Repsol. La de mañana, será del pueblo o no será”.

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Sobre el espíritu de Chicago y el día de los trabajadores

Andrés Sarlengo CONTRAPUNTOS (especial para ARGENPRESS.info)
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Con el entrerriano Jorge Etchenique conversamos sobre cómo el contenido de clase del 1 de mayo fue cambiando a través del siglo XX. Una breve charla que el investigador nos brindo desde su ahora adoptivas tierras y llanuras pampeanas.



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El Primero de Mayo en Argentina según el legendario anarquista Osvaldo Bayer

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora”.
Escrito por el independentista cubano José Martí, entonces corresponsal en Chicago para el diario La Nación de Argentina, relatando parte de lo que fue el ahorcamiento de los anarquistas que participaron del Primero de Mayo de 1886.

En una clase magistral a salón colmado, el inagotable luchador social, anarquista, historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, ofreció una completa exposición nombrada ‘1890-2012, historia del Primero de Mayo en la Argentina, de los anarquistas a los piqueteros’.

“Bienvenida, querida ‘Galle’” fue lo primero que dijo el autor de ‘La Patagonia Rebelde’, cuando avizoró entre los concurrentes a Karina Germano recientemente liberada condicionalmente de un cautiverio político de una década.

El conocido periodista Herman Schiller perseguido por Mauricio Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien ahora silenció el programa ‘Leña al Fuego’ que Herman conduce, fue el encargado de las moderaciones. Schiller, reconocido hombre de la izquierda argentina, miembro de la comunidad judía y amigo incombustible de la causa del pueblo palestino, presentó tanto a Ovaldo Bayer, como también al diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur).

Chicago, año cero

Osvaldo Bayer dedicó la primera parte de su alocución a evocar el origen genuino del Primero de Mayo. Su voz segura y pausada expresó, “1886…¡Qué acontecimiento histórico! La primera huelga por las 8 horas de trabajo en Chicago y cómo quedo para siempre en la historia. Nadie recuerda cuando el capitalismo hizo sus primeros actos en la Edad Media; nadie recuerda a los ‘célebres generales’. Pero permanentemente se recuerda la lucha de los Mártires de Chicago. Personajes increíbles: cuánta generosidad, cuántos sueños convertidos en realidad”. Y agrega que “El Congreso de la Internacional Socialista en Ginebra resolvió en 1866 iniciar el combate por las 8 horas de trabajo. Los primeros que cumplieron con el acuerdo fueron los sindicatos norteamericanos de Chicago, que en aquel tiempo eran todos de filiación anarquista. Así decidieron hacer el primer paro el Primero de Mayo de 1886 por la implementación de las 8 horas de trabajo. Decían que el ser humano también precisa de tiempo para otras cosas. 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño, 8 horas para el hogar y los hijos. La huelga fue total, menos una empresa que pagó a rompehuelgas un alto monto para que no salieran a la calle. Se efectuó el paro el Primero de Mayo, y al día siguiente la policía salió a reprimir a 50 mil obreros. Hasta ese momento, se trabajaba 10, 12, 14, 16 horas al día, y existían lugares que llegaban a las 17 horas. Principalmente en los oficios ‘de abajo’ que hacían las mujeres textiles. El 3 de mayo, pese a la represión, los obreros realizaron una gran manifestación en la fábrica Mc Cormick, donde no adhirieron al movimiento por un pago. Allí habló en un mal inglés, el anarquista alemán August Spies, explicando las razones de esa lucha en honor de los trabajadores. Entonces comenzó una batalla entre los huelguistas y los rompehuelgas financiados por una empresa. Ese día, la policía asesinó a 6 obreros y dejó decenas de heridos. Fue el momento en que otro anarquista alemán, apellidado Fischer, redactor del Diario de los Trabajadores, imprimió 25 mil volantes donde se explicaban las implicancias de ganar las 8 horas de trabajo. Decía: ‘Trabajadores, la guerra de clases ha comenzado. Al terror blanco, respondamos con el terror rojo si es necesario. Enfrentemos a los patrones. Tened coraje, esclavos, levantaos’. El 5 de mayo se produjo una manifestación inmensa en el Haymarket. En ese lugar alguien arrojó una bomba y mató a un policía, y los uniformados abrieron fuego contra los miles de obreros, cuyo número de fallecidos jamás fue conocido. Inmediatamente, el gobierno norteamericano estableció el Estado de Sitio. Se aprisionaron a centenares de obreros, y se responsabilizó a 8 anarquistas por el lanzamiento de la bomba. El juicio se inició el 21 de junio de 1886. Tres de los anarquistas fueron encarcelados. El inglés de 39 años y obrero textil, Samuel Fielden, recibió cadena perpetua. El norteamericano de 36 años, vendedor, Oscar Neebe, fue castigado con 15 años de trabajo forzado. A un tipógrafo alemán de 33 años le dieron cadena perpetua. Los otros cinco imputados fueron condenados a la pena de muerte por la horca: Georg Engel, tipógrafo alemán de 50 años; Adolf Fischer, periodista de 30 años; el periodista alemán de 30 años, August Vincent Spies; Louis Lingg, carpintero alemán de 22 años que se suicidó antes de marchar a la horca para no darles en el gusto a sus verdugos; y Albert Parsons, inglés y periodista de 39 años, que no había estado en la huelga, pero se había adherido, durante el juicio manifestó que aprobaba todo lo que habían hecho los huelguistas. Sus nombres quedaron para siempre. En Argentina ninguno de los mártires de Chicago lleva el nombre de una calle.”

