lunes, 14 de mayo de 2012

Sobre la psicología de los niños de la calle

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Si bien el término “niños de la calle” es muy impreciso, hay consenso tanto en círculos académicos como políticos en considerarlos como una realidad derivada de la pobreza estructural y de la aglomeración en grandes centros urbanos. El fenómeno cobra especial relevancia en los países del Sur, históricamente pobres en el reparto del mundo que se viene dando desde la modernidad. Cantidades enormes de niños en distintas ciudades del mundo, fundamentalmente en las regiones más pobres, viven hoy en las calles sin la atención ni supervisión de adultos. Su número exacto no está precisado, peros se considera que, como mínimo, puede haber no menos de cien millones.

En el trabajo con niños de la calle se pone un especial énfasis en la dimensión educativa. Quienes se dedican a ello habitualmente son llamados “educadores”. La idea que alienta las intervenciones tiene que ver con lo pedagógico: los niños deben ser reeducados, o educados, dado que, por sus circunstancias de vida, lo han sido poco o nada. Pero quizá aquí pueda abrirse una pregunta: aquello de que carecen ¿es sólo educativo? ¿Su cambio existencial pasa por enseñarles un nuevo estilo de vida?

La experiencia nos demuestra que los menores que viven en las calles saben acerca de su condición, sobre los problemas que les trae aparejado su modo de vida y los beneficios que les traería otra alternativa. Pero curiosamente es más probable que no abandonen la calle. Pareciera que el saber no garantiza nuevas actitudes.

Es ante este acto siempre incomprensible para el sentido común que surge el interrogante sobre sus motivaciones. Si saben acerca de los daños que ocasiona la droga, ¿por qué siguen usándola? Si en los albergues de las instituciones que cuidan de ellos se les brinda todo lo que no tienen: comida, abrigo, amor, respeto, ¿por qué se marchan tan frecuentemente de ellos? Si están más que informados que la vida en la calle lleva casi invariablemente, previo paso por cárceles y hospitales, a la muerte, ¿por qué no cambian sus hábitos?

Todas estas preguntas -quizá por lo intrincado de sus respuestas- nos hacen pensar en que, tal vez, no sólo se trate de reeducar. Probablemente también sea necesario intentar profundizar más en las determinantes de estas conductas. Dicho en otros términos: habrá que averiguar por qué los niños de la calle son como son. ¿Y cómo son?

La marginalidad, fundamento de la callejización

A todas luces los niños callejizados son distintos de los niños llamados “normales”. Lo normal, en nuestro medio social, es crecer en el seno de una familia. Cuando esto se cumple -y es lo que pasa regularmente- se es hijo de papá y mamá. Pero ser de la calle es ser de nadie.

Para estudiar la psicología de los menores callejizados deberíamos partir por conocer aquella del niño considerado normal, para luego establecer comparaciones. Sabemos que no hay, en términos rigurosos de salud mental, un sujeto normal asintomático; pero hay, sí, una media socialmente aceptada, cultural, que funciona como paradigma. Es normal que el sujeto humano se constituya como tal a partir de otros humanos. Esto es: un recién nacido puede devenir un adulto adaptado a su entorno, socialmente útil, con una identidad sexual definida y con capacidad para gozar de la vida después de transitar por los difíciles vericuetos de la humanización, de la socialización. Llegar a ser ese sujeto normal adulto no es un hecho asegurado biológicamente. El ser humano, en su sentido más pleno, se hace en el contacto con los otros: desde bebé, con su familia, con las cargas simbólicas que va recibiendo en su crecimiento, con la incorporación de su cultura. Hacerse ser humano es ingresar al mundo de la Ley, al mundo de las prohibiciones, de lo que va más allá del instinto. La Ley -la norma, el consenso social- es lo que dice qué se puede y qué no se puede. Asumir ese bagaje simbólico, entrar a él y hacerse cargo del mismo, se da necesariamente a través de otros pares; y en nuestro mundo generalmente cumple esa función el núcleo familiar. Cuando ello se cumple a medias, o cuando directamente falla, sobrevienen problemas en el proceso de la socialización, problemas de integración que llamamos trastornos psicológicos (alguna disfunción no orgánica que impide una buena adecuación al ambiente y produce displacer y que puede ir, abarcando un amplísimo arco, desde por ejemplo síntomas de enuresis hasta una psicosis).

En el curso de la vida de un ser humano, ya desde el nacimiento se van estableciendo estructuras y modalidades propias en el plano psicológico que habrán de marcarlo indeleblemente. Todo se juega en torno a esto: cómo un sujeto ingresa al mundo de la Ley. Y no hay tantas posibilidades al respecto: a) vive al margen de ella: psicosis; b) la reconoce pero no la acepta, vive en el borde: psicopatía; y c) la asume y se hace cargo de ella: la normalidad, que no es sino el campo de las neurosis. Neurosis, psicosis y psicopatías; son las tres estructuras de base posibles entre los seres humanos. Todos estamos cortados por la misma tijera; también los niños de la calle.

En la infancia, y a través de las figuras parentales, es donde el ser en formación se moldea. En ese difícil trabajo de “modelado” pueden ocurrir disrupciones; lo común es que, no sin dificultades y con menor o mayor grado de ansiedades, los niños crecen y terminan siendo adaptados a su medio reproduciendo las normas sociales que se le impusieron. Los síntomas neuróticos infantiles (trastornos de aprendizaje, enuresis, angustia, dificultades de integración) hablan de traspiés en ese proceso; con tratamiento psicológico (que necesariamente incluye trabajo con los padres) se resuelven positivamente. Incluso las psicosis infantiles debidamente tratadas (incluyendo siempre el entorno familiar) pueden tener buen pronóstico. ¿Y los niños de la calle? ¿Deben ser abordados desde la psicopatología? ¿Por qué siempre se incluyen psicólogos en los equipos de trabajo que los atienden?

“Niño de la calle” no es una entidad gnosográfica en sí misma, no es una entidad entre las enfermedades mentales. No se puede curar a nadie de esta “patología”. Pero todo el fenómeno, si bien de orden social en su raíz -síntoma de la descomposición de las sociedades más pobres en su no planificado paso de agrarias a urbanas, índice de la marginación de vastos sectores “sobrantes” para la lógica del capital- comporta una lectura, y una intervención por tanto, desde la psicología clínica. Un niño de la calle puede ser neurótico, psicótico o psicópata (la experiencia indica que, al igual que en el resto de la población, la prevalencia fundamental es neurosis); pero si algo diferencia su psicología de la de un niño criado en el seno de una familia (que también puede ser neurótico, psicótico o psicópata) es justamente eso: la ausencia de familia. El lugar de donde tiene que venir la Ley falla, por tanto falla el ingreso al mundo de la Ley.

Psicológicamente un niño de la calle es ante todo un niño marginal, un niño que “sobra”. El trabajo de acompañamiento de todos los días con ellos enseña que la experiencia más común es que provienen de hogares repletos de niños, donde su existencia concreta no es sentida por sus progenitores como un triunfo ni un milagro sino más bien como una carga. No son niños deseados, racionalmente planificados. Sus padres viven agobiados por la pobreza, por la descarnada lucha por sobrevivir; en muchos casos son bebedores severos o alcohólicos. Por tanto, no queda mayor tiempo para el cuidado y el amor. En muchos casos estos niños fueron regalados, abandonados, pasaron de mano en mano o terminaron siendo criados en orfelinatos. En muchas ocasiones ni siquiera fueron inscriptos legalmente; es decir: no existen en términos de ciudadanía. Infinidad de veces se dan casos de abuso sexual; y casi como constante encontramos violencia física, del más variado estilo y calibre. Todas estas experiencias -dramáticas, durísimas-, más que hacer sentir que son lo primordial en el hogar, los marca como estando de más. ¿Y qué le puede esperar a alguien que se le dice que “sobra”?

El trauma en lo real aquí tiene un peso decisivo. No se trata, como en la novela familiar del neurótico, de recuerdos encubridores, de fantasías de abuso. Aquí la violencia está presente a golpes concretos, inscrita a sangre y fuego. Estos niños son marginales desde su inicio, pues están al margen de lo que debería ser su primera y más importante fuente de vida: sus padres. Sobran en la dinámica intrapsíquica de quienes los concibieron, por tanto sobrarán en lo real.

Marginados y marginales psicológicamente, luego lo serán también en la estructura social. Si su familia de origen no los pudo contener, les hizo saber que sobraban, la sociedad más tarde los reafirma en ese lugar: con reformatorios, con desprecio, incluso con limosnas (¿alguno de nosotros le daría limosna a su propio hijo?).

Las conductas adictivas

Prácticamente todos los niños de la calle terminan siendo drogodependientes. Como tales, presentan las mismas características psicológicas que cualquier adicto: labilidad afectiva, actitudes manipuladoras, un talante general psicopático, baja tolerancia a la frustración, compulsión al consumo. El estupefaciente viene a ocupar un lugar central en sus vidas. Pero si bien la adicción a psicotrópicos presenta esa preeminencia en sus historias, difieren en algo del narcómano que tiene una familia, que no es un paria. Este tiene algo que perder; un niño de la calle ya lo perdió todo de entrada, por eso es lo que es. Sin quitarle la importancia enorme que tiene el hecho de ser adicto a una droga (en este caso más a las sustancias solubles volátiles que a otros productos más caros: cola de zapatero, thinner, incluso gasolina, característicos de otros estratos sociales), podríamos concluir que los niños de la calle son “adictos”, antes que nada, a su condición de marginales. La drogadicción viene por añadidura.

La callejización, psicológicamente considerada, es un proceso complejo que indica la compulsión a seguir viviendo en condiciones de exclusión social en las calles. Fenómeno intrincado, que si bien es producto de una profunda injusticia económico-social de base, necesita también de razones subjetivas. No todo niño pobre termina en la calle. Para un menor callejizado, la calle es todo; la calle intenta suplir aquello que faltó originalmente. Vivir en las calles -más allá de lo que el sentido común puede apreciar como un infierno, y que de hecho lo es ciertamente en un sentido- tiene una arista fascinante. El callejizado, aquel que no fue contenido en una estructura familiar, aquel que deambuló los primeros años de su vida entre la apatía o la violencia de quienes lo trajeron al mundo, queda atado a ese mundo cerrado de los que viven en su misma condición, encontrando ahí un reconocimiento que le fue vedado en otra parte. La vida en la calle atrapa; opera -simbólicamente- como cualquier droga. Alguien puede hacerse “adicto” a ese estilo de vida, que en cierta forma es “fascinante”, “fabuloso”; allí no hay normas que respetar, todo es posible: no se cumplen horarios, no se soportan padres autoritarios, hay sexo cuando uno quiere, hay dinero fácil; y hay además el placer del narcótico. Si no fuera por ese mecanismo adictivo que se establece, no podría entenderse por qué tantos niños “prefieren” volver a la calle abandonando los centros de rehabilitación que se les ofrecen como propuesta alternativa. La lógica indica que la vida callejera es terriblemente difícil, displacentera: hambre, frío, violencia, desprecio. Pero la psicología humana no sabe mucho de lógica. ¿Por qué tan pocos niños y jóvenes logran abandonar realmente esa vida? (se considera, con objetividad, que apenas un 5% de niños callejizados logra realmente dejar esa condición).

