martes, 11 de septiembre de 2012

Chile: 39 años de neoliberalismo salvaje

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

El 39° aniversario del golpe militar contra Salvador Allende encuentra Chile en un franco despertar social y político, tras cuatro décadas de profundo adormecimiento inoculado por la dictadura militar. La feroz represión, casi 4 mil muertos y desaparecidos, decenas de miles de personas encarceladas/torturadas y centenares de miles de expatriados permitieron al dictador Pinochet implantar la nueva versión neoliberal del capitalismo –ahora convertida en el catecismo mundial dominante–, mientras las clases populares estaban imposibilitadas de defender sus derechos y el miedo embargaba a gran parte de la población.

La llamada “reforma económica” o “economía social de mercado”, concebida para todo el planeta por el Consenso de Washington, la Comisión Trilateral, el Foro de Davos, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el grupo de Bildelberg, en fin, por todo el poder financiero y económico mundial que conducen el imperio estadounidense, su furgón de cola europeo y las corporaciones transnacionales, fue aplicada por primera vez en el planeta en este país cuando estaba sometido de rodillas, por la fuerza. Más tarde esas reformas se expandieron a todo el orbe en lo que comúnmente llaman “neoliberalismo”, la doctrina económica neoconservadora del capitalismo mundial contemporáneo, por lo demás en crisis.

Los poderes mundiales convirtieron a Chile en una gran máquina productora de ganancias extraídas de la explotación de recursos naturales, con mano de obra barata hasta hoy sobre-explotada, sin sindicatos ni organizaciones políticas que defendieran los intereses populares y nacionales, pero con todas las facilidades otorgadas la dictadura militar no logró atraer grandes capitales extranjeros y se hizo cada vez más impresentable por tantos crímenes de lesa humanidad. Pinochet se convirtió en un ícono mundial tan deleznable como Hitler.

Una vez hecho el trabajo sucio, quienes lo instalaron en el poder fraguaron un nuevo plan para sacarlo “por las buenas”, aunque con pequeñas patadas por debajo de la mesa de negociación. De nuevo, EEUU, Europa y las transnacionales financiaron, esta vez, a la “oposición democrática”, subvencionaron diarios y revistas –que después abandonaron–, impulsaron el plebiscito de 1988 y el país comenzó a transformarse “en la medida de lo posible”, tras las elecciones que en 1989 dieron el triunfo a Patricio Aylwin, uno de los más acérrimos enemigos de Allende e influyente factor desestabilizador de su gobierno como jefe del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y controlador de la mayoría en un Poder Legislativo que declaró ilegal su gobierno legítimo.

La Concertación de Partidos por la Democracia, liderada por el PDC, e integrada por el Partido Socialista (PS), el mismo de Allende pero “renovado” –como sus símiles europeos–, el Partido Radical Social Demócrata (PRSD) y el oportunista Partido Por la Democracia (PPD), creado por Ricardo Lagos sin ideología explícita, se afanaron por identificar “libertad económica” –léase neoliberalismo– con “libertad política” y con sus mandantes estadounidense-europeos lograron el flujo de abundante inversión extranjera, manteniendo intactas la estructura jurídica que garantizan toda clase de granjerías al gran capital transnacional, las mismas que fueron impuestas a la fuerza por la dictadura.

En 20 años de “transición a la democracia” no hicieron absolutamente nada serio por derogar la Constitución de 1980, el sistema binominal que garantiza la alternancia en el poder a las dos derechas (la Concertación y la tradicional golpista) al estilo estadounidense, liberalizaron aún más el ingreso de capitales foráneos, no tocaron el cobre nacionalizado por Allende y privatizado por Pinochet, mantuvieron intactos los bajos salarios, no repusieron la negociación colectiva de los trabajadores, etc. Siguieron esquilmando de mil maneras al pueblo trabajador con iniciativas desastrosas como la multitienda La Polar o el sistema de transporte urbano capitalino Transantiago, que eliminó a los pequeños empresarios, dejó el negocio en poder de grandes corporaciones locales y extranjeras y creó nuevos sufrimientos a quienes deben concurrir diariamente a trabajar.

Lo que está ocurriendo hoy en un despertar social ciudadano, liderado por los estudiantes, de carácter nacional, inspirado por un profundo desprecio a la clase política, los partidos, el Congreso, los militares, la Iglesia, los grandes medios y casi todos los factores del poder, según lo demuestran las encuestas. Las elecciones municipales del 28 de octubre revelarán cuáles serán los efectos de la medida desesperada por salvar al sistema de cúpulas políticas incorporando 5 millones de electores jóvenes al juego político, con “inscripción automática” a los 18 años y “voto voluntario”, sin castigos pecuniarios para quienes no concurran a las urnas.

Esta elección de alcaldes y concejales, no regida por el sistema binominal, dará algunas luces de lo que podría ocurrir en las presidenciales 2013. Mientras tanto, los movimientos sociales avanzan buscando su propio camino independiente del sistema político de partidos. La crisis de liderazgo chileno evoca la situación de la Venezuela pre-chavista que salió abruptamente de otro adormecimiento de más de 30 años, al despertar con el llamado “Caracazo” del 27 y 28 de febrero de 1989, cuando un pueblo sin organización ni conducción salió a las calles a impetrar sus derechos.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Viviendo con crisis y a 38 grados bajo el ardiente, desértico sol de Arizona

Adán Salgado Andrade (especial para ARGENPRESS.info)

Peoria, Arizona. Es julio y de nuevo he venido a Arizona, racista estado estadounidense el cual, por estos meses, muestra cuan inhóspito puede ser un lugar desértico, de clima totalmente seco, en donde rara vez llueve y, cuando sucede, sus habitantes lo celebran jubilosos.

La pasada ocasión que vine aquí, era enero, mes que, me dijeron, tiene temperaturas de frías a muy frías, fluctuando entre los 5 y 10 grados centígrados, ya que desde octubre, el calor comienza a bajar. Sin embargo, al finalizar febrero, las temperaturas comienzan a subir muchísimo, llegando a rebasar en muchas ocasiones los 40 grados. Además, por el clima extremadamente seco, salir a caminar es realmente una proeza. En la ocasión anterior, como dije, gracias a la templada, incluso algo fría temperatura (según me dijeron, fue el invierno más caliente que han tenido, consecuencia, claro, del cambio climático), pude recorrer caminando las vacías calles de Peoria, ciudad que junto con otras, como Sun City, son habitadas en su mayoría por seniors, o sea, jubilados, los que aún no son tocados por la presente, profunda crisis o que aun tienen suficiente margen económico para atemperarla (sobre la presente crisis y sus consecuencias en la sociedad estadounidense, ver mis artículos “En busca de los signos de la decadencia estadounidense” y “De cómo Estados Unidos pospone su quiebra y aumenta la pobreza imprimiendo más dólares”. Los links son:


Sin embargo, en estos días, con temperaturas tan altas, es prácticamente un riesgo de salud salir a pie, sobre todo para recorrer grandes distancias. Los que salen lo hacen en sus autos o simplemente permanecen en sus casas con el aire acondicionado a todo lo que da, con el brutal gasto energético que ello implica, que hace a este estado uno de los que más electricidad consumen en verano, per cápita, con otros como Nevada, Texas, Florida o California (de hecho, en varios estados, las temperaturas rebasan los 300 C). Es obligado el uso del aire acondicionado, ningún establecimiento comercial puede operar sin climatización. Y si el gasto de electricidad por casa es elevado, piensen en los millones de kilowatts hora que se requieren para hacer habitable un cine, un centro comercial, un restaurante… algunos comercios que operan al aire libre, como restaurantes, tratan de compensar el que en la calle no pueda haber aire acondicionado, mediante un sistema de mangueras que arrojan rocío de agua fría, aunque no parece suficiente, dado que no hay ningún cliente comiendo en las mesas exteriores y todos se refugian en el fresco, acondicionado interior (sólo al caer la tarde y atenuada la luz solar, ese sistema es, digamos, práctico). Resulta absurdo, pues, que dentro de las casas se tenga, por ejemplo, una temperatura artificial de, digamos, 18 grados, con la cual, al dormir, se requiere dormir con cobijas, mientras que con la temperatura exterior de 30 o más grados, el dormir casi desnudo, sería la regla (en México, por ejemplo, también en verano se tienen muy altas temperaturas, sobre todo en los estados del norte. Y muchas familias, sobre todo las más pobres, la mayoría, tratan de pasar las noches con ventanas abiertas y ventiladores que lo único que hacen es remover el caliente aire de las hacinadas habitaciones. Claro, eso se justificaría que porque siendo pobre, se deben de sufrir esas incomodidades. De todos modos, las altas temperaturas, más de lo usual actualmente, son consecuencia del cambio climático inducido por países como Estados Unidos, dados sus glotones, desperdiciadores consumos energéticos. Ver en este mismo blog mi artículo: “¿Más energía o más desperdicio?. El link es:

Los autos también deben de contar obligatoriamente con aire acondicionado, y sólo alguno que otro vehículo viejo circula con todas las ventanas abiertas, para aliviar el calor, pero la “brisa” que se siente equivale a que de repente abriéramos la puerta del horno de la estufa para ver si el guisado ya está listo.


