lunes, 23 de julio de 2012

Masacres en Estados Unidos: ¿Por qué?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

“Prefiero despertar en un mundo donde Estados
Unidos sea proveedor del 100 % de las armas
mundiales”.
Lincoln Bloomfield, funcionario del Departamento
de Estado de Estados Unidos.

En estos días murieron 12 personas en una balacera en Estados Unidos, y alrededor de 50 resultaron heridas. Lo cierto es que ya no resulta novedad la noticia de una masacre en ese país. Lo curioso a tener en cuenta en estos casos es su modalidad: un “loco” que se pone a matar gente a diestra y siniestra, armado hasta los dientes, en medio de una escena de aparente tranquilidad ciudadana. Estamos tan habituados a eso que no nos sorprende especialmente. Si el mismo hecho ocurriera, por ejemplo, en una nación africana o centroamericana serviría para seguir alimentando su estigmatización como “países pobres y, fundamentalmente, violentos”. Allí, en el Sur del mundo, la violencia y la muerte cotidiana adquieren otras formas: no hay “locos” que se broten y produzcan ese tipo de masacres; la muerte violenta es más “natural”, está ya incorporada al paisaje cotidiano, recordando que muere más gente de hambre -otra forma de violencia- que por proyectiles de armas de fuego.

La repetición continuada de estos sucesos tremendamente violentos obliga a preguntarse sobre su significado. Si bien es cierto que en muchos puntos del planeta la violencia campea insultante con guerras y criminalidad desatada, luchas tribales o sangrientos conflictos civiles, no es nada común la ocurrencia de este tipo de matanzas, con esa forma tan peculiar que la potencia del Norte nos presenta casi con regularidad. Si ocurren, como sucedió hace un año en Noruega, constituyen una catástrofe nacional. En Estados Unidos, por el contrario, ya son parte de su estampa social “normal”.

Explicarlas sólo en función de explosiones psicopatológicas individuales puede ser una primera vía de abordaje, pero eso no termina de dar cuenta del fenómeno. Sin dudas que quienes la cometen, quienes terminan suicidándose en muchos casos, pueden ser personalidades desestructuradas, psicópatas o psicóticos graves; simplemente “locos” para el sentido común. ¿Pero por qué no ocurren también en los países del Sur plagados de guerras internas y armas de fuego, donde la cultura de violencia está siempre presente y las violaciones a los derechos humanos son el pan nuestro de cada día? ¿Por qué se repiten con tanta frecuencia en la gran potencia? Ello habla de climas culturales que no se pueden dejar de considerar. La violencia no es patrimonio de las “repúblicas bananeras”, en absoluto, aunque cierta versión peliculesca -estadounidense, por cierto- nos intente acostumbrar a esa visión.

Ese patrón de violencia fenomenal que desencadena periódicamente masacres de esta naturaleza no es algo aislado, circunstancial. Por el contrario, habla de una tendencia profunda. La sociedad estadounidense en su conjunto es tremendamente violenta. Su clase dirigente -hoy por hoy, clase dominante a nivel global- es un grupo de poder con unas ansias de dominación como jamás se vio en la historia, y el grueso de la sociedad no escapa a ese clima general de violencia, entronizado y aceptado como derecho propio.

Exultante y sin la más mínima sombra de duda o recato el por ese entonces candidato a representante de Washington ante Naciones Unidas John Bolton, en el 2005 y en medio del clima de “guerras preventivas” que se había echado a andar luego de los atentados de las Torres Gemelas, pudo decir que “cuando Estados Unidos marca el rumbo, la ONU debe seguirlo. Cuando sea adecuado a nuestros intereses hacer algo, lo haremos. Cuando no sea adecuado a nuestros intereses, no lo haremos”. Es decir: la gran potencia se arroga el derecho de hacer lo que le plazca en el mundo, y si para ello tiene que apelar a la fuerza bruta, simplemente lo hace. Esa es la cultura estadounidense. El vaquero “bueno” matando indios “malos” cuando lo desea; así de simple.

Estados Unidos ha construido su prosperidad sobre la base de una violencia monumental (por cierto, como todas las prosperidades de los imperios: a la base siempre hay un saqueo. La propiedad privada es el primer robo de la historia). La Conquista del Oeste, la matanza indiscriminada de indígenas americanos, el despojo de tierras a México, la expansión sin límites a punta de balas, el racismo feroz de los anglosajones blancos contra los afrodescendientes -con linchamientos hasta no hace más de 50 años y un grupo extremista como el Ku Klux Klan aún activo al día de hoy- o el actual racismo contra los inmigrantes hispanos legalizado con leyes fascistas, toda esa carga cultural está presente en la cultura estadounidense. Único país del mundo que utilizó armas nucleares contra población civil -no siendo necesarias en términos militares, pues la guerra ya había sido perdida por Japón para agosto de 1945, cuando se dispararon-; país presente en forma directa o indirecta en todos los enfrentamientos bélicos que se libran actualmente en el mundo, productor de más de la mitad de las armas que circulan en el planeta, dueño del arsenal más fenomenal de la historia con un poder destructivo que permitiría hacer pedazos la Tierra en cuestión de minutos y productor de alrededor del 80% de los mensajes audiovisuales que inundan el globo con la maniquea versión de “buenos” versus “malos”, Estados Unidos es la representación por antonomasia de la violencia imperial, del desenfreno armamentístico, del ideal de supremacía. Las declaraciones de Bolton citadas más arriba no pueden ser más elocuentes.

Su símbolo patrio, el águila de cabeza blanca, lo pinta de forma cabal: ave rapaz por excelencia, muchas veces se alimenta de carroña o robando las presas de otros cazadores, conducta “ladrona” que llevó al padre de la patria Benjamin Franklin a oponerse vehementemente a la designación de este animal como representación del país. [El águila blanca] “no vive honestamente. Por haraganería no pesca por sí misma. Ataca y roba a otras aves pescadoras”, escribió indignado fundamentando por qué no debía ser esa ave el símbolo nacional. Obviamente, sus ideales no triunfaron.

Lo que sucedió estos días en el estreno de la película de Batman, repetición de dramas más o menos similares en estos años, es consecuencia natural -y ¡obligada!, se podría decir- de una historia donde la apología de la violencia y de las armas de fuego está presente en los cimientos de su sociedad. “El derecho a poseer y portar armas no será infringido”, establece tajante la segunda enmienda de su Constitución. Para salvaguardar este derecho y “promover y fomentar el tiro con rifle con una base científica”, en 1871 se fundó la Asociación Nacional del Rifle, hoy día la asociación civil más vieja del país, con cuatro millones de miembros y treinta millones de allegados y simpatizantes. Por lo que puede apreciarse, la pasión por las armas (¿por la muerte?) no es nueva. Las masacres son parte fundamental de la historia de Estados Unidos.

De acuerdo con informaciones de la organización Open Secrets, en los últimos años distintas instancias que buscan restringir las armas de fuego han invertido alrededor de un millón y medio de dólares en sus campañas, en tanto la Asociación Nacional del Rifle para ese mismo período ha cabildeado gastando más de diez millones de dólares para mantener intocable la segunda enmienda.

Si es cierto, como dijera Freud, que no hay real diferencia entre psicología individual y social, porque en la primera está ya contenida la segunda, la “locura” del joven asesino de estos días no es sino la expresión de una cultura de violencia que permea toda la sociedad estadounidense haciéndola creer portadora de un “destino manifiesto”. Pero la realidad es infinitamente más compleja que vaqueros “buenos” contra indios “malos”.

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Violencia sin sentido: Esta vez en un cine y al amanecer

Aníbal Ortizpozo (especial para ARGENPRESS.info)

En toda sociedad enferma, como la estadounidense, “la vida no vale nada”, como dice la popular canción mexicana, las muertes que en los espectáculos que nos ofrece la industria cultural del entretenimiento masivo en imágenes del cine, televisión, Internet y Nintendo, son de tal realismo, que en ocasiones, su impacto visual es tan convincente que nos hace confundir lo virtual con lo real.

Hoy de madrugada el mismo caballero negro con orejas de murciélago, que estaba en la pantalla, se ha corporizado y está simultáneamente parado en el escenario, en medio de un humo real, que se integra a los efectos especiales y sonido de la película que se estrena: "The Dark Knight Rises", él ha empezado a disparar contra el público asistente al estreno de la última saga de Batman, carga una máscara antigases, en medio de gritos y quejidos de dolor, caen más de 50 personas heridas, 12 mueren, se asiste a una especie reality show especial para un estreno de amanecida, lamentablemente lo rojo que invadió el piso del cine, no era salsa de tomate, sino sangre verdadera.

