miércoles, 4 de julio de 2012

El mortífero legado nuclear

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

“Energía es igual a masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz”, fue la famosa fórmula planteada por Albert Einstein, una de las más brillantes mentes científicas que haya existido. Y tan pacífica en sus aplicaciones, como en su momento el mismo Einstein aseguró que esa relación, origen de la energía nuclear, sería, por desgracia, la primera “utilidad” que se le dio fue en la invención de las mortíferas bombas nucleares, las primeras de las cuales partieron del hidrógeno como base destructiva (lamentablemente, el que los avances tecnológicos sean primero aplicados en la industria militar, es una tendencia que aún sigue vigente).

Así, Estados Unidos tiene el peso de haber sido el único país, hasta ahora, que ha empleado, al final de la Segunda Guerra Mundial, armas atómicas, contra Japón, único país que tiene la desgracia de haber sufrido los ataques nucleares de Estados Unidos, quien no esperaba la magnitud de la destrucción que ocasionarían dichas, letales invenciones (originalmente, estaba planeado usar diez bombas de hidrógeno, así era la “sed de venganza” estadounidense contra el país del Sol Naciente, tras éste haberse atrevido a bombardear la base naval de Pearl Harbor, pero ante tamaña hecatombe destructiva, sólo se emplearon dos. Los efectos nocivos en la salud de cientos de japoneses, tras las secuelas dejadas por las nubes radioactivas ocasionadas, aún están presentes, luego de 67 años del ataque, y se manifiestan por enfermedades degenerativas o mutaciones físicas).

Sin embargo, aunque no se emplearon más bombas para atacar a algún otro país, sí se han realizado cientos de pruebas nucleares a lo largo de la historia, que han dejado una secuela de destrucción y contaminación, que incluso superarían los efectos ocasionados en las ciudades japonesas. Por ejemplo, Estados Unidos llevó a cabo, entre 1946 y 1958, ¡67 detonaciones nucleares “experimentales”!, al aire libre, en las islas Marshall, que por entonces eran parte de sus colonias en ultramar. Adjudicándose un ilegal derecho de usar a esos territorios habitados por miles de nativos como campos de pruebas, Estados Unidos, irresponsablemente llevó a cabo tales pruebas sin, ya no digamos el consentimiento de aquellos habitantes, sino que muchas veces éstos sólo se daban cuenta de un nuevo “ensayo” nuclear ya cuando estaba sucediendo, pues dada la desmedida intensidad de los estallidos, obviamente no podían pasar esas pruebas por alto. Una de tales fue la llevada a cabo el primero de marzo de 1954, bautizada como “Castle Bravo”, cuando se hizo un “ensayo” con un artefacto termonuclear, el que empleó combustible a base de deuterio para lograr la fusión. Esta mortífera creación se suponía que sería la primera de una nueva generación de bombas nucleares. Y era tan “nueva” su potencia explosiva que, contrario a lo que se había estimado sería su fuerza, la superó casi al doble, pues resultó ser de quince megatones, en lugar de los cinco, máximo, ocho, para los cuales se había diseñado.

Fue detonada en el atolón de Bikini, pero la ola expansiva se expandió a cientos de kilómetros del sitio, provocando terribles daños ambientales, cientos de miles de aves y animales muertos y/o contaminados. Lo más grave fue que tanto habitantes de las islas, como norteamericanos, quienes no habiendo imaginado la magnitud de la explosión, al ser alcanzados por sorpresa, de inmediato enfermaron gravemente, muriendo varios, a consecuencia de la altísima radioactividad (es por este tipo de deliberados “accidentes” que se acusa a Estados Unidos de haber realizado infames experimentos nucleares hasta con sus propios ciudadanos. En el siguiente link se puede ver el video de ese irresponsable, infame “ensayo”: http://www.youtube.com/watch?v=mPuaa_d7M8Q).

Y no sólo muertes y contaminación dejó ese infame “experimento”, sino que en el sitio de la explosión quedó un enorme cráter de casi dos kilómetros de diámetro.

De hecho, dos años antes, otro “ensayo” en ese mismo lugar, también muy devastador, pero de menor intensidad, borró de la faz de la tierra a la isla Elugelab, y también dejó pulverizados o muertos a miles de aves y animales que habían llevado una paradisiaca existencia hasta que su hábitat comenzó a emplearse como campo minado nuclear (nada más para que vean la arrogancia a la que esta destructiva especie humana ha llegado). Por lo mismo, las islas Marshall, se consideran uno de los sitios más contaminados y radioactivos del mundo por los residuos nucleares que las 67 “pruebas” atómicas dejaron, que equivalen a que se hubiera detonado una bomba, como la empleada en Hiroshima, ¡diariamente durante 25 años! Por ello es que, se supone, aunque se “independizaron” de Estados Unidos en 1989, por los daños ocasionados a la salud, las islas reciben ayuda financiera del gobierno estadounidense y dependen prácticamente de éste para su subsistencia (seguramente por los remordimientos y la historia sucia, aun no contada, de todas las barbaridades que Estados Unidos cometió allí con sus letales “experimentos”). Y la isla Bikini sigue sin ser habitada en la actualidad, dado que sus antiguos moradores no confían en que la radiación terminará algún día.

La desaparecida Unión Soviética, por supuesto que no se quedó atrás con sus “ensayos nucleares” externos, alrededor de nueve, muchos menos que los de Estados Unidos, pero sí tiene en su reputación nuclear, el haber efectuado el mayor y más poderoso de todos los “ensayos” atómicos, al provocar el estallido el 30 de octubre de 1961, de la llamada bomba “Tsar”, la que desató la brutal magnitud de 50 megatones, que fueron, por fortuna para los que la probaron, reducidos de los originales 100 de los que se tenía pensado dotarla, pues de haberlos mantenido, habrían perecido hasta los militares encargados de la prueba. Aún así, el estallido fue tan poderoso, que la típica columna de humo radioactivo en forma de hongo que sigue a tales explosiones, tuvo una altura de 64 kilómetros, en tanto que la base de dicha columna tuvo unos 40 kilómetros de diámetro. Las casas y edificios de una villa ubicada a 50 kilómetros del epicentro del estallido, Severny, fueron totalmente destruidos. El calor generado provocó quemaduras de tercer grado a quienes se encontraban dentro de un radio de 100 kilómetros de distancia. Pero sus efectos se sintieron incluso hasta en países tan lejanos como Noruega o Finlandia, en donde se quebraron vidrios a consecuencia de los choques expansivos atmosféricos.

De hecho, el científico soviético Andrei Sakharov, quien fue parte del equipo que estuvo a cargo del proyecto, de plano se rehusó a seguir trabajando en algo tan monstruosamente destructivo. Al ver los terribles, inesperados efectos, dijo “algo dentro de ti cambia” y desde entonces se dedicó a fomentar que se detuviera la fabricación de bombas termonucleares. Ese diseño se consideró tan peligroso que simplemente fue cancelado, dado que incluso habría provocado daños a sus propios usuarios (En el siguiente link, podrán ver un capítulo de la serie televisiva “Secrets of the dead” titulado “The world’s biggest bomb”: http://www.youtube.com/watch?v=YG3FRTs2rlY).

Por ello, a partir de 1963, acordaron Estados Unidos y la URSS realizar “pruebas” nucleares sólo subterráneas (las que, pienso, estarían detrás de varios de los temblores registrados desde entonces). De todos modos, los efectos y daños que han dejado y provocado tantos irresponsables, criminales ensayos nucleares, hayan sido externos o subterráneos, aun están presentes y nadie se ha atrevido realmente a medir sus letales efectos (son considerados “top secrets”).

Y lo que se buscó con tantos “ensayos” nucleares fue el “perfeccionar” la acción letal de las bombas termonucleares, lo cual fue, en efecto, logrado, como veremos Las bombas de este tipo combinan fisión con fusión nuclear).

Actualmente se estima que existen, conservadoramente hablando, alrededor de 19,000 artefactos termonucleares desperdigados por el mundo, de los cuales, unos 4200, son “estratégicos”, o sea, son de largo alcance, que serían lanzados mediante misiles balísticos y que están totalmente listos para ser activados y ser dirigidos contra el enemigo. Otros 200 de tales artilugios son “tácticos”, es decir, son de corto alcance, de no más de 300 kilómetros de rango, que son como los que Estados Unidos tiene desplegados en las bases nucleares que, mediante acuerdo de las naciones pertenecientes a la OTAN (la belicosa organización, títere de Estados Unidos), tiene desplegadas en países tales como Turquía, Alemania, Suecia, Bélgica, Italia, Inglaterra y Holanda.

La cifra de 19000 cabezas nucleares activas actualmente, se queda chica comparada con las 65000 que llegaron a existir en 1985. Tan sólo la Unión Soviética llegó a poseer ¡45000 cabezas nucleares en 1988! (esta arrogancia nuclear fue en gran parte lo que llevó a ese país a su colapso económico y social). Estados Unidos no llegó a tanto, solamente tuvo 32000 cabezas nucleares en 1966. Quizá su inferioridad nuclear lo llevó a establecer tratados para la limitación en la construcción de tales “ingenios”. Y el que se haya reducido tanto el número de cabezas nucleares “activas”, se debió no tanto a consideraciones “pacifistas”, sino a que muchas ya eran obsoletas y podían estallar solas. Cabe agregar aquí que fabricar artefactos nucleares despoja a la sociedad de todo el planeta de recursos económicos muy importantes, que muy bien podrían emplearse para aliviar crecientes necesidades básicas, tales como salud, vivienda, educación, alimentación, reforestación, conservación ecológica, entre muchas otras. Compárense los presupuestos militares del mundo, los que contemplan la construcción de armas nucleares, con los presupuestos para salud, por ejemplo, y éstos se quedan chicos por un gran porcentaje. Mientras el gasto militar mundial se estima en un billón de dólares anuales -$1,000,000,000,000 -, la ONU solamente destina mil millones de dólares cada año para salud, lo que nos da una relación de un dólar gastado en salud básica, contra mil dólares gastados en ¡guerras y armas!

Y volviendo al poderío atómico digamos que “activo”, unas 7000 cabezas nucleares, están en calidad de “reserva”, por si no bastaran las 4400 mencionadas, y se requiriera lanzar más. Además, unas 7200 estarían ya listas para ensamblarse, si aún las otras 11400 no fueran suficientes. Está por demás decir que con la fuerza destructiva de unas cuantas de esas cabezas nucleares, se podría provocar prácticamente el fin de la humanidad y del mundo como hoy lo conocemos y aún podemos disfrutar (con todo lo contaminado y destruido que lo tenemos).

