viernes, 10 de agosto de 2012

Contrasentidos del neodesarrollismo (Parte II - Final)

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

Las oscilaciones del oficialismo

El gobierno ignora públicamente los problemas de la economía y difunde un imaginario escenario de prosperidad. Pero en los hechos toma en cuenta la agenda de los poderosos y ha oscilado entre el ajuste dosificado y acotado (“sintonía fina”) y el reciclaje de la reactivación con inflación. Vacila entre ambos rumbos y desenvuelve una administración a los tumbos, con gran dosis de improvisación.

Hasta marzo pasado impulsaba el torniquete, mediante la fijación de estrictos techos a los aumentos salariales (18%). Los discursos contra los sindicatos y las huelgas pavimentaban ese camino. Con ese propósito se descalificó la lucha social y se multiplicaron las convocatorias a la pasividad de los trabajadores (“en Europa no bloquean el Palacio de la Moncloa”).

Pero la suscripción de los convenios colectivos con aumentos superiores al 23% debilitó esa estrategia. Los indicios de resistencia popular y un contexto adverso a la confrontación con los asalariados, indujo al gobierno a cajonear su proyecto inicial. La conmoción creada por la tragedia de Once definió el viraje que debutó con la postergación del tarifazo al transporte.

La “sintonía fina” ha quedado reemplazada por un nuevo ensayo de reactivación basado en el consumo. La creciente gravitación del equipo de Kicilof confirma la preeminencia de esta opción. Apuestan a una desaceleración corta de la economía y a superar el bache actual con la misma política anti-cíclica que se aplicó en el 2009.

Pero la viabilidad de esta repetición es dudosa. Hace tres años existían amplios recursos fiscales y recién comenzaba la salida de capitales y la aceleración de la inflación. El colchón para adoptar medidas de gran impacto (como fue la asignación por hijo) se ha reducido y las negociaciones con las empresas -para limitar los despidos a cambio de subsidios- serán complejas. Estas tratativas no han servido, además, para atenuar la remarcación de precios o remontar la caída de la inversión privada.

El gobierno intenta incentivar la demanda, regulando el ciclo y alentando la producción. Pero se han acumulado demasiados antecedentes de aplicación tardía y eficacia decreciente de esas medidas. No es lo mismo ensayar en el 2012 lo que debía instrumentarse en el 2005 o el 2007. Este desfasaje se verifica en numerosos terrenos.

El equipo gobernante ha decidido, en primer lugar, eludir la devaluación mediante una mayor pesificación de la economía. El objetivo declarado es canalizar los dólares circulantes hacia la actividad productiva y resguardar las divisas. Algunos economistas realzan, además, la necesidad patriótica de recuperar la primacía de la moneda nacional y convocan a ignorar los vaivenes del mercado paralelo. (1

Pero la pesificación comienza cuando ya salieron gran parte de los dólares que debían custodiarse. Se toleró la fuga de capital, la remisión de utilidades y las erogaciones multimillonarias para adquirir combustible importado. Es indudable que el control de cambios es el punto de partida de una política de protección de la economía nacional frente a la inestabilidad global. Pero ese objetivo no se logra con acciones espasmódicas, arbitrarias y provisionales.

Un segundo ejemplo de reacción tardía es el anuncio de un plan de créditos para las viviendas, luego de años de aliento a construcciones de lujo, que encarecieron la propiedad urbana imposibilitando su acceso a los sectores populares. El nuevo programa no se financiará con impuestos a los capitalistas que se enriquecieron con la expansión inmobiliaria, sino con fondos del ANSES. Se argumenta que volcando esa reserva a la construcción habrá reanimación de la economía y mayor caudal de dinero para pagos futuros de las jubilaciones. Pero los mayores de edad necesitan mejoras inmediatas y no pueden esperar los frutos de esa prosperidad.

Si bien la cobertura total de la población se elevó significativamente (del 68% en el 2005 al 91% en el 2010), las jubilaciones promedio rondan el 40-50% del sueldo medio. El 75% cobra la mínima y muchos padecen la licuación de haberes sufrida entre el 2002 y el 2006. Existen, además, 266.000 juicios en espera de resolución y cada año se abona sólo un cuarto de las sentencias firmes. Es cierto que el dinero del ANSES debe ser invertido en actividades productivas internas, pero la prioridad es saldar las deudas pendientes con los mayores.

Si continúa, además, la utilización de los recursos de la previsión social para los gastos corrientes del estado (asignación universal, programa conectar, déficit de provincias), el Fondo de Sustentabilidad corre un serio riesgo depreciación. El año pasado aumentó 12,1% frente a una inflación de 24%.

La decisión de obligar a los bancos a destinar un porcentaje de su cartera a los créditos de inversión, constituye un tercer ejemplo de medidas tardías e insuficientes. Durante años el discurso industrialista no tuvo eco real en la actividad financiera. Los bancos ganaron fortunas con préstamos al consumo y operaciones de intermediación con títulos públicos.

Algunos economistas señalan que las nuevas medidas de orientación crediticia son factibles recién ahora, que concluyó la reforma a la carta orgánica del Banco Central. Afirman que estos cambios amplían la posibilidad de utilizar las reservas en políticas anti-cíclicas. Sostienen que se puede finalmente adaptar la cantidad de dinero a las necesidades de la economía y no sólo a las metas de inflación. (2

Cumplir con esos objetivos exigiría nítidas prioridades productivas para el uso de las reservas. Es cierto que se han eliminado los vestigios de convertibilidad y los ficticios criterios de independencia del BCRA. Pero se aceptan otros condicionamientos de gran envergadura, como son los pagos de la deuda externa con dólares atesorados. Se utiliza, además, una retórica engañosa para justificar esas erogaciones. La reciente la cancelación del BODEN 2012 constituye el ejemplo más reciente de esta actitud.

La medida fue presentada como un acto patriótico (“sin deuda somos más libres”), que zanja una herencia ajena (“terminamos de pagar el corralito que nos dejaron otros”). Pero en los hechos se convalidó la socialización de pérdidas que ocasionó la devaluación con pesificación asimétrica del 2002. Esta compensación favoreció mucho más a los bancos que a los ahorristas, puesto que sólo el 23% del segundo grupo pudo retener los títulos. La mayoría debió liquidarlos a bajos precios.

El pago de ese emblemático bono efectivamente aumentó la autonomía del gobierno para gestionar las finanzas públicas. Lo mismo ocurrió con la cancelación anticipada de la deuda al FMI. Pero lo importante es notar como ese margen de acción es utilizado para favorecer a los grupos capitalistas más concentrados.

El manejo de la actividad petrolera constituye un cuarto ejemplo de abordaje a destiempo de los problemas, achacando la culpa a otros. Durante ocho años el gobierno desoyó las incontables denuncias del saqueo perpetrado por REPSOL. Se elogiaba a la empresa, convalidando un vaciamiento que sólo en la Cuenca Neuquina dejó una deuda ambiental 5000 millones de dólares. La estatización sobrevino cuando la pérdida del auto-abastecimiento, la caída de las reservas y los gastos de importaciones crearon una situación insostenible.

La estrategia petrolera actual constituye una gran incógnita. Por un lado, se designó al frente de YPF a un gerente de las petroleras privadas (Miguel Gallucio), que aspira a concertar contratos privilegiados con esas compañías, aumentando los precios en boca de pozo. Por otra parte, se ha extendido el control estatal sobre todas las inversiones y ganancias del sector, revirtiendo la libre-disponibilidad del crudo, mientras se suscriben interesantes convenios de asociación con PDVSA. Estos vaivenes en el manejo de los hidrocarburos siguen la misma pauta ambivalente que impera en el ámbito de la moneda, la producción o las finanzas.

Afinidades entre dos modelos

La política económica del kirchnerismo oscila junto a los grandes desequilibrios que afectan a la economía argentina. El oficialismo intenta gestionar estas tensiones sin revertir sus causas. No modifica la fragilidad de la estructura productiva nacional y en varios terrenos acentúa esa vulnerabilidad.

El modelo avala la creciente dependencia de un mono-cultivo que expande su preeminencia. La soja se extiende con deforestación y agro-tóxicos hacia toda la superficie agrícola, generando desalojo de campesinos, concentración de tierra y reducción del número de explotaciones.

El mismo impacto produce la ampliación de la mega-minería a cielo abierto, que amenaza la provisión del agua proveniente de los glaciares. Esta actividad destruye cultivos tradicionales y afianza “economías de enclave” manejadas por compañías transnacionales, que no generan empleo, ni pagan impuestos acordes a su actividad. Este perfil extractivo ha quedado agravado por la escasez de combustible, que sucedió a la pérdida del auto-abastecimiento. La falta de petróleo y gas obstruye el desenvolvimiento de la economía.

