lunes, 25 de junio de 2012

A la carrera, acabaron con Lugo y con la voluntad popular paraguaya

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Ningún revolucionario -o quien pretenda serlo- puede confiar ciegamente en las estructuras verticalistas y burocratizadas del Estado, las cuales han sido moldeadas -desde siempre- por los designios de las clases dominantes, aun cuando éstas se guíen aparentemente por principios y procedimientos democráticos. En este sentido, Marx y Engels expresaron: “Hoy, el poder público viene a ser, pura y simplemente, el consejo de administración que rige los intereses de la clase burguesa”.

Por ello no debe asombrar a nadie lo acontecido en Paraguay con la destitución del presidente Fernando Lugo por parte de sus opositores en el Parlamento. Los contrarrevolucionarios ya lo hicieron antes con el Presidente Salvador Allende en Chile, torpedeando su gestión de gobierno desde el poder legislativo hasta consumar el golpe de Estado en su contra y, más cercanamente en el tiempo, con Presidente Manuel Zelaya en Honduras, aplicándole una formula leguleya similar a la sufrida por Lugo; sin dejar de mencionar la exoneración por parte del Tribunal Superior de Justicia de los responsables del derrocamiento militar del Presidente Hugo Chávez y las muertes causadas el 11 de abril de 2002 al dictaminar que hubo un “vacío de poder”, un absurdo jurídico jamás visto en el mundo entero.

Por eso no resultará suficiente que cualquier gobierno tildado de revolucionario o de progresista muestre un apego estricto y notorio a la institucionalidad ni haga concesiones permanentes u ocasionales a la contrarrevolución, creyendo que así podrá ganarse su buena voluntad y cumplir con su plan de gestión en favor de los sectores populares. Nada más alejado de la realidad. Es lo que acaeció en Paraguay y, así, a la carrera, los grupos conservadores acabaron con Lugo y con la voluntad popular paraguaya. Otra hubiera sido la conducta del Presidente, pero no supo o no quiso responder a las expectativas puestas en su mandato. La derecha sí supo y sí quiso responder a sus propios intereses.

Como bien lo apuntara Atilio Borón, este acontecimiento es “una lección para el pueblo paraguayo y para todos los pueblos de América Latina y el Caribe: sólo la movilización y organización popular sostiene gobiernos que quieran impulsar un proyecto de transformación social, por más moderado que sea, como ha sido el caso de Lugo”. Algo que se ha evidenciado en los casos de Ecuador, Bolivia y Venezuela, por citar los países más emblemáticos de nuestra América donde los grupos derechistas -pese a su poder económico y al respaldo indiscutible de Washington- han fracasado en sus planes de desestabilización. Sin embargo, es necesario aclarar que hace falta llevar a mayores niveles dicha movilización y organización popular mediante la formación crítica y permanente de una conciencia indudablemente revolucionaria, capaz de impulsar los diferentes cambios que se requieren en los campos político, económico, social, militar y cultural para consolidar la revolución, más aun si ésta se define como socialista. Esto es algo que no debe obviar jamás ningún revolucionario, a menos que esté dispuesto a claudicar ante la clase dominante y defraudar la voluntad popular, olvidando su compromiso histórico.

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Entre la crisis mundial y las tensiones políticas: Datos para una semana turbulenta

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Transitamos una semana turbulenta, con muchos asuntos globales, regionales y locales para considerar.

En el plano global se mezclan la finalización de dos cónclaves gubernamentales que analizaron la crisis: el G20 en México y Río+20 en Brasil.

A nivel regional destaca el golpe institucional en Paraguay, con mucho olor a soja.

Localmente creció la tensión entre la CGT y el gobierno.

El mundo y su crisis

Del encuentro en México, más allá de declaraciones por el crecimiento de la economía y el empleo, lo real resultante es la recapitalización del FMI por 456.000 millones de dólares, sin aportes de Estados Unidos y compromisos de contribuciones sorprendentes.

Entre otras, las de Europa con 200.000 millones de dólares, que confirma que el salvataje es a los bancos y empresas en problemas más que atender las necesidades de desempleados y empobrecidos por la crisis.

Más sorprendente aún resulta el apoyo de los países emergentes, donde China se anota con 43.000 millones; Brasil y México con 10.000 millones cada uno, e incluso Colombia con 1.500 millones. Imaginemos esos recursos aplicados soberanamente al desarrollo alternativo de nuestros países.

¿En qué piensan aquellos que imaginan un buen destino de esos cuantiosos recursos en manos del FMI? ¿Cuánto cuesta que emerja el Banco del Sur y con qué facilidad resurge el FMI desde la existencia del G20?

En Río+20 no puede disimularse el fracaso, aún con la colorida propuesta por una “economía verde”, que no es otra cosa que la mercantilización de la naturaleza.

Pintar de verde la mercantilización de la producción en curso no esconde los problemas económicos sociales y la crisis mundial del capitalismo contemporáneo, donde se verifica el crecimiento de la desigualdad, con millonarios más millonarios, en el mundo y en la región nuestramericana, según Informe de la Consultora Capgemini - RBC Wealth Management, y sin sorpresa, estos millonarios en dólares provienen del sector minero, agrícola y energético, es decir, del negocio de los recursos naturales, de la llamada “economía verde”.

No hay duda que la apuesta a la industrialización trasnacionalizada de la producción agraria y minera tiene entre sus beneficiarios a grandes corporaciones económicas que privilegian sus beneficios por encima de la calidad de vida de las poblaciones en que asientan sus inversiones; y aún hablando de “trabajos verdes” la apuesta es a la reducción de los ingresos de los trabajadores, ya que el salario es concebido como un costo que debe reducirse para enfrentar la crisis; y ni que hablar de la depredación de los recursos naturales.

El fracaso de Río+20 era un resultado esperado, más allá de la magnitud del cónclave con presencias prácticamente de todo el mundo. El problema es que el modelo productivo capitalista, aún en crisis, es contaminante, súper explotador, depredador y destructor.

Las cumbres populares desarrolladas en México y Brasil demandan un debate en la sociedad para modificar el modelo productivo y de desarrollo, pensando en soluciones alternativas.

En ese sentido sorprende el llamamiento de los movimientos campesinos que destacan la potencia de la producción alimentaria indígena, campesina y de agricultura familiar, contra la segmentación irracional de la industrialización que domina desde el paquete tecnológico inicial a la comercialización en grandes tiendas y supermercados, que achica la diversidad de la dieta y la riqueza proteica necesaria para una vida cotidiana.

Pero también destaca las convocatorias realizadas a investigar el delito económico cotidiano, especialmente con el movimiento de dinero y principalmente con la deuda pública, gran condicionante de nuestras economías, y por supuesto rechazar el accionar de los organismos internacionales y el salvataje de bancos que continúan acumulando grandes ganancias a costa del empobrecimiento de gran parte de la población.

El Paraguay “verde” golpea

Es más, no puede entenderse el fenómeno del golpe institucional a Lugo, el Presidente paraguayo sin la dominación de la producción sojera que pinta de verde la agricultura de los países del Mercosur, la región productora y exportadora por excelencia de la oleaginosa y sus derivados.

Horas previas al golpe, en una potente denuncia, el periodista paraguayo Idilio Méndez anticipaba el “duro revés a la izquierda, a las organizaciones sociales y campesinas, acusadas por la oligarquía terrateniente de instigar a los campesinos; avance del agronegocio extractivista de manos de las transnacionales como Monsanto, mediante la persecución a los campesinos y el arrebato de sus tierras y, finalmente, la instalación de una cómoda platea para la los oligarcas y los partidos de derecha para su retorno triunfal en las elecciones de 2013 al Poder Ejecutivo.” (1)

Todavía no se había producido el golpe, pero había claridad sobre quienes había provocado la maniobra que terminó con la muerte de 18 personas, policías y campesinos, y que el poder endilgó a Lugo para destituirlo en pocas horas, poniendo en discusión la debilidad de las democracias en nuestra región.

Los campesinos ocupan tierras ante la creciente ocupación terrateniente, de paraguayos, y vecinos, especialmente brasileños (brasiguayos), todos sustentados en el paquete tecnológico de las transnacionales de la alimentación y la biotecnología con Monsanto a la cabeza. Es algo para pensar en el conjunto de los países del Mercosur.

Queda el interrogante si Paraguay se sumará a la experiencia de Honduras, que luego de fuertes declaraciones críticas de los gobiernos, el golpe institucional finalmente se abrió camino. El gran interrogante será la movilización popular que eludió el presidente destituido.

El cambio político en la región tiene el límite del poder económico, lo que supone una lección a considerar, que si no se afecta estructuralmente ese poder, enfrentándolo con otro poder (anti capitalista), para otra ecuación de beneficiarios y perjudicados, el sistema capitalista retoma la iniciativa y el rumbo de la acumulación.

No solo se trata de derechas, izquierdas o centro izquierdas, sino de orientación del rumbo económico; si afirmando las tendencias de la acumulación capitalista en curso más allá de la crisis mundial, o promoviendo rumbos alternativos al capitalismo.

Queda claro por la experiencia reciente que el poder económico no solo recurre a las armas en su iniciativa política, aunque tenga el apoyo de las crecientes bases militares en la región, la aplicación generalizada de leyes antiterroristas y otros mecanismos de intromisión e incidencia; pues con los medios de comunicación y las formas que asume la democracia representativa (poder ejecutivo, legislativo y judicial) mantiene la hegemonía del régimen del capital.

El conflicto es por la apropiación de la riqueza social

La discusión es por las riquezas. Es lo que se discute en la coyuntura de la Argentina. Es un debate sobre la riqueza y la pobreza.

Un reciente estudio de Flacso da cuenta que en la última década la tasa de ganancia es altamente superior a la de la década anterior, la del menemismo. (2)

El promedio de la tasa de ganancia durante el 2002-2010 alcanzó al 37,2%, mientras que entre 1993-2001 fue del 24,8%. En los últimos años se verifica un porcentual de ganancia mayor al 50% que en tiempos del menemismo.