Como toda conducta adictiva también la “adicción a la calle” (a la vida sin normas más precisamente dicho, a la transgresión) produce una profunda dependencia, haciendo que el círculo vicioso se cierre cada vez más. A esto se le suma la dificultad práctica concreta que encuentra aquel que intenta romper ese circuito: exclusión por parte de la gente, prejuicios que lo condenan a la marginación perpetua, una dramática carencia de “gimnasia” social: falta de documentación, falta de preparación laboral, desconocimiento de las reglas de convivencia.

Hacia una “clínica” de los niños de la calle

Digámoslo una vez más: nadie se cura de ser niño de la calle; esto no es una enfermedad mental. Es, en todo caso, una disfunción psicosocial donde la psicología puede aportar algo. Pero seamos claros en esto: con la actual tendencia económica global no hay solución para el problema. Los niños de la calle son un síntoma de una sociedad injusta que no resuelve sus diferencias estructurales, que hace que “sobre” gente en el mundo.

Un niño o un joven de la calle necesita, entre otros, un abordaje desde una perspectiva psicológica. Es cierto que ninguno de ellos consulta espontáneamente un servicio de salud mental. Pero entonces ¿qué autoriza nuestra intervención como psicólogos en programas de asistencia que intentan ayudarlos? Sencillamente una ética. De lo que se trata en nuestro trabajo es facilitarles la posibilidad de confrontarse consigo mismo, ayudarles a desarrollar la pregunta sobre quiénes son, por qué son así, quieren seguir siendo así.

Nosotros, en tanto psicoterapeutas, no seremos quizá quienes los movamos de su situación de menores marginados. Ni tampoco quien le provea alimento, ropa o medicamentos. O tal vez la sumatoria de todo esto lo logre. Lo cierto es que vale la pena intentar modificar su situación -que es además una forma de preguntar por qué se llega a esto, lo que lleva a intentar evitar que siga ocurriendo-. Lo que la experiencia indica es que una actitud represiva no logra ningún cambio (ningún reformatorio reformó a un menor transgresor sino que, por el contrario, lo reafirmó en su lugar de marginalización). Tampoco una posición caritativa; esto, por el contrario, los reafirma más aún en su posición de marginales, de “pobres víctimas”. Ni el supuesto “amor” bondadoso de propuestas eclesiales: no olvidar que en muchos casos, las mismas personas que los atienden tan “bondadosamente” terminan siendo sus violadores, fenómeno nada infrecuente en este mundillo de la atención de niños de la calle).

Trabajar psicológicamente con niños de la calle es facilitarles la ocasión para que rehagan su vida en términos simbólicos: no pasar a ser los padres que no tuvieron sino recuperar -a través de las palabras- ese espacio legal al que no pudieron acceder. Es común decir que estos niños necesitan mucho amor. Innegablemente, pero creo que esto solo no alcanza. Por otro lado vemos que aunque ofrezcamos desinteresadamente una y otra mejilla en una actitud de amor incondicional, eso no transforma su situación profunda; finalmente terminan decepcionándonos y no dejan la calle. ¿Pero qué se espera acaso de esa abnegación? A un hijo no le damos todo a cambio de nada; ¿por qué lo haríamos con un niño de la calle? A la prole se le da, sabiéndolo o no, un modelo de vida: cuidados diversos, amor, y límites. Son los límites los que impiden que alguien se haga psicótico o psicópata.

Al abordar clínicamente estos niños deberíamos plantearnos no reemplazar lo que faltó (el padre alcohólico que abandonó el hogar, la madre agobiada con una docena de hijos que no sabía cómo criar) sino ayudar a procesar esa falta. La carencia material -la comida siempre escasa, el juguete ausente en cada cumpleaños, la palabra de estímulo- puede llegar a suplirse; y eso es lo que hacen habitualmente las organizaciones que asisten a los niños en riesgo: llenan esos vacíos. Distinto es el caso de la falta de Ley. El trabajo psicológico con niños de la calle debe apuntar a problematizar esa instancia. Sólo si alguien se hace cargo de su historia personal puede ser uno más de la serie, adaptado e integrado.

Pero junto a lo anterior no puede dejarse de considerar en todo momento que el fenómeno en su conjunto, los cien millones de niños que pululan por las calles, son producto de estructuras sociales injustas y que, en tanto las mismas continúen, no dejará de haber niños en esas condiciones.

Fuente imagen: APE

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Uruguay - Haití: Los pichones del Cóndor

Carlos Medina Viglielm (especial para ARGENPRESS.info)

Las imágenes del joven haitiano que llegó a Montevideo para comparecer ante la justicia uruguaya, acusando de violación a un grupo de marinos uruguayos, han dado la vuelta al mundo. La acusación está respaldada por un video en el cual los propios marinos registraron la vejación.

En su comparecencia ante la Justicia uruguaya, el joven haitiano Johnny Jean, de 19 años, aseguró que fue violado por cinco marinos uruguayos de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), y pudo identificar sin vacilaciones a cuatro de ellos, entre un grupo de 20 individuos, llevados al juzgado en cuestión (Juzgado Penal de 20 turno), por funcionarios militares. El quinto integrante del grupo agresor, al que el joven Jean no pudo reconocer, (pero que está identificado) sería el oficial que efectuó la filmación.

Dicha filmación fue dada a conocer por descuido del propio oficial uruguayo, quien prestó su teléfono móvil "para copiar música" a otro haitiano. Ese "otro haitiano", se vio sorprendido al ver en el móvil el video y reconocer a su primo Johnny Jean, siendo víctima de vejaciones, tras lo cual se hizo una denuncia ante la justicia haitiana, con el apoyo de la Red Nacional de Defensa de DDHH de Haití. Luego, el video fue "colgado" en Youtube y visto en el mundo entero.

Contra todo lo previsto y esperable para un gobierno de coalición de izquierdas, Uruguay aceptó en el 2004 la propuesta de las Naciones Unidas (léase EUA), para participar con un contingente militar en Haití, formando parte de lo que pomposamente se denominó, “Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH).

Supuestamente las Naciones Unidas enviaron una misión a Haití con el objetivo de “estabilizar” esa pequeña nación del Caribe. Pero todo el mundo (literalmente), sabe que el principal factor desestabilizador en Haití ha sido la intervención norteamericana, que sin muchos miramientos (como ha hecho antes tantas veces), dio un golpe de Estado y puso en un avión con destino a Sudáfrica, al presidente elegido por el pueblo haitiano, Jean Bertrand Aristide, para poner en su lugar un candidato manejable y fiel.

Lo esperable para un gobierno de izquierdas, cuyos integrantes son veteranos conocedores de la larguísima historia de intervenciones yanquis en Latinoamérica (y en su momento víctimas de la dictadura propiciada por los EUA), hubiera sido agradecer la invitación y rechazarla sin mayores trámites. Sin embargo la decisión fue la contraria. El argumento que dieron para ello, fue que en realidad se participaba en la MINUSTAH, para evitar que los EUA se apoderaran de la situación. El ministro de Defensa, el ex guerrillero Eleuterio Fernández Huidobro, compañero de armas del presidente José Mujica, llegó a decir que la Misión de Paz del contingente uruguayo (900 hombres), "es antiimperialista".

La respuesta a dicha “explicación” fue dada en síntesis -y en nombre de los militantes de la izquierda uruguaya de base-, por el legislador Guillermo Chifflet que, furioso, renunció a su banca en el parlamento (dic.2005). Luego el gobierno uruguayo ha renovado ya en varias oportunidades (la última vez a finales del 2011), la permanencia del contingente militar en Haití.

Las razones del "enrolamiento" en la "misión", son harto conocidas en Uruguay. Entrevistados una y otra vez por la prensa, previo a su partida hacia el Caribe, los soldados “voluntarios” dicen que gracias a su participación en la “misión”, podrán ahorrar para hacerse o comprarse una casa o que podrán festejar "el cumpleaños de 15" de sus hijas. El contingente uruguayo no es de facto, y muy lejos de lo que pudiera ser un cuerpo de voluntarios para ayudar en una nación en desgracia, otra cosa que un contingente mercenario.

Luego está -o, detrás de todo está-, el innegable "curso de capacitación y entrenamiento en zonas de guerra", al que asisten en Haití (y en otras partes del mundo), oficiales y tropa, el cual supera ampliamente en todo sentido, las posibilidades que ofrecía la tristemente célebre "Escuela de las Américas" que por decenios formó en territorio panameño (1946-1984), a oficiales de las Fuerzas Armadas, y policías, futuros golpistas, torturadores y asesinos (60.000), de todo el continente.

En Brasil, se han reconocido públicamente las ventajas que tuvieron los soldados en las operaciones de represión en las favelas de Río, por haber participado en la MINUSTAH. Según un Artículo de "Rebelión" ("El papel de Brasil es "imponer la paz" 30/9/2011), el balance de la misión realizada por los militares brasileños es muy "positivo", como se muestra en la respuesta oficial del Departamento de Comunicaciones del Ejército: "Los resultados son excelentes. Ha habido avances importantes en el aspecto profesional, operacional y doctrinal. Todos concluyen la misión con mucha más experiencia, tanto en lo personal como en lo profesional. El ejército brasileño ha obtenido logros en la doctrina militar, en la logística y administración. Un gran ganancia está en la moral de los hombres, siempre alta, pues comprueba su valiosa labor y la capacidad para operar fuera de Brasil, destacándose por su preparación, realización y resultados".