También me referí en anteriores trabajos al alto y desperdiciador consumo de agua que existe en este estado, a pesar de ser tierra desértica. Es increíble el derroche de ese vital líquido, tanto por el empleo doméstico, así como por el recreativo, pues en muchos lugares se cuenta incluso con albercas privadas, por ejemplo. Parte del agua empleada es surtida por el lago Mead y otra parte, por las cuotas de agua que nuestro país debe de entregar obligatoriamente a Estados Unidos cada 5 años (ejemplo de neocolonialista imposición). El lago Mead, según el Instituto Scripps, tiene 50% de probabilidades de secarse en el año 2021, lo cual ocasionaría, de ser así, que Arizona no pudiera ser ya habitable. A pesar de esa alta posibilidad, tanto el desperdicio, así como el alto consumo son una constante. Por ejemplo, volví a encontrarme con enormes, dolorosas fugas de agua, que forman enormes corrientes deslizándose aguas abajo, una exactamente en el sitio en que anteriormente, la pasada ocasión, había surgido una, lo que da idea de la vieja infraestructura urbana que ya es característica en muchos sitios de este declinante país. Y eso que Peoria es de las ciudades, digamos, mejores, pues viven allí mayoritariamente seniors, como señalé antes y se supone que cuenta con mejores instalaciones y servicios públicos. Otra señal del suntuoso empleo de la escasa agua, es que hay, ¡increíble!, enormes lagos artificiales con los que cuentan los fraccionamientos digamos que más lujosos. Esos ostentosos lagos tienen incluso letreros de advertencia de que se castigará severamente con prisión a quien ose hacer uso de ellos, que no sea huésped de esos caros sitios, pues no vaya a ser que algún sediento indocumentado que pase por allí, ¡se atreviera a tomar agua o, peor, a darse un chapuzón para refrescarse algo del sofocante y muchas veces mortal desértico calor! Da la impresión de que el estadounidense promedio no se da cuenta o no le importa la catástrofe ambiental que está por estallar, no sólo en su país, sino en todo el mundo, debido al calentamiento global y a la escases del vital líquido.

Decidí experimentar en carne propia qué significa andar en las calles de esta calurosa ciudad, fuera de la comodidad de la climatización.

Me prestaron una bicicleta y sólo así me fue posible salir, cabeza cubierta con gorra y lentes obscuros para evitar el reflejo solar.

En efecto, el aire que pega en la cara al ir en movimiento, ejerce un efecto aun más abrasador, pues es como si tratáramos de bajarnos la temperatura con una secadora de pelo operando en la temperatura más alta, pero de todos modos empleando una bicicleta al menos se pueden recorrer distancias que caminando sería, como dije, incluso hasta riesgoso, por el peligro real de una insolación.

Y se podría pensar por lo referido que todo mundo o está en sus casas, en la oficina o en un establecimiento climatizado disfrutando de lo lindo… pero no es así. Al llegar a la esquina de Arrowhead Avenue y Mountain View, ¡un grupo de valientes trabajadores realiza, bajo el inclemente rayo del sol y con una temperatura de 38 grados, a las dos de la tarde, labores de mantenimiento y pavimentación! Es verdaderamente increíble, porque además emplean casco metálico, que debe de incrementar todavía más el calor, y usan ropa de trabajo como camisas de manga larga y pantalones. Mirándolos con detenimiento es evidente que todos son latinos, probablemente mexicanos, ganando siete dólares la hora, si bien les va, y también varios, si no es que todos, deben de ser ilegales, ya que sólo así puede entenderse que se sometan a esas condiciones laborales tan extremas. De un vehículo que carga con el equipo de trabajo, las herramientas y otras cosas, emana en ese momento una melodía: es una canción ranchera de Vicente Fernández (quien, por cierto, vino a Phoenix, por estas fechas, a dar su último concierto, antes de retirarse, según me platicaron), muy probablemente para animar a esos sufridos trabajadores, quienes acaban de colocar una placa de acero en la bocacalle, sellando sus orillas con asfalto, a manera de reductor de velocidad (tecnología vial muy empleada en la ciudad de México, en donde los topes resuelven, rudimentariamente, el problema de los excesos de velocidad). Aunque quizá sea una forma de resolver la descortesía de uno que otro automovilista que ha preferido avanzar, a darme el paso, como, eso sí, al menos, obligatoriamente, deben de hacer los conductores, a la vista de un ciclista. Un amigo estadounidense, David, a quien le platiqué sobre los trabajadores que vi, me comentó que todos, en efecto, son latinos, no hay estadounidenses, pues ninguno, en su “sano juicio”, estaría dispuesto a realizar un trabajo tan duro y extremo. “Mi hermano se dedica a eso - me comenta David -, a la construcción, pero él comienza muy temprano a trabajar, antes de las cinco de la mañana, y a eso de la una de la tarde, deja de hacerlo, pues el no aguanta trabajar más tiempo bajo el sol”. Claro, pienso, por eso se prefieren a los latinos, que de todos modos son los que se animan a trabajar en eso, porque son aguantadores.


Dejo atrás a estos héroes urbanos y sigo pedaleando, tratando de imaginar el doble martirio, no sólo de aguantar el inclemente sol y los 38 grados de temperatura, sino, además, estar trabajando con palas, picos, martillos y gruesa ropa de trabajo.

Más adelante, sin embargo, hay un joven, ese, sí, sajón, a todas luces, de unos treinta años de edad, portando un letrero amarillo, montado en un palo de madera que dice la leyenda “Cash for gold”, o sea, que se compra oro, y abajo viene el nombre de una joyería y su página de Internet. Eso sólo confirma cuan quebrada está la economía estadounidense, que está siendo más seguro el atesorar oro, que tener dinero en el banco, ya que el dólar tiende a devaluarse cada vez más rápido, dado que sólo así el gobierno está posponiendo la quiebra de Estados Unidos. Sí, porque para que ese joven esté bajo los ardientes rayos solares promoviendo que se compra oro, es señal de la codicia que está despertando de nueva cuenta el atesorar ese amarillo metal, como una forma de conservar la riqueza, así, como en los viejos tiempos precapitalistas (ver en este mismo blog mi artículo “De nueva cuenta la fiebre del oro o de cómo Estados Unidos está quebrando”. El link es:

En efecto, en cuanto a la referida devaluación del dólar, me bastó, por ejemplo, ir al cine, a los Harkins Theaters, para apreciar la carestía actualmente existente en Estados Unidos. La entrada en aquéllos, en los horarios menos demandados, o sea, antes de las seis de la tarde, cuesta siete dólares (unos $95 pesos). Claro, eso es porque poca gente va al cine en el pleno rayo del sol. Luego de esa hora, el boleto cuesta nueve dólares con cincuenta centavos (unos $130 pesos. Las funciones 3D cuestan nada menos que doce dólares con cincuenta centavos, alrededor de 170 pesos). Y si se anima uno a comprar, por ejemplo, un agua, son ¡cuatro dólares! (me refiero a una botella de medio litro, que en México costaría cinco pesos, normalmente, allí se pagarían alrededor de $55 pesos). Y los pasados mitos de que en ese país todo es más barato, actualmente son sólo eso, mitos, pues ni siquiera yendo a comprar a los outlets (establecimientos en que todos los productos se venden supuestamente rebajados), se hallan cosas baratas. Por ejemplo, una camisa que en México, de la misma calidad, costaría unos ciento cincuenta pesos, cuando mucho, en distintos lugares a los que acudí costaba 25 o más dólares. La ironía del asunto es que es una camisa Made in China, ya no es una marca estadounidense. Marcas como Old Navy, que, se suponía, eran estadounidenses, Proud to be made in USA (como rezaba, rimando, en los noventas, ese comercial lema, enfatizando la hechura estadounidense), ya no lo es, y en todas las etiquetas de los productos que vende el establecimiento comercial de dicha marca puede leerse Made in China. Esto, además de haber acabado con el pasado orgullo sajón de que todo era hecho en Estados Unidos, pone de manifiesto otro grave problema, la desindustrialización que está sufriendo Estados Unidos desde hace varios años. Corporaciones y empresas están exportando no solo los blue collar Jobs (los obreros), sino los white collar jobs (los empleos administrativos y gerenciales) y los están llevando a países como China, justamente, con tal de reducir los costos de producción. Y eso ha llevado, no sólo al efecto desindustrializador mencionado, sino a que cada vez hay más desempleo, tanto por las propias crisis económicas, como porque, sencillamente, hay menos creación de empleos en relación al aumento de la población en condiciones de trabajar. Ver en este mismo blog mi artículo: “Desempleo en Estados Unidos, agudizada tendencia del capitalismo salvaje del incremento en la desocupación”, en donde analizo cómo es la generalizada tendencia en Estados Unidos del capitalismo salvaje de ir exportando los empleos. El link es:


Y, retomando lo de la carestía de la vida, yo mismo comparo cómo realmente se ha devaluado tanto el dólar, al recordar que, la primera vez que fui a Estados Unidos, en 1987, a Nueva York, cuando aún había torres gemelas, claro, era posible comer una buena rebanada de pizza, bastante llenadora, acompañada de una lata de Coke, por un dólar con cincuenta centavos, pero cuando actualmente cuatro largos billetes de un dólar cada uno, apenas me sirvieron para pagar una simple botella de agua de medio litro… pues, sí, vaya si se ha deteriorado y encarecido el nivel de vida de ese país, en donde actualmente uno de cada dos ciudadanos es pobre. En Phoenix, por ejemplo, ciudad que supuestamente es uno de los nuevos polos de desarrollo urbano estadounidenses, es ya muy común ver a indigentes pidiendo “give me one quarter, guy, just one quarter”, muchos de temible aspecto, accediendo por ello a darles algunas monedas. Y los robos, así como las zonas inseguras abundan por toda la ciudad. De hecho, la sede del consulado mexicano ubicada en Phoenix, está por ser cambiada a un lugar más céntrico y seguro, pues donde actualmente se halla, se cometen varios ilícitos, robos, sobre todo, de acuerdo con testimonios ofrecidos por el cónsul mexicano asentado allí (cifras recientes revelan que ya hay más de cincuenta millones de estadounidenses por debajo de la línea de pobreza, los que no tienen ni siquiera asegurada una comida al día y más de dos millones de personas en condición de calle, cuyos ingresos, si los tienen, son de menos de dos dólares diarios. Abunda la gente viviendo en la calle o en coladeras, como, increíble, en Las Vegas (en el siguiente link pueden ver fotos de varias familias a las que no les quedó de otra más que acondicionar una cómoda coladera para vivir: http://www.pateandopiedras.net/category/las-vegas/).

Y es que ya no es suficiente el poseer una carrera, un título universitario, para tener, ya no digamos trabajo en lo que se estudió, sino al menos conseguir empleo.

Otro buen amigo del lugar, Robert (no es su verdadero nombre), me platica que él ha debido de ir cambiando de giro, tanto por sus necesidades económicas, como por sus necesidades de vida. “Mira, yo tengo tres carreras. Primero estudié para ser policía, luego lo hice para ser detective y actualmente me desempeño como abogado”. Y abunda que cuando era detective, las llamadas a cualquier hora del día o de la noche para ponerlo al tanto en cuanto a un caso en particular y requerir de sus servicios, terminaron con el matrimonio de cuatro años que sostuvo con una mujer que era arquitecta y que a pesar de ello, estaba mucho menos ocupada que él. “Sí, realmente ella no aguantó mi vida tan desordenada, y eso mismo me llevó a reconsiderar lo que yo estaba haciendo”, me dice Robert, reflexivo. Fue que optó por estudiar leyes y en el 2005 entró a la universidad. La educación universitaria en Estados Unidos, es bien sabido, es muy costosa. Tanto universidades privadas, como públicas, cobran elevadas colegiaturas, las que sólo los sectores más acomodados de la población podrían pagar por cuenta propia. Sin embargo, aquéllos deseosos de estudiar, pero que no tengan suficientes posibilidades económicas, deben de solicitar un crédito gubernamental para hacerlo (en México, por desgracia, ya se ha estado implantando dicho esquema, que es más un negocio para los banqueros, que una verdadera solución para los solicitantes de crédito).

Fue el caso de Robert, cuya carrera de leyes le costó $200 mil dólares por los cuatro años que duró estudiándola, cincuenta mil por año. “¡Yo debo de pagar, por el resto de mi vida, como mil quinientos dólares al gobierno por la deuda que adquirí!”, me dice, con cierta molestia, aunque en su caso, al menos tiene trabajo. “Ahora tengo un caso de un hombre que, según él, buscaba en México a niños para que fueran adoptados aquí, en Estados Unidos, pero todos esos niños, su padres, gente pobre, eran casi secuestrados, mediante engaños, para traerlos. Hubo una demanda de una familia y estoy buscando la reparación del daño físico y moral que ese hombre les provocó”.

Le pregunto que si hay ocasiones en que se niegue a llevar un caso. “Mira, lo que yo no defiendo son personas que sean adictos, no, la verdad es que te metes en más problemas, pues no dicen la verdad del todo y, muchas veces, defiendes mentiras”. Me platica que ha estado en México, para ver cómo trabajan los abogados mexicanos y le sorprende que, por ejemplo, por cualquier caso que se esté llevando, se requieran gruesos expedientes y que además haya que solicitarlos para estudiarlos, que haya que pagar. “Aquí, en cambio, todo lo obtienes por Internet y es incluso posible que trabajes desde tu casa”. Aunque él ve como una ventaja que en México un abogado pueda ejercer libremente en todo el país. En cambio, en Estados Unidos, no es así. “Aquí, si quiero trabajar en California, por ejemplo, debo de sacar una licencia para ejercer la abogacía, además de que debo de certificar que conozco el sistema legal de ese estado”. Pues sí, algunas ventajas deben de existir en México, a cambio de tener un muy cuestionable y corrupto “sistema legal”, considero.

También en esta ocasión conozco a Lupita, una mexicana que está trabajando en Phoenix, con una influyente familia mexicana, como empleada doméstica, para cuidar de sus hijos pequeños y hacer el quehacer de la casa. Ella es de los raros casos en que está laborando con una visa tramitada exprofeso para que pueda tener un empleo en Estados Unidos, pero sobre todo un empleo que generalmente desempeñan ilegales. “Este trabajo lo conseguí porque a una amiga que se lo habían ofrecido, a la mera hora, se echó para atrás, y a la persona que estaba haciendo los arreglos, le urgía conseguir una persona para que trabajara con esa familia”. La persona que hace tan rápidamente esos arreglos es una mujer chicana que opera desde Texas, y a eso se dedica. “Es que ella conoce a mucha gente y por eso arregla los papeles rápido”, me dice Lupita. “Sí, como la casa es muy grande, pues siempre hay mucho quehacer, además de que debo de cocinar”, me platica Lupita, quien es de Matamoros, y que se animó a venir porque tiene muchas necesidades económicas familiares. “Al principio, mi esposo no quería, pero le hice ver que necesitábamos varias cosas y que si yo me venía a trabajar, pues sería más fácil tenerlas”. Sin embargo, no ha sido fácil para ella vivir en Phoenix, ya que además de lo cansado que le resulta cumplir con todas las obligaciones de la casa, en su día libre, el domingo, normalmente se queda, pues además de no hablar prácticamente el inglés, no tiene amigos con los que pudiera salir, ni se anima a ir a algún lugar, como al cine, sola. “Así que mejor me la paso encerrada”, me dice, con una resignada sonrisa.

Otro buen amigo estadounidense es Peter (no es su verdadero nombre), quien me platica que él era mariner, destacado en una base militar en Centroamérica, pero su vida cambió radicalmente cuando conoció a su actual esposa, una centroamericana. “Fue amor a primera vista, sí”. A los pocos meses, se casaron, de eso ya transcurrieron quince años y siguen viviendo muy felices y amándose plenamente. Peter consideró que sería muy peligroso seguir en el ejército, así que renunció, además de que cambiaron bastante sus ideas sobre el patriotismo. “Yo creo que ser patriota no es invadir otros países en nombre del gobierno americano, sobre todo si esos países no nos han hecho nada”, agrega Peter, de bonachón y dulce aspecto. Actualmente, se dedica a manejar un camión de reparto de una empresa de mensajería. No se queja, pero me comenta que su salario cada vez alcanza para menos. “Sí, ahora vas al súper y te gastas doscientos dólares y realmente sales con pocas cosas”. Por eso, cuando algún vecino se está mudando, Peter no duda en aceptar algunas de las cosas que aquél se ponga a regalar.

Uno de los mejores testimonios de los matices tan aparentemente sutiles que toma el racismo en Arizona, es el que me ofrece Leticia (no es su verdadero nombre), una chica colombiana que lleva viviendo en ese estado desde 1990. “Me vine porque me enamoré”. En efecto, se casó con un latino que era ciudadano estadounidense, con quien tuvo un hijo, el que es su adoración. Ella estudió medicina en su país. A pesar de que está muy preparada, en Arizona no puede ejercer su profesión, pues ningún estudio universitario, que nos sea del mismo estado, es reconocido. “En cambio, si estuviera en Florida, allí sí podría trabajar como doctora”, me dice, con molestia. Y a pesar de que ya posee la ciudadanía estadounidense, tiene esa prohibición, como cualquier extranjero que desee residir y trabajar allí. Eso no es todo, pues además me platica que es práctica común discriminar a extranjeros, sobre todo a latinos. Ella trabaja en una organización no gubernamental, que busca ayudar a la gente con adicción a las drogas a dejarlas. “Mi jefa actual es una afroestadounidense, que, de verdad, me trata muy mal, me tiene sin hacer nada, me quitó muchas de las cosas que hacía y si le pregunto qué puedo hacer, nada más me pone una carota y se enoja. Mi jefe anterior era un gringo, pero ese sí me trataba bien, era buena persona… a veces, te tratan mejor los gringos que los latinos o que hasta tus mismos paisanos”. Y me refiere que una amiga de ella, también colombiana, que además de haber estudiado medicina, tiene maestría y doctorado, con trabajos si pudo recientemente conseguir trabajo en una high school. “El director la trataba tan mal, que prefirió renunciar y actualmente no ha podido encontrar trabajo mi pobre amiga”, me dice Leticia, suspirando. Y no creo que pueda hallarlo pronto, con la actual, profunda recesión en la que se encuentra este racista país.

Nuestra platica tiene lugar en un café. De repente, frente a nosotros pasa un hombre joven, de unos 30 años, caminando, muy casual, pero portando un arma en una funda asegurada a su cintura. Leticia y yo nos miramos, sin dar crédito a lo que acabamos de presenciar, ya que la escena bien podría haberse ubicado en el lejano oeste. Y eso, el portar armas, además de mostrarlas en público, se da, a pesar de los miles de crímenes cometidos cada año en Estados Unidos como consecuencia del enfermizo armamentismo que es inalienable derecho constitucional. Hace unos días, precisamente, tuvo lugar una nueva matanza, cuando James Holmes, un brillante estudiante de psicología, penetró a una sala cinematográfica que estaba estrenando Batman 3, disfrazado, según él, del Guasón, y accionó el letal poder de dos pistolas y dos rifles, dejando 12 muertos y más de 60 heridos. Tanto los rifles, así como las municiones, los adquirió muy fácilmente, ya que al no tener antecedentes penales, no hubo mayor requisito para que un armero le vendiera las armas. Las municiones las compró por internet (ver en este mismo blog mi artículo: “De tiroteos, estrenos hollywoodescos y lucrativos shows mediáticos”. El link es:

Pero, aun así, tantas matanzas y muertos por armas, tienen sin cuidado a los estadounidenses, Ya Obama declaró que no hará nada que pueda poner en peligro el sacrosanto e inalienable derecho de los estadounidenses para tener todas las armas que deseen y puedan comprar, mucho menos a cuatro meses de las elecciones, no sea que los haga enojar, especialmente a la NRA (National Riffle Association), la poderosa organización pro-armas dedicada, justamente, a defender ese divino derecho, y pierda su casi segura reelección (spots televisivos lo muestran criticando duramente a Mitt Romney, el candidato republicano, así, muy al mexicano estilo Vázquez Mota… ¿o será, más bien, al contrario, que los panistas hayan copiado a los estadounidenses tan deleznables “campañas políticas”?).

Así que el hombre que acabamos de ver, portando, muy orgulloso, su escuadra, una calibre 38, puede sentirse seguro de que en muchos años por venir, ningún político se atreverá a quitarle su derecho a presumir que anda muy bien armado.

“Míralo - me dice Leticia - y ni quien le diga nada”. Sí, ni siquiera un policía que pasa en ese momento con su patrulla, quien sólo voltea a mirarlo, con aburrida mirada. Quizá el oficial lamente que ese día, sea otra jornada más, sin mucha acción.

Doy las gracias a Leticia por la entrevista, le deseo muy buena suerte en todo, y me retiro del sitio, reflexionando sobre todos los profundos contrastes que se viven en este racista, decadente, desperdiciador, quebrado país.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El proyecto político en busca del sujeto

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

¡Y se armó la discusión! La Presidenta discutió que no hay “modelo económico” sino “proyecto político” en curso. Les hablaba a los empresarios reunidos en Tecnópolis el día de la industria, el 3 de septiembre pasado, y también al país en cadena nacional. En la alocución aludió críticamente al titular del grupo transnacional de origen local: Techint. Antes, Paolo Rocca, en la asociación de ingenieros había brindado su versión sobre la evolución económica del país y realizado una crítica a la política del gobierno.

Ya circulan, oficialmente difundidas por decisión del Poder Ejecutivo, las cartas del titular de la empresa número uno del mundo en la venta de caños sin costura para la producción petrolera mundial, y la respuesta presidencial. En ambas parece haber acuerdo sobre cuestiones esenciales del desarrollo productivo industrial y diferencias sobre el rumbo general, coincidiendo en responsabilizar a un tercero por ir más allá de los dichos del empresario, el diario Clarín, otro de los grandes del poder económico local.

Más allá del cuidadoso y atento intercambio epistolar, la discusión que subyace a los dichos y escritos de Rocca y de Cristina Fernández, remiten al sujeto que sustenta cualquier proyecto político. Al comienzo de la década, cuando se vivía el final del régimen convertible, la discusión era más dolarización ó devaluación de la moneda.

Especulación o producción

La primera variante la sustentaban acreedores externos, bancos transnacionales y empresas privatizadas de servicios públicos. El sector productor y exportador, del campo y la ciudad empujaban la devaluación de la moneda local para ganar competitividad (algo que vuelve a demandar el grupo Techint).

Estos últimos fueron los ganadores de la pulseada y se habilitó un relato favorable al establecimiento de un “modelo productivo”, que suponía una cosmovisión opuesta al “modelo especulativo”. Fueron los tiempos de Duhalde, sustentado en Economía por Remes Lenicov al comienzo, y finalmente por Roberto Lavagna, asociado intelectual y profesionalmente a los Rocca. Vale adicionar, que el default previo de Rodríguez Saá liberó buena cantidad de recursos fiscales para pago de deuda pública por unos cuantos años, lo que benefició destinos alternativos del gasto público para promocionar el “nuevo modelo o proyecto”.

El “modelo” en los inicios de la pos-convertibilidad se sustentaba en mayor competitividad para la producción local y un Estado predispuesto a reorientar sus recursos fiscales, por lo cual congeló tarifas de servicios públicos privatizados y subsidió crecientemente a esos empresarios transnacionales que iniciaron una nueva etapa de sus negocios, empujando pleitos en el seno del CIADI (ámbito del Banco Mundial); buscando retirarse del negocio (caso de Aguas, por ejemplo); o discutiendo aumentos de los subsidios, algo que creció hasta el presente. El anuncio por achicar o finalizar con los subsidios, luego de octubre del 2011, pasó a cuarto intermedio, sin fehaciente definición por su disminución o eliminación.

El resultado de negociaciones y situaciones con las privatizadas ha sido diverso, y salvo el caso de YPF, todas las empresas que fueron re-estatizadas eran emprendimientos deficitarios. Ahora se genera la opción estatal por un cuarto de la actividad en la telefonía celular, un sector de alta rentabilidad que requiere importantes inversiones. En el resto de los sujetos beneficiarios del régimen convertible, la situación fue normalizándose. A los bancos se los sostuvo con bonos que permitieron salir del corralito y del corralón, comprometiendo finanzas públicas y facilitando reencontrar al sector bancario la rentabilidad que les permite ser beneficiarios de las mayores ganancias en la coyuntura. Los acreedores externos, pese a gestiones judiciales de cobro en tribunales del exterior, vía desendeudamiento están normalizando la situación.

A la búsqueda de la burguesía nacional y el pacto social

El proyecto político de Menem tenía su sujeto en los impulsores de la dolarización de la economía. El proyecto productivo buscó el sujeto social de su sostén en dos momentos. Uno remite a Duhalde y Lavagna, que también acompañó la primera parte de la gestión Kirchner, hasta la materialización del canje de deuda en el 2005, para empezar a normalizar la relación con el sistema financiero mundial. Allí comienza otro momento, que incluye la segunda mitad de la gestión Kirchner y las dos administraciones de Cristina Fernández. Los ocupantes del ministerio perdieron peso específico en la formulación y difusión del proyecto, que pasó a concentrarse en el titular del gobierno, primero Kirchner y luego Fernández.

El tema central en la definición del sujeto pasó por la constitución de una “burguesía nacional”, en el supuesto general de que la tarea apuntaba a reconstruir el capitalismo nacional. Tarea discutible en tiempos de transnacionalización de la economía mundial, máxime cuando las transnacionales son hegemónicas y crecientemente mayoritarias en la cúpula empresarial local. El proyecto incluía el pacto social entre empresarios y trabajadores, algo que no pudo formalizarse, más allá de las fotos y acuerdos en los Consejo del Salario, especialmente en la última versión, con representación sindical cuestionada.

La apuesta por empresarios y grupos locales del capital tuvo varias etapas que no prosperaron y cedieron el lugar al Estado, una opción que ya fuera definida por el peronismo en los tempranos años 70. En efecto, si la apuesta fue al inicio la asociación con Techint; luego se habilitó al Grupo Eskenazi y la “argentinización” de YPF, un fallido que trajo al multimillonario Carlos Slim como destacado accionista de la empresa petrolera parcialmente expropiada por el Estado. No podemos olvidar la presencia de Urquía, el empresario sojero proveniente de Córdoba, incluso legislador del partido de gobierno. Las apuestas pasaron por el banquero Britos, titular de uno de los bancos locales de mayor desarrollo, e incluso por Cristóbal López, titular de empresas de juego y que ahora incursiona en el petróleo.

Esas apuestas a empresarios o grupos se completaron con intentos de alianzas sociales con los trabajadores, especialmente con la CGT, situación conflictiva por cierto con el proceso de fracturas en el movimiento sindical, incluida la CTA. En estas horas, la CTA desafió con un encuentro de más de 2.000 delegados del sector privado para constituir un modelo sindical alternativo, también entre los privados de la economía, donde se concentra el grueso de los trabajadores. No solo el proyecto político del gobierno busca sujeto, sino que también es una tarea de cualquier proyecto político, asumido como desafío entre los trabajadores adheridos a la CTA. Ese sujeto es también un intento de la derecha tradicional y las clases dominantes, algo que parecía constituirse en la crisis del 2008.

La construcción del sujeto social de sustento del proyecto político gubernamental se presenta como una estrategia con límites, más allá del 54% de los votos en octubre del 2011, no solo por el carácter transnacional de la economía contemporánea, sino porque el objetivo del capital de origen local es también la ganancia, más allá de un proyecto “nacional de desarrollo”, y por que el pacto social se dificulta ante la crisis del modelo sindical tradicional y la búsqueda de nuevas representaciones de los trabajadores, proceso especialmente intentado por la CTA.

El Estado como sujeto. ¿Para qué, cómo y con qué alianzas?

Fue Pedro Paz, entre otros, quien en los 70 y desde el peronismo sostenía que el Estado era el sujeto para construir la independencia económica ante la ausencia de una burguesía nacional.

Ahora vuelve a tener sentido aquella discusión ante el cambio epistolar entre el más grande consorcio industrial local y la presidente, que debe adicionar el debate sobre los para qué del Estado; cual debe ser el sentido de su intervención, cuáles las alianzas sociales para constituir sujeto de sustentación.

Es una discusión que nos lleva a analizar la posibilidad del desarrollo autónomo, independiente del capitalismo en la actualidad. Es un debate que transita la experiencia de nuestramérica, entre la búsqueda del reconocimiento del sistema mundial, objetivo que supone la consideración de “país emergente”; o la perspectiva autónoma que reconoce la necesaria integración regional para superar los límites y condicionamientos que impone el capitalismo. Se trata de discutir el propio modelo productivo en curso, sus beneficiarios y la estrategia de desarrollo.

El centro de la cuestión es el sujeto social de la política hegemónica. Desde otro ángulo, puede sostenerse que la cuestión pasa por la constitución del sujeto consciente para la transformación de la sociedad en la perspectiva emancipatoria para superar al capitalismo en este tiempo histórico.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Condorí y la revolución inconclusa

Carlos del Frade (APE)

El problema que tiene nuestro pueblo es el de la tierra y que nunca fueron respetados en su cultura. Es la misma lucha que tenían en los tiempos de Belgrano - dijo el obispo de Humahuaca, Jesús Olmedo, a este cronista hace un año atrás.

Es un lugar de belleza singular, casi mística. En lo más alto del cerro, alrededor de 3 mil quinientos metros por arriba del mar, está el más bello monumento a la independencia argentina. Un omaguaca lidera una embestida contra los invasores. A sus costados, las familias gauchas que luego sangrarían con Güemes y, del otro lado, los pueblos originarios, aymaras y omaguacas peleando juntos. “Los verdaderos padres de la patria”, como diría con justicia aquel revolucionario y político de masas desconocido que se llamaba Manuel Belgrano. Los ninguneados, los que hicieron posible el triunfo en Tucumán y Salta, los que se enamoraron de la revolución y la independencia porque ese general había prometido la tierra en partes iguales para todas y todos, tal como lo había hecho en Misiones. Pero la tierra todavía no llegó. Catorce batallas se libraron en el territorio de Humahuaca y la guerra por la independencia recién terminó en 1825. La historia de Jujuy es una de las más claras demostraciones de fidelidad a la construcción de una Argentina libre que jamás reconoció el país porque siempre las crónicas fueron contadas desde Buenos Aires. Hay una doble deuda interna con Jujuy y Humahuaca. El aporte en sangre y la democratización de la tierra.

Eso sí, Humahuaca es hoy patrimonio de la humanidad. Sin embargo, sus casi ocho mil habitantes siguen reclamando por la tierra prometida, como dice el sabio obispo de esa tierra de cerros multicolores y cielo a trescientos sesenta grados que no alcanza a ser abarcado por la mirada humana.

El miércoles 5 de setiembre, dos colectivos y varios automóviles con hombres armados intentaron quedarse con tierras de los omaguaqueños. Decían representar a una organización social, la “Tití Guerra”. Buscaban el lugar como potencial negocio inmobiliario. La vieja lógica de los conquistadores. Usurpar la tierra de las comunidades para después vender. Mientras el gobernador Eduardo Fellner mira para otro lado y no está presente tres de cada cinco días hábiles en la provincia, como señalan los medios jujeños. Pero tiene tiempo para recibir al secretario de minería de la nación, Jorge Mayoral, el hombre que posee oficinas en el mismo edificio que la Barrick Gold en Capital Federal.

Los nuevos invasores, disfrazados de militantes de esta organización social, dispararon a matar y lograron su objetivo. Terminaron con la vida de Luis Darío Condorí, de solamente 29 años, guía de turismo y militante de la Tupac Amaru, organización que luego fue satanizada por los oligopolios privados de la información.

La investigación judicial que se lleva adelante ya logró la detención de tres personas y, por otra parte, se informó que estos “militantes sociales” llevaban 30 mil pesos para gastos varios. Una cifra que no tiene nada que ver con su supuesta identidad como “militantes sociales”. Grupos de tareas de esas pequeñas mafias que han pululado en la Argentina de los últimos años y que, como siempre, responden a las órdenes de delincuentes de guante blanco ante la complicidad de los nichos corruptos de los distintos gobiernos.

El crimen de Condorí no es solamente la consecuencia de la permanente puja por poder que caracterizan a distintos grupos mafiosos ni tampoco se resuelve por la mayor o menor cercanía con los gobiernos.

El asesinato de Luis Darío Conodrí, papá y trabajador de solamente 29 años, se inscribe en la larga lucha del pueblo de Humahuaca por ser respetado en su cultura y por tener la tierra que hace cientos de años viene ganando a fuerza de poner amor, sangre y coraje a favor de un país que solamente repara en la belleza del lugar y menosprecia la fantástica historia de las comunidades que pelean por una realidad mejor para sus hijos.

Porque en Humahuaca, como dice el obispo Olmedo, el problema sigue siendo el mismo de los tiempos de Belgrano: la pelea por la tierra. La deuda interna de una revolución inconclusa.

Fuentes de datos:
Diarios jujeños desde el 5 al 9 de setiembre de 2012, comunicado de la Tupac Amaru y la Red de Organizaciones Sociales de Jujuy, entrevista al obispo Jesús Olmedo y “Los caminos de Belgrano”, realizados por el autor de esta nota.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Frente al voto juvenil: La situación de los Jóvenes entre 16 - 18años

Claudio Lozano (especial para ARGENPRESS.info)

Algunas consideraciones sobre los jóvenes entre 16 y 18 años.

La población juvenil que al año 2013 tendrá entre 16 y 17 años es aquella que nació entre los años 1996 y 1997, es decir en la última etapa de crecimiento de la década de la Convertibilidad. Pero a su vez, estos jóvenes han transcurrido los primeros años de su infancia en la consolidación de un cuadro social rezagado y deteriorado: la tasa de pobreza alcanzaba al 26% de la población y la indigencia al 6,4%, de trasfondo de la precaria situación de ingresos de los hogares se ubicaba en un marco laboral absolutamente fragmentado y flexibilizado como consecuencia de un modelo de crecimiento basado en la desindustrialización y la especulación financiera que derivó en una lógica de permanente exclusión. De esta manera, queda instalado el uso precario de la fuerza laboral, cuando la economía crece la precariedad se expande -tanto como el surgimiento de nuevas formas de empleo de baja calificación como el predominio de empleo con magros niveles salariales- y se expandía la pauperización de las condiciones de vida de modo sostenido.


El modelo de los ´90 que se agotó junto con la acelerada degradación de las condiciones de la mayor parte de los hogares en el año 2002, abre puertas a la crisis económica más aguda de la historia argentina sumergiendo a más de la mitad de la población en la pobreza (pico histórico del 57,5%) y prácticamente a un tercio en la indigencia (27%). El ingreso resultante del empleo pasó de garantizar el 41,6% del consumo medio a representar tan sólo el 24,3%. Este marco se dio gracias a una transferencia de ingresos de los sectores populares al sector concentrado de la economía que permitió una expansión de la brecha de desigualdad de 32 veces.


En este contexto social, los adolescentes que actualmente transitan la franja etarea en cuestión, cumplían sus primeros 5 y 6 años de vida, es decir, que hacia fines del año 2002 se encontraban prontos a iniciar su edad escolar y habiendo ya finalizado una de las etapas constitutivas más importantes para el ser humano, el desarrollo cerebral:

Durante las etapas iniciales del desarrollo, desde su concepción hasta aproximadamente los 2-3 años de vida ocurren fenómenos vinculados con el crecimiento de las poblaciones celulares y sus conexiones básicas. Ellas constituirán el sustrato inicial del cerebro adulto y del marco operativo del mismo, de sus habilidades, de su perfil emocional, de su comportamiento social. Por lo tanto, las alteraciones producidas en ese tiempo -según sean su naturaleza, intensidad y duración- pueden llegar a ser de difícil recuperación. Durante ese período, la malnutrición severa, las intoxicaciones, las carencias, las infecciones, el consumo materno de sustancias tóxicas legales o prohibidas, la falta de atención, etc. pueden constituir fuentes de alteraciones cerebrales focales o distribuidas cuyas consecuencias funcionales -según sea su intensidad- entrarán dentro de la variación o dispersión estadística o de la nosología médica.(…) A partir del tercer año de vida posnatal, los cambios cerebrales se vinculan más con la producción, facilitación e inhibición de nuevas conexiones y caminos circuitales, el sustrato biológico de la organización de los procesos mentales cognitivos y emocionales, el desarrollo del lenguaje, etc. Por ello, la consecuencia de las alteraciones en ese período pueden tener una expresión más oculta, y el daño cognitivo puede manifestarse en términos de desempeño en pruebas específicas ante mayores demandas (1).

La privación de plenos derechos y garantías ha sido, por lo tanto, la constante para la mayor parte de estos chicos que han atravesado por importantes dificultades en su desarrollo infantil y en su posterior inserción escolar.

Del cuadro siguiente es posible observar que las tasas de abandono escolar son más elevadas cuando se trata de la población que en promedio tiene entre 15 y 17 años: el 15,5% de ellos abandona sus estudios secundarios. La tasa de repitencia también es elevada, aunque superior es aquella que afecta a los chicos de entre 12 y 14 años: el 7,4% de la población analizada repite el año cursado.


Pero incluso no todos pueden asistir a un establecimiento educativo. La tasa de escolarización bruta es del 73,7%, esto es la población que efectivamente esta cursando sobre la población que corresponde con la edad teórica para el nivel polimodal (de 15 a 17 años). Sin embargo, esta cobertura es inferior al 53,6%, al considerar sólo a la población que teniendo la edad teórica está escolarizada en el nivel correspondiente. De lo anterior surge que prácticamente la mitad de los chicos de entre 15 y 17 años no concurre a un establecimiento educativo o está en un nivel inferior al que le corresponde.


Según la información que surge de la Encuesta Permanente de Hogares realizada en los principales aglomerados urbanos, el 15,7% no asiste actualmente a ningún establecimiento educativo (aunque la mayoría de ellos han asistido alguna vez). Esta fracción involucra a 299.834 chicos de entre 15 y 17 años.


De los 299 mil pibes que no estudian actualmente, 221 mil tampoco trabaja (el 73,8% de éstos). Pero considerando esta fracción sobre el total de jóvenes de la edad analizada resulta que el 11,6% no estudia ni trabaja. La cantidad de jóvenes que tienen algún empleo alcanza al 6% del total siendo que la mayoría de esta proporción, el 4,1% no estudia. Por lo tanto el universo de chicos de entre 15 y 17 años que están absolutamente dedicados al estudio y formación comprende al 82,4% de los mismos.


Al considerar la porción de pibes que no trabajan pero se encuentran activamente buscando un empleo, 38 mil en total, la cantidad de población juvenil activa asciende a 152.787 involucrando al 8% de la población adolescente analizada y la tasa de desocupación se sitúa en orden del 25,5%. De esta manera, la tasa de subutilización laboral que a su vez incluye la magnitud de aquellos que con un empleo están subocupados y por lo tanto necesitan o desean trabajar más, asciende al 28,1% de la población adolescente activa.


Del cuadro laboral siguiente queda expuesta la preponderancia del uso precario de la fuerza laboral adolescente. El 81,5% de los ocupados están bajo la forma asalariada del no registro y el 7,7% como cuentapropista que poco tiene que ver con modalidades independientes propia de un sector de la población profesional sino que está más asociada a modalidades de empleo de subsistencia. Sólo el 2,1% está bajo la modalidad formal de empleo de los cuales nada menos que 38,9% percibe salarios por debajo del nivel mínimo que fija el SMVM.


La situación de ingresos con los que cuenta cotidianamente gran parte de estos chicos es precaria: el 25,5% de ellos viven en hogares que pertenecen al 10% de menores recursos ascendiendo al 71,1% la presencia de chicos de entre 15 a 17 años que viven en el estrato social más bajo (es decir, en el 40% de los hogares de menores recursos).

En este marco, las necesidades básicas alimentarias no pueden satisfacerse para el 25,2%, es decir son indigentes y el 51,5% viven en hogares pobres.



Conviene aclarar que lejos de situar a esta lectura como apocalíptica por el contrario es preciso intensificar el concepto de estado de derecho para este grupo etareo, garantizar el bienestar de sus condiciones de vida, impulsar procesos de formación, de reinserción laboral, social y cultural.

Por supuesto que no es una opción hoy revertir el daño social causado pero sí es una opción revertir su exclusión, para ello es indispensable fortalecer el bienestar en los ámbitos donde actualmente se han visto forzados a participar como el plano laboral que los ha convertido en perceptores de ingresos complementarios para el hogar, y a su vez ampliar el margen de participación en aquellos espacios que han relegado a causa del contexto de “desprotección” social como la educación, la cultura, el arte y la política.

Lo que sí es posible y precisamente urgente de revertir es el daño social presente que impacta en las futuras generaciones. Hoy, sin necesidad de la mediación de un colapso social, el rasgo distintivo de la pobreza en nuestro país es su infantilización, germen de su reproducción -prácticamente la mitad de los pobres e indigentes son chicos, el 43,3% y el 49,2% respectivamente-.


Por esta razón, la única forma de generar un verdadero punto de inflexión en el proceso continuo de degradación de la vida cotidiana de los futuros jóvenes es implementar programas coherentes y sistemáticos en todas las aristas que involucra la vida social de los mismos: alimentación, vestimenta, salud, educación, formación, recreación, deporte, acceso a la cultura y al arte, etc. Junto con el planteo de una reforma integral y estructural que modifique el actual rumbo social de la mayoría de los argentinos.

Nota:
1) Colombo, Jorge (2007): “Acerca del desarrollo cerebral infantil: entre el daño y la optimización social”. Pobreza y Desarrollo Infantil Una Contribución multidisciplinaria. Ed. Paidós.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El voto a los 16 años

Jorge Altamira (especial para ARGENPRESS.info)

La iniciativa oficial de habilitar el voto a partir de los 16 años se produce en el contexto político de una intensa actividad de las organizaciones paraestatales en escuelas y en colegios; en especial, de La Cámpora. Se pretende imponer en la juventud el “modelo” de regimentación que impera en los sindicatos y en las organizaciones sociales -esto con independencia del hecho de que esa regimentación se encuentre hoy en plena crisis, como consecuencia del ascenso de los sectores independientes y combativos, así como de la descomposición de la burocracia sindical.

El régimen político actual, que tiende cada vez más al poder personal y al gobierno por decreto, necesita esa regimentación como método político de gobierno. El voto a partir de los 16 años sería la bandera “democrática” que serviría para encubrir esa labor regimentadora. El proyecto llega después de varios escándalos en este sentido -entre ellos, el que denunciaron los compañeros de la UJS de Tandil, donde los “talleres” de La Cámpora intentaron disolver un encuentro de centros de estudiantes, convocado en forma independiente del Estado. Para que adquiera el carácter de una medida realmente democrática, ese voto requiere la libertad de organización de la juventud en los lugares de estudio y de trabajo, y los jóvenes asumirían la responsabilidad de combatir toda tentativa de estatización ideológica y de organizar la confrontación de ideas entre las diversas corrientes políticas. Una posición que no combata a fondo todas y cada una de las tentativas para someter al Estado la organización popular constituiría un completo abandono de todo atisbo de estrategia de independencia obrera y una capitulación ante el bonapartismo.

En oposición a esta instrumentación regimentadora del derecho al voto para los mayores de 16 años reclamamos:

que se establezca la formación de centros de estudiantes electos en todos los ámbitos educativos, públicos y privados, laicos y confesionales;

la reducción de la edad para ser delegado gremial, que es hoy de 18, hasta los 16;

libertad de ingreso de los partidos políticos en los lugares de estudio y de trabajo -al menos durante las campañas electorales- para que realicen actividades de propaganda organizadas por los cuerpos de delegados estudiantiles y obreros.

La política oficial no es para nada improvisada: tiene un carácter estratégico. Lo revela la actividad febril de La Cámpora para crear una federación universitaria paraestatal -para combatir a la FUA histórica- o el sabotaje que desarrolla contra la Fuba, en función de un objetivo similar.

Un elemento adicional, aunque no por ello menos importante, es la “curiosidad” de que el proyecto determine que el voto juvenil tenga un carácter “optativo”, sin la menor fundamentación para este apartamiento de la norma constitucional que establece el carácter obligatorio del sufragio. Para que se pueda implementar un voto voluntario, es necesario crear antes un registro de los ciudadanos que opten por el voto; de lo contrario, se podría crear un “mercado” de documentos de identidad: el alquiler de los DNI.

A la luz de todo esto, no es cierto que el kirchnerismo reivindique el voto a partir de los 16 años, el cual tampoco sería obligatorio, sino que desnaturaliza su capacidad para que sirva como un factor de maduración política de la juventud, porque lo convierte en instrumento de regimentación, de coacción y de fraude del poder personal del bonapartismo. Es necesario advertir lo siguiente: la oposición de los socialistas al bonapartismo debe ser estratégica; si -como ocurre con el centroizquierda- tiene un carácter fragmentario u ocasional, se convierte en un “escort” del poder político capitalista realmente existente.

La necesidad histórica del voto juvenil

No sólo hay una oposición de izquierda y socialista al bonapartismo capitalista, también existe una oposición de derecha y seudoconstitucional. Para esta oposición, los jóvenes de 16 a 18 años carecerían de la capacidad jurídica para votar y, lo que más importa, de la madurez necesaria -aunque no se sabe si se refiere a madurez política o psicológica. Esta oposición derechista al voto juvenil es comprensible: históricamente, ha cedido a regañadientes la ampliación del padrón electoral. Ahora, no quiere incorporar al sector que la crisis capitalista y el derrumbe de los servicios sociales y de la educación ha convertido en la víctima principal y en el sector más golpeado y explotado.

¿Hace falta decir que la madurez política no es un resultado absoluto de la madurez biológica? ¿O advertir que la maduración política es un desarrollo desigual, que depende del lugar que cada uno ocupa en la estructura de la explotación social, de la experiencia que emerge de este hecho y, fundamentalmente, de la que resulta de la participación en la lucha social y política? Los partidos patronales instrumentan el derecho al voto para embrutecer a la población por medio de mentiras y por la desnaturalización de la propaganda política, a la que convierten en tandas de publicidad. Este mismo gobierno, que reivindica la política, se jacta de haber igualado la presencia de los partidos en los medios mediante el otorgamiento de espacios mediáticos, los que sólo alcanzan para una presentación publicitaria y que limitan el desarrollo de una propaganda política. Bonapartistas y seudoconstitucionales ensalzan el voto para ocultar la limitación insuperable de ese derecho, que en la práctica significa una delegación del poder y la proscripción para intervenir cotidianamente en las decisiones políticas.

Para los partidos revolucionarios es al revés: se esfuerzan por tomar el derecho al voto para desnudar sus limitaciones y para oponer a la delegación del poder en beneficio de una oligarquía política, el ejercicio directo del poder por medio de métodos asamblearios. Para los revolucionarios, ese derecho al voto, históricamente limitado, es una ocasión para desarrollar una propaganda socialista, para explicar un programa, la oportunidad para que los explotados expresen sus agravios y sus reivindicaciones -y para que se organicen sobre la base de esas reivindicaciones. Para los partidos que tenemos una participación activa en el movimiento de la juventud, el derecho al voto a partir de los 16 años se convertiría, en condiciones democráticas y no regimentadoras y estatizadoras, en un instrumento adicional para desarrollar la maduración política de la juventud explotada y estudiosa.

El centroizquierda, por el contrario, pusilánime y mediocre por definición, ha salido a repetir lo que ya hemos escuchado en YPF o en Ciccone; a saber: que apoyan al proyecto oficial, “haciendo reserva” de las intenciones manipuladoras del gobierno. Desconocen el carácter estratégico que debe tener toda oposición real al bonapartismo y son, por supuesto, adversarios de una oposición estratégica al capitalismo y a los regímenes políticos que lo encarnan. De este modo, su voto por la expropiación de Ciccone ha servido para rescatar a Boudou; el voto por la estatización parcial de YPF, en una vía de entrada para la norteamericana Chevron; y el voto a partir de los 16 años, en un instrumento de propaganda de los aparatos paraestatales que trabajan para regimentar a la juventud. En definitiva, ignoran -más precisamente, combaten- el carácter estratégico de la independencia política de los trabajadores y de la juventud -o sea que la emancipación de los trabajadores solamente podrá ser obra de los trabajadores mismos.

Nuestro planteo

Desde el Partido Obrero, denunciamos políticamente el proyecto oficial como un intento de encubrir la política de estatización de la juventud. A esta tentativa oponemos lo siguiente:

El derecho a la organización libre de centros de estudiantes en todos los campos de la educación -secundaria, universitaria, pública o privada, confesionales o no.

La libertad de difusión política para todas las tendencias y partidos en el ámbito de las escuelas públicas o privadas, lugares de trabajo, liceos militares, institutos correccionales, etcétera.

El derecho a ser electo delegado gremial desde los 16 años (la actual legislación sólo lo permite desde los dieciocho).

El voto universal a partir de los 16 años.

Llamamos a las federaciones estudiantiles secundarias y universitarias, a los movimientos de artistas jóvenes y a toda la juventud explotada a tomar en sus manos esta lucha, y a denunciar los talleres “oficiales” y todas las tentativas de regulación paraestatal de la juventud.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

Argentina. Castelnovo, cronista de vidas tras las rejas: "Nadie debe morir en la cárcel"

AGENCIA WALSH

Reproducimos la nota realizada por Nicolás Silva a nuestro compañero durante la actividad de la Agencia en Chaco y Corrientes.

El periodista de la agencia de noticias "Rodolfo Walsh" Oscar Castelnovo habló con NORTE de Corrientes, donde opinó respecto a la situación del sistema carcelario en el país (él y la agencia donde milita realizan talleres de Periodismo y Expresión en diversas cárceles) y denunció que existe "un plan represivo clandestino estatal destinado a los hombres y mujeres tras la rejas para aniquilar su entidad humana o destruir su vida". Castelnovo denunció dos recientes asesinatos en la cárcel de mujeres de Ezeiza y otra muerte en Devoto por abandono de persona. El diálogo se dio en el contexto de una huelga de hambre iniciada el lunes pasado en la Unidad Penal Nº 6 de San Cayetano. El periodista también dio una charla en la Universidad Nacional del Nordeste para varias decenas de estudiantes de Periodismo.

-¿Por qué se refiere a la situación de las cárceles como un tema "piantavotos"?

-Así es tomado por la clase política, no por nosotros. Es jodido porque el kirchnerismo triplicó el número de presos en el país y sigue el silenciamiento. En 2002 había 22.000 y hoy hay más de 60.000 y llegamos a tener 70.000. Es un tema jodido porque lo que estructura la vida en una cárcel es la violencia, la vejación de derechos. A ninguna de estas personas le cumplen con los plazos que marca la ley para dejarlas en libertad o condenarlas. El mito de que entra por una puerta y sale por otra nosotros lo desmentimos absolutamente, es una de las tantas maniobras o estrategias para intervenir en el "sentido común" de las personas y después todo el mundo anda diciendo eso; es un tema jodido porque los que tendrían que estar que son los partidos populares y los organismos, en su mayoría desertaron, salvo excepciones. Esa también es una política del kirchnerismo que los capta, seduce o compra para neutralizar el vínculo tan necesario entre los hombres y mujeres en situación de encierro y los militantes que se organizan para terminar con esta injusticia.

Es mucho más alto el índice de muertes en estos lugares, donde para estar preso tenés que tener 18 años y estar saludable, porque si estás enfermo debés estar en un hospital y si tenés una enfermedad terminal tenés que estar en tu casa. Nadie debería morir en la cárcel, entonces, ¿por qué es mayor el índice de muertes, de muerte violenta, que en la sociedad "libre"? Nosotros sostenemos que hay un plan represivo clandestino estatal destinado a los hombres y mujeres tras las rejas para aniquilar su entidad humana o destruir su vida. Si éste es un gobierno constitucional, ¿por qué tiene campos de concentración de muerte y tortura en la inmensa mayoría de las cárceles del país?

Es "piantavotos", porque al político que muestra su preocupación por lo que ocurre en las cárceles, una buena parte de la sociedad lo va a cuestionar, porque así está armado desde la clase política y los medios. En la política oficial del Estado y de los partidos este tema no existe, es "invisibilizado".

-¿Por qué se refiere a las cárceles como "campos de concentración"?

-Campos de concentración porque en las cárceles del país no te protege la ley, no te protege un juez, vos estás aislado, por caso, supongamos en la Unidad Penal bonaerense de Marcos Paz que queda en un descampado, te torturan con picana, no se entera tu familia, te rompen los huesos y te mandan a un buzón (una clase de celda) que tiene un tanto así de orina y de materia fecal, eso es un campo de concentración, la tortura extrema es cotidiana en las cárceles. Hay una política de excluir tu humanidad, ya no tenés a quién denunciar, estás en un lugar que es una selva. El servicio penitenciario recluta presos por droga o por beneficios, son los llamados "coches bomba". El servicio terceriza la violencia, vos vivís en permanente terror, estrés, que a veces termina en un "suicidio" que es provocado y es la única salida que se encuentra. El único derecho que se pierde estando preso es el de ambular, no perdés el derecho a la educación, a estar comunicado con tu hijo, a tener un teléfono. Podés estar comunicado pero no te dejan tener un celular porque se "comete delito con ellos", si es así entonces nadie debería tener un celular. El celular no debería ser para nadie con ese criterio, sin embargo es otro derecho recortado, la comunicación tan necesaria.

-Hoy en la provincia de Corrientes, los reos del Penal Nº 6 están haciendo una huelga de hambre. El reclamo fundamental es la demora en las causas. ¿Esto es algo normal en las cárceles del país?

-"La ley como la lluvia, nunca puede ser pareja, el que la aguanta se queja; mas el asunto es sencillo, la ley es como el cuchillo, no ofende a quien lo maneja", le dice el Moreno a Martín Fierro. Los jueces son parte de este plan, una parte sustancial; conforman la omertá argentina (el pacto de sangre y silenciamiento entre los miembros de la mafia siciliana) que cajonean las causas por años, se "olvidan" de las personas, son números en los expedientes; son mal vistos los jueces que denuncian a sus pares o superiores y la pueden pasar muy mal. Son una clase que es parte de este fin, esta calaña oligárquica está en los apellidos, a los jueces los nombran los políticos, se entrelazan los intereses para sostener un sistema que sólo puede sostenerse con una parte de la población marginada y excluida.

-Y si a usted le tocara vivir una experiencia, como la muerte de un hijo en un asalto, ¿eso lo haría cambiar, pensaría distinto?

-Hay una dimensión que es personal y familiar, yo defendería a mi hijo de cualquier peligro, pero eso es un hecho puntual que ocurre en esta dimensión personal y familiar; nosotros hablamos de una dimensión social, de una comunidad que debe ser inclusiva para todos, no queremos que se mate al hijo de nadie. La actitud del que viene en esa forma tan violenta y desesperada a robarme o matarme, seguramente habrá causas sociales que lo expliquen.

En José León Suárez, en los basurales del Ceamse, van a comer cientos de argentinos y tienen una hora para hacerlo. La guardia es privada, sacan su armas para echarlos, hay denuncias de que hay cadáveres. Si una madre no recogió la cena disputándola con las ratas en una hora, para quedarse un tiempo más tiene que aceptar ser violada, y si esta madre no tiene las cualidades estéticas para esa lacra, ella misma presa de la desesperación entrega su hijos de 8, 9 o 10 años para que sean violados para poder comer, y ese pibe o esa chiquita cuando crezca con el grado de violencia inoculado por la sociedad, ¿qué respuesta esperamos, más que una respuesta desesperada y violenta? No empecemos por el final de la película cuando el chico está robando un kiosco, empecemos por José León Suárez, un pibe que no vio trabajar a su padre, a su abuelo, por las políticas neoliberales, que no tuvo escuela, pizarrón ni maestros, ni deportes. Acá se fabrican estas conductas, que van a tener una respuesta violenta. La única manera que tenemos para solucionar esto es pensar en serio, ver las cosas desde su raíz que está en la distribución de los bienes materiales y culturales, en un ordenamiento desigual desde el vamos.

-¿Cómo ve usted al servicio penitenciario en las distintas cárceles de todo el país y por qué dice usted que debe ser desmilitarizado?

-Ahora se está pidiendo la desmilitarización de los servicios penitenciarios, esto facilitaría el camino. Y te digo que soy abolicionista, pero vos para educar, para enseñar una carrera o un oficio, no necesitás a penitenciarios con armas y con grados, necesitas un docente, un médico, ¿para qué cuernos queremos una fuerza militarizada? Uno de los pocos países en el mundo que mantiene militarizado el servicio penitenciario es Argentina.

-Quizás no esté al tanto, pero días atrás un grupo de vecinos de un barrio periférico de la ciudad, que recibieron el mote mediático de "justicieros", detuvieron y golpearon a un chico que iba en moto y que momentos antes había robado una cartera. Esta clase de hechos, ¿qué reflexión le merece?

-Yo no estoy a favor. Si lo agarraste a un pibe y recuperaste lo que te pudo haber robado, pegarle está demás, pegarle a una persona que en una actitud desesperada no corresponde, yo trataría de integrarlo, darle una contención. No estoy de acuerdo. Hay una falencia desde la matriz institucional del Estado hacia lo social, y eso genera un problema entre los individuos y se crea agresión, sobre todo a chicos que pueden tener una conducta de este tipo, pero eso no soluciona el tema, tenés que cambiarle el horizonte y la vida a ese pibe, tiene que haber un
proyecto de inclusión. Que reciba un linchamiento no creo que haga mejor a nadie, el chico necesita contención, cultura, amor y no golpes. Entonces ¿que hay que hacer con un policía cuanto comete un gatillo fácil?

Un abolicionista que descree del sentido del encierro

"Nosotros descreemos de que la cárcel resocialice. En 200 años y pico, porque las cárceles nacen con el capitalismo, no ha sucedido y no se han logrado los fines para los que alega su existencia, yo soy abolicionista y creo que la cárcel va a desaparecer, es algo disvalioso para la sociedad, como en varios países se abolió la pena de muerte", dijo a NORTE de Corrientes el periodista Oscar Castelnovo.

"Esta forma tan contundentemente negativa para la vida de una sociedad, esta forma de castigar selectivamente a los pobres va a ser remplazada por otro tipo sociedad y otro tipo de gobierno. Nuestra lucha apunta a eso, aunque sea una vida por una denuncia", vaticinó.

Finalmente graficó su postura con un ejemplo: "Estados Unidos tiene la tasa más alta de prisionización y de delito, eso demuestra que la cárcel no conduce a bajar el delito, y un país capitalista y vecino de Estados Unidos como Canadá, tiene un índice bajísimo de prisionización y el índice bajo de delito, esto lo dijo (el miembro de la Suprema Corte de Justicia, Eugenio) Zafaroni".

"Él dijo también que el mayor asesino serial ha sido el Estado, él lo dijo en público, estas cosas no son negