miércoles, 2 de mayo de 2012

"Trade mark" (marca registrada): Son posibles otras opciones

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Un representante de alguna cultura no-occidental (mal llamado "primitivo" por nuestra cosmovisión eurocentrista) no podrá entender cómo es posible que la naturaleza, la tierra, el agua, tengan dueños. Pero menos aún podrá entender que esos recursos propiedad de todos tengan "marcas registradas", trade marks. ¿Cómo es posible plantearse, desde su visión, que el petróleo se llame "Texaco", o que el maíz se llame "Monsanto"? ¿Cómo poder entender, no siendo un representante de la cultura capitalista, que una flor esté patentada como "Johnson y Johnson" o que una mariposa sea "marca Bayer"? ¿Y que un clon humano sea "marca Mitsubishi"?.

El pensamiento occidental y capitalista de la modernidad se impuso ya largamente por todo el globo, y quien no entra en sus parámetros es un "primitivo" (o un comunista, o quizá un terrorista). Pero nociones como las de propiedad privada, o marcas registradas, son construcciones históricas, no por fuerza son eternas y -esto es lo más importante- ¿quién dice que sean las mejores?

En la década del 30 del pasado siglo, el Ministro de Propaganda del nacionalsocialismo, el alemán Joseph Goebbels, creador de los modernos conceptos de comunicación de masas, decía que "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. (...) Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad". Esas ideas inundan nuestro mundo contemporáneo: el mercadeo de productos creados a la medida de la necesidad de los productores pero no de los consumidores es uno de los baluartes más significativos del capitalismo desarrollado. Las marcas registradas, con su cohorte de atractivos seductores, es su representación por excelencia. Dicho en otros términos: entramos en el reino del engaño, de la manipulación, de la seducción. Eso es lo que han generado las modernas sociedades masificadas que fue construyendo el capitalismo: grandes masas que responden mansamente a ciertos estímulos bien presentados.

Para ello se apela no a elementos cognitivos sino a las estructuras más primarias de los seres humanos: argumentos emotivos, irracionales muchas veces, que repetidos hasta el cansancio terminan condicionando nuestro actuar. Ni más ni menos, lo que enseñaba Goebbels. "Los resultados indican que la hipnosis contribuye a proporcionar honestas razones para la preferencia de marcas de fábrica", informaba tranquilamente la Advertising Research Foundation de Estados Unidos. Es decir, tal como anunciara el Ministro de Propaganda nazi sin ningún reparo ético: mentir y mentir hasta que, por cansancio, se logre imponer una conducta. Para el caso: una marca, para que luego, obviamente, se la consuma, se le sea fiel, se la adore incluso.

Con el aluvión del crecimiento capitalista en estos últimos siglos el mundo todo se transformó en forma monumental, sin vuelta atrás. Sin dudas a lo largo de la historia muchos fabricantes de diversos productos pusieron sus nombres a las cosas que elaboraban; así se fueron inventando símbolos o ilustraciones para identificar y distinguir las obras creadas. Cerámica china, espadas o vinos durante el medioevo europeo, tejidos asiáticos, por ejemplo, han sido marcados con símbolos de identificación para que la persona que los comprara pudiera trazar el origen y determinar la calidad de esos objetos. Antes del siglo XIX las "marcas registradas" eran usualmente símbolos o ilustraciones y no palabras, ya que la mayoría de la población era analfabeta. Pero con el constante aumento del comercio capitalista desde siglo XVIII se comenzaron a reconocer los derechos legales de los dueños de las "marcas registradas" estableciéndose leyes que previnieran el uso indiscriminado de las mismas desde una óptica de defensa de la propiedad privada. Surge así la idea moderna de "marca registrada" -idea que, por supuesto, no entra en la óptica de un habitante de un mundo no-capitalista: ¿cómo sería posible que el agua tenga dueño?, se preguntará con toda razón-. Para nosotros, miembros de una sociedad capitalista, no cabe la idea que algo no tenga propietario. Y hoy por hoy, que no lleve una "marca registrada" identificatoria.

Las primeras leyes que intentan regular este campo de la propiedad privada en la producción aparecen en Estados Unidos hacia 1790 "para promover el progreso de la ciencia y de las artes útiles, al asegurar el derecho exclusivo para los autores y los inventores de sus escrituras y descubrimientos respectivos durante períodos limitados" (Artículo I, Sección 8 de la Constitución).

Más tarde, en 1883, un grupo de naciones industrializadas creó la Convención de París, organización de tratados internacionales que requería que los países miembros reconocieran los derechos de marca registrada de los productores extranjeros. La noción de propiedad privada en la producción -llámese trade mark, "marca registrada", "patentes" o "derechos de autor"- había llegado para quedarse en el mundo moderno.

Según la ley federal de Estados Unidos, se estipula que "una patente puede ser otorgada a cualquier persona para la invención o el descubrimiento de cualquier arte, máquina, fabricación o composición de materia útil o para cualquier mejoramiento nuevo y útil al mismo; para la invención de la reproducción asexual de cualquier variedad nueva y distinta de planta, menos las plantas propagada por tubérculos; o para un diseño cualquiera ornamental nuevo y original para un artículo de fabricación". En 1980 dicha cobertura también se extendió a "productos de la ingeniería genética, incluyendo semillas, plantas y cultivos como a los mismos métodos nuevos de ingeniería genética".
Es importante remarcar lo que fija la ley: "Se entiende por marca todo signo susceptible de representación gráfica que sirva para distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras. Tales signos podrán ser, en particular: Las palabras o combinaciones de palabras, incluidas las que sirven para identificar a las personas. Las imágenes, figuras, símbolos y dibujos. Las letras, las cifras y sus combinaciones. Las formas tridimensionales entre las que se incluyen los envoltorios, los envases y la forma del producto o de su presentación. Los símbolos sonoros. Cualquier combinación de los signos que, con carácter enunciativo, se mencionan en los apartados anteriores".

Según enseñan las escuelas de mercadotecnia -el gran invento de las modernas tecnologías de manipulación social de las sociedades de masa- la marca constituye el nexo central de comunicación entre la empresa y los consumidores. De lo que se trata en las estrategias comerciales es de "posicionar la marca"; es decir: lograr imponer en la mentalidad de los consumidores un esquema que relacione automáticamente un emblema con el producto ofrecido (léase: reflejo condicionado). No importa qué se ofrece, si es un producto prescindible, si llena una necesidad creada artificialmente, si es dañino incluso; la cuestión del mercadeo es lograr hacer que la gente compre. Las "marcas registradas" -con toda la parafernalia que le acompaña: "mezcla de elementos tangibles e intangibles: el nombre, el diseño, el logotipo, la presentación comercial, el concepto, la imagen y la reputación que transmiten esos elementos respecto de los productos o servicios ofrecidos"- están para eso. Y por cierto lo logran.

Hoy día ya estamos totalmente acostumbrados, invadidos, naturalizados por las "marcas registradas". No pedimos una bebida gaseosa sino una Coca-Cola, no usamos hojas de afeitar sino Gillette, y pasaron a ser parte de nuestra vida cotidiana tanto Nestlé como Nike, Toyota o Shell, Lewis, Windows o Sony. A nadie sorprende ver los símbolos ®, © o ™ en cualquier producto: un libro o un televisor, un vibromasajeador o un bisturí. Las marcas que se impusieron en el mercado hacen parte fundamental de nuestra vida, por lo que todo está preparado para que nadie reaccione el día que las encontremos en el agua potable de cualquier grifo público, la carne que comamos o el aire que respiremos, así como hoy la frase "Me encanta" (en los idiomas más hablados) es propiedad del gigante comercial McDonald's. El mundo del capitalismo desarrollado es el mundo de las marcas comerciales que manejan a la humanidad.

Y de que la manejan… ¡la manejan! ¡No caben dudas al respecto! Esas marcas están tan incorporadas en nuestros imaginarios que no es fácil tomar distancia de ellas. Incluso funcionan con independencia de la elección voluntaria, intelectual. Un niño que aún no entró en el mundo de la lecto-escritura, o una persona adulta analfabeta, están preparados para reconocer (y por tanto consumir) trade marks por los logotipos identificatorios, por sus colores o una frase musical asociada. ¿Quién deja de identificar hamburguesas de tal marca, o bebidas gaseosas de tal otra, aunque no "lea" su publicidad en sentido estricto? La marca se impone, emotivamente además, y por tanto impone conductas.

La publicidad como actividad profesional y la imposición de marcas registradas llegó para quedarse con el desarrollo del mundo moderno. En estos momentos las agencias publicitarias facturan más de 100.000 millones de dólares anualmente a nivel global, y su importancia es decisiva para el mantenimiento de las sociedades de mercado. "Lo que hace grande a este país es la creación de necesidades y deseos, la creación de la insatisfacción por lo viejo y fuera de moda", manifestó el gerente de la agencia publicitaria estadounidense BBDO, una de las más grandes del mundo. Las trade marks son el eslabón clave para ello. ¿Por qué se consumen "medicamentos de calidad" y no genéricos, por ejemplo? ¿Por qué tal o cual marca de cigarro "que marca su nivel" y no simplemente tabaco? La misma ropa "fina" es ensamblada por las mismas manos en las mismas factorías y con los mismos materiales que la ropa popular, pero se paga la "marca" en una elegante boutique.

Pero son posibles otras opciones. El software libre, por ejemplo, es una indicación respecto a que otro mundo basado en criterios de solidaridad que va más allá de una patente comercial sin dudas es posible. El reto es empezar a construirlo puesto que, tal como dijo un dirigente indígena de las selvas ecuatorianas -que, por cierto, no es ningún "primitivo"-: "no entiendo por qué nos matan a nosotros y destruyen nuestros bosques sacando petróleo para alimentar carros y más carros en una ciudad ya atestada de carros como Nueva York". Ir contra el imperio de las marcas registradas y lo que el mismo implica no sólo es posible: es imprescindible para pensar un mundo sostenible en el tiempo, más armónico y menos violento que el actual.

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El petróleo no es un “commodity”

Umberto Mazzei (especial para ARGENPRESS.info)

«Pour nous, une goutte de pétrole a la valeur d’une goutte de sang.»
Clemenceau a Wilson, 1918.

El petróleo no es un « commodity », el petróleo no es una materia prima cualquiera. Basta considerar la complejidad de las técnicas para su extracción eficiente. El petróleo es un producto estratégico que modela la política internacional. Desde finales del siglo XIX orienta la política exterior de las grandes potencias – mimetizado bajo retórica ideológica - porque el petróleo es esencial para la especulación financiera. La mezcla de finanzas y petróleo ya explotó en dos guerras mundiales. En 1914 y en 1939 el 85% de la producción petrolera estaba controlada por empresas y bancos británicos y norteamericanos.

Este comentario viene al caso por el alboroto internacional armado por el retorno del gobierno argentino al timón de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), una antigua empresa estatal argentina. La empresa Repsol, registrada en España, pero cuya mayoría de accionistas no son españoles, compró el control accionario de YPF durante la piñata privatizadora de Menem. YPF maneja el 32% del petróleo y el 23% del gas argentino. Otras compañías presentes son Chevron, Petrobrás y Occidental. El siguiente cuadro ilustra la obra de Repsol.

Repsol sacó millardos de YPF con las instalaciones existentes, sin invertir. Por eso la Argentina, durante la gestión Repsol de YPF, pasó de ser autosuficiente y exportadora a tener que importar combustibles al ritmo de US$ 10.000 millones, en 2011. Más allá de la retórica del Sr. Rajoy, sobre propiedad e inversiones, los hechos son claros.

Repsol compró YPF por $15.000 millones, en 1999 y la producción de petróleo argentina cayó 38,3% y la de gas 25,4%, sin embargo, entre 1999 y 2011, Repsol tuvo ganancias por $15.728 millones; más de lo que había pagado por YPF. El futuro de la producción petrolera depende de esa actividad exploratoria, que es una inversión onerosa y arriesgada y que Repsol descuidó. Durante su gestión sólo perforó 8 pozos exploratorios, cuyo costo fue apenas del 0,2% de sus ingresos. Su política de explotar al máximo los pozos existentes, es una mala práctica porque desequilibra los flujos y baja la presión natural. Eso dificulta la extracción del petróleo remanente.

La expropiación argentina del 51% de las acciones de YPF tuvo el respaldo abrumador de la opinión pública y del entorno político. Es una decisión que encaja en la tradición legal del resto del mundo. Fuera de Estados Unidos, el subsuelo es propiedad pública. Una tradición que viene de la antigüedad. Roma, Bizancio, la España Imperial, el Celeste Imperio o la China Popular, Rusia, zarista o soviética, el Imperio Otomano; en la Europa, Asia, África o América Latina de hoy…

El ambiente internacional petrolero

Las circunstancias de la producción y el abastecimiento petrolero internacional hace que la medida del gobierno argentino sea oportuna y justificada, como lo comprende y apoya casi todo el Congreso argentino. En América Latina el apoyo fue casi unánime y al Presidente Calderón de México, lo regaño su congreso por inmiscuirse en un asunto bilateral.

El argumento del mal ejemplo argentino que aleja inversiones extranjeras está mal informado. Son el crecimiento económico y los recursos quienes atraen las inversiones y América del Sur reúne ambos requisitos. Hoy día es la región que más capitales recibe, tantos que Brasil ha tenido que poner límites.

La nota nacional discordante es esa prensa argentina que no informa, sino que hace oposición. Es allí donde leemos -y resaltadas - las destempladas reacciones sea del gobierno del PP o de capos del PSOE, que es lo mismo. Es paradójico, pero si se quiere leer las airadas amenazas del Sr. Manuel Barroso, Presidente de la Comisión Europea o de Karel de Gucht, Comisario Europea para Comercio, es mejor comprar diarios argentinos. La prensa y TV europeas se ocupan del éxito de Marina Le Pen en Francia, las muecas de Sarkosy o las tribulaciones fiscales de España, porque al público europeo le tiene sin cuidado las ganancias de Repsol.

Los peligros del petróleo

Que el petróleo sea un tema internacional muy peligroso no es un secreto. Los gobiernos títeres de las empresas multinacionales buscan acaparar el suministro petrolero para frenar el desarrollo de los “países emergentes”. Por eso atacaron e invadieron, con pretextos ridículos, a Iraq y Libia: dos grandes productores con gobiernos laicos e independientes y … que vendían petróleo a China.

La invasión de Afganistán tampoco es ajena al tema. Fue para permitir un oleoducto que transportase hasta puertos paquistaníes del petróleo turkmeno, uzbeco y tajik, ubicado al norte de Afganistán y cerca de China. Eso, además, avanzó el cerco de Irán, otro país que vende petróleo a China.

La guerra civil del Sudan tiene la misma matriz. Los chinos tenían acceso al petróleo de Chad y de Sudan. El petróleo del Sudan esta en el sur y por el sur, atravesando el Darfur, sale el petróleo del Chad. En 2003 comenzó en Darfur una rebelión armada que uso las diferencias religiosas y tribales hasta dividir el Sudan. El Sudan del Sur fue reconocido enseguida por las “democracias occidentales” como se decía o por la “comunidad internacional”, como se dice ahora.

En la América del Sur, la empresa estatal de Brasil, Petrobrás, descubrió en 2007 enormes yacimientos en Bacia de Santos, en su plataforma continental, a 200 y 300 kilómetros mar adentro. El de Tupi ya está en producción y contiene reservas de unos 8 billones de barriles de crudo liviano, además de gas natural. Los otros campos están en fase exploratoria pero se sabe que tienen cantidades mayores de petróleo y sobre todo de gas. Como por caso, en 2008, Estados Unidos reactivó la IV Flota, creada en 1942 para vigilar el Atlántico Sur y disuelta en 1950, por falta de enemigo. El pretexto es el narcotráfico…dicen que reflotó el Graff Spee.

Un futuro petrolero incierto

Estados Unidos es, con mucho, la potencia de mayor poder destructivo. Israel es el país mejor armado del Medio Oriente; por eso, sólo agitando fantasmas pueden provocar la histeria sobre amenazas a su seguridad. Con fantasmas justifican agresiones para entregar a las empresas multinacionales petróleo y otros recursos.
Con el pretexto de impedir que Irán desarrolle una capacidad científica nuclear a la que tiene derecho, Estados Unidos prohibió de modo unilateral el comercio del petróleo iraní. El objetivo es debilitar a Irán antes de atacarlo para controlar su petróleo, como se hizo con Iraq. Ese embargo mundial al petróleo iraní parece algo planeado desde hace tiempo. No se puede sacar un quinto del suministro de petróleo mundial sin compensarlo con petróleo de otros lados. El plan era ocupar a Libia, que vendía petróleo a China, para asegurar un suministro a Europa. El resto lo completaría un aumento del flujo saudita.

El, asunto se complicó porque Gaddafi no huyó, como anunció el canciller británico, William Hague, sino que escogió luchar. La guerra contra Libia sacó de la oferta 1,3 millones de barriles diarios, que Arabia Saudita prometió colmar, pero no pudo. Durante 10 meses, la NATO bombardeó y se gastaron millardos, para imponer el caos; todavía hoy día hay continuas fallas en el suministro.

Las democracias occidentales usan poca retórica ideológica cuando se trata de su alianza con Arabia Saudita, una monarquía absoluta y tan teocrática como Israel. Es que Arabia Saudita en 1973 ya era el primer productor mundial de petróleo, con unos ocho millones de barriles diarios. Una supremacía vulnerable, porque sus yacimientos son pocos pero enormes, están contiguos y todos sobre el Golfo Pérsico. Los siete más grandes son: Ghawar, Safaniya, Abqaiq, Berri, Marjan, Zuluf y Abu Sa’fah. Hay dos, Ghawar y Safaniya, que producen un 75% del total. Arabia Saudita es el comodín petrolero que aumenta su producción cuando Wall Street o Washington lo pide. Su tope llegó hasta a 12 millones de barriles diarios.

La gran explotación saudi comenzó en los 50 con la Arabian American Oil Company – Aramco, un consorcio de Chevron, Exxon, Mobil y Texaco. En 1974, el gobierno asumió el 60% de las acciones y pasó a llamarse Saudi Aramco. En 1980 fue totalmente nacionalizada.

Desde 1974, no hay mucho detalle técnico sobre los pozos sauditas. Se sabe, por una interpelación del Senado a los gerentes de Aramco, que ya en 1974 habían problemas. Los aumentos de producción “para salvar la economía mundial”, no provenían de nuevos pozos; se abría las válvulas de los existentes y basta. Eso aumentó la presencia de agua y gas en el petróleo y se tuvo que construir plantas para separarlos. También se debía inyectar grandes cantidades de agua, para aumentar la presión. Desde 1974 no hay nuevos yacimientos, por lo que se puede pensar que en los “salvamentos” posteriores el método sigue igual.

En los congresos petroleros, los trabajos de los ingenieros sauditas, prueban el uso de métodos sofisticados para recuperación. Esos éxitos técnicos y científicos son también indicio de problemas. La falla saudita en el caso de Libia y la reciente flexibilidad de Estados Unidos con Irán, indican que la producción saudita no tiene como remplazar el petróleo iraní. Pero eso no es garantía de paz, porque la codicia de psicópatas poderosos aún persigue fantasmas.

Conclusión

La economía argentina crece entorno al 10% anual, pero perdió la autonomía energética justo cuando hay amenazas en el abastecimiento internacional. Es algo que puede suceder cuando algo vital se confía a empresas cuya única meta gerencial es la ganancia. Argentina tomó la medida correcta y ahora puede corregir los objetivos errados y coordinar políticas, en toda la cadena de hidrocarburos, con Brasil y Venezuela, sus socios en Petrosur.

Es bueno recordar aquí lo dicho el Presidente de México, Lázaro Cárdenas, sobre la caída del ingreso petrolero después de su nacionalización: “Es mejor un ingreso modesto que beneficie al país y a los trabajadores que uno que enriquece al extranjero con ganancias fabulosas”.