En Uruguay queda en evidencia nuevamente, la superficialidad con que los mandos políticos primero y luego la Justicia han abordado hasta ahora, el tema de las violaciones a los Derechos Humanos durante la última dictadura (1973 y 1985). De una lista de alrededor de 400 militares, policías y civiles criminales, a duras penas y tras décadas de infructuosos intentos por parte de familiares de las víctimas, se han podido llevar a juicio a apenas una docena de ellos, quienes tras su condena, pasaron a vivir en una cárcel dispuesta especialmente por el gobierno y ubicada dentro de un cuartel. Bien protegidos y cómodos, en comparación con los cerca de diez mil presos "comunes" que se hacinan en las demás cárceles y vigilados para que, como simples ejecutores, no "se vayan de boca".

Los mandos militares en Uruguay nunca fueron depurados, sino todo lo contrario y continúan "formando" nuevos militares. El actual gobierno pretende -hay quienes aluden irónicamente al Síndrome de Estocolmo, otros califican el hecho simplemente como traición-, que el pueblo uruguayo mantenga buenas relaciones con las Fuerzas Armadas; que "conviva" con ellas, a pesar de que los mandos militares cada vez que tienen oportunidad, manifiestan ser continuadores de los militares golpistas y -ni que hablar-, se niegan de plano a revelar todo lo que saben respecto a los responsables de los crímenes y desapariciones, y el destino de los desaparecidos.

No obstante, de parte de la Central Única de los trabajadores (PIT-CNT), de gran cercanía con la coalición de gobierno y de parte de la militancia de base de la izquierda y de algunos gremios en particular, se ha denunciado desde el principio la subordinación de dicho contingente (al igual que los otros que conforman la MINUSTAH), a los intereses de los EUA y exigido, el inmediato retiro de dicha fuerza militar, considerando que por un lado viola el derecho fundamental de autodeterminación del pueblo haitiano y por otro, para nada ha ayudado a la población de ese país, ni antes, ni después del devastador terremoto del 12 de enero de 2010.

En Montevideo existe además, e integrado por representantes de distintos gremios y organizaciones sociales y de defensa de los Derechos Humanos, una Coordinadora por el Retiro de las Tropas de Haití. Dicha coordinadora ha bregado intensamente en la denuncia de la situación, ha tenido una destacada participación en ocasión de la comparecencia de Johnny Jean ante la justicia uruguaya y está firmemente ligada a los haitianos que luchan por un Haití libre y democrático.

Al día siguiente de la partida de Johnny Jean de Montevideo, la Coordinadora dio a conocer un comunicado de prensa, con declaraciones del Director de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos de Haití, Pierre Espérance y del abogado haitiano del joven Jean, Gervais Charles, luego de la extensa audiencia en el Juzgado, del día jueves 10 de mayo en Montevideo.

A través del comunicado ellos expresan que "El gobierno uruguayo eligió el abogado (de oficio), que debía ser el puente entre el tribunal y los abogados de J. Jean. (No se permitió la asistencia a Jean por parte de éstos últimos). “Nosotros no tenemos confianza alguna en este abogado uruguayo. Estimamos que no defiende los intereses de la víctima”, declaró Esperance.

"Hasta el intérprete, un joven inexperto que no dominaba el créole haitiano, fue designado de oficio por las autoridades uruguayas. Esto ocasionó serios problemas ligados a la traducción. Y esto en desmedro de la víctima haitiana," subrayó Esperance.

"A pesar de que los abogados, la madre (que lo acompañó a Montevideo), y quienes lo respaldaban hayan señalado el problema de la traducción durante el desarrollo de la declaración, el abogado uruguayo no quiso nunca mencionarlo en sus intervenciones", lamenta Esperance.

"Además, este abogado prefirió dirigirse al abogado de los presuntos violadores", agregó. "La traducción dejaba tanto que desear que el dirigente de la RNDDH se vio obligado a desempeñar el rol de intérprete para Rose-Marie, (madre de J. Jean)."

El ministro de Defensa Huidobro anunció en su momento que los militares sospechados de violación “no serían dados de baja porque de lo contrario "los estaríamos retirando de la órbita de la Justicia militar, que es donde están”, y afirmó que tampoco habían sido sancionados “porque las sanciones, a quienes correspondan, porque podría haber más, vendrán cuando termine la investigación”.

Los propios acusados se mantienen firmes diciendo que "todo fue sólo una broma". Tras la comparecencia de Jean, el abogado de los marinos acusados, Gustavo Bordes, manifestó que para él, las “inexactitudes” en la declaración de Jean dejan en claro que (a pesar del video), la “denuncia es absolutamente falsa” y por tal motivo la defensa evalúa “una denuncia penal por calumnias y simulación del delito”.

En Uruguay, los pichones del Cóndor están a buen cuidado.

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Colombia. Prensa del sistema: O estás conmigo o eres terrorista

Dick Emanuelsson - Ingrid Storgen (especial para ARGENPRESS.info)

A partir de los hechos por todos conocidos, que daban cuenta de la “captura” del periodista francés Romeo Langlois, por las FARC-EP, no deja de mencionarse el tema que adquirió estatus de funcionalidad extrema para los medios oficiales del mundo.

Y escribimos “captura” entre comillas, porque de no hacerlo así estaríamos cayendo en el mismo error de la prensa comprada. Error por supuesto no inocente ni mucho menos desinteresado, sino que está siendo sostenido a cuatro manos como para lograr lo que siempre buscaron: apagar el incendio que representa la guerra en Colombia, con un galón de gasolina.

Foto: Una de las personas más amenazadas en Colombia, Carlos Lozano, director del semanario VOZ, responde a preguntas de colegas sobre el misil de un avión de Mirage. Ése estaba escondido entre ramos de bananos en la paila de un camión estacionado al frente de la redacción del periódico. Fue desarmado por agentes antiexplosivos. si hubiera explotado, habría volado cinco manzanas. VOZ ha enterrado varios colegas, víctimas del terrorismo de estado en el país suramericano solo por proteger el derecho de libre expresión, también para "La Llama de Verdad". Pero debe preguntarse ¿Que sector de la sociedad colombiana posee de un misil de Mirage?

Debemos recordar que toda prisión, sea ejecutada por quien sea, suena a hecho lamentable. De no haber situaciones conflictivas mediante, no existiría más ese dolor para nadie.


El caso del periodista francés, es un caso por demás delicado. Y si bien es un periodista muy reconocido por el cual sentimos un profundo respeto, cometió o le hicieron cometer tremendo error.

Todo corresponsal y mucho más cuando está cubriendo un enfrentamiento bélico, sabe muy bien que no puede estar vestido con ropas militares que representen a alguno de los bandos enfrentados. Esa es una premisa indiscutible que parte en primera instancia, desde la lógica y la protección de su propia persona y luego da vueltas por los recovecos de las leyes internacionales.

En este caso se transgredieron esas premisas, Langlois vestía uniforme del ejército colombiano; si lo hizo presionado sería muy bueno saberlo como para poder enterar a la opinión pública acerca de las circunstancias en que se desarrolla la noticia en ese país en guerra no declarada por el estado, pero existente en todas sus formas.

Si lo hizo bajo otros argumentos sería otra historia que habría que desmenuzar muy bien.

De momento nos preguntamos qué hubiera pasado si su uniforme hubiera sido el de la guerrilla y lo hubieran tomado prisionero, las fuerzas regulares. Hubieran dicho, inmediatamente, “periodista guerrillero capturado por las fuerzas militares con miles de toneladas de explosivos en su bolsillo…”

De todas maneras esto hay que saberlo y urge.

Foto: Periodistas de Cadena Caracol se vistieron con camuflaje por un día. ¿Ético?

Urge también un profundo debate tal como se está proponiendo -y no precisamente desde el estado terrorista colombiano-, acerca de la forma de ejercer allí la tarea informativa.

Ahora bien, ¿cuáles son las herramientas con las que contamos como para comenzar a dar ese debate?

Si lo inicia la guerrilla, bueno, creemos que aquí debería terminar esta nota… superaría la capacidad de asombro de los lectores el aluvión de improperios que se lanzarían contra la organización que el 27 de este mes, cumplirá 48 años de resistencia.

Si lo iniciamos quienes nos manifestamos contra esa guerra absurda, sin dudas seremos los eternos “tentáculos de las FARC” tal como nos denominaran hace pocos días desde El Espectador [1], prensa que por estar en el lugar exacto donde se desarrolla esa guerra podría hacer un excelente aporte para la paz, si tuviera al menos un gramo de ética y moral informativa -y humana- (aunque sabemos que carece de esos principios).

Si el debate pretendemos que lo inicie esa prensa, pues ¡olvídate! Sería como esperar a los reyes magos en enero.

Entonces seguimos preguntándonos, debatir ¿Con quiénes? ¿Cómo? Los de la prensa alternativa, sabemos donde está la punta de esa madeja infernal que azota a un pueblo hermano. Nosotros no tenemos interés alguno por esa guerra más que el de poder dar la noticia que hable de su final.

No nos impulsa otro interés que no sea el hecho de cubrir la información que llega a nuestros correos y da cuenta de un estado tan genocida como pocas veces se ha visto en América Latina y que ahora se está recreando también en Honduras y seguirá en Guatemala y así hasta que les de la gana y Washington deje de ordenar sobre los destinos de nuestras patrias.

Lo que sí, tenemos que debatir entre nosotros, es como llegar a la mayor cantidad de lectores, como crear más herramientas que nos permitan salir al encuentro de tanta ridiculez como la que venimos observando desde hace tantos años, porque no hacemos sino comunicar sobre el sufrimiento de un pueblo, pretendiendo llegar a la mayor cantidad de personas y eso no nos resulta para nada fácil.

No contamos con la tecnología de los grandes multimedios, no contamos con financiamiento que nos permita trasladarnos a los lugares en conflicto, no contamos con nada más que la bronca que nos embarga cuando sabemos que en lo que va del año lo único que escuchamos de Colombia es la noticia que habla de muertos, desaparecidos, perseguidos y amenazados. Cosa que la prensa oficial no reproduce jamás.


Que no lo hace porque a sus amos no le conviene que esa guerra termine, sino todo lo contrario. En el caso de que terminara, más de uno no sabría en que agujero meterse porque quedaría descubierta la mentira utilizada durante tantos años de conflicto entre hermanos.

Nuestros medios escasos y sostenidos a pulmón, son atacados permanentemente, como periodistas somos constantemente demonizados y ni que hablar de los medios que verdaderamente utiliza la guerrilla para informar sobre sus acciones.

En los últimos días, con la soberbia más absurda, hasta atribuyeron a la guerrilla alguna cuenta en la red social Twitter, cosa que sería muy fácilmente detectable para bloquear inmediatamente y “cazar” al guerrillero que debajo de un árbol pasa sus horas twitteando, entre balacera y bombazos.

Uno se pregunta hasta dónde puede llegar la información de los grandes medios; qué cerebro imaginativo tendrá quien se lanza a largar ese tipo de noticias y quién podría creer semejante ridiculez.

Sin embargo se emplean largas horas/aire para “comunicar” a la opinión pública internacional sobre los pasatiempos de los muchachos en esta era informática donde todo toma estado público, pero lo toma según el ángulo donde se revuelcan los intereses oligárquicos.

Quedamos a la espera de la libertad del corresponsal Romero Langlois, así como quedamos esperando el esclarecimiento de una situación confusa.

Si esperamos que sea la prensa del sistema la que aclare, andamos por la ruta equivocada.

Para ellos que conocen nuestra integridad profesional, seguiremos siendo “terroristas”, aunque para justificar tendrían que probar, pero también sabemos que no sería tarea difícil ya que cuando quieren, “plantan” las pruebas o hacen hablar a algún computador reventado por toneladas de bombas descargadas desde aviones con la más alta tecnología.

En el mundo de los massmedios nada es imposible, excepto hablar de moral profesional.

Esa que a nosotros nos sobra.

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-345141-tentaculos-de-farc-internet.

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El trabajo o la verdad de la milanesa laboral en Argentina

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)
Completa entrevista sobre el estado del trabajo y los asalariados en Argentina con el co-Director del Taller de Estudios Laborales (TEL), Oscar Martínez.