Al cabo de ocho años de alto crecimiento tampoco se observa un efectivo repunte de la industria. El sector manufacturero se ha expandido bajo el impulso de los vaivenes cíclicos, sin corregir su escasa diversificación, elevada concentración, continuada extranjerización y sistemática transferencia de utilidades al exterior.

Por estas razones reaparecieron las viejas restricciones que afectan a un sector altamente dependiente, sectorialmente fracturado y comercialmente deficitario. Las importaciones aumentan a un ritmo superior a las ventas externas y perdura la decreciente integración de componentes nacionales.

El modelo funciona convalidando una lógica capitalista de alta rentabilidad, que promueve la fabricación de autos en lugar de trenes y la construcción de torres residenciales, en desmedro de complejos habitaciones populares. Se ha privilegiado el consumo de altos ingreso y no el desarrollo productivo.

Es cierto que en este marco se consumó la recuperación de importantes conquistas populares. La política oficial convalidó, en este terreno, la vigencia de relaciones sociales de fuerza más favorables a los asalariados. Por esta razón los sueldos del sector formal aumentaron al compás de la inflación. Pero esos logros de los trabajadores registrados no se han extendido al resto de los asalariados. Al contrario se afianza la fractura entre empleados inscriptos con protección social y precarizados carentes de cualquier cobertura.

La masa de informales continúa padeciendo terribles condiciones de explotación laboral y paupérrimos ingresos. La existencia de un gasto social mayúsculo confirma la gravitación del asistencialismo y la escasa inclusión de los desamparados. La desigualdad se mantiene en niveles semejantes a la mitad de los 90 y sería ingenuo suponer que el modelo es ajeno estos resultados.

Algunos partidarios del oficialismo ignoran estos problemas, otros repiten el latiguillo de la “herencia recibida” y ciertos analistas estima que las dificultades son mucho menores que los logros alcanzados. Sustentan esta opinión en el fuerte rechazo que suscita el modelo entre los críticos derechistas y el significativo elogio que despierta entre los economistas progresistas del exterior. Estiman que ambas reacciones corroboran el tránsito por el buen sendero. (3

Pero este contrapunto sólo ilustra cómo se han polarizado las opiniones entre el esquema neo-desarrollista vigente y los planteos de la ortodoxia neoliberal. Estas dos opciones son vistas como los únicos cursos factibles y por eso se debate exclusivamente las diferencias entre ambos modelos. Las distinciones más resaltadas son la política económica (tracción de la economía por la demanda o la inversión), la gestión del estado (regulación o privatización) y los intereses dominantes en disputa (grupos agro-industriales versus financistas). (4

Pero al enfatizar sólo esas divergencias se pierde de vista los múltiples vasos comunicantes que enlazan a los dos proyectos. Este parentesco obedece en gran medida a la impronta conservadora que presenta el neo-desarrollismo contemporáneo. Esta corriente es reacia a cualquier redistribución real de los ingresos, que mejore el nivel de vida popular a costa de los beneficios empresarios. Por esta razón no reduce la desigualdad con medidas de progresividad impositiva.

La brecha social no podrá achicarse sin afectar las ganancias que el modelo actual promueve, como un motor del desarrollo económico. Los teóricos neo-desarrollistas desconocen este hecho porque mantienen una mirada idílica del capitalismo y suponen que el aliento del lucro es plenamente compatible con mejoras significativas y sustentables de las mayorías populares. Pregonan el avance hacia el bienestar de todos los ciudadanos mediante el perfeccionamiento de las instituciones políticas vigentes, como si los conflictos sociales y los antagonismos de clases fueran anécdotas del pasado.

El neo-desarrollismo argentino constituye la avanzada regional de una concepción que está ganando terreno en varios países latinoamericanos, ante el creciente desprestigio del neoliberalismo. Comienza incluso a prosperar en Brasil, a través de una modalidad hibrida que despuntó en el segundo mandato de Lula. (5

A diferencia del viejo desarrollismo, sus promotores actuales subordinan la industrialización a la exportación de bienes primarios y no canalizan la renta captada por el estado, hacia el desarrollo de empresas públicas. Tampoco jerarquizan el mercado interno y aceptan la reinserción pasiva de América Latina como proveedor internacional de minerales, alimentos o combustible.

El neo-desarrollismo sintoniza con los sectores de las clases dominantes que han internacionalizado sus fuentes de lucro. Promueve los negocios de estos grupos mediante intervenciones más activas del estado, mayor coordinación regional y creciente autonomía financiera. Inscribe todos sus proyectos en la nueva etapa de mundialización capitalista y abandonó las veleidades antiimperialistas del pasado.

¿Resurgirá la burguesía nacional?

Los defensores del modelo ponderan la recuperación de un manejo soberano de la economía, pero nunca aclaran quiénes son los principales beneficiarios de esa gestión. En lugar de especificar estos sujetos responden con generalidades (toda la sociedad), con reminiscencias nacionalistas (el país, la patria) o con alusiones tangenciales a las mayorías (el pueblo). Sólo algunos economistas reconocen que el principal objetivo social del esquema en curso es recrear la burguesía nacional, que tantas veces ponderó Kirchner.

Pero este propósito choca con la inexistencia de grupos capitalistas de envergadura exclusivamente centrados en la acumulación local y el mercado interno. Los distintos segmentos de ese empresariado ya no ocupan lugares preeminentes en la cúspide del poder económico. El establishment ha quedado muy configurado por grupos exportadores y firmas diversificadas, con grandes capitales e intereses en el exterior.

En los últimos ocho años se utilizaron cuantiosos recursos del estado para alentar el resurgimiento de la burguesía nacional, esperando que apuntale el desenvolvimiento del modelo. Esas subvenciones fueron íntegramente costeadas por los sectores populares y el resultado ha sido decepcionante. Nuevamente se repitió la infructuosa experiencia de un “capitalismo de amigos”, que dilapida recursos y obstruye la industrialización. Analistas muy afines al esquema actual reconocen este fallido resultado. (6

La sucesión de escándalos de corrupción constituye una expresión de este fracaso. Las coimas son un condimento insoslayable de cualquier estrategia de forjar una clase capitalistas con prebendas del sector público. Pero el montaje de negocios paralelos a la regulación estatal ha florecido, sin ninguna contrapartida de inversión privada o expansión productiva.

El caso Ciccione representa el más reciente de estos negociados. Como involucra al vicepresidente -en un tema tan sensible como es la impresión de moneda- alcanzó gran resonancia. El choque entre el grupo apadrinado por Boudou y el sector competidor de Boldt (protegidos por varios gobernadores) ha sido acompañado por la secuencia habitual de enriquecimiento de altos funcionarios. El ruido que han hecho los medios de comunicación enemistados con el gobierno (como Clarín) es proporcional al silencio que mantienen, cuando los negociados afectan sus propios intereses (fondos de pensión, agro-industria, papel prensa).

En cualquier caso, lo importante es notar la existencia de un gran entramado de grupos capitalistas, que lucran con el modelo neo-desarrollista sin recrear la esperada burguesía nacional. Esos sectores son agraciados con subvenciones oficiales que atesoran, despilfarran o fugan, sin consumar las inversiones que prometen.

Frente a estos desengaños la reacción oficial ha sido el reemplazo de un incumplidor por otro sustituto de la misma especie. Últimamente habrían quedado desplazados Britos, Eurnekian y Mindil, mientras Cristóbal López sigue en carrera y se buscan nuevos aliados para los baches dejados en varias actividades (petróleo, electricidad, carreteras). (7

Lo ocurrido con el ferrocarril es particularmente ilustrativo de esta tendencia oficial a sustituir un socio en desgracia por algún reemplazante de la misma plantilla. Luego de la tragedia de Once le quitaron la concesión a Cirigliano para transferírsela a Roggio-Romero. Este enroque preserva la misma estructura vigente desde hace décadas, con el auspicio mafioso de los mismos funcionarios y burócratas sindicales integrados a la UGOFE. Se demostró que un “estado presente” puede resultar tan pernicioso como su contraparte “ausente”, si contribuye a organizar negociados (Jaime) y a convalidar complicidades (Schiavi).

Los economistas K continúan debatiendo por qué razón está bloqueada la reaparición de los empresariados virtuosos que observan en otras latitudes. Algunos consideran que existe un determinante histórico difícil de remover, en un país conformado en torno a la renta agraria. Otros estiman que perfeccionando los sistemas de control estatal, se logrará modificar el patrón de capitalistas argentinos reacios a la inversión o al riesgo y acostumbrados al lucro de corto plazo.