El autor de ‘Exilio’, continúa acentuando los aspectos que significaron con mayor crudeza la precipitación de los acontecimientos cuando indica que “Posteriormente hubo un gran movimiento empresarial donde se despidieron a miles de trabajadores de las fábricas, heridos de bala, procesados y torturados. La mayoría, por supuesto, eran inmigrantes: alemanes, irlandeses, rusos, italianos y polacos. Sin embargo, poco a poco, comenzaron los paros en todas las fábricas por las 8 horas de trabajo. Y año tras año, fábrica tras fábrica, se fueron conquistando las 8 horas de trabajo. Y los organismos internacionales, tanto socialistas, como anarquistas, proclamaron el Día Internacional de los Trabajadores el Primero de Mayo”.

La hora de Argentina

Osvaldo Bayer posteriormente se concentra en la materia particular del encuentro, comunicando que “En Argentina, el primer acto se realizó en 1890 por iniciativa del Club Socialista Alemán Vorwärts (“Adelante”). Se convocó a todas las teorías políticas de izquierda de entonces. Fueron invitados los anarquistas, los sindicalistas revolucionarios (que poco tenían de revolucionarios). Esas fueron las tres grandes agrupaciones que constituyeron el movimiento obrero argentino”, y añade que “Al primer acto concurrieron 2 mil obreros y cada uno de los oradores habló en su idioma: alemán, italiano, francés y el último en español. El conservador diario La Nación publicó que ‘no sé por qué se reúnen y hablan en distintos idiomas. Si no se entienden, ¿para qué se reúnen?’, en vez de decir lo contrario. Que a pesar de que no se entendían, fue gigante la solidaridad y marcharon juntos. Pronto llegaría el idioma que los ataría. Además, La Nación escribió que ‘concurrieron pocos argentinos, eran casi todos extranjeros’. Y justamente, esas ideologías del movimiento obrero habían sido traídas por los inmigrantes”.

Sin dejar de mostrar tristeza, el Doctor honoris causa de varias universidades nacionales, Osvaldo Bayer, observa que “Ya en 1899, desgraciadamente, se dividió el movimiento. Hubo un acto socialista y otro anarquista. En 1901 se fundó la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), anarquista; y en 1902, la Unión General de Trabajadores (UGT), socialista. Precisamente en 1902, el presidente de la Nación, Julio Roca, impuso la Ley de Residencia, la más cruel de la legislación argentina. A través de ella se expulsaba a todos los obreros extranjeros que practicaban ideologías ‘contrarias al ser nacional’. Se deportaba sólo al hombre y se quedaba en Argentina su mujer con los hijos, con el fin de que la esposa le dijera a su marido ‘no te metas en el sindicalismo que te van a echar, ¿y qué hago yo con los niños, cómo los alimentos?’ Entonces había muy poco trabajo para las mujeres. Fueron deportadas centenares y centenares de personas, casi todas españolas, italianas, algunas polacas, y casi todas de ideas anarquistas. En aquel tiempo, los inmigrantes vivían en conventillos en el barrio porteño de San Telmo, construidos por la gente del barrio norte. Conventillos para 140 personas con un solo excusado. Y en el baño pendía un cartel que decía que ‘se prohíbe a las mujeres y a los niños hacer uso del excusado entre las 05:00 y las 09:00 hrs.’, porque en ese horario los hombres formaban fila para hacer sus necesidades antes de partir al trabajo. Además se recomendaba a las mujeres comprarse escupideras para hacer sus necesidades en esas habitaciones de 2,5 por 3,5 metros donde vivía el matrimonio con todos los hijos. Esto retrata el sufrimiento de los primeros inmigrantes que llegaron de Europa.”