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Los buitres que quieren la piel de Argentina

Stéphanie Jacquemont (CADTM)

Desde hace poco tiempo Argentina es blanco de ataques en varios frentes, relacionados con la suspensión de pagos de su deuda decidida en 2001, y con procedimientos ante el CIADI (Centro Internacional de Arreglos de Diferencias relativas a Inversiones), un tribunal de arbitraje del Banco Mundial muy controvertido.

El 26 de marzo de 2012, el departamento de comercio exterior de Estados Unidos suspendió a Argentina de su sistema generalizado de preferencias (SGP), un mecanismo que permite conceder tarifas aduaneras preferenciales a los países en desarrollo. (1) El gobierno de Obama justifica esta sanción por la negativa de Argentina a acatar dos condenas, por un monto total de más de 300 millones de dólares, a favor de dos empresas estadounidenses que presentaron la demanda ante el CIADI. (2) Una de ellas, Azurix Corporation, que intentó dos acciones contra el Estado argentino ante este tribunal de arbitraje, había demandado, en efecto, la revisión del sistema generalizado de preferencias para excluir a Argentina. Este «brazo de la compañía quebrada Enron, en la industria del agua», (3) según las palabras del embajador argentino en Washington, había obtenido en 1999 una concesión por 30 años de la distribución de agua en dos de las tres regiones de la provincia de Buenos Aires. Las autoridades anularon más tarde esta concesión debido a la falta de cumplimiento de las normas en términos de inversiones y de calidad del servicio.

En septiembre de 2011, Washington comunicó que sus representantes votarían contra la concesión de todo préstamo a Argentina por los bancos multilaterales de desarrollo (como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID). No habiendo sido suficiente el voto del representante estadounidense para bloquear los préstamos del BID al país, se supo recientemente que una delegación de lobbystas, en representación de tenedores de obligaciones argentinas en default, estaba en Londres para intentar convencer a Gran Bretaña de unirse a la posición estadounidense. (4)

Esta campaña que tiene como fin aumentar la presión sobre Buenos Aires está especialmente orquestada por un grupo denominado ATFA (American Task Force Argentina) que, como lo indica su web, persigue «una solución justa al default de la deuda argentina». Entre sus miembros figura lo que en círculos autorizados se llama un acreedor pleitista, más comúnmente conocido por fondo buitre: Elliot Associates. No era esa la primera tentativa de este fondo buitre. En 1999, obtuvo, por una sentencia de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que Perú pagase 58 millones de dólares por una deuda que el fondo había comprado por sólo 11 millones. El Congo Brazzaville se encuentra también entre los trofeos de caza de este temible tiburón de las finanzas, que maniobra fácilmente en aguas turbias.

Los fondos buitre no sueltan su presa

Examinemos de más cerca las pretensiones de este fondo buitre en el caso argentino.

El fondo NML, filial de Elliot Management registrado en las Islas Caimán, compró con una gran quita títulos de la deuda argentina, y rechazó la participación en los dos canjes de bonos, en 2005 y en 2010, a pesar de que eran ventajosos para los acreedores. (5) Para obtener el reembolso integral del capital (en su valor nominal, por supuesto) y el pago de los intereses, NML entabló una serie de pleitos ante diferentes jurisdicciones, que le dieron la razón muchas veces. Es así como el 4 de marzo de este año, el juez federal de Nueva York Thomas Griesa, dictaba una sentencia favorable al fondo buitre en virtud de la cláusula pari passu, que obliga al deudor a tratar a todos sus acreedores de la misma manera. Por lo tanto Argentina debería reembolsar a NML al mismo tiempo que debe satisfacer los intereses de los nuevos bonos surgidos en los canjes de 2005 y 2010. El ministro de Economía y Finanzas argentino hizo saber que rechazaba esta decisión, que, por otra parte, Argentina apeló.

Curiosamente, el mismo juez algunos días más tarde dictó sentencia, esta vez a favor de Argentina, por la que contradice una decisión tomada en agosto de 2011. La sentencia de 2011, dictada a demanda de los fondos buitre Aurelius y Elliott Management Ltd., había ordenado la congelación de los fondos de las cuentas que el Banco Central argentino y el Citibank mantienen en el Federal Reserve Bank de Nueva York. Esta orden intentaba frenar el reembolso a los tenedores de bonos Boden 2012, bonos emitidos en Argentina en 2002 y que fueron pagados regularmente desde su emisión. Con esta última sentencia, el juez Griesa levantó la congelación de ese dinero, ya que, según él, no es propiedad de la República Argentina. (6)

De esta manera, a pesar de las 12 sentencias favorables que obtuvieron de los tribunales de Nueva York, Aurelius y Elliott Management fracasaron otra vez en su afán de apoderarse de los fondos argentinos debido a la inmunidad soberana que, en Estados Unidos, protege la mayor parte de los haberes mantenidos en su suelo por terceros países. Pero la protección que ofrece esta inmunidad no parece ser totalmente eficaz contra los fondos buitre. El 6 de julio de 2011, NML que ganó el pleito ante el Tribunal Supremo del Reino Unido, buscaba que se aplicara en ese país una decisión tomada por un tribunal de Nueva York que le concedía el reembolso de los títulos (de un valor nominal de 172 millones de dólares, pero vueltos a comprar por NML por la mitad de su valor), y el pago de 112 millones de dólares de intereses. Según el Tribunal Supremo, Argentina no puede hacer valer su inmunidad soberana contra la confiscación de sus haberes en territorio británico, puesto que los bonos emitidos por Argentina y en posesión del fondo buitre NML contienen una cláusula de renuncia a la inmunidad. El Financial Times (7) anuncia que se ha dado un paso positivo para los inversores activos en el mercado de las deudas soberanas. De todas maneras, se debe precisar que esta decisión es válida sólo para este caso determinado, y no significa que la inmunidad soberana no pueda nunca más ser esgrimida en los pleitos ligados a las deudas soberanas llevados ante los tribunales británicos.

La avidez del CIADI

Los tenedores de obligaciones argentinas en default también encontraron entre los árbitros del CIADI un oído atento. En agosto de 2011, el tribunal de arbitraje se declaró competente en un diferendo que oponía Argentina a cerca de 60.000 inversores italianos. Éstos denunciaban que la cesación de pago constituía una violación del tratado bilateral de inversiones (TBI) firmado entre Italia y Argentina. Esta decisión del tribunal fue ampliamente cuestionada, ya que el artículo 8 del TBI indica que los inversores deben, en primer lugar, comenzar sus demandas ante la jurisdicción nacional y no pueden dirigirse al CIADI hasta pasar los 18 meses de la demanda inicial. Ahora bien, esos inversores italianos no habían comenzado una demanda ante los tribunales argentinos, antes de dirigirse al CIADI. Uno de los tres árbitros, George Abi-Saab, emitió, por otro lado, una opinión disidente sobre esa decisión. En principio, este árbitro indica que los títulos no son inversiones protegidas en el sentido que le da el TBI, ya que no tienen ningún lazo territorial con Argentina. Además, según Abi-Saab, el consentimiento de Argentina para el arbitraje del CIADI no se extiende a las acciones colectivas como éstas; por otra parte, el tribunal se auto concedió un poder legislativo al modificar sustancialmente las reglas de los procedimientos para adaptarlos a esta acción colectiva. (8)

Sin conocer la salida de este procedimiento, se puede decir que esta decisión suena como una advertencia contra las decisiones unilaterales de los países que querrían suspender el pago de sus bonos y que consintieron el arbitraje del CIADI a través de tratados bilaterales.

Conviene recordar los numerosos ataques que sufre Argentina en el CIADI. Es el país con mayor frecuencia cuestionado en este organismo, con 49 acciones que se intentaron en su contra. Aunque, en muchos casos, Argentina trató de anular o rechazó la aplicación de esas decisiones, no siguió los pasos de Bolivia, Ecuador y Venezuela que se fueron de una institución eminentemente parcial y favorable a los intereses de las transnacionales. (9) Sin embargo, es una decisión indispensable para la recuperación de su soberanía nacional.

Argentina como el coco

Además de las presiones ejercidas directamente sobre los gobiernos y las tentativas de intimidación que constituyen todas las acciones intentadas contra Argentina ante diferentes instancias, el caso argentino también es objeto de una amplia y difusa campaña mediática. Su objetivo es mostrar que el default argentino de cerca de 100.000 millones de dólares de deuda externa ha sido catastrófico para el país, y otros países, como Grecia, estarían muy mal inspirados en demostrar semejante firmeza. Esta campaña es tan feroz (10) y necesaria porque todo parece indicar que Argentina tenía razón. Ese default significó para el país una inmensa bocanada de oxígeno financiero: los recursos que no fueron transferidos a los acreedores externos pudieron dedicarse a gastos socialmente útiles. Lejos del caos prometido por las Casandra de los medios financieros, el país pudo recuperarse de una crisis dramática y mejorar sustancialmente el nivel de vida de la población, que había sufrido un rápido empobrecimiento y una precarización galopante. Por otro lado, la ruptura con el FMI (11) y la firmeza frente a los acreedores del Club de París han permitido poner fin al chantaje que habitualmente ejercen y a su ingerencia en la gestión del país. Finalmente, Argentina no ha sido desterrada del conjunto de naciones. Lo cierto es que todavía no puede pedir dinero en los mercados financieros, pero ¿es acaso una mala noticia? Tampoco fue apartada del círculo muy cerrado de los autoproclamados líderes mundiales (G20). Seguramente, nos podrían contestar que eso ha sido posible en una economía como la de Argentina, pero quizás no sería posible en pequeños países como Grecia o Portugal. A lo que le podríamos responder que la sumisión a las coerciones de los acreedores en esos países produce resultados tan terribles que realmente es difícil pensar que un default pudiera resultar más desastroso.