Nadie sabe si alguna vez reaparecerá la esperada burguesía nacional. Pero desojar la margarita tiene su costo, ya que el gobierno destina monumentales subvenciones a ese proyecto. Si transparentaran esas cifras resultaría muy difícil defender públicamente semejante dispendio. En última instancia, el problema económico y social de Argentina no radica en la modalidad de capitalismo predominante, sino en la continuidad de un sistema que genera explotación, sufrimientos e injusticias. Los males del capitalismo no se corrigen buscando otro capitalismo.

Confusiones y oportunidades

La prioridad que asigna el neo-desarrollismo al fortalecimiento de los grupos empresarios locales, obliga a postergar la satisfacción de muchas demandas sociales. Los fondos públicos derivados a la actividad privada son retraídos de su utilización popular. Afortunadamente los trabajadores y los movimientos sociales continúan con sus peticiones, sin quedar paralizados por las metas burguesas que auspicia el oficialismo.

Esta intensa práctica de movilizaciones, piquetes y huelgas continúa junto al importante nivel de combatividad que caracteriza a los trabajadores argentinos. Pero esta acción no se traduce proyectos propios, contrapuestos a las distintas vertientes políticas que propician estrategias neoliberales o neo-desarrollistas. La gestación de un tercer polo -que rompa el aprisionamiento a esas dos opciones de las clases dominantes- es una asignatura pendiente de la izquierda y del progresismo genuino.

Para avanzar en esa construcción resulta indispensable evitar que las críticas al gobierno se confundan con los cuestionamientos que propaga la reacción neoliberal. Es vital explicitar esa diferenciación, en el actual contexto de bombardeo mediático derechista. El establishment busca difundir la imagen de objeciones uniformes, complementarias y compatibles de todos los opositores, contra un enemigo gubernamental común. Esta estrategia de confusión privilegia especialmente la temática económica.

Durante los últimos años muchos críticos centroizquierdistas del kirchnerismo coquetearon adrede o en forma involuntaria con ese operativo. Últimamente esta actitud se ha modificado, pero no ha desaparecido. Algunos todavía resisten el registro de las diferencias que separan al gobierno de los neoliberales. Ese desconocimiento es fatal y conduce al desconcierto, cada vez que el oficialismo adopta alguna medida limitadamente progresiva (como la reciente expropiación de YPF). La desubicación es aún mayor entre quiénes repiten el libreto de los medios contra el “autoritarismo”, la “caja” o el “populismo” presidencial.

En la izquierda se observan casos más extremos de esta ceguera. Ciertos críticos han invertido por completo la interpretación de los sucesos económicos y caracterizan a la pesificación, como el debut de un “rodrigazo” y a la nacionalización de YPF, como un anticipo de la reprivatización de esa compañía. Emiten, además, pronósticos de estallidos financiero o cambiario en estricta sintonía con el guión del establishment. (8

Esta confusión proviene de presentar los conflictos que involucran intereses nacionales o populares, como simples disputas inter-capitalistas. También deriva de la incapacidad para percibir las conquistas sociales o democráticas que se han obtenido en los últimos años. Con esa postura no se pueden tender puentes hacia las mayorías populares, que observan con simpatía al gobierno actual.

A pesar de la polarización que se ha creado entre el universo K y anti-K, los sectores politizados de la población escuchan con atención los mensajes de la izquierda y progresismo. Pero la recepción efectiva de estos planteos en depende de la calidad y la formulación que tienen esos mensajes. (9

Hay buenas condiciones para avanzar hacia la construcción de una tercera alternativa genuinamente popular. Pero hay que afinar la puntería, mejorar las propuestas alternativas y profundizar la elaboración colectiva.

Ver también:

Claudio Katz es Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Notas:
1) Rofman Alejandro, “El dólar y una obligación ciudadana”, Página 12, 1-6-2012, Scaletta Claudio, “Desdolarización y tendencia”, Página 12, 15-7-2012
2) Heller Carlos defiende el proyecto de reforma de la Carta Orgánica. Telam, 14-3-2012.
3) Aronskind Ricardo, “El rechazo de la derecha empresaria”, Página 12, 25-3-2012. Roffman Alejandro, “Una mirada distinta”, Página 12, 22-7-2012.
4) Hemos presentado nuestra caracterización de los rasgos neo-desarrollistas del modelo actual en Katz Claudio, “Los nuevos desequilibrios de la economía argentina”, Anuario EDI, n 5, septiembre 2010, Buenos Aires.
5) Boito Armando, “A economia capitalista está em crise e as contradições tendem a se aguçar”, Jornal Brasil de Fato, 09/04/2012, www.brasildefato.com.br . Saad Filho Alfredo, Morais Lecio, “Da economía política a política económica: o novo-desenvolvimentismo e o governo Lula”, Revista de Economía Política, vol 31, n 4, outubro-dezembro 2011.
6) Zaiat Alfredo, “Burguesía fallida”, Página 12, 1-4-2012.
7) “La rueda de la fortuna de los empresarios K”, La Nación, 17-6-2012
8) Altamira Jorge, “El arte de pensar en pesos”, Prensa Obrera 1224, 31-5-2012. Ramal Marcelo, “La izquierda independiente saluda la nueva YPF”, Prensa Obrera 1219, 5-7-2012.
9) El reciente documento de los Economistas de Izquierda (EDI) se ubica en esta perspectiva. “Afloran floran los límites del modelo”. www.rebelion.org/mostrar., 4-4.-2012

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Propuestas frente a los límites del modelo neodesarrollista

Eduardo Lucita (LA ARENA)
Sobre la economía nacional, marcada actualmente por la desaceleración, hay dos visiones que se contraponen en su análisis. Pero ambas miradas son insuficientes para dar cuenta de una realidad compleja.

Mientras la economía mundial agudiza su crisis sin que se avizore una salida en lo inmediato, la economía nacional da muestras de una desaceleración pronunciada. Dos miradas se contraponen en esta coyuntura: una pone el acento en la crisis global, la otra responsabiliza al gobierno por sus desaciertos de política económica.

Durante muchos años Argentina fue caracterizada como un país con futuro pero sin presente. El futuro lo veían promisorio por ser un país cargado de recursos y por la calidad de su mano de obra, al presente se lo veía complicado por la contradicciones internas, las disputas interburguesas y las pujas distributivas.

Hoy, salvando las distancias, podría aplicarse un criterio similar en la coyuntura. Porque la situación actual aparece complicada por la inflación, la pérdida de competitividad internacional, el regreso de la restricción externa y otras variables que ya no operan positivamente como en los años pasados. Por el contrario, al futuro inmediato -pensando en 2013- se lo ve con expectativas por la evolución favorable del precio y la demanda de soja y maíz, buenas perspectivas climáticas y las posibilidades de una recuperación económica de Brasil.

Enroques de ocasión

No deja de ser llamativo que quienes ponían el acento en el llamado "viento de cola" para explicar un ciclo expansivo que, con la excepción de 2009, hizo crecer la economía a tasas chinas entre 2003 y 2011, niegan ahora toda influencia de la situación mundial en la actual desaceleración de la actividad. Por el contrario, para el oficialismo, que ha explicado ese ciclo como resultado virtuoso de sus políticas y su manejo de las variables macroeconómicas, ahora sí "el mundo se nos cayó encima".

A juicio de quien suscribe estas líneas ambas interpretaciones son cuando menos insuficientes.

El mundo

La crisis mundial no golpea por igual a todas las regiones y tiene un carácter muy desigual y contradictorio, incluso por sectores. Es innegable que hasta ahora el impacto en nuestro país no tiene la dimensión que tuvo en 2009 cuando el PBI se contrajo 2,5 puntos -caída de los precios internacionales de las materias primas, fuerte sequía que redujo los saldos exportables-. En cambio hoy la sostenida demanda de soja y sus derivados es evidente. También lo es la caída en las exportaciones industriales -sobre todo automotriz-, por la fuerte retracción de la economía de Brasil. Por otra parte en una país con un alto grado de concentración y extranjerización de la economía no es posible estar aislado, son las corporaciones las que deciden invertir o no según las condiciones mundiales y las que exigen a sus filiales transferir a sus casas matrices utilidades, dividendos y regalías.

Desequilibrios locales

Pero la crisis mundial poco tiene que ver con la fuerte retracción que, entre otros sectores, muestra el de la construcción. Es que se trata de desequilibrios propios del modelo, como lo señalara un documento de los Economistas de Izquierda hace ya varios meses. Son los límites del modelo neodesarrollista que salen a la superficie.

Estos límites se expresan hoy en la mutación del superávit a déficit fiscal; en el achicamiento del superávit comercial -producto de las crecientes importaciones de combustible-; en el proceso inflacionario -no cede a pesar de la retracción económica- y en su contrapartida, el debilitamiento de la competitividad internacional -atraso relativo del tipo de cambio-; la insuficiencia de las inversiones reproductivas; la dependencia del sector industrial de las importaciones de insumos, partes y componentes y las dificultades para avanzar en la sustitución de importaciones.

Propuestas diferentes

La oposición derechista y los gurúes de la city porteña no proponen otra cosa que el ajuste clásico. Resolver el déficit fiscal parando el gasto público, liberar totalmente el mercado cambiario, volver a endeudarse. Se supone que así se controlará la inflación, se reordenará la macroeconomía y se atraerán inversiones. Hay demasiada experiencia entre nosotros sobre este tipo de recetas, si algo faltara conviene mirar a Europa.

Como en otras oportunidades, el kirchnerismo no parece actuar por convicción sino por necesidad, intenta arbitrar en los desequilibrios sin ningún plan preestablecido, sino con medidas que se ponen en ejecución cuando los límites se hacen presentes, pero sin medidas de fondo que tiendan a resolver los problemas estructurales de la economía argentina.

Así ha recompuesto el superávit comercial -puede llegar a los 12.000 millones de dólares a fin de año- en base al control de cambios y la regulación de las importaciones. Mientras que con la pesificación de la economía busca evitar en lo inmediato la devaluación, trata de sostener el nivel de reservas para hacer frente a los compromisos y a la propia crisis mundial. Al mismo tiempo pone en marcha programas de estímulo al mercado y la demanda doméstica con impacto en el nivel de empleo -plan de créditos para viviendas, obras en los ferrocarriles- que responden a necesidades concretas y que expresan también un esbozo de política anticíclica de corte neo-keynesiano, que acompaña con reducciones parciales de los subsidios y presiones a las provincias para que ajusten el gasto y equilibren sus finanzas.

Pareciera que se apunta a una crisis de corta duración, como en el 2009. Pero hoy no hay señales claras de que Estados Unidos y China vuelvan a dinamizar la economía con la formidable expansión monetaria de hace tres años, mientras que las medidas de ajuste en Europa no hacen más que profundizar la recesión, por lo que no se puede descartar que la situación mundial condicione la tibia recuperación de la economía brasileña. Por otra parte el gobierno ya no tiene la misma capacidad de maniobra y si bien la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central habilita a transferir casi el doble de los fondos, el Repro los necesitará, lo cierto es que se financiarían las medidas anticíclicas con expansión monetaria, con los riesgos de recalentamiento inflacionario que ello implica.

Estado y protagonismo social

Los desequilibrios intrínsecos al modelo neodesarrollista de acumulación no hacen más que exponer sus propios límites en el marco de las incertidumbres que provoca la crisis mundial.

La reestatización de los servicios de agua y saneamiento y de los de correo primero; la recuperación de los fondos jubilatorios y de la mayoría del paquete accionario de YPF después; el control de todo el negocio petrolero y la estatización de la Calcográfica Ciccone ahora y las previsibles de las distribuidoras de energía (Edenor y Edesur) e incluso de los Subterráneos de Buenos Aires, señalan una orientación impuesta por las condiciones estructurales en que se desenvuelve el capitalismo local.

La reapropiación por parte del Estado de los principales resortes económicos que hacen al desarrollo -ferrocarriles, energía, comercio exterior, finanzas-, el control de costos de las formadoras de precios y la imposición del criterio de razonabilidad en las tasas de ganancias junto a una reforma tributaria progresiva surgen como una necesidad para poder reordenar la economía y obtener recursos genuinos para la acumulación y la defensa del empleo. Pero nada de esto funcionará sino se articula una instancia democrática de fuerte protagonismo de contralor social -trabajadores, usuarios y otros sectores de la comunidad-.

Frente a las insuficiencias de la inversión privada, las limitaciones del intervensionismo regulador y el fracaso de la recreación de una burguesía nacional prebendaria no parece haber mayores alternativas.

Eduardo Lucita es integrante de EDI-Economistas de Izquierda.

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Ciccone: El avance de la causa judicial y la necesidad de “concentrar” la impresión de moneda

Nicolás Roveri (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

A pocos días de haber presentado en sociedad el nuevo billete de 100 pesos con la figura de Evita, la Presidenta firmó un decreto de necesidad y “urgencia” para intervenir la ex Ciccone Calcográfica por ser de “utilidad pública”. La súbita decisión habla de improvisación y urgencia. La “urgencia” tiene varias aristas. Una es la tendencia de dirigismo y centralismo estatal para salvar el “modelo”.

Algo que ya se observó en YPF, ante el evidente vaciamiento de la empresa y los crecientes gastos de importación de combustible. Expropiar una parte de las acciones en manos de YPF fue una forma de salvataje improvisado ante los rumores de que los españoles venderían la empresa a una petrolera China.En el caso de la ex Ciccone, permitirá borrar las huellas de Old Fund, sindicado como el propietario de la porción mayoritaria de la empresa que se ramifica dentro del gobierno kirchnerista y ayudará a sacar de escena al maloliente testaferro Vanderbroele del comando de la empresa, quien según su ex esposa es testaferro del vicepresidente Amado. La medida del gobierno se conoce a pocos días de que el juez Ariel Lijo solicitara la declaración jurada de bienes del vicepresidente para incluirla en la causa. Y a pocas horas que el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, quedase formalmente acusado en el polémico caso debido a irregularidades en el otorgamiento de una moratoria excepcional a esa imprenta.

Pero aunque sobra evidencia de las irregularidades en el curso de la licencia a una empresa privada de la que se desconoce el dueño, todo es superado por el objetivo del gobierno kirchnerista de centralizar y mantener en total verticalidad la impresión indiscriminada de moneda.Luego de la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que otorga total discreción al gobierno para disponer de su balance -o sea emitir para financiar el déficit fiscal y los pagos de deuda externa- y de disponer de los fondos de la Anses con fines ajenos a los jubilados, la estatización de Ciccone queda vinculada con la inflación y la devaluación del peso frente al dólar. Ahora, concentrar en la Casa de Moneda la impresión de dinero permitirá al gobierno atender en forma directa la relación emisión monetaria e impresión de billetes -una relación que fatalmente entrará en crisis y que obligará a contratar a una casa de moneda extranjera. La consigna K era, hasta ahora, mientras podamos imprimir, emitamos; ahora colapsa la impresión, lo que pone en jaque la política monetaria. El impasse se acentúa debido a la devaluación que sufre el peso, que contrae la circulación de la moneda nacional y obliga al gobierno a compensar esa disminución con una mayor emisión.

La tendencia devaluatoria y los tarifazos son los componentes principales de lo que hace 37 años se llamó ‘rodrigazo’.

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Argentina, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 18 años de Metrovías en el Subte: Los trabajadores y usuarios siempre perjudicados

ANRED - INDYMEDIA

Los trabajadores del subte llevan adelante un paro ininterrumpido desde el viernes último para reclamar la apertura de paritarias que le son negadas desde marzo. Los trabajadores nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (AGTSyP) pretenden un aumento del 28% y mejoras en las condiciones de trabajo. Además, piden mayor inversión y controles del servicio, entre otras reivindicaciones pensadas para el conjunto de la sociedad.

El paro se da en un marco de desconcierto, donde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) no quiere hacerse cargo del control y ejecución de la concesión a cargo de la empresa Metrovías S.A., y el ejecutivo Nacional se desentiende totalmente del conflicto. Ante la desidia de las autoridades políticas y la empresa a cargo del servicio, los trabajadores y usuarios de este medio de transporte son los únicos perjudicados.

Como todos los trabajadores, en marzo tendrían que haber tenido paritarias. Sin embargo, recién en mayo, luego de unas jornadas de protestas (apertura de molinetes primero y paro total después), los trabajadores del subte fueron escuchados. Metrovías ofreció una suma no renumerativa del 20% hasta agosto -muy inferior al 28% que pedían los trabajadores-, momento en donde prometieron abrir las paritarias. Los metrodelegados cumplieron la promesa de no llevar adelante jornadas de lucha durante la tregua negociada. Pero cumplido el plazo tuvieron que volver a manifestarse ante la total ausencia de la empresa. "Nosotros estamos pidiendo nuestra paritaria. A principios de marzo tendríamos que haber firmado nuestro acuerdo salarial para este año y parte del año que viene. En esta empresa no quieren que la haya y actuaron de esa manera", afirmó Roberto Pianelli, el Secretario General de la AGTSyP.

Historia de un traspaso no concretado

Metrovías recibió, por parte del Gobierno Nacional, crecientes subsidios año tras año para mantener congelado el valor de las tarifas del servicio. Los subsidios, exorbitantes -por encima de la inflación, tanto la proclamada por el INDEC como por las consultoras privadas-, llevaron a pensar la búsqueda de un beneficio especial para el Grupo Roggio, propietario de Metrovías S.A. y socio de la gestión kirchnerista en grandes y variadas obras a nivel Nacional. Tal como dijo el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, en una conferencia de prensa del 16 de mayo último, el Grupo Roggio "ha firmado contratos de obra pública con el Estado por 8 mil millones de pesos, de los cuales tiene ejecutados 4.300, lo que lo constituye en el principal contratista de obra pública".