¿Cómo se explica ello? En economía no hay magia, en todo caso la riqueza cambia de bolsillo. El documento lo explica con la disminución de los salarios y el incremento de la productividad.

Esa es la razón de la recurrencia en el debate sobre distribución del ingreso, porque aún bajando el desempleo del 22 al 7% en una década, no solo se está por encima de la media de los años previos, los 80´, y ni hablar de los 70´, sino que se trata de una recuperación del empleo sobre la base de ingresos disminuidos históricamente, y ganancias en alza.

La turbulencia de la semana, con opiniones políticas muy diversas, sobre quien juega el partido que pretende la derecha, el conflicto continuará ante la convocatoria a movilización de la CGT, con un tema sensible para el debate: el aporte de los trabajadores al financiamiento del Estado vía impuesto a las ganancias.

Tal como señalamos para el caso paraguayo, si no se afectan los intereses del poder económico, este retoma la iniciativa política para asegurar su utilidad, y con ella el modelo de acumulación.

Sea por las cumbres globales o la experiencia paraguaya, en la Argentina se abre paso la discusión sobre el modelo económico y el rumbo político, es decir, sobre el modelo productivo y de desarrollo, tanto como sobre el gobierno del capitalismo local, incluso, una perspectiva alternativa.

No es una cuestión de apoyo o crítica al gobierno, sino de la orientación de la política económica y la estructura de dominación que surge de allí, con el interrogante de si es posible consolidar un rumbo por transformaciones profundas, estructurales, contra la ganancia y por los ingresos populares.

Julio C. Gambina es Doctor en Ciencias Sociales UBA. Profesor Titular de Economía Política en U.N. de Rosario. Presidente de la FISYP. Integrante del Comité Directivo de CLACSO.

Notas:
1) Idilio Méndez; “Monsanto golpea en Paraguay: Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo”.
2) Pablo Manzanelli, “La tasa de ganancia durante la posconvertibilidad. Un balance preliminar”, en: http://www.apuntesparaelcambio.com.ar/apc_n3.pdf

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Las múltiples lecciones del lamentable golpe de Estado en Paraguay

Emilio Marín (LA ARENA)

Hasta el jueves la situación argentina estaba atravesada por un eje fundamental: la confrontación entre el sindicato de Camioneros de Hugo Moyano y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Y esa contradicción sigue ardiendo, por supuesto, y tendrá un momento de mayor ebullición todavía el miércoles, con la movilización convocada por el titular de la CGT. Entre los sectores enfrentados menudearon las descalificaciones, incluso denuncias penales del gobierno contra los sindicalistas, de modo que parecía que ese tema quedaría instalado como central hasta el 27 de junio.

Sin embargo, el golpe de Estado expréss en Paraguay, producido el viernes 22, se instaló rápidamente como el principal de la agenda política, en Buenos Aires y las demás capitales latinoamericanas.

Es que lo sucedido en el vecino país tiene sus peculiaridades, pero también sus rasgos generalizados a la región. Allí están Monsanto y grandes jugadores del agrobusiness que quieren marcar la agenda a los gobiernos democráticos y deponerlos si es preciso. También menudean las policías bravas capaces de agujerear con balas a los campesinos sin tierra, los pobladores urbanos sin techo, los jóvenes trabajadores precarizados, etc. En todos estos países, salvo los más avanzados como Venezuela, las Fuerzas Armadas y de Seguridad están infectadas de elementos que provienen de las dictaduras anteriores y están vinculados con la represión, el narcotráfico, etc.

Y como si lo anterior fuera poco, hay que agregar que los sistemas políticos latinoamericanos están partidos al medio, porque hay gobiernos y dirigentes democráticos y progresistas, como los del Mercosur y UNASUR, pero también los hay bien corridos al extremo derecho, como los de Colombia, México, Chile y Panamá.

Fernando Lugo era parte del espectro progresista, sobre todo por su política regional y no tanto por su gestión doméstica. El golpe de Estado "institucional" en su contra es una afrenta a la democracia guaraní, que había elegido a aquél en 2008, pero también una advertencia de la reacción latinoamericana a todos los mandatarios de la UNASUR. A todos ellos se los amenazó, por elevación, con un juicio sumarísimo en 24 horas, con dos horas para defenderse y una votación previsible.

Lo bueno del caso es que ese golpe puso en alerta a la democracia latinoamericana. Y allí se vio a la UNASUR y no a la OEA como avanzada de esa resistencia al putsch. Los cancilleres de aquel espacio estuvieron en Asunción el mismo jueves. Cristina Fernández, Rafael Correa, Hugo Chávez y Dilma Rousseff han manifestado que no reconocerán al nuevo gobierno del golpista Federico Franco. Van a debatir en una próxima reunión cómo aislar y sancionar esa interrupción del orden constitucional que violó el derecho de defensa de Lugo. Esto es lo positivo: en la región hay más claridad que antes en armar la guardia para que los golpes de Estado reaccionarios no peguen en las mandíbulas de la democracia.

Los pecados de Lugo

El mayor pecado del ex obispo no fue tener hasta ahora dos hijos que él no había reconocido hasta que debió hacerlo luego del reclamo de sus respectivas madres. Ese fue un pecado menor, del que ya habrá obtenido el perdón celestial.

El último error suyo fue aceptar mansamente el golpe, esbozar una defensa jurídica sin movilizar a sus partidarios en contra del linchamiento y aceptar rápidamente la resolución del Senado oligárquico. Esto se llama rendirse sin pelear. Y es una derrota desmoralizante para sus electores y para todos los que hicieron causa común dentro de la Patria Grande Latinoamericana.

No se esperaba de Lugo una conducta heroica como la de Salvador Allende, que murió peleando en el Palacio de la Moneda, pero al menos se creía que aquél no aceptaría en pocas horas la solución golpista. Se despidió del gobierno casi amablemente.

El derrocado mandatario cumplió de antemano con lo que al día siguiente planteó el Departamento de Estado: "instamos a todos los paraguayos a que actúen de forma pacífica, con calma y responsabilidad, conforme al espíritu de los principios democráticos de Paraguay".

Gran cinismo el del gobierno estadounidense, porque el "principio democrático" suponía respetar el mandato de Lugo hasta el 15 de agosto de 2013, cosa que el sumarísimo juicio senatorial frustró, con la violencia de sus minorías parlamentarias. Esto, más el lobby terrateniente, de los grandes medios de comunicación, la embajada yanqui y la policía que reprimió el viernes con palos, gases y balas de goma a los manifestantes antigolpistas.

La pérdida del gobierno se explica porque Lugo no implementó cambios significativos en la estructura terrateniente. Unos pocos miles de latifundistas, pooles de siembra, Monsanto y otros monopolios agrupados en la UGP (Unión de Gremios de la Producción), le sabotearon las tímidas intenciones de favorecer los reclamos de campesinos sin tierra.

Y frente a esos poderes, el mandatario "arrugó", como se dice en Argentina. No sólo eso, a veces permitió que jueces, policías y ministros de su mismo gabinete permitieran el desalojo violento de los sin tierra. Y en varias oportunidades, no sólo en Caraguaty, hubo muertos y heridos.

Lugo no pudo lograr en cuatro años que el Senado admitiera a Venezuela en el Mercosur. Dio prórroga a la base de marines en Mariscal Estigarribia, donde se instalaron desde 2006. Y aprobó una "ley antiterrorista" a pedido de Estados Unidos, con nuevas misiones de efectivos mandados por Barack Obama en el norte de Paraguay. Con esto no sólo se mancillaba a la patria guaraní sino que se permitía amenazar al vecino Brasil y la Amazonia, una función que el derechoso Franco cumplirá con mucho mayor oficio que Lugo.

Ni golpe ni claudicación

La presidenta argentina estuvo rápida de reflejos para condenar la asonada en Paraguay y mañana podría hablar en una sesión del Congreso sobre este tema. La defensa de la democracia, en Paraguay y en Argentina, debe contar con el beneplácito de la población; a contrario sensu, el "plan Cóndor" de las dictaduras de Alfredo Stroessner y Jorge R. Videla, arruinó y quitó la vida de paraguayos y argentinos (amén de uruguayos, chilenos y brasileños, entre otros).

Lo que no estaría bien es que CFK o sus ministros quieran equiparar el golpe de Estado paraguayo con la marcha de los Camioneros, prevista para el miércoles. Tratar de golpistas a ese y otros gremios que piensan ir hasta la Plaza de Mayo con dos reclamos básicos sería un grave error. Esta marcha se llamó para pedir la anulación del impuesto a las ganancias o bien la elevación sustancial del monto mínimo no imponible, y la universalización de las asignaciones familiares, dos objetivos bastante módicos salvo que la situación fiscal del gobierno sea mucho más desesperada que la confesada en los números oficiales y ni qué hablar de muchas administraciones provinciales.

Pero en ese caso -que las dificultades financieras sean tan graves- primero que nada habría que blanquearlas y no acusar de "destituyentes" a sindicatos que demandan un par de puntos admitidos por casi todos -oficialistas y opositores- como justos y relativamente accesibles.

Moyano no es lo que se dice un arquetipo de sindicalista democrático y pluralista. Esto es verdad, aunque también se debería anotar que sus enemigos dentro de la CGT, tales como Oscar Lescano, Andrés Rodríguez, Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo, Luis Barrionuevo y Rodolfo Daer, son bastante peores porque además de burócratas fueron y son socios de las grandes empresas y los peores gobiernos. Algunos, como Gerardo Martínez (UOCRA) están acusados de haber sido "buchones" del II Cuerpo de Ejército durante la dictadura militar.

Lamentablemente, la presidenta y sus colaboradores vienen llevando adelante un plan político para derrocar a Moyano de Azopardo 802 e imponer allí a los "Gordos", "independientes" y "No Alineados". Lo único cierto de estas etiquetas es la cuestión de peso, no así las otras dos, falsas.