“Es viernes julio 20, a escasas cuadras de Instituto Columbine, se produjo una masacre perpetrada en un cine de la ciudad de Aurora del Estado de Colorado en Estados Unidos, presuntamente por un joven de 24 años James Holmes el cual aprovechando la algarabía que acompaña el estreno de la película en una función de medianoche, en la que los asistentes se han disfrazado de sus personajes favoritos en un auténtico carnaval de fans, James se coló entre los disfrazados pero iba bien armado…”, así empezaron los noticieros a narrar el suceso una y otra vez.

En verdad ya no están resultando una sorpresa estas masacres, por lo repetitivas. Investigadas y denunciadas magistralmente por Michael Moore en su documental Bowling for Columbine, donde se develaba la venta ilegal de armas y municiones a adolescentes y desenmascaraba el triste papel de Charlton Heston presidente, en ese entonces, de la RNA Asociación Nacional del Rifle1. Hoy, Mit Roney candidato presidencial republicano, al igual que Heston, es firme defensor de la Segunda Enmienda de la Constitución, que reafirma el derecho a poseer armas de fuego por la ciudadanía.

La afirmación que el porte de armas es para la propia defensa, no nos salva. Toda persona aunque de apariencia tranquila, una vez armada es otra. Se transforma en un ser poderoso, dueño de la vida de los demás y bajo un estado de cólera, o por efectos del alcohol o droga, es un asesino potencial.

Por otra parte las declaraciones de la policía de Colorado, indignan por su cinismo, en una entrevista televisiva un jefe policial, que se hizo presente en el lugar de la matanza, expresó que no podía entender, cómo pudieron llegar esas armas a las manos del supuesto asesino, estamos hablando de dos pistolas, una escopeta Remington 870, y un rifle Smith and Wesson tipo AR-15, y los explosivos que cargaba en su automóvil y albergaba en su departamento.

En el mundo, los ciudadanos comunes se están, preguntando, ¿cómo esa sociedad permite que cualquier ciudadano desquiciado o no, se arme hasta los dientes y comience a matar gente, con toda tranquilidad en cualquier lugar y a cualquiera hora?

Tal vez podríamos refrescarle la memoria, a algunos, que de pronto la perdieron o están mintiendo. Para empezar, lo que favorece esta violencia armada sin sentido, es que en EEUU hay más de 300 millones de armas de fuego en posesión de los ciudadanos y los tímidos debates que se dan sobre esa disponibilidad o el control y regulaciones, sólo se activan, después de cada masacre, para olvidarlo hasta la próxima. Son nada menos, cerca de 60 millones de personas que poseen un arsenal combinado de más de 200 millones de armas, lamentablemente, al respecto no hay cifras oficiales que lo quieran confirmar.2

La administración Norteamericana, sabe que tiene 62.000 armas perdidas y un aumento de la venta ilegal de ellas en la frontera con México. Según el Centro de Políticas para Prevenir la Violencia entre el 2000 y el 2008, murieron en EEUU 272.590 personas por armas de fuego, algo así como 30.288 personas por año.3

“Todo hacía suponer que a raíz de estas reiteradas agresiones armadas entre civiles, se podía legislar con mayor severidad, para la tenencia de armas y municiones por parte de la población civil norteamericana y como es sabido algún tiempo después y en nombre de la libertad, el Congreso Norteamericano determinó que todo ciudadano norteamericano es libre para portar armas si así él lo desea. Y yo agregaría, libre para asesinar a quien y cuantos quiera. Así fue como en abril del 2007, se produjo la peor matanza en el Instituto Politécnico y Universidad estatal de Virginia EEUU cuando un joven de 23 años Cho Seung-Hui, surcoreano educado en USA, asesinó a 32 personas, suicidándose después.”4

Hoy se suman 12 muertos y más de 69 heridos, los de Aurora, en Denver, Colorado, creemos que el Gobierno Federal de EEUU debe imponer regulaciones para el control de armas en su territorio. Así como hay leyes que regulan las tenencias de armas en manos de la población civil, es urgente y necesario además terminar con el comercio, tráfico y venta ilegal de armas de fuego de los llamados “perros de la guerra” que abastecen a quien las solicite, tenga o no permiso para cargarlas.

Caracas, 20 de julio de 2012

Para seguir leyendo:
1) Michael Moore. BOWLING FOR COLUMBINE. Cine documental, 2002
2) www. elmundo.es. ETERNO DEBATE
3) www. Elpolítico.com. EEUU: MATANZA EN DENVER PONE EN PAUSA CAMPAÑA PRESIDENCIAL
4) Aníbal Ortizpozo. LA PAZ ES UN MAL NEGOCIO. 2011

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La crisis mundial también se siente en la economía local

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Las autoridades de la zona euro aprobaron un rescate de la banca española por 100.000 millones de euros a cambio de un gravoso ajuste que supone aumentar el IVA del 18 al 21%, los mismos niveles que ese tributo tiene en la Argentina, y que como sabemos afecta en mayor medida a los sectores de menores ingresos de la sociedad.

Esa ofensiva contra el gasto social también se concentra en los trabajadores, ya que se presiona para profundizar las reaccionarias medidas que viene asumiendo el Partido Popular en la gestión del Estado Español, ahora reduciendo los subsidios al desempleo, el que se acerca al 25%, y si se considera solo la demanda laboral juvenil al 45%.

La decisión del ajuste está legitimada por el Parlamento, de una mayoría de derecha recientemente electa en castigo a la previa gestión de la socialdemocracia (¿izquierda?), gobernante durante las primeras manifestaciones de la crisis.

Tratamiento político sobre la crisis

Es importante destacar como la institucionalidad europea, con larga tradición democrática y puesta de ejemplo por su “Estado benefactor”, es la que aboga por el ajuste, más allá de declaraciones de fracciones que son corresponsables de la situación de crisis, y especialmente del ajuste, que tiene historia y no empezó ahora con la derecha en el gobierno.

Terminar con el Estado benefactor es la tarea del capitalismo contemporáneo, que solo se justificó mientras el mundo era bipolar, no ahora, luego de la caída del socialismo en el este europeo.

Vale destacar que el ajuste continúa siendo resistido en España con masivas movilizaciones que incorporan otra opinión política sobre el tratamiento de la crisis.

Los partidos del sistema, sean la derecha (PP) y la izquierda (PSOE), tanto como sus organizaciones sociales y sindicales vinculadas y/o asociadas, son responsables de la política que desemboca en la crisis actual. El otro actor es la movilización popular, que incluye por cierto a organizaciones políticas y sociales de izquierda.

Son elementos para considerar el carácter político de la crisis, la que no solo puede definirse por sus facetas económicas o financieras.

Las movilizaciones intentan llamar la atención sobre la crisis desde otra perspectiva, donde lo que predomina es el NO al ajuste, sin quedar muy en claro cuáles son los SI para sustentar un programa alternativo al hegemónico capitalista en curso.

El NO es algo que se generaliza en el movimiento de indignados que recorre el mundo. De hecho, presenta una situación similar a los NO del reclamo sustentado en las movilizaciones en torno al 2001 en nuestro país.

El interrogante es si esas movilizaciones pueden torcer el rumbo del ajuste y la regresiva reestructuración en Europa y encaminar un rumbo de cambio político, asunto esencial para pensar en otro desarrollo económico.

Las clases dominantes sugieren profundizar el rumbo neoliberal, de apertura y cambios estructurales del orden capitalista, contra el trabajo y a favor del capital y la seguridad jurídica de las inversiones. Otra variante es la “tercera vía”, que en su momento difundió el laborismo inglés y los demócratas estadounidenses, como rumbo entre el “salvajismo ortodoxo” y la socialdemocracia tradicional de los gloriosos treinta años (1945-1975).

Es interesante destacar la aparición del “otro” en la lucha política (de clases se decía en otra época). Ese otro es el sujeto movilizado. No solo hay disputa de proyecto en el marco del capitalismo, sino nuevas búsquedas sin precisiones, tal como ocurría en un largo ciclo que se reconoce desde la aparición del Manifiesto Comunista hasta la caída del socialismo en el este de Europa. He ahí el dato relevante de la época.

Una conclusión (muy rápida a mi criterio) que se venía construyendo en el último tiempo era que la salida de la crisis suponía una mayor ofensiva de las derechas, y con ella el restablecimiento del programa de apertura y liberalización de la economía, algo que se materializaba, por ejemplo, con los gobiernos tecnócratas en Grecia e Italia.

Se enfatizaba esa opinión luego de la reciente votación griega, que desplazó a un segundo plano a las expresiones electorales de la resistencia, el Syriza (la izquierda radical asociada al movimiento altermundialista) y el KKE (los comunistas, liderando buena parte del sindicalismo clasista).

Lo que no se vislumbra, más allá de los matices de las proposiciones de la resistencia griega, es que estas propuestas instalaron en el debate programático medidas como la auditoria de la deuda y el rechazo a los salvatajes con cláusula de ajuste, algo que recordó por estas horas el economista heleno Costa Lapavitsas, de paso por la Argentina. (1)

Pretendo enfatizar que no solo existe la mentada ofensiva de la derecha, sino también la irrupción de los NO y en forma emergente de los SI, los que comienzan a constituirse en programa de un sujeto transformador en formación.

Es un proceso que se desarrolla en un ciclo de luchas sociales y políticas que supone una nueva experiencia humana, que aprende del pasado y renueva la perspectiva, sin las certezas de otras épocas, pero en la búsqueda de nuevos horizontes emancipadores. De ello da cuenta la realidad nuestramericana de este comienzo del Siglo XXI.

El ejemplo regional, entre la producción y la política

El interés del profesor griego en el acontecer de la región latinoamericana se asocia al aprendizaje que puede obtenerse de los cambios políticos ocurridos, ya que es impensable repetir en cualquier territorio y condiciones, unas políticas, que están asociadas a determinada estructura económico-social y productiva.

Para ser concretos, Grecia no tiene soja, ni la diversidad y extensión de recursos naturales que nutre a Sudamérica. ¿Cuál es la base productiva para pensar políticamente una superación alternativa de la crisis griega, española o europea, e incluso mundial?

Queda claro con las movilizaciones que los pueblos rechazan el ajuste, y que muchos teóricos, políticos o militantes extra continentales miran hacia nuestramérica en búsqueda de inspiración, ya que nuestros países ofrecen una evolución macroeconómica que en apariencia la aleja de los problemas que hoy presentan países del norte desarrollado.

Digo en apariencia, porque el crecimiento económico esconde en el diagnóstico el fenómeno de la crisis. Buena parte del crecimiento regional está condicionado al alza de los precios de exportación de nuestros países, los que se explican por la crisis. (2)

Ni el oro, ni el petróleo o la soja expresan subas de precios por cambios en la productividad de sus ramas específicas, sino por imperio de multiplicidad de crisis, entre las que destaca la alimentaria, la energética o medio ambiental, los problemas financieros, especulativos y de mercado.

Es más, ahora empieza a sentirse en forma directa el impacto de la crisis, con la desaceleración de Brasil e incluso de China e India; tres motores del fenómeno “emergente” de los últimos años.

Las autoridades argentinas explican la caída de la producción local por la baja en la demanda brasileña, especialmente de automotores, adonde se dirige la mitad de la producción automotriz del país.

En efecto, el INDEC informa que en mayo 2012 la producción se retrajo un 0,5% contra el mismo mes del 2011 (3), un leve crecimiento del 0,2% contra el mes de abril del 2012, y una evolución del 3% para el año transcurrido, bastante menos que el crecimiento del 2011 y lo previsto en el Presupuesto para el 2012 en curso.

Los registros del INDEC, dan cuenta de 360.000 puestos de trabajo perdidos durante el semestre transcurrido desde octubre del 2011 a marzo del 2012, con la consecuente suba de la tasa de desempleo respecto del registro trimestral previo.

La situación más delicada, según las cifras oficiales, se presentan en la retracción industrial. La contracara es el agro, con precios record de las comodities, especialmente el maíz y la soja. Más allá de los datos del crecimiento o la desaceleración, se confirma el sentido del modelo productivo y de desarrollo extractivista, acompañando la tendencia de la demanda mundial. Se confirma una producción local para el mercado mundial, lo que condiciona a la baja los salarios.

Sea para aquellos que analizan desde afuera la realidad de cambio político en la región, o incluso para el pensamiento de nuestros pueblos, la mirada no debe colocarse solo en la producción, o en lo económico propiamente dicho, sino y principalmente en la política, en las condiciones subjetivas de lucha política que motorizan las mutaciones en la región.

Es un debate no cerrado, en especial sobre los beneficios, o no, de la orientación esencialmente extractivista del modelo productivo generalizado en nuestra región, más allá de definiciones a la derecha o a la izquierda de los gobiernos. (4)

Precisamente, en estas horas se discute en Paraguay la base económica y productiva (sojera) del golpe institucional, que a horas del ilegitimo acontecimiento de desplazamiento de Lugo, el viejo nuevo régimen aprobó trascedentes medidas para la difusión de los transgénicos en el agro y consolidó posiciones de transnacionales en la actividad económica.

La reflexión apunta a pensar que haber favorecido y fortalecido en Paraguay en estos años la economía extractivista, contra otras formas de producción agraria, sea campesina, indígena, cooperativa, o de producción familiar, es parte de la desmovilización popular en el sustento de un cambio estructural.

Nuestros comentarios apuntan a destacar el papel de la política y la construcción de sujetos organizados y movilizados por objetivos de cambio estructural, de modelo productivo y de desarrollo. No hay economía al margen de la política, ni viceversa.

El que no llora no mama, pero…¿cuál es el rumbo del reclamo?

Quizá convenga, a propósito de lo dicho, reflexionar sobre el tema del pago del aguinaldo a los estatales de la Provincia de Buenos Aires.

Más allá de las disputas en el gobierno, entre CFK y Scioli, fue la movilización de estatales, judiciales, médicos o docentes los que indujeron una “solución”, la que se ejecutará con aportes de la ANSES y el endeudamiento del estado bonaerense.

Convengamos que es una solución a medias, porque en el camino queda el compromiso público de cancelar las nuevas deudas públicas, lo que puede significar nuevas propuestas de ajuste al salario de los estatales o al gasto social, ya que sería una gran sorpresa que el tema se resolviera con reformas progresivas del régimen tributario.

Se sugiere en discursos oficiales que el “modelo resuelve más que la protesta”. Lo reiteró la presidenta en varios discursos, especialmente con los sindicalistas empresarios de la “nueva CGT”. La realidad demuestra lo contrario, dando la razón que asiste al tango cuando frasea que “el que no llora no mama”.

La coyuntura mundial, regional y local evidencia que la crisis continúa y se profundiza, afectando a los sectores más desprotegidos, que son los mismos que salen a las calles reclamando en contra del ajuste, y que en algunos casos empieza a dotarse de un programa en otro sentido al hegemónico.

¿En qué sentido? Ese es uno de los problemas, ya que el rumbo alternativo a la crisis capitalista no está delineado a priori. Lo llaman socialismo en Cuba, en proceso de renovación; socialismo del siglo XXI en Venezuela, en situación de discusión permanente, especialmente ahora en época electoral; o socialismo comunitario en Bolivia, recogiendo la tradición de organización y cultura comunal en el altiplano.

No es tanto el problema sobre como se lo denomina, sino el sentido de las medidas que se asumen.

El problema no es crecer o no crecer, sino qué, cómo, con quién y para quién producir; qué necesidades se pretende satisfacer. La cuestión es el contenido y objetivo del orden económico, social, político y cultural que se propone.

La discusión es de orden civilizatorio.

Notas:
1) Lapavitsas destacó “el éxito de la renegociación de la deuda argentina luego del 2001” tal como puede leerse en el sitio en internet del Ministerio de Economía, con foto de Hernán Lorenzino y el profesor de Economía y Decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Londres.
2) No es solo por el comercio internacional, ya que buena parte del crecimiento industrial (automotores, por ejemplo), de la construcción, o de los planes sociales, se asocian al superávit comercial o fiscal que genera la situación de elevados precios de los bienes de exportación. El consumo y la inversión en crecimiento no es ajena a la evolución extractivista del comercio exterior.
3) INDEC. Estimador mensual de actividad económica, al 20/7/2012 (consultado el 21/7/12) en: http://www.indec.mecon.ar/
4) Venezuela o Colombia; Chile o Bolivia; Argentina, Brasil, Paraguay o Uruguay, con diferencias o matices políticos en sus gobiernos, todos definen en el extractivismo la base de la acumulación económica.

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Equipo de Cristina: "Gordos" en defensa y Brasil en toda la cancha

Emilio Marín (LA ARENA)

Hasta el monolítico Indec de vez en cuando emite alguna info que contrasta con el mundo oficial color de rosa. Por ejemplo, dijo que en mayo pasado la actividad económica había disminuido 0,5 por ciento respecto a mismo mes del 2011. Fue el primer traspié en una seguidilla de 33 meses.

En relación a la industria, el mismo Instituto reveló que la producción bajó en junio 4,4 por ciento, hilvanando el tercer mes seguido con signo negativo. Según los números de la Unión Industrial, a la que no puede acusarse de "opo", la disminución fue del 5,1 por ciento. Sumando los primeros seis meses de la industria, están 1,1 por ciento menos que el mismo semestre del año anterior.

Antes los funcionarios y medios afines negaban que la realidad tuviera estos elementos negativos. Ahora los relativizan. Dicen que son ciertos pero que suponen pequeños pasos atrás dentro de una exitosa marcha, "la mayor en dos siglos", exageran.

Las dos cosas son ciertas. Hubo un proceso de recuperación y expansión económica notable desde 2002 en adelante, que creó mayor empleo y se ufanó de tener los "dos superávit gemelos" (el fiscal y el comercial) que, a propósito, la presidente hace rato dejó de citar.

Ese crecimiento económico tuvo un grave límite: benefició de modo desigual a los 40 millones de habitantes, privilegiando en forma notoria a grandes compañías nacionales y extranjeras, incluidos los bancos. Creció la torta pero la mayor parte se la llevaron ellos.

Declive sostenido

Ahora, en rigor desde fines de 2009 y principios de 2010, comenzó un declive más o menos sostenido de la economía argentina, azotada por los vientos de la crisis mundial. A propósito de esos ventarrones, se demostraría así la inutilidad manifiesta de la participación del gobierno de las Cumbres del G-20, que supuestamente iban a congeniar medidas contra la crisis. Las imágenes de España, que también podrían filmarse en otros países, muestran que no hubo tal remedio.

Ha caído la producción de automóviles, por las menores ventas a Brasil. Hay un parate del 9 por ciento en la construcción, sólo en parte explicado por las disposiciones oficiales de secar de dólares ese rubro. Hay empresas textiles que sobreviven porque el Estado paga el programa Repro y costea los salarios. Incluso provincias ricas como Buenos Aires no pudieron abonar el medio aguinaldo y se desató una minicrisis política entre la presidenta Cristina Fernández y el gobernador Daniel Scioli, amén de un vendaval de huelgas y protestas bonaerenses. Ahora se solucionaría el problema con una inyección nacional de 600 millones de pesos extras, como un parche que reventará
la próxima vez.

Si el ministro Carlos Tomada no estuviera tan metido en la creación de la CGT Balcarce, tendría un poco más de tiempo para informar de esa estadística laboral preocupante: cuántas fábricas pararon la producción, cuántos suspendidos, cuántos despedidos y cuántos Repros.

Deben ser unos cuantos. Seguro más que en 2011.

La Rural llora...

De momento la Argentina parece ser un valle de lamentos y lágrimas.

Eso hay que dejarlo para Grecia y España, siendo la realidad local de otro signo. Una cosa es bajar índices económicos en algunos puntos, dentro de un avance de varios años; y otra muy diferente es nadar a 5.000 metros de profundidad de un ajuste interminable. Pero en esos lamentos, los hay sentidos y verdaderos, y de los otros.

El clamor de más de medio millón de empleados públicos bonaerenses que no habían podido cobrar el SAC como corresponde, era lógico. Y si finalmente podrán percibirlo en los próximos días fue por una doble razón: por un lado los gremios estatales presentaron un frente unido en las calles; por el otro, la presidenta, que ya había producido un daño político a Scioli, habrá considerado que con eso era suficiente, por ahora.

Pero otros sectores que reclaman como si estuvieran muertos de hambre, lo hacen de angurrientos y de opositores acérrimos. Es el caso de la Sociedad Rural, que abrió su Exposición de Palermo con sus habituales aliados y reclamos oligárquicos.

Hugo Biolcati y Mauricio Macri cortando las cintas de la Exposición, son figuras repetidas. Tan repetidas como las manifestaciones del sojero denostando a "los impuestazos que se suman a la asfixiante presión tributaria que soporta el campo, con efectos claramente confiscatorios, haciendo que el recurso suelo subsidie los desbalances fiscales nacionales, provinciales y municipales".

Dicho de otro modo, "el campo" da de vivir a todo el mundo en Argentina y sin embargo lo maltratan como si fuera el malvado asesino del cine en Denver.

Cuatro jinetes

El mayor impuesto que promovió Scioli en la provincia de Buenos Aires no modificará lo que paga por inmobiliario rural más del 62 por ciento de los propietarios. Y los que abonen de más no tendrán que hacer sacrificios porque son sumas del orden del 30 por ciento.

Mientras Biolcati -acompañado de su futuro sucesor en la SRA, Luis Miguel Etchevehere- tronaba en todos los medios pintando un panorama de "desastre" agropecuario, la tonelada de soja llegaba a los 635 dólares, rompiendo todos los récords.

Falto de verdaderas reivindicaciones, los popes de la Rural se quejaban porque el ministro Norberto Yahuar no los recibía como "Mesa de Enlace". El funcionario ofreció audiencias por separado para cada una de las entidades oligárquicas (SRA, CRA, Coninagro y FAA). "Somos los genuinos representantes de los productores agropecuarios", se quejaron esos dirigentes.

Nunca lo fueron, pero en determinados momentos de 2008, con la confusión reinante, muchos podían creerlo. Pero ahora no se está en 2008 ni 2009, ahora discurre el 2012, con los problemas económicos que no existían en aquel momento. Pero también con sus cosas buenas: los cuatro Jinetes Apocalípticos de la Soja no pueden cortar ni una ruta y en ese tiempo bloqueaban centenares.

"Gordos" en defensa

En un mes olímpico, a disputarse en Londres, y cuando en dos fines de semana comenzarán los campeonatos de fútbol de Argentina, la presidenta también reforzó su equipo y pensó sus tácticas de juego.

Como la situación económica está atravesando un mal momento es lógico pensar que van a venir muchísimos reclamos sociales.

Cristina tiene sus defensores, entre quienes la votaron, más gobernadores, ministros, Axel Kicillof, La Cámpora, los bloques parlamentarios, 678 y la generosa cadena nacional. A propósito, linda imagen de Lotería Nacional sorteando casi 12.000 lugares para los créditos del Bicentenario para la construcción de viviendas. Diferente a los sorteos del escolazo común, para que se salve algún afortunado y se enfermen tantos otros de ludopatía.

Aquellos defensores no dan al gobierno todas las garantías, sobre todo si quienes hacen huelgas son trabajadores. Esta es la razón de fondo para la contratación de los "Gordos" para el team oficial. Ya jugaban allí pero en el banco de suplentes de Hugo Moyano; ahora es distinto, Cristina les dispensó contrato de primera para que armen la CGT Balcarce. Si miles de obreros de la construcción llegan a ser más afectados por la crisis de la industria del ladrillo, antes de hacer la primera marcha de protesta tendrán que vérselas con Gerardo Martínez, de la UOCRA y esa CGT oficialista. Por ahí los convence con subsidios, Repros y otras promesas, y ese clamor no llega hasta la Plaza de Mayo.

Los 56 "Gordos" reunidos con la presidenta gozan del favor oficial pero deberán justificarlo, apaciguando las demandas de los trabajadores en este tiempo donde ya no hay "superávit gemelos" sino incipiente déficit fiscal y menor superávit comercial externo.

Habrá que ver hasta qué punto esos colaboracionistas están dispuestos a dejar la vida en la cancha. Varios, entre ellos Martínez y Andrés Rodríguez, empezaron a decir que están preocupados por la inflación y que no creen en el INDEC. Si empiezan su tarea de bomberos de la protesta social con esas dudas, mucho no podrán hacer.

El resto

¿Y el resto de la cancha, cómo lo cubrirá la presidenta? La respuesta es Brasil. Es la razón extra para que cada semana Cristina Fernández elogia a "la compañera Dilma" Rousseff, por un motivo u otro.

La industria automotriz "argentina" es completamente brasil-dependiente, pues coloca allí cerca del 80 por ciento de los autos. Por eso varias terminales respiraron aliviadas porque desde el Planalto salió la orden de liberar aduanas y dejar pasar los coches. El cemento de "Loma Negra" es de Camargo Correa, igual que el Swift; el banco Itaú tiene parte del paquete de la nueva YPF (¡donde se publicó que los directores cobrarán 5 millones de pesos mensuales!), manteniendo sus posiciones en Petrobras.

La mayor expresión de esa dependencia de Brasil se conoció el jueves, cuando la presidenta firmó con el director de la minera Vale (multinacional brasileña en 30 países) un convenio para que explote el potasio en Malargüe-Mendoza y lo traslade por tren hasta el puerto de Bahía Blanca.