En diciembre del año pasado, en medio de reclamos cruzados entre el ejecutivo porteño y nacional, se hizo efectivo un reclamo histórico a los distintos gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires: el traspaso del subte. El 1º de enero de este año se firmó un acta de acuerdo en donde se concretaba la transferencia del control de la concesión de las cinco líneas de subterráneos y el Premetro a Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) que funciona bajo la órbita del gobierno de Mauricio Macri. Al día siguiente, el Jefe del Pro decretaba un tarifazo del 127%, subiendo el valor del pasaje de $1,10 a $2,50, para compensar el 50% del total del subsidio que le correspondía a su gobierno, que no estaba dispuesto a afrontar.

Con el paso de las semanas, Macri empezó a dudar, y posteriormente rechazó el traspaso. Se valió de excusas diversas: el estado general del servicio, el reclamo de inversiones y la ausencia de recursos policiales por parte del Gobierno Nacional. La confrontación, en donde ningún gobierno se quiere hacer cargo, lleva a la problemática actual. Metrovías acusa una deuda de $120 millones por los subsidios, por lo que decidió quitar de circulación 20 formaciones –y amenaza con quitar otras 15 a fin de año si el conflicto actual se mantiene- argumentando que no puede afrontar gastos de mantenimiento. Lógicamente, esta decisión trae malestar social por el empeoramiento (todavía mayor) del servicio. Además, la empresa dice no poder afrontar una suba de salarios que conforme a los trabajadores, al tiempo que afirma no poder realizar una oferta salarial ante la ausencia del gobierno de Macri que es el controlante de la concesión y quien debe avalar las condiciones de la misma.

El Gobierno Nacional no se considera responsable y se respalda en la decisión del Congreso de aceptar el traspaso. Si bien la Justicia aún no ha resuelto la cuestión de fondo, todo parece indicar que fallará en el mismo sentido. Por su parte, los dos gremios involucrados, la UTA y AGTSyP, reclaman que Macri se haga cargo, e incluso Metrovías se ha pronunciado en ese sentido. El GCBA sin embargo, se niega a hacerlo dado que rechazó el acuerdo firmado en enero. De esta forma, se extiende una situación de incertidumbre que afecta enormemente a los trabajadores y a los usuarios del servicio.

¿Es cierto que Metrovías no puede afrontar una suba de salarios en este contexto de incertidumbre?

El balance contable presentado por la empresa Metrovías S.A. en la Comisión Nacional de Valores (CNV) arroja una ganancia neta de $6.4 millones durante el 2011 y de $35,9 millones en el ejercicio anterior. A su vez, en los últimos años, ha distribuido entre sus accionistas dividendos por $149,5 millones, correspondiéndole el 90,66% al Grupo Roggio y la mayor parte restante a la Anses.

El Grupo Roggio es un holding diversificado y consolidado que creció fuertemente durante los 90’ de la mano de las obras públicas y las privatizaciones impulsadas por el ex presidente Carlos Menem. Según un informe realizado por el diputado porteño Rafael Gentili (Proyecto Sur), Metrovías contrata el servicio de diversas empresas entre las que se destacan Benito Roggio Transporte S.A., Metronec S.A., Cía Metropolitana de Seguridad, CPS Comunicaciones, Cía Latinoamericana de infraestructura y servicios, Prominente S.A., Benito Roggio FerroIndustrial S.A., Taym S.A. y Neoservice. Todas ellas son integrantes del Grupo Roggio. Según el detallado informe, “las mismas prestan al subte servicios de gestión y administración, publicidad y comercio, asistencia al pasajero y vigilancia, cableado, administración de fondos, gerenciamiento y operación de sistemas, reparación de vehículos, limpieza, y seguridad. Este mecanismo de autocontratación llevado adelante por Metrovías, torna poco transparente la administración y prestación del servicio”. Estas empresas le dejan al holding una ganancia libre de riesgo, ya que son montos que el Grupo percibe independientemente del resultado económico que tenga Metrovías S.A.

Es Metronec S.A., empresa muy poco conocida del Grupo Roggio, la que se lleva el grueso de las ganancias, ya que administra la publicidad en vagones, estaciones, escaleras, relojes y carteleras del subte. La empresa llegó a facturar más que Metrovías en el 2010. El informe estima que en total todas las empresas del Grupo Roggio se llevarían $100 millones anuales.

Por lo tanto, las ganancias que obtiene la empresa propietaria de Metrovías son muy superiores a las que la concesionaria del subte dice tener. Varias de estas denuncias fueron realizadas en la CNV por los representantes de la Anses que se negaron a aceptar el balance de la empresa.

Lo que falta en la discusión

La discusión por el traspaso del subte, que ya lleva más de 8 meses, aún no reparó en la poca transparencia que lleva adelante la empresa concesionaria, lo que traería a colación la posibilidad de que el medio de transporte pueda ser manejado íntegramente por el gobierno local y, por qué no, por los mismos trabajadores y usuarios del mismo. En este sentido, la comisión interna de la AGTSyP realizó el pasado 20 de Julio, el 1° Encuentro de Evaluacion, proyectos y política del transporte subterraneo de pasajeros.

Las principales ciudades del mundo manejan el subte con recursos propios. Asi lo informa un artículo publicado por la Agencia Télam. En París, Berlín, Londres, Nueva York y Madrid, entre otras ciudades, este trasporte es administrado íntegramente por los gobiernos locales.

Si se decide rescindir el contrato de concesión con Metrovías (o la misma empresa prefiere renunciar a la prestación del servicio), que comenzó en 1994 y tiene vigencia hasta el 2017 con posibilidad de prórroga por 10 años más, la responsabilidad recaería en el SBASE, que pertenece al Gobierno de la Ciudad.

Los servicios están colapsados y las inversiones frenadas. La privatización del servicio de subterráneos representa una estafa para el conjunto de la sociedad. Así como también la que se lleva adelante en los ferrocarriles; el reciente accidente del lunes 6 de agosto y la herida latente de la Tragedia de Once lo demuestran. La posibilidad real de que se quite la concesión a Metrovías parece lejana pero no imposible. Su realización podría ser un paso importante para el beneficio de la sociedad si es acompañada con otras modificaciones de fondo.

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CFK, Bonelli y ética pública para todos y todas

Gabriel Conte (MDZOL)

La Presidenta tiró una piedra y rompió varios monitores: reveló en cadena nacional que el periodista del Grupo Clarín Marcelo Bonelli recibía publicidad "no tradicional" de la empresa Repsol YPF. “No acostumbro mencionar con nombre y apellido, pero Bonelli… un familiar suyo y un socio recibían por año 240 mil pesos en conceptos que no sabemos cuales son”, dijo.

Tras el hurgueteo del multifuncionario Axel Kicillof en los papeles de la nacionalizada YPF, especificó: “Desde que ingresamos a la compañía se pagaban 11 millones de pesos por año en periodistas, en publicidad no convencional. ¿Cuál es la publicidad no convencional?”, se preguntó la mandataria, para luego puntualizar: “Facturas que se pagan como publicidad, pero la publicidad no aparece.”

Aunque siempre obsesionada con Clarín, la mandataria golpeó con un dato claro y directo, y dejó expuestos a todos los periodistas críticos de su gestión a la posibilidad de que estén "untados" por empresas cuyos intereses son afectados por las políticas del Gobierno.

Ese mensaje lo recibió mucha de esa gente que es tan argentina como cualquiera de nosotros y a quienes las empresas encuestadoras no legan jamás: perdidos en una finca o una estancia, con la radio al hombro en un corral, en medio de la montaña, del desierto, en las pampas, la Puna. No vale aquí que difundan cuánto cae el rating de los medios cuando se enciende cada cadena nacional, ya que el objetivo se logra con eficacia: llega directamente con un mensaje a los sectores más distantes y sin intermediarios. Para decirlo más claro, allí en donde Clarín no se lee y probablemente tampoco machaque con sus 10 noticias taladrando la cabeza durante todo el día el canal en donde trabaja Bonelli, TN.

Los periodistas de MDZ inmediatamente tomaron la palabra presidencial. Se vivió en la Redacción un clima de debate y, por qué no admitirlo, de alegría porque se haya revelado un acuerdo aparentemente espurio entre un "formador de opinión" de la "cadena del desánimo". Pero inmediatamente se concluyó: ¿revelará también la Presidenta o alguien, acaso los agredidos de Clarín, cuánta plata se distribuye también en difusión de noticias afines por parte del Gobierno? ¿Cuánto cuesta la "cadena de optimismo", los aplaudidores muchas veces inentendibles o los cambios de opinión tajantes de multimedios completos, desde la oposición rabiosa a la sumisión absoluta, obligando a sus periodistas a seguir esa línea?