Las acusaciones en contra del gremio de Camioneros, en el sentido de "destituyente", requieren de pruebas que hasta ahora no se dieron. En cambio, está a la vista que las sanciones en contra de Moyano son desproporcionadas y poco democráticas.

Por ejemplo, se le decretó la conciliación obligatoria, una multa de 4 millones de pesos, se le hizo una denuncia penal muy grave que puede significar penas de varios años de cárcel y se le envió la Gendarmería con equipos listos para reprimir su gente. Además se lo amenazó con la ley de Abastecimiento, que luego se enfiló contra la patronal camionera y no el sindicato.

Parece una respuesta políticamente incorrecta. Nótese que a la Mesa de Enlace Sojera no se le impuso ninguna de esas sanciones por cortar centenares de rutas durante tres meses, con graves pérdidas. Y otra comparación: al laboratorio anglo-norteamericano GlaxoSmithKline se le impuso en enero de 2012 una multa de 400.000 pesos por un plan de investigación con vacunas que causó la muerte de 14 niños. ¿No parece un poco mucho multarlo a Camioneros con una cifra de un cero más, cuando no mató a nadie?.

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La derecha y el “modelo K”

Julio Raffo (INFOSUR)

En diferentes ocasiones algunos compañeros, con los cuales compartimos la acción política en los años 70, me han dicho que Proyecto Sur le hace “el juego a la derecha” cuando critica al kirchnerismo.

Ante esa acusación respondo que no deberían preocuparse tanto porque “hay conquistas y banderas del modelo K que la derecha ciertamente va a respetar y profundizar”. Sorprendidos me preguntan a qué me refiero, y entonces les respondo:

La derecha no va a restringir la megaminería a cielo abierto ni va a obstaculizar la destrucción de los glaciares o los negocios de la Barrick; no va a anular la delictual concesión del yacimiento de petróleo de Cerro Dragón, otorgada por Néstor, no va a propiciar la modificación de la Ley de Entidades Financieras de la dictadura que les permite a los bancos llevársela con pala; tampoco va a modificar el sistema tributario que hizo Menem, y que descarga en el consumo el mayor peso de la carga impositiva, ni aplicará el IVA a las transacciones financieras. Tampoco cuestionará ni el origen ni la licitud de la deuda externa: al igual que el “modelo”, pagará capital e intereses sin chistar, presentando el hecho como un logro y no como una traición.

La derecha no va a derogar la Ley Antiterrorista, no va a sacar a la Argentina del TIAR y también mantendrá los tratados de “reciprocidad” de inversiones extranjeras que nos encajó Menem. Tampoco va a anular la ilegal prórroga de las licencias de televisión que otorgó Néstor, no abrirá los concursos de los canales de televisión digital y continuará obstaculizando la existencia de emisoras comunitarias; por su parte, el Instituto de Cine seguirá dando arbitrarios “adelantos de subsidios” y mantendrá el secreto respecto de la contratación de publicidad para las películas.

En materia gremial, la derecha no le va a dar a la CTA el reconocimiento que reclama, será enemiga de las paritarias libres y buscará apoyo sindical en los Zanola, los Pedraza y los Cavalieri –los Gordos– para enfrentar el reclamo salarial de los trabajadores, y profundizará la caracterización que Cristina hace de los docentes como “vagos y privilegiados” y de los dirigentes sindicales –sin excepción– de ser los que empujan a los trabajadores al conflicto y, cuando las papas queman, se rajan a vivir bien mientras que sus representados pierden sus trabajos.

Seguramente la derecha pondrá a su servicio a economistas del CEMA, y a procesistas y menemistas arrepentidos, y tratará de denigrar o borrar el recuerdo de los gobiernos de Juan Perón.

En trance de elegir, la derecha preferirá promover un tren bala para atender las necesidades de los ejecutivos que viajen a Rosario antes que invertir en la reconstrucción de una red ferroviaria al servicio de todos y de la integración del país.

La derecha no les pagará el 82% a los jubilados y carecerá de una política clara y eficiente para enfrentar el flagelo de la desnutrición y la mortalidad infantil; sus funcionarios, al igual que Néstor y Cristina, seguirán atendiéndose en clínicas privadas mientras mantienen la inútil Unidad Presidencial en un hospital público

La derecha considerará al caso Julio López como algo a olvidar, y no hará nada eficiente ni significativo para que sepamos qué pasó con él y para mantener la memoria sobre el hecho.

Como la derecha subordina la ética al pragmatismo no se inmutará ante procesos judiciales por corrupción que involucren a sus funcionarios y tomará medidas para garantizarles la impunidad. Por ser perversa, pero no estúpida, ese mismo pragmatismo la llevará a mantener el actual Museo en la ESMA y a no reinstalar el retrato de Videla. Como todo poder, la derecha contará, también, con un coro de prestigiosos aplaudidores quienes, hábilmente, pecarán más por lo que callen que por lo que digan.

Mi respuesta corona con una amigable recomendación: “Muchachos, quédense tranquilos: un triunfo de la derecha no va a cambiar ninguna de esas cosas que ustedes defienden al defender el modelo; los que debemos preocuparnos, y mucho, somos los argentinos que no somos de derecha y, por eso, estamos en contra de esas medidas y esas políticas del modelo”.

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Argentina: La coyuntura mientras el general Julio Argentino Roca queda gravemente herido

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

El Estado corporativo norteamericano, esta vez mediante la transnacional Monsanto (1), prosigue su recomposición hegemónica en América Latina golpeando al pueblo paraguayo al estilo hondureño. Revela así a los desmemoriados, cómo el imperialismo se vale de tácticas adecuadas a los estados de la lucha de clases a escala mundial y continental para resolver la crisis capitalista en curso; la recuperación y ampliación de su tasa de ganancias a través del despojo sempiterno de los recursos naturales y la ubicación primario extractivista y agrominera a la que está condenada Latinoamérica en el sistema-mundo, en tanto no destaque por necesidad, argumento y fuerza una estrategia liberadora unitaria del pueblo trabajador que trascienda las fronteras impuestas por las clases dominantes locales, pura extensión subalterna de los intereses del imperialismo financiero.

¿Cuánto tiempo puede sobrevivir un proyecto de inspiración popular y desarrollista -por descafeinado que sea, que ni para conquistar derechos básicos y democráticos de primera necesidad alcanza- con su enemigo de clase durmiendo con un ojo abierto en la misma cama? ¿Cuáles son los límites, los tiempos y la suerte de administraciones estatales aspirantes a ‘socialdemocracias para países periféricos’? ¿Es siquiera posible hablar de socialdemocracia en una América Latina integrada al movimiento del capitalismo mundial como ‘dadora de sangre’ irrecuperable para beneficio de los Estados tutelares del planeta? ¿No es acaso esa misma condición de dependencia y ubicación fundacional en la división internacional del capital la que obliga a Latinoamérica a convertirse en un territorio político y económico unido por abajo y por el medio y por arriba, por requerimiento histórico, lejos de todo romanticismo y anclado metálicamente al fin del bienestar objetivo de sus pueblos? ¿Por qué alguien puede considerar los apetitos de los Estados chino y ruso como una alternativa progresiva respecto del imperialismo norteamericano para privilegiar sus alianzas? ¿Existen imperialismos ‘mejores’ que otros o sólo existe imperialismo y sus pugnas internas?
Mientras Paraguay guevara, es decir, desbarata los espejismos -inocentes, pagados o simplemente imbéciles- provenientes del fetiche de las democracias representativas, en Argentina las luchas intraperonistas determinan la agenda palaciega. El peronismo de derecha encabezado por el proclamado candidato a las elecciones nacionales de 2015, el gobernador y empresario de la Provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, se apoya, tanto sobre el dirigente sindical camionero Hugo Moyano, también empresario y transitoriamente ‘dueño’ de buena parte de la Central General de Trabajadores (CGT), como de fracciones del capital terrateniente, para moverle el piso a la administración más pirotécnica que efectiva de CFK. Desde la Casa Rosada, la Presidenta cobra mejor prensa en los foros internacionales que en país, en tanto el pueblo argentino todavía soporta el alza cotidiana del costo de la vida a punta de microcréditos de consumo con fecha de vencimiento. El trabajo ‘informal’ o ‘en negro’ -uno de los pilares de un modelo para multiplicar el plusvalor y que sabe a escala mundial que los empobrecidos permanecen más controlados socialmente con un mal trabajo que con ninguno- oficialmente está en un tercio de la fuerza laboral; la vivienda propia es un privilegio imposible para la mayoría; la industria del narcotráfico y la prostitución crecen como espuma; y la inseguridad (laboral, económica, y, en consecuencia, delincuencial), la violencia patriarcal y la corrupción, condimentan la comida china vendida por kilo y sustituta de las parrilladas. Para el país, de acuerdo a analistas de uno y otro lado, se avizora un nuevo ciclo recesivo debido a la contracción del crecimiento brasileño y chino, que se estaría larvando ahora mismo, pero que se expresaría con superior nitidez hacia fines de 2012; y la sensación térmica de los trabajadores y el pueblo aún es de incertidumbre, resignación o inquietante malestar. El trauma social provocado por la insubordinación popular devenida de la crisis de principios del milenio funciona contradictoriamente: para unos como eventualidad nuevamente sin conducción política popular, y para otros como terror paralizante.
Por abajo y a la izquierda, el sectarismo miope y maximalista hace nata. Ofrece luchas acotadas con marca registrada y, en muchas ocasiones, se da de puñaladas cortoplacistas -como si el enemigo principal fuera otra fracción del partido quebrado y no el imperialismo y las clases dominantes-. La cantidad de banderas que no dicen nada al pueblo trabajador se subdividen entre sí hasta el absurdo, y la sola ‘unidad en la acción’ opera como estrategia y no como táctica. En una Argentina donde los representantes políticos de los que mandan pueden darse el lujo de hacerse trizas en las portadas; la construcción de un empeño político unitario, alternativo al capitalismo y que como punto de llegada aspire a representar de manera concreta y desde el movimiento real de los trabajadores y el pueblo sus intereses históricos, está en pañales. Pero existe.
La reunión es la estrategia política
Casi como un pretexto para provocar acercamientos políticos que mañana cristalicen en una organización constelada, el 21 de junio terminó la primera parte de la Campaña Chau Roca con un acto cultural abierto y en la calle, donde se encuentra el monumento enrejado al general Julio Argentino Roca del microcentro de la Ciudad de Buenos Aires y que persigue su retiro de allí. Roca fue uno de los ejecutores protagónicos de la llamada ‘Campaña del Desierto’ a fines del siglo XIX y comienzos del XX, donde fueron exterminados miles de indígenas con el objeto de usurparles tierra y entregárselas a los terratenientes de la época y ‘mejorar la raza’ con inmigrantes europeos. Fue la conquista sangrienta del ‘espacio vital’ de la clase dominante argentina. Posteriormente, como presidente de la nación, el general Roca fue el primero en reprimir y expulsar obreros en general, y a trabajadores y dirigentes anarquistas y socialistas del país, en particular.
Sobre la iniciativa, Mariano Rosa, Coordinador General de la iniciativa, señaló que “hemos logrado una fuerte instalación del objetivo con el historiador Osvaldo Bayer recorriendo universidades, con el dirigente originario Qom, Félix Díaz, y con una jornada cultural que agrega a la campaña a centenares de participantes. Es el momento ya de volverla una Campaña nacional.”
El actor y ex diputado de la Ciudad, Víctor Bidonde, entre el 2003 y el 2007 fue el primero en presentar legislativamente la idea de sacar al militar de un lugar de privilegio, esa ofensa para los humillados.
-Considerando los poderes que ostentan y mantienen los dueños de la tierra en Argentina, donde ni siquiera ha existido una reforma agraria simbólica o parcial (base a fin de cuentas de cualquier intento industrialista), la estatua, las calles, las plazas que llevan el rostro de Roca son expresión a lo largo de todo el país y no sólo del centro de la Capital, de esa fracción de clase dominante, ¿qué porvenir le ves a la caída del monumento?
“Cuando presenté el proyecto de ley el 2005, a instancias, ocurrencia y mérito de Osvaldo Bayer, no había condiciones de conciencia suficientemente intensas para que se concretara. Ahora es distinto. Hay mucho más respaldo y participación popular. Más vigor y organización. Más madurez respecto de la continuidad existente entre los viejos genocidas y esclavistas con los actuales.”
Juan, estudiante de 19 años, por su lado indicó que “Esto es importante para que se conozca la historia real del país. La Campaña del Desierto significó la embestida militar contra los pueblos originarios para apoderarse de su tierra. La antesala al mismo comportamiento del general Roca, esta vez como presidente de la nación, con sus políticas antiobreras.”
-¿Y tu generación cómo observa esta lucha?
“Contradictoriamente. Una parte está a favor de cambiar la sociedad y sus símbolos de clase; otra quiere que las cosas se mantengan tal cual; y hay una mayoría indolente. Sin embargo, la sensibilidad sobre el asunto es tangible.”
Entre los asistentes, hubo muchos migrantes. El boliviano de Potosí, Llanel dijo que “Hace poco me enteré que este tipo arriba del caballo fue un asesino. Y como se quiere cambiar la estatua por una indígena, estoy aquí.”
Con voz emocionada, Julio, peruano y miembro del Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales, recita el poema de su autoría ‘No te avergüences hermano’: “Si apenas te has educado y todo el tiempo sufrido / si siempre te han oprimido por ser un pobre paisano / la culpa la tienen otros / con bancos, cheques y minas / de todo tiene el patrón, nosotros nada tenemos /si sólo de sufrimiento se compone nuestro rumbo, ya no vayas de tumbo en tumbo / si rotoso y hambriento, en tu centro de trabajo, en tu barrio, en donde sea / hagan que todo el mundo vea a los de arriba y a los de abajo / no te tragues un carajo de tu mismo corazón”.
A la consulta sobre el sentido de la actividad, Antonio Célico, actor, director teatral y docente, fue directo al grano cuando señaló que “Me parece interesante que a través de una iniciativa fuertemente cultural puedan encontrarse personas de pensamiento diversos. Las dificultades que padece Argentina para que la propia izquierda dialogue pueden también combatirse de esta manera. De una desmonumentalización podemos caminar para pensar juntos qué país queremos. La reunión es la estrategia generosa que debería conducirnos hoy.”
Por último, el diputado anticapitalista que presentó nuevamente la iniciativa en marzo de 2012, Alejandro Bodart, informó que “Ahora en la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires existen tres proyectos muy similares de otros bloques políticos, lo que significa que la campaña ha tenido un impacto político. Es importante que se sepa que el jefe de gobierno, el ultraderechista Mauricio Macri (que debe ser ídolo de Roca como representante político de esa clase social, y que me lo imagino por las noches subiéndose secretamente en el caballo estatuado), no tiene mayoría en la diputación; la oposición tiene mayoría. No es posible que en el centro de la Ciudad se erija un monumento al genocidio, al robo, a un sujeto que reimplantó la esclavitud en Argentina y que consideraba que los pueblos originarios y los trabajadores eran ‘sub razas’”.
-Para una parte de los argentinos, Roca es un héroe…
“El pueblo, como parte de su lucha larga, debe poner sus propios símbolos. Por eso Roca debe sacarse de aquí y colocarse la obra magnífica de la Mujer Originaria que está en construcción. La cara de Roca tampoco puede estar en el billete de más valor en circulación (el de 100 pesos). El verdadero héroe es la persona común que con su sacrificio construye el país día a día, mientras es condenado a la miseria y al despojo.”
-La mayoría de los asistentes al acto son jóvenes…
“Significa que los pocos de arriba no han podido borrar la historia. Es decir, existe futuro para la emancipación. Lo cierto, en todo caso, es que resulta perentorio unirnos para tener la fuerza que nos permita cambiar la realidad.”
-¿Cuáles son las condiciones para que un proyecto que atenta contra el imaginario de los poderosos se haga efectivo?
“Qué haya movilización popular real. Sin ella, en el gobierno de la Ciudad no ocurrirá nada. Y es preciso contar con una política amplia y unitaria, porque este no es mi proyecto: es una causa justa por sí sola. En estas actividades van creándose los lazos de la sociedad que todavía no existe, pero que hay que crear. Nadie cambia el mundo, cambiando una estatua, claro. Sin embargo, estas iniciativas generan ámbitos propicios para la reunión y la tarea grande de construir una herramienta política, una alternativa, para transformar la realidad entre todos quienes buscan una sociedad distinta. Ya no es posible que un pequeño grupo de personas viva a costa de la mayoría y de que todo esté gobernado por la ganancia. Para mí se trata de edificar una sociedad socialista. Otros le pondrán otro nombre. Eso hoy es lo menos importante.”
Nota:
1) http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/22562-monsanto-golpea-en-paraguay-los-muertos-de-curuguaty-y-el-juicio-pol%C3%ADtico-a-lugo.html

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Argentina: Boletín informativo de CORREPI

Caso Corzo: El segundo juicio, juicio al juicio / A 10 años de la Masacre de Avellaneda ¡Compañeros Kosteki y Santillán, presentes! / Garre: cooptación y la farsa de la autonomía policial / La criminalidad policial sigue a la orden del día / La matanza de Curuguaty y la destitución de Lugo.

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Caso Corzo: El segundo juicio, juicio al juicio
El 22 de julio de 2007, el juicio por el asesinato de Rodrigo Corzo, fusilado el 28 de junio de 2003 por el oficial de la bonaerense Cristian Solana, probó que el patrullero, tripulado por el propio Solana y conducido por el sargento Ariel Núñez, siguió a Rodrigo, que iba en el auto de su padre a la casa de su novia. Probó, también, que, sin darle señal alguna, Solana disparó dos tiros, uno de los cuales atravesó el baúl e ingresó por la espalda en el cuerpo de Rodrigo, provocándole la muerte en segundos. Además, se probó que Rodrigo no tenía armas, y que la pistola calibre 22 que apareció luego sobre el capot de su auto jamás fue usada ni por Rodrigo ni por nadie desde su auto, que tenía las cuatro ventanillas empañadas, porque estaban cerradas.
“El estado tuvo que reconocer a través de tres de sus empleados, los jueces, que otro de sus empleados fusiló a Rodrigo y que un cuarto empleado, el sargento Nuñez, mintió y encubrió el homicidio”, dijimos tras la condena a 16 años de prisión por homicidio, luego rebajada a 10 años y 8 meses por el tribunal de Casación Penal bonaerense.
Pero el caso Corzo no terminó con la condena a Solana. El sargento Núñez nunca fue imputado por su participación en el crimen, y sólo declaró, una y otra vez, como simple testigo. Con sus primeras declaraciones, donde para protegerse sin acusar a su camarada y superior inventó aquello de “como sufro de vértigo, al subir al Puente Santa Rosa aceleré y cerré los ojos, así que no vi nada”, se ganó para siempre el apodo de “El Vertiginoso”. La infantil e inverosímil excusa fue pronto puesta en evidencia, y entonces el sargento cambió su versión, tratando de coincidir con lo que había declarado Solana. “Ví dos fogonazos desde el auto que perseguíamos”, mintió descaradamente, y contra toda evidencia, en el juicio oral. Por eso, en nuestro alegato al término del debate, insistimos en que debía ser enjuiciado, y los jueces debieron ordenar una nueva investigación respecto de la actuación del sargento, por la comisión de los delitos de encubrimiento y falso testimonio.
A lo largo de estos cinco años, Núñez prestó servicios en la comisaría Las Catonas de Moreno, y luego “desapareció”. Por mucho tiempo desoyó las amables invitaciones de la fiscalía a presentarse, hasta que, en julio de 2009, formalmente se dictó su captura. Claro que eso no significaba que nadie lo buscara efectivamente, de modo que CORREPI lanzó una campaña de afiches con su foto y la consigna “Si lo ve, NO avise a la policía”.
Para principios de 2011, el policía Ariel Horacio Núñez vivía tranquilo y feliz en Moreno, y no se privaba de salir de paseo con su familia. El 8 de marzo, en la feria organizada por el Día de la Mujer en la plaza de Moreno, una periodista que conducía una radio abierta lo vio de lejos haciendo compras con la mujer. Lo reconoció gracias a los afiches de CORREPI, y de inmediato avisó a nuestros compañeros de la zona, que llegaron enseguida, lo que ocasionó que el prófugo de lujo pusiera pies en polvorosa, no sin ser seguido por los compañeros, que verificaron su domicilio.
Una vez más, demostramos con hechos concretos que los policías prófugos no desaparecen. Cuando llevamos a la fiscalía nº 8 de Morón las fotos sacadas con los celulares, ni siquiera sabían de qué estábamos hablando, porque la causa estaba “reservada en Secretaría” hacía años, cubierta de polvo.
La tuvieron que desarchivar, y, finalmente, el martes 26 de junio Núñez enfrentará el juicio que debió compartir, hace cinco años, con su jefe Cristian Solana. Sabemos que este juicio es una parodia, porque el crimen de Núñez no fue mentir, sino participar del homicidio, donde, por un simple reparto de tareas, no le tocó a él disparar sobre Rodrigo. Pero sabemos también que, aunque la pena por el leve delito por el que va a ser juzgado probablemente ni siquiera alcance para que vaya preso, llegamos hasta acá a fuerza de constancia y consecuencia en la lucha, y demostramos, de nuevo, que sólo podemos confiar en nuestras propias fuerzas, organizados sin confiar en el aparato estatal ni en ninguna de sus instituciones.