“(…) Lo han matado, obligándole a morir
a Pedro, a Rojas, al obrero, al hombre, a aquél
que nació muy niñín, mirando al cielo,
y que luego creció, se puso rojo
y luchó con sus células, sus nos, sus todavías, sus hambres, sus pedazos.
(…)Su cadáver estaba lleno de mundo.”
César Vallejo
Con 22 de experiencia, actividades en 24 ciudades de Argentina y 3 de Uruguay, más de 500 talleres y cursos, 60 encuentros y seminarios locales e internacionales, numerosos estudios y publicaciones, el Taller de Estudios Laborales (TEL) es uno de los contados empeños de acompañamiento y colaboración formativa para potenciar los intereses de los trabajadores en uno de los países con mayor sindicalización del mundo.
Oscar Martínez es co-Director de TEL y como sociólogo laboral forma parte de un equipo multidisciplinario, científico e independiente, que se desvive con escasos recursos por un quehacer de alcances estratégicos para la clase mayoritaria, la única que produce la riqueza y el valor en la sociedad, la que un día gobernará todas las relaciones de existencia.
En un piso compartido, atochado de anuncios y recordatorios, sencillo y cálido como refugio y laboratorio de asalariados, quien suscribe comparte un café con Oscar Martínez. De cara a la realidad, ofrece una completa panorámica de la situación del trabajo en Argentina. Con argumentos, con cifras, con pasión.
-Hace unos días, la Presidenta Fernández demandó con “rabia contenida, sensatez y responsabilidad” (sic) a los trabajadores metalúrgicos que están exigiendo un reajuste de un 25 % del salario, mientras la patronal les oferta un 18 %. El 25 % es un guarismo de consenso público en relación a la inflación existente.
“La metalurgia y sus paritarias es uno de los procesos más importantes, no el único, de referencia hacia el resto del mundo de los trabajadores con capacidad de negociación. En las décadas de los 60’ y 70’, los metalúrgicos marcaban la tendencia al respecto. En la actualidad, también están los camioneros, los bancarios, los docentes. Ahora bien, el empresariado metalúrgico les ofrece un 18 % a los obreros, y en cuotas, además. Como el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) no es confiable para nadie, sobre todo a los datos de la inflación, los trabajadores sólo están pidiendo conservar el poder adquisitivo de su remuneración, no un aumento.”
-Un área de los trabajadores del Estado se bajó de su reivindicación original de más de un 25 % de reajuste, y aceptaron el 21 % del Estado empleador.
“Sólo uno de los sectores, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que es de los más pro gubernamentales.”
-La Presidenta pidió un esfuerzo a trabajadores y empresarios para “ponerle el hombro al país”…
“Los asalariados están ganando lo mismo que en 1998; la jornada laboral en Argentina es una de las más altas de América Latina y el mundo (sobre las 47 horas semanales); oficialmente hay más de mil muertos al año por accidentes laborales; existen enfermedades asociadas al trabajo de todo tipo. ¿Qué otro esfuerzo quieren?”
-¿Qué efectos tiene que cualquier territorio laboral capaz de negociar colectivamente firme acuerdos bajo el 25 %, en medio de un relato oficial que no se agota de hablar de soportar la economía sobre el consumo del mercado interno?
“Se pierde salario frente al alza del costo de la vida, primero que todo. Pero otro aspecto grave es que nos encontramos ante un contrasentido. En realidad, el Ejecutivo cuenta con dos grandes líneas que contienen el modelo: todo lo que pueda obtener de las exportaciones, de las retenciones agropecuarias y de lo poco que queda en el país del extractivismo minero; y el mantenimiento de ciertos niveles de consumo interno. Sin embargo, de acuerdo a los últimos discursos de la Presidente, el gobierno quiere cumplir esas políticas bajo reglas asociadas a ataques a los trabajadores (docentes, petroleros, asalariados del metro subterráneo, etc.). En resumen, los reajustes deben ser aquellos que la presidencia quiera. Es decir, se pretende apostar al mercado interno, pero sin tocar las ganancias a las empresas.”
-¿El gobierno busca mantener y aumentar la tasa de ganancia de los dueños, del capital?
“Entre 2001 y 2011, fuera de todo mito, el salario real de los trabajadores creció menos de un 2 %, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) se incrementó un 90 %. El salario y el empleo aumentaron, efectivamente. Con ello subió la masa salarial; pero mucho más engordó el PBI. Esa diferencia es la ganancia creciente que tiene el empresariado.”
Los trabajadores que no existen, el salario, los esclavos
-En Chile, vanguardia capitalista de América Latina, el movimiento del capital se caracteriza por una incesante concentración de la apropiación empresarial del excedente producido por los trabajadores, y las enormes desigualdades sociales. ¿Qué ocurre en Argentina?
“En Argentina existe un fenómeno de concentración de la riqueza que lleva décadas y décadas. Se observa fácilmente, por ejemplo, en el sector de los alimentos básicos donde 4 o 5 empresas concentran la amplísima producción de mercancías. En verdad, ese movimiento corresponde a la dinámica general del capitalismo. La distribución de la riqueza empeora entre los trabajadores, y además, Argentina es uno de los países que tiene una mayor asimetría, inequidad, entre los propios salarios, dejando por un momento de lado las distancias entre ingresos empresariales versus ingresos de los trabajadores.”
¿Cuáles son las determinaciones de la diferencia remuneracional entre asalariados?
“La dispersión salarial tan alta arrancó en 1975-76 con la hegemonía del capital financiero y el cambio de acumulación capitalista; y se profundizó en los 90’ con la flexibilidad laboral a través de la destrucción de la negociación colectiva, la cual se ha retomado sólo los últimos años. Así y todo, aquí enfrentamos un tipo de negociación por empresa, no por rama sectorial, con componentes salariales muy variables. Por eso existen tantos lugares de trabajo donde dos trabajadores que hacen lo mismo, obtienen distintos sueldos. Asimismo, se ve una disparidad mayor, por ejemplo, entre un trabajador petrolero y uno de la construcción o el comercio que son los que menos ganan. Al respecto, según la Presidenta, el petrolero “gana mucho”. Lo que omite es que el petrolero se desempeña en condiciones atroces, en campamentos aislados de la sociedad y de sus familias.”
-¿Y qué ocurre con el trabajo “en negro” o ilegal en comparación con el trabajo “en blanco” o formal y legal?
“Alrededor de una tercera parte de los trabajadores lo hace “en negro”, y remuneran menos que los legales, no está registrados, no existen. Carecen de jubilación, en algunos casos no tienen vacaciones pagadas; no cuentan con protección sindical, están absolutamente indefensos. Sin embargo, no hay que caer en la trampa que menciona la OIT cuando homologa al trabajo “en blanco” como “trabajo digno o decente”. El trabajador puede estar registrado, con todos los papeles en orden, pero sus condiciones laborales son terribles.”
-De acuerdo a investigaciones internacionales, la fuerza de trabajo en Argentina correspondería a más de un 40 % de toda la población, esto es, unos 17 millones de trabajadores. Sin embargo, las cifras oficiales hablan de 8 millones de trabajadores “en blanco” y cerca de 3 millones “en negro”. Además de entender esta opacidad de las cifras en todos los ámbitos como una de las causas de un periodismo hegemonizado por la “opinología”, ¿a quién creerle?
“Mira, basta que nos quedemos con el 35 % oficial y ya es una cifra altísima. Se dice que existe un 8 % de cesantía. Pero la tasa de desocupación histórica del país se ubica en un 4 %. Si bien decreció el más de un 20 % de desempleo de la crisis de principios del siglo XXI, hoy la tasa de cesantía del país duplica el 4 % histórico. Hay que agregar a la población desocupada, subocupada, la que no busca porque no va a encontrar, la que hace cualquier cosa para sobrevivir.”
-¿Y el salario visto en perspectiva?
“El salario promedio hoy es poco más de la mitad de lo que fue en la década de los 70’. Esto es, el poder adquisitivo de los salarios es un 54 % de los salarios de entonces. En números, los trabajadores “en blanco”, considerando las diferencias que existen dentro de la misma clase social, remuneran entre 4 mil (US$ 897) y 4.900 pesos (US$ 1.098) mensuales. La cifra desciende bastante si se toman en cuenta a los asalariados “en negro”, llegando el promedio a 3.800 pesos al mes (US$ 850).”
-¿Por qué?
“Por la brutal caída de un 30 % de los sueldos provocada por la dictadura militar en su momento. Por la recaída de la hiperinflación de 1989 debido a la “crisis Tequila”.
-Hace poco y con publicidad, se desbarataron tres talleres textiles donde laboraban migrantes bolivianos y que la prensa calificó de “trabajo esclavo”…
“Tal vez llamar a eso trabajo esclavo, como denuncia política, no es incorrecto. No obstante, es una definición que no da cuenta del hecho objetivo. En realidad, es trabajo capitalista en condiciones extremas de explotación y expoliación, funcional a las grandes cadenas empresariales. Y no sólo se encuentra en el área textil, donde en condiciones infrahumanas se desempeñan personas para grandes marcas exportables. Del mismo modo ocurre en la producción agropecuaria que termina con mercancías de valores altísimos en el mercado mundial y que parten con mano de obra infantil. Pero en rigor no es trabajo esclavo; no se trata de alguien que le pertenece a un amo. Simplemente, la persona está vendiendo su fuerza de trabajo al peor precio, incluso a cambio de un plato de comida, y en la más degradante situación imaginable. Ni siquiera se trata de alguien que tiene un amo que lo tendrá que mantener de por vida. Es el eslabón más precarizado de la cadena capitalista, y no de pequeños empresarios, sino de grandes y sofisticados sectores capitalistas.”
-En territorio de la pequeña y mediana empresa se desempeña el 70 % de los trabajadores del país…
“Es una tendencia mundial. Y buena parte de la ganancia de la que se apropian esos empresarios, en concreto es transferida por distintos caminos a los grandes capitales. Hay que pensar que la ganancia de los pequeños auto partistas se queda en la gran empresa automotriz; como hay que pensar que los pequeños negocios de comida a bajo costo lo que en verdad hacen es abaratar la fuerza de trabajo para que el gran empleador pueda pagar menos.”
Las condiciones de explotación
-¿Un gobierno administrado por cualquiera de los conglomerados y partidos de la llamada “oposición política” que está en el Congreso, haría diferencia respecto del actual Ejecutivo para el pueblo trabajador que habita Argentina?
“Si uno dejara ese papel al PRO (ultraliberalismo económico, ultraconservadurismo social y cultural) o al Justicialismo alternativo (ultraliberales), o al radicalismo (ídem), el mundo de los trabajadores estaría peor. Al respecto, uno de los problemas de la izquierda es la incapacidad de hacer matices y distinciones entre las componendas políticas y los propios intereses de las distintas clases sociales. Ello aleja a la izquierda de los trabajadores reales y concretos. Muchos trabajadores sienten y tienen motivos objetivos para considerar que su situación mejoró respecto de las crisis más recientes. Los miles de trabajadores que consiguieron empleo cuando antes no lo tenían, por ejemplo. Por otra parte, entre un 60 a un 80 % son nuevos trabajadores. Es decir, después de la hiperdesocupación y el crecimiento del empleo, las nuevas generaciones de asalariados ven que existe en algunas partes negociación paritaria, cierto aumento salarial (aunque sea puramente nominal) y ocupación. De no hacer estas consideraciones, tendría que pensarse que los trabajadores son estúpidos, cuando lo que pasa es que están menos mal que antes, que hace una década.”
-El mejoramiento del salario y la tasa de empleo siempre se hace en referencia comparativa al desastre económico de comienzos del siglo XXI. ¿Qué acontece en otras facetas del trabajo?
“Lo que jamás se menciona es lo que pasa al interior de los lugares de empleo. Nadie se ocupa del cómo se trabaja. Ningún gobierno ha tocado la legislación relativa a la flexibilidad laboral, la polivalencia, la arbitrariedad del empleador en materia de tiempos y horarios de trabajo, la accidentabilidad, etc. Y sólo ha habido cambios significativos de las condiciones laborales donde existen cuerpos de delegados sindicales fuertes. Porque en las grandes paritarias, en un 90 %, únicamente se discute la remuneración. Está fuera de agenda cómo se organiza el trabajo, las condiciones laborales y la salud de los ocupados.”
-¿Y en el ámbito contractual?
“Está, antes que todo, el trabajo “en negro”, que en el campo se dispara a un 70 % y es estacional. Por otro lado, hay una ley que se usa de manera fraudulenta sobre el trabajo transitorio. Claro que existen agencias de empleo eventual para ocupaciones, efectivamente eventuales (de meses o días). Sin embargo, muchos trabajadores –metalúrgicos, por ejemplo- llevan 10 a 15 años en agencias de trabajo eventual. Otra de las formas de uso y abuso, aun del propio Estado, es tener asalariados como si fueran cuentapropistas y que funcionan como monotributistas. Se encuentran obligados a facturar como si fueran autónomos cuando en realidad trabajan en las instalaciones del empleador, a órdenes de los jefes, con tiempos impuestos. El Estado que dice combatir el trabajo “en negro” es uno de los principales precarizadores. Otro ámbito grave corresponde a la tercerización o subcontratación que se ha extendido a todas las ramas económicas. Naturalmente, se trata de una estrategia patronal tanto para economizar mano de obra, como para dividir a los trabajadores.”
Cuerpos de delegados, organización estratégica
-¿Por qué no se levantan, en general y masivamente, los trabajadores frente a la realidad descrita?
“Argentina sufrió un golpe militar feroz; fue a una guerra absurda y la perdió (Las Malvinas); tuvo dos episodios de hiperinflación que para quien no los padeció resultan muy difíciles de entender (alza de precios de los productos en sólo horas del mismo día); y un episodio de hiperdesocupación. Todos esos fenómenos han minado la fuerza del movimiento obrero. Los de arriba no lograron la desmovilización, porque a pesar de lo anterior, continúa habiendo lucha y conflicto (subterráneo metropolitano, alimentación, industria del neumático, etc.). De todas maneras, la sindicalización en el país en el sector privado (desde más de 10 trabajadores organizados) está en un 38 %, y en el Estado la afiliación es más alta todavía. Sin duda, Argentina se haya entre las naciones con mayores niveles de sindicalización del mundo.”
-¿Cómo se explica?
“Una de las fortalezas del movimiento obrero argentino, es la existencia en los lugares de trabajo de cuerpos de delegados elegidos por los trabajadores directamente (afiliados y no afiliados), con capacidad de generar conflictos, organizar asambleas, peticionar independientemente de las direcciones sindicales macro. La presencia de los cuerpos de delegados, conocidos desde los 30’ del siglo XX, es la manera en que los trabajadores han logrado resistir tanto. Por eso mismo, desde los 50’, las patronales exigen que se les quite poder a los delegados. De hecho, los principales procesos de recuperación de derechos conculcados los últimos años han sido obra de los cuerpos de delegados.”
-¿Y cómo conviven los cuerpos de delegados con la poderosa burocracia sindical?
“Todo el tiempo hay tensiones entre ambos espacios, todo el tiempo hay acuerdos entre algunas direcciones sindicales y las empresas para pasar por alto a los cuerpos de delegados. Si bien este tipo de organización corresponde a un 13 % de los lugares de trabajo privados, están en las grandes empresas, lo que resulta intolerable para la burguesía. Y lo dice abiertamente. ‘¿Cómo es posible que haya trabajadores que me puedan detener la producción?’”
-Entonces, de provocarse la necesaria puesta al día del sindicalismo ante las nuevas formas de organización del trabajado asalariado impuestas por la actual fase de reproducción capitalista, los cuerpos de delegados jugarían un rol cardinal…
“Los primeros que enfrentan las nuevas formas de organización capitalista son precisamente los cuerpos de delegados. ¿Quiénes son los que están en los lugares de trabajo y sufren cotidianamente la súper explotación? Los propios trabajadores del lugar que, a su vez, eligen a aquellos, entre ellos mismos, que mejor representan sus intereses. En buenas cuentas, para bien de los asalariados, resulta imprescindible la organización en los lugares de trabajo y su participación democrática para revertir las presentes relaciones de fuerzas con la patronal.”
Proletarización de los profesionales
-¿Qué sucede con la situación de los profesionales universitarios?
“Lo que a mediados del siglo XX fue el profesional liberal, el abogado, el arquitecto, el ingeniero, etc., con la chapa en la puerta, se acabó. El caso más paradigmático se advierte en la salud, donde la mayoría de los médicos trabajan para obras sociales, para clínicas, para el sector privado. Y en condiciones en las que se les plantea cuánto tiempo tienen para atender, qué puede recetar y qué no, qué tipo de exámenes pueden solicitar a la gente y cuáles no. Es decir, están sometidos a normativas y relaciones idénticas a las de cualquier otro asalariado. Asimismo, cada vez más crecen los estudios de abogados que laboran para patronales, convertidos en mano de obra asalariada como cualquiera. Aquí se está transitando del doctor, orgullo de la familia, hacia un trabajador que corre de una clínica a otra, atendiendo mal porque no tiene tiempo. En Argentina egresan muchos más profesionales de los que pueden conseguir empleo en su profesión. Estamos frente a una sobrecalificación profesional, en la cual hay profesionales trabajando de técnicos, técnicos trabajando de operarios, y así. Por eso también existen muchos profesionales argentinos que migran a otros países.”
La cuestión del poder
-Se “argentinizó” parte de YPF con los subsecuentes relatos nacional desarrollistas del oficialismo, por un lado, y la estridencia crítica y ultraliberal de la burguesía más dura expresada en la derecha fundamentalista, por otro; pero el gobierno español acaba de estatizar el cuarto principal banco de la plaza hispana para socorrerlo de su quiebra. ¿Cuál es el contenido del Estado argentino?
“Estamos en una sociedad capitalista. Y en una sociedad capitalista el Estado representa los intereses de las clases dominantes. Eso es una generalidad que para hacer política no sirve demasiado. No es lo mismo Carlos Menem o Duhalde que este gobierno. ¿Esto es lo que uno quiere? Por supuesto que no. Uno quiere mucho más.”
-Dada tu larga experiencia en el mundo laboral, ¿puedes advertir pistas que concurran al origen de una alternativa política propia del pueblo trabajador?
“Estamos en un momento de mucho debate, de confusión. El movimiento obrero argentino no está derrotado, pero pareciera estar en un compás de espera. Hay prácticas menores muy combativas de organizaciones realmente interesantes. Pero existe otro sector que aún confía en el gobierno actual, lo que no significa obsecuencia eterna y no pelear por negociaciones colectivas reñidas con las pretensiones del Ejecutivo. Se observan procesos de recomposición parcial en algunos sectores.”
-¿El pueblo trabajador argentino es capaz de luchar por mejores condiciones salariales y laborales exclusivamente, o palpita en su seno la convicción de poder político? ¿Cómo se resuelve fotográficamente ese movimiento en el momento actual y de acuerdo a su historia?
“Históricamente, el movimiento obrero argentino se ha planteado el problema del poder. Claro que hay que establecer que la constante de los trabajadores organizados a escala mundial se reduce a la lucha por mejorar las condiciones en que vende su fuerza de trabajo. Esto tiene ver con la conciencia. Si la clase trabajadora quisiera ir mucho más allá, se hubiera tomado el poder en muchas partes. Pero sobre el combate por el poder está la década de los 70’. Ello fundamenta políticamente la dictadura militar de 1976 y que la inmensa mayoría de los desaparecidos hayan sido trabajadores, dirigentes, activistas. La burguesía sabe muy bien dónde golpear.”
-¿Y los trabajadores saben dónde golpear?
“Al menos en los lugares de trabajo donde están decididos a pelear, saben dónde golpear.”
-¿Cuál es la relación entre los partidos de izquierda de Argentina y el pueblo trabajador concreto?
“Aunque resulte obvio, la izquierda adolece de una inserción masiva en el movimiento obrero del país. Ahora, también es cierto que toda lucha de trabajadores siempre se encuentra gente de izquierda. Más allá de lo correcto o no de las tácticas, siempre existe militancia de izquierda en la pelea de los asalariados. A diferencia de otros países, en Argentina la izquierda no está a la cabeza de las centrales sindicales.”
“La historia está abierta”
-Lo que me asombra es la cantidad de juventud que participa en lo que existe de movimiento de los trabajadores, de las luchas ambientales consecuentes, de los pueblos originarios, de la diversidad sexual. Como más me asombra cómo, a contrapelo de los derrotistas y los enemigos de la humanidad, la imagen señera de Ernesto Guevara habita como actualidad en el corazón de esos jóvenes, aunque el punto de sintonía inicial sea puramente romántico o emocional. “El Che” adquiere formas, desde las luchas más riesgosas hasta los actos más sencillos, que no por ello tan necesarios, de solidaridad.
“En los lugares de trabajo, en las movilizaciones, las marchas de Derechos Humanos hay una fortísima participación de la juventud. Algunos parecen haberlo descubierto ahora, pero data de hace mucho. Alguien tendrá que estudiar (que sea tal vez un sociólogo que tenga más tiempo que yo) cómo se transmite la conciencia de lucha y de clase. Porque si bien los de arriba han quebrado muchas cosas, los jóvenes están militando, saben cómo hacer un corte, un paro. Es verdad, hay muchos jóvenes que han naturalizado la precarización y la flexibilidad laboral. Sin embargo, siempre están los que se rebelan frente a ello. Y aunque desconocen los tecnicismos de la pelea sindical, no desconocen cómo luchar. En el activismo joven existe una búsqueda muy poderosa.”
-¿Y la convicción de lucha de esa juventud podría convertirse en vocación de poder?
“Espero que sí. Muchos ya saben que sin vocación de poder, la lucha será un ciclo permanente de caer y levantarse. Y hay otros que portan una intuición de justicia que simplemente pelean y sólo les falta que incorporen elementos para tener la certeza de que no basta ganarle un metro a la patronal. La historia está abierta”.