CADTM: Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo

Traducido por Raúl Quiroz y Griselda Piñero

Notas:
1) Se trata de una derogación del principio de nación más favorecida, vigente en la OMC, que obliga a sus miembros a tratar de la misma manera a todos los países.
2) Las empresas en cuestión son Azurix Corporation y CMS. Véase la explicación del representante del comercio, Ron Kirk, http://www.ustr.gov/about-us/press-office/press-releases/2012/march/us-trade-representative-ron-kirk-comments-presidenti
3) Carta del embajador Chiaradia al secretario de Estado del Tesoro, Timothy Geithner, del 25 de agosto de 2011, http://www.embassyofargentina.us/v2011/files/110825culbersonusargentinabit.pdf
4) Véase Alan Wheatley, «Vultures swoop on Argentina», 29 de febrero de 2012, http://blogs.reuters.com/macroscope/2012/02/29/vultures-swoop-on-argentina/
5) Para más información sobre estos dos canjes, léase especialmente el artículo de Eduardo Lucita «Otra vez la deuda argentina, 4 de julio de 2008, http://www.cadtm.org/Otra-vez-la-deuda-argentina y Claudio Katz et al. «Consideraciones sobre el canje y sus implicancias. Les banqueros festejan. Elpaís se endeuda ¿Se ha vuelto progresista pagar la deuda?», 11 de abril de 2010, http://www.cadtm.org/Los-banqueros-festejan-El-pais-se
6) Las leyes de inmunidad soberana en Estados Unidos protegen los haberes de los bancos centrales de terceros países, ya sean independientes o no de sus Estados. Véase « US Judge criticizes Argentine ’continued intransigence’ in refusing to honour lawful debts », 29 de marzo de 2012, http://en.mercopress.com/2012/03/30/us-judge-criticizes-argentine-continued-intransigence-in-refusing-to-honour-lawful-debts
7) Léase Philippa Charles « Devil in the details for sovereign debt bonds », The Financial Times, 7 de agosto de 2011, http://www.ft.com/intl/cms/s/0/14224f76-bc42-11e0-80e0-00144feabdc0.html#axzz1qywfi8a8
8) Andrew Newcombe, « Mass claims and the distinction between jurisdiction and admissibility (Part II), 16 de diciembre de 2011, http://kluwerarbitrationblog.com/blog/2011/12/16/mass-claims-and-the-distinction-between-jurisdiction-and-admissibility-part-ii/
9) Para más información sobre el tema, véase Cécile Lamarque, «Et de trois: après la Bolivie et l’Équateur, le Venezuela quitte le CIRDI!», 24 de febrero de 2012, http://www.cadtm.org/Et-de-trois-apres-la-Bolivie-et-l y Stéphanie Jacquemont y Yolaine Lhoist «La Bolivie porte une estocade à la Banque mondiale», 29 de octubre de 2007, http://www.cadtm.org/La-Bolivie-porte-une-estocade-a-la
10) Véase, por ejemplo, una publicidad publicada en el Wall Street Journal por la ATFA http://atfa.org/files/ATFA_MembrshpWSJ_8revFINAL.pdf
11) Desgraciadamente al precio de haber reembolsado anticipadamente su deuda con la institución.

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Sobre el 1º de mayo de 2012

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Cada celebración del día internacional de los trabajadores nos da la oportunidad de discutir sobre el papel de los proletarios en la sociedad contemporánea: el capitalismo en crisis.

No resulta una novedad si destacamos en la coyuntura la ofensiva del capital sobre el trabajo en nuestro tiempo, el que consignamos en las últimas cuatro décadas. Hace tiempo se inició el desarme histórico de las conquistas logradas en memorables luchas del movimiento de trabajadores. Ese desarme histórico se inició en Sudamérica, con el golpe de Estado en Chile y sus émulos en los países vecinos. Fue una iniciativa de desorganización de los trabajadores para facilitar el camino de transformación hacia la iniciativa privada y el neoliberalismo.

El trayecto iniciado en Santiago y continuado en el Cono Sur de América se proyectó a Londres y a Washington para recalar en el primer mundo a caballo del paso de la década del 70´ a la del 80´, y desde entonces generalizarse en el mundo hasta la presente crisis mundial del capitalismo.

En este trayecto son cuantiosas las pérdidas de derechos de los trabajadores en todo el mundo, especialmente de sus ingresos, agudizando el fenómeno de la explotación, recreando la esencia del funcionamiento capitalista. La relación salarial capitalista se extiende en todo el mundo, universalizando el régimen de explotación. El capital, en la era de la transnacionalización subordina a la población trabajadora del mundo a vender, en condiciones cada vez más miserable, su fuerza de trabajo. Es cierto que en esta década, en la región latinoamericana se verifican mejorías relativas en los indicadores sociales, sea por salario o empleo, aunque sin recuperar la media lograda hacia los años 70.

La mejora relativa de este tiempo es contra el peor momento de la crisis emergente en el cambio del siglo XX al XXI. La CEPAL informa que a fines del 2010 existen 177 millones de pobres en América Latina y el Caribe (el 30,4% de la población), de los cuales, 70 millones son indigentes (el 12,8% del total de habitantes). (1) La cifra era mayor en el 2002, con 225 millones de pobres (43,9% de la población) y 99 millones de indigentes (19,3% de los habitantes).

Es cierto que hubo una merma de la pobreza en la región latinoamericana derivada del gran crecimiento desde 2003, pero sobre la base del mantenimiento de una importante brecha entre los sectores de mayores ingresos y los sectores sociales empobrecidos. Además, ese crecimiento generó deformaciones en la estructura productiva y ocupacional, que como señala la titular de CEPAL Alicia Bárcena al destacar que “…estos logros están siendo amenazados por las enormes brechas que presenta la estructura productiva de la región, y por los mercados laborales que generan empleos de baja productividad, sin protección social".

La ofensiva del capital sobre el trabajo es un fenómeno estructural que lleva cuatro décadas y que empieza a tener límites en la múltiples indignaciones construidas en la década, sean los movimientos de piqueteros, fábricas recuperadas y trabajadores en búsqueda de nueva organicidad (CTA) hacia la crisis del 2001; el movimiento indígena en la zona andina; los estudiantes chilenos y colombianos en el último año y una multiplicidad de protestas que definen en el ciclo de crisis un oponente al proyecto liberalizador de las clases dominantes.

Los trabajadores en la Argentina

Hablar de los trabajadores en la Argentina remite a un universo de 17 millones de personas que componen la población económicamente activa (PEA), o en edad de trabajar, entre los que se cuentan, según el INDEC, más 1.216.000 desocupados (7%) y unos 15.762.000 (93%) ocupados.

La PEA incluye a los trabajadores y a los patrones, y excluye a los estudiantes y las amas de casa, lo cual constituye una limitación, pues existen mujeres desocupadas que reproducen la conducta impuesta de las tareas del hogar disminuyendo el impacto del desempleo. Algo similar ocurre con los estudiantes, cuya situación disimula el carácter de desempleado o posterga el ingreso de los jóvenes al mercado de trabajo, induciendo una lectura inadecuada de los niveles reales de desempleo.

En el cuadro puede verse que según sea el empleador, existen 2.649.000 trabajadores del sector público (nacional, provincial y municipal) y casi 13 millones en el sector privado.

Los trabajadores asalariados son 9.243.000; entre los cuales, se destacan 5.257.000 (57%) trabajadores registrados y 2.866.000 (31%) no registrados.

Situación de la PEA en Argentina 2011
PEA 16.978.000 100%
Desocupados 1.216.000 7%
Ocupados 15.762.000 93%
Planes de empleo 131.000 1%
Estatales 2.649.000 17%
Privados 12.983.000 83%
Patrón y trabajadores familiares sin remuneración 861.000 7%
Trabajadores x cuenta propia 2.857.000 22%
Asalariados 9.243.000 71%
Registrados 5.257.000 57%
No registrados 2.866.000 31%
Servicio doméstico 1.120.000 12%

En los datos mencionados sobresale el desempleo (7%) y los trabajadores no registrados (31%), porque hay que retroceder mucho en la historia para encontrar esos registros de desempleo y precariedad.

En los 70´ el desempleo oscila entre el 3 y el 5%; en los 80´ entre 4 y 8%; y en los 90´ entre el 7 y el 11% en la primera mitad, y luego pasa a los picos del 18% en 1995 y 21,5% en 2002.

El saldo, luego de cuatro décadas de ofensiva del capital constituye una brutal transferencia de recursos desde los salarios a las ganancias, ya que la distribución de la renta muestra, que recién en 2011, la participación del salario alcanza a los valores de 1999, previo a la gran pérdida de ingresos que supuso para los trabajadores los últimos años de la convertibilidad, durante la recesión entre 1998 y 2002, y el proceso de devaluación del 2002, agravado con la emergencia de la inflación desde el 2006.

El balance de la última década (2002-2011) incluye para los trabajadores la contradicción de la expansión del empleo a tasas no conocidas en la historia económica de la Argentina, pero con salarios bajos y precariedad laboral, que en contrapartida significó asegurar grandes ganancias derivadas de la reactivación de la economía Argentina. La mejora salarial ocurrida en la Argentina se opera desde el 2002, pero aún no alcanza los valores relativos del 2001, y bastante más lejos del mejor momento previo a la recesión entre 1998 y 2002. Si la base de cálculo del INDEC remite a valores de 1993, el índice salarial marca 88,6 para 1994, y baja hasta 77,4 en el 2001, siendo de 72,88 en el 2011. (2)

Más allá de contar trabajadores y sus niveles de ingreso, o situación laboral, conviene considerar las condiciones de su organicidad. La ofensiva contra los trabajadores supuso su desorganización social, sindical y política. El ataque contra los trabajadores no fue solo en la represión, o en la expropiación del ingreso y en la mayor explotación, sino en deterioro de su capacidad de respuesta sindical, social y política. El resultado es la pérdida en términos de democracia económica, política y social. Recuperar la capacidad de organización de los trabajadores es una cuestión democrática, necesaria e imprescindible para pensar en un pasaje de la larga resistencia contra la ofensiva del capital a una contraofensiva de los trabajadores. La recuperación de la economía recreó las condiciones de la negociación salarial, no así de las condiciones de trabajo, pero solo para el tercio de trabajadores sindicalizados.

El modelo sindical en discusión

Resulta interesante comprobar que en la última década, el movimiento de trabajadores en la Argentina contiene colectivos sindicalizados y otros en similar cantidad agrupados en organizaciones sectoriales ó territoriales, dando cuenta de un fenómeno global de extensión de la masa de los trabajadores por fuera de la relación laboral y por ende de la sindicalización. Hay que destacar que en los 90´ surgió en la Argentina la CTA, para intentar expresar ese fenómeno y constituir un nuevo modelo sindical, superador de la contención corporativa y burocrática persistente en el sindicalismo tradicional en las diferentes variantes de la CGT. La CTA contiene en su seno a trabajadores ocupados o no, sindicalizados o no, incluyendo afiliaciones individuales, solo por su carácter de trabajadores.

La ruptura de la CTA en el 2010 desafía al nuevo modelo sindical a expresar la necesidad histórica y contemporánea del movimiento de trabajadores en la Argentina. Claro que es una situación que se procesa en la disputa mundial por hacer emerger una nueva representación política y social de los trabajadores, tal como se intenta en el Encuentro Sindical Nuestra América, que se apresta a desarrollar su próximo cónclave anual entre el 21 y 23 de mayo próximo en la ciudad de México (3). Es curioso como el viejo modelo reflota ante situaciones críticas. Días pasados y a propósito de la expropiación de YPF, la Central Sindical española, Comisiones Obreras (CCOO) se pronunció a favor de la empresa, de los accionistas y la “seguridad jurídica” de los inversores, todo en defensa corporativa de los trabajadores españoles de la transnacional REPSOL (4). Es una actitud “nacionalista” en tiempos de transnacionalización. Claro que sobraron los ejemplos en contra desde la misma España, tal el caso de la CIGa de Galicia (5), o LAB del país Vasco (6), por solo considerar pronunciamientos hispanos, los que asociaron a múltiples solidaridades de los pueblos de Europa y del mundo. No es distinto a la solidaridad del sindicalismo europeo (tradicional) con los bombardeos sobre Libia, o las solidaridades “humanitarias” ante variadas invasiones imperialistas sobre soberanos países. También existe sindicalismo alternativo en el continente europeo.

Es que la cuestión del modelo sindical define el presente y el futuro del movimiento de trabajadores. En este 1º de mayo conviene discutir el tema, ya que algunas organizaciones sindicales y sus dirigentes privilegian la defensa de sus intereses nacionales y sindicales por encima de los de la clase de trabajadores, mayoritariamente no sindicalizados, informales y precarios en las condiciones en que se desarrolla el mercado de trabajo en la actualidad.

Defender los intereses de los trabajadores en 2012 supone recuperar la consigna del Manifiesto Comunista de 1848: ¡proletarios del mundo, uníos! Pero ahora, sin la restricción territorial que suponía un mundo “europeo” a mediados del Siglo XIX. La transnacionalización de la economía impone la tendencia a la universalización de la relación de explotación y la subsunción real del trabajo en el capital, como señala Marx; una subordinación que involucra crecientemente a la naturaleza y a la sociedad en su conjunto.

Un problema de nuestro tiempo es la limitación “nacionalista” de las reivindicaciones de los trabajadores, que subordina los intereses de los trabajadores a la dominación “burguesa nacional” (crecientemente trasnacionalizada).

Muy distinto resulta la confrontación con el imperialismo desde posiciones nacionales (populares), las que se asumen articuladamente con las luchas de los trabajadores en todos los territorios, sin mediaciones de los Estados capitalistas y sus compromisos con las clases dominantes locales y globales. El comentario es pertinente ante la situación de crisis mundial del capitalismo, ya que no hay Nación que pueda quedar al margen de la crisis y de la ofensiva del capital para superarla.

Los trabajadores estamos desafiados a luchar nacionalmente contra las manifestaciones de la ofensiva del capital en cada uno de nuestros países, pero no se puede hacer al margen de una lucha global contra el régimen del capital.

Como en el Manifiesto, 164 años después se requiere elaborar un programa de transformaciones socioeconómicas que parta de la lucha por la reducción de la jornada de trabajo sin afectar ingresos y que renueve las condiciones de una acumulación de poder de los trabajadores para luchar contra la explotación del hombre por el hombre.

Del mismo modo que en los comienzos de su constitución como sujetos por la emancipación, hoy, los trabajadores debemos recuperar capacidad organización y lucha para la transformación de la sociedad, en tanto problema social, económico, político y cultural. La emancipación de los trabajadores es la búsqueda de la liberación del conjunto de la sociedad.

¡Ante la crisis capitalista, alentemos las búsquedas de la unidad de los trabajadores por la emancipación social!

Julio C. Gambina es Doctor en Ciencias Sociales, UBA. Profesor de Economía Política en la UN de Rosario y profesor invitado en posgrados de varias Universidades públicas de Argentina y nuestramérica. Presidente de la FISYP e integrante del Comité Directivo de Clacso.

Notas:
1) Informe de la CEPAL sobre la evolución de la pobreza en América Latina.
2) Los datos son resultados de informes sindicales preparados por el equipo de investigación de empleo y salarios de la FISYP, coordinado por Germán Pinazo.
3) Convocatoria al 5º Encuentro Sindical Nuestra América. En: http://encuentrosindical.org/?p=4673 (consultado el 1/5/12)
4) “La Confederación Sindical de CCOO y su federación sectorial FITEQA, tras conocer la decisión del Gobierno argentino de nacionalizar YPF, ha expresado su desacuerdo y rechazo a una medida que causará graves perjuicios a los accionistas, sobre todo a los pequeños accionistas, a los trabajadores y a la economía española, en un momento especialmente delicado por la situación de crisis y recesión por la que atraviesa, y por la presión de los mercados financieros y especulativos. CCOO advierte que la decisión puede debilitar la estructura industrial de la empresa YPF y deteriorar las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras de REPSOL.” En: http://www.ccoo.es/csccoo/menu.do?Informacion:Noticias:342969 (consultada el 1/5/12)
5) “Non se trata só que sexa nacionalizada, a Dirección de Repsol debería pedir desculpas públicas e debería indemnizar ás poboacións afectadas polas súas políticas en América Latina.” Clodomiro Montero M. Secretario nacional da Federación da Banca. En: http://www.galizacig.com/avantar/opinion/18-4-2012/rajoy-repsol-duas-varas-de-medir (consultada el 1/5/12)
6) “A través de este comunicado, el sindicato LAB desea manifestar su solidaridad con el pueblo argentino y nuestro apoyo a su legítima aspiración por recuperar la soberanía sobre los recursos energéticos. Al mismo tiempo, denunciamos la intervención neocolonial del gobierno español que, empleando un tono belicista intolerable, pretende intimidar y coaccionar al gobierno y, sobre todo, al Pueblo argentino para que desista de su razonable intento por recuperar el control de la petrolera YPF. Este proyecto, sin duda, le otorgaría al pueblo argentino mayores beneficios de los que actualmente obtiene de la presencia de esta multinacional.” Comunicado de LAB Nazioartea, remitido al autor.

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1º de Mayo

Salvador Agliano (ACTA)

"Honorable juez, mi defensa es su propia acusación, mis pretendidos crímenes son su historia. Puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia”.

Estas fueron las palabras que a modo de alegato pronunció Hessois August Spies, inmigrante alemán, periodista y militante anarquista de solo 31 años, el 4 de mayo de 1886 antes de ser ejecutado junto a otros siete militantes tras un juicio impregnado de parcialidad, que puso un dramático final a la históricamente denominada Revuelta de del Haymarket Square (Chicago) que se había iniciado el 1º de mayo anterior en reclamo de mejores condiciones laborales como ser -entre otras- la jornada de ocho horas.

A partir del año 1889 durante el congreso de la II Internacional Socialista se conmemora en todo el mundo el 1º de Mayo, el Día de la Solidaridad Laboral en homenaje a los Mártires de Chicago, más conocido como El Día del Trabajador.

Paradójicamente en el Reino Unido, en el Principado de Andorra y especialmente en EEUU no se conmemora esta fecha tan cara a los trabajadores y trabajadoras del mundo.

Los argentinos luchamos por nuestras reivindicaciones laborales impregnados por el espíritu inquebrantable que nos legaron nuestros ancestros inmigrares, acompañados por la impronta popular de Alfredo Palacios, Hipólito Yrigoyen, Juan D. Perón y la inmortal Evita.

Pero también con sangre de nuestros trabajadores se escribió la historia de las conquistas laborales en nuestro país y quedarán para siempre en nuestra memoria, Agustín Tosco, Atilio López, Isauro y Arturo Arancibia, Atilio Santillán, Maximiliano Kosteki, Darío Santillán, Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra.

En este contexto no se entiende como un Gobierno que dice identificarse con la clase trabajadora no propicie la libertad y la democracia sindical por la que venimos reclamando desde la CTA junto a más de 2000 organizaciones de trabajadores y trabajadoras.

Resulta inconcebible que el Poder Ejecutivo haya propiciado la sanción y promulgación -entre gallos y media noche- de denominada Ley Antiterrorista, cuyo principal objetivo es reprimir la protesta social.

Como trabajador y dirigente sindical, quiero rendir mi humilde homenaje a todos los trabajadores y trabajadoras de la Argentina, exhortándolos a seguir en la lucha unidos - pero no amontonados - por una Argentina para todos, donde el trabajo digno sea un verdadero derecho y no la resultante espuria de la dádiva punterista, la precarización o el trabajo esclavo no registrado y fundamentalmente, para concientizar al pueblo con nuestra principal consigna: El hambre es un crimen.

Salvador Agliano es Secretario General de la CTA Tucumán.

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La conmemoración del 1° de Mayo en la Argentina

Irina Santesteban (LA ARENA)
A pesar que fue en Estados Unidos donde sucedieron los hechos que dieron origen al 1° de Mayo, en ese país no se conmemora esa fecha como el Día de los Trabajadores.

En la Argentina, el 1° de Mayo se conmemoró por primera vez en 1890, organizado por la organización Verein Vorwarts (Unión Adelante), que había concurrido al Congreso de la Segunda Internacional a través de los delegados Wilhelm Liebknecht (alemán) y Alejo Payret (francés exiliado que había actuado en la revolución parisina de 1848 y luego se refugió en Buenos Aires). En Latinoamérica, fue Cuba el otro país donde se conmemoró el Día de los Trabajadores en 1890.