A 10 años de la Masacre de Avellaneda ¡Compañeros Kosteki y Santillán, presentes!
“Los piquetes no hacen más que contribuir al caos, hay que impedirlos cueste lo que cueste”. Esas fueron las palabras del entonces Jefe de Gabinete de la Nación, Alfredo Atanasof, la mañana del 26 de junio del 2002. Horas más tarde, caían heridos de muerte Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, en el operativo conjunto que la policía federal, la prefectura, la SIDE y la policía bonaerense llevaron a cabo para desalojar el Puente Pueyrredón.
Diez años después, los responsables políticos de la represión siguen impunes, muchos de ellos reciclados como funcionarios del actual gobierno, como es el caso de Aníbal Fernández, hoy senador nacional, ayer jefe de gabinete y secretario general de la presidencia en aquellos tiempos, o el caso de Juan José Álvarez, hoy diputado nacional y secretario de seguridad de Duhalde. Cabe mencionar al fallecido Carlos Soria, quien fuera en ese momento el jefe de la SIDE y cuya victoria en la gobernación de Río Negro, semanas antes de su muerte, fue catalogada por el kircherismo como “triunfo histórico”. Y como olvidarnos de Eduardo Duhalde, quien llevó de la mano a Néstor Kirchner a la presidencia en 2003, aunque hoy el revisionismo kirchnerista prefiera olvidarlo.
La Masacre de Avellaneda es hija directa de la represión a la rebelión popular del 19 y 20 del 2001. Se vivían tiempos de gran movilización en el pueblo: miles de trabajadores desocupados cortaban cotidianamente los accesos a la ciudad de Buenos Aires para hacer escuchar sus reclamos. Ya con Kirchner en el poder, la estrategia fue distinta, más acorde con la política de reprimir con la mayor cantidad de consenso posible. La fragmentación y posterior cooptación a los movimientos piqueteros, cuyo operador más saliente fue Sergio Berni. El actual secretario de Seguridad, segundo de Nilda Garre, fue el encargado de llevar a cabo las negociaciones con los dirigentes piqueteros, con gran éxito. A cambio de la administración de planes, cargos públicos y demás prebendas, muchos de esos dirigentes entregaron la genuina lucha piquetera, como el caso de Barrios de Pie, liderado por Humberto Tumini, quien pasó a ocupar el cargo de secretario ejecutivo del Consejo Federal de Derechos Humanos, o el caso de Juan Cruz “Lucas” D´Affuncchio, dirigente del MTD Aníbal Verón, hoy concejal por el FPV en Florencio Varela, por mencionar solo a algunos de los quebrados.
Al resto de los movimientos piqueteros, los llamados “díscolos”, se los siguió reprimiendo. Con el movimiento piquetero desarticulado, cooptado en su gran parte, el gobierno kirchnerista vio que tenía el consenso suficiente para tratar a los disidentes como criminales, como hace con todo aquel que se organiza y lucha contra sus políticas de hambre y represión.
Cuando asesinaron a Maxi y a Darío, se intentó poner en el imaginario social la idea de que los piqueteros se habían matado entre ellos. “La crisis causó dos nuevas muertes” tituló Clarín, que contribuyó en gran medida en el intento de encubrimiento a los verdaderos asesinos. Mientras Clarín ocultaba las fotos obtenidas por su reportero gráfico José Mateos, que mostraban al comisario Fanchiotti en plena tarea homicida, el fotógrafo independiente Sergio Kowalewski, acompañado por CORREPI, desmintió con sus instantáneas la versión de que había sido un enfrentamiento entre grupos piqueteros. Al tomar estado público el material aportado por el “Ruso” Kowalewski, vieronla luz también las demás fotos, que contribuyeron para llevar a juicio a ocho policías bonaerenses, entre ellos el ex comisario Alfredo Fanchiotti, condenado a cadena perpetua, y que hace poco fue trasladado a la Unidad Penal N° 11 de Baradero, donde empezará a gozar de salidas transitorias (ver boletín N° 662).
Como vemos, cuando hay algún muerto en la represión a la protesta, si hay riesgo de exposición, simplemente se entrega algún engranaje para que no sufra todo el andamiaje. En este caso, sin embargo, el poder no se olvida de su perro guardián, que, si bien ayer cayó en desgracia para salvaguardar el sistema, hoy es rescatado y premiado.
Este lunes 25, a las 19:00, empieza el acto homenaje y la vigilia que se extenderá hasta el martes a la tarde, para recordar a los compañeros caídos por luchar. CORREPI estará presente, como hace 10 años, con sus militantes, para denunciar que la represión es una política de estado, y que los asesinos, materiales e intelectuales, siguen impunes; pero, sobre todas las cosas, para recordar que la mejor manera de homenajear a los compañeros es tomar sus banderas de lucha, hasta las últimas consecuencias.
¡Darío y Maxi presentes, ahora y siempre!

Garre: cooptación y la farsa de la autonomía policial
La práctica de la cooptación a familiares de víctimas del gatillo fácil y de la represión policial no es algo nuevo, y tiene objetivos muy específicos y mezquinos: por una parte, con la cooptación se intenta desmovilizar a las víctimas, se intenta frenar la denuncia y encauzar las acciones para el lado que al poder le conviene; por otra parte, la cooptación tiene un objetivo legitimador de las mismas instituciones que forman parte del aparato represivo estatal.
Asimismo, los métodos de cooptación son variados, y muchas veces están relacionados con el sector social del cual provenga la víctima. En CORREPI, la mayoría de los familiares sufrieron algún intento de cooptación previo a un “apriete”. Ofrecimientos de cargos públicos, viviendas, planes, son el menú al que recurren punteros y funcionarios para que las familias abandonen la denuncia y así la maquinaria siga funcionando. Cuando esto no funciona, se recurre al apriete como forma de amedrentamiento, como cuando balearon la vivienda de la familia Bolaño (ver comunicado de prensa: “Comienza el juicio por el asesinato de Luis Bolaño”).
A estas tareas se dedicó esta semana la ministra de seguridad, Nilda Garré. Recibió en su despacho a una víctima directa del aparato represivo estatal, Fernando Carrera y a la esposa de Carlos Fuentealba, Sandra Rodríguez.
Al mismo tiempo, y a raíz del asesinato del jugador de Banfield, Lautaro Bugato, el Movimiento Evita lanzó la “Campaña contra la violencia institucional” que sostiene a tono con el gobierno, la teoría de la “autonomía policial”; “la manzana podrida”; “resabios de la dictadura” y aboga por una participación ciudadana en el control de las fuerzas represivas, acuñando novedosos términos como “inseguridad policial” (?).
Ahora pues, vemos a la ministra Garré intentando cooptar a Fernando Carrera, como si ella no dirigiera a la policía federal, y a Sandra Rodríguez, como si el estado no tuviera que ver con el asesinato de Carlos Fuentealba y en la liberación del policía asesino Poblete.
Vemos también a las agrupaciones oficialistas, junto con el CELS y demás organismos vinculados al gobierno, sosteniendo que el accionar represivo de las fuerzas no tiene relación con el gobierno sino que son “prácticas que no responden a las realidades de la Nación del Bicentenario”, cuando todas las semanas demostramos justamente lo contrario: que el gatillo fácil, las torturas en comisarías y la represión a manifestantes son políticas de estado. Qué mejor demostración de ello es el hecho de que, cuando un policía es llevado a juicio, el estado toma orgánicamente su defensa y pone a su disposición a los mejores cuadros para defenderlos, como en el caso de Alberto Alejandro Segovia, asesino de Mauro Vega (ver boletín N° 657), y sólo los reemplaza “tercerizando” con carísimos estudios jurídicos cuando la denuncia pública los pone en evidencia, como sucedió con los policías que participaron del asesinato de Mariano Ferreyra y el propio Segovia.
La policía federal tiene la orden de portar su arma en posición de disparo inmediato, es decir con bala en la recamara, sin seguro y amartillada, según declaró hace poco, bajo juramento ante un tribunal, el jefe de instrucción. Mezquino doble discurso: este tipo de órdenes, la facultad de detener a cualquiera (principal causa de muertes en comisarías) y la posterior defensa corporativa que le ofrece el poder judicial y el ministerio de seguridad, a través de la Dirección de Asuntos Penales, contra la ilusión del control civil de las fuerzas.
No nos engañan, no nos compran y no nos cooptan. Los denunciamos siempre por lo que son: represores; y nos seguimos organizando de la única manera coherente para enfrentarlos: en forma independiente.