La Presidenta definió a la iniciativa como "el proyecto minero más grande del mundo". Debió decir: "o mais grande do mundo". Si se llevaban a Riquelme, habría sido batucada total.

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Para Kicillof la ANSES es una gran AFJP

Jorge Altamira

El vice ministro dijo: “…Eso es pensar que el sistema solidario que reconquistó este gobierno sigue siendo ese sistema mezquino, egoísta y privatizado, que decía que los aportes de una persona eran sólo para esa persona, cuando ese sistema no funcionó porque las inversiones financieras que realizaron las AFJP fueron ruinosas. No hay autoridad moral para esto, pero además es mentira”.

1. El sistema sigue siendo mezquino porque, los fondos y los aportes pasaron a la ANSeS, pero la legislación previsional sigue siendo la misma que la de los 90, con el agravante que este Gobierno vetó el reajuste de haberes como lo ordenaron los fallos de la Corte.

2. Las inversiones de la ANSeS se hacen a costa de los haberes de los jubilados ya que no respetan los fallos de la Corte (Badaro,Elliff, etc.).

3. La jubilación sustituye al salario, algo que ratificó la Justicia. En ese sentido, el sistema actual no es “solidario”. Así como para las AFJP la jubilación no tenia nada que ver con el salario (los aportes iban a cuenta individual pero la jubilación de esa persona dependía de los rendimientos del fondo, de las comisiones, de la edad, etc) los K son partidario de una especie de “jubilación para todos” de carácter asistencial, al nivel del haber mínimo. El achatamiento de las jubilaciones va en esa dirección.

4. Los K han hecho de la ANSeS una gran AFJP: despilfarran los fondos como las AFJP. No aseguran una jubilación acorde con el salario de los últimos años del trabajador sino un mínimo de subsistencia. Las inversiones de la ANSeS son tan ruinosas como las de las AFJP: el 60% está en bonos del Estado, en la misma proporción que cuando estaban en manos de las AFJP. Además la ANSeS financia al Tesoro para que pague la deuda y los intereses de la deuda a favor de los acreedores financieros internacionales. Y el resto son créditos a multinacionales, inversiones en acciones de multinacionales, etc.etc.

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Hidrovías, ferrovías y otras vías de generación de pobreza

Juan Yahdjian (ACTA)

El martes 26 de junio escuchamos la palabra hidrovía en el discurso de la Presidenta, en momentos que anunciaba préstamos de China para la recuperación del ferrocarril Belgrano Cargas.

Hidrovías de los Ríos Paraná y Uruguay, que de eso se trata, al igual que las vías del Belgrano Cargas se inscriben en el IIRSA (Iniciativas de Infraestructura Regional Suramericana). Tratado firmado en el año 2000 por los gobiernos locales y el Banco Mundial con el fin continuar y acentuar el saqueo de nuestros bienes naturales.

Saqueo hubo siempre, me dicen, pero actualmente vemos un aumento exponencial en cantidad y en el corto tiempo. Las maquinarias, las tecnologías de punta y los gobiernos cómplices aceleran el drenaje de los bienes como el agua, la tierra, el aire, entre otros.

Hidrovías, para nosotros, quiere decir Represas, necesarias para elevar la profundidad de los ríos. Los que deciden, el Gobierno Nacional y Provincial saben que no queremos seguir agrediendo los ríos, que ya votamos por el NO y que seguiremos en la misma si llaman a nuevo plebiscito y por ello no lo hacen.

Si las represas enferman los ríos, las hidrovías los matan. Cambia la circulación del agua, ensanchando los lechos de los ríos, provocando erosión de costas e islas, la destrucción de su capa basáltica, con explosivos y el enderezamiento de sus curvas pronunciadas. Así pueden maniobrar las grandes barcazas, las que se llevan nuestras riquezas: -El hierro del sur de Brasil, la madera, la pasta de papel, la soja y otros commodities de la región.

El río que se fue formando en mucho tiempo, pierde sus características naturales y puede desbordarse e inundar zonas costeras.

El Belgrano Cargas se combina con la Hidrovía, según la Presidenta. O sea que estamos facilitando profundizar el saqueo, pagando nosotros, para beneficio de las Multinacionales exportadoras e importadoras. El Gobierno cobra los impuestos y gana elecciones, ¿quién piensa en nuestro futuro, en el de nuestros hijos, en el del País?

Profundizando el modelo profundizamos la pobreza y agredimos el ambiente y nuestras vidas.

Tendremos más campesinos desplazados, engrosando cinturones de pobreza, más suelos degradados, más venenos en el aire, en el agua, en la tierra, en las plantas y en los alimentos.

Profundizando el modelo se concentra la tierra y la riqueza en pocas manos.

Juan Yahdjian es Médico, Movimiento Social Misiones, Mesa Provincial por el NO a las Represas, grupo ecologista “Madre Tierra”.

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Boletín Informativo de CORREPI

Torturas: No es una “cultura”, es una política de Estado / Solidaridad con la lucha de las Asambleas Antiminería / Hospital Garrahan: Siete años después, el juicio / Hay una banda de delincuentes... / Mineros asturianos: imágenes del sistema.

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Torturas: No es una “cultura”, es una política de Estado
La difusión en Internet de un video obtenido con un celular que muestra la sesión de tormentos a la que son sometidos dos jovencitos en una comisaría de Salta provocó que el tema fuera “noticia” destacada en todos los medios del país. Como cuando se hizo público aquel otro video que mostraba a los marines yanquis torturando prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib de Irak, la crudeza de las imágenes provocó indignación y “sorpresa” entre quienes sólo se alarman por estas prácticas cuando no les queda más remedio ante lo irrefutable de la filmación.
El video salteño no muestra nada diferente a lo que cualquier vecino de cualquier barriada popular puede describir por experiencia propia o de algún familiar, amigo o conocido. El apaleamiento, el submarino seco o “bolsita”, el “pata pata”, las torturas con agua, son algunos de los métodos habituales de tormentos que se aplican a diario en comisarías, cárceles y otros lugares de detención. Pero, como de costumbre, no basta que las víctimas que se animan a denunciarlo, y las organizaciones antirrepresivas lo denunciemos a los gritos. Sólo estalla el escándalo cuando es imposible negar la realidad, al mismo tiempo que se buscan una y mil “explicaciones” para confinarlo a un “episodio aislado”, un “exceso”, o el resultado de una “cultura de las fuerzas” que reduzca el espanto que muestra la filmación del hecho cotidiano a un suceso extraordinario.
Así funciona el sentido común de la burguesía, especialmente la que se tilda de “progresista”, que prefiere no conocer los métodos con los que se garantizan a diario los privilegios de su clase, pide que los verdugos hagan su trabajo en silencio y en secreto, y protesta si la sangre salpica sus lustrados zapatos.
Es que, cuando la tortura se hace visible, desde la vereda de la “defensa de la institucionalidad” se reclaman más controles, mejores leyes, y la infaltable “participación ciudadana en la gestión de las políticas públicas de seguridad” para negar su carácter de política de Estado. En esa línea actúan los comités contra la tortura de la ONU o la OEA, los Observatorios Mundiales, y organizaciones como Amnistía Internacional o el CELS, que admiten el uso sistemático de la tortura en el mundo, pero siempre como “vicio” inherente de países con regímenes autoritarios, o como resultado de “desbordes” o “culturas autoritarias de una fuerza” en países democráticos “con instituciones débiles y faltas de suficientes controles”. Se plantean, entonces, como su objetivo, transformar en “democráticos” a los primeros y evitar los desbordes en los otros, y, mientras tanto, lograr en los casos puntuales el castigo del perpetrador individual y la reparación de la víctima. Buen ejemplo de ello es lo que afirma, a propósito del video salteño, el comunicado emitido por el CELS: “...las prácticas de tortura forman parte de la cultura y del sistema de gobierno de las cárceles, comisarías, institutos de menores y unidades psiquiátricas de nuestro país”. Así, proponen “avanzar en la construcción de institucionalidad para prevenir una de las principales violaciones de derechos humanos que se cometen en el país”.
Esa aparente contradicción que genera la convivencia de la tortura con el moderno estado de derecho es, en realidad, la más sofisticada manera que la democracia ha ideado para seguir usando los métodos inherentes a la dominación, mientras avanza en su permanente búsqueda de consenso, al son del repudio formal a las prácticas que no sólo usa, sino que, siempre que puede, legitima y ampara. Los que se horrorizan ante los casos concretos, pero defienden el sistema que los origina, no pueden ver, porque el mito del estado de derecho cubre sus ojos con una venda inexpugnable.
Porque la tortura sigue siendo imprescindible, para el Estado moderno, como medio para lograr el disciplinamiento, el control social tan necesario para que unos pocos puedan dominar a una mayoría oprimida. Mejor lo explica F. Fanon en un breve párrafo de “Los condenados de la tierra”: “...después de varios días de vanas torturas, los policías se convencieron de que se trataba de un hombre apacible, totalmente ajeno a cualquiera de las redes del F.L.N. A pesar de este convencimiento, un inspector de policía dijo: ‘No lo dejen ir así. Apriétenlo un poco más. Así cuando esté afuera se mantendrá tranquilo’”.

Solidaridad con la lucha de las Asambleas Antiminería
Desde el 9 de julio, integrantes de las asambleas contra la megaminería estaban acampando en Cerro Negro, Catamarca, en la intersección de las rutas nacionales 40 y 60, al mismo tiempo que se mantienen los bloqueos selectivos en Susques, provincia de Jujuy, y en Tinogasta y Andalgalá, para hacer visible la lucha que vienen llevando adelante hace ya mucho tiempo.
A partir del viernes 13, la tensión creció, con la conformación de grupos de choque promovidos por el gobierno de la provincia y las municipalidades de Belén y Tinogasta, además del traslado de grandes cantidades de efectivos policiales.
“Sabemos que es para desbaratar el campamento, todavía no hemos bloqueado nada, sólo estamos acampando al costado de la ruta, a los que estén cerca de Cerro Negro les pedimos que vengan, a los demás que se movilicen donde estén", denunciaba Darío Moreno, uno de los integrantes de la asamblea Tinogasta por la Vida , al mismo tiempo que Adán González, funcionario de la Secretaría de Minería municipal y referente del Frente para la Victoria, salía por los medios locales impulsando un “antipiquete” para oponerse al bloqueo selectivo de las Asambleas.
El miércoles 18, en apoyo de la lucha de las Asambleas contra la megaminería, militantes de varias organizaciones (Movimiento Popular La Dignidad; MTR 12 de abril; Movimiento Justicia y Libertad; Agrupación Kiki Lezcano; MTD Aníbal Verón de Esteban Echeverría; Movimiento Tupaj Katari; Colectivo Desde el Pie; MULCS y COB La Brecha ) ocuparon pacíficamente las casas de las provincias Catamarca, La Rioja , Salta, Jujuy, Mendoza y San Juan.
Al cierre de este Boletín, llegaron las noticias de que, ante la amenaza policial y la aparición de más patotas que agredieron a los manifestantes, los compañeros se replegaron, retirándose de la ruta. En Córdoba, Mar del Plata, Buenos Aires y otros lugares del país hubo manifestaciones contra la minería depredadora y contaminante y de apoyo a los compañeros que le están poniendo el cuerpo a la resistencia.

Hospital Garrahan: Siete años después, el juicio
En 2005, los trabajadores del Hospital Garrahan protagonizaron un largo y recordado conflicto, que concluyó con grandes triunfos como la incorporación de más personal y aumentos salariales. A lo largo de su lucha, los trabajadores debieron enfrentar el embate de todo el aparato represivo estatal, que no dejó herramienta por usar para tratar de quebrarlos. Hubo policía, patotas de la burocracia sindical, acusaciones difamatorias, especialmente hacia los delegados de la Junta Interna , y causas, muchas causas judiciales.
La táctica empleada por el gobierno se centró con fuerza en la utilización del aparato judicial. En lo más duro del conflicto, casi a diario aparecían denuncias de todo tipo, acusando a los delegados y a los trabajadores de base por los delitos más variados, incluyendo la acusación de abandonar a su suerte a los niños internados, que los trabajadores, acompañados por CORREPI, demostraron totalmente falsa.
En ese marco, el gobierno puso especial énfasis en una causa, iniciada por la denuncia de dos funcionarios del ministerio de Trabajo, que imputaron por varios delitos a cuatro integrantes de la Junta Interna : Gustavo Lerer, Marcelo Mansilla, Eduardo García y Adriana Agüero. En octubre de 2005 fueron citados para ser indagados por la jueza Alicia Iermini, bien conocida por su tarea al servicio de la impunidad del comisario Miguel Ángel Espósito, el asesino de Walter Bulacio.
La defensa de los compañeros se organizó con la confluencia de CORREPI, APEL, CeProDH, Liberpueblo y CAJ. Mientras se generaba una importante campaña de solidaridad, y en el marco de grandes movilizaciones en tribunales, una y otra vez, demostramos la inexistencia de todo elemento para acusar a los delegados por delito alguno, pero la decisión de escarmentar al movimiento obrero organizado por fuera de la burocracia sindical estaba tomada.
Así, después que el ministro de Salud kirchnerista, Ginés González García, dejara clara la posición del gobierno cuando dijo que los trabajadores del hospital Garrahan en lucha eran “un grupo salvaje de delincuentes sanitarios que hacen terrorismo, tomando como rehenes a los chicos”, todos los planteos de la defensa –y la mayor parte de las pruebas de descargo ofrecidas- se rechazaron. Los cuatro delegados fueron procesados por el delito de “amenazas coactivas”, y la causa fue elevada a juicio.
Ahora es el TOC nº 29 el que debe fijar fecha para juzgarlos por el delito de defender su trabajo y denunciar el abandono estatal de la salud pública. Es el mismo tribunal que tiene a su cargo, hace ya varios años, la causa Bulacio, con el juicio en suspenso. La semana pasada, los jueces informaron a la defensa que planean dar comienzo al juicio contra los delegados del hospital en mayo del año que viene. Será un juicio que deberá convocar la solidaridad del conjunto de las organizaciones de los trabajadores y el pueblo, colmando la sala y la calle con el reclamo de su absolución.

Hay una banda de delincuentes...
Los medios informan que una banda de asaltantes aterroriza a la población acaudalada de Chivilcoy y alrededores. Mediante operativos llevados adelante con total profesionalismo, la banda ya ha asaltado una veintena de estancias, utilizando capuchas, guantes, información calificada sobre los asaltados y sus pequeñas fortunas, equipos de comunicación de alta tecnología y un buen manejo de armas. Tal el profesionalismo de estos sujetos que, en su relato, uno de los asaltados mencionó que “hasta me palparon”.
¿Qué dicen al respecto la policía y el poder político? Sergio Macedo, subcomisario de la Seccional de Alberti, dijo escuetamente “estamos investigando a una banda”; y Santiago Bertone, secretario de seguridad de Chivilcoy afirmó “No tenemos información de que grupos de ese tipo estén actuando en nuestros campos". Un dato más llama la atención de la prensa en el relato oficial de esta noticia: a uno de los asaltados le escupieron “a vos te vendió un milico”.
Este tipo de relato sobre la inseguridad, al que los medios nos tienen más que acostumbrados, y mediante el cual pretenden aterrorizarnos, siempre deriva en un pedido de más seguridad, más policía en la calle.
¿Qué dicen los rumores en Chivilcoy? Que la banda en cuestión existe, pero no la encuentran porque son ellos mismos: una banda de policías o ex policías (que seguramente cobran religiosamente su retiro como tales a fin de mes).
Simultáneamente, en Guaymallén, provincia de Mendoza, se supo que el 14 de julio Claudio Vicentín chocó su camioneta con un camión. Llegó la policía. Uno de los uniformados trasladó al accidentado en su móvil a la comisaría, mientras el otro condujo al mismo lugar su camioneta.
Una vez en la comisaría, lo confinaron a un calabozo con la excusa de que “se tranquilizara”. Convirtiendo la irregular detención en un secuestro, no consultaron con el juez de turno ni consignaron en los libros de la comisaría la presencia del preso.
Cuando finalmente lo dejaron irse, y le entregaron su camioneta, Vicentín advirtió que los $25.000 que llevaba en la guantera habían desaparecido. Allí comprendió por qué el encierro “para calmarlo”.
La policía, sea federal, bonaerense o las provinciales, regentean y manejan todo tipo de delitos, que sin su “colaboración” o directa participación no podrían sostenerse. Del mismo modo, salen ellos mismos, en sus ratos libres, a asaltar. También obligan a los pibes de los barrios a robar o transar para ellos y los fusilan con el gatillo fácil o los desaparecen como a Luciano Arruga cuando se niegan.
Buen ejemplo de eso era el “Hugo Beto” Cáceres, jefe del “Escuadrón de la muerte” de San Fernando, que con su empresa de seguridad privada “Tres Ases”, integrada por policías, “aterrorizaba” a los comerciantes de la zona mandando pibes a robar a los que descartaban sus servicios, hasta que aceptaban la extorsión de sus servicios de seguridad a cambio de una cuota. El mismo grupo de policías fusiló una docena de chicos renuentes a “trabajar” para él entre 200 y 2001.
Es que la criminalidad es una cara más del aparato policial, que con el poder político tolera a sus sicarios. Así, todos se enriquecen un poquito más, y, de paso, venden su discurso de la inseguridad y de la necesidad de mayor presencia policial. Así nos convencen para reprimirnos mejor, y tenernos bien controlados. Porque un sistema injusto y desigual no se sostiene sin represión por parte del Estado. Inseguridad… es la policía en la calle.

Mineros asturianos: imágenes del sistema
Silenciamos y sólo apreciamos las imágenes. Nos resulta muy difícil distinguir en qué lugar del mundo se documentó el video que circuló esta semana por internet.
Un escuadrón de policías armados hasta los dientes, con su inveterada saña represiva, se acerca a un poblado montañoso donde trabajadores mineros resisten la desocupación y el despojo.
Los mineros, convenientemente encapuchados, dan pelea sin tregua con lo que tienen a mano y con lo que el ingenio y la incipiente organización -que anida en los mejores espíritus rebeldes- les proporciona.
A su alrededor, vecindarios enteros apoyando, solidarizándose en las calles, repudiando el ataque de los perros guardianes de los ricos.
Ocurrió en Asturias, en las puertas del primer mundo, en medio de la crisis capitalista española, y cuando el siglo XXI merodea la mitad de su primera generación en términos económicos.
Pero valía pensar en la Argentina urbana de fin de siglo pasado, o en la actual cordillerana de Catamarca; valía pensar en el Perú de los levantamientos de Puerto Maldonado o en la Mauritania del noroeste africano, que acaba de sumar un minero del cobre muerto a manos de la represión, por poner solo algunos ejemplos.
Lo sucedido con los mineros asturianos, revela la sistematicidad y el diseño político táctico que los estados burgueses despliegan contra los pueblos, en todo tiempo y lugar.
Es que consolidar los privilegios de la clase dominante, establecer la supremacía del capital por sobre la fuerza de trabajo, apropiarse de los recursos naturales, condenar a la pobreza, no son cuestiones regionales ni identitarias, mucho menos culturales o aleatorias, sino finalidades estratégicas del sistema capitalista. Y para llevarlas a cabo, la respuesta es la misma en todo el mundo: represión y violencia amparada en leyes gestadas en las instituciones que la misma clase dominante regentea.
El disciplinamiento social es una tarea que toda policía del sistema practica. La violencia desplegada contra trabajadores resistentes es su directa y máxima expresión. No hay diferencias basadas en el diseño más o menos moderno del funcionamiento político: sistemas presidencialistas, parlamentaristas, dictaduras, todos se unifican tras la consigna suprema: para defender la propiedad privada y la explotación, solo cabe la represión.
Pero no es recomendable mirar sin escuchar, y menos cuando son los trabajadores los que hablan. Subimos el volumen y las voces del pueblo asturiano repican: "¡A por ellos!” incentiva el vecindario, y entre los agujeros de una valiente capucha se escucha la palabra justa y precisa, centrando el eje de la cuestión, la palabra internacionalista de un minero: “Súmense, ¡solos no podemos contra el capitalismo!". Seguramente sin saberlo, el compañero reafirmaba nuestra siempre vigente consigna: CONTRA LA REPRESIÓN... ORGANIZACIÓN Y LUCHA.

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Argentina: La lucha por los derechos humanos no admite gobernantes cómplices

Hugo Blasco (ACTA)

En los últimos días nos enteramos a través de la prensa de las torturas a la que fueron sometidos por parte de la policía dos jóvenes detenidos en Salta. Las imágenes resultan harto elocuentes.

También hace muy pocos días se produce un episodio de violencia contra presos en Neuquén por parte del Servicio penitenciario de esa provincia.

El denominador común es la violencia institucional y la impunidad.

Hace casi treinta años que está vigente en la Argentina el sistema constitucional. Sin embargo la tortura en comisarías y cárceles siguen siendo habituales y casi “normales”.

A estos casos debemos agregar la operatoria por la que policías mandan a detenidos a robar incluso chicos como lo ha denunciado el juez Luis Arias de La Plata. Algunos obedecen y pueden contarlo. Otros, como Luciano Arruga en La Matanza, se niegan y lo pagan con su vida. Recordemos que Arruga está desaparecido desde enero de 2009.

Cuando ocurren estos hechos se renueva la discusión sobre de qué hablamos cuando hablamos de Derechos humanos.

Desde algunos sectores se circunscribe su tratamiento a los juicios de lesa humanidad y particularmente al período 24 de marzo de 1976 y 10 de diciembre de 1983.

Estamos de acuerdo en reconstruir la memoria que permita el juzgamiento de la TOTALIDAD de los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y de los civiles, entre ellos muchos empresarios, responsables del genocidio ocurrido en nuestro país.

La CTA ha trabajado decididamente para hacerlo posible y hoy lo sigue haciendo porque es nuestro compromiso como clase trabajadora.

Sin embargo entendemos que los derechos humanos deben ser interpretados en su más amplia acepción. Por lo tanto la lucha por la vigencia de tales derechos sigue en la actualidad a través de la defensa de las libertades individuales y colectivas, el medio ambiente, en definitiva, nuestra dignidad como personas y como pueblo.

Los casos de torturas, gatillo fácil, detenciones arbitrarias, etc. son ejemplos de la sistemática violación de los derechos humanos con el agravante que son cometidas por representantes del Estado.

En la provincia de Buenos Aires el Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria cuyo responsable es el Dr. Roberto Cipriano presenta anualmente su Informe donde se detallan la infinidad de casos de torturas llevadas a cabo por personal policial y penitenciario bonaerense.

Este Informe es lapidario y demuestra claramente uno de los elementos centrales del accionar represivo: la impunidad.

En este punto se torna inevitable determinar la responsabilidad del Estado para que tal estado de cosas se siga produciendo.

Por lo tanto resulta indudable que la lucha por los derechos humanos no puede limitarse al juzgamiento de unos cientos de represores junto a un puñadito de civiles y empresarios sino que debe tener su continuidad con lo que ocurre en la actualidad.

No aceptamos la “vista gorda” que se hace tanto desde el Gobierno nacional como desde los provinciales sobre las prácticas denunciadas. Sólo miserables razones políticas explican tantos silencios y complicidades.

Desde la Central de Trabajadores de la Argentina exigimos a los gobiernos provinciales de Salta y Neuquén las renuncias inmediatas de los responsables políticos y el procesamiento de los autores materiales e intelectuales de los hechos denunciados.

Asimismo exigimos al Gobierno nacional y a los gobiernos provinciales arbitren todos los medios necesarios que garanticen la eliminación de la tortura en cualquiera de sus manifestaciones por parte del Estado y en particular la aprobación e implementación de los Mecanismos de Prevención de la Tortura.

Hugo Blasco es Secretario de Derechos Humanos de la CTA.

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Argentina, Catamarca. Cerro Negro: Otro capítulo en la lucha contra la megaminería

PRIMERA FUENTE

Fuerzas policiales y pro-mineras desalojaron violentamente las rutas nacionales 40 y 60 que estaba tomada por ambientalistas que están en contra de los proyectos mineros en la provincia de Catamarca.

A pesar de no mediar una orden de la Justicia Federal ya que se trata de rutas nacionales, la policía de Catamarca procedió a despejar la ruta que desde hace cinco días estaba bloqueada por ambientalistas, quienes se oponen a la práctica de la minería a cielo abierto en esa provincia.

Los ambientalistas que protestaban en Cerro Negro no opusieron resistencia al embate de fuerzas de pro-mineros, a fuerza de palos y piedras descargaron su furia sobre hombres y mujeres. Ante la pasividad de la policía, el campamento de los manifestantes fue prácticamente destrozado y una vez despejada las rutas 40 y 60, las fuerzas de seguridad de la provincia de Catamarca procedieron a tomar el control de la situación.

La red de ambientalistas informó que poco después de las 17, la Infantería avanzó contra los ambientalistas, sin mostrar claramente la orden correspondiente, y sobre el campamento de la Asamblea Nacional de Cerro Negro sin dar tiempo a que se saquen los elementos personales. "Si nos oponíamos iban a desalojarnos con la policía y la patota" dijeron los manifestantes vía Internet.

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Argentina, Córdoba -Barrio Ituzaingó Anexo: Masivo rechazo a Monsanto y apoyo a Madres de Ituzaingó

Katy García (PRENSA RED)

Unas 8 mil personas, en su mayoría jóvenes, inundaron las calles de una ciudad asombrada que, de a poco, se fue sumando. La amplitud del arco de organizaciones presentes, desde sindicatos y grupos ambientalistas hasta distintas corrientes kirchneristas, expresó el ascendente rechazo social al modelo agroproductivo vigente en la provincia.

La marcha partió de Colón y Cañada, esquina singular elegida porque condensa una larga historia de resistencia en defensa de los derechos humanos. Recorrió las avenidas General Paz y Vélez Sársfield, siguió por Boulevar Illia para concluir en la Plaza de la Intendencia. Miles de voces, pancartas, intervenciones artísticas, teatro espontáneo, canciones y estribillos celebraron la vida, conjuraron la muerte y confluyeron en un solo mensaje: justicia para Ituzaingó Anexo y rechazo a Monsanto.

Detrás de una gran bandera con las consignas definidas por las organizaciones convocantes, Madres de Ituzaingó Anexo y colectivo Paren de Fumigar, se ubicaron militantes de derechos humanos, de organizaciones ambientalistas, estudiantiles, sindicales, territoriales y políticas.

Encabezaron la movilización, Nora Cortiñas, Sonia Torres, Emilia Dámbra, Sofía Gatica, Corina Barboza, María Godoy; Rubén Arroyo, María Elena Mercado, Rafael Velasco, entre otros.

Medardo Ávila Vázquez, querellante en la causa por fumigaciones ilegales, evaluó ante este medio que “la convocatoria superó las expectativas y eso muestra que el pueblo de Córdoba está comprometido en la defensa de los derechos humanos a la vida, a la salud y al ambiente sano, continuamente agredidos por la soja transgénica y la agricultura tóxica”.

Destacó además “la presencia mayoritaria de jóvenes de diferentes identidades políticas, y culturales, de organizaciones de derechos humanos que acompañan esta lucha a la que hay que darle continuidad”. En relación al juicio, se mostró confiado por las pruebas aportadas. “Mientras los productores agropecuarios Parra y Gabrielli y el aeroaplicador Panciello se enriquecían la gente se moría”, señaló.

Sofía Gatica recordó que durante la gestión anterior de José Manuel de la Sota se reunieron y les prometió que si aparecía un caso de contaminación mandaría de inmediato las topadoras al barrio, sin embargo, nunca más las recibió.

“Esto es una burla” dijo refiriéndose a la radicación de Monsanto, compañía líder en la producción de semillas genéticamente modificadas en Malvinas Argentinas. “Sabemos que 400 puestos de trabajo solo servirán para matar a miles de personas porque vienen con agrotóxicos y somos seres humanos”, agregó.

La movilización se produjo en el marco de una fuerte avanzada de los gobiernos nacional y provincial, con anuncios espectaculares de la Presidente Cristina Fernández y del gobernador José Manuel De la Sota respecto a megainversiones de la trasnacional Monsanto en la localidad de Malvinas Argentinas, para consolidar el modelo productivo de agronegocios oligopolicos, que primariza la economía, y depreda por igual la salud de la población y el medio ambiente.

Así, mientras numerosos sectores repudian el este estado de situación, la gestión política en distintos niveles opta por priorizar un modelo productivo a corto plazo, a caballo de los altos precios internacionales del poroto de soja, a contramano de un desarrollo sustentable que convine ingreso de divisas y respeto a la salud.

Mengarelli: "Marchamos en defensa de la vida"

Desde la CTA-Córdoba, Oscar Mengarelli afirmó que “marchamos en defensa de la vida, reconocemos la lucha de las Madres de barrio Ituzaingó y exigimos que haya una sentencia firme y efectiva porque se han usado tóxicos prohibidos y violado las leyes”, denunció el dirigente.

"Hay que crear un modelo de país más solidario, para que la ambición capitalista no tenga de rehenes a los pueblos. Monsanto es una multinacional que crea semillas transgénicas y contamina con agrotóxicos. Esta es una alerta del pueblo y quiero destacar la cantidad de jóvenes movilizados de diversas ideologías y eso me parece muy bueno”, dstacó..

En ese sentido, Corina Barboza, otra de las Madres de Ituzaingó, dijo mirando a su alrededor: “me siento con más fuerza por este acompañamiento, aunque no le tengo mucha confianza a la justicia”. En tanto que María Godoy agradeció por “tanto color, tanta presencia” y convocó a seguir peleando para que Monsanto se vaya del país y de América latina.

La Madre de Plaza de Mayo, línea fundadora, Nora Cortiñas que viajó desde Buenos Aires para participar de la movilización expresó que “este es un llamado para el gobierno provincial y nacional. No podemos permitir que estas empresas contaminen y vengan acá como si fuéramos tachos de basura. Es lo mismo que pasa en Famatina y en otras provincias con las mineras, se usan venenos cuando hay otros sistemas”, afirmó.

A su lado, Sonia Torres agregó que “defendemos la salud, un derecho que la constitución garantiza, por eso estamos aquí, los Familiares, Hijos y Madres. Por su parte, Emi D’ambra enfatizó que “la salud es un componente de la vida, no entendemos cómo se le abre la puerta a Monsanto. Seguramente puso mucho dinero”, especuló.

Rafael Velasco, rector de la Universidad Católica de Córdoba y miembro de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) manifestó que desde esa entidad “acompañamos a las Madres que piden por un derecho humano básico que ha sido avasallado por la fumigación indiscriminada y por un delito cometido que la justicia tendrá que determinar. La Asamblea está para defender a los ciudadanos de los abusos permitidos por el estado y en ese sentido siempre estaremos”. Cabe destacar que el médico Ávila Vázquez es miembro de la APDH, al igual que los abogados Rubén Arroyo, María Elena Mercado y el Rabino Marcelo Polakoff.

Arte y parte

A puro baile y batucada las murgas Cosa de locos, De tal palo y Los descontrolados de Alberdi abrían cancha. “Estamos apoyando este juicio que nos parece un precedente importantísimo, porque es el primero en Latinoamérica”, alcanzó a decir Juan, uno de los murgueros, mientras saltaba.

Mariano, vocero de socialismo libertario y colectivo El Gualicho, de la facultad de Filosofía y Humanidades, explicó que como grupo se plantearon tomar partido “porque la lucha de las madres es de todos”. “Creemos que los sojeros y fumigadores deben ser condenados. Además, el hecho discordante de permitir que Monsanto ingrese nos debe hacer pensar qué modelo de vida nos ofrecen y que queremos elegir”. Los jóvenes lucían barbijos pintados, carteles alusivos y réplicas de aviones fumigadores.

En concordancia con esta estética los artistas plásticos Lucas y Natacha junto al Archivo Provincial de la Memoria realizaron una intervención con decenas de avioncitos fumigadores de papel con mensajes como: “la soja es un poroto más del capital, un monocultivo no es un bosque, somos 12 millones de fumigados... Queremos mostrar la cantidad de problemas que trae la venida de Monsanto a Córdoba y pensamos esta puesta como una actitud de resistencia”, manifestaron.

“El progreso golpea al mundo, José Manuel golpe a Córdoba”, quedó grabado en una pared tras una rápida pintada con aerosol.

En la plaza de la intendencia, con la conducción de Fabiana Bringas y Fabián Falcón, se realizó un acto político, se leyeron numerosas adhesiones y culminó con un festival musical. Muy emocionadas, las Madres agradecieron el acompañamiento tras doce años de lucha y renovaron su compromiso de seguir peleando por la salud.

Nora Cortiñas recordó a los “30 mil desaparecidos, los que lucharon ayer y los que hoy continúan aquí”. Luego vivó a los compañeros y convocó a batallar para que Monsanto se vaya de Latinoamérica.

En nombre de los cientos de pueblos fumigados del país, Pablo Riveros tomó la palabra. “Tengo una mezcla de sensaciones, la alegría de la movilización, de estar todos juntos; pero, cuando uno vuelve a sus lugares, se encuentra con las enfermedades y la tristeza”, expresó y llamó a seguir bregando por una legislación nacional y provincial que proteja de las fumigaciones a todos los pueblos afectados. Invitó a concurrir a las puertas de tribunales para hacerle el aguante al juicio iniciado el 11 de junio que “creará un precedente muy fuerte no solo para Córdoba sino para el país y para Latinoamérica”.

Edición: Guillermo Posada

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