Bases

Ese 1° de Mayo sirvió para sentar las bases para formar una Federación de Obreros en Argentina y programar la edición de un periódico que tendría por objetivo defender los intereses de clase de los trabajadores. Esa publicación salió a la calle el 18 de diciembre de 1890 y se llamó "El Obrero".

La actividad fue programada por socialistas y anarquistas, que tenían sus diferencias pero que se unieron para la organización del primer acto en la Argentina para conmemorar el 1° de Mayo y rendir homenaje a los mártires de Chicago. El lugar elegido para el mitín fue el Prado Español, ubicado sobre lo que hoy es la Avenida Quintana, entre Ayacucho y Junín, en el barrio porteño de La Recoleta. El día antes del acto, grupos de obreros salieron a pegar carteles callejeros para publicitar el acto, siendo tres activistas detenidos por la policía. En las fábricas y otros centros laborales, los patrones amenazaban a sus trabajadores con despedirlos si asistían al acto.

Ideas libertarias

A pesar del día lluvioso, el acto se hizo y concurrieron entre 1.500 y 1.800 personas. Hubo 15 oradores, que hablaron a los trabajadores en español, italiano, francés y alemán, lenguas de origen de la mayoría de los obreros de aquellos años en la Argentina, y que traían desde Europa las ideas socialistas y libertarias.

Un mes después de ese acto, en junio de 1890, el Comité Internacional Obrero presentó un petitorio en la Cámara de Diputados planteando la limitación de la jornada de trabajo a un máximo de ocho horas para los adultos, la prohibición del trabajo de los niños menores de 14 años y la reducción de la jornada a seis horas de los menores de entre 14 y 18 años, así como la abolición del trabajo nocturno, el descanso interrumpido de 36 horas por lo menos cada semana y la prohibición del trabajo a destajo y por subasta.

Unión obrera

El 4 de enero de 1891 quedó constituida la Federación de Trabajadores de la República Argentina, que se proponía "la unión de los obreros de esta región para defender sus intereses morales y materiales, y practicar la solidaridad con los hermanos de todas las regiones en lucha contra el capital y sus monopolizadores".

En 1925, bajo la presidencia radical de Marcelo T. de Alvear, el 1° de Mayo fue declarado feriado nacional en la Argentina. En 1954, la Iglesia Católica lo instituyó como festividad de San José Obrero.

Desde entonces, el 1° de Mayo ha sido la oportunidad de los distintos sectores que reivindican los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, para manifestarse en procura de la concreción de esos derechos.

Contexto

En el contexto mundial de una crisis económica y política que lleva ya varios años, desde 2008 para ser más exactos, en Europa los trabajadores protestan contra las consecuencias de esa crisis, que se viene descargando sobre las espaldas del pueblo, que lo está pagando con ajuste, desempleo y represión como se advierte en Grecia, España, Italia, Reino Unido, etc.

En Argentina, los sectores que apoyan al gobierno de Cristina Fernández, realizaron un acto en la Ciudad de Buenos Aires, en el estadio de Vélez el pasado viernes 27 de abril. La fecha, si bien cercana al 1° de Mayo y viernes anterior al feriado largo, tenía también una significación especial, porque fue un 27 de abril de 1979, cuando la CGT del sector de "los 25" impulsaba la primera huelga general contra la dictadura militar.

En el acto, donde se calcula que hubo entre ochenta y cien mil personas, la única oradora, la presidenta, se dirigió a los jóvenes militantes, a los que están en las facultades, en los colegios, en el territorio, pero, grave omisión, no hizo referencia a los trabajadores, a quienes todos los días dejan su esfuerzo, generalmente a cambio de un insuficiente salario, en fábricas, hospitales, escuelas, oficinas, centros de trabajo, etc. El periodista Horacio Verbitsky, que se ubica como un defensor del gobierno, criticó este "furcio" presidencial como "imperdonable olvido".

¿Fue casual? ¿O forma parte de la disputa que tiene el gobierno kirchnerista con el dirigente de la CGT, Hugo Moyano? Si así fuera, pareciera que Cristina ha renunciado a dirigirse a los trabajadores más allá de la conducción que ostente hoy la central obrera, que fue uno de los pilares más importantes en el apoyo a su gobierno y al de su antecesor, el de su esposo Néstor Kirchner.

Importancia actual

En la jornada de ayer, hubo diversos actos convocados para conmemorar el Día de los Trabajadores, principalmente desde los partidos de izquierda, y eso evidencia que en estos últimos años, a la luz de la recuperación parcial del poder negociador de los sindicatos, así como de la todavía lenta creación de nuevos empleos, el 1° de Mayo hoy adquiere una importancia mayor que en años anteriores.

La expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF a Repsol, por parte del Estado argentino, ha redoblado el entusiasmo de quienes se opusieron hace dos décadas al proceso privatizador que terminó con el desguace y la entrega del patrimonio nacional, que tanto esfuerzo le costó a generaciones enteras de argentinos.

Mal que le pese a la presidenta, las reivindicaciones que levanta el hoy caído en desgracia jefe de la CGT, son las que siente la gran mayoría de los trabajadores. La eliminación del impuesto a las Ganancias, la universalización de las asignaciones familiares, el reparto de una décima parte de las ganancias de las empresas, y la defensa de las obras sociales sindicales, son banderas que son muy difíciles de contradecir.

Topes

El monto no imponible del Impuesto a las Ganancias sin actualizar, es uno de los principales reclamos de amplios sectores de trabajadores, que tributan como "ganancia", por un ingreso un poco más alto que el de subsistencia o canasta familiar.

Lo mismo con el tope para las asignaciones familiares, que lleva a que una gran parte de los empleados no perciban esta verdadera ayuda para la economía familiar. Su sectorización y límite para su cobro, fue uno de los más grandes ataques que propinó el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo. Que el gobierno kirchnerista no haya cambiado la forma de calcular esa asignación, así como tampoco modifique las escalas para el impuesto a las Ganancias implementadas en su momento por José Luis Machinea, es uno de los mayores reclamos que los trabajadores hacen a este gobierno, al que en su mayoría votaron.

Frente al apartamiento de Hugo Moyano del círculo presidencial, la CTA del sector que encabeza el dirigente docente Hugo Yasky, pareciera querer tomar el puesto que la CGT tuviera durante varios años. Pero sus bases no son tan verticalistas, y el gremio docente fue uno de los que protagonizó diversos paros a principios de año, por no acceder el gobierno a un salario docente de 3.000 pesos, una negativa bastante inentendible para una presidenta que dice defender los ingresos de los trabajadores.

Confianza

La nacionalización de YPF ha generado nuevas expectativas en el gobierno de Cristina Fernández, y es de esperar que no sólo sirva para que los argentinos accedamos a un combustible más barato, sino también a la recuperación del empleo, que se perdiera con el proceso privatizador hace 20 años. Que la nafta Podium de YPF cueste 6,60 pesos, frente a los 7,30 pesos y más que cuesta su equivalente en las otras empresas, es un avance. Pero recuperar los más de 50.000 puestos de trabajo perdidos en todo el país en esa empresa, que dio origen a los primeros piquetes de desocupados en Tartagal y General Mosconi, Cutral-Co y Plaza Huincul, con mártires como Aníbal Verón y Teresa Rodríguez, respectivamente, sería la gran medida que puede hacer recuperar al gobierno la confianza de los trabajadores.

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La licencia por maternidad y la precariedad laboral

Ester Kandel (especial para ARGENPRESS.info)

La división sexual del trabajo y la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres. La precariedad laboral, ayer y hoy.

El despido de una trabajadora de una editorial de esta ciudad por estar embarazada, nos alerta sobre la discriminación laboral a las mujeres. La inseguridad laboral producto del sistema de contratación es una contribución a la precariedad a los que son sometidos una proporción considerada de la fuerza de trabajo.

Este 1º de mayo, nos remite a las consignas de aquel histórico 1890 cuando se planteaba igual salario por igual trabajo. Fue el inicio de la lucha por lograr la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres en nuestro país.

El desarrollo del sistema capitalista en Argentina seguía las pautas de los países más avanzados, al incorporarse al mundo, lo hacía con las concepciones que regían en ellos.

La economía política concebía las relaciones laborales de las mujeres teniendo en cuenta distintos aspectos:

• la segregación sexual

• el salario

• la clasificación sexual de los empleos: las prácticas de los empleadores

• categorías y jerarquías

• legislación protectoria

• la prohibición del trabajo nocturno

En la publicación de la Federación Obrera Argentina (FOA) El obrero N° 14, del 28/3/1891 se señalaba:

Con la grande industria se ha generalizado el trabajo de las mujeres en las fábricas y en los talleres, junto con el trabajo de los niños, porque en cantidad y calidad iguales, el trabajo de la mujer está menos retribuido que el hombre. El desarrollo de la industria mecánica ha ensanchado la esfera estrecha en que la mujer estaba confinada, la ha liberado de las antiguas funciones domésticas, y al suprimir el esfuerzo muscular, la ha hecho apta para las faenas industriales, la arrancó del hogar doméstico y la arrojó en la fábrica, poniéndola al nivel del hombre ante la producción, pero sin permitir que escape de la dependencia masculina, ni admitiendo su emancipación como obrera para igualarse socialmente con el hombre y para ser dueña de sí misma.

Esta situación, del trabajo en la industria, planteó temas y problemas nuevos. Podemos afirmar que la lucha por la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres, en el ámbito laboral, la encontramos desde los inicios de la organización del movimiento obrero, propugnando entre otras reivindicaciones, la igualdad salarial y el acortamiento de la jornada de trabajo. Las condiciones de trabajo, las largas jornadas agotadoras, afectaban la salud y en algunos casos destruía los cuerpos de varones y mujeres, de ahí que las sucesivas propuestas legislativas apuntaban a revertir las condiciones en que se vendía la fuerza de trabajo.

En nuestro libro sobre la Ley de trabajo de mujeres y menores que en 2007 cumplió un siglo, declaramos:

Desde una mirada que abarque las relaciones de clase y de género, podemos decir que la problematización del trabajo asalariado femenino, comenzó en los inicios del siglo XX, vinculado a la construcción de un ideal maternal, así como los debates sobre el tipo de educación que debían recibir las mujeres, se iniciaron en el siglo XIX.

¿Cuáles eran los hechos objetivos?

Como lo señala José Panettieri (1984) “la explotación del trabajo de mujeres y menores se puso de manifiesto con el surgimiento de las primeras fábricas en el país en los últimos años del siglo pasado.” Lo observable era la doble jornada laboral de la mujer, 14 a 16 horas en talleres y fábricas y el resto en su hogar.

Es interesante conocer la evolución que marca el historiador inglés E. Hobsbwam al diferenciar la protoindustrialización (1) de la industrialización posterior, pues la transformación económica -no necesariamente para mejor- fue el crecimiento de la industria doméstica para la venta de productos en mercados más amplios.

En la medida en que esa actividad siguió desarrollándose en un escenario que combinaba el hogar y la producción externa, no modificó la posición de la mujer, aunque algunas formas de manufactura doméstica eran específicamente femeninas (por ejemplo, la fabricación de cordones o el trenzado de la paja) y por lo tanto otorgaba a la mujer rural la ventaja, relativamente rara, de poseer un medio para ganar algo de dinero con independencia del hombre. No obstante, lo que provocó, por encima de todo, el desarrollo de la industria doméstica fue cierta erosión de las diferencias convencionales entre el trabajo del hombre y la mujer y, sobre todo, la transformación de la estructura y la estrategia familiar. (…)Los mecanismos complejos y tradicionales para mantener un equilibrio durante la siguiente generación entre la población y los medios de producción de los que dependían, controlando la edad y la elección de los cónyuges, el tamaño de la familia y la herencia.

Esta industria en las postrimerías del siglo XIX estaba en retroceso frente a la manufactura en gran escala y el mismo autor trata de caracterizar lo nuevo de esta forma:

La segunda y gran consecuencia de la industrialización sobre la situación de la mujer fue mucho más drástica: separó el hogar del puesto de trabajo. Con ello excluyó en gran medida a la mujer de la economía reconocida públicamente -aquella en la que los individuos recibían un salario - y complicó su tradicional inferioridad al hombre mediante una nueva dependencia económica. (…)El objetivo básico del sustentador principal de la familia debía ser conseguir los ingresos suficientes como para mantener a cuantos de él dependían (…)

Los ingresos de los otros miembros de la familia eran considerados suplementarios y ello reforzaba la convicción tradicional de que el trabajo de la mujer (y por supuesto de los hijos) era inferior y mal pagado.

Sobre la situación de la mujer el historiador afirma que “es poco lo que puede decirse sobre ellas que no pudiera haberse afirmado en la época de Confucio, Mahoma o el Antiguo Testamento. La mujer no estaba fuera de la historia, pero ciertamente estaba fuera de la historia de la sociedad del siglo XIX”.

Los permisos por maternidad

En el transcurso del siglo XIX, Estados Unidos y los estados del Occidente europeo intervinieron cada vez más para regular las prácticas de empleo de los empresarios fabriles. Los legisladores respondieron a la presión de diversos distritos electorales, que, por diferentes razones (y a veces antitéticas), procuraban reformar las condiciones de trabajo. La mayor atención se concentró en las mujeres y los niños. Aunque ambos grupos habían trabajado durante larguísimas jornadas en el pasado, la preocupación por su explotación parece haber guardado relación con el surgimiento fabril. Las mujeres no eran ciudadanas y no tenían acceso directo al poder político, se los consideraba vulnerables y dependientes y, en consecuencia, con necesidad de protección.

La vulnerabilidad de las mujeres se describía de muchas maneras: su cuerpo era más débil que el de los hombres, y por tanto, no debían trabajar tantas horas; el trabajo “pervertía” los órganos reproductores y afectaba la capacidad de las mujeres para procrear y criar hijos saludables; el empleo las distraía de sus quehaceres domésticos; los empleos nocturnos las exponían al peligro sexual en el taller, así como en el camino hacia y desde el lugar de trabajo; trabajar junto con hombres o bajo supervisión masculina entrañaba la posibilidad de corrupción moral. Para las feministas que sostenían que las mujeres no necesitaban protección ajena, sino acción colectiva por sí mismas, los legisladores, que representaban tanto a los trabajadores como a las trabajadoras, contestaron que, puesto que las mujeres estaban excluidas de la mayoría de los sindicatos y parecían incapaces de crear organizaciones propias, necesitaban de una poderosa fuerza que interviniera en su nombre.

En la conferencia Internacional sobre Legislación Laboral, celebrada en Berlín en 1890 Jules Simón sostuvo que los permisos por maternidad para las trabajadoras debían ordenarse “en nombre del evidente y superior interés de la raza humana”. Era, decía Simón, la protección debida a la “persona cuya salud y seguridad sólo el Estado puede salvaguardar”. Todas estas justificaciones - ya físicas, ya morales, ya prácticas, ya políticas -hicieron de las trabajadoras un grupo especial cuyo trabajo asalariado creaba problemas de diferente tipo que clásicamente asociados a la fuerza de trabajo masculino.

Desde su primera aparición en las diversas leyes fabriles en la Inglaterra de los años treinta y cuarenta del siglo XIX, a través de la organización de conferencias internacionales proyectadas para propagar y coordinar las leyes nacionales en los años noventa, la legislación protectora no se puso en práctica para dar remedio a las condiciones del trabajo industrial en general, sino como una solución específica al problema de la mujer (y del niño) en el trabajo.

Si bien sus impulsores hablaban en términos generales acerca de las mujeres (y los niños), la legislación que se aprobó era muy limitada. Las leyes que reducían la jornada de trabajo femenino y prohibían por completo el trabajo nocturno a las mujeres sólo se aplicaron en general al trabajo fabril y aquellas actividades con predominio masculino. Quedaron completamente excluidas muchas áreas de trabajo, entre ellas la agricultura, el servicio doméstico, los establecimientos minoristas, tiendas familiares y talleres domésticos. Estas áreas constituían en general las principales fuentes de trabajo para las mujeres. En Francia, las tres cuartas partes de las mujeres trabajadoras no estaban cubiertas por la legislación. En Alemania, Francia, Inglaterra, Holanda y Estados Unidos, tras la aprobación de las leyes protectoras, proliferó el trabajo domiciliario de las mujeres.

En nuestro país la retribución por licencia por maternidad, llamada descanso en los primeros documentos, fue lograda en 1924 después de sortear las reiteradas resistencias de la UIA, desde que se inició el debate parlamentario en 1906 con motivo de la presentación por Alfredo Palacios del proyecto de ley sobre el trabajo de las mujeres y los niños.

El retroceso en materia laboral iniciado en la década de 1990 continúa con la desprotección actual, a través de situaciones precarias del 40% de la fuerza de trabajo.

Otra vez las alabanzas a la maternidad quedan desmentidas cuando las mujeres en esa situación son utilizadas como variable de ajuste.

Ester Kandel es Magister de la UBA en Ciencias Sociales del Trabajo.

Nota:
1) Hobsbawm, Eric J. La era del imperio 1875-1914. Crítica (Grijalbo Mondadori, S.A. 1998).

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A dos meses de la tragedia de Once

Juan Pablo Olsson (INFOSUR)

No debemos permitir que la efervescencia provocada por la expropiación del 51% de Repsol- YPF encubra el significado de la tragedia de Once, que el 22 de febrero pasado dejó 51 muertos y más de 700 heridos. Se trata de analizar la lógica de construcción de poder económico y político del kirchnerismo, que tiene en el Grupo Cirigliano uno de los ejemplos más paradigmáticos del crecimiento empresario a costa de subsidios del Estado y corrupción. Al mismo tiempo, este grupo muestra la relación directa entre corrupción y muerte de víctimas inocentes, como consecuencia de la irresponsabilidad y la impunidad de su accionar, favorecido por la complicidad de funcionarios del gobierno.

El fiscal de la causa, Federico Delgado, considera que fueron las condiciones en que se prestaba el servicio las que influyeron en el accidente, en tanto no se tomaron las medidas preventivas y de mantenimiento que debieron tomarse; en consecuencia, al evaluar que existió una “connivencia” entre los funcionarios y la empresa, las mayores imputaciones de la tragedia recaen sobre los organismos del Estado dependientes del Ministerio de Planificación: la Secretaría de Transporte y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) junto a los dueños y ejecutivos de TBA. Otro elemento clave será el resultado de la pericia contable de la empresa, a fin de establecer la forma en que TBA utilizó los subsidios que le ha aportado el Estado: en teoría, esos fondos debieran haberse destinado principalmente al pago de sueldos y al mantenimiento de los trenes. No es esta la única causa del Grupo Cirigliano, ya que se lo ha vinculado con el enriquecimiento ilícito del anterior Secretario de Transportes Ricardo Jaime, escandalosamente absuelto por el inefable juez Oyarbide, lo cual da cuenta de la necesaria complicidad judicial. Pero los subsidios de TBA tampoco han sido la única fuente de su acelerada acumulación de capital y su crecimiento empresario.

El grupo Plaza comenzó en 1959 con un colectivo comprado por Nicola Cirigliano, padre de Mario y Claudio, al poco tiempo de llegar desde Italia. Al cabo de unos años, adquirió las líneas 61 y 62 y en 1975 les cedió la gestión a sus hijos. Desde entonces se iniciaron relaciones con el poder militar; pero el avance decisivo llegó gracias a sus relaciones con Menem: en 1991 la empresa Transporte Automotor Plaza integra el holding COMETRANS, que en 1994 gana la licitación de Trenes de Buenos Aires (TBA) y con las líneas Mitre y Sarmiento concentra el 40% de los trenes de pasajeros metropolitanos. En 1993 instalan dos fábricas: Emprendimientos Ferroviarios S.A (EMFER) -dedicada a la reparación y mantenimiento de carrocería de trenes- y Tecnología Avanzada en Transporte S.A (TATSA) para armado y refacción de vehículos de transporte público de pasajeros; lo cual les permite facturar esos trabajos, aunque no los hayan realizado. Pero la cercanía con el poder se incrementa aún más a partir del 2003, gracias a los aportes que Claudio Cirigliano reúne para la campaña presidencial de Néstor Kirchner. Favorecidos por esas relaciones, van adquiriendo sucesivas líneas de colectivos, hasta llegar a contar con 1.500 unidades de corta, media y larga distancia, que transportan actualmente alrededor de 200 millones de pasajeros por año.

Además de las empresas dedicadas a cría de ganado, inversiones y transacciones inmobiliarias, al llegar la televisión digital terrestre, la íntima vinculación con los gobiernos Kirchner les permitió acceder a nuevos rubros. El holding COMETRANS, que integra mayoritariamente el Grupo Plaza de los hermanos Cirigliano, fue uno de los principales beneficiados por el gobierno nacional, para el armado de los decodificadores que se repartieron en forma gratuita a 1.2 millones de beneficiarios de planes sociales, antes del inicio del Mundial de Fútbol de Sudáfrica.

Siguiendo la misma dinámica, con su empresa Corporate Corp en 2010 proveyeron 250.000 netbooks escolares para el plan Conectar Igualdad. Su relación directa con el Ministro de Planificación Julio De Vido, les permitió además participar en uno de sus últimos grandes negocios: a través Cometrans Qatar, en enero de 2011 se acordó un proyecto para que Argentina importe 8 millones de dólares diarios de gas, junto a la instalación de una planta de regasificación en el sur de nuestro país. De este modo, los Cirigliano suman a sus múltiples actividades, ni más ni menos que el transporte y la manipulación de gas licuado: una actividad considerada de altísimo riesgo, ya que cualquier accidente generado en barcos gasíferos por negligencia o falta de mantenimiento, equivale a la explosión de varias bombas atómicas.

El Grupo Cirigliano es uno de los ejemplos nefastos de esa “burguesía nacional” que el proyecto político del kirchnerismo considera como un protagonista principal del capitalismo serio. En los tiempos K, el proceso de acumulación primitiva y reproducción del capital tiene dos fuentes principales: por un lado, la corrupción, que permite enriquecerse mediante negocios privados con bienes públicos y, por otro, las comisiones y coimas que se cobran a las corporaciones y bancos extranjeros para garantizarles su accionar impune en el país: la Barrick Gold es sólo uno de ellos.

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Breves historias de la intemperie

Silvana Melo (APE)

La brevedad de la vida es la inmensidad de la intemperie. El país separado del país está ahí no más. Pero no se ve. Los niños muertos en la tormenta de abril en Villa 21 todavía están la morgue. Nadie reclama sus huesos picados por el paco. El millón y medio que viajó el fin de semana con puente y feriado gastó mil millones de pesos. Son dos países pero están juntos. Se mixturan, se tocan. Pero no se ven. Se bifurcan y se rozan. Viven en callecitas angostas y polvorientas. Y en calles enrejadas. Mueren de la misma muerte. Y ante el mismo abismo. El mismo país. Con el abrazo roto.

*****

Las campañas contra la tracción a sangre detallan brutalmente: los caballos que arrastran pesados carros se lastiman. Suelen estar flacos, desnutridos. Con las costillas saltando la piel. Se deshidratan. Sufren lesiones óseas irreversibles.

Por Acoyte, cruzando Rivadavia, impulsaba el carro con el pecho y consumía su fuerza en pasos flacos sobre el pavimento. Ya casi sin pulmones. Altísimas torres de cartón y bolsones obesos iban, cómodos, sobre la estructura que lo superaba diez veces en volumen. Tenía menos de treinta años y las costillas saltando de la piel. Los huesos se le quebrantarán como cristales. En no mucho tiempo.

El cartonero de Acoyte no tenía caballo.

*****

Le dieron una tenaza para desclavarlo. Quería ver la muerte en su cara más bestial. Cómo lleva la muerte en su regazo a su cría que se apuró a nacer. Y le dijeron que la arrebató, ahí en el primer aliento. Abrió la tapita de madera y escuchó el gruñido de los clavos. Y un llantito de este mundo que le dijeron que ya era de otro. Su niña estaba apenas viva, todavía en la falda de la muerte. Que se distrajo mirando cunas en un hospital del Chaco. Todavía hoy la miran tras un vidrio. Luchando por quedarse aquí.

Sábado a la noche. Las contracciones y el dolor tajante en la panza la sentaron en la guardia de la maternidad de Catamarca. Nadie llegó a tiempo. El cachorro nació en el baño. Desesperado por salir a una vida que no promete algodones, cayó al piso. Lo ven apenas un ratito por día en la terapia intensiva. Dicen que tiene un traumatismo de cráneo. En realidad, el mundo le advirtió desde el vamos que habrá poco espacio para la piedad.

*****

Vivió durante años en el refugio vecino del puente Victorino de la Plaza. Se despertaba en las mañanas con el ruido ventral de la frontera entre Avellaneda y Barracas. El olor del Riachuelo ya era parte de sus narices. En los últimos tiempos no salía ni para recolectarse un almuerzo. Ya no respondía. Sólo miraba pasar la locura hacia el puente naranja, ida y vuelta, día a día. Tarde a tarde.

Cuando el refugio apareció limpio y su historia entera fue recogida en una bolsa por un camión de Covelia, el mundo lo dio por muerto. Y lo olvidó.

Fue en las primeras heladas de abril.

En Bahía Blanca, el frío bajó del tren antes de tiempo. Y atacó por la espalda.

Jorge Warne tenía 67 años y vivía en un colectivo abandonado. Se murió por la noche, cuando el viento helado cruzaba por las ventanillas.

Mario Olate tenía 65 años y se refugiaba debajo de un tanque de guerra en la plaza Villa Loreto. No combatía por tierras lejanas ni por centímetros de frontera. No lo mató ni un misil ni una granada. Lo venció el frío. El ejército más inapelable para los hijos de la intemperie.

*****

Marcos Gentiletti tenía ocho años. Murió de leucemia, en el mes más invierno del invierno pasado. Murió en Villalda, Santa Fe. El y sus padres vivían respirando agrotóxicos. Les fumigaban la patriecita pequeña de su casa para salvar la soja. En el otoño del mismo invierno, a Juan Estanislao Milesi, de cuatro años, le diagnosticaron la misma leucemia en Mercedes. Habían fumigado sobre su casa.

Ezequiel Ferreyra murió a los siete en Pilar, hace dos años. Trabajaba desde los cuatro manipulando frascos con agroquímicos en un galpón atestado de gallinas de la empresa Nuestra Huella. Toda su familia fue cargada a un camión y traída de Misiones a trabajar entre huevos y plumas y veneno. Los empresarios fueron sobreseídos por la Justicia.

Hace días el expediente que reposa en la Cámara Federal de San Martín sumó un dato. Los químicos que tocaba Ezequiel desde los cuatro años eran similares al Agente Naranja. El napalm que quebraba pulmones y neuronas vietnamitas en las fumigaciones bélicas del imperio.

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“Los enemigos no lo conseguirán, como no ha conseguido jamás la envidia de los sapos acallar el canto de los ruiseñores ni las víboras detener el vuelo de los cóndores”. (Eva, 1º de Mayo de 1952).

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La justicia falló a favor de los empresarios: El Bauen en peligro

INDYMEDIA

La historia comienza en 1976 y no es muy original: un empresario pícaro con aceitados contactos con la Armada de Massera, pide un crédito del estado de 37 millones de dólares para construir un hotel de lujo en el centro de la ciudad. El crédito es otorgado por el entonces Banco Nacional de Desarrollo (BANADE), el hotel es construído en tiempo record y se inaugura para el mundial de fútbol. Un negocio brillante, sobre todo si se tiene en cuenta que las ganancias producidas por la explotación del hotel no se destinaron al reembolso del préstamo inicial sino a la construcción de otros dos hoteles: el BAUEN-Suites (sobre la calle Corrientes, a la vuelta del primero) y Bauen-Ressorts, en Brasil.

Pero la época de las vacas gordas no dura muchos años. Con los 90 llega la recesión y el hotel deja de ser un buen negocio. Los dueños lo "venden" a un misterioso grupo chileno que luego de algunos intentos fallidos pide su propia quiebra. El Bauen queda abandonado y sus trabajadores en la calle. Y un nuevo grupo empresario compra el hotel quebrado y abandonado.

Pero sucede que el "nuevo grupo empresario", (que ahora se llama Mercoteles SA) no es otro que el viejo grupo empresario que construyó el hotel con créditos públicos nunca devueltos. Y sucede también que, en el medio de todo este proceso de quiebra y "cambios" de dueños, un grupo de los trabajadores despedidos, recupera el hotel y lo pone en funcionamiento nuevamente. Enmarcados dentro del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, se constituyen en cooperativa bajo el lema de "Ocupar, Resistir, Producir".

No fue una tarea sencilla para esta veintena de pioneros: el hotel había sido saqueado por sus propios dueños y había que empezar prácticamente de cero. Y empezaron. Primero se habilitó un salón para fiestas y convenciones, después, poco a poco, se fue acondicionando el resto. Costó mucho trabajo y más de cinco millones de pesos que lxs trabajadores cooperativistas invirtieron de las ganancias que legítimamente les correspondían.

Hoy el hotel ocupa a 160 trabajadores (y puede seguir creciendo). Hoy, Buenos Aires es una estrella del turismo mundial y el Bauen vuelve a ser un negocio redituable. Hoy, los antiguos/nuevos dueños reclaman en la justicia la propiedad del negocio y la justicia debe decidir entre una empresa que vació, quebró, saqueó y abandonó el hotel y una cooperativa de trabajadores que, prácticamente de la nada, lo recuperó y transformó en un espacio para toda la sociedad.

Y la justicia falló. A favor de los empresarios, por supuesto.

Ahora, los trabajadores reclaman una ley de expropiación que les permita seguir trabajando. Saben que, con la justicia en contra, el desalojo violento es solo cuestión de tiempo. Diputados y senadores tienen la palabra. Y, por supuesto, todos nosotros, en la calle, para que nadie dude de que el Bauen es de sus trabajadores...y al que no le gusta, se jode, se jode.

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