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Argentina: Paritarias y algo más…

Horacio Meguira (ACTA)

Se trata de una coyuntura difícil en las relaciones laborales. No se trata sólo de la negociación colectiva, con una visión exclusivamente económica; este año existe un fuerte contenido político porque sus actores, trabajadores y gobierno, se ven influenciados por circunstancias que superan los meros indicativos laborales.

La desaceleración de la economía y la crisis internacional son una referencia inevitable al momento de efectuar un análisis de coyuntura. Se afirma que el salario real del conjunto de los trabajadores percibido en el mes de diciembre de 2011, era similar al salario percibido en el último trimestre de 2001 (entre ambos períodos se experimentó un incremento del 1,8%). En el mismo período, el PBI experimentó un incremento del 90,6 por ciento.

El promedio de ingresos del conjunto de los ocupados, provenientes de su ocupación principal, al cuarto trimestre de 2011, ascendía a $ 3198 mensuales. A su vez, el 80% de los ocupados percibe ingresos de su ocupación principal, inferiores a $ 4500 mensuales. A su vez, en 17 aglomerados urbanos (Santa Fe, Paraná, Resistencia, Mendoza, Corrientes, Córdoba, Concordia, Formosa, Santiago del Estero, Jujuy, Catamarca, Salta, La Rioja, San Luis, San Juan, Tucumán y Río Cuarto) el 90% de los ocupados perciben ingresos inferiores a los $ 5000 mensuales (Boletín de seguimiento de precios, remuneraciones y negociación salarial elaborado por el Observatorio de Derecho Social de la CTA y el Taller de Estudios Laborales TEL).

Esa situación salarial ha llevado a los principales sindicatos presionados por sus bases, a tratar de lograr un porcentual que por lo menos recupere el poder adquisitivo perdido desde la última ronda negocial. A eso debe sumarse que existe una verdadera crisis de representación general. Mientras que la CTA ya ha sufrido la injerencia estatal, la CGT se dirige a un enfrentamiento de sectores que pueden concluir en un litigio que lleve a la ruptura de la central obrera. Impulsado por el 54% de los votos, quiere modificar su interlocución con las organizaciones sindicales. Nadie oculta que los que conducen las dos Centrales Sindicales CGT y CTA no tiene tienen díalogo con el gobierno.

La situación ha llevado que la mayoría de los sindicatos no han concluido sus paritarias y las tensiones provocadas por las modificaciones políticas llevan a una prolongación de la puja salarial más allá de los plazos habituales que se toman las partes para la negociación.

Horacio Meguira es Director del Departamento Jurídico de la CTA.

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Argentina: Agrotóxicos, enfermedades y muertes en el sur de Santa Fe

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

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De qué manera nos enfermamos y cómo morimos (morbi- mortalidad) está cambiando en el sur de Santa Fe desde 1990 hasta ahora. Eso lo demuestra un estudio científico coordinado por el médico y docente de la UNR Damián Verzeñassi. La siguiente entrevista es una apuesta a la vida humana ( y la naturaleza) en contra de los intereses de un modelo que solo piensa en el dinero y el verde color dólar.


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Argentina, Chaco. Se extiende la frontera agrícola, ganadera y forestal en el Dpto. Brown: Acosan los desmontes

CENM

Queda poco monte en todo el área de influencia del corredor bioceánico. Desde Avia Terai hasta Río Muerto han desmontado de manera intensiva en el curso de los últimos quince años, con especial entusiasmo en los siete años anteriores. La pampeanización llegó a grado extremo. En el 2008 se desató una intensa y larga tormenta de viento y tierra entre Pampa del Infierno y los Frentones. La población, fundamentalmente la rural, fue azotada por la tormenta de tierra que tuvo una extraordinaria intensidad. Algunas de las reveladoras imágenes recogidas en aquel tiempo fueron incorporadas al documental “Solo se escucha el viento”, que fuera realizado por el cineasta Alejandro Fernández Mouján, con el protagónico de Quique Lovey, que en esa época luchaba contra los desmontes.

Sórdido manejo del monte

Presenciamos un sórdido manejo de los recursos naturales ante la avidez de los grandes productores de soja y de madera, asociado a la irresponsabilidad o conveniencia de los gobernantes por sus desaciertos o por los acuerdos que han logrado cuando manejan los nefastos conceptos modernos de desarrollo, sustentabilidad y sostenibilidad. Diezmaron el monte por la ola extractiva intensiva que desarrollaron para lograr la expansión de la frontera agrotóxica, de la actividad ganadera y de la forestal, sin medir las funestas consecuencias que día a día se acumulan. Se llegó al punto que los productores dominan abusivamente los recursos naturales. De hecho, además de comercializar sus productos primarios, venden la naturaleza. Pocos les dan batalla para defender los recursos naturales. Eso explica el crítico presente ambiental del Chaco, aunque por ahora algunos ignoren la realidad, otros se hagan los desentendidos, mientras los gobernantes miran para otro lado y pocos concentran las grandes ganancias.

Se generó un problema mayúsculo que algunos sintetizan mencionando el cambio climático. En 1930 Pampa del Infierno, Los Frentones y Río Muerto formaban parte de El Impenetrable. El desmonte los excluyó de tal región y produjo algunas consecuencias fluctuantes y otras irreversibles. El déficit hídrico es mayúsculo en los últimos tiempos. La sequía hace estragos por la anarquía del sistema productivo aplicado en la zona, sin ningún tipo de control por parte del Estado. La región perdió estabilidad, previsibilidad y certeza porque se van agotando las reservas geofísicas. Hace ocho años el promedio de lluvia anual fluctuaba en los 700 milímetros. Ahora el promedio apenas supera los 400, en periodos fluctuantes o cambiantes. Esta extraordinaria variación de lluvias es un signo muy claro de la creciente degradación ambiental a que está sometida la zona en manos de los productivistas, del consumismo y del derroche.

El desmonte del día en la Picada 82

La Picada 82 es un camino paradigmático y muy apreciado por las comunidades de la región. Enlaza la Ruta Nacional 16 con la estratégica Juana Azurduy y se mete en lo más profundo de El Impenetrable. Nace en el kilómetro 307 del corredor bioceánico. Es una vía segura porque fue muy bien trazada, con mucha inteligencia y sentido práctico.

Por la Picada 82, a seis kilómetros de la Ruta 16 y a la vista de todos, se efectúo una apertura de deslinde perimetral transversal, sin ningún tipo de autorización por parte de la Dirección de Bosques. No existe ningún cartel en dicho campo. Sin embargo, el desmonte avanza desde la parte posterior del campo. Las huellas de la tapadora utilizada dejaron sus marcas en la banquina de la picada.

Otro deslinde clandestino

Por la Ruta secundaria 5, que une Pampa del Infierno con JJ. Castelli, y en los campos circundantes, se produjeron varios desmontes. El más visible, el que inexplicablemente se llevó adelante aunque es enteramente clandestino, es el desmonte que se realizó en el esquinero del campo ubicado frente a la estrecha picada que permite llegar a la Escuela 729. Este desmonte está a mitad de camino entre las dos localidades señaladas.

Los restos forestales están a la vista, aún transitándose por la ruta a velocidad moderada. No puede sostenerse, entonces, que el desmonte se ocultó a los funcionarios públicos. Por lo menos, queda en evidencia que no existen controles mínimos que puedan persuadir a los propietarios para que no realicen desmontes o aprovechamientos forestales clandestinos. Lo que ocurre en las oficinas del sistema de control geo-referencial en Sáenz Peña, es muy grave sin embargo, los funcionarios públicos de mayores niveles políticos e institucionales no hacen nada para corregir lo que allí ocurre.

Irresponsabilidad ambiental compartida

Es grave la situación porque según la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques esta región fue declarada Categoría II (amarilla), en la que predominan los suelos arenosos y limosos, muy volátiles a la erosión eólica e hídrica. Están desmontando en territorios en donde se debe preservar la cobertura vegetal de manera permanente porque es el único atributo que permite el mantenimiento y reciclaje de las múltiples especies que conviven en estos espacios.

Estos desmontes son claros ejemplos de la irresponsabilidad ambiental de propietarios, productores y gobernantes que, en conjunto o separadamente, actúan en posición dominante de los recursos naturales. Destruyen los bienes de la naturaleza para iniciar producciones no controladas. Todo indica que van a insistir con las actividades productivas centralizadas en la soja y en la madera, aunque en menor medida en la cría de ganado mayor, dejando de lado el desarrollo de sistemas múltiples, combinados, reconfortantes para el ecosistema y distribuidores equilibrados de bienes de consumos masivos. Esto es lo mismo que decir que van por todo el monte y por toda la biodiversidad, hasta agotarlos. Todo asegura la continuidad el ecocidio.

Deslinde perimetral transversal. PICADA 82 a 6km de Ruta 16, altura Km. 307

Desmonte perimetral frente al ingreso de la ESC. 729 a 70Km. de Pampa del Infierno


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Villa Gobernador Gálvez

Carlos del Frade (APE)

En Villa Gobernador Gálvez, la tercera ciudad de la provincia de Santa Fe aunque sus números sean imprecisos porque las migraciones son permanentes hacia y desde Rosario, hay catorce predios ocupados por casi cuatro mil personas que levantaron algunos palos y telones de plásticos para hacer visible la urgencia habitacional que vienen padeciendo desde hace años.

-Hay una enorme necesidad social: el 40 por ciento de la población de Villa Gobernador Gálvez tiene necesidades básicas insatisfechas y la cobertura sanitaria es muy baja para casi 132 mil habitantes – dice el doctor Mario Armando Perichón, secretario de Salud Pública del municipio en diálogo con este cronista.

“Lo que resulta difícil de entender es por qué hay gente que viene de Rosario a ocupar esos lotes que no tienen nada de nada. De allí que en un centro de salud cercano al cementerio donde está una de las principales ocupaciones se hayan iniciado 30 historias clínicas en un solo día lo que también denuncia la situación de esas familias. Y todas ellas son de personas residentes en Rosario”, agrega el médico.

Para el historiador Adolfo Rosas, residente en la ciudad, “la mayoría de las ocupaciones son protagonizadas por familias que provienen de sectores trabajadores que ya no pueden bancar el alquiler y que no tienen relación con especulaciones políticas. Se trata de un punto final a seguir pagando lo que no pueden”, apuntó el investigador sumando una perspectiva que, por el momento, no aparece en los discursos oficiales del gobierno local y el provincial.

En las próximas horas, mientras tanto, el área de Control Urbano de la municipalidad local y la Guardia de Infantería de la policía realizarán un censo entre los ocupantes de tierras en 14 predios, para conocer la situación habitacional de esas familias.

Eso surgió de la reunión convocada por el llamado Consejo de Apoyo a la Seguridad, de la que participaron entidades intermedias y propietarios de terrenos tomados, y en la que también se informó sobre el inminente desembarco del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

Mientras tanto, se supo que ingresará esta semana al Concejo Deliberante un proyecto para que se declare a la ciudad en estado de emergencia habitacional, de modo de contar con una herramienta para pedir auxilio a la provincia y la Nación.

Para el intendente de Villa Gobernador Gálvez, el ex menemista y hoy kirchnerista Pedro González, “en tres o cuatro días aparecieron unas 3.500 personas usurpando todos los terrenos que encontraban. Para mí es algo organizado, pero pecaría si dijera que esto lo hizo tal o cual grupo. Lo que sí es cierto es que en este tema hay un caos total en la ciudad".

Remarcó que "la Justicia no ha dado preferencia a las denuncias que venimos realizando. Desde el 26 de abril estamos esperando que algún juez tome las medidas necesarias y me diga qué es lo que hay que hacer, porque esto escapa a las posibilidades de solucionarlo que pueda tener esta Municipalidad".

-Acá tenemos unas 7 mil u 8 mil personas sin casa propia. Calculen que se trata de familias numerosas. Apenas uno ocupa un terreno, todos aprovechan la volada. Donde voy hablo con todos, me tomo unos mates con la gente y le pido que salga. ¿Saben lo que me responden? «Si yo salgo, a la media hora vienen otros 200 como yo»" – añadió el polémico González.

Villa Gobernador Gálvez fue sinónimo de trabajo, industrias, obreros de la carne y puerto en los años setenta.

Después vino el saqueo institucionalizado y a partir de los años noventa se convirtió en una tierra arrasada por la desocupación, las urgencias y el narcotráfico desbocado.

Allí siguen funcionando el frigorífico Swift y la multinacional Cargill que facturan miles de dólares por minuto.

Su pueblo, sin embargo, sigue buscando algún significado a la palabra futuro tratando de hallar un lugarcito digno para vivir en una geografía que replica los años noventa. A pesar de los poderosos y sus mandatos de resignación, la historia está abierta y decenas de familias quieren protagonizarla.

Fuentes de datos:
Diario “La Capital”, Rosario, sábado 12 de mayo y domingo 13 de mayo de 2012. Entrevistas realizadas por el autor en los programas “Sobre la hora”, de las radios rosarinas TL y Del Plata.

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Argentina: ¿Quién dice que los policías deben portar armas con capacidad de matar?

Gabriel Conte (MDZOL)

Los policías portan elementos que en sus manos o en las que habitualmente la sociedad llama como "equivocadas", son capaces de quitar la vida o de afectarla gravemente. ¿Es necesario? ¿Alguien se planteó la disyuntiva de hacer más eficaz el trabajo policial sin daños colaterales?.

La pachorra provinciana hace que muchas veces toleremos lo intolerable por el solo hecho de que nunca nadie antes planteó una disidencia, o lo que hubiese sido mejor: una alternativa.

La opacidad en el manejo de la cosa pública alimenta la inercia. Y ésta, mueve a quienes tienen que decidir y quienes deben acatar esas decisiones, como una masa inerte, incapaz de torcer un destino que nadie sabe quién, por qué y para qué, cuándo, dónde y con qué criterio, se determinó.

¿Quién dice que los policías deben portar armas de alta letalidad? ¿Lo vimos en alguna película? ¿Lo hacemos como producto desde la eterna comodidad de la “legislación comparada”? ¿O nos lo indican los lobbystas que necesitan de un mercado para las armas que fabrican sus jefes?

En Mendoza un policía mató a un pibe. Muchos diarios están empezando a desviar la atención centrándose en cuestiones laterales del asesinato de Franco Díaz: de quién era la casa, qué tomaban, cuántos gritos y a qué decibeles se lanzaron… Minucias distractivas del tema central.

Mientras eso pasaba aquí y las reacciones de acuerdo a manual funcionaban tal como se esperaba, sin sorpresas, con un pedido de “investigar hasta las últimas consecuencias” y algún pedido de informes de la oposición, en Buenos Aires un grupo de expertos tomaba el caso con la gravedad que realmente tiene y que vamos a recordar, ya que el transcurso de una semana pudo haberlo borrado de nuestra zappinesca memoria: un joven fue asesinado por un policía mientras participaba de un baile luego de que los vecinos llamaran a la fuerza pública por la molestia que les causaba el ruido.

Allí resonaba “nuestro” nuevo caso y también el de un policía bonaerense que, gozando de un franco, repelió a disparos un intento de asalto y le ocasionó la muerte a un tercero. En este mismo encuentro de expertos en control de armas de diferentes puntos de Latinoamérica, la ministra de Seguridad de la Nación tomó el segundo caso para fundamentar su decisión de que los policías no porten sus armas durante las 24 horas del día, ya que es una herramienta, digamos, de trabajo.

Allí dijo: “Todo salió mal; el policía (David Benítez) que tenía franco de servicio vio el robo y entendió que podía sacar el arma y disparar. Aparentemente, las balas que se encontraron son solamente del policía, por lo que los delincuentes no estaban armados, ni dispararon”, señaló Garré.

La ministra calificó como “muy doloroso” el hecho, y consideró que “disparar con un 9 milímetros siete veces a ladrones desarmados, obviamente es un exceso inaceptable”.

Es muy probable que el lector simplón (a cuya simpleza de análisis jamás debemos hacerle caso) no entienda a aquellos que quieren poner una cuota de complejidad al asunto, la necesaria, no más. Pero realmente el tema que surge del caso mendocino (que no es el primero aquí ni en el país) es para qué les damos a nuestros policías las armas con capacidad letal dentro de las ciudades y la tremenda responsabilidad de decidir sobre la vida y la muerte en un país que no tiene ni acepta la pena capital.

Surgirán los que crean que se trata de una guerra: no lo es. Pensar que la policía debe funcionar como ejército es producto de la pachorra de la que hablamos al comienzo, esa que nos estanca y sumerge.

La misión del policía es, centralmente, prevenir y reprimir el delito. En lo primero, la sociedad debe participar activamente acompañando la responsabilidad central e indelegable que tiene el estado. Pero en cuanto a lo segundo, en lo que se refiere al uso de la fuerza, no es entendible que:

- Los policías tengan disponibilidad de armas de fuego de alto poder letal. No hablemos del entrenamiento para su uso y cuidado ni las medidas de control sobre su utilización.

- Circulen con ellas por las calles, en los micros, con la posibilidad de que hagan abuso de esa herramienta conferida por todos a través del Estado

- Se les pierdan, las vendan o las alquilen en el peor de los casos, cuando sobrepasan ellos mismos los límites de la ley;

- Dispongan de cientos de municiones sin control con capacidad de herir gravemente y hasta quitarle la vida a personas, inocentes o no;

- Que lo hagan con balas capaces de atravesar cuerpos y matar a otros, de rebotar y transformarse en “balas perdidas”;

- Que se sostenga esto como una costumbre sin una evaluación elemental del costo beneficio que tiene para toda la institución seguir siendo una fuerza de la que se desconfía, cuando el paradigma de la seguridad pasa por la confianza y no en el temor.

Que la policía porte armas letales implica la provocación de una carrera armamentista de la misma escala de la ciudad en la que desarrollen sus tareas: más armas con más poder tienen; más armas con más poder deben conseguir los delincuentes, que, además, se quedan muchas veces con las de los arsenales mal cuidados de la Policía, el Ejército o cualquier otra institución que almacene armas en el país.

Antonio Rangel Bandeira, experto brasileño, ex miembro del Gobierno y actual dirigente social de prestigio mundial, es uno de los expertos que participó de este encuentro convocado por el Renar, el Registro Nacional de Armas, bajo la tutela de Matías Molle, su titular y con amplia presencia de tres ministerios: Justicia, Educación y Seguridad.

Hizo el planteo concreto: “¿Por qué no proveerles a los policías que trabajan dentro de ejidos urbanos armas de baja letalidad, capaces de ponerle un freno a la acción criminal, pero no de desencadenar daño colateral, como ocurre actualmente?”.

La pregunta podría aceptar varias respuestas. Todas llevan hacia la sospecha de que alguien (que no es la sociedad) se beneficia con el status quo.

La discusión sobre el uso de la fuerza (los por qué y los para qué) se elevó a los máximos referentes gubernamentales en la materia del Mercosur, para su discusión en el seno de las Naciones Unidas, dentro de su trabajo por el control del circulante de armas de fuego y del desarme de la sociedad civil.

Pero no es malo que alguna idea se caiga desde la superestructura hacia el seno de la sociedad que sufre las consecuencias de la falta de independencia a la hora de programar cómo quiere que sea su gobierno y cómo quiere que trabajen quienes lo hacen como parte de la estructura estatal.

Probablemente, si nos planteamos estas preguntas, podamos vivir mejor todos y permitirle a mucha gente que no muera prematuramente.

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Argentina, Catamarca: Ley Antiterrorista, represión policial y detenciones contra ambientalistas de Tinogasta

Mara Puntano (COPENOA)

Una vez más los gobiernos argentinos, amparando la megaminería contaminante , violan los derechos humanos a la vida y a la salud criminalizando a ambientalistas, aplicándoles ley antiterrorista, golpes y detenciones arbitrarias.

Personal de la policía de Fiambalá reprimió a los asambleístas de Tinogasta que sostienen el corte selectivo e informativo sobre la ruta Nacional 60, impidiendo el paso de camiones con insumos para las megamineras transnacionales, desde el 29 de enero de este año. Los asambleístas de Ciudadanos en Defensa de la Vida y el Agua Dario Moreno, Eduardo Argañaraz y Ezequiel Koch fueron detenidos por las fuerzas represivas que escoltaban camiones de la empresa La Alumbrera. Los compañeros fueron brutalmente golpeados y reducidos con gas pimienta, y su paradero fue oculto por algunas horas . El operativo habría sido dispuesto por orden de la Fiscal Alvarez. Estos hechos se suman a la permanente embestida del poder político y judicial, provincial y nacional, que en las últimas semanas ha imputado a 51 luchadores de esta asamblea causas judiciales en un intento por levantar el corte

El repudio de organizaciones ambientalistas y defensoras de DDHH ala violencia gubernamental fue instantáneo. Para el día de hoy están previstas múltiples manifestaciones en solidaridad a la lucha en defensa de la vida que llevan adelante los ciudadanos catamarqueños en contra de la megaminería contaminante . La docente Myriam Genisans, informó que los docentes y alumnos de la Universidad Nacional de Tucumán presentarán hoy, lunes a las 10:30hs, en la sede de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT, Calle La Rioja 437 de San Miguel de Tucumán, una declaración suscripta contra la explotación minera a cielo abierto. La presentación estará a cargo de Roberto Pucci, profesor titular de la Facultad de Filosofía y Letras, Myriam Genisans, profesora adjunta de la Facultad de Artes, y Rodolfo Burgos, jefe de trabajos prácticos de Derecho y Ciencias Sociales.

Además, la Unión de Asambleas Ciudadanas convocó para hoy , 14 de mayo a las 18hs. a un escrache en la Casa de la Provincia de Catamarca, ubicada en Córdoba 2080 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El rechazo al modelo extractivo minero que desarrolla la Minera Alumbrera, ha cuajado en acciones de alumnos y docentes de la Universidad Nacional de Tucumán, que se manifestaron para que su Universidad deje de ser socia de esa empresa para la explotación del yacimiento. Luego se unieron al pedido agrupaciones estudiantiles y sociales, docentes, y paulatinamente diversas Universidades Argentinas y numerosas Facultades a lo ancho y largo del país, rechazando el dinero proveniente de la minería a través del reparto de los fondos desde la UNT. Así también se tiene previsto en esta jornada Radio Abierta y transmisión en vivo con la asamblea de Tinogasta desde Red Nacional de Medios Alternativos. También se prevé la presencia de Nora Cortiñas, Madre Plaza de Mayo Línea Fundadora y Adolfo Pérez Esquivel del SERPAJ. Desde ASANOA en Tucumán, los dirigentes manifestaron que marcharán hoy a las 10,30 hs al juzgado federal de Tucumán, donde presentaran un escrito formal por tener jurisdicción en Catamarca. Desde allí marcharán a la casa de gobierno tucumana en la Plaza Independencia para visibilizar lo que esta ocurriendo en Tinogasta. De igual manera se realizaron protestas en Mendoza, Portones del parque San Martín,Durante la Maratón Otoño por la Vida.

En Chilecito,La Rioja, en la Plaza Caudillos Federales. En La Rioja Capital, en la plaza F.Quiroga,,Ex Sarmiento. En Córdoba, en el Patio Olmos En San Salvador de Jujuy en La Peatonal Belgrano.

En Andalgala (Catamarca) como todos los sàbados , en la plaza con caminata y radio abierta . Desde Cafayate , provincia de Salta , Soledad Leyton de Autoconvocados , hizo llegar a COPENOA su repudio por las detenciones y violencia ejercida contra los asambleístas de Tinogasta y exigieron que el gobierno de Lucía Corpacci cese con la intimidación , persecución ,golpes, represión y aplicación de ley antiterroristas a los que luchan contra la megaminería en defensa de la vida y el agua.

Los antecedentes

En el marco de la lucha que lleva adelante la asamblea de Tinogasta en contra del saqueo y la contaminación, como es de público conocimiento desde el 29 de enero pasado, los integrantes de dicha Asamblea resolvieron protestar en el Paso Internacional San Francisco con un bloqueo selectivo que constituye la medida de acción directa que imposibilita el transporte de insumos mineros provenientes de Chile. En este contexto el Gobierno Provincial y Nacional atendiendo los intereses económicos de las empresas mineras, pretendió con diferente tipo de acciones liberar la ruta.

Una de las medidas, que en su desesperación, adoptó la dirigencia política lugareña fue mandar a los integrantes de la Corte de Justicia de Catamarca a la localidad de Tinogasta con una clara misión intimidatoria la cual se evidenció en las declaraciones vertidas por el presidente de la Corte José Ricardo Cáceres, quien en una conferencia de prensa realizada a los medios locales realizó comentarios irrespetuosos y desafortunados, entre ellos -“ Ya teníamos acordado sacar un Protocolo de Actuación no solo en el caso puntual de Tinogasta, sino para toda la Provincia, sobre todo donde hay estos choques de derechos, para que quede claro los derechos que tienen los que protestan y pero que también hay otras personas que tienen derecho a ejercer una industria lícita, a transitar etc.etc, por lo que hay que tratar de mejorar una convivencia entre esos grupos, ahora en última instancia para lograr el ejercicio del derecho a transitar o ejercer la industria lícita hay que ordenar el despeje de la ruta, no va haber ningún problema, pero con la prudencia del caso y con la debida información necesaria que se pueda tener” – “No se puede dar un día concreto, pero si se debe solucionar en lo inmediato, la oportunidad va a quedar en manos de la autoridad administrativa, es decir la Fiscal va a dar la orden y el Juez va a decir Sres.: Utilicen la fuerza, protejan a los menores, a la gente, pero la oportunidad del día, la hora y los medios a utilizarse en el caso que si se utilizarán perros, camiones hidrantes, gases, gomas, todo para lograr el objetivo, hasta la persuasión con la presencia de los propios funcionarios, las van a dar ellos, no pretendemos que se repita nada de lo que paso, se les explicará que esto es intolerable, la gente está sufriendo, los comerciantes están perdiendo dinero, es decir buscar por esa vía la solución, pero si no la hay, deberá utilizarse la fuerza como siempre lo hace la justicia en casos necesarios, la fuerza es parte del derecho para hacerlo cumplir, la cuestión es simple y no debe exagerarse”

Estas declaraciones no hicieron más que agrandar la brecha entre el legítimo reclamo del pueblo de Tinogasta y el gobierno de la provincia. Debido a esas declaraciones y al accionar de la Justicia Provincial , el 20 de abril pasado ,l cuatro camiones de la empresa Tamarugal escoltados por una camioneta decidieron arremeter contra el bloqueo haciendo peligrar la vida de los asambleístas, como así también la de los habitantes de Tinogasta que pudieran atravesarse en su camino en su loca carrera a 130 km/h. Una vez que pasaron el bloqueo y dejado atrás el pueblo de Tinogasta se encontraron con el bloqueo selectivo que se estaba formando en inmediaciones del Río de la Troya, sobre ruta 60 agrediendo también de manera mas contundente a dos asambleístas, en esas circunstancias el conductor de la camioneta que servía de escolta valiéndose de una piedra rompió el parabrisas del auto de uno de los asambleístas que se encontraban en el lugar, además de agredirlos y amenazarlos.

Inmediatamente los asambleístas agredidos radicaron la denuncia en la dependencia policial de Tinogasta. Ya en esa oportunidad, la Asamblea de Tinogasta , exigía que de una vez por todas la Justicia actué y se declare realmente independiente del Poder Político. “Pero realmente depositamos nuestra confianza en las voluntades de todos y cada uno de los habitantes del Departamento de Tinogasta que han decidido y se han expresado claramente en contra de la megaminería en la provincia.Los pueblos unidos reafirmamos, Fuera Bajo La Alumbrera y las empresas mineras que operan en el Dto. de Tinogasta, Nunca jamás Agua Rica, ni una mina más.” , sostenían firmemente los defensores de la vida.

Mara Puntano es Abogada DDHH no gubernamental.

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