viernes, 7 de septiembre de 2012

Estados Unidos: Romney versus Obama

Alberto Ampuero (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando el próximo mes obtengamos los datos de 2011 del porcentaje de personas que viven en la pobreza extrema, con rentas que no alcanzan ni la mitad del umbral de pobreza, seguramente volveremos a ver otra subida de esas cifras.

Muchos echarán la culpa a la reforma de la ley de asistencia social que se aprobó en 1996 con apoyo de los dos partidos, que eliminó las garantías federales que habrían podido proteger a millones de familias en una crisis tan grave como la que ahora vivimos.
Sin embargo, la historia tiene otro aspecto, el estado general de la economía. La clase media de Estados Unidos, considerados durante mucho tiempo como el núcleo sólido del país, se ha contraído drásticamente a lo largo de los últimos 10 años y atribuyen directamente el problema a sus legisladores, a los bancos y a las grandes empresas

El estancamiento del mercado laboral es en especial una gran preocupación. Las personas que llevan desempleadas mucho tiempo han abandonado su esperanza de encontrar trabajo, por lo que no son ya consideradas desempleadas por el Estado y peligra su ayuda en prestaciones.

En la economía actual, esas personas no pueden encontrar empleo, debido a la pésima gestión económica de no tener una economía fuerte que sea capaz de generar empleo bien remunerado.

Por desgracia, en la agenda política actual no se vislumbra nada que vaya a permitir esa recuperación del pleno empleo a corto plazo.
“La realidad es que el estallido de la burbuja inmobiliaria creó un enorme vacío de la demanda en la economía. A corto plazo, ese vacío solo puede llenarlo el Gobierno (nos guste o no) con más inversiones públicas para crear empleo y reconstruir la economía. Hasta que consigamos que la economía se recupere y empiece a crear los millones de puestos de trabajo que se necesitan, las cifras de la pobreza seguirán siendo horribles” (Dean Baker,The Huffington Post)

El presidente Barack Obama sostuvo que la política se ha convertido en uno de los mayores obstáculos para el crecimiento económico de Estados Unidos.

Obama ha sido atacado por numerosos políticos republicanos por haber aprobado un paquete de estímulo económico de 787.000 millones de dólares. En 2011 pidió aumentar el límite de endeudamiento del Gobierno, algo a lo que se opusieron los republicanos en el Congreso

Hace un año presentó al Congreso la Ley para el Empleo en América, con la que pretende ampliar el mercado de trabajo en dos millones de personas, pero esa legislación se encuentra paralizada en el Congreso.

Obama también ha sido atacado por haber propuesto eliminar las bajadas de impuestos que su predecesor en el cargo aprobó para las rentas más altas. En 2001 y 2003, George W. Bush redujo las tasas al 2% de contribuyentes que ingresa más de 250.000 dólares. Obama aceptó prorrogar esas bajadas en 2010, pero se niega a volver a hacerlo cuando expiren, a finales de año

Desde la perspectiva republicana, el país tienen un déficit insostenible que si no se reduce a través de cortes a programas gubernamentales, el sufrimiento será peor.

Los republicanos creen que la deuda es el resultado de gastar demasiado, y entonces la lógica es gastar menos y para ello adoptan medidas de austeridad.

Mitt Romney proclamó en su discurso de aceptación de la nominación republicana en Tampa (Florida) que “América necesita muchos trabajos”. Prometió crear 12 millones de empleos en una economía con un 8,3% de paro. El candidato dice que los requisitos para ello son reducir el gasto público a un 20% del PIB y reducir los impuestos a la renta de las empresas de un máximo del 35% al 25%.

“Las propuestas de Romney se centran en su experiencia en los negocios, avalada por la fortuna que amasó en la empresa financiera Bain Capital. Pero de ello no se desprende de modo directo que sean suficientes para superar la situación de crisis. Por ello, es consistente la nominación del legislador Paul Ryan como vicepresidente en la planilla republicana”, señaló León Bendesky (La Jornada)

El plan de presupuesto de Paul Ryan promueve la reducción a ultranza del déficit fiscal, que incluye severos cortes a programas de asistencia social que tendrían un efecto devastador sobre la mayoría de los hispanos en el país.

"Millones de personas dependen de los programas del gobierno, pero más los latinos porque tenemos menos ingresos", afirmó Leticia Miranda, del Consejo Nacional de la Raza

Los demócratas definen el momento y el contraste con Romney así en su plataforma: "esta elección no es simplemente entre dos candidatos o dos partidos políticos, sino entre dos caminos fundamentalmente distintos para nuestro país y nuestras familias".

Alberto Ampuero es periodista de Riverside, California.

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Siria y los responsables de la anarquía internacional

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Las cinco potencias mayores, esto es, China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia, han fallado en su responsabilidad de contribuir a mantener la paz en Siria y a detener una escalada de desestabilización en la región.

En una declaración derivada del fracaso de las negociaciones políticas, el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, le solicita a Rusia suspender el apoyo militar a Siria. Al omitir que tres países del Consejo de Seguridad de la ONU como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido apoyan a los rebeldes militarmente, expresa el sesgo del diplomático surcoreano, alineándose así con los propósitos de la Alianza Transatlántica para derrocar el gobierno de Bashar al Assad.

La reunión de los No Alineados organizada la semana pasada por el gobierno Iraní en Teherán, donde se intentó llegar a un acuerdo político para detener la insurrección en Siria, no funcionó. Al menos para detener el conflicto armado. Simultáneamente, la Secretaria de Estado Hilary Clinton visitaba China presionando a sus líderes para suspender su veto a la intervención militar en Siria a cambio de cierta flexibilidad estadounidense en las reivindicaciones territoriales chinas con algunas islas disputadas con Japón.

El nuevo presidente egipcio Mohamed Morse miembro de una mesa de negociación con Arabia Saudita, Irán y Turquía, se despacha un declaración que parece más un bien la de un instigador a más rebelión que la postura de un mediador para lograr la paz: Para Morse la solución está en la renuncia de Assad.

Parece expedito solicitar la renuncia de un Jefe de Estado cuando el país enfrenta una situación insurreccional que sitúa al responsable de la estabilidad en el límite de las convenciones internacionales que protegen los derechos humanos. Y también es más expedito solicitar renuncias en Siria cuando el problema central reside en otro lado.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es la unidad más relevante de decisión política para los asuntos de paz o guerra en el multilateralismo. Por mandato le corresponde buscar la salida política evitando anticipadamente lo que se divulga como una masacre del gobierno para mantener la estabilidad y detener la insurrección.

Eso no sucedió, en cambio alrededor del conflicto en Siria el Consejo de Seguridad parece más bien otra fuente de poderes múltiples similar a la Bolsa de Valores. Cualquiera que tenga el peso suficiente se adjudica un derecho a opinar y presionar. Antes, bajo el estricto código de la guerra fría, al existir el decisivo poder soviético, a los miembros del Consejo de Seguridad se les hacía difícil pronunciarse públicamente sobre algún tema que afectaría a la otra potencia mayor.

Ahora sin ese poder gravitante, se ha desatado la anarquía internacional y eso es claramente el resultado del poderío unilateral de un bloque de poder único y masivo más robusto que antes, llamado Alianza Transatlántica con un brazo armado listo para intervenir como es la OTAN. Ya no son los equilibrios los que están bajo amenaza. Es la anarquía y la responsabilidad de ello no reside ni en el presidente Assad de Siria, ni en Mahmoud Amahdinejad de Irán, sino en ese Consejo que no ha estado a la altura del desafío.

La diferencia de esta situación insurreccional en Siria y cualquier otra reside en que ésta es apoyada de facto por el Secretario General de la ONU y tres miembros del Consejo de Seguridad con derecho a veto y posición permanente en este Consejo: Estados Unidos, Francia y Reino Unido.

La otra gran diferencia es la desinformación respecto a las libertades públicas a las que tenían acceso los sirios antes que estallara la revuelta en marzo de 2011. La situación de Siria como la república que estaba en una senda de democratización como ninguna otra en la región, está documentada en las resoluciones de la ONU mientras se organizaba la misión de paz para detener la escalada del conflicto. Es incomparable la situación en Siria antes de la insurrección actual, con la situación de restricciones y carencia de libertades que existen en Arabia Saudita en la actualidad, Egipto antes de las manifestaciones, y menos comparable con la situación de Libia con Gadafi.

Cuando renuncia Kofi Annan a su Misión de Paz, muchos pensaron por qué no renunciaba Ban Ki Moon, el Secretario General del organismo. Era lo que correspondía. El Secretario General no fue capaz de ejercer su función con eficacia al no ser capaz de persuadir a los cinco miembros del Consejo de Seguridad con derecho a veto y “asiento permanente” a utilizar la vía política, descartando la confrontación militar.

Antes de asumir este cargo, el actual Secretario General había demostrado proclividad al intervencionismo de corto trámite mientras formaba parte del equipo diplomático surcoreano que dio el vamos a la invasión a Irak en 2003 sin la aprobación del Consejo de Seguridad. Bank Ki Moon representa el más sólido vestigio de la Guerra Fría. Al contribuir a que se aplique el instrumento multilateral en favor de la Alianza Occidental en Siria, hace recordar la operación de Corea en 1949 cuando la ONU cierra filas en contra de Corea del Norte y China. Ahora es la ONU contra Siria y posteriormente con probabilidad contra Irán.

No se sabe en qué tipo de coyuntura se encontraban los líderes chinos y rusos de aquel momento, cuando accedieron para que fuera elegido Secretario General del organismo. Era el turno de un asiático y su contrincante, Shashi Tharoor, un Indio, entonces Secretario General Adjunto para Comunicaciones e Información Pública de la ONU, profesaba otra filosofía política. En una entrevista concedida a Diario El Mostrador en 2006, Tharoor expresaba que la ONU no "patrocina cambios de regímenes".
El organismo necesita un tipo de liderazgo que haga funcionar el sistema multilateral con un ethos que se sitúe por sobre los intereses particulares de las potencias que disputan supremacía en torno al conflicto sirio. El diplomático surcoreano no está en solitario a la hora de las responsabilidades. La actual anarquía también forma parte de un multilateralismo debilitado. Gran parte de la responsabilidad le corresponde a la llamada comunidad internacional que se agrupa en torno a Naciones Unidas y que a la hora de decidir políticamente no puede "ser comunidad" porque como concepto nace dividida, y a pesar del fin de la confrontación bipolar las divisiones se han multiplicado, con la intolerancia religiosa y la diversidad cultural.

Si el globo terráqueo fuera una nación administrada federativamente y la ONU su gobierno central, por el asunto de Siria con 18 meses de fracaso en la negociación política, cualquier jefe de estado habría considerado poner a disposición su cargo.

Fuente imagen: RIA NOVOSTI

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Entrevista al periodista venezolano Modesto Emilio Guerrero: Jorge Lanata opina sobre Venezuela con su odio de clase

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

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Mario Hernandez (MH): Buenas noches, Modesto. Te llamaba para consultarte por la explosión en la refinería de Amuay que dejara un saldo de 68 personas muertas y ha generado un gran debate.
El martes pasado estuvimos junto a nuestro colega Herman Schiller comentando las declaraciones del sociólogo norteamericano James Petras y el jueves pasamos un audio del ingeniero venezolano experto en temas petroleros, Paravisini, quienes piensan que fue un atentado. Por otro lado, hay declaraciones de la oposición y también de algunos sectores sindicales que señalan la crónica de una muerte anunciada, fundada en la falta de mantenimiento de la refinería. ¿Qué información podés brindar a nuestros oyentes?
Modesto Emilio Guerrero (MEG): La mejor información es que no hay ninguna información verídica. Todo lo demás son especulaciones válidas. Acá hay que tener la actitud de un buen policía de investigaciones cuando no tiene hechos, datos o testimonios que demuestren nada. Usa todas las hipótesis y va moviéndose en la oscuridad con todas ellas hasta ver si los hechos cuadran con alguna, y no al revés como se hizo en este caso que se inventó una teoría y luego los hechos tienen que adaptarse.
Chávez ordenó investigar los hechos y esperar los resultados para dar una opinión
Ese es el error metodológico o de criterio que ha usado Petras y una parte del gobierno venezolano, no todo, felizmente Chávez no está en esa onda, pero embajadores, dirigentes del PSUV y propagandistas de Venezuela allá y acá están usando ese método falaz que es el método conspirativista, con el cual todo lo malo que ocurra en Venezuela será obra de mi enemigo.
Son muy malos el imperialismo, los escuálidos y Capriles Radonski, pero así sería muy sencillo, no haría falta análisis. Esperemos a que ocurran los armagedones antichavistas o antirrevolucionarios o anticubanos o artiargentinos y habrá un culpable por anticipado. Es muy pueril, muy infantil, simple, sobre todo porque no hay ningún estudio que verifique nada. Chávez ordenó hacerlo y dijo que había que esperar los resultados para dar una opinión.
El único dato que puede alimentar la posibilidad de un atentado es que el mismo día de la explosión se cayeron las páginas web del gobierno. Es un dato. Llama la atención. Cuando lo supe inmediatamente me dije puede ser el Plan B de la oposición, que es iniciar una escalada hasta el 7 de octubre, en realidad es hacerlo antes para que no haya elecciones. Pero había un problema y es que las páginas del gobierno suelen caerse, no es una plataforma muy estable y segundo, las plataformas de internet en Venezuela están cruzadas por problemas eléctricos.
Yo trabajé un mes en el diario Ciudad Caracas como jefe de información cuando llegué a Venezuela este año y habían días enteros que pasábamos 4 o 5 horas sin sistema y se trata del diario más importante del chavismo en Caracas.
No es un dato riguroso decir que ese día se cayeron las plataformas. Habría que preguntarse ¿por qué una conspiración? ¿Al servicio de qué? ¿Con qué objetivo tiraron las páginas? ¿El objetivo era no informar, que el gobierno no tuviera autonomía informativa en el caso de la explosión de Amuay? ¿Y los diarios? Ningún diario dejó de salir ni le pusieron una bomba ni le mojaron el papel. Todos los diarios del chavismo salieron ese día. ¿Y la radio? ¿Y la TV? Son 15 medios gubernamentales a nivel nacional. O sea, no es creíble si nos preguntamos cuál es la razón para que tiren las webs. Coincidió el mismo día.
Luego hay un hecho que es un poco más ridículo, más triste, porque en política es un acto de tristeza cuando se trata de compañeros del propio campo. Un jefe del PSUV dijo hace 3 días en VTV, el principal canal estatal, que se habían sentido olores a gas desde varios días antes de la explosión en el sector de la tubería por donde ocurrió la explosión. Eso fue a las 8:30 am en el programa de Ernesto Villegas. A las 10:00 pm Vanessa Davis, otra estrella del periodismo chavista, entrevistó a un experto petrolero internacional de la Opep quien afirmó: los gases que pasan por esa y todas las tuberías de Amuay no tienen olor.
Es muy ridículo escuchar estas cosas porque uno tiene que ser serio. El enemigo es malo pero no por eso es culpable de todo. Es como decir que la CIA está detrás de cada cosa mala que ocurre en Venezuela. No, a veces no es la CIA sino los servicios secretos sionistas o el aparato militar británico.
MH: ¿La explosión ha afectado electoralmente la candidatura de Hugo Chávez?
MEG: Sé que están haciendo 2 encuestas, deben ser muchas más, pero sé de 2 que están trabajando con esa hipótesis, en cuánto afectó la imagen del gobierno o la del candidato. Aparentemente esto sucedió porque es una tragedia que afecta al Estado, pero el enemigo hace cosas muy malas, quizás esto no, pero lleva 14 periodistas agredidos físicamente, ensangrentados, mujeres periodistas chavistas golpeadas en el estómago, en las marchas de la oposición. Por eso no descarto que este sea un atentado.
Entonces, no está totalmente descartado que también los esté afectando a ellos. Lo único seguro es que si afectara a los 2, lo haría en una mayor medida al gobierno, ¿en cuánto?, tendrá que evaluarlo un estudio de opinión.
Nadie serio puede decir que en Venezuela los medios privados son minoría
MH: Me anticipaste que no viste el programa de Jorge Lanata el pasado domingo en Canal 13. Un programa que personalmente me dio mucha vergüenza. De todos modos, quisiera que me confirmes algo sobre los medios de comunicación en Venezuela.
Hace 2 años escribiste Medios y poder en Venezuela, donde señalás que el sistema de medios se ha desarrollado ampliamente, sobre todo a partir del golpe de estado del 2002, en mayor medida los medios públicos comunitarios y del Estado, pero no obstante, el sistema comercial-capitalista sigue siendo dominante. En el espacio radioeléctrico ocupa un 78%. Son datos del 2007.
MEG: Te corrijo, 2009.
MH: Mejor, están más actualizados. Digo esto porque Jorge Lanata sostuvo que los medios en Venezuela están absolutamente dominados por el chavismo, que prácticamente no hay medios privados, con una absoluta impunidad, alegrándose que la oposición haya encontrado un candidato único, no hizo ninguna referencia al rol fundamental que cumplieron los medios en el golpe del 2002. ¿Cuál es la realidad de los medios en Venezuela, sobre todo qué viste vos que estuviste trabajando allá en los últimos meses?
MEG: Vamos a hablar de esa realidad y si nos da el tiempo de la “realidad” Lanata, para que se pueda entender porqué un brillante periodista argentino es capaz de decir lo que está diciendo.
Una cosa es la opinión y otra son los hechos. Si Lanata opinara con los hechos no habría contradicción, pero lo hace con su opinión, con sus sentimientos y su odio de clase.
Los hechos confirmados por Brussels Media Center que está en Europa y no es pro-chavista ni de lejos, es que en Venezuela hay más medios privados que públicos. Ocurre que éstos eran solo 2 hace 10 años y hoy son 15. Segundo, el espectro radioeléctrico hasta el 2009 era 78% privado y cayó al 50%, público el 30% y el resto comunitario. ¿Por qué? Porque los medios públicos crecieron de 2 a 15.
Hay un dato del investigador Luis Brito García, yo no lo investigué, pero creo que es un hombre muy serio y creíble, quien informó hace 3 meses que los medios privados crecieron en los 2 últimos años. Eso es verificable en emisoras de radio. Uno abre Conatel (Comisión Nacional de Comunicaciones de Venezuela) y constata que hay 178 emisoras de radio privadas, comerciales, de oposición y solo 123 comunitarias y 7 u 8 estatales.
Radio Caracas TV (RCTV), el canal que fue cerrado al no renovarle la licencia, ahora tiene 2 canales de salida. Antes tenía uno, ahora tiene dos. No de aire como antes sino de cable. Se reproducen como hongos.
MH: Lanata mostró un edificio vacío donde antes trabajaban 8000 personas y ahora funciona un sitio web.
MEG: Es una falsedad. Yo no me meto con la opinión de Lanata. El tiene derecho a ser opositor al chavismo y también el sagrado derecho a opinar a favor de la oposición, pero los hechos no se pueden falsear. Aquí es importante Lanata como recurso porque como tantos en la historia, sobre todo en el siglo XX, cuando se convirtieron en lo contrario de lo que eran, arrastran en su caída la calidad profesional, sean escritores, pintores, cineastas, etc., especialmente ocurre con el periodismo porque es uno de los oficios más sensibles a la política, por eso muchos periodistas fueron doble agentes o espías. El periodismo político es la piel del poder, entonces Lanata que era una persona democrática, nunca fue de izquierda, pero sí un hombre honesto en el periodismo argentino, antidictadura, con el cambio de rol en la vida y su comprensión del mundo se ha hecho pro-neoliberal y para poder justificar su creencia actual tiene que mentir.
Quince años atrás no podría decir lo que afirma de Venezuela. Allí es un hecho evidente el peso que tienen en la sociedad Globovisión, Televen, Venevisión, Radio Caracas TV (RCTV), que son todos canales privados.
MH: En un país donde se miran 8 horas promedio de televisión diaria por familia y el 97% posee por lo menos un aparato.
MEG: Es un acto de locura, típico de un país que tiene recursos. Además, el promedio de horas que mira TV el venezolano es 2.2 veces más alto que el mayor de América Latina. Es una locura. Desde el chavismo para acá se politizó tanto la vida social que la televisión comienza a las 6 de la mañana y cierra a las 24:00 con programas políticos. No solo la TV pública, todos los canales, es un debate permanente todo el día. Eso es tan evidente como ver en Argentina que los canales comerciales dominan el espectro público y la vida social.
En Venezuela no es así porque VTV y los canales del Estado contrapesan. Nadie serio, de derecha o izquierda, puede decir que en Venezuela los medios privados son minoría o están apabullados. Al revés, más bien muchas veces VTV se ve en esa situación.
Si lo dijo Lanata, voy a coincidir con él, que hasta hace 2 o 3 meses el gobierno abusaba del derecho al uso de la cadena nacional, que es una potestad estatal, y la utilizaba para inaugurar una fabriquita en Barquisimeto.
MH: Alguna referencia hizo a la exposición de 9 horas de Hugo Chávez en enero, haciendo el balance de su gestión en el Parlamento.
MEG: Pero todavía no había comenzado la campaña electoral. Chávez ha sido respetuoso desde ese momento. La Comisión Nacional Electoral (CNE) les marcó el 7 de julio a todos los candidatos el tiempo que pueden utilizar la televisión. Todos los candidatos presidenciales tienen derecho a utilizar el canal público (VTV) y todos lo hacen. Nunca veías a Capriles Radonski por el canal oficial y ahora sale todos los días. Además, la CNE le pidió al gobierno que no usara más la cadena nacional, salvo en caso de emergencia. Eso no está reglamentado, fue un acuerdo de caballeros y Chávez lo ha respetado, incluso dejó de emitir “Aló, presidente” los domingos.
Es exactamente al revés de lo que afirma Lanata. Si él o cualquier otro periodista dijera que hasta hace 2 meses se abusaba de la cadena nacional sería verdad. A mí me molestaba y no soy opositor, ver cadenas de 4 horas para inaugurar una fabriquita de mariqueritas. No era correcto pero eso se acabó. El gobierno ha respetado el pedido de la CNE.
En conclusión, Jorge Lanata está falseando los hechos para poder acomodarlos a su discurso, sino tendría que venirse de Venezuela con el rabo entre las piernas diciendo que hay absoluta libertad de prensa y eso no lo puede decir.
MH: Porque no le pagan para eso.
MEG: Tenés razón.

Fuente foto: ENSARTAOS.

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Economía argentina, coyuntura y largo plazo (Parte III - Final)

Rolando Astarita (especial para ARGENPRESS.info)

Lógica capitalista, en los 90 y en el 2000 también

La clave del desarrollo capitalista pasa por la decisión de invertir el excedente, y esta decisión se rige por las perspectivas de rentabilidad, y de la confianza en su permanencia en el tiempo. O sea, en lo exitoso que pueda ser el proceso de explotar al trabajo y realizar valor. Argentina de los 2000 no fue una excepción.

El crecimiento fue vehiculizado por empresas capitalistas, que decidieron sus inversiones bajo la lógica de la ganancia. Los actores relevantes fueron grandes empresas y grupos, transnacionales y nacionales, que se instalaron, o tomaron fuerza, en los 90. Es el caso de la minería. Entre 1990 y hasta 1998 se hicieron inversiones por 1858 millones de dólares (Kulfas y Hecker), y fueron vehiculizadas por grandes empresas transnacionales. En esa década también se establecieron los marcos regulatorios de la minería a cielo abierto. Algo similar ocurrió con el agro. En los años menemistas entraron grandes capitales extranjeros (como Cresud y Benetton), y se fortalecieron los principales grupos nacionales que operan hoy. Además, en los 90 la producción agrícola aumentó más de un 50% (la de soja en primer lugar), se multiplicó el uso de agroquímicos, se extendió la siembra directa, aumentó el número de tractores, se modernizó la maquinaria, y se fortalecieron empresas como Monsanto, Cargill o Novartis. En cuanto a la rama automotriz, que hoy es clave en la industria, entre 1990 y 1998 hubo inversiones por casi 4000 millones de dólares, también a cargo de las grandes transnacionales. Asimismo, hubo fuertes inversiones (por adquisición o establecimiento de plantas) de Coca Cola, Nestlé, Nabisco-Terrabusi, Phillip Morris-Kraft, Danone-Bagley, Parmalat, Danone, Brahma,en la rama de alimentos y bebidas. En el comercio minorista se expandieron Carrefour, Disco, Norte, Easy, Walmart, Coto y Auchan, entre otros. Entre los bancos, cobraron fuerza HSBC, Citybank, BBV-Banco Francés, Banco Río y Grupo Galicia. La medicina privada también tomó impulso en la década menemista, con intervención de grandes grupos en salud (Swiss Medical Group, AMSA, Qualitas, Doctos). Sumemos la educación privada que, naturalmente, siguió creciendo hasta el día de hoy.

En la década de 2000 estas empresas y grupos se adecuaron a la nueva realidad del tipo de cambio alto (de los primeros años) y del boom de las materias primas. El tipo de cambio alto, los salarios deprimidos y la caída de los precios relativos de los servicios públicos, permitieron que los capitales vinculados a la producción de bienes transables rápidamente se recuperaran, sanearan sus estados contables y obtuvieran grandes ganancia (Bezchinsky et al., 2007). Hasta el presente, los sectores agroexportador, automotriz, minero y algunos productores de bienes transables, siguen siendo los más dinámicos. Según la página web del Ministerio de Industria, en los últimos 4 meses han concretado o anunciado inversiones John Deere (tractores y cosechadoras); Agco, (tractores); Claas (cosechadoras); Carraro, (agripartes); ProMaíz (molienda de maíz); Syngenta (semillas); Monsanto, (semillas); Evonik Degussa (metilato de sodio); Qualitá (frigorífico de cerdos); Coto (faenamiento avícola); Alimentos del Sur (bioetanol); Nobel (biodiesel); Walmart (supermercado); Kraft (galletitas); Alpargatas (textil); Mabe (heladeras); Plaza Logística (parques logísticos); TN&Platex (hilados); Fiat (vehículos); Ford (vehículos); Flecha Bus (carrocerías); Cementos Avellaneda; Loma Negra (playa de carbón); Ferrum (sanitarios); Grobo (fábrica de pastas); Pirelli y Fate (neumáticos); Dow (petroquímica): Alto Paraná (celulosa); Laboratorio Catalent, Laboratorio Internacional Argentino y PharmADN (productos de farmacia). Además, debe destacarse la minería, donde se están realizando inversiones por 1600 millones de dólares; están a cargo de Vale, Barrick Gold, Xstrata Copper (opera la Minera Alumbrera), Anglo Gold Ashanti, Minera Santa Cruz, Yamana Gold, Minera Andes y Minera Triton (Panamerican Silver).

Por otra parte, sectores como el avícola crecieron rápidamente, y siguen invirtiendo (algunos grupos están haciendo grandes ganancias, y se benefician de los subsidios); pero otros, como la industria frigorífica, están en crisis. Y muchas economías regionales (aceitunas, frutas) cada vez tienen más dificultades para exportar. En el sector servicios la rentabilidad fue todavía más desigual. En turismo, por caso, hubo una fuerte expansión y alta rentabilidad, y cobraron fuerza capitales nacionales y cadenas internacionales (Hilton, Accor, Howard Johnson, Vista Sol). El sector bancario también fue uno de los más beneficiados; entre otros elementos, gozó de la posibilidad de hacer buenos negocios con el Estado (1). Pero por otro lado, hubo caídas de rentabilidad en comunicaciones, electricidad, gas y agua. Algunos grandes capitales, como Aguas Argetinas, se retiraron. En el sector eléctrico, la inversión se estancó. En transporte, algunos grupos (el Plaza posiblemente es el más destacado) prosperaron, merced a los subsidios y negociados que pudieron establecer con el Estado. Pero no invirtieron. En Aerolíneas Argentinas hubo desinversión. En petróleo y gas, a partir de 2002 las ganancias crecieron, pero la inversión no se recuperó. El caso de Repsol es ilustrativo. Siendo una empresa multinacional, su negocio estaba en reinvertir ganancias en otros lugares del mundo, dada la diferencia entre los precios internacionales y los locales. De ahí el vaciamiento. El resto de las empresas del sector tampoco invirtió. Estas evoluciones de rentabilidades, muy dispares entre sectores, determinaron también un crecimiento extremadamente desigual y desarticulado.