Sólo consideremos que existen alrededor de 200 países en el planeta y que con unas 200 de esas armas, cada una con una fuerza destructiva en promedio de diez megatones (equivalentes a un millón de toneladas de dinamita cada uno), sería suficiente para destruir las capitales o ciudades principales de tales naciones y dejar letales nubes radioactivas que terminarían, en poco tiempo, esparciéndose por todas partes, dejando millones más de muertos a su paso, entre los habitantes que aun hubieran sobrevivido a los bombazos (una película estadounidense de 1959, titulada “On the beach”, con las actuaciones estelares de Gregory Peck y Ava Gardner, sugería en ese entonces los peligros que una hecatombe nuclear supondría. Se planteaba un conflicto atómico, la tercera guerra, entre los enemigos de aquel entonces, Estados Unidos y la URSS. Y bastó con haber lanzado algunos misiles para que se ocasionara una masiva mortandad, tanto por el mortífero poder de destrucción de esas malditas invenciones, así como por la radiación. Se plantea en la historia que Australia, por la lejanía, era el único país sobreviviente de todo el planeta, pero no por mucho tiempo, pues los aires y las corrientes marinas, iban arrastrando lentamente la altísima radiación. El gobierno decide entonces repartir entre la población cápsulas de cianuro e inyecciones letales para que, llegado el momento, cada ciudadano decidiera si se suicidaba o si quería morir lentamente. El Ejército de Salvación es el encargado de repartir las píldoras y las inyecciones y alguien, a manera de consuelo, coloca frente a la biblioteca pública de Melbourne una manta que dice “Aún hay tiempo… hermano”, tratando de dar una última esperanza ante la inescapable adversidad. La cinta se basa en la novela homónima de 1957, escrita por Nevil Shute, en la que este autor vaticinaba el enfrentamiento entre las potencias nucleares, que casi se convierte en guerra, cuando en octubre de 1962, Estados Unidos descubre que la URSS tenía destacados misiles nucleares en Cuba, a raíz de lo cual, se inició el bloqueo comercial hacia ese país. Les recomiendo igualmente ver la cinta “13 días”, del año 2000, con Kevin Costner, que describe bastante bien el conflicto, el cual nos tuvo a un pelo de habernos exterminado por una guerra nuclear).

Así que con ese letal poder, no creo que se llegaran a usar ni siquiera esas 200 cabezas nucleares, mucho menos las 4200 que están listas. Claro que como los sistemas son automáticos, pudiera ser que se activaran todas, pero eso ya sería un muy explosivo e inmediato final de este planeta. En una guerra termonuclear, no habría ningún ganador (por eso es totalmente absurdo que Estados Unidos insista en la iniciativa de defensa del llamado “escudo nuclear”, planteado desde la era Reagan, que consistiría en “destruir” a los misiles atómicos en el aire, antes de “alcanzar” sus objetivos. Ya sea que estallen en el aire o en tierra, los devastadores efectos inmediatos y posteriores no podrían evitarse. Y tan absurdo como es el que en el mundo haya tantas bombas activas, a pesar de ello, en el presupuesto militar de Estados Unidos para el próximo año, se aprobó seguir dedicando mucho dinero, mil millones de dólares, para la “investigación nuclear”, ¿qué les parece?).

Por otro lado, dado el hecho de que ahora haya más países que cuentan con armas nucleares, los peligros de una conflagración atómica han crecido, pues además del “club” nuclear, esto es, China, Estados Unidos, Rusia, Francia e Inglaterra, hay que sumar a India, Pakistán, Israel (aunque lo niegue, tiene armas nucleares) y Corea del Norte (que se consideran sus entre 5 y 10 bombas nucleares que pudiera poseer “rústicas”, de “pocos” kilotones de poder, pero de todos modos son funcionales).

Y si además consideramos que países como China, la misma Rusia o ex repúblicas soviéticas, han vendido clandestinamente material nuclear, entonces la amenaza se incrementa aún más (está el peligro de las llamadas “bombas sucias”, que serían desechos radiactivos acoplados a explosivos convencionales, que al estallar esparcirían tales peligrosos desechos, y que aunque no ocasionarían muchas muertes en ese instante, sí, por los efectos posteriores ocasionados por la radiación y los males degenerativos que provocaría, las muertes se incrementarían, además de que dejarían contaminados por mucho tiempo los lugares en donde estallaran, dejándolos prácticamente inútiles para ser habitados).

Sin embargo, el peligro nuclear no se limita a las armas termonucleares, sino que debemos de considerar el empleo pacífico que se ha dado a la energía atómica, al haberla aplicado a la generación de electricidad. Así, los reactores nucleares constituyen esa aplicación pacífica, pero que ahora se está comprobando la peligrosidad potencial que implican, sobre todo por el manejo del combustible nuclear que emplean, una vez que llega al término de su vida útil, y que a pesar de que se insiste en que existe un “manejo seguro”, en realidad los letales y altamente duraderos componentes radioactivos de aquél (muchos de los cuales pueden durar hasta millones de años activos), sólo se pueden “almacenar”, pero ello no implica que dejen de ser un grave problema, una vez “guardados”. Y eso se ha hecho muy patente ahora que se ocasionó el reciente accidente de la planta nuclear de Fukushima, en Japón, luego del fuerte terremoto del año pasado, al que le siguió un poderoso tsunami, el que barrió con gran parte del litoral de ese país. Pero además, entre otras cosas, se hizo evidente que muchos de los reactores japoneses no están calculados para soportar un sismo tan intenso y menos una marejada tan alta, así que ahora la sociedad japonesa ha exigido, mediante múltiples protestas, que su gobierno deje de producir electricidad mediante reactores nucleares y que cambie a otra forma de energía más segura (de hecho, como muchos reactores tuvieron que cerrarse, se ha estado empleando gas natural para la generación eléctrica, así que Japón ha elevado sustancialmente sus importaciones de dicho energético, aunque de todos modos, los apagones son ya algo frecuente y se ha debido reducir bastante la actividad industrial. Y, claro, importar gas natural, ha implicado muy buenos negocios para las empresas que lo explotan y lo procesan. Ver en este mismo blog mi artículo “Oportunista capitalismo salvaje o de cómo enriquecerse con guerras, desastres y enfermedades”, en donde analizo ese tema. El link es: http://www.argenpress.info/2011/07/oportunista-capitalismo-salvaje-o-de.html

Pero lo más grave es que el accidente del reactor nuclear de Fukushima, a varios meses del terremoto, ha dejado al descubierto el poco cuidado con que TEPCO, la empresa japonesa encargada de la operación de los reactores y de la generación eléctrica, maneja las barras del combustible nuclear desechado, pues sólo se fueron almacenando durante tantos años de operación y ahora representan un muy grave y potencial peligro, sobre todo si se repitiera otro terremoto, dado que se colapsaría la especie de “bodega” en donde irresponsablemente fueron almacenadas. Y a pesar de tal peligro, TEPCO señala que no puede colocar en un sitio “más seguro” a tanto desecho nuclear, sino hasta mediados del 2013, como muy pronto, pues están siendo construidas “bodegas” más seguras y hasta entonces se concluirían.

Recientemente el cineasta alemán Johannes Jano produjo un muy interesante e informativo documental, que en español se titula “La mentira de Fukushima”, en donde devela la serie de mentiras que la mencionada TEPCO estuvo diciendo durante muchos años, en relación con los reactores nucleares de la isla. Se han ocultado problemas constructivos, defectos, malos diseños, además de que en cuanto algún funcionario o periodista se atreviera a decir la verdad, de inmediato era boicoteado y atacado, hasta que renunciara a su puesto. Y el “accidente” del reactor de Fukushima, se agravó precisamente por los errores de diseño de un reactor defectuoso desde el principio, además de viejo (comenzó a funcionar en 1979, como más adelante indico).

Por otro lado, en el documental se da el testimonio del profesor Hideki Shimamura, quien con su equipo de trabajo y los más de mil dispositivos que poseen para el estudio de los sismos, calcularon que el terremoto del año pasado superó todas las expectativas previas de intensidad y velocidad que se tenían contempladas, midiéndose que superó la aceleración de 4000 gal (el gal, es la unidad de la aceleración, expresada en centímetros divididos entre segundos al cuadrado: cm/seg2). Y aun así, las irresponsables autoridades de TEPCO estiman como la máxima intensidad para los diseños de los reactores apenas 600 gal. Que de todos modos, de acuerdo con el profesor Shimamura, sería imposible construir un reactor que resista un terremoto de tal intensidad. Es decir, que de seguir operando Japón reactores nucleares para la generación eléctrica, está sobre una bomba de tiempo (el link es: http://www.youtube.com/watch?v=ZZ4e5Arx7T4).

Por otro lado, durante la explosión del reactor, se liberaron miles de kilogramos de tales desechos, los que fueron, simplemente, “lavados” con cientos de miles de metros cúbicos de agua de mar que era bombeada y vuelta a arrojar al océano, lo que ocasionó una muy fuerte contaminación marina con los desechos de la destruida planta, combinados con letales sustancias radioactivas que están flotando o están yendo a dar al fondo del océano y que ocasionarán o ya lo está haciendo, un desastre ecológico de incalculables consecuencias (Ver en este mismo blog mi artículo: “Desechos radioactivos flotantes y nuevos oleoductos, inminentes desastres ecológicos”, en el que detallo las mortíferas sustancias radioactivas que fueron arrojadas al mar. El link es: http://www.argenpress.info/2012/01/desechos-radioactivos-flotantes-y.html

Y tan sobresaliente como el accidente de Fukushima puede ser, eso no implica que no vaya a haber otros potenciales siniestros, pues de por sí los reactores activos, aún los más seguros, son propensos a sufrir accidentes. Sin embargo, el mayor problema lo constituyen aquellos que están en proceso de obsolescencia. Por el manejo de sustancias radioactivas, precisamente los reactores tienden a desgastarse en sus materiales y a ser inseguros con el tiempo. Por tal motivo, ninguno puede funcionar seguramente luego de treinta años de uso y varios en el mundo ya han rebasado ese lapso de tiempo.

En México, por ejemplo, el reactor de Laguna Verde, que genera poco más del 4% de nuestras necesidades eléctricas, sus instalaciones fueron terminadas a finales de los setentas, o sea, ya tiene más de treinta años y por distintas causas, tales como sobreprecio en su construcción, problemas de corrupción y cosas así, comenzó a operar su primer reactor en 1990, o sea, hace 22 años, en tanto que el segundo inició sus operaciones en 1995. El problema adicional es que tales reactores parten del modelo obsoleto y peligroso de agua presurizada, fabricado por General Electric, similar al que estalló por defectos en su fabricación en Three Mile Island en Estados Unidos, en 1979. Así de “seguro” es ese reactor (por otro lado, el hecho de que se enfría con agua de Laguna Verde, ha ocasionado contaminación térmica y muy probablemente también ya radioactiva, aunque en bajos niveles se “asegura”). Y consideren, además, cuánto desperdicio del combustible nuclear desechado producen los cientos de reactores en el mundo, si en el caso de la mencionada planta de Laguna Verde, cada 18 meses se debe de cambiar entre el 25 y 30%. Me pregunto ¿en dónde se almacena aquí tanto desperdicio altamente radioactivo y peligroso y dónde, el producido en el resto del mundo? Lo más que se “informa”, que es en “sitios seguros”.

Así pues, los países que más reactores generadores de electricidad poseen son Estados Unidos, Japón, Rusia, Francia y China. Sin embargo, muchos de tales reactores ya están por cumplir su vida útil o la han excedido. Por ejemplo, Rusia, de los aproximadamente 113 reactores que opera, tiene unos diez a los que les queda poco tiempo de operación, pero eso no quiere decir que de aquí a que cierren, no pudieran sufrir un accidente. Además, posee unos 110 reactores para “investigación” y para la producción de armas nucleares, algunos de los cuales igualmente ya tienen varios años trabajando.

Japón, de los aproximadamente 60 reactores que posee, unos treinta comenzaron a funcionar entre los años 70’s y 80’s, o sea que ya tienen más de treinta o cuarenta años, justo como el de Fukushima, que era de finales de los 70’s, lo que comprobó que su diseño era anticuado y no contempló la intensidad del terremoto, ni del tsunami que siguió.

Estados Unidos tiene alrededor de 68 reactores generadores de electricidad activos y ha cerrado 18. Además, tiene los que producen plutonio enriquecido, para sus armas nucleares, y también los que emplea el Pentágono. Hay que agregar a los submarinos y portaaviones movidos por reactores nucleares y las decenas de reactores civiles y privados que sirven para la investigación, así que ese país está nadando en latentes peligros nucleares (además de sus bombas termonucleares, claro, las más antiguas, sobre todo, que podrían estallar solas).

Francia tiene 69 reactores para generación eléctrica en operación, así que más del 80% de su energía la obtiene de esa peligrosa forma. Algunos ya tienen varios años operando y doce han dejado de funcionar pues llegaron a su vida útil (también en este país ya hay varios sectores sociales demandando la cancelación de todos los reactores y el cambio a energías más seguras).

China, con sus crecientes necesidades energéticas, dado que el capitalismo salvaje la ha convertido en la maquiladora del mundo, posee alrededor de 40 reactores para la generación eléctrica y planea seguir construyendo muchos más.

Y esos son algunos de los ejemplos en donde el uso de los reactores nucleares es más intensivo y extensivo, con lo que, como señalo antes, los peligros potenciales de accidentes de tales instalaciones crecerán con el tiempo (y hay que decir, por otro lado, que el creciente empleo de reactores nucleares y de cuanta fuente de energía exista, sea o no segura, contamine más o menos, se debe a nuestros crecientes, desperdiciadores hábitos energéticos y sumamente destructivos y contaminadores, que nos están llevando a consumir cada año más y más petróleo, gas natural, carbón, luz solar, hidroenergía, energía nuclear... de tal manera que no hay recurso que alcance. Por ello, se están empleando, incluso, energías llamadas “no convencionales”, muy contaminantes en su extracción, como el gas natural contenido en los depósitos de esquisto, cuya explotación, mediante la técnica fracking, requiere de muy grandes cantidades de agua limpia que se contamina irreversiblemente con peligrosos químicos y sustancias radioactivas que existen naturalmente en los depósitos de esquisto, tales como radio 226 o incluso uranio y que ya está ocasionando su explotación problemas ambientales y de salud, sobre todo en Estados Unidos, que es en donde se está dando ese boom. Ver en este mismo blog mis artículos “¿Más energía o más desperdicio?” y “El gas natural de esquisto, el regreso a las energías baratas, pero muy contaminantes”, en donde discuto ampliamente los problemas que enfrentamos por el alto desperdicio energético que nos caracteriza, así como en cuanto a la explotación de las energías llamadas “no convencionales”. Los links son:
http://adansalgadoandrade.blogspot.mx/2010/05/mas-energia-o-mas-desperdicio.html y http://www.argenpress.info/2012/01/desechos-radioactivos-flotantes-y.html

Y basta dar un ejemplo de cómo una conflagración debida a un accidente nuclear, puede ocasionar muy graves y duraderos efectos, si analizamos lo que ocurrió en Chernóbil, uno de los peores accidentes de un reactor nuclear de los que se tenga memoria (hay que señalar que el ocurrido en Fukushima, también fue muy grave, pero por la cercanía al mar, los daños que ha ocasionado se han diluido, literalmente hablando, en el agua oceánica).

Para el análisis, me refiero a un excelente documental producido por la organización independiente Linktv.org (el link es: http://www.youtube.com/watch?v=0Bo2A6OvIt8&feature=relmfu).

El trabajo fílmico adelanta, de entrada, que gobiernos, agencias y corporaciones asociadas a la energía nuclear ignoran o han decidido dejar a un lado muy importantes cifras que demuestran lo grave que ese accidente fue y las funestas consecuencias que legó y que perduran, a pesar de los años transcurridos. En concreto, se refiere a un libro titulado "Chernóbil, consecuencias de la catástrofe para la gente y el medio ambiente”, escrito justamente por tres científicos rusos, como refiero más adelante.

El 26 de abril de 1986, hace poco más de 26 años, un “error” en un conector ocasionó el terrible accidente, en lo que aún era la Unión Soviética, y que ahora es Ucrania. Se estima que las emisiones radioactivas fueron cien veces más intensas que las ocasionadas por los bombazos nucleares en Hiroshima y Nagasaki. Y esas emanaciones se esparcieron a lugares tan lejanos como los propios Estados Unidos y China. Y, claro, entre las zonas cercanas más afectadas fueron Ucrania, Bielorrusia y Rusia. El libro al que aludo arriba, publicado por la Academia de Ciencias de Nueva York, escrito por Alexey V. Yablokov, Vassily B. Nesterenko y Alexey V. Nesterenko, revela que la catástrofe está muy lejos de haber concluido y que sus efectos perdurarán por muchas generaciones. Eso se dice, mientras se muestran imágenes de niños con notables deformidades y malformaciones. Janette D. Sherman, editora consultora de la mencionada obra, comenta que ésta fue realizada al revisar más de 5000 artículos que estaban en ruso o bielorruso y que nunca antes habían sido traducidos, por lo que no estaban al alcance de muchos investigadores. Señala Sherman que se demuestra que casi un millón de personas han muerto entre 1989 y el 2004, lo cual supera en mucho a los apenas “cuatro mil decesos” que la AIEA (Agencia internacional de energía atómica) y la OMS (Organización mundial de la salud), indican que se dieron, o sea, que tramposamente han ocultado la verdad por años. Y es que, señalan los autores del libro, las cifras de muertos se reducen dado que tanto una, como otra de tales organizaciones, deben de “consultarse” mutuamente para llegar a un acuerdo en el número de muertos que dejen los “incidentes” nucleares o, si es posible, evitar que se conozcan, pues como la AIEA ha tratado de fomentar el empleo de la energía atómica para la generación de electricidad desde 1959, si se comprobara lo potencialmente peligrosa que tal energía resulta, pues se acabaría el gran negocio. Son cientos de miles de millones de dólares a los que ascienden anualmente las operaciones realizadas conjuntamente por todas las corporaciones relacionadas con la fabricación y operación de esa tecnología. Tan sólo para fabricar un nuevo reactor se requieren alrededor de $12000 millones de dólares, nada más en la construcción y el equipo. El operarlo y mantenerlo es adicional, además del combustible nuclear que requiera durante su “vida útil” y los gastos generados por disponer del que se vaya gastando. En Estados Unidos se ha calculado que sale mucho más costoso producir un kilowatt-hora de electricidad con energía nuclear, que con las energías tradicionales o verdes, tales como la hidroenergía, la energía solar o la energía eólica (como ven, en el capitalismo salvaje todo es cuestión de lucrar y de obtener una muy buena ganancia, el big money, no importando que se destruya medio planeta o se extermine a millones de seres humanos).

Y la forma tan perversa en que se ocultan los letales efectos que dejó Chernóbil, pareciera corresponder a un plot hollywoodesco, pues con tal de que el negocio nuclear siga tan lucrativo, se falsean los datos. Por ejemplo, uno de los autores del libro, el profesor Alexey V. Yablokov, señala que se hizo un “foro de expertos” por parte de la OMS y la AIEA para medir los efectos de los sitios más afectados por el estallido del reactor en Chernóbil y dicho foro concluyó que aunque había un ligero repunte de los casos de leucemia y otros tipos de cáncer, “no había una fuerte evidencia de que eso se debiera a los efectos radioactivos”. Y a ese libelo se le llamó el “Foro Chernóbil, 2003-2005”. Pues no sé qué más evidencia pueda haber, si los casos de cáncer se incrementaron. Quizá hubieran esperado esos “investigadores” ver a millones de habitantes de tales sitios convertidos en monstruosos mutantes para llegar a una “firme conclusión”. Muy enfático, el profesor Yablokov señala que esas falsas, absurdas conclusiones, lo llevaron a él y a sus compañeros a escribir el mencionado libro, dado que se estaba mintiendo, además de que tal “estudio” se basó sólo en obras escritas en inglés y no se tomaron en cuenta para nada las obras escritas por científicos rusos o bielorrusos, pues se pretextó que no estaban escritas con “rigor científico”. Además, dicho “foro”, se atrevió a afirmar que probablemente muchas de las terribles deformidades y mutaciones ocasionadas en niños y recién nacidos se debían (¡esto es una burla, realmente!), a nada menos que efectos de stress o psicológicos debidos a la “radiofobia”, ya que señalan el gobierno y los “científicos” que estudiaron las consecuencias del accidente, que “por miedo” a la radiación, además de que en general la población de esos sitios es de por sí pobre y tiene una mala salud, se han originado mutaciones y deformaciones, ¡háganme favor!