La criminalidad policial sigue a la orden del día
En esta semana, fueron noticia varios casos que muestran la participación directa de la policía en delitos, gracias a la impunidad con la que cuentan por pertenecer a la fuerza.
Por un lado, se supo de la detención de un sargento, un teniente y dos subtenientes de la bonaerense, por haber realizado un robo en una empresa panificadora de la localidad de Ciudadela, en el mes de enero de este año.
Los policías robaron la caja fuerte de la empresa, donde había 964.000 pesos y 21.500 dólares, más documentos y cheques por más de 2.000.000 de pesos.
El robo fue posible gracias a que pudieron entrar fácilmente vestidos con sus uniformes, contando con la información de dónde estaba el dinero y el uso de sus armas reglamentarias para reducir a la seguridad del lugar.
Tan impunes son, que con plena tranquilidad salieron con la caja fuerte en un auto, fueron a la casa de uno de ellos donde repartieron el botín, y tiempo después se dedicaron a gastarla en autos 0km carísimos e importantes refacciones en sus domicilios.
Cuando, esta semana, algunos de los policías fueron detenidos ya que se encontraron filmaciones del hecho, el sargento estaba preso hacía 15 días por haber fraguado una causa de homicidio haciéndola pasar por una muerte común… ¿quizás un caso más de gatillo?
Así como la bonaerense, las policías provinciales también son las que manejan el negocio de los robos y la droga y la prostitución. Ya lo dicen ellos mismos: "El principal cartel de drogas en la provincia de Santa Fe es la policía de la provincia", fueron las palabras del ex jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Marcelo Saín.
Tras el allanamiento de varias casas, se descubrió una red de venta de cocaína y marihuana dirigida por una mujer y varios familiares, entre ellos, un suboficial de la comisaría 12ª, un sargento del comando radioeléctrico, un cabo 1º de la comisaría 19ª y un empleado de seguridad de la Universidad.
Estos son sólo ejemplos de lo que a diario sabemos que ocurre con todas las fuerzas en todo el país. Los mismos encargados del control social son los que tienen el acceso a la información y a la impunidad para la realización de sus negocios, “un extra para completar el sueldo”.
Mientras tanto, los vemos patrullar los barrios vendiendo la droga a nuestros pibes y reclutándolos para que roben para ellos. Y si la cosa se pone difícil, cuentan con la facultad de las detenciones arbitrarias, la tortura y el gatillo fácil.

La matanza de Curuguaty y la destitución de Lugo
La semana pasada, la Policía Nacional de Paraguay asesinó a once campesinos, mientras cumplía con una orden de desalojar la finca de un terrateniente, ubicada en Curuguaty. Un sector de la finca había sido tomado por aproximadamente 150 campesinos que reclamaban tierras. En el operativo también murieron seis policías. Sobre este aspecto, campesinos ligados al ex presidente Lugo sostienen que fue un autoatentado policial para justificar la represión.
El accionar policial fue reivindicado por el gobierno de Lugo. Sin embargo, ante la amenaza de juicio político, el entonces presidente decidió descomprimir la situación aceptándole la renuncia al ministro del Interior, nombrando a un político del partido Colorado en su lugar, y cambiando al jefe de la Policía Nacional.
El 21 de junio, 76 diputados, sobre 80 que tiene la cámara del Congreso Nacional paraguayo, decidieron iniciarle juicio político al presidente del Paraguay. Al día siguiente, el senado, con 39 votos, sobre 45, destituyó a Fernando Lugo.
No se hicieron esperar los gritos del progresismo apelando a la ideología democrática para hablar de golpe de estado, o de golpe institucional. Lo cierto es que la ideología democrática no ayuda en nada. No sólo porque Lugo aceptó la destitución, sin considerarla ilegal o viciada, sino que, en el marco conceptual de esa ideología, es el Congreso el órgano más representativo, ya que, a diferencia del Poder Ejecutivo, incluye a las minorías. El procedimiento respeta, al menos desde el punto de vista formal, la Constitución de ese país. La ideología democrática se queda pasmada ante la decisión tomada por “los representantes del pueblo”, que valga la aclaración innecesaria, también fueron votados de la misma manera que lo fue Lugo.
Quienes defienden al ex presidente paraguayo lo hacen porque suponen algo que no es. Lejos de ser parte del progresismo paraguayo, o de izquierda, llegó a la presidencia en una alianza de varios partidos pero que dependió, en mayor medida, del apoyo que le brindó el aparato electoral del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), un partido conservador que puso como vicepresidente a Federico Franco. En los hechos, más allá de las intenciones, que son inescrutables, Fernando Lugo fue, en su momento, la cara presentable por la que se contrabandeó el acceso de parte de la derecha paraguaya al gobierno.
Que Lugo no es el progresismo, ni mucho menos, sino todo lo contrario, lo muestra la política represiva llevada a cabo por su gobierno durante los años que ocupó la presidencia.
Durante su mandato, el gobierno terrorista de Colombia se volvió el principal asesor del gobierno paraguayo en materia de seguridad. La ayuda colombiana pasa por la venta de armas y municiones, asesoramiento y trabajo de inteligencia con fiscales y jueces, cuerpos especiales de la policía nacional, ganaderos y empresarios, adiestramiento de las Fuerzas Operacionales de la Policía Especializada (FOPE), y de sus grupos de élite como el grupo Fénix, por parte del Grupo de Acción Unificada de Libertad Personal (GAULA), de Colombia.
Se ratificó un compromiso firmado por el anterior presidente paraguayo, Nicolás Duarte Frutos, por el cual el estado colombiano ofrecía al estado paraguayo, la asesoría del temible Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). Asimismo, los asesores colombianos brindaron formación de contrainsurgencia para la búsqueda del Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP).
Durante la presidencia de Lugo, las fuerzas armadas paraguayas se utilizaron para colaborar con la policía nacional en tareas de represión interna, especialmente en la zona norte del país, donde se realizaron cinco operativos militares de contrainsurgencia que ha sufrido la población pobre. El último de ellos, el operativo Py’ a Guapy, se llevó a cabo en el marco de un estado de excepción, similar al estado de sitio, dictado por el presidente y que tuvo una duración de 30 días. Esto permitió que el aparato represivo pudiera registrar a más de 95.000 personas durante ese lapso.
Las fuerzas armadas paraguayas también fueron utilizadas para obtener consenso, mediante la realización de programas de asistencia humanitaria (Operativo Ñepohano), al mejor estilo de los Medretes yanquis.
La política represiva no se agota en esos hechos. El gobierno paraguayo autorizó la utilización de gastos reservados y el pago de gratificaciones al personal de las fuerzas públicas e incrementó el presupuesto para defensa en un 68% en dos años.
No se puede dejar de mencionar, también, que dictó la ley antiterrorista nº 4024. (Fuente: Servicio de Paz y Justicia, Paraguay, “Los nuevos rostros de la militarización” 2009-2010).
Lejos de haber sido una excepción, la masacre de Curuguaty fue un hecho más de la política represiva del gobierno de Lugo. Su destitución por medio de un procedimiento legal y democrático, que el ex presidente ha aceptado, lo único que ha hecho, hasta el momento, fue cambiar la cara de un gobierno que siempre fue de derecha. El pueblo paraguayo no puede esperar más que el mantenimiento y profundización de esta política. Para combatir esta política no puede confiar más que en sí mismo, en su organización y en la lucha. La democracia paraguaya no tiene para ofrecerle más que alguna máscara progresista que, como el presidente destituido, no sólo no se opondrá sino que prestará su legitimación para continuar en la profundización de la política de represión al pueblo.

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Marginados de la disputa

Silvana Melo (APE)

De la discusión con la que se disputan el poder los gigantes, la llanura anónima queda fuera. Son cientos de miles de trabajadores en negro, precarizados, esclavizados, freaks del sistema, cirujas de las cáscaras que descartan Moyano y CFK, acaudalados representantes populares. La barricada moyana de lucha sindical es un estudio televisivo. Y depende, su humor combativo o complaciente, de cómo vayan los negocios con el poder de turno.

La estrategia cristina dará pelea legitimando la universalización de la injusticia. Que es más universal que la asignación por hijo, que se corta a los 5.200 pesos. Que rebana los mejores salarios y los castiga imponiéndoles un tributo por ganancias, como si se tratara de los CEOs de la Barrick.

Y lejos, muy pero muy lejos, están los más vulnerables. Los que están fuera de las agendas de los titanes. Los que no tributan ganancias porque sólo acumulan derrotas. Los que no aportan a las cajas de las obras sociales porque no están registrados en ninguna parte. Es decir, no están. Ni para la embestida moyana ni para la estrategia cristina.

Los freaks del sistema.

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El miércoles, mientras la moyanía camionera bloqueaba las destilerías, la cara de Pablo se aplastaba en el pavimento. El buzo azul roto de muerte y cosecha. El pantalón gris bajo la rodilla manchado de barro y final. La oscuridad de su piel picada por mandarinas en derrame. Vivas por su mano, cosechadas de los mandarinales correntinos, desde que el sol aparece hasta que se va. Pablo tenía 15 años. Viajaba con un grupo de cumpas de 17 y 19 en la caja del Scania, sobre los cajones de mandarinas. Todos del barrio El Retobo, de Chajarí.

Cuando la rueda se independizó y se disparó, libre y poderosa, el camión perdió el juicio y volcó, atravesado en la ruta. Pablo apenas sintió el empujón de las mandarinas. Lo demás fue entrar violentamente en un sueño. El sueño de un pibe desclasado, anónimo, con manos cuarteadas de cosechero, futuro podado mal, para que no crezca. Un nudo más en el ramerío, marrón y silencioso. Hasta que la muerte asoma temprana, demasiado temprana. Penetrante de olor a mandarinas.

*****

La ola de frío en Corrientes se hizo cómplice de la ola de olvido. La cabeza de Julieta cayó sobre el pupitre no bien llegó a la escuela de El Ceibo, a 50 kilómetros de Goya. Era la mañana más fría del año. Y la escarcha se pegaba en el alma, como una hoja filosa que tumba la voluntad. Llegó con poco abrigo y las zapatillas mojadas. Entró al aula y quedó dura, congelada. La fuerza le alcanzó justo, como el combustible que esfuma su última gota en el punto de destino.

Con dos grados bajo cero, caminó 5 kilómetros. El agua helada se le coló en los pies y la camperita era un david mínimo frente a la helada goliat del amanecer. La escuela es un oasis de leche y pan en el medio del monte. Pero hay que llegar. Y es tan complicado llegar. Cuesta como cuesta la utopía. Como el camino de los sueños. Como el de la revolución.

*****

Y lejos, muy pero muy lejos, están los más vulnerables. Los que están fuera de las agendas de los titanes. Los que no tributan ganancias porque sólo acumulan derrotas. Los que no aportan a las cajas de las obras sociales porque no están registrados en ninguna parte. Es decir, no están. Ni para la embestida moyana ni para la estrategia cristina.

Los freaks del sistema.

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Argentina, Salta: UCRA consigue un importante reconocimiento y acuerdo sindical

ACTA

Desde hace tiempo la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA-CTA) Salta, viene movilizándose exigiendo sus derechos como trabajadores del transporte, denunciando la persecución sindical en los lugares de trabajo, ante la falta de libertad y democracia sindical. Este es el caso del compañero Pablo Medrano, Secretario General de UCRA y Secretario Adjunto de CTA Salta, que logró que la patronal reconociera entre otras cosas la tutela sindical.

La persecución que ha sufrido Pablo Medrano en su lugar de trabajo, es de larga data, más aun cuando decidió con los demás trabajadores formar el sindicato, así surgían las suspensiones injustificadas, discriminación, al punto de decirle que llevaba actividades al margen de la ley por que participaba de las movilizaciones, el único objetivo que tenia la empresa era de acumular antecedentes para despedirlo con causa.

A principios de este año la situación se agudizo, lo suspendían hasta 5 días por mes por distinta causas inventadas, por este motivo Maria Cabrera abogada del sindicato tramita con la asesoría y colaboración del Observatorio Jurídico de CTA, e inicia, a principios de este mes, la demanda a la empresa de transporte El Cóndor SRL, que fue notificada para la primera audiencia del 4 de junio, y no se presentó, pidieron prorroga del acuerdo prejudicial, al mismo tiempo la patronal cita a una reunión ese mismo día para llegar a un acuerdo.

Hay que tener en cuenta que hace tres años ya se había presentado una carta de intimación a la empresa de transporte para que cese esta actitud hostil, recurriendo a los derechos humanos y en el marco de lo que establece la OIT, el año pasado lo amenazaron con despedirlo, pero no lo hicieron alegando que no querían pagar el costo político que implica por ser dirigente sindical aunque tampoco le reconocían el respaldo de UCRA por no tener personería gremial.

La audiencia se concretó este lunes 18 de junio, donde Medrano, la asesora jurídica de UCRA y la apoderada de la empresa El Cóndor SRL, se presentaron en el Juzgado Laboral nº 5 a cargo de la jueza interina Moisés, para dar conocimiento de este preacuerdo:

El acta acuerdo le reconoce la tutela sindical.

Reconoce los fueros sindicales que es muy importante por que es un gremio que no tiene personería solo inscripción.

Le reconocen la legitimidad del sindicato, comprometiéndose a realizar los aportes de la cuota sindical, a través de los descuentos de los sueldos de todos los afiliados que tiene UCRA.

La recomposición o resarcimiento de todos los salarios caídos de las suspensiones que tuvo, que admitieron que estaban mal realizadas y que en ese caso en vez de sancionar deberían haber hecho un juicio de desafuero.

Entre otros pedidos, la empresa no quiere reconocerle el pago de daños y perjuicios por la persecución sindical sufrida, planteado en la demanda y que todavía esta en discusión, sin embargo éste es un importante paso no sólo para los compañeros que trabajan en esa empresa sino también para todos los trabajadores del transporte, el de tener el reconocimiento sindical en su lugar de trabajo.

De esta manera se realizó un acta de recepción del pedido de homologación, lo cual la empresa debe cumplir con el acuerdo, por que al estar bajo la justicia laboral tiene carácter de sentencia.

“Lo que resalto de este conflicto es el acompañamiento de todos, en el proceso judicial desde su comienzo, y como llego a buen termino, este gran logro se debe a la lucha constante de todos los trabajadores, y es un acontecimiento histórico para el sindicalismo en Salta por que en caso de UCRA que no tiene personería sea reconocido el sindicato, su dirigente con todos los derechos sindicales, los fueros, etc, deja un antecedente para todos, que esto sirva de ejemplo para otros compañeros del país que padecen el mismo conflicto o mucho más grave todavía”, expresó el dirigente sindical de UCRA y CTA Pablo Medrano.

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Paraguay: Continuo retiro de embajadores subraya aislamiento oficial

PL

El continuo desfile hacia el aeropuerto internacional de Asunción por parte de embajadores acreditados en Paraguay para regresar a sus países muestra el aislamiento enfrentado por el gobierno que sucedió al destituido presidente Fernando Lugo.

Sin que haya indicios de que termine la retirada de diplomáticos en señal clara del rechazo provocado por la operación del Congreso contra Lugo, calificada por muchos como golpe de Estado, un total de nueve embajadores prepararon ya sus maletas y emprendieron el viaje o están a punto de hacerlo, según fuentes diplomáticas.

Diplomáticos de Argentina, Venezuela, Ecuador, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Perú y Chile integran la primera lista de quienes recibieron las órdenes de partida de sus gobiernos, ante la enrarecida atmósfera política que provocó el juicio a Lugo.

Otros gobiernos, entre ellos los de Cuba, República Dominicana y El Salvador emitieron ya fuertes condenas a la interrupción del poseso democrático paraguayo y a la salida forzosa del poder de un presidente electo por los votantes y anunciaron que no reconocen al nuevo Ejecutivo.

La delicada situación presentada tras la partida de los jefes de misión que significa, por lo menos en este momento, el cese de los vínculos bilaterales con tan alto número de países, se unió al contundente acuerdo del Mercosur de excluir de su seno a Paraguay.

Voceros del gobierno de Federico Franco intentaron en las últimas horas minimizar el impacto de esta realidad en distintas formas, que van desde la optimista afirmación de constituir apenas un asunto a resolver negociando, hasta calificar la crisis como intervención extranjera.

De todas formas, resulta imposible negar que el país sudamericano se encuentra ante la negativa de la comunidad internacional a aceptar la irregular ascensión al poder de la entente alcanzada por los partidos tradicionales paraguayos.

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Paraguay: Detrás del retorno de la mafia de Stroessner, la inteligencia yanqui

Jean-Guy Allard (especial para ARGENPRESS.info)

Tan grande es la confianza que reina entre Federico Franco, el presidente golpista de Paraguay, y la Embajada de Estados Unidos en este país que él llego a discutir de la oportunidad de derrocar a su presidente, Fernando Lugo, ya en 2009, con el embajador yanqui. Lo revelaba meses después un texto publicado por Wikileaks donde un funcionario de inteligencia de la Embajada cuenta como Franco conversó del tema con el diplomático.

El texto fechado del 6 de mayo de 2009 y redactado por un miembro de la representación diplomática - leer CIA - y liberado más tarde por la tropa del australiano Julian Assange, señala las discrepancias observadas entre el presidente y su vicepresidente, y precisa las intenciones de este último.

"Ciertamente, la división entre Lugo y Franco está creciendo. Sin embargo, Franco dijo el embajador de 28 de abril que él no está involucrado en algún plan para derrocar a Lugo y que su posición es mantener la paciencia para apoyar las instituciones democráticas de Paraguay", dice textualmente el informe secreto.

Federico Franco pertenece al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA - derecha), la “oposición” blanda permitida por el Partido Colorado del dictador Alfredo Stroessner que mantuvo durante 35 años su sanguinaria dictadura sobre Paraguay. La llegada de este médico liberal derechista al poder al lado del popular ex obispo Lugo fue el resultado de unas contorsiones políticas cuyos secretos domina la clase política tradicional del país sudamericano.

Pero siempre a alguien se le escapan sus verdaderas orientaciones.

Un homenaje “espontáneo” al “General” Stroessner

Los archivos cuentan como el viernes 18 de Agosto de 2006, el vice-presidente Franco asombró los presentes cuando, en el acto de inauguración de la sede de la Gobernación de Central, en Areguá, agradeció a Stroessner, entonces recientemente fallecido.

Al señalar que este departamento era “el único que no tenía local propio”, dijo que "eso se lo debemos a Stroessner. Le agradezco al general Stroessner porque Central no tenía delegación de gobierno”.

Abrazado por la “diplomacia” yanqui

Las relaciones más que amistosas de Franco con la embajada de Estados Unidos en Asunción demuestran hasta que punto el pulpo de la diplomacia yanqui abrazaba de cerca este vicepresidente traidor que no escondía su repugnancia por el “cura” que acompañaba a la dirección del país.

Y de manera evidente discutía y compartía con los diplomáticos yanquis agradecidos y complacidos las numerosas fricciones que surgían, casi a diario entre él y su jefe.

Ya a su llegada a la vicepresidencia, el Departamento de Estado le había puesto un interlocutor bien preparado para enfrentar una coyuntura que no se había podido evitar. El embajador yanqui era entonces James Cason, quién se había hecho famoso justo antes como jefe de la Seccion de Intereses Norteamericano de La Habada, la estación CIA que se pretende diplomática en La Habana, Cuba.

En Asunción, Cason se hacía el gracioso -hasta dándose en espectáculo como intérprete amateur del folklor guaraní, lo que divertía hasta Lugo-. Pero no se limitaba a hacerse el payaso,

Cason, un socio de cada cabecilla de la mafia cubanoameriacna, se esmeró para provocar un número record de incidentes, confrontando las autoridades revolucionarias del país.

La actual embajadora en Asunción, Liliana Ayalde, llego por su parte a maternizar a Federico para asegurar su integración con los planes de los herederos de Stroessner, estos mismos que ocupan el sistema parlamentario nacional, y se dedican a conspirar.

Recepción conspirativa en la embajada

Un incidente ilustra el tema.

En marzo del 2010, el ministro de Defensa de Paraguay, general retirado Luis Bareiro Spaini, fue llamado a comparecer ante la Cámara de Diputados por sus “agravios contra la embajadora de Estados Unidos”.

Con 41 votos a favor y 4 en contra, los diputados aprobaron una interpelación contra el alto oficial tras una carta que le dirigió a Ayalde, acusándola de intromisión en asuntos internos de Paraguay, por la injerencia groseramente expresada a mediados de febrero en la legación diplomática.

En un almuerzo que organizó en la embajada con el propio vicepresidente Federico Franco y la presencia de una brocheta de generales del Ejército de Estados Unidos que se encontraban de visita, Ayalde propició un debate en la mesa sobre… la situación política de Paraguay y la eventualidad de un juicio político para destituir al presidente Lugo!.

Los opositores del congreso fustigaron entonces, no a Franco sino a Bareiro Spaini “por entrometerse en una función que compete al ministro de Relaciones Exteriores”, al tiempo que ni señalaron la postura altamente traidora de Franco.

Ya el complot estaba caminando.

Lugo rodeado de tiburones

El documento del 2010 señalado ya especulaba con la planificación de la salida de Lugo y "el grado de participación del vicepresidente en dichos planes".

El informe habla de algunos “actores políticos”, informantes de la embajada que tienen a Franco bajo su lupa, y que señalan como ha llegado a un acuerdo con el general golpista Lino Oviedo para acelerar un plan de juicio político de Lugo para que el vicepresidente tome el poder con Oviedo eventualmente” elegido como vicepresidente".

El informe de la Embajada de Estados Unidos en Asunción hace mención al interés de algunos políticos en acortar el Gobierno de Lugo.

"Persisten los rumores de que el ex general golpista Lino Oviedo, el expresidente Nicanor Duarte Frutos, y /o el vicepresidente Federico Franco, continúan buscando formas de reducir el plazo de Lugo", explica el cable filtrado por WikiLeaks, sin dudas seguido de cables internos de la CIA, donde las cosas se expresaban de manera mucho más cruda.

El mensaje secreto emitido por la Embajada y dirigido al Departamento de Estado, también hablaba de la existencia de "tiburones políticos" que rodean al presidente.

"Creemos que se encuentra bajo una gran presión", dice para luego abrir la posibilidad de que algunos podrían conseguir que renuncie o que enfrente un juicio político, indicaba. Esto "puede convertirse en una posibilidad cada vez mayor".

Informado diariamente de cada incidencia en la más altas esferas del poder, beneficiándose de la complicidad de cada “tiburón”, le quedaba solo al mecanismo de espionaje de la embajada guiar los pasos de quién conservaba en su corazón la nostalgia del general asesino, él que gobernaba con mano de hierro.

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Chanchadas paraguayas: la lección de la democracia "representativa" para no caer en el chiquero

Gabriel Conte (MDZOL)

Lo sucedido en Paraguay no es ni más ni menos que un golpe de Estado, arropado en las formas de la institucionalidad. Es un gravísimo retroceso para Latinoamérica y así tenemos que analizarlo. Pero nos marca una clara advertencia.

El golpe express, tal como se ha denominado a lo sucedido en las últimas 48 horas en la República del Paraguay, deja -como lección aprendida- un mensaje muy claro: las democracias representativas están dejando de ser no solo representativas, sino también democracias.

Un parlamento enceguecido por el poder enfrentó a un presidente con respaldo popular pero sin partido político propio, y decidió destituirlo a pocos meses de que su cargo fuera renovado por el voto popular -sin tratarse de un régimen parlamentario, claro está- en 24 horas y con argumentos ridículos.

Una chanchada

Hace algunos años, en ocasión de asistir a una reunión de trabajo en Asunción, nos llamó fuertemente la atención la claridad, ante ojos ajenos, del contraste social paraguayo. En resumidas cuentas, junto al río, al lado del Palacio López, sede del Poder Ejecutivo, una villa miseria se extendía a buen ritmo. La pesca y la cría de animales de corral representaba el sustento de estos vecinos del poder. Fue cuando, al visitar la sede presidencial, en tiempos de otro mandatario, vimos cómo una piara caminama de lo más campante por los jardines cercanos comiendo todo lo que encontraban.

Cerca, está el Parlamento. Se trata de un edificio vidriado que contrasta con la colonial Asunción. Uno de los anfitriones nos contó del revuelo que se armó cuando lo erigieron, ya que para ello no hubo miramientos en derribar las construcciones antiguas y pintorescas que caracterizan a la capital paraguaya.

En sus vidrios, ese bonsai de Chicago que representa el edificio del Congreso, reflejaba a los chanchos molestándose y paseandose por el barrio cívico. A nadie le parecía raro: se habían acostumbrado a su presencia.

Lo relatado no es una metáfora.

Lo que sí lo es, es la idea imborrable, después de ver por televisión el proceso completo del denominado "juicio político" contra Fernando Lugo, de que los cerdos lograron cruzar los límites espejados y acomodarse en las sillas del Parlamento.

Ni argumentos, ni justicia, ni democracia

Ningún argumento fue sólido a la hora de acusar a Fernando Lugo, para quien -tal como socarronamente, en medio del dolor por el golpe de ayer- comentó que "hasta me parece más cuestionable que haya andando embarazando chicas siendo obispo que lo que se le endilgó para destituirlo del cargo presidencial".

Entre chistes, mates y evidentes gestos de complicidad, se fueron pasando en la sesión de un órgano que debería ser sagrado el libreto cuyo final todo el público sabía. Hasta circuló, anticipadamente, el texto del dictamen destituyente mucho antes de que correspondiera su votación. Un concejo deliberante de pueblo autoritario, ésa es la imagen que dejó, a los ojos del mundo, el Congreso paraguayo.

Un legislador, muy ansioso por empujar de una vez por todas a Lugo al precipicio, llegó a decirle: "Hasta nunca Lugo, que en paz descances", sin causar la menor impresión del resto de la piara... de los parlamentarios, perdón. Otro, tras uno de esos cuartos intermedios en los que las risotadas retumbaban detrás de escena, alertó a sus pares: "Che, nos están mirando desde el mundo entero, demoremos esto hasta el lunes así no dicen que no dimos garantías para la defensa".

Así fue todo: rápido, furioso y sucio.

No hizo falta que aparecieran uniformes, como sí se requería, por ejemplo, en un suceso similar ocurrido hace un tiempo (y que ya olvidamos) en Honduras, al expulsar al presidente Manuel Zelaya, todavía en pijamas, del país. Y guardando las formas que, sinceramente, las reglamentaciones de nuestra "democracia" hacen que cada día que pasa resulte más una puesta en escena que un "sistema de vida".

Tampoco sirvió para mucho la recientemente creada Unasur, como sí ocurrió con Ecuador y Bolivia cuando vivió sus propios intentos golpistas. Otro tema a revisar: cuál será su rol en el resguardo de la legitimidad popular y no solo jurídica de los gobiernos de la región.

Finalmente, mientras muchos estaban atentos a los temas más banales (ya que la televisión argentina le dedicó espacio a los más bizarros temas mientras en Paraguay se producía el golpe de Estado), Fernando Lugo, ese que creyó que hablaba desde el púlpito de los fieles a la iglesia de la que fue obispo, fue notificado de que tan solo era una pieza más de una democracia que se rige, todavía, con los antiguos privilegios de la "representatividad" atada a los sectores que venden sus bancas como si se tratase de champú o pasta dentífrica.

La gran lección de Paraguay es esta: la necesidad de avanzar hacia nuevas formas de participación que renueven el concepto de democracia.

Si esto no ocurre allá, aquí y en todas partes, nos comerán los cerdos.

Gabriel Conte es director de MDZOL.

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Otro golpe patronal materializado en América Latina

Rómulo Pardo Silva (especial para ARGENPRESS.info)

Pasó a la etapa de ejecución la violencia constitucional de los que ejercen la explotación económica. Esta vez en Paraguay.

Los actores fueron empresarios parlamentarios, políticos, militares y burócratas funcionales y religiosos cupulares. El gobierno de Estados Unidos.

Las víctimas son los habitantes que buscaban el cambio de la sociedad.

El golpe ha ido acompañado de términos legales. Una forma utilizada con pequeñas variantes circunstanciales en Honduras, Ecuador, Venezuela, Chile…

Nunca los que disfrutan de las fortunas permiten que el poder político sea ajeno a ellos. Si cada hora gozan de las riquezas obtenidas con abusos, ningún día dejan de tramar la retoma del gobierno cuando lo han perdido.

Lo que lograron en 24 horas en Asunción se prepara sin pausa en Bolivia, Ecuador, Venezuela, Nicaragua. En Miami. Los cables de la energía siempre vienen de Washington.

Ningún país está exento del mecanismo dual, elecciones-golpes. No hay estabilidades definitivas. Chile, México, Perú, Brasil, Argentina… Estados Unidos mismo, están vigilados por la fuerza de los millonarios.

Es imposible que haya un sistema constitucional en que se pueda confiar si el poder de la subsistencia material del 80% lo tiene un puñado de ambiciosos que actúan alternativamente satisfechos como demócratas y furiosos como criminales.

En Río + 20 fueron ellos los que impusieron la violencia de continuar la forma de producción y consumo que les conviene sabiendo que traerá dolor a los hijos de los pueblos del sur, extinción de especies y destrucción de medio ambientes.

Para construir otro futuro hay que tener el poder y trabajar con planos distintos.

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