Bayer no deja de referirse a principios del siglo XX, enunciando que “En 1904, 70 mil obreros asistieron a la manifestación del Primero de Mayo. ¡Cuando Buenos Aires tenía una población de apenas 900 mil habitantes! Y no era un día de fiesta ni un feriado, había que ir a trabajar. Es decir, quien participaba en la conmemoración de los Mártires de Chicago corría el riesgo de ser despedido. Allí, Julio Roca, en el último año de su segundo mandato, ordenó la represión. La policía atacó a las columnas obreras y fue asesinado el marinero Juan Ocampo de 18 años. Los anarquistas tomaron el cuerpo de Juan Ocampo y lo llevaron al local del periódico La Protesta, donde lo velaron. Por la noche, el presidente y general Roca dictaminó el allanamiento policial del lugar. Los uniformados destruyeron las imprentas y se llevaron el cadáver de Juan que jamás volvió a aparecer. Fue el primer detenido desaparecido en la historia de Argentina. Pero no existe ni siquiera una callecita en un barrio obrero con su nombre” y continúa relatando que “En 1905 también habrá represión hasta 1909, donde se produjo la gran matanza del coronel Ramón Falcón en la Plaza Lorea en Buenos Aires. Marcharon 75 mil obreros. Caminaban por la calle Rivadavia ese Primero de Mayo y Falcón que se encontraba cerca, mandató a la fusilería de la policía para que recibiera a los trabajadores con fuego. Los obreros iban con sus mujeres y sus niños porque querían que vieran el recordatorio. Cayeron inmediatamente 6 obreros. Luego Falcón ordenó a la caballería atacar a sablazo duro. Se produjo una masacre. Los trabajadores se retiraron. Naturalmente, al día siguiente los diarios conservadores felicitaron a Falcón porque los obreros en vez de ir a trabajar, ‘molestaban ocupando las calles principales’. Oficialmente aseguraron que hubo 14 muertos y 80 heridos graves. Por supuesto, el 3 de mayo hubo un paro general. Y cuando los soldados vieron a los trabajadores cargando y acompañando los ataúdes de los recién muertos hacia La Chacarita se originó un tiroteo. La policía debió evacuar”.

Simón

Bayer toma un respiro breve e insiste en que “Los obreros de entonces no eran nenes de pecho. En noviembre de 1909, el joven anarquista de nacionalidad rusa, Simón Radowitzky, esperó al coronel Falcón a la salida de La Recoleta que iba en coche a caballo con su secretario, y le arrojó una bomba. El jefe de la policía voló por el aire y cayó muerto igual que su secretario. ¿Por qué la bomba? Porque los anarquistas sostenían que la bomba era la expresión de la ira del pueblo que ‘aguanta, pero termina por explotar’. Simón Radowitzky fue perseguido por la policía, intentó suicidarse de un tiro, pero no murió. Después de su apresamiento fue condenado a muerte. Pero el joven ruso demostró con su partida de nacimiento que apenas contaba 18 años, que para las leyes de entonces, lo situaban como un menor de edad, y los menores de edad no podían ser condenados a muerte. A cambio de ello, fue condenado a prisión perpetua en Ushuaia. Roca, imitando a los zares de Rusia, había convertido la cárcel de Ushuaia en Siberia, donde los prisioneros políticos y comunes morían de frío. En la época, se realizaban manifestaciones donde se denunciaba esta situación y poetas populares y payadores cantaban y hacían poesías en los actos políticos obreros al respecto ((…) “La conciencia y la cultura / una forma de educación / la ley es oposición a los derechos de gente / la razón más sorprendente la ley la absorbe y la niega / las leyes de esta alma ciega y el juez es un delincuente”). Simón Radowitzky pasó 21 años en Ushuaia. Tenía una resistencia impresionante y sobrevivió. En 1930, estando Yrigoyen en el poder, los anarquistas realizaron un paro, exigiendo la libertad de Simón. Como los panaderos adhirieron, Yrigoyen debió ceder. Antes de pisar el puerto de Buenos Aires, arteramente, Radowitzky fue expulsado a Uruguay donde permaneció preso durante varios meses hasta que, nuevamente deportado, se fue a Brasil. Y en 1935, cuando la República Española se encontraba a las puertas de la guerra civil contra el fascista Franco, Simón se ofreció para luchar, pero no como combatiente, sino para mensajero en el frente. Si triunfaba la República, el ruso le pidió a sus compañeros que quería terminar sus días fabricando juguetes para los niños”.

Las matanzas

El fundador de La Chispa, enfrenta los sucesos de la primera década de la centuria anterior, comentando que “En 1910, los ‘niños bien’ del barrio norte el Primero de Mayo asaltaron los periódicos anarquistas y La Vanguardia socialista e incendiaron los locales, las bibliotecas, y los sindicatos. En 1919 se produjo la Semana Trágica de enero. Los metalúrgicos se fueron a paro porque todavía laboraban 10 horas diarias (los panaderos consiguieron las 8 horas de trabajo en 1895, tras dejar a la ciudad sin pan una semana). El presidente Yrigoyen mandó la represión contra la huelga donde serían asesinados 4 metalúrgicos que quisieron impedir la actuación de la policía. Al día siguiente se desató el paro nacional de todos los gremios para enterrar a esos muertos. Nuevamente, la marcha obrera avanzó sobre La Chacarita a despedir a los mártires, y nuevamente fueron reprimidos por la policía. Ocurrió algo que jamás había pasado en la Ciudad de Buenos Aires: una batalla, pero esta vez, con obreros que ya usaban armas. Como los trabajadores estaban venciendo a la policía, Yrigoyen cometió su peor error: ordenó el accionar del ejército en la calle Corrientes. Como la Revolución Soviética había acontecido sólo dos años antes, la gente bien del barrio norte temía una réplica en Argentina. Entonces, se originó la Liga Patriótica Argentina desde esa minoría privilegiada socialmente. Yrigoyen permitió que la policía los apoyara contra los inmigrantes judíos que vivían en el barrio Once, porque, como habían llegado con pasaportes rusos y la Revolución fue allá…Estalló una verdadera masacre contra los judíos, que entonces también llamaban ‘rusos’. Destruyeron sus tiendas, incendiaron por doquier, etc.”.

Bayer se detiene en la figura de Yrigoyen. “En la primera presidencia de Yrigoyen se producen las más grandes matanzas de obreros de la historia argentina, incluso más que en dictaduras, y eso que Yrigoyen fue electo ‘democráticamente’. Entre 1921 y 1922 fueron duramente reprimidas las huelgas patagónicas. Allí Yrigoyen envió al ejército, al 10 de caballería, a las órdenes del teniente coronel Varela, quienes fusilaron a alrededor de mil 500 peones rurales. La pena de muerte había sido eliminada en 1918, pero se inventó la categoría de ‘subversión’ contra los trabajadores. Pero una huelga obrera no es subversión. Eso es cuando se levantan los militares. Lo mismo ocurrió en la empresa de capitales británicos La Forestal, esta vez, contra los hacheros, casi todos pertenecientes a los pueblos originarios. Primero fueron castigados por la policía privada de la empresa, permitida por Yrigoyen. Como no pudieron contra los hacheros, entonces el gobierno envió al 12 de infantería”.

Refiriéndose a los inicios de la segunda década del 1900, Osvaldo Bayer recalca que “El Primero de Mayo de 1921 en Río Gallego (dos mil habitantes), en medio de la represión, afirmaron los dirigentes obreros antes de los crímenes patagónicos, ‘Compañeros, nuestro triunfo se avecina a pasos agigantados. Ya han sido puestos en libertad 15 de los compañeros presos. Quedan 12. De ellos aún 8 son los que el señor gobernador interino y secretario de la Sociedad Rural, alzándose contra las leyes, se niega a poner en libertad, desobedeciendo hasta las órdenes terminantes e imperativas del Poder Ejecutivo Nacional. Pero ya le llegará su hora y la justicia triunfará por sobre el capricho. La huelga continúa, lo mismo que el boicot. Ni una ni otra cesarán mientras no estén en libertad todos los compañeros. No hagáis caso de las mentiras que hacen circular muchos enemigos porque ellos no reparan en medios para obtener lo que no pueden conseguir por las vías legales que violan abiertamente. La marcha de la huelga os la daremos a conocer por medios adecuados y las noticias que os comuniquemos, buenas o malas, serán la expresión fiel de la verdad. Estamos dispuestos a obrar así porque tenemos conciencia de la responsabilidad que hemos contraído. Se pretende hacer de nuestra justa actitud una cuestión de nacionalidades. Compañeros, rechacen semejante absurdo porque los obreros no ven un enemigo en aquel que no sea un connacional, sino una víctima del capital que todo lo corrompe y lo avasalla. Los hombres, sean donde sean nacidos, somos todos iguales y por eso no puede haber entre nosotros diferencias de nacionalidades. Adelante, pues, hasta conseguir nuestro justiciero triunfo. Permanezcamos unidos que esto nos hará vencer las dificultades que nuestros enemigos nos crean. (La Lejana Patagonia)’.

Y afirmándose sobre unos pobres apuntes manuscritos, Bayer dice que “En 1919 Yrigoyen transformó el nombre del Día de los Trabajadores en Fiesta del Trabajo. ¿Fiesta para quién? En 1925, el presidente de turno ubicó el Primero de Mayo como asueto nacional. Pasó a ser día de fiesta. ¿Para qué? Para que la gente se quedara en la cama y no hubiera más actos. En su segundo gobierno, Yrigoyen, en 1928, bautizó una plaza con el nombre Primero de Mayo para quedar bien con los sindicatos, y en Balvanera se erigió un monumento al trabajo que esculpió Roberto Soto”.

El factor Perón

Bayer, como a través de un camino indeleble, avanza, señalando que “Durante la Década Infame que inauguró José Uriburu (1930), los gobiernos prohibieron la conmemoración del Primero de Mayo. Los obreros hicieron manifestaciones de todos modos, en medio de enormes peligros. Yo me acuerdo de pequeño de esos Primeros de Mayo. Los maestros nos pedían no salir a la calle en esa fecha. Nos decían que sólo ‘los revolucionarios salen a la calle’. En 1944, los comunistas hacían su acto separados de los socialistas y anarquistas. El anarquismo había perdido muchos adeptos. Comenzó la industrialización del país, sin inmigración europea y con criollos del interior de Argentina. La reacción luego los llamó ‘cabecitas negras’, invasores de la ciudad. Cambió la composición de los trabajadores. El Primero de Mayo de 1944 que organizaron los comunistas en Plaza Once, fue reprimida por la policía y detenidos más de 100 comunistas. El Primero de Mayo de 1945, el ejército marchó sobre los actos para vigilar a los trabajadores”.

Aquí Bayer hace una inflexión. “En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo Perón y la mutación fue profunda. Por primera vez, fue el presidente quien iba al Primero de Mayo. El 47’ el acto se efectuó en Plaza de Mayo. Perón y Evita salieron al balcón. Se perdió el carácter internacional y no se escucharon los cantos obreros ni la Internacional, sino que la música estuvo a cargo de compositores criollos. Habló el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Evita y Perón. A los comunistas, socialistas y anarquistas se les permitió realizar manifestaciones lejos del centro de la Ciudad de Buenos Aires, y el día anterior al Primero de Mayo, el 30 de abril. Los actos se modificaron totalmente. Perón jamás se refirió a los Mártires de Chicago, sino que se dirigía sólo a los obreros argentinos y desde un prisma nacionalista y de apoyo a los sindicatos adeptos a él. Con el tiempo, se reconocieron sólo los sindicatos asociados a la CGT, la que fue reconocida por el Ministerio del Trabajo. El sindicalismo pasó a ser peronista. Quedó como Día del Trabajo y no de los Trabajadores, y definitivamente feriado. Todas las expresiones fueron para glorificación del líder y para hablar de las últimas leyes ligadas al mundo del trabajo. El peronismo, naturalmente no cambió el capitalismo. Se vivió un capitalismo con algunas leyes obreras, como el Estatuto del Peón Rural y otras. La primera parte del gobierno de Perón fue muy afín a la iglesia, pero con una relación muy contradictoria en el andar. En 1955, en el acto del Primero de Mayo, el secretario general de la CGT atacó a la iglesia católica, y se planteó que se lucharía por eliminar la enseñanza religiosa en las escuelas y se separara la iglesia del Estado por vez primera. La iglesia católica fue siempre la iglesia oficial del Estado. Perón dijo entonces que si los obispos ‘han de irse, se irán’. Dos meses después caería. Así comenzó la dictadura de Lonardi y siguió la de Aramburu. Como el Partido Socialista estuvo con la dictadura de Aramburu, ellos organizaron el acto de 1956, como en tiempos anteriores al peronismo, pero reivindicaron a Mayo y a Caseros y marcharon hasta el monumento de Sáez Peña (!)”.

Ya dedicándose a la plena modernidad histórica, Bayer comenta que “En 1964 los gremios siguieron siendo peronistas. Antes, el dictador Aramburu había permitido la realización del Congreso de la CGT en el cual se llevarían a cabo las elecciones de la central. Ahí surgen las 64 organizaciones sindicales peronistas, las 32 agrupaciones democráticas no peronistas y 7 que se distribuían entre comunistas y otras corrientes marxistas. Yo cubrí ese Congreso como periodista. Crecientemente se asentó una burocracia sindical muy fuerte. Tanto es así, que en 1964, con el gobierno de Illía, el Primero de Mayo los dirigentes sindicales ubicaron una corona de flores en el monumento a San Martín, con todo un sentido patriótico y totalmente ajeno a las causas que originaron la conmemoración. En esa ocasión, el sindicalista y político Andrés Framini prometió que Perón retornaría al país luego de visitar Egipto, India,y la China de Mao. Pero no fue así. En su exilio, Perón primero fue al Paraguay del tirano derechista Stroessner; se refugio en la Venezuela del dictador Pérez Jiménez. Cuando esos militares ya decaían, Perón se fue al Canal de Panamá de los norteamericanos; a la Republica Dominicana del tirano Trujillo –el peor de todos-. Como Trujillo tambaleaba, los adeptos de Perón informaron que partiría a Argelia, cuando ese pueblo estaba en plena lucha anticolonial contra Francia. Sin embargo, no se asiló en Argelia, sino que en la España de Franco. Este periplo mostró claramente lo que ocurriría después. Perón eligió a su secretario privado en Madrid fascista, el cabo de la policía federal argentina, López Rega. En el breve gobierno de Cámpora, Perón lo obligó a colocar a López Rega como ministro de Asistencia Social. Se trataba de un sujeto que carecía de toda preparación política. Su única especialidad era la represión. López Rega fue el creador de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), la máquina de matar que antecedió la dictadura de Videla”.

Osvaldo Bayer, honestamente, señala las contradicciones internas del peronismo, contando que “En 1965 en Plaza Once se dio una enorme pelea entre los propios peronistas. Comenzaba a gestarse la izquierda del peronismo. La disputa llegó al punto que el general Onganía –que había volteado al miembro del Partido Radical y presidente nacional, IIlia- prohibió los actos del Primero de Mayo”, y suma que “El regreso de Perón produjo la Masacre de Ezeiza al interior de las corrientes del movimiento. Perón simplemente había tomado partido por la derecha. Famosa es la acusación de ‘jovenes imberbes’ que hizo a los Montoneros y las juventudes de izquierda”.

El mensaje rebelde

“Nuestro sindicalismo terminó en una burocracia tremenda. Han existido dirigentes que han durado 30 años en el poder. El actual secretario general de la CGT, por ejemplo, que no sé hace cuánto tiempo está, y aún desconocemos cuánto más estará. Además de la podredumbre signada por una gran corrupción. Hay dirigentes con amplias fortunas y los conocemos muy bien. ¡Pero qué claridad la de los primeros líderes sindicales, y la mala fortuna de sus muertes tan tempranas! En el pasado reciente, primero fueron perseguidos por la Triple A y después por la dictadura de los Detenidos Desaparecidos”.

Con sus 85 años de combate por la emancipación humana, Osvaldo Bayer, el rebelde, arroja un mensaje. “Volvió a la democracia y es preciso luchar desde abajo por más democracia. Que dictadores militares estén en la cárcel es un gran paso. Los 13 dictadores militares que sufrí en mi vida murieron en la cama, cobrando su sueldo de generales. El pueblo jamás salió a la calle cuando los militares se levantaron y destituyeron a los presidentes electos y todos nuestros presidentes derrocados, huyeron de la casa de gobierno. Algunos hasta en helicóptero desde la Casa Rosada. Falta muchísimo todavía para alcanzar una verdadera democracia. El futuro es nuestro. Imitemos a aquellos primeros dirigentes del Primero de Mayo que fueron asesinados por los dueños de la tierra y los dueños de todo, pero que continúan estando presentes en todo el mundo. Salve esos héroes”.

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Números y realidades para el 1 de Mayo

Carlos del Frade (APE)

“…Los representantes de los obreros de diferentes países, resolvieron fijar el primero de Mayo de 1890 como fiesta universal de obreros con el objeto de iniciar de nuevo y con mayor impulso y energía, en campo ampliado y armónica unión de todos los países, esto es, en fraternidad internacional, la propaganda en pro de la emancipación social”, decía el “Manifiesto a todos los Trabajadores de la República Argentina. ¡1 de Mayo de 1890!. ¡Trabajadores!. Compañera: Compañeros: ¡Salud!. ¡Viva el primero de Mayo: día de fiesta obrera universal!”.

Aquella fecha surgió como consecuencia de la gran huelga protagonizada por más de 300 mil trabajadores norteamericanos el primero de mayo de 1886 que exigía no solamente las ocho de trabajo sino también el fin de la explotación contra un millón setecientos mil chicas y chicos de diez y quince años que soportaban jornadas de 14 a 16 horas diarias y la construcción de un mundo nuevo basado en la solidaridad y la justicia social.

Ciento veintiséis años después, la Argentina presenta una geografía existencial que contrasta con los números oficiales que predican una realidad más vinculada al deseo que a la cuestión concreta.

Al revisar las cifras del propio Ministerio de Trabajo de la Nación, aparecen los accidentes laborales.

En la Argentina del presente se producen 630.766 accidentes laborales por año, 1.752 por día.