Por ello, es muy buena la idea de contar con principios de ética pública que nos obligue a los periodistas a rendir cuentas de nuestros ingresos. En definitiva, no merecemos caer masivamente bajo sospecha.

Está claro que sería bueno avanzar en ese sentido y que deben ser los mismos periodistas organizados quienes trabajemos para lograr ese objetivo, siempre que no pasemos de la dominación por parte del poder económico a la dominación por parte del poder político. Lo que en otros tiempos le llamábamos "republicanismo", un término (y un valor constitucional) que cotiza en baja.

Gabriel Conte es director de MDZOL.

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No somos Cali

Alfredo Grande (APE)

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“todos somos iguales ante la ley. Pero la ley no es igual para todos”
(aforismo implicado)

“SOY CALI: Después de volver de mis vacaciones y a la "normalidad" de la ciudad, me reencontré con los mismos problemas con que me había ido. Pero esta vez fue raro, nunca me había sentido tan desamparado como el 29 de julio. Juan Carlos Saravia , EL CALI, es uno de mis alumnos de la escuela Toba, cursa sexto grado aguantándome como maestro estoicamente. Lo torturo con materias como lengua y sociales y creo que comprende mis locuras y nos respetamos y queremos como dos buenos amigos. Hace unos meses, EL CALI, tuvo un altercado con un policía que le pateó la cara con el borcego y le provocó una rotura de mandíbula. Por supuesto que ante mi insistencia de denunciarlo, la familia me dijo_ y adonde nos escondemos después? por lo cual desistí de insistir. Lo comenté en la escuela, a los directivos y... A la noche del sábado me avisan que lo encontraron en muy mal estado de salud tirado en la vereda en una convulsión. Muerte natural dice el certificado de defunción a pesar de que le vi serios golpes en la nuca y frente. ¿Quién lo mató? yo casi estoy seguro que soy parte de los que miraron para otro lado, de la desidia, del desinterés, total era uno más, otro caso de droga, un numero más. YO NO QUIERO ENTERRAR MAS ALUMNOS. Tenemos que reaccionar, tenemos que tomar el toro por las astas y hacerlo recular. Sabemos lo que pasa en el barrio. ¿HASTA CUANDO VAMOS A ESPERAR? Queridos amigos hoy no soy uno más. HOY SOY CALI. CALI SOY. 3 de agosto Eduardo Daniel Caballero Nonis. Maestro”

No sé cuantos leerán esta nota. Pero sé de una persona que no podrá leerla. Ni ninguna otra nota. No tendrá ni siquiera la posibilidad de rechazarla y de optar por lecturas más atractivas. El deseo, ese purismo cultural de la necesidad, se alejó por toda la eternidad del cuerpo que por años, no demasiados, le dio sostén y abrigo. Aunque los deseos, cuando están aguijoneados por las necesidades, cuando están acorralados por la desesperación, también pierden su alegría y su piedad. Si de la necesidad siempre se dijo que tenía cara de hereje, el deseo no siempre tiene la mejor cara para mostrar. Los pobres no merecen tener deseos. Y menos, satisfacerlos. En la cultura represora, solamente se les permite, y no siempre, no siempre, estrategias de supervivencia. Cuando un pobre se divierte, o se alegra, o se ríe, siempre es mirado con la desconfianza y el recelo porque seguramente de alguna picardía, o varias, se esté acordando. No hay beneficio de la duda para el pobre. Tendrá demostrar que no es vago, que no está mal entretenido, que no llegó a estas tierras para robar, lo que de alguna manera siempre le robaron; que no llegó a estas tierras para matar, aunque arrastre la memoria de tantos asesinados. El pobre es más pobre cuando se lo acusa, se le reprocha, se le burlan de su condición de pobre. Ser pobre es un castigo porque obviamente, algo no habrá hecho para seguir siendo pobre. La cultura del trabajo y del esfuerzo, también se burla del pobre. Es evidente que el pobre desea ser pobre. Y vivir como viven los pobres. Cómo habiendo tantas oportunidades, tantos subsidios, tantos funcionarios ocupados en la pobreza, que cuando cruza una delgada línea negra pasa a ser indigencia, se puede seguir siendo pobres. ¿No será genética la pobreza? ¿No será otro de los castigos que la divinidad ejerce contra los pobres espíritus de los pobres, mantenerlos pobres? Campañas y campañas y más campañas para ayudar a los pobres. ¿No será que no se dejan ayudar? Quizá alguien insinúa que se los ayuda tanto que han perdido la cultura del trabajo. ¿Hay acaso una cultura que no se haya construido con cientos de generaciones trabajando, trabajando y trabajando, mientras que los privilegiados de siempre se apropiaban de lo mucho y dejaban de lo poco como las sobras que sobraban de tantos banquetes? Hay pobres en democracia, no importa si cada vez más, pero importa que nunca dejará de haber pobres. Si la democracia va por más, que vaya por mejor, porque un solo pobre interpela a toda la república y cientos miles de pobres perforan el discurso de la institucionalidad renga. ¿Por qué no decirlo? Los pobres no son peligrosos: están en peligro. Peligro de extinción no en su condición de pobres, porque morirán tan o más pobres que como vivieron. Y tendrán recuerdos pobres, entierro pobre y pobres palabras que tamizarán la pobreza de su existencia. Si los alcohólicos que quieren recuperarse son anónimos, nada más anónimo que la pobreza. Que además no tiene recuperación. Porque la pobreza en un viaje de ida y sus regresos tienen la señal del camino y la vida sin salida. Quizá la salida más miserable de la pobreza sea el pacto perverso con los diferentes dueños y gerentes de la riqueza. Entonces los pobres lucharán contra los pobres, treparán usando de escalones las cabezas, y apenas estén más alto de lo que conviene, o se acepte como el techo del ascenso social, serán arrojados al circo romano del mercado, donde los leones empresariales los despedazarán a dentelladas de un consumo demencial y suicida. Los estigmas de la pobreza lo llevan los pobres durante toda su pobre vida. Espejismos, alucinaciones, delirios laicos o religiosos, le pasarán pintura a la pared agrietada. Pintura que no llega a la próxima votación, y que repite como eco aburrido, zonzo y cruel, la misma catequesis de la urna que seduce pero no resuelve. Y hacia allá van, los pobres de esperanzas, los pobres de certezas, detrás de zanahorias que se ponen por delante o por detrás, y que a veces hasta alcanzan la indigna hipocresía de los planes contra la pobreza. Pero sigue habiendo pobres, porque el microterrorismo que la democracia construye, es mucho más ladino, sabe por diablo y sabe por asesino, y usa armas de destrucción masiva que nunca podrán encontrarse, porque nadie es ministro de un ministerio del hambre, ni nadie es secretario de una comisión del frío, ni nadie administra una dirección de la mugre y del cartón arrastrado y empujado en las caravanas de la noche y la tristeza. A lo mejor por eso, un maestro no quiere que sigan matando a sus alumnos. A sus pobres alumnos que tienen la riqueza de un maestro que les habla y los escucha y les enseña que no hay otro mundo posible, sin que haya otra vida para ellos. Y también por eso, cuando el sistema de la vida cotidiana remarca que de todos es todo, los pobres saben que no llegan al reparto de ese todo, y que si llegan ya no queda nada, porque las vacas siguen siendo ajenas, y no está Atahualpa para que lo cante. No somos todos Cali. Si lo fuéramos, Cali estaría, no tengo dudas, también leyendo.

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Cárcel a Pedraza, la patota y todos los responsables

José Rigane (ACTA)

El inicio del juicio oral por el asesinato de Mariano Ferreyra, donde diez civiles y siete policías serán juzgados en Comodoro Py en tanto responsables materiales, intelectuales y logísticos de este crimen político, es una oportunidad importante para que el movimiento obrero y la sociedad en su conjunto discuta, repudie y se movilice para poner fin a las aún vigentes prácticas empresariales de tercerización y precarización laboral.

La tercerización es una estrategia patronal vil y grosera que ha adquirido un carácter estructural con la profundización del ideario neoliberal de los ’90 y que hoy sigue vigente con preocupante presencia en el ámbito privado como así también en el empleo público.

No sólo “baja los costos salariales”, sino que aumenta esas extraordinarias y apabullantes ganancias empresariales que la Presidenta se jacta en propiciar.

También, deteriora los derechos y conquistas históricas de los trabajadores, coloca nuevos “pisos” gremiales y fragmenta al propio movimiento obrero.

Creemos que hay que acabar ya con estas prácticas laborales. Es el propio Estado, el poder político, legislativo y judicial los que deben implementar las medidas necesarias para cambiar esta situación.

Pero bien sabemos que de nosotros depende para que esto suceda. Es en este sentido que resulta necesario que las organizaciones de los trabajadores sean autónomas, que contengan todo nuestro empuje como movimiento obrero y aporten a la movilización popular.

Creemos que se hace necesario retomar la discusión sobre la democracia sindical y quebrar el modelo gremial-empresario-estatal, que junto con las patotas como mano de obra ejecutora, causaron el asesinato del compañero Mariano Ferreyra.

Pedimos prisión perpetua para Pedraza y todos los responsables directos e indirectos, para que no quede impune el asesinato de Mariano Ferreyra.

Basta de trabajo en negro, pase a planta de todos los trabajadores sobreexplotados, flexibilizados y tercerizados.

Justicia por Mariano Ferreyra.

José Rigane es Secretario Adjunto de la CTA; Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA).

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias (XLIV): El imperio contraataca

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

El año 1964, en el que se desarrollaban los acontecimientos que hemos relatado en nuestras notas anteriores, tuvo sus luces y sus sombras, en las luchas de los pueblos de nuestro Continente y del Tercer Mundo.

Por un lado y, sometida a un bloqueo brutal por parte de los Estados Unidos, Cuba iba consolidando el proceso revolucionario logrando importantes avances en la construcción del socialismo, que se manifestaban a través de una profunda reforma agraria y en el campo de la educación y de la salud.

Al mismo tiempo surgían movimientos revolucionarios en varios países del Continente.

- Venezuela, Guatemala, Perú y Bolivia eran algunos de los escenarios elegidos por organizaciones guerrilleras, que se reconocían como “guevaristas”, llevando a la práctica la propuesta de nuestro compatriota de extender la lucha revolucionaria para evitar el aislamiento de la Revolución Cubana y, al mismo tiempo, lograr la independencia.

La respuesta de Washington, hacia finales de la década del 50, y ante el temor de que la experiencia del pueblo cubano se propagara, fue la de adiestrar a las fuerzas armadas profesionales de nuestros países en las técnicas de contrainsurgencia, para convertir a las mismas en las garantes de la dependencia.

En nuestro nación esta “experiencia” se inició con la Gendarmería, que fue la que intervino en la represión de la guerrilla del EGP de la que hemos hablado en algunas de nuestras notas anteriores, que intentó instalarse en Salta liderada por Jorge Ricardo Masetti; uno de los fundadores de la Agencia Prensa Latina, amigo del Che y de Fidel.

El contraataque imperial comenzó en Brasil. El 1º de abril de 1964, con el argumento de que el presidente Joao Goulart estaba conduciendo a este país -vecino nuestro- al “caos”, los militares se hacen con el poder.

En realidad, el líder del Partido Trabalhista -Laborista- heredero político de Getulio Vargas, que asumiera la presidencia ante la renuncia de Janio Quadros, intentó llevar adelante algunas “reformas de base”, que incluían una profunda transformación agraria que terminara con los latifundios y con la explotación de los campesinos y, al mismo tiempo, envió al Parlamento un proyecto de reglamentación de la transferencia de dividendos de las empresas extranjeras al exterior; lo que era inaceptable para la Casa Blanca.

El nuevo gobierno castrense abolió la Constitución Liberal de 1946, suspendió los derechos políticos, intervino las organizaciones sindicales y procedió a encarcelar al depuesto presidente, a Leonel Brizola, a Miguel Arraes y a Juscelino Kubischek, entre otros.

Los dirigentes comunistas Luis Carlos Prestes y Carlos Marighela pasaron a la clandestinidad, para organizar la resistencia.

En este contexto se planteó el regreso del General Perón al país. Alicia y John eran escépticos de que se pudiera dar esa posibilidad ya que entendían que Estados Unidos no podía permitir la unidad del movimiento, cuya columna vertebral era una poderosa clase trabajadora, que había demostrado su poderío en el reciente plan de lucha de la CGT en el que se habían ocupado 11.000 establecimientos industriales, participando 4 millones de trabajadores.

Los servicios de inteligencia estadounidenses habían detectado que esa joven Revolución, que había derrotado a un ejército profesional en la “isla del Lagarto Verde”, generaba admiración y simpatía en las bases de nuestro Movimiento, que habían vivido el golpe contrarrevolucionario del 16 de setiembre de 1955 y el asesinato de los patriotas que se alzaran en junio de 1956.

Nosotros, al regresar del encuentro de la Federación Universitaria Argentina que se había desarrollado en Buenos Aires, comenzamos a profundizar el desarrollo de nuestra organización en el seno del movimiento estudiantil, al mismo tiempo que extendíamos la influencia de la corriente “cookista”, al interior del peronismo.

En la Universidad debatíamos, amistosamente, con la izquierda tradicional que denostaba nuestra postura a favor de la lucha armada.

Al mismo tiempo fortalecíamos la alianza con Palabra Obrera y confrontábamos con una pequeña agrupación que se autodefinía como peronista y de “izquierda nacional”, que nos acusaba de pactar con los “gorilas”, por nuestra reivindicación de la Reforma Universitaria de 1918, y la crítica que hacíamos a la política cultural del “primer peronismo” (1946-1955).

Esta organización, liderada por un estudiante de derecho oriundo de Misiones de apellido Ayala, había incorporado a los ex compañeros de la Gremial de Estudiantes de Derecho que, a mi regreso de Cuba, me habían acusado de “comunista” infiltrado.

Tenía, como “referentes”, a los popes del llamado “pensamiento postmarxista nacional”, Juan José Hernández Arregui, Ernesto Laclau y Abelardo Ramos, entre otros.

Estos, polemizaban con Alicia y John, ya que entendían que en el seno de las Fuerzas Armadas existían corrientes “nacionalistas”, que eran los que podrían liderar el regreso del peronismo al gobierno.

Sumamente críticos de la Revolución Cubana, se oponían a la propuesta del Che, que nosotros, con Alicia y John acompañábamos, de generar movimientos revolucionarios armados en el Continente.

Al margen de estos debates, en los que participábamos intensamente, comenzamos a organizar la movilización que debía acompañar al regreso del Líder, al mismo tiempo que preparábamos el primer congreso nacional de la Juventud Universitaria Peronista, que llevaríamos a cabo en la ciudad de Córdoba.

Frente a los rumores de que Perón abandonaría su exilio en Madrid y regresaría al país el gobierno radical, que encabezaba Arturo Umberto Illia, a través de algunos de sus voceros, hizo público que no opondría obstáculo alguno a esta decisión, ya que entendía que el General no estaba proscrito, diferenciándose, de esta forma, de la cúpula militar.

Como siguieron los acontecimientos y que pasó en la madrugada de aquel 2 de diciembre cuando el General se embarcó en Madrid en el aeropuerto de Barajas, acompañado por una pequeña comitiva integrada, entre otros, por Augusto Timoteo Vandor, Andrés Framini, Delia Parodi y Alberto Iturbe, será uno de los temas que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex director del Diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

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Argentina, Chaco: “Los policías que torturaron a mi hijo siguen trabajando en el mismo lugar”

CHACO DIA POR DIA

Así lo denunció la madre de Michael Gabriel Fimiani a quién la justicia concedió una acción de habeas corpus luego de denunciar torturas y persecución por parte de dos policías de la Comisaría Undécima de Resistencia.

Tras conocerse la sentencia judicial que hizo lugar a una acción de habeas corpus para que se garantice la libertad ambulatoria de su hijo, María del Carmen Canteros alertó que los dos agentes policiales que, a principios de marzo de 2012, lo balearon con postas de goma y torturaron hasta desmayarse en el patio de la Comisaría Undécima, “siguen trabajando en el mismo lugar”. Así, la mujer alertó sobre el grado de brutalidad policial que se viene desplegando en distintas comisarías del Chaco y la falta de respuestas institucionales a la misma.

“Que alguien por favor haga algo con estos dos policías que están torturando a los chicos”, exhortó Canteros, en diálogo con RADIO CIUDAD, en referencia a los policías Edgardo Ramón González y Diego Ramón Monzón. “No paran para nada, ellos siguen, se siguen ocupando”, denunció. Y advirtió que desde la Comisaría explicaron que “tienen poco personal”. “Ellos se siguen ocupando de los chicos buenos y dejan de ocuparse de los chicos delincuentes o de las personas delincuentes”, apuntó.

“Son personajes detrás de un uniforme, porque si no, no valen nada, no son nada. Están enfermos mentalmente, no pueden torturar a un chico inocente. Y así no fuera inocente no tendrían por qué hacerle lo que le hicieron a mi hijo”, precisó la madre del joven.

“Yo recorro los juzgados, ellos presentan notas”

Canteros también cuestionó la lentitud con la cual las instancias judiciales y administrativas dan curso a las denuncias que apuntan a efectivos de las fuerzas policiales, a excepción de la titular del Juzgado Civil y Comercial Nº6 de Resistencia, Isabel Iride Grillo, quién en pocos días resolvió hacer lugar a la acción de habeas corpus en favor de su hijo. “Ni siquiera fueron citados para identificarlos. Yo recorro los juzgados y ellos solamente presentan una nota por escrito. Ni siquiera los molestan a ellos para que se vayan a un juzgado. Nos tratan como si nosotros fuéramos los delincuentes”, se quejó.

Asimismo, la mujer reveló que existen cientos de casos por denuncias similares por brutalidad policial. “Hay 800 casos y tal vez haya más, pero en esa Comisaría no sé cuántos habrá", advirtió, insistiendo que los dos oficiales que torturaron a su hijo siguen prestando servicios en esa dependencia del Barrio Provincias Unidas.

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Argentina. Pronunciamiento de la CTA: El Fondo Solidario de Salud es dinero de los trabajadores

ACTA

"Las organizaciones sindicales enroladas en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) reclamamos la urgente reparación económica para nuestras Obras Sociales a través del reintegro proveniente del Fondo Solidario de Salud que fuera administrado hasta hace poco por la ex APE, hoy bajo la esfera de la Superintendencia de Servicios de Salud".

"Cabe aclarar que el dinero que constituye el Fondo Solidario de Salud es aporte de los trabajadores y desde hace tiempo es retenido indebidamente por este organismo estatal.

"En este marco, las Obras Sociales Sindicales de la CTA, como parte integrante del Sistema Solidario de Seguridad Social, denunciamos que la pelea por la caja que hoy sostiene el Gobierno Nacional con un sector cegetista del sindicalismo, no forma parte de nuestra realidad y es una pelea por un botín económico que se constituye con el aporte exclusivo de todos los trabajadores de la actividad privada, que fue creado para el sostenimiento del Sistema Solidario de Obras Sociales Sindicales.

La realidad

"Hoy, la Superintendencia de Servicios de Salud mantiene una deuda con las Obras Sociales Sindicales que están en la CTA de más de 35 millones de pesos, hecho que ha puesto en serio peligro el equilibrio económico con el que se vinieron sosteniendo desde su creación.

"Esta deuda con las Obras Sociales ponen en riesgo la continuidad de prestaciones básicas que deben recibir las personas con capacidades especiales, transplantes, prótesis, medicamentos de alto costo y de baja incidencia, entre otros y que vienen siendo financiadas por las Obras Sociales; a las que hoy se exige cada vez más mayores coberturas (ejemplo Ley de Obesidad, proyecto de Ley de Fecundación Asistida, Ley de Celíacos por nombrar la más recientes y próximas a incorporarse al PMO), todas prestaciones que elevan el costo pero sin transferir recursos del Fondo Solidario.

"Resulta imprescindible llevar a conocimiento de todos los trabajadores que cuando en los medios de prensa se generaliza que los sindicatos disputan con el gobierno la caja del APE, es un error conceptual que esconde el acceso discrecional a los fondos que se aportan para las coberturas de Salud de altísimo costo. En este esquema no sólo participan los trabajadores que administran sus propias Obras Sociales, sino que además se benefician, desde el año 1997 cuando se instala la desregulación del sistema de salud, las empresas de medicina ’Prepagas’. Recordemos que actualmente dos de cada tres afiliados que se pasan a una prepaga proviene de una Obra Social Sindical.

"Esta descripción no hace más que ratificar que la política de salud, debe modificarse para que su mercantilización deje de recibir los beneficios que por aportes legítimos de los trabajadores hacen mensualmente con sus haberes.

"Hoy más que nunca reclamamos la reinstalación de los aportes a la Seguridad Social que fueran quitados al sistema por Domingo Cavallo durante la década infame del ’menemismo’. Los únicos beneficiarios de aquel Decreto de Emergencia son los grupos económicos que, como dijera recientemente la Presidenta, fueron los que más dinero ganaron en los últimos años.

Solicitudes

"Ante este panorama, las organizaciones sindicales afiliadas a la CTA que administramos Obras sociales, vamos a continuar nuestro plan de acción que comenzamos a caminar el pasado mes de julio. Por lo tanto, solicitaremos sendas entrevistas con el Ministro de Salud de la Nación, Juan Mansur, y la titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Liliana Beatriz Korenfeld, para buscar una rápida solución a la delicada situación en la que se encuentran nuestras entidades.

"Mientras tanto, las Obras Sociales Sindicales de la CTA estaremos en estado de consulta permanente para encontrar una respuesta que garantice la continuidad del Sistema Solidario de Salud que actualmente presta servicios a unos 18 millones de trabajadores en todo el país".

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Bolivia: El presidente Morales inaugura una planta de litio en la región andina de Uyuni

XINHUA

El presidente de Bolivia, Evo Morales, inauguró la planta industrial de litio en Llipi, de la región andina de Uyuni, para producir cloruro de potasio, y anunció que este proyecto marca el inicio de la era de la industrialización en Bolivia.

"La planta semiindustrial de cloruro de potasio es el inicio del proceso de industrialización de los recursos evaporíticos en Bolivia, le seguirá inmediatamente después el litio, está previsto para octubre, hay que acabar con carbonato de litio será importante en la industrialización", afirmó el dignatario.

La planta producirá cloruro de potasio destinado a la fabricación de baterías con base en litio, además se prevé que en diciembre pueda producir cloruro de litio para exportar.

Según la estimación de Morales, la fábrica producirá cerca de 200 toneladas de cloruro de potasio por mes y que en corto plazo la capacidad superará las 1.000 toneladas.

"El cloruro de potasio puede ser utilizado como fertilizante y será muy útil para la medicina, porque se lo usa para el tratamiento de enfermos que necesitan hemodiálisis.

Debemos darle un valor agregado a nuestros recursos naturales", explicó en el acto de inauguración de la planta en Uyuni.

La estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol) está a cargo del complejo industrial, sin embargo, se abrió la posibilidad de aceptar socios externos dispuestos a trabajar sin condicionamientos ni chantajes en la industrialización del litio.

Morales recordó que los recursos evaporíticos se encontraban en manos extranjeras, como es el caso de la empresa chilena Quiborax, que a través de su filial Non Metalic, tenía la concesión de explotación de ulexita en Uyuni.

Sin embargo, luego de instaurar una política de recuperación de los recursos naturales, la compañía dejó el país, aunque también se iniciaron procesos legales contra el Estado.

"Pese a tener una demanda, los salares Uyuni y Coipasa (ricos en recursos evapóriticos) son para los bolivianos; es política nacional de cómo recuperar los recursos naturales", aseveró Morales.

La Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) informó que inicialmente la producción de cloruro de potasio que se producirá en esta planta semi-industrial servirá para abastecer la demanda nacional y posteriormente se trabajará en la producción para su exportación.

Según la explicación del gerente de la Dirección de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Alberto Echazú, el cloruro de potasio es un producto con elevado requerimiento en el exterior y con buenos precios internacionales por tonelada.

La nueva planta tiene capacidad para producir 1.000 toneladas métricas mensuales de cloruro de potasio, aunque inicialmente arrancará con la producción de 200 toneladas mes.

Echazú explicó que este trabajo demoró cuatro años, tomando en cuenta que en los dos primeros se trabajó en la investigación del procedimiento propio a desarrollar y posteriormente recién se comenzó con las tareas de construcción de la planta.

Para el experto de este emprendimiento, este es el primer paso de muchos otros que vienen, es ambicioso el programa de industrialización que dará muchos ingresos para Bolivia.

Bolivia asumió el reto de explotar e industrializar el litio en el gobierno de Morales para desarrollarse, además garantizó al hemisferio el cambio de la matriz energética con energía limpia, a precio justo y sin monopolios.

La espectacular planicie de sal, Salar de Uyuni, está situada en el departamento de Potosí (noroeste), a 553 kilómetros al sur de La Paz y una altitud de 3.670 metros sobre el mar, que no sólo es rica en litio sino también en magnesio, potasio y boro en volúmenes de importancia mundial.

Por si fuera poco, en la misma región andina boliviana hay otros ocho salares. Entre ellos destacan dos: el Coipasa de 3.300 kilómetros cuadrados y el de Pastos Grandes de apenas 118 kilómetros cuadrados, pero que tiene la más alta concentración de litio de la tierra, más que Uyuni o en el salar de Atacama en Chile.

El gerente de la Dirección de Recursos Evaporíticos, encargado del desarrollo del litio, afirmó que los científicos nacionales lograron determinar que el país andino posee el 70 por ciento del total de reservas de litio existentes en el mundo equivalente a 100 millones de toneladas métricas.

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