Mientras eso refiere la narradora, se vuelven a mostrar imágenes de niños deformes, con cuerpos subdesarrollados, cabezas con hipercrecimiento, o jóvenes con retraso mental. Esa aberración es fuertemente disputada por los autores del libro, quienes señalan que no sólo la gente sufre de mutaciones, de rompimiento de cromosomas y de afectación en sus sistemas inmunes, sino todas, absolutamente todas las formas de vida animal y vegetal están afectadas. Y eso también lo señala Sherman, que la afectación se dio en todos los seres vivos de la zona y que apenas si un veinte por ciento de los niños de la región se consideran, digamos, “sanos”. Tanto ella, como el profesor Yablokov, señalan el sustancial incremento de enfermedades cardiovasculares y degenerativas, como el cáncer, la leucemia, pero también otras debidas a un debilitamiento de los sistemas inmunes, tales como infecciones pulmonares, gastrointestinales y así, una serie de padecimientos cuya incidencia no era tan alta o eran muy raras antes del accidente.
Además, está disminuyendo notablemente la esperanza de vida por más de cinco años en la población en general. Por otro lado, ha mermado también el coeficiente intelectual. Sherman señala que áreas de Suecia que fueron afectadas por la radiación de Chernóbil, demuestran que los niños que allí habitan tienen mucho menos capacidad intelectual que niños compatriotas que no habitan en las áreas contaminadas. Y lo peor, y que se niega, es que la radiación afectó a países tan distantes como Alemania e incluso Inglaterra. El profesor Yablokov comenta que en Alemania, en el sur, en el 2010, un 15% de los jabalíes matados por cazadores estaban tan contaminados por radiación, que no podían comerse, así que el gobierno compensó a dichos cazadores. De hecho, al efecto, existen 90 estaciones en ese país para que midan los cazadores el contenido de radioactividad de sus presas, dado el permanente peligro de contaminación. En Escocia, se señala, las restricciones que prohibían importar ganado ovino, debido a sus altos índices de radiación, apenas se levantaron en junio del 2010, en tanto que la veda sigue vigente para Inglaterra y Gales. Lo más terrible de todo es que, como señala el profesor Yablokov, los efectos radioactivos del accidente durarán siete generaciones al menos, tanto en los niños contaminados por la radiación, quienes van sufriendo enfermedades degenerativas, pues hay una ruptura cromosomática, pero igualmente en aquellos niños que nazcan de padres afectados por la radiación, ya que también sufren cambios y mutaciones en sus organismos, pues dichas mutaciones se han vuelto genéticas y se transmiten de padres a hijos.

Y tanto él, como la doctora Sherman, señalan que debe de existir una fuerte voluntad de parte de los gobiernos para renunciar al uso de energía nuclear, pero como ésta se asocia de inmediato con la producción de armas nucleares, o sea, va ligada, es algo impensable, lamentan ambos (son necesarios reactores para enriquecer, por ejemplo, el uranio o el plutonio requeridos para la fabricación de las mortíferas armas termonucleares).

Así pues, la conclusión a la que podemos llegar es que, con tal de que las corporaciones asociadas a la operación y fabricación de armas y reactores nucleares, sigan haciendo sus muy buenos y lucrativos negocios, el mundo está condenando a que en un muy cercano futuro, una conflagración nuclear, que resulte de una combinación de todo lo que he referido, termine con el planeta. Y, entonces, habrá que ver qué negocio pueda hacerse de lo que quede… ¡si es que algo queda!.

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La deuda pública en Francia y en Europa: Los bancos privados se hacen ricos a costa de los ciudadanos

Salim Lamrani (OPERA MUNDI)

Todos los países europeos se enfrentan al problema de la deuda que afecta severamente a las finanzas públicas. Francia, la quinta potencia mundial, tampoco se libra de la crisis que hace la felicidad de los bancos privados.

Ninguna nación europea se salva del problema de la deuda pública, aunque la gravedad de la crisis difiere de un país a otro. A un lado se encuentran los “buenos alumnos” tales como Bulgaria, Rumania, República Checa, Polonia, Eslovaquia, acompañados de los países bálticos y escandinavos, con un endeudamiento inferior al 60% del PIB. Al otro lado están los cuatro “malos alumnos”, cuya deuda pública supera el 100% del PIB: Irlanda (108%), Portugal (108%), Italia (120%) y Grecia (180%). Entre estos dos extremos se hallan el resto de los países de la Unión Europea, tales como Francia (86%), cuya deuda oscila entre el 60% y el 100% del PIB.

Los gobiernos europeos de filosofía liberal, simbolizados por la Alemania de Ángela Merkel, son unánimes en cuanto a la importancia que conviene dedicar al “desendeudamiento” público, aplicando políticas de austeridad. Del mismo modo, Pierre Moscovici, a pesar de que es el ministro de Economía francés del gobierno socialista de François Hollande, ha fijado como objetivo prioritario “reducir los déficit”, y se ha comprometido a limitarlos a un 3% del PIB por año, entre otras cosas a través de la reducción de los gastos públicos.

No obstante, es de notoriedad pública que las políticas de austeridad que promueven la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional y que se aplican en el Viejo Continente, son económicamente ineficaces. Incluso tienen el efecto contrario, ya que lejos de estimular el crecimiento, la reducción de los gastos, la disminución de los salarios y de las pensiones de retiro –además de las consecuencias sociales y humanas catastróficas que ocasionan– conducen inevitablemente a una contracción del consumo. De hecho las empresas se ven obligadas a reducir la producción y los salarios e incluso a prescindir de sus empleados. Consecuencia lógica, los recursos tributarios del Estado disminuyen mientras que sus gastos –para atenuar los efectos del desempleo– estallan, creando así un interminable círculo vicioso, cuyo símbolo es la crisis griega. Así, varios países europeos se encuentran en recesión.

Cómo nació la deuda pública de Francia

En 1973, Francia no tenía problema de deuda y el presupuesto nacional se encontraba equilibrado. En efecto, el Tesoro Público podía financiarse directamente con el Banco de Francia para construir escuelas, infraestructuras viarias, portuarias y aéreas, hospitales y centros culturales, sin tener que pagar una tasa de interés exorbitante, y entonces apenas tenía déficit. No obstante, el 3 de enero de 1973, el gobierno del Presidente Georges Pompidou, él mismo antiguo director general del Banco Rothschild, influenciado por el mundo financiero, adoptó la Ley n°73/7 sobre el Banco de Francia, apodada la “Ley Rothschild” por el cabildeo del sector bancario a favor de su adopción. Elaborada por Olivier Wormser, gobernador del Banco de Francia, y Valéry Giscard d’Estaing, entonces ministro de Economía y Finanzas, la ley estipula en su artículo 25 que “el Tesoro Público no puede ser presentador de sus propios efectos a descuento del Banco de Francia”.

En otras palabras, el Estado francés ya no puede financiar el Tesoro Público contratando préstamos sin interés con el Banco de Francia, sino que tiene que abastecerse en los mercados financieros. Así, el Estado se encuentra obligado a contratar préstamos y pagar intereses a las instituciones financieras privadas, mientras que hasta 1973 podía crear moneda para equilibrar su presupuesto mediante el Banco Central. Los bancos comerciales disponen ahora del poder de creación monetaria mediante el crédito, mientras que antes era una prerrogativa exclusiva del Banco Central, es decir del Estado, y se enriquecen a costa de los contribuyentes, con un estatus de casi monopolio.

Así, los bancos privados pueden prestar, gracias a los sistemas de reservas fraccionarias, más de seis veces la suma que tienen en moneda central. En otras palabras, por cada euro de que disponen pueden prestar hasta 6 euros gracias a la creación monetaria mediante el crédito. Si no es suficiente, pueden contratar con el Banco Central todos los fondos que necesiten con una tasa a menudo del 0%, con el fin de prestarlo luego… a los Estados con una tasa del 3% al 18%, como es el caso de Grecia. Así, la creación monetaria mediante el crédito representa el 90% de la masa monetaria en circulación en la zona euro.

Maurice Allais, Premio Nobel de Economía francés, denunció esta situación y afirmó que la creación monetaria debía ser una prerrogativa del Estado y del Banco Central. Según él,

“Toda creación monetaria debe ser del Estado y sólo del Estado: toda creación monetaria distinta de la moneda de base del Banco Central debe ser imposible, de modo que desaparezcan los ‘falsos derechos’ que resultan actualmente de la creación monetaria bancaria […]. Por esencia, la creación monetaria ex nihilo que practican los bancos se parece a –no vacilo en decirlo para que la gente entienda bien lo que está en juego– la fabricación de dinero por falsificadores, tan justamente sancionados por la ley. Concretamente, lleva a los mismos resultados. La única diferencia es que los que se benefician de ello son distintos”.

En la actualidad la deuda de Francia se eleva a más de 1,7 billones de euros. Ahora bien, entre 1980 y 2010, el contribuyente francés rembolsó más de 1,4 billones de euros a los bancos privados sólo a título de intereses de la deuda. Así, sin la ley de 1973, el Tratado de Maastricht y el Tratado de Lisboa, la deuda francesa sería apenas de 300.000 millones de euros.

Francia paga cada año 50.000 millones de euros de intereses, lo que pone dicho pago en el primer puesto del presupuesto, antes de la educación. Con semejante suma, el gobierno podría construir 500.000 viviendas de 100.000€ o crear 1,5 millones de empleos en la función pública (educación, salud, cultura, ocio) con un salario mensual neto de 1.500€. El contribuyente se ve despojado de más de 1.000 millones de euros cada semana en provecho de los bancos privados. Así, la categoría más rica de la población ha recibido del Estado el fabuloso privilegio de enriquecerse a costa del contribuyente sin ninguna contrapartida y sin el menor esfuerzo.

Por otra parte, este sistema permite al mundo financiero someter a la clase política a sus intereses y dictar la política económica mediante las agencias de calificación, ellas mismas financiadas por los bancos privados. En efecto, si un gobierno adopta una política contraria a los intereses del mercado financiero, esas agencias bajan la nota de los Estados, lo que tiene como efecto inmediato el alza de las tasas de interés.

Al mismo tiempo, cuando el Estado y el Banco Central Europeo reflotan los bancos privados en dificultad –es decir, que proceden a su nacionalización de facto sin beneficiarse de ninguna ventaja, como por ejemplo un poder de decisión en el Consejo de Administración-, lo hacen con tasas de intereses menos elevadas que las que esas mismas entidades financieras aplican al Estado.

El sistema de crédito que se ha establecido en Francia desde 1973 y que se ha ratificado en los tratados de Maastricht y de Lisboa sólo tiene un objetivo: enriquecer a los bancos privados a costa de los contribuyentes. Es una lástima que no se abra un debate sobre los orígenes de la deuda pública en Francia en los medios informativos ni en el Parlamento. No obstante, bastaría con devolver la exclusividad de la creación monetaria al Banco Central para resolver el problema de la deuda.

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Etat de siège. Les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, París, Ediciones Estrella, 2011, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade.

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La crisis colombiana

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Todavía hay en Colombia quienes insisten en negar la realidad. No porque carezcan del principio de Realidad descrito por Freud para los enfermos psicóticos, sino por intereses concretos y reales de su clase social ¿Cual crisis? Se preguntan cínicamente al ver la locomotora neoliberal para la impunidad del gobierno Santos, descarrillada en el piso quieta y resoplando aire caliente y humo denso, en medio de un estruendo (obviamente mediático) insoportable.

Una de las recomendaciones de esos manuales para la administración y liderazgo yupi publicados en EEUU, dice que “cuando alguien va en caída lo mejor es alejarse de él”, y así parecen estar actuando los amigos de JM Santos, el otrora todopoderoso ministro de defensa de Uribe Vélez, a quien engañó (también) para que lo pusiera de presidente de Colombia con el cuento hipócrita de ser el mejor cuidandero los sus tres huevitos.

¿A que horas sucedió todo esto? se preguntan rasgándose las vestiduras algunos socios de Santos, mientras otros un poco más serios, como el oráculo de la clase dominante Caballero Argáez (El Tiempo 29. 06.12) reduce su análisis a una crisis de gobernabilidad y a “la tristeza de ver que después de haber tenido tanto Poder político, el fin de la gobernabilidad hubiera llegado tan rápido” o, según el decir popular colombiano “los hubiera cogido la tarde tan temprano”. Solución: Cambio de los mascarones de proa que fungen como ministros.

También el exministro de economía y profesor de la universidad de Columbia José Antonio Ocampo (Semana30.06.12) circunscribe su análisis a una simple crisis económica diciendo que, “Colombia (con o) está sufriendo ya la llamada enfermedad holandesa por los efectos de la locomotora minero-energético y el estancamiento en el agro y la industria. Solución: Medidas y reformas macro-económicas urgentes.

Y el propio presidente JM Santos, en una amplia entrevista (El Tiempo.03.07.12) banaliza la situación critica a la que ha conducido, exhibiendo las cifras mentirosas de su populismo neoliberal, y recomendando con su soberbia habitual a sus contradictores del bloque de clases dominantes, la lectura de tres libros de la política estadounidense (en inglés) que constituyen su máxima guía intelectual de colonizado: 1 “The president club” de N. Gibb-M.Duffy. 2 “Traitor of his class” de H.W.Brands .3 “Team of rival” de D.K Goodwin. Solución: correcciones, pero recomendadas en inglés para otras realidades políticas, en otros tiempos históricos y sobre todo, con otros personajes.

Sin embargo, entre todo ese humo y vapor mediático carrilero, llama la atención el análisis más amplio y detallado que hace Juan Gabriel Uribe, el editorialista del diario conservador el Nuevo Siglo (03.07.12) quien contextualiza un poco más la realidad del país y plantea desde su perspectiva como un miembro más de las clases dominantes que, en Colombia se ha llegado al estallido de una verdadera Crisis de Estado, larvada durante muchos años de dominación, así:

…” La erosión, sin embargo, no sólo viene de la corrupción, las dificultades de articular las políticas del Estado y pasar con fluidez y tino de la teoría a la práctica, y la desconfianza en los datos estatales fruto de maquillajes continuos, sino ciertamente de la guerra endémica, o conflicto armado interno, que desde hace décadas se ha enquistado de modus vivendi y sigue amenazando con prolongarse indefinidamente.

El reproche máximo está en un Estado que no ha resuelto el problema ni por vía militar, ni por vía concertada. En las encuestas, la desorientación salta a la vista cuando por un lado se quiere el diálogo y por el otro apresurar la salida militar. Es el mismo "pulso firme y mano tendida" de décadas atrás, con lo que ello conlleva de todo y nada. En todo caso, percepción o realidad, los sondeos demuestran una profunda preocupación en la opinión pública por el tema de seguridad. Y más allá, lo que en el fondo palpita es la impotencia ciudadana ante la razón de ser del Estado”….

Lo que en grosso modo coincide con lo que hemos venido sosteniendo desde hace más de una década, cuando participamos en la comisión de personalidades o notable en el proceso de diálogos de paz en el Caguán 2001; que Colombia atraviesa por una profunda Crisis histórica-social – política-moral de dominación oligárquica e imperialista, expresada en un largo, cruento y degradado conflicto social armado, también histórico, el que no se ha podido resolver ni por la vía militar a pesar del militarismo dominante y las armas y millones de dólares de todos los Planes Colombia implementados con ayuda de los EEUU, pero tampoco por la vía política que es la vía menos dolorosa y costosa para resolver este tipo de contradicciones político- militares.

Pero lo que hace más dramática la situación actual en Colombia, es la postración política de la figura presidencial de Santos, resultante de este episodio de la llamada reforma de la Justicia; que indudablemente dificultará (aún más) las posibilidades de Santos de convocar a un proceso de Salida Política al conflicto interno colombiano, a pesar de ser (contradictoriamente) lo más necesario en este momento, para la solución integral de la Crisis colombiana. ¿Con cual fuerza cuenta Santos para convocar tal solución, empeñado como está en pegar con babas uno a uno, los añicos del plan neoliberal populista de su gobierno?

Y como conclusión, una cosa si debe quedar clara para quienes impulsamos esta Salida Política: sin la sabia utilización de la grieta abierta en las alturas del Poder entre Uribe Vélez y su ministro de defensa JM Santos, mediante la persistente movilización amplia y unitaria, democrática y consiente de la Gente del Común hacia la segunda independencia, no se hubiera llegado al “desgaste” del régimen de dominación oligárquico e imperialista de doscientos años, que estamos presenciando actualmente.

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Mínimo no Imponible, análisis comparativo de Salarios, MNI, Precios y PBI: Lozano. Los dos Gobiernos

IPYPP

Durante la etapa de Néstor Kirchner, el ajuste del mínimo no imponible permitió mejorar la capacidad adquisitiva de los aumentos salariales otorgados (43,6% para el soltero y 61,3% para el casado con 2 hijos). En la etapa de Cristina Kirchner, el efecto es el inverso, el retaso real del mínimo no imponible transforma los aumentos otorgados a los trabajadores que pagan el impuesto en reducciones de la capacidad adquisitiva de su salario (así el salario pasa de un aumento real del 16,7% a una caída real del 8,5% para el soltero y del 7,5% para el casado).

Se adjunta el trabajo Salarios, mínimo no imponible, inflación y crecimiento: Un cuarteto que cambió la sintonía, elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP), bajo la coordinación de Claudio Lozano, presidente del Bloque Unidad Popular y de Tomás Raffo, en el que se compara la evolución de las siguientes variables: remuneración promedio de los trabajadores registrados, Mínimo no Imponible del soltero y del casado con dos hijos, Índice de Precios al Consumidor y PBI, entre el 2001 y el 2011, y entre el 2003 y 2011, desdoblando éste último en ambas gestiones kirchneristas, 2003-2007 y 2007-2011.

El objetivo de este material, que se realizó con la participación de Ana Rameri, Agustina Haimovich y Mora Straschnoy, es constatar la afirmación presidencial (el reclamo sobre aumentar el Mínimo No Imponible a partir del cual el trabajador paga el impuesto a las ganancias es una demanda injusta) con los datos socioeconómicos oficiales sobre los que se base dicha enunciación.

De la comparación resulta que donde hay un cambio notorio entre un gobierno y otro es, en la actualización del mínimo no imponible y como éste impacta en el poder adquisitivo de los trabajadores alcanzados por el impuesto. Así, mientras en la etapa 2003 - 2007, el mínimo no imponible se ajusta por encima de la inflación (20% y 34,8% en términos reales según se trate del trabajador soltero o casado con 2 hijos); mientras que en el período 2007 - 2011 el ajuste del mínimo no imponible se ubica por debajo de la tasa de inflación (produciendo una caída real del mismo del 20% aproximadamente en ambas categorías). Por lo tanto, durante la etapa de Néstor Kirchner, el ajuste del mínimo no imponible permite mejorar la capacidad adquisitiva de los aumentos salariales otorgados (43,6% para el soltero y 61,3% para el casado con 2 hijos); en la etapa de Cristina Kirchner, el efecto es el inverso, el retaso real del mínimo no imponible transforma los aumentos otorgados en los trabajadores que pagan el impuesto en reducciones de la capacidad adquisitiva de su salario (así el salario pasa de un aumento real del 16,7% a una caída real del 8,5% para el soltero y del 7,5% para el casado).

La discusión en torno al pago del impuesto a las ganancias por parte de los trabajadores (impositivamente conocido como la “cuarta categoría”) ha cobrado un lugar central.

Según lo expresara la Presidenta en su discurso del día previo al paro convocado por el sindicato de camioneros, el reclamo sobre aumentar el Mínimo No Imponible a partir del cual el trabajador paga el impuesto a las ganancias es una demanda injusta, toda vez que supone atender la situación de ingresos de los trabajadores mejores pagos, que incluso han tenido importantes mejoras salariales en el marco del proceso de crecimiento económico.

La Presidenta quiso restarle legitimidad a la demanda que exige la suba del mínimo no imponible. Quizás no se dio cuenta que al hacer esto evidenció al extremo el carácter desigual de la recuperación económica de la Argentina. Ciertamente en nuestro país 8 de cada 10 trabajadores ganan menos de $5000 y el promedio de ingresos no llega a los $3000. Es posible que percibiendo esta situación, las centrales de trabajadores de nuestro país encaren próximas movilizaciones bajo la consigna “Queremos pagar ganancias y cobrar salarios de $10.000”. Pero más allá de la ironía y sabiendo que es una minoría de trabajadores la que está afectada por este problema, siempre es bueno recordar que una desigualdad no quita la otra. Para ser precisos, que Argentina sea un país desigual y de salarios bajos no justifica que si un trabajador gana $6000 u $8000 tenga que pagar ganancias, mientras alguien que captura $500.000 por una simple operación de compra -venta de acciones esté eximido de pagar el impuesto. Más aún, en un cuadro de desigualdad social lo más razonable para atenuarla es profundizar el carácter progresivo del sistema impositivo. Es decir, eliminar las exenciones vigentes a la renta financiera, replantear los distintos regímenes promocionales, subir la alícuota de los tramos más altos de la “cuarta categoría” y en ese marco elevar adecuadamente el Mínimo No Imponible.

Pero más allá de estas consideraciones de contexto motivadas por el discurso presidencial, el objetivo de este material es constatar la afirmación presidencial con los datos socioeconómicos oficiales sobre los que se base dicha enunciación. Al respecto, en el cuadro Nº 1 presentamos para el período 2001 - 2011, los datos correspondientes a la remuneración promedio de los registrados (en base a los datos del Ministerio de Trabajo), el valor del Mínimo No Imponible (MNI) para el trabajador soltero y para el trabajador casado con 2 hijos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial hasta el año 2006 y con diversas fuentes alternativas a partir del 2007, y por último los datos oficiales del Producto Bruto Interno.


A partir de la información provista por el cuadro anterior, se puede hacer una serie de comparaciones con las variables presentadas que nos permitirán observar los comportamientos de las mismas de acuerdo a determinados períodos de tiempo.

Primera Comparación: El Período Post - Convertibilidad (2001 - 2011).

En esta comparación consideramos todo el período abierto desde la salida devaluatoria de la Convertibilidad. Por ende comparamos el último año de la serie (2011) con el primero (2001). Al respecto, la información presentada en el Cuadro Nº 2 indica que en el período 2011 - 2001 se observa:

- Un crecimiento nominal del salario promedio de los registrados del 501,5%.
- Sin embargo, los precios aumentaron un 429,6%.
- Por ende, el salario real (es decir el poder adquisitivo) de los registrados aumentó sólo un 13,6 %.
- Este aumento es bajo porque resulta muy inferior al crecimiento del PBI que fue del 74,1% (conviene recordar siempre que el PBI no puede producirse sin el trabajo de los trabajadores).
- Ahora bien, para los trabajadores registrados solteros, el mínimo no imponible aumentó en términos nominales un 328,9%. Se trata de un crecimiento por debajo de la inflación (del 429,6%), lo que supone una caída real del mínimo no imponible del 19%.
- Por ende, para el trabajador soltero que paga el impuesto a las ganancias, la débil actualización del mínimo no imponible (por debajo de la inflación) transforma el pequeño aumento real del 13,6%, en una caída del 8% en su poder adquisitivo. Es decir, el no ajuste en línea con la evolución de precios del mínimo no imponible hizo que para el trabajador soltero, los aumentos salariales que recibió no solo no compensaran el aumento de precios sino que incluso terminó castigándolo con menor capacidad adquisitiva.
- Para el caso del trabajador registrado casado y con 2 hijos, el mínimo no imponible aumentó en un 381,2% (por encima del soltero pero por debajo también de la inflación). Por ende, para este trabajador el mínimo no imponible real se redujo 9,1%; lo que supone que el incremento real que obtuvo del 13,6% de su salario se transformara en un aumento de tan solo el 3,2% en términos reales.



Segunda Comparación: El Período Kirchnerista (2003 - 2011)

Si replicamos el mismo ejercicio tomando como punto de partida el inicio a partir del cual se reconoce el proceso de gestión gubernamental vigente, es decir, a partir del 2003, año de inicio de los gobiernos kirchneristas, el movimiento de las variables consideradas indican que:

- El Salario nominal promedio de los registrados tuvo un incremento del 406%, en un contexto donde la inflación fue del 262,5%, lo que se tradujo en un aumento del salario real del orden del 39,6%.
- Se trata de un crecimiento del salario real muy por encima del período 2001 - 2011 (de tan solo el 13,6%, donde la devaluación impacta principalmente en el 2002, punto olvidado por la visión oficial), pero que sin embargo es de prácticamente la mitad del crecimiento del producto (que fue del 79,5%), lo que marca el débil proceso de recuperación del poder adquisitivo en el marco del proceso de crecimiento económico vivido.
- En este marco, el mínimo no imponible para el trabajador soltero creció un 341,3%, levemente por debajo de la inflación, lo que derivó en una caída real del mismo de un 5,8%.
- Por ende, para el trabajador soltero registrado la caída real del mínimo no imponible, transformó su incremento en su capacidad adquisitiva salarial del 39,6% al 31,5%. Una reducción leve en el marco de un crecimiento real importante, aunque como señaláramos por debajo de la expansión de la economía.
- Para el caso del trabajador registrado casado y con dos hijos, el mínimo no imponible aumentó durante el período al 387,7%. Se trata de un crecimiento levemente por encima de la inflación (que fue del 362,5%), lo que supuso un aumento real del mínimo no imponible para este trabajador del 6,9%.
- Por ende, para el trabajador registrado casado con 2 hijos el aumento real del mínimo no imponible supuso aumentar la capacidad adquisitiva de su salario real del 39,6% al 49,3%. Un importante aumento para este conjunto de trabajadores aunque aún por debajo del crecimiento del producto.


Tercera Comparación: La gestión Néstor Kirchner (2003 - 2007)

Interesa descomponer el período 2003-2011 de acuerdo a las dos gestiones incluidas en el mismo. Por lo tanto, aquí presentamos las mismas variables y su comportamiento para el período 2003 - 2007. De su lectura resulta que:

- El Salario nominal promedio de los registrados creció un 97%, en un contexto donde los precios crecieron por debajo, en un 64,6%, lo que supuso un aumento real del salario del 19,7%. Se trata de un aumento real salarial que es prácticamente la mitad del crecimiento del PBI (que fue del 40,3%).
- En este marco, el mínimo no imponible para el trabajador soltero aumentó en un 97,5%, por encima del salario nominal y lo más significativo, por encima de la inflación. Por ende, el mínimo no imponible para el soltero aumentó en términos reales un 20%. Como resultado de lo anterior, el trabajador soltero vió incrementado el poder adquisitivo de su salario, del 19,7% al 43,6%. Se trata de un porcentaje levemente superior, pero superior al final del crecimiento del producto (del 40%).
- Por ende, puede afirmarse que esta etapa el asalariado formal que pagaba el impuesto a las ganancias se vio ampliamente favorecido, en primer lugar con el aumento real del salario, y en segundo lugar, por el aumento real del mínimo no imponible a través del cual pagaba este impuesto.
- Esta situación fue tanto más favorable para el trabajador registrado casado con 2 hijos. Para estos, el mínimo no imponible tuvo un aumento del 121,9%, lo que en términos reales se tradujo en un aumento de su capacidad adquisitiva del 34,8%.
- Por ende, el efecto de un aumento real del mínimo no imponible para el casado con 2 hijos se tradujo en un aumento de la capacidad adquisitiva de los mismos del 61,3%. En este último caso, el crecimiento supera ampliamente el crecimiento del producto.


Cuarta Comparación: La gestión Cristina Kirchner (2007 - 2011)

Por último, entramos en la actual gestión de gobierno: el período de Cristina Kirchner. Los datos del período 2007 - 2011 indican que:

- El salario promedio de los registrados tuvo un incremento nominal del 157%, en un contexto donde los precios crecieron un 120,3%; lo que se tradujo en un aumento real del 16,7%.
- Se trata nuevamente, como en el período anterior, en un crecimiento por debajo (casi la mitad) del crecimiento del producto.
- Sin embargo, lo que difiere notablemente con el período anterior, es la evolución del mínimo no imponible.
- En efecto, para el trabajador soltero, el mínimo no imponible aumentó un 72,8%, lo que en términos reales (frente a una inflación del 120%) supuso una caída real del mismo en un 21,6%.
- Por ende, la caída del mínimo no imponible para el trabajador soltero implicó que el aumento real que había conseguido en su salario, se transformara en una caída del 8,5% por efecto del atraso real del mínimo no imponible.
- Similar situación, se presenta para el trabajador casado con 2 hijos. El mínimo no imponible para este trabajador aumentó al 74,7%, lo que supuso una caída real del mismo del 20,7%, que impactó reduciendo la capacidad adquisitiva de su salario, que de tener un aumento del 16,7%, termina con una caída real del 7,5%.


Una mirada global del periodo

En el cuadro Nº 6, presentamos las evoluciones de las variables analizadas para los períodos considerados.

Puede observarse con claridad como los salarios nominales tienen un crecimiento que es superior en la etapa de Cristina Kirchner respecto a la de Nestor Kirchner (del 157% vs 97%). Sin embargo, el dato significativo que indica el cambio de etapa económica entre una gestión y otra lo expresa la tasa de inflación (del 64,6% en el período Nestor y de casi el doble, 120,3% en el período de Cristina). Por ende, en la etapa Néstor el salario real crece un 19,7%; mientras que en la etapa Cristina el salario real crece un 16,7%. En ambos casos se trata de aumentos reales del salario en un contexto donde la economía crece el doble del salario real (40,3% en la etapa Nestor, y 28% en la etapa Cristina). Es decir en ambos períodos, el crecimiento del salario real se da en el marco de un crecimiento económico mayor que supone un expansión superior por parte de los beneficios y las rentas apropiadas por los segmentos más concentrados del capital.

Hasta aquí Néstor y Cristina se diferencian porque entre un gobierno y otro la tasa de inflación se duplica mientras que la tasa de crecimiento del producto se achica; pero se parecen asombrosamente en que en ambos momentos se verifican aumentos salariales reales que equivalen a la mitad de la tasa de crecimiento de la economía. Sin embargo, donde a todas luces hay un cambio notorio entre un gobierno y otro es, en las variables consideradas, en la actualización del mínimo no imponible y como este impacta en el poder adquisitivo de los trabajadores alcanzados por el impuesto. Así, mientras en la etapa 2003 - 2007, el mínimo no imponible se ajusta por encima de la inflación (20% y 34,8% en términos reales según se trate del trabajador soltero o casado con 2 hijos); mientras que en el período 2007 - 2011 el ajuste del mínimo no imponible se ubica por debajo de la tasa de inflación (produciendo una caída real del mismo del 20% aproximadamente en ambas categorías). Por lo tanto, durante la etapa de Nestor Kirchner, el ajuste del mínimo no imponible permite mejorar la capacidad adquisitiva de los aumentos salariales otorgados (43,6% para el soltero y 61,3% para el casado con 2 hijos); en la etapa de Cristina Kirchner, el efecto es el inverso, el retaso real del mínimo no imponible transforma los aumentos otorgados en los trabajadores que pagan el impuesto en reducciones de la capacidad adquisitiva de su salario (así el salario pasa de un aumento real del 16,7% a una caída real del 8,5% para el soltero y del 7,5% para el casado).


Lo que hemos expuesto corresponde a la situación de los trabajadores registrados que pagan el impuesto a las ganancias. Pero hay otro hecho evidente que marca el cambio que en materia de impacto presenta la no actualización del mínimo no imponible: atañe a los trabajadores involucrados por el mismo. Como puede observarse del cuadro Nº 7, la cantidad de trabajadores registrados que contaban con ingresos por encima del mínimo no imponible del soltero era de 732.114 trabajadores, que representaban el 11,7% de los aportantes, el 4,9% de los ocupados y el 4,7% de la fuerza laboral. Para el 2011, estos trabajadores son 1.542.969 registrados, que representan el 22,1% de la aportantes, el 9,6% de los ocupados y el 9,3% de la fuerza laboral (ver cuadro 8). Ciertamente, se trata de una minoría de la fuerza laboral, pero que se ha duplicado desde la gestión de Cristina Kirchner.


Parece entonces, que hay razones para que aquellos que solamente se preocupan por la situación de los trabajadores registrados, añoren los tiempos de Néstor Kirchner en épocas de la actual gestión. No es por una cuestión personal, sino por el cambio de compás en el movimiento de las variables salariales, impositivas, de precios y crecimiento.

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Impuesto al salario y techo a las asignaciones

Fernando Schpoliansky (ACTA)

Respecto del Impuesto a las ganancias, la controversia se da con la 4ª categoría, impuesto que afecta a los asalariados registrados. Allí se abren dos debates distintos.

Por un lado están aquellos que sostienen que el salario de los trabajadores en relación de dependencia no es una ganancia, y por lo tanto que no debe existir el tributo en sí mismo (Postura de la CTA que ha impulsado su ilegalidad) y quienes, sin cuestionar de fondo su aplicación, pugnan por una elevación del mínimo a partir del cual cada trabajador empieza a tributar.

Debido al impacto de la inflación de los últimos años y de la suba de las escalas salariales de los trabajadores en relación de dependencia, que intentan sin éxito competir con ese aumento inflacionario, y por lo tanto la capacidad de compra de los salarios de los trabajadores se ve cada vez más disminuida en términos reales, es absolutamente necesario que el Gobierno tome la decisión de eliminar la aplicación del tributo a los trabajadores en relación de dependencia o bien aumente el Mínimo no Imponible del Impuesto a las Ganancias y ajuste el tope mediante el cual los trabajadores cobran las asignaciones familiares.

Repasemos la actualidad: Con un Mínimo No Imponible que crece menos que la inflación desde hace 5 años, en la actualidad se da un contrasentido frente a algunos ajustes de sueldos, ya que en algunos casos, puede implicar una disminución del ingreso, por la forma en que se impone el impuesto a las Ganancias. Actualmente el mínimo no imponible se encuentra en 5.782 pesos mensuales para el caso de los trabajadores solteros y en 7.998 pesos mensuales para los casados con dos hijos. Es decir que a partir de dichos montos los trabajadores comienzan a pagar Impuesto a las Ganancias.

La última vez que se actualizó Ganancias fue en abril de 2011. Desde esa fecha hasta ahora la inflación real supero el 30%. Se estima que actualmente hay 1.700.000 trabajadores formales alcanzados por el impuesto, y este número aumenta cada año, en virtud de que no se ha actualizado el mínimo no imponible. A esto habría que sumarle los jubilados que también son pasibles de la retención de Ganancias por sus haberes jubilatorios. En los últimos cuatro años, se duplicó el número de trabajadores alcanzados por este tributo.

Como consecuencia de la falta de ajuste, este año otros 350.000 trabajadores que hasta ahora no estaban alcanzados por el impuesto pasarán a pagar Ganancias. Y el otro 1,7 millón, que ya estaban alcanzados, pasarán a pagar mucho más, ya que recordemos que el Impuesto a las Ganancias es un impuesto cuya alícuota sube a medida que sube la ganancia neta.

El mismo efecto se hará sentir sobre unos 40.000 jubilados que desde marzo pasado empezaron a pagar el impuesto a las Ganancias que antes no pagaban y otros 200.000 que estaban pagando y pasaran a tributar más. La discusión en los últimos meses giró en torno de lograr que el mínimo no imponible aumente en el orden del 20%, sin embargo, esa medida no alcanza. La inflación 2012, según los cálculos privados, superaría holgadamente el 25% y los principales gremios están cerrando acuerdos paritarios con nuevas escalas salariales con incrementos que van del 20 al 30 por ciento, inclusive en algunos casos aún más.

En este contexto, la ecuación no cierra. Como resultado de la falta de actualización, una parte importante de los aumentos salariales, en lugar de ir al trabajador va directamente a las arcas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Por ejemplo, un incremento salarial que oscile entre el 20% y el 24%, puede significar que el trabajador resigne o pierda 4 puntos o más de sus ingresos. Y en el año esa apropiación de ingresos por parte del Fisco puede representar un aguinaldo entero o más. Otro perjuicio más para los trabajadores: En principio hay que decir que resulta inaceptable la discriminación que se hace entre los montos de las asignaciones del ámbito nacional y las que perciben los trabajadores del sector público provincial y municipal.

En el ámbito Nacional, ha pasado ya más de un año del último aumento de la Asignación por Hijo hasta los 270 pesos, sin haber novedades en este año 2012. También paso más de un año de los nuevos topes para el cobro de las asignaciones familiares, una medida muy reclamada por los gremios pero que no tuvo eco alguno en el Gobierno. El tope actual es de $ 5.200.-

La Asignación por hijo ha aumentado más de un 20% el año pasado hasta llegar a los 270 pesos por niño. Si bien el aumento fue importante en su momento, el tema de la inflación del año 2012 hace que ese valor ya quede chico en comparación de las subidas de los precios de los alimentos y servicios. Otro punto a tener en cuenta es el tema de los topes para el cobro de las Asignaciones Familiares, que rigen para aquellos trabajadores en relación de dependencia que aportan al sistema de Asignaciones Familiares pero que, al ganar más que esa suma, no pueden cobrar lo que les corresponde.

De esta manera, el aumento de la Asignación Familiar por Hijo tiene un efecto acotado sobre la mayoría de los trabajadores que aportan pero no reciben la contraprestación. Si tenemos en cuenta que las escalas salariales, por efecto de la inflación, están sufriendo incrementos del orden de entre el 20% y el 35% anual, significa que los trabajadores cada vez ganan más, superando el tope establecido para la percepción de las asignaciones familiares, por lo cual se genera la situación que el universo de trabajadores que perciben las Asignaciones Familiares se reduce año tras año.

Por otra parte: ¿quién puede decir, hoy en día, que las personas que ganen más de 5.200 pesos no necesitan esos 270 pesos mensuales (por poner un ejemplo, la asignación familiar por hijo)? Realmente, este es un tema que tiene que tratar el Gobierno y darle una urgente solución, eliminando estos topes impuestos hace varios años. Todo lo anteriormente expuesto tiene una consecuencia: frente a aumentos de sueldos, los trabajadores pueden perder más de lo que ganan, por dos razones: dejan de percibir las asignaciones familiares (no solo la de hijo, sino de nacimiento, prenatal, etc.), y a su vez tributan más al fisco en concepto de Impuesto a las ganancias por el bajo importe del Mínimo No Imponible.

Fernando Schpoliansky es Secretario de Formación de CTA Neuquén.

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72 horas de medidas de lucha: Coordinar la lucha en defensa del aguinaldo y el salario es el desafío

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

Asambleas de base en hospitales, ministerios y otras reparticiones públicas, han votado salir a la lucha en forma inmediata contra el saqueo del aguinaldo por parte del gobierno de Scioli Mariotto. Esta muestra del humor combativo que recorre a las bases estatales, va desbordando a las propias direcciones gremiales que se debaten en medio de la confusión a las que la somete la presión de las asambleas en los lugares de trabajo, los cortes de calle y la acción directa, por un lado, y sus propias luchas entre fracciones internas por el otro.

Mientras ATE convoca a un paro de 24 horas con marcha a Plaza San Martín, para el próximo miércoles 4; el SUTEBA y la FEB habían convocado a un paro para el viernes 6. Por otro lado, Udocba (docentes CGT) venía convocando a medidas de 48 horas el jueves y viernes.

Un verdadero disparate de luchas diferenciadas y atomizadas frente a un reclamo que agrupa por igual al conjunto de trabajadores estatales.

Al calor de la lucha y del impulso impuesto por las propias bases, que se disponían a tomar las distintas medidas como una sola, el panorama queda como sigue.

ATE convoca paro y marcha para el miércoles, la FEB acepta convocar medidas de protestas para el mismo día, al igual que Udocba (que mantiene los paros de jueves y viernes, en coincidencia este último día con la medida de paro por 24 horas convocado por el Frente Gremial). Es decir, de una u otra manera los trabajadores del estado han logrado un plan de lucha de 72 horas que, sumado a las huelgas que vienen realizando los trabajadores de IOMA y las diversas medidas en hospitales y reparticiones, con las que se inaugura la semana, se puede afirmar que estamos frente a un proceso huelguístico indeterminado que se viene colando desde abajo.

¿Qué lo explica?

Los trabajadores del estado provincial, han entendido que la medida oficial de recortar el aguinaldo en cuatro cuotas equivale a su licuación absoluta por la vía del incesante proceso inflacionario y no esperaron al día miércoles 4 para salir a luchar.

Es que, para la inmensa mayoría de trabajadores estatales, el medio aguinaldo ha dejado de ser un pago semestral extra, ya que frente a la miseria que representan los sueldos mensuales, el aguinaldo se usa para tapar baches de los gastos corrientes en alimentación e indumentaria. El gobierno de Scioli-Mariotto les saquea dinero a los trabajadores estatales que estos tienen gastado de antemano, por los miserables aumentos firmados en paritarias por las direcciones burocráticas.

El gobierno nacional le exigió al provincial que aprenda a administrar la provincia, lo que fue tomado como una chicana política de una interna abierta en el FPV kirchnerista. Esto es apenas la media verdad de una realidad incompleta; la confiscación del aguinaldo supera las luchas internas de las camarillas gobernantes hacia las legislativas del próximo año; esta confiscación salarial es en realidad un grito de guerra y un mandato del ejecutivo nacional para que Scioli-Mariotto implementen un ajuste brutal al salario.

Los 1000 millones de pesos enviados por Nación, es más que una partida insuficiente para cubrir el aguinaldo de 500 mil empleados estatales: es una orden para el saqueo. La caracterización de la burocracia sindical, sobre que esta lucha es una especie de avivada con proyecciones al 2015 entre Cristina y Scioli, deja de lado que lo que está en juego no es quien ajusta y quien no ajusta, mientras los trabajadores somos rehenes de esta puja. Lo que la burocracia disimula con esta novela de pasiones es que, los dos miembros de la pareja divorciada están comprometidos en la sintonía fina (ajustes de tarifas, caída salarial, posible devaluación, pago a los acreedores). Los dos, son ajustadores seriales.

Delegados y activistas de los distintos lugares de trabajo van comprendiendo que este saqueo atenta contra su propia existencia y que si este ajuste pasa, habrá otros más brutales aun. La coordinación de las luchas, entre todos los estatales, mas allá de las divisiones gremiales que implementa la burocracia de los distintos sindicatos, es de una urgencia fundamental. Delegados y activistas del estado (docentes, médicos y enfermeros, empleados públicos, obreros, etc) entienden que divididos no vamos a ningún lado y que es necesario coordinar en asambleas y plenarios un plan de lucha único en contra del saqueo salarial y del resto de conquistas que el ajuste se quiere llevar puestas.

Es más necesario y urgente que nunca un congreso de delegados de base para discutir este plan de lucha en el marco del proceso huelguístico que recorre la provincia. La discusión por el aguinaldo conduce a la discusión por la miseria salarial, que se reabran las paritarias. Sueldo mínimo de 7000 pesos para todos los trabajadores del estado.

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Multas chicas y grandes, de cobro rápido o trámite eterno

Emilio Marín (LA ARENA)

Hace pocos días se conoció que la justicia había confirmado una multa contra empresas cementeras por cartelización. Estas sanciones son positivas, pero llegan tarde, muy tarde. Tardísimo.

Con un cable de Télam, LA ARENA informó en el 23 de junio pasado: "Contra empresas cementeras, Justicia avala multa". La noticia daba cuenta de una sanción de 300 millones de pesos contra un lobby cementero integrado por grandes firmas del sector, como Loma Negra, Juan Minetti y la Asociación Fabricantes de Cemento Portland.

El delito del que fueron acusados hace tiempo por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) fue el haberse "cartelizado" o llegado a acuerdos para mantener artificialmente alto el precio del cemento en la provisión del mismo para la obra pública.

A Loma Negra le confirmaron una multa de $ 138.700.000; a Juan Minetti de $ 100.100.000; a Cementos Avellaneda de $ 34.600.000; a Cemento San Martín de 28.500.000; a Petroquímica Comodoro Rivadavia de $ 6.000.000 y a la Asociación Fabricantes de Cemento Portland de $ 529.289.

Son grupos multinacionales. Loma Negra sólo conserva el nombre del período de su anterior dueña Amalita de Fortabat pero hace años que el controlante es el brasileño Camargo Correa. Y Juan Minetti ni siquiera mantuvo ese envoltorio pues su nuevo dueño, el holding suizo Holcim, lo bautizó acorde a su capital.

Si la penalización fue confirmada, al cabo de un extenso período de apelaciones y recursos, fue porque afortunadamente cambió la composición de la Sala IV de la Cámara de Casación. Los nuevos integrantes Mariano Borinsky, Raúl Madueño y Rafael Riggi fallaron por la legitimidad de las multas, revocando el criterio de los anteriores, Augusto Díaz Ojeda y Mariano González Palazzo. Estos señores de doble apellido, ahora sospechados de prevaricato, habían dejado sin efecto las multas contra las empresas, a pesar que las mismas habían sido confirmadas en su momento por la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico.

Las cementeras vendían artificialmente caro su producto para la obra pública. No había competencia sino colusión entre grandes empresas. ¡Delicias de la economía dominada por los monopolios!

La sanción es positiva y contradictoria con la alegría presidencial de principios de año, cuando -en teleconferencia con Amado Boudou en una planta de Cementos Avellaneda en Olavarría, otra de las sancionadas- CFK dialogaba alegremente con un supuesto obrero de base que resultó ser el referente del PJ y AOMA de la localidad.

El problema es que las multas llegan muy tarde. El detalle es preocupante: las maniobras de cartelización ocurrieron entre 1981 y 1999 en la obra pública y fueron denunciadas por la CNDC y el entonces ministro Roberto Lavagna en 2005. Las firmas apelaron y contaron con el visto bueno de aquella Sala IV; ahora estarán apelando nuevamente, quizás hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Lo concreto es que el perjuicio lo cometieron hace veinte años, la denuncia fue hace siete y sin embargo hasta hoy el fisco no recuperó esos 300 millones de pesos devaluados por la inflación. Se nota que las grandes compañías tienen coronita, incluso para robar al erario público.

Otra grande posterga pagos

El tema combustibles así como la explotación de hidrocarburos, su paso previo, también han dado lugar a desencuentros entre las multinacionales y el gobierno.

El caso más evidente fue la relación del gobierno con YPF, cuando la española Repsol llevaba las riendas. Pasaron muchos años hasta que a principios de 2012 las autoridades la intimaran con multas y denuncias. No lo hicieron antes. No se conoce que la multaran, aunque hicieron algo mucho mejor: enviaron una ley para nacionalizar el 51 por ciento de la petrolera, asegurando mayoría estatal entre la Nación y las provincias petroleras de la OFPHI.

El final feliz no oculta que desde la privatización menemista la firma regenteada por Alfonso Cortina y Antonio Brufau más tarde debió recibir sanciones más significativas del Estado. Evidentemente tenían excelentes relaciones con la Casa Rosada, Economía y Planificación Federal, amén de la Secretaría de Energía y los diez gobernadores de las provincias aludidas.

Las petroleras elevaron artificialmente sus precios, hicieron escasear las naftas comunes y ofrecieron los productos de línea Premiun; cruzaron las mangueras en las estaciones con el cartelito de "No hay combustibles".

Una de las que más abusó de ese rol monopólico fue la anglo-holandesa Shell, que no se entiende cómo puede seguir haciendo negocios aquí en medio de la confrontación con Londres por Malvinas. La buena noticia, respecto a Shell, es que la Sala IV de la Cámara de Casación Penal, la misma que multó a las cementeras, ratificó una multa en su contra ("La Nación" 28/6).

Los procedimientos con Shell comenzaron en 2007. En 2011 le aplicaron una multa por 4.000.000 de pesos por no retrotraer los aumentos no autorizados de precios. Otros fueron encasillados como violación de la famosa ley de Abastecimiento, de 1974. Tales resoluciones de la CNDC, la Secretaría de Comercio Interior y la justicia en lo Penal Económico, justicia federal de San Martín y Sala IV de Casación, fueron apeladas. La demanda comenzó en 2007, pero a cinco años la firma no pagó un peso, ganando fortunas con cada aumento de las naftas.

Un caso de manual sobre los capitalistas que no pagan sus multas lo dio TBA. En los últimos años esta concesionaria ferroviaria había recibido multas por 70 millones de pesos, que nunca pagó. Según declaró De Vido el 23 de mayo pasado, ese importe se le descontará del proceso de liquidación. Aún cuando se haga ese descuento, no se borrará la catástrofe de Once con 51 muertos y 700 heridos. Fueron 451 multas a TBA, entre 2002 y 2011: apenas un "saludo a la bandera".

Trigo y otras yerbas

Las maniobras de grandes compañías en contra de los usuarios, consumidores, competidores y erario público han tenido otras manifestaciones.

El año pasado la AFIP había adoptado sanciones contra las cerealeras por evasión y perjuicio para el fisco, con triangulaciones en sus operaciones de exportación. Entre las sancionadas estuvieron Bunge, Louis Dreyfuss, Oleaginosas Moreno, Cargill, ADM y Alfred Toepfer. La sanción consistió en suspenderlas en su participación del Registro de Operadores de Granos, lo que supuso la pérdida de varios beneficios impositivos.

Pero Bunge, lejos de rectificar, volvió a incurrir en conductas presumiblemente ilegales, por lo que en abril de este año directamente se la sacó del Registro Fiscal de Operadores de Granos y la denunció por evasión (Página/12, 17/4). Habría evadido por más de 435 millones de pesos en los años 2006 y 2007, lo que confirma que las multis cometen delitos y se las sanciona seis o más años después. La sede de la controlante de Bunge no está en la Capital Federal sino en las islas Bermudas.

Por otra parte, en abril de este año saltó la maniobra de las firmas yerbateras, que habían aumentado un 120 por ciento el precio de un producto tan demandado por la población. La especulación produjo mucho enojo en el gobierno. "Multarán a la principal empresa del sector yerbatero, Quitan beneficios a Las Marías", informó LA ARENA (11/5). La firma estaba beneficiada por el Régimen de Promoción No Industrial, establecido por la ley 24.938. La multa que le confeccionaron fue por 77.276 pesos con un plazo de diez días para abonarla. Como era una bicoca, quizás la haya pagado Adolfo Navajas Artaza, dueño del grupo y ex funcionario de la dictadura militar.

Finalmente una sanción que dio que hablar en su momento y que permite establecer algunas comparaciones de tipo político, fue la direccionada contra el laboratorio de capitales británicos y estadounidenses, GlaxoSmithKline.

En enero de 2012 el mismo fue multado en 400.000 pesos y dos médicos que trabajaron en su proyecto de vacuna -Héctor Abate y Miguel Tregnaghi- lo fueron en 300.000 pesos cada uno. Las multas fueron decididas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), luego de investigar los ensayos del laboratorio con un producto para prevenir la neumonía infantil y la otitis media aguda. Se comprobaron irregularidades. Dato de clase: los niños con los que se probaba la vacuna eran de familias pobres del interior del país y murieron 14 en total: siete bebés de Santiago del Estero, dos de San Juan y cinco de Mendoza.

El juez en lo Penal Económico, Marcelo Aguinsky, confirmó la multa decidida por la ANMAT, pero los multados interpusieron apelaciones. Los hechos datan de 2007 y 2008, y la multa aún no fue pagada.

Teniendo en cuenta ese caso, este cronista se pregunta si no es desproporcionado multar al Sindicato de Camioneros, de Hugo y Pablo Moyano en 4.000.000 de pesos por desacatar una conciliación obligatoria del ministerio de Trabajo, sin provocar la muerte de nadie. ¡Diez veces más multa que a Glaxo!.

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