73 accidentes laborales por hora, más de uno por minuto en la Argentina del tercer milenio.

Y, según se mida, entre dos y más de veinte personas pierden la vida cada veinticuatro horas en el país que durante décadas fue faro de los derechos laborales en el mundo.

De tal forma, es necesario tomar conciencia que muchos de los buscan ganarse la vida la terminan perdiendo.

Como decía Pitágoras, del otro lado de la cifras está el secreto del universo, de la vida.

Para la cartera laboral hay solamente un 6,7 por ciento de desocupados.

Pero la misma repartición informa que el 34,3 por ciento de los asalariados no está registrado.

Es decir que más de la tercera parte de los trabajadores en la Argentina actual está precarizada aún para las mismísimas cifras oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Ese grado de precarización demuestra la permanencia de la matriz de los años noventa, donde el trabajo en blanco era elegido como objetivo por los sectores empresariales para mantener sus tasas de ganancias.

En la Argentina, durante mucho tiempo, se sostuvo que “los únicos privilegiados eran los niños”.

La página oficial del Ministerio de Trabajo de la Nación informa que el 6,5 por ciento de las niñas y niños de cinco a trece años tiene actividades laborales.

Una cifra aproximada de 664.449 chicas y chicos, según el último censo de población del año 2010.

Sin embargo, para el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina el número asciende a más de un millón cuatrocientos mil pibas y pibes en esa situación.

Cifra parecida a aquella que marcaban los anarquistas y dirigentes sociales que impulsaron el primer primero de mayo de la historia.

Realidades que continúan y que hacen del día internacional de los trabajadores una fecha para protagonizar la construcción de un presente distinto donde la realidad se haga de acuerdo a la existencia de los que son más y no siga deformada por la falsificación de números y recortes intencionados.

Fuentes: Ministerio de Trabajo de la Nación; Observatorio del Derecho Social y Observatorio de la Deuda Social.

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Entrevista a Víctor De Gennaro: "La CTA es el paraguas para resolver el conflicto social"

Julia Giuliani (CTA RIO IV - ACTA)

Víctor De Gennaro, uno de los fundadores de la CTA, coordinador nacional de la Constituyente Social y actual diputado nacional por la Corriente Nacional por la Unidad Popular, pasó por Río Cuarto. Dijo que "el conflicto existe siempre, lo que va a haber ahora es un mayor protagonismo de los trabajadores y los sectores sociales en no delegar la resolución de ese conflicto”.

A continuación, transcribimos lo más sustancial del diálogo mantenido con el "Tano" De Gennaro:

Víctor, siendo uno de los referentes y creadores de la CTA, ¿cómo la ves hoy?

Estamos en un período de desarrollo de la organización, fundamentalmente de los trabajadores privados, creciendo hacia la concreción de miles y miles de delegados y consolidando un proyecto de Central que está comprometida con la construcción de la Constituyente Social, y de una nueva experiencia que nos permita llevar adelante un nuevo Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación. Sin lugar a dudas, hubo un cimbronazo no menor durante las elecciones del 2010, porque fuertemente impactados por el protagonismo de la CTA en la construcción de la Constituyente Social y las circunstancias de un gobierno que no admite ninguna disidencia, se logró filtrar una propuesta que ganó el sentimiento y pensamiento de muchos y hubo que dirimir en la propia CTA las perspectivas y el desarrollo estratégico, la recuperación de la autonomía, la visión de la nacionalización de la organización de la respuesta a los conflictos sociales, sindicales, salariales, el 82% de los jubilados, este hermanamiento con los pueblos originarios con la creación de la Secretaría de Relaciones con los Pueblos Originarios. Situaciones que fueron marcando que era necesario definir, y se define como en la Central lo hemos resuelto, con el voto directo. Los trabajadores somos los que decidimos, no delegamos más. La CTA vivió lo peor y lo mejor, lo peor mostró que el debate saldado es con formación, conocimiento e información, lo mejor fue el triunfo de las expresiones que a lo largo y ancho del país reivindicaron la autonomía y el compromiso con los trabajadores.

¿Quedó saldada esa diferencia?

Hoy, un año y medio después de las elecciones, quedó claro. Desaparecieron aquellos que querían hacer obsecuencia y seguidismo al gobierno, emerge Pablo Micheli con toda la conducción nacional, con todas las regionales que tienen que seguir creciendo y con una importante presencia de las nuevas organizaciones sindicales. En estos tiempos, que se haya organizado el Ingenio Ledesma como símbolo de uno de los lugares donde la represión del 76 se ensañó y hoy sea uno de los pilares, la construcción de los jóvenes como irrupción de la vida sindical, más allá de pormenores porque la lucha es así, va y viene. O como los tareferos en Misiones, el Sindicato de la Carne aquí en Río Cuarto, los compañeros de la Comunicación en Paraná, Entre Ríos, el Sindicato Minero de la Barrick Gold, los rurales de El Chañal. Hay idas y vueltas, es difícil… acabamos de ganar el Sindicato de Campana de los Portuarios. Idas y vueltas porque en la actividad privada es mucho el poder de estos empresarios y por la complicidad del Ministerio de Trabajo de la Nación que hace que no exista la verdadera ley de libertad y democracia sindical.

Esto rompe un poco con el discurso de algunos que decían que luego de las elecciones de la CTA de 2010, la Central se iba a quebrar, cuando en realidad estamos viendo la incorporación de nuevos sindicatos en la CTA.

Lo que pasa es que los que apostaban a ese quiebre quizás lo hubieran logrado y hubieran aparecido en los medios de comunicación hegemónicos, habría dos centrales si no hubiera votado la gente. Yo en esto reivindico mucho además de la afiliación directa, por lo que significa la clase, nosotros reivindicamos a la clase trabajadora en su totalidad, desde todas las actividades para vivir de nuestro trabajo, para que hayamos vivido de nuestro trabajo o querramos vivir de nuestro trabajo, eso es ser clase trabajadora. Y todas esas formas organizativas que nos demos, desde el Movimiento de Ocupantes e Inquilinos hasta los artesanos, hasta las expresiones de sindicalismo fuerte y conferencias fuertes, todas las formas organizativas son importantes, son de trabajadores. Venimos del encuentro de la Constituyente Social, de autoformarnos en la UST que es una de las expresiones de autogestión más grande de los trabajadores en una fábrica recuperada de Techint, que han puesto la rentabilidad no sólo a servicio de los compañeros de laburo, sino también de la comunidad que los rodea. Entonces, todas las formas variadas son valiosas, ésa es la afiliación directa. Pero acá, se ha mostrado la vitalidad de algo fundamental para nosotros que es la votación directa, que es lo que salvó a la CTA, junto a la conciencia de la mayoría de los compañeros y compañeras.

Para el conjunto de los trabajadores y de la sociedad hay una sola CTA.

Si esto hubiera estado en manos de algunos grupos selectos hubiera habido dos centrales. Hoy hay una y en ofensiva, producto de que los compañeros y compañeras, votaron y con el voto directo -que no lo inventamos cuando estaba Cristina Fernández de Kirchner en el gobierno, lo creamos en plena ofensiva menemista, en plena ofensiva neoliberal-, dijimos la clase es una y el poder está en la clase, el voto está en la clase y ese fue el verdadero triunfo. La explicitación de eso es lo que hoy nos permite decir que estamos en expansión. La CTA acaba de participar en un encuentro del Grupo Río + 20, preparándose junto a las organizaciones sociales, con los organismos, con diferentes representaciones y con una presencia internacional impresionante, para ir a Río con la postura de reivindicar la construcción de un contrapoder para disputar el futuro del mundo. Entonces, me parece a mí, que este triunfo lo debemos fundamentalmente, a nuestros compañeros y compañeras.

Este 2012 pinta que va a ser un año conflictivo ¿cómo ves el rol de la CTA?

Bueno, lo que pinta es que más que conflictivo -que es una palabra que se aplica para decir que va a haber lío, que va a haber salida de gente a las calles-, lo que va a haber ahora más que conflicto, que siempre existe, va a ser un protagonismo mayor de los trabajadores y los sectores sociales por no delegar la resolución de ese conflicto. Y eso es lo importante. O sea, pinta de que ya no nos toman de tarados, pinta de que ya sabemos que tenemos que salir a pelear, pinta de que empieza a haber esa construcción de que la Central es el verdadero paraguas. Y si tuviéramos el mismo nivel de organización sindical, social, comunitaria, en los medios de comunicación que esas redes que uno conoce, se mostrarían mucho más públicamente, veríamos que la respuesta es en todo el país, en todo los rincones, en todas las ciudades, y por cosas de lo más disímiles. Esa fortaleza es lo que está apareciendo y va a ser un año de mejores movilizaciones populares y eso no es conflicto, eso es solución. Nosotros tenemos que modificar estas expresiones, cuando hay marchas los medios de comunicación te informan que hay caos de tránsito en todas las calles que están cortadas, pero nadie te dice por qué razón es la movilización. Nadie explica que la movilización es porque mataron a un pibe con gatillo fácil, quiénes son las Madres del Paco, que le cortaron los alimentos al hambre, que es una marcha de los jubilados por el 82% que no les pagan, que son los trabajadores que no cobraron o son los despedidos. De eso hay que hablar.

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