Capitalismo de Estado residual

En el contexto que hemos descrito, el capitalismo de Estado asumió un carácter residual. La estatización de Aguas Argentinas, en 2006, se produjo luego de que el grupo Suez anunciara su decisión de retirarse del país. No invertía desde 2002, y tampoco había cumplido con los compromisos establecidos en la privatización. Lo significativo es que antes de hacerse cargo de la empresa, el Gobierno la ofreció a otros grupos; pero los potenciales inversores calcularon que el negocio (con las tarifas congeladas) no era conveniente. También en el caso de Correos Argentinos. El Estado retomó el control en 2003 porque el grupo controlante no tenía interés en seguir. Inmediatamente el Gobierno convocó a capitales para reprivatizar la empresa, pero no hubo oferentes, y Correos siguió en manos del Estado. En ferrocarriles el Gobierno se hizo cargo de las inversiones desde hace años, pero éstas siguieron estancadas. Luego pasó a administrar ramales, y la postración continuó. En lo que respecta a YPF, solo se la estatizó (parcialmente) cuando se precipitó la crisis energética. En las semanas que siguieron el Gobierno trató de interesar a Chevron Exxon, Petrobras y a Cnooc, para que invirtieran. Pero no hubo acuerdo debido a las condiciones exigidas por las empresas. Ahora, YPF intentará colocar deuda en los mercados, según se anuncia. De nuevo, los inversores prestarán su dinero si prevén buenas ganancias. Por último, la estatización de la imprenta Ciccone, se hizo con el objeto de tapar (o al menos intentarlo) la mugre de los corruptos negociados del vicepresidente y sus amigos. La “soberanía monetaria” solo fue discurso.

Por otra parte, la intervención del Gobierno en la economía, fijando precios y subsidios por ramas y sectores, u otorgando y quitando concesiones, no impidió que terminaran imponiéndose las leyes del mercado y la lógica de la ganancia. Si una empresa multinacional invierte en la producción de glisofato, y otra no invierte en generación eléctrica, no es que la primera sea “patriota”, o ame a la naturaleza, y la segunda “parasitaria” y “enemiga del modelo nacional”; simplemente se trata de diferentes perspectivas de ganancia. Por eso, el economista “progre-izquierdista”, puesto a alto funcionario de Economics, rezongará y gesticulará, y pronunciará bonitos discursos, pero no logrará cambiar el curso profundo de las cosas. En términos teóricos: entre Keynes y Marx no hay síntesis posible (2). Por eso, tampoco existe un tercer camino para el desarrollo de las fuerzas productivas entre el capitalismo y el programa de la revolución socialista. Algunas estatizaciones parciales, algunos controles de precios, apenas arañan la epidermis. A lo sumo, logran irritar a algunos capitales; al tiempo que desde el Estado a otros se les brindan oportunidades de enriquecerse sin límites. En última instancia, cuando las perspectivas de ganancias no son seguras, no invierten (la llamada "huelga de inversiones" es un factor de presión permanente del capital). Una intervención social profunda solo puede ser instrumentada por la clase social productora, sostén último de esta sociedad. Pero estamos muy lejos de eso (¿o alguien apuesta al poder transformador de los Zanola y los Pedrazza?).

“Tierra arrasada” y la “productividad sistémica”

El crecimiento de las últimas décadas ha tenido profundas debilidades estructurales, que pueden tener consecuencias perniciosas en el largo plazo. De acuerdo a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, más del 22% del suelo sufre erosión eólica o hídrica. El dato es de 2000, y no está actualizado, pero todo indica que la erosión continuó en la última década. La misma fuente estima que los procesos de degradación aumentan significativamente en los últimos años por la agriculturización y el desmonte con uso no adecuado de algunas tierras, "privilegiando los resultados productivos y económicos del corto plazo, sacrificando la sostenibilidad de los sistemas productivos". Según el INTA, en el cultivo de soja solo se reponen el 31% de los nutrientes que se extraen del suelo. El crecimiento basado en “tierra arrasada” no es sustentable en el largo plazo. Algo similar estaría ocurriendo con la gran minería a cielo abierto, de acuerdo a denuncias de organizaciones ambientalistas.

Pero además, el desarrollo desigual y desarticulado ha dado lugar a problemas que derivan de la carencia, de la escasez. La “crisis” energética no es de sobreproducción (no hay crisis porque se produjo demasiada energía), sino de subproducción. Algo parecido puede decirse de las falencias del transporte por ferrocarril, o aéreo. Este crecimiento desarticulado también explica la caída de lo que se ha llamado “productividad sistémica” (Kulfas y Hecker). Esto es, la productividad que está relacionada con la infraestructura en energía, comunicaciones y transporte. Destaquemos que la productividad no es un fenómeno exclusivamente “micro”, individual de las empresas. Por ejemplo, los sobrecostos en el transporte, o por falta de logística; o por interrupciones en el servicio eléctrico, pueden ser factores negativos importantes. Por eso, en la medida en que la inversión se sigue estancando en estos sectores, aparecen restricciones crecientes para el desarrollo y cuellos de botella, que pesan más y más en la economía. Por ejemplo, la postración del ferrocarril lleva a la sobreutilización de las carreteras y del transporte automotor, con consecuencias negativas en materia de accidentes viales, retrasos, deterioro medio ambiental y mayores costos logísticos. En energía, la caída de la producción no solo genera cortes en el suministro, sino también problemas crecientes en la balanza comercial. Además, a medida que no repunta la inversión, empeora más la productividad, y aumenta la carga fiscal. Cada vez más subsidios se destinan a sostener los sectores estancados, sin que por ello se solucionen los problemas de fondo. Y si se liberan los precios de estos insumos, caerá el salario real y se agudizarán las presiones inflacionarias. Es el producto natural de la falta de integración entre sectores, del crecimiento desarticulado.

Mercado mundial y desarrollo

Alguna vez León Trotsky dijo que la fuerza y estabilidad de la economía de la URSS se definía, en último término, por el rendimiento relativo del trabajo; esto es, en relación a la productividad y tecnología de los países capitalistas más adelantados. Esta idea se puede extender a los países capitalistas dependientes, como Argentina: cuando se juzgan los resultados del proyecto “industrializador”, es necesario ponerlos en relación al desarrollo mundial.

Antes de continuar, es necesario precisar el criterio con el que evaluamos el desarrollo argentino en la última década. Se trata de preguntarnos en qué medida el “modelo” ha promovido el desarrollo económico. O sea, en qué medida ha generado una transformación de la estructura económica, de manera que haya una creciente aplicación del conocimiento técnico a la producción de riqueza, junto al aumento de las capacidades productivas. En consecuencia, en lo que sigue el cuestionamiento no se dirige al carácter explotador del capitalismo argentino, sino a la medida en que cumple con su “misión histórica” de desarrollar las fuerzas productivas. Esta idea no es propiamente “marxista”, ya que estuvo presente en el pensamiento económico burgués más progresista, desde los orígenes del capitalismo (Maquiavelo, Locke, Smith, Ricardo, etc.). Y fue retomado luego por expresiones del pensamiento burgués progresista, tanto de los países adelantados, como atrasados. El mismo criterio primó en lo mejor del estructuralismo latinoamericano; por ejemplo, en Celso Furtado. En esta tradición, el desarrollo está determinado por la inversión productiva, y ésta es vital para mejorar la posición competitiva de los capitales nacionales en el mercado mundial. Es que en última instancia, muchos de los problemas que enfrentan los países tienen su raíz en la forma en que se insertan en la división internacional del trabajo. Como señala Thirwall (2012), citando a Marshall, “las causas que determinan el progreso económico de las naciones pertenecen al estudio del comercio internacional”.

Se trata entonces de un enfoque opuesto al programa de desarrollo autárquico, de espaldas al mercado mundial, que suelen alentar las corrientes pequeño burguesas nacionalistas. No hay países autosuficientes; algunas ramas se desarrollan por encima de las necesidades de la demanda interna, y otras por debajo. El modo de producción capitalista es por naturaleza mundial, y los diferentes espacios nacionales de valor se articulan en esta totalidad. La interdependencia de esos espacios nacionales está condicionada por los flujos de comercio e inversiones, el grado de endeudamiento, y las variaciones del tipo de cambio. Por eso, es clave el grado de desarrollo de las fuerzas productivas a partir del cual un país participa en el mercado mundial. Ninguna economía puede prescindir de las importaciones de maquinaria y tecnología, so pena de quedar irremediablemente atrasada. De ahí que todo dependa de la interrelación entre la inversión y las exportaciones, y de la estructura de éstas. En este respecto, Thirlwall también apunta que no es indistinto si un país produce repollos o computadoras, ya que la composición de las exportaciones tiene importancia para la desempeño económico (Thirlwall, 2012). Una economía cuyas principales exportaciones son materias primas, es mucho más vulnerable a los cambios en la demanda mundial y a las fluctuaciones de precios, que una que posee una matriz productiva diversificada, y con industrias que generan alto valor agregado. Desde el punto de vista de la teoría del valor de Marx, se puede demostrar que si un país exporta materias primas o productos industriales de bajo valor agregado, sufrirá un creciente deterioro de los términos de intercambio, en el largo plazo.

En base a lo expuesto, se comprende la importancia de avanzar hacia una producción basada en trabajo complejo y tecnología. Obsérvese que este enfoque no solo se diferencia del estrechamente nacionalista (de la idea reaccionaria de “vivir con lo nuestro”), sino también se opone al programa neoclásico. Según este último, cada país debe centrarse en sus “ventajas comparativas” y liberar los mercados; y el Estado solo tiene que ocuparse de garantizar la propiedad privada. Pero en la visión burgués progresista (al estilo Kalecki, Kaldor, neoschumpeterianos o estructuralistas neoschumpeterianos) el desarrollo capitalista exige la intervención estatal, con el objetivo de lograr la diversificación, la actualización tecnológica y la innovación. Esto implica inversión en infraestructura, I&D, educación y salud (pero no alimentar al lumpen, ni el gasto suntuario). Es una visión bastante distinta de la defendida por los neoclásicos, que en sus versiones extremas (algún economista de la UCEMA) llega a sostener que un país atrasado no debería invertir en I&D, porque basta copiar la función de producción del país adelantado. También es distinto del que pretende que basta estimular el consumo para que haya inversión; una idea que han planteado economistas K en Argentina.

Argentina, continúa el atraso

El discurso oficial sostiene que el país ha ingresado en una etapa de industrialización cualitativamente distinta a todo lo conocido, y basa esta afirmación en las cifras del crecimiento en términos absolutos de la producción y de las exportaciones industriales. Sin embargo, cuando se ponen estos datos en el contexto mundial, el argumento se debilita, y mucho. Es que la participación de las exportaciones industriales argentinas en el total de las exportaciones mundiales no ha experimentado ningún aumento significativo: en 2000 era del 0,19% y en 2010 fue el 0,22% (cálculo en base a datos de la Organización Mundial del Comercio). Después de una década de programa industrialista, hubo un aumento de solo tres centésimas porcentuales. Digamos también que entre 2000 y 2010 la participación de las exportaciones argentinas en las exportaciones mundiales de alimentos pasaron del 2,7% al 3%.

En cuanto a la diversificación de las exportaciones, en 2011 el 80% del valor de todos los productos exportados estuvo concentrado en 25 partidas (Aiera, Asociación de importadores y exportadores de la República Argentina). Por otra parte, el déficit de la balanza industrial sigue siendo muy significativo. Aclaremos que existen problemas para medir la balanza industrial, ya que la información de las exportaciones está clasificada por rubros (bienes primarios, MOI, MOA, combustibles), mientras que las importaciones se clasifican por uso económico (bienes de capital, vehículos, bienes intermedios, etc.). Según diversos cálculos (por ejemplo, de la UIA), en 2008 el déficit de las MOI osciló entre los 26.000 y 28.000 millones de dólares; en 2010 entre los 30.000 y 32.000 millones.

Además, en los rubros de mayor valor agregado, la economía argentina continúa siendo atrasada. En 2011 sólo el 11% de las exportaciones correspondió a productos de alto valor agregado (Aiera). Pretender achicar esta diferencia prohibiendo importaciones de piezas vitales es, por supuesto, una tontería, que termina afectando a la producción, y también a las exportaciones. Tampoco se superan las deficiencias del atraso tecnológico con pantomimas de desarrollo. Por ejemplo, se ha sostenido que a partir de las políticas de promoción industrial en Tierra del Fuego se ha desarrollado un verdadero polo tecnológico. “Se ha consolidado el despegue de la industria electrónica en Tierra del Fuego, atrayendo inversiones de empresas líderes en el mundo, y generando miles de puestos de trabajo”, decía Débora Giorgi, la ministra de Industria, en marzo de 2011, en ocasión de un viaje realizado a la isla con la presidenta. Pero la realidad es otra. En octubre de 2011 Cadieel, la Cámara que agrupa a los empresarios del sector, informaba que el porcentaje de componentes argentinos en electrónicos ensamblados en el Sur no llega al 5%. Según Cadieel, las divisas que no salen por importación de equipos terminados, se van por importación de piezas. El resultado es que los equipos electrónicos en Argentina son más caros que en países vecinos. Esto no es desarrollo, simplemente inflación de la estadística del producto interno (y para colmo, con costo fiscal elevado). Precisamente, uno de los ejes de un proyecto industrializador debería ser “subir” en la cadena de producción internacionalizada, hacia los segmentos que contienen más valor agregado.

El atraso tecnológico y la debilidad del crecimiento también se evidencia en muchos sectores que empiezan a tener dificultades por la apreciación en términos reales de la moneda. Las ramas más afectadas serían textil, indumentaria, productos de metal, maquinaria, equipamiento eléctrico, equipos de TV y radio, productos de caucho y plástico y autopartes. La competitividad lograda en base a tipo de cambio alto, de los primeros años post-convertibilidad, no es sustentable en el largo plazo. Y el desarrollo tecnológico, y la inversión en investigación y desarrollo, dependen de una confluencia de factores, punto en el que han insistido los neo-schumpeterianos. Pero en un modo de producción en que domina la propiedad privada del capital, el desarrollo de la tecnología está condicionado a las decisiones de inversión de los capitalistas. Y la realidad es que en Argentina la inversión privada en I&D es muy débil. Recientemente, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Lino Barañao, se refirió a esta cuestión en el IV Congreso de AEDA: “la inversión del sector privado en ciencia es menor a la estatal porque el tipo de empresas que tenemos en Argentina no requiere habitualmente una inversión sustantiva en investigación. La competencia está basada en costos y no en innovación” (página web del ministerio). Debería haber agregado que en buena medida la competitividad se busca bajando los costos laborales (de ahí los recurrentes pedidos de devaluar). Como resultado, en 2009 el país gastaba en I&D el 0,59% del PBI; Brasil 1,18% y EEUU 2,89%. Son 46 dólares por habitante; en Canadá 762 y en Brasil 99 (Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología, Ricyt; no hay datos más actualizados). Todo esto pone en evidencia que un programa de desarrollo capitalista es algo más que bajar salarios devaluando la moneda (fórmula preferida de economistas al estilo López Murphy, y también de vertientes del pensamiento “nacional y popular”).

La soja y las “falencias estructurales”

El discurso oficial sostiene que el alza del precio de la soja fue un factor de importancia secundaria en el crecimiento de la última década. Pero la realidad es que la superación de la tradicional restricción externa -los déficits en cuenta corriente obligan a parar las importaciones, con repercusiones negativas en toda la matriz productiva- fue posible gracias al alto precio de la soja (también del maíz). Basta observar la magnitud del déficit de la balanza industrial para comprobarlo. Como sostienen Herrera y Tavosnanska (2011) “Resulta significativo que durante el período analizado (2003-8), y a diferencia de tantas otras experiencias del pasado, el saldo comercial deficitario no haya derivado en una crisis “tradicional” de balanza de pagos. Sin embargo, este resultado parece haber sido profundamente influido por el incremento inusitado de los términos de intercambio, que hizo posible que el país sostuviera un abultado superávit comercial global, suficiente incluso para afrontar los pagos de la deuda externa. En otras palabras, las discutidas falencias de la estructura industrial argentina (falencias que si bien fueron indudablemente heredadas del pasado, no se intentó decididamente solucionarlas durante el período reciente), quedaron ocultas -y sus efectos eventualmente postergados- por la bonanza externa”.

Agreguemos que los efectos de esas falencias estructurales se hacen sentir con fuerza en la presente coyuntura. La extrema dependencia de pocas exportaciones, y muy concentradas en algunos destinos (como automóviles a Brasil); la crisis energética, y su peso en la balanza de cuenta corriente; y la salida del excedente, vinculada a la debilidad de la inversión en sectores claves, son algunas de sus manifestaciones más visibles. Significativamente, en 2011 la cuenta corriente tuvo un resultado prácticamente nulo, ya que la balanza comercial no alcanzó a compensar la remisión de utilidades, intereses de deuda y servicios.

En conclusión, es indudable que hubo crecimiento económico en los últimos 10 años, y que bajaron los niveles de desocupación, pobreza e indigencia alcanzados en la crisis de 2001-2. También hubo una fuerte recuperación industrial, y mejoraron los niveles de inversión, en relación al PBI, con respecto a los años 90. Pero este crecimiento tiene bases débiles. El capitalismo argentino continúa siendo atrasado y dependiente, y la actual desaceleración económica tiene más que ver con estas debilidades, que con la crisis mundial. La clave sigue siendo una débil acumulacion de capital.

Ver también:

Textos citados:
Bezchinsky, G., M. Dinenzon; L. Giussani; O. Caino; B. López y S. Amiel (2007): “Inversión extranjera directa en Argentina. Crisis, reestructuración y nuevas tendencias después de la convertibilidad”, Documento de proyecto, CEPAL.
Herrera, G. y A. Tavosnanska (2011) “La industria argentina a comienzos del siglo XXI”, Revista de la CEPAL 104, agosto.
Thirlwall, A. (2012): “Reflections on some macroeconomic issues raised by UNCTAD's Trade and Development Report over three decades”, pp. 95-102, Trade and Development Report, 1981-2011, Three Decades of Thinking Development, Ginebra y Nueva York, ONU.

Notas:
2) Para una crítica del intento de embellecer por izquierda a Keynes, véase http://rolandoastarita.wordpress.com/2010/10/28/%c2%bfkeynes-partidario-del-valor-trabajo

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Argentina: La devaluación del salario mínimo

Eduardo Lucita (LA ARENA)

Nuevamente por noveno año consecutivo, se estableció el nivel del salario mínimo en el país y nuevamente como viene sucediendo período tras período ha levantado críticas tanto por el momento de su convocatoria, como por el nuevo monto acordado, como por la metodología utilizada.

No es un dato menor que acompañando el proceso de convenciones colectivas se haya reunido el Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil en su noveno año consecutivo. Como tampoco lo es que año a año el monto que se aprueba haya mejorado en relación al salario promedio de la economía.

Representaciones recortadas

Año a año el Consejo es convocado el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTySS), está integrado por 32 delegados en representación de las cámaras patronales -industria, rurales, bancos, comercio- y de las centrales sindicales -CGT, CTA-.

Coherente con las resoluciones que viene adoptando el ministerio, que desconoce el congreso que reeligió como secretario general a Hugo Moyano en la CGT, y como la ahora conocida como CGT-Balcarce no realizó aún su congreso, convocó a los delegados anteriores, con lo que los que responden al sector moyanista no asistieron, para no convalidar ese desconocimiento oficial.

Asimismo no fueron invitados los representantes de la CTA-Secretaría Micheli, porque el ministerio desconoce el resultado electoral y oficialmente solo reconoce a la conducción anterior, Secretaría Yaski. Para completar el cuadro tampoco asistió la Federación Agraria. A pesar de estas ausencias el consejo tuvo las presencias necesarias para resolver.

Debe agregarse que el consejo debe discutir y acordar también el monto para el Seguro de Desempleo y la metodología para determinar la Canasta Básica. No hay información sobre que estos ítems hayan sido tratados.

Alcance limitado

Es un dato conocido que el alcance del salario mínimo es muy limitado. Deja afuera a los trabajadores domésticos y rurales, que tienen regímenes laborales propios, también a los provinciales y municipales. Cubre a los trabajadores registrados amparados por convenciones colectivas, aunque es objetivo que en la gran mayoría de los casos sus mínimos de convenio superan ampliamente lo que finalmente aprueba el referido consejo. Sí tiene impacto para los trabajadores que están contratados en relación de dependencia bajo los términos de la Ley de Contratos de Trabajo (LCT), algunos informes que circularon estos días aportan que el salario mínimo solo alcanzaría a menos de 120.000 trabajadores.

¿Cual es entonces su importancia? Para las patronales el interés se centra en mantener bajo control este monto, porque el mismo en condiciones de fuerte actividad económica y empleo puede arrastrar al alza el salario de los trabajadores no registrados. Es conocido que una gran mayoría de las empresas completan sus plantillas con trabajadores en esta condición, como también recurren al llamado "salario en gris", esto es una parte en blanco y otra en negro. Por lo tanto un salario mínimo acotado les permite promediar el salario que pagan y disminuir la correspondiente masa salarial, aún cuando las paritarias sancionen salarios de convenio mayores. Para el gobierno porque políticamente avala incrementos del mínimo que están en línea con los aumentos de las paritarias pero que no afectan las tasas de ganancias de los capitalistas. Para los dirigentes sindicales presentes es solo un trámite y una foto.

Por el contrario para los trabajadores, si se considera al salario mínimo como parte necesaria de una política de ingresos, su importancia radica en que condiciona hacia arriba la estructura salarial fijando un piso a la misma, protege a las categorías más vulnerables y puede convertirse en una herramienta útil para cerrar la brecha de fragmentación en su interior.

Un debate que no fue

En estas condiciones los planteos previos en torno al monto que debía alcanzar el mínimo salario oscilaban entre los 2.600 pesos propuestos por las representaciones patronales, los 2.900 pesos que sostenía la CTA-Secretaría Yaski con la anuencia del gobierno, y los 3000 pesos que tímidamente enunciaban algunos miembros de la CGT-Balcarce. Por fuera de este espacio la CGT-Azopardo reclamaba por un mínimo de 3.500 pesos y la CTA-Secretaría Michelli por 5.000 pesos.

Finalmente y luego de "una jornada de labor intensa" el incremento resuelto alcanza al 25 por ciento en dos tramos -2.670 pesos por los primeros seis meses y 2875 pesos para los segundos- lo que bien calculado arroja un porcentaje menor al 25, mientras que el monto es inferior a la canasta básica, estimada en unos 3.000 pesos si se sigue el IPC de algunas provincias o en 5000 pesos para la CTA-Michelli. Por lo que no solo es insuficiente sino que ha perdido su carácter de "vital". Esto es nadie puede vivir dignamente hoy con ese ingreso.

No hay indicio alguno de que esto fuera el resultado de debates al interior del Consejo sino una imposición gubernamental. Una vez más son las patronales, en acuerdo con el gobierno nacional, las grandes beneficiarias y los dirigentes sindicales, cuyo papel solo ha sido el de una "claque", que aceptaron esta imposición los que han quedado totalmente descolocados.

Mínimo devaluado

El salario mínimo fue pensado para cumplir un rol ordenador y articulador de la sociedad salarial en el país. Sin embargo ese rol aparece hoy totalmente devaluado. No se trata solo de la insuficiencia del monto acordado sino algo más conceptual. Se trata del momento en que anualmente se lo sanciona y sobre que base de cálculo surge el monto del salario mínimo que se aprueba.

De acuerdo a su configuración original el Consejo del Salario, según su denominación restringida, que dadas las circunstancias no pareciera ser inocente, debiera fijar el nuevo monto con anterioridad a la convocatoria a paritarias para definir las nuevas Convenciones Colectivas. Sin embargo el procedimiento seguido todos estos años ha sido inverso. El MTySS ha convocado año tras año al Consejo una vez concluidas las negociaciones colectivas y este año no ha sido la excepción.

Incumplimientos

La Ley de Contratos de Trabajo (LCT) define el salario mínimo como "...la menor remuneración que debe percibir el trabajador en su jornada legal que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, vestir, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones...". La Canasta Básica debe contener los atributos que señala la LCT, esto es satisfacer las necesidades del trabajador y su familia para una vida digna. De lo que se deduce debiera ser la referencia obligada para el cálculo del nuevo salario mínimo y vital.

Sin Canasta

Sin embargo el Consejo no cumple con lo que le impone la ley, esto es calcular la Canasta Básica, no obstante que está prevista en su conformación una comisión específica, que hasta donde se conoce no se reúne nunca. ¿Cuales son entonces las referencias que se han tomado para elevar el salario mínimo? Aparentemente la inflación y el promedio de aumentos que surge de las últimas paritarias. El nuevo mínimo, bien computado, es inferior a estos indicadores de referencia.

Ya sea por el momento en que anualmente se calcula o por la ausencia de una base de cálculo objetiva, el salario mínimo no juega el papel de ordenador y articulador de la sociedad salarial en nuestro país y termina siendo funcional a la fragmentación existente hoy entre los trabajadores. De ahí que la lucha por el Salario Mínimo, Vital y Móvil tenga en la actualidad una importancia más que significativa.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

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Un rescate ‘marxista’ de las privatizadas de Menem

Rosario López (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

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Intervención a las empresas eléctricas

El anuncio de la intervención del Estado en el sector eléctrico fue recibido con “alivio” por los ‘afectados’, informó el Cronista Comercial (29/8), porque “a las empresas les quedó claro que el gobierno no tiene la intención de avanzar en nuevas expropiaciones”. El diario podría haber sido más claro: el gobierno K decidió salir de nuevo al rescate de las privatizaciones del menemismo. No es un punto menor, puesto que la privatización de los servicios públicos constituye una de las vigas maestras del llamado ‘neoliberalismo’, porque las privatizaciones conjugan una fuerte participación del sector financiero (a través del endeudamiento de una actividad con fuerte liquidez), con los intereses de las grandes constructoras de obras y con el petróleo o la energía atómica. La privatización menemista fue, luego de la deuda pública, la responsable más importante del endeudamiento internacional de Argentina en los 90 -en su mayor parte con bancos con intereses entrecruzados.

El rescate ‘marxista’ de las eléctricas (eso le atribuyen los diarios al viceministro de Economía) es, sin embargo, un ‘replay’, porque las empresas de servicio habían entrado en quiebra como consecuencia de la devaluación de 2002, la que de ningún modo podían transferir a las tarifas. Los K las mantuvieron en la carpa de oxígeno de los subsidios, los que en el caso de Edenor -al menos- fueron usados para adquirir eléctricas en el interior y concentrar de este modo el negocio. La inflación ulterior, de arriba del 20%, impidió una ‘normalización tarifaria’ del negocio, lo cual abultó la carga de los subsidios y, por lo tanto, la crisis fiscal. Entre esos subsidios, se encuentra el precio del petróleo, el cual -por las razones expuestas- el gobierno mantuvo alejado hasta ahora del precio internacional. El subsidio al consumo eléctrico fue un factor de ganancias excepcionales para el capital industrial, el que usufructuó ese insumo por debajo del costo y se benefició con una canasta familiar desvalorizada a la hora de determinar los salarios.

La defensa a largo plazo de las privatizaciones se combinó, no solamente en el caso eléctrico, con un cambio de manos del negocio. Las extranjeras prefirieron vender sus acciones a las nacionales, en tanto que los bancos acreedores se deshicieron de sus derechos vendiéndolos a ‘fondos buitres’. Son éstos los que hoy tienen en su poder las deudas de las eléctricas, que compraron por debajo de 15 centavos y por las que lo que esperan cobrar a 1 dólar al vencimiento de la deuda. La intervención ‘marxista’ beneficia, por sobre todo, a los ‘fondos buitres’, con los cuales el gobierno y las empresas intervenidas deberán negociar un refinanciamiento de obligaciones. El directorio encabezado por el Eskenazi eléctrico, Marcelo Midlin, aprovechó para sobreendeudar la empresa, subir los ingresos del directorio y pagar a los proveedores “amigos”. Un negocio redondo para los expropiados que ahora paga el Estado.

El gobierno les hizo a las eléctricas la promesa ‘marxista’ de que garantizará un ingreso igual al costo más una ganancia ‘razonable’. El planteo es una cortina de humo, porque en esa ganancia debería incluir el pago de la deuda y los flujos de dinero para contraer nuevas deudas para inversiones. En el momento actual, el financiamiento eléctrico ya es completamente estatal, dado que las empresas dejaron de pagar el suministro de energía a la distribuidora Cammesa, de capital mixto, pero dinero público (también con dinero público están pagando salarios). A esto hay que sumar que la ‘nueva’ YPF dejará de subsidiar el combustible que usan las generadoras, ya que ahora la quieren hacer ‘eficaz’ y ‘rentable’. El gobierno necesita, por un lado, evitar la parálisis del servicio y una cadena de declaraciones de quiebras que lo obligue a una estatización directa y, por el otro, cumplir un guión que apunta a ‘normalizar’ el negocio en los términos que reclaman las privatizadas.

Los rescates K están motivados por los mismos intereses que valen en todo el mundo: mantener en pie un capital en crisis con la plata de los trabajadores.

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Porteñazo

Alfredo Grande (APE)

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“Ya es tarde. El fascismo ya vive en ti”
(aforismo implicado)

Hay dos formas de degradar al sujeto. De un shock antivitáminico, por ejemplo eléctrico, o escuchando en forma permanente, delicada, casi sensual, un discurso enloquecedor y destructivo. Sería como la variante de matar dulcemente con una canción, aunque en estos casos el que canta desafina, y la banda que acompaña no solamente está borracha sino que es mafiosa. Hace varios años los vecinos, ciudadanos, habitantes, de esta ciudad sufren por derecho electoral propio, esta situación. Maldecidos hasta por cantantes talentosos, vagamos como zombies sosteniendo la vergüenza de haber sido y el dolor de seguir siendo. La Reina del Plata eligió a su peor Rey, que con el verso remanido de los amores que nunca mueren, terminan ejerciendo violencia urbana. La Reina, con innegables componentes masoquistas, recibe diariamente palizas de variada intensidad y con modalidades diversas. El Jefe del Operativo Deshaciendo Buenos Aires, ingeniero sin ingenio, ha logrado que el infierno del Dante parezca un spa de lujo comparado con la aventura de avanzar por calles cortadas de improviso, eludir balcones y marquesinas y su alud de cemento, intentar atenderse en forma rápida, accesible y eficaz (trípode de la atención primaria en salud) en algunos de los hospitales que todavía no están cerrados por derribo. Lo peor, aunque seguro nuestro Lord Menor puede inventar peores salmodias, es ese discurso de la no confrontación, esa negación maníaca del conflicto social como motor de la historia. Sostenido en la retórica conservadora de una armonía fundante de la sociedad, todo aquello que tensa el conflicto y que lo pone en superficie, le provoca una sensación extraña, mezcla de indignación y perplejidad. Desde su jardín, observa un mundo que no comprende. Quiero decir: no comprende que no comprende al mundo, creyendo que su momento de fama con la mitad más uno, puede hacer olvidar el “Topo Gigio” con el cual uno de los mejores 10 de la historia boquense se le burló en la cara. Pero la cara blindada no solamente resiste la burla de un “Topo Gigio”, sino que también juicios por escuchas ilegales, porque de tan ilegal que es su mandato, hasta escucha ilegalmente. Y cuando digo ilegal, hago caso omiso a la cantidad de votos ni a su reelección. Los votos, como no puede ser de otra manera, también están atravesados por la lucha de clases, y que los ratones voten al gato no le quita peligrosidad al gato. Más bien se la aumenta, porque ahora como gato legalizado puede comer ratones sin la menor culpa. En realidad es un gato… Elige con quien se acuesta y el lucro, la ganancia, los negocios son su fuente de toda razón y justicia. ¿Por qué no pudimos parar la irresistible ascensión de Arturo Ui? Bertold Brecht escribe su obra para explicar el ascenso del líder fascista. Empecemos, aunque no sea por el principio. El Jeque del Gobierno es producto del post ibarrismo. El fracaso de progresismo en la ciudad de Buenos Aires, con sus aciertos pero con una masacre final, de la cual nunca se quiso hacer cargo, fue a bandera de largada. Destituir a un Jefe de Gobierno, que hizo méritos harto suficientes por una mezcla nada milagrosa de irresponsablidad antes, durante y después de la masacre de Cromagnon. Era la hora de los gerenciadores, que se habían probado en las arenas tumultuosas del club de la Ribera. Eso podía ser necesario, pero no suficiente. Una maniobra que pudo ser por torpeza, pero que luego se consolidó como estrategia. La esquiva ciudad de Buenos Aires, que alguna vez consagró como senador al ahora enjuiciado De la Rúa contra el impresentable Sánchez Sorondo. La Gorila del Plata fue abandonada a su maldita suerte, y no fue mal negocio tener al mal absoluto cerca del poder central. Quiero decir que tanto en la primer elección debilitando a Filmus haciendo competir con Telerman, como en la re cuando el Poder Ejecutivo saca una pierna de tres candidatos para ver quien mide más (Boudou, Tomada, Filmus) el campo que debió ser de Marte (o sea, guerra al fascismo) fue un campo orégano y todas las secciones electorales abrazaron en votos al fascista de la triste figura. No hay macrismo que no se haya nutrido de un kirchnerismo que propició, por acción u omisión, el triunfo de Skeletor. La carta del artista en realidad no es resultante de la elección perdida, sino la premisa que transformó la campaña electoral “anti Macri” en una lamentable parodia. Algunos se bajaron tarde, otros se subieron demasiado pronto. Es hora de convocar a un PORTEÑAZO contra Macri pero también contra las políticas oportunistas que lo posibilitaron. El PORTEÑAZO debería ser convocado desde la izquierda clasista, la izquierda peronista, la radical, la de aquellos que son progresistas, no contrariados. Todas y todos que mantenemos la coherencia, la consistencia y la credibilidad. La Ciudad para que vuelva a ser de los buenos aires deberá ser arrebatada del fascismo de consorcio del actual Jeque del Operativo que la está deshaciendo, pero también impedir que aquellos que trabajaron por torpeza o complacencia con la irresistible ascención de Arturo Ui no sean los que se consideren liberadores de la ciudad sitiada. El Porteñazo será una marcha, no demasiada larga, pero arrasadora. Otra luz cegadora, un disparo de nieve, y que ojalá por lo menos, que te lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre...

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Nadie nos regala nada

Juan Carlos Giuliani (ACTA)

Si no se cambia el actual modelo productivo, todo lo que se haga para que en nuestro país vuelva a imperar la justicia social -en reemplazo de las políticas de “inclusión” que recrean y perpetúan la telaraña clientelar- será un espejismo. Y el sueño de creer en un destino nacional diferente, que acabe con la opresión y el coloniaje, trocará en una quimera.

Si no se ataca la raíz del problema que nos condena a vivir en una sociedad desigual y una Nación dependiente, sólo se estará contribuyendo a engordar el discurso posibilista que se arriesga únicamente a administrar lo dado, y abjura de cualquier posibilidad de transformación que implique romper con las corporaciones y plantear una lógica de acumulación y distribución de la renta nacional equitativa y al servicio de las mayorías populares.

La ética de un proyecto no se mide por la retórica con que se lo enuncia sino reparando en la matriz productiva que propone. Y el actual “modelo” es definitivamente sojero, agroexportador y extractivista. O sea, expoliador, colonial, y no sustentable. Por lo tanto, de no mediar una profunda revisión del paradigma del consumismo exacerbado que impone la irracionalidad capitalista, el reciclaje desarrollista que se verifica en nuestra región no hará más que sumar a millones de latinoamericanos al aniquilamiento alimentario y ambiental al que las grandes potencias ya conducen al resto de la humanidad.

Las cuatro campañas públicas hacia una Constituyente Social intentan dar una respuesta integral a la necesidad de redactar un programa que sustente un nuevo proyecto nacional. Redistribución de la Riqueza; Democracia Participativa; Soberanía sobre nuestros Bienes Naturales e Integración Latinoamericana, son los nombres de pila de la propuesta estratégica más alta que ha sabido construir la Central en tiempos de ofensiva.

En una época donde el poder pone precio a todas las cosas, los hombres y las organizaciones, la CTA exhibe con orgullo una trayectoria de casi dos décadas de existencia levantando con obstinación las banderas de la autonomía de clase, sin transar ni claudicar frente a los que mandan. Pagando el costo de su ilegalidad, el ninguneo y el desprecio que le profesan las cúpulas gobernantes. Pero recogiendo aquí y allá, en todas partes, el sentimiento de legitimidad, reconocimiento y compromiso con la causa que le devuelven los trabajadores que luchan. Porque como decía Evita, donde existe una necesidad nace un derecho. Y los derechos no se piden, se conquistan.

La Presidenta de la Nación ha dicho que las conquistas adquiridas por los trabajadores en estos últimos años se han logrado sin la necesidad de que ningún dirigente sindical tenga que convocar a media hora de paro. Según el relato oficial, los beneficios vienen de arriba, se derraman a partir de la generosidad de los que mandan, sin la intervención de la clase obrera ni de sus organizaciones representativas.

De este modo, se elimina de un plumazo la razón de ser de la lucha de clases y se bastardean los fundamentos de la dialéctica, que subraya las contradicciones para analizar la realidad social. A tenor del Manifiesto Comunista, "toda la historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases". Esto es: la confrontación entre clases sociales es el motor del cambio histórico.

Nadie le ha regalado nada a la clase trabajadora. Lo que tiene lo ha obtenido con organización y conciencia, lucha y sacrificio, sangre y coherencia. Aunque los manuales de la historia oficial hagan lo imposible para ignorarlo, lo cierto es que los períodos de mayor conflictividad social se registraron durante los gobiernos de Irigoyen y Perón en la primera mitad del siglo pasado.

Los trabajadores se movilizan para dar pelea a partir de la legalidad que conceden gobiernos de signo popular y afrontar así masivamente la disputa por la riqueza a las patronales, alcanzando en ese devenir las reivindicaciones más altas de la historia que van a coronar en la Constitución de 1949.

Durante los dos primeros gobiernos peronistas se puede constatar que fue la era de mayor cantidad de paros, huelgas y movilizaciones comparada con cualquier otro período histórico. En esa acción de masas tuvieron mucho que ver las comisiones internas, verdadero órgano de poder de los trabajadores.

Fueron los militantes de los cuerpos de delegados los que encabezaron la Primera Resistencia Peronista para hacer frente a la ignominia de la “Revolución Fusiladora”. Fueron, también, el blanco propicio de las balas asesinas de la Triple A durante el gobierno de Isabel primero, y, luego, de los Grupos de Tareas que actuaron en la tiranía oligárquico-militar. Los grupos económicos más concentrados pusieron toda su infraestructura y logística al servicio del exterminio de los cuadros sindicales que tenían a su cargo la organización de los trabajadores en los lugares de trabajo. Por ello no es de extrañar que más del 60 por ciento de los compañeros detenidos-desaparecidos en la última dictadura hayan provenido de las filas de la clase trabajadora.

Tampoco es una casualidad que actualmente en el 85 por ciento de los establecimientos privados no haya delegados gremiales. El poder es conciente de esa fuerza organizada y no está dispuesto a tolerarla. Cuenta como socio en esa misión de desconocimiento de los derechos laborales con los buenos oficios del Ministerio de Trabajo de la Nación.

La falta de libertad y democracia sindical es funcional al “unicato” gremial que promueve -sin fisuras- tanto el Gobierno como las corporaciones empresarias de la industria, las finanzas y el agro.

Sabemos por propia experiencia que la finalidad de nuestra lucha es cooperar con la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación. Conciencia de clase y conciencia nacional están en el ADN de nuestra gente desde nuestros orígenes. Lo mismo que nuestras ansias de libertad e independencia para decidir nuestro futuro.

Ya lo decía con mucha propiedad Don José Gervasio de Artigas, el caudillo revolucionario oriental: “Yo, adorador eterno de la soberanía de los pueblos solo me he valido de la obediencia con que me han nombrado para ordenarles que sean libres”.

Sabias palabras.

Juan Carlos Giuliani es Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA.

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias (XLIX): “El patio trasero”

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Al mismo tiempo que comenzaba a tener mis primeras experiencias en la vida profesional como adscripto en el Estudio de Bacigalupo, seguía cumpliendo con mi responsabilidad en la Juventud Universitaria Peronista y comenzaba a participar, mas intensamente, en la actividad del Movimiento.

Se aproximaban las elecciones de renovación legislativa convocadas por el gobierno para el 14 de marzo de ese año, 1965.

En las mismas se reflejaban las contradicciones del gobierno radical, ya que por una parte y pese a la presión militar, aceptaba la participación del peronismo pero, con una condición, que se presentara con una estructura política que no llevara el nombre del General.

Como había una fuerte presión concurrencista, desde Madrid el líder decidió que se participara con la sigla de Unión Popular, un partido que encabezaban Atilio Bramuglia y Rodolfo Tecera de Franco.

Por otro lado en diferentes provincias habían surgido corrientes “neoperonistas” apoyadas, algunas de ellas, por el sector sindical liderado por el dirigente metalúrgico Augusto Timoteo Vandor.

Las mismas cuestionaban la conducción táctica de Perón ya que entendían que desde la distancia no era posible generar líneas de acción en momentos tan complejos como los que se vivían.

En ese sector, en nuestra provincia, se alineó el Partido Tres Banderas dirigido por el ex gobernador Héctor Domingo Maya.

Este había sido el primer gobernador peronista de Entre Ríos en 1946. Teniendo entre sus ministros a mi tío Emilio, que ocupara la cartera de Obras Públicas.

Durante su gestión se llevó adelante un plan vial tendiente a dotar de caminos pavimentados a la Provincia, al mismo tiempo que se construyeron barrios obreros y populares en las principales ciudades.

Recuerdo que yo tenía 10 años cuándo acompañaba a mi tío en sus viajes por el interior para analizar los avances realizados. El me contó que los caminos los hacía una empresa, de capitales italianos, cuyo principal ejecutivo era el hijo del dictador fascista Benito Mussolini.

Me reencontré nuevamente con Maya en 1962, cuándo participe de la campaña electoral para la elección de gobernador y intervine como orador de la juventud en varios actos realizados en diferentes localidades.

Teníamos ya, en ese momento, diferencias ideológicas que luego se profundizaron.

La línea divisoria era nuestro apoyo incondicional a la Revolución Cubana y a las luchas de los pueblos del Tercer Mundo y la firme convicción que teníamos de que el camino para la construcción de un país libre y de una sociedad socialista era, sin duda, el de la lucha revolucionaria.

Teniendo presente estas diferencias Gabriel Bourdin y un ex senador Lagraña comenzaron a organizar Unión Popular, designándome apoderado legal, dada mi condición de novel abogado.

Luego de una gira por el interior llegamos a la conclusión que no nos daban los tiempos para conformar el partido y participar en la contienda electoral, por lo que decidimos votar en blanco.

Los resultados de los comicios en el país fueron muy favorables obteniendo el peronismo, con la sigla Unión Popular, 2.848.000 votos imponiéndose al partido oficial -la Unión Cívica Radical del Pueblo- por algo más de 200.000 sufragios.

Los “neoperonistas” se impusieron en las provincias de Río Negro, Neuquén, Tucumán y Salta.

Días después viaje a Buenos Aires para participar de un encuentro de los principales dirigentes de nuestra corriente que se llevó a cabo en el departamento de Alicia y John en el que participaron, entre otros, Carlos Laforgue, Roberto Sinisgaglia, Manuel Molinas, el responsable de organización Max y su compañera Clarita.

En el mismo analizamos la situación nacional post elecciones, con una clara victoria del peronismo “oficial”, el malhumor social, el anuncio de un nuevo plan de lucha de la CGT frente al aumento de las tarifas eléctricas y de los combustibles, y los nuevos planteos de la cúpula militar.

Decidimos relanzar la movilización dirigida a lograr que Perón abandonara su exilio en Madrid y se radicara en La Habana, que ahora contaba con el firme respaldo de Amado Olmos, Secretario General del Sindicato de la Sanidad y de Andrés Framini el líder de la Asociación Obrera Textil.

John nos hizo saber que en la primera semana de abril viajaría a la capital cubana a una reunión del Comité Preparatorio de la Asamblea Tricontinental que se llevaría a cabo, en esa ciudad, en enero del año próximo, que presidía el dirigente socialista marroquí Ahmed Ben Barka.

Ya de vuelta en Paraná y mientras preparábamos sendos actos en e la misma y en Santa Fe para plantear la necesidad de que el Líder saliera de la nación gobernada por el dictador español Francisco Franco, en un pequeño país de sólo 48. 000 kilómetros cuadrados -la Republica Dominicana- se produjeron acontecimientos que conmovieron a nuestro Continente.

En esa Nación, de sólo 5 millones de habitantes, a la que llegó Cristóbal Colón en diciembre de 1492 y a la que bautizó como “Isla La Española”, se produjo, en aquél abril de 1965, un levantamiento popular conducido por un coronel patriota Francisco Caamaño Deñó que tenía como objetivo reponer en el gobierno al presidente Juan Bosch depuesto por un golpe militar auspiciado por los Estados Unidos.

Este militar antiimperialista, que ocupara la presidencia provisional el 4 de abril, tomo inmediatas medidas que preocuparon a Washington y a los terratenientes dominicanos.

En esa dirección anuncio una profunda reforma agraria, la nacionalización de algunas empresas extranjeras de servicios públicos y la reanudación de las relaciones comerciales y diplomáticas con Cuba.

La reacción de la Casa Blanca no se hizo esperar y el entonces presidente del imperio, reafirmando la concepción de que América Latina era su patio trasero, ordenó el desplazamiento hacia las costas del país que se atrevía a desafiar su dominio, de la 82 División de Tropas Aerotransportadas de la Armada, con 42.000 infantes de marina.

Al mismo tiempo se convocaba al “Ministerio de Colonias”, como llamaban los dirigentes revolucionarios cubanos a la Organización de Estados Americanos-OEA.

¿Como fue la resistencia de ese heroico pueblo y de su líder ¿Cuál fue el comportamiento de los gobiernos del Continente y en particular el de nuestro país? ¿De que forma organizamos la solidaridad con la nación agredida?, serán algunos de los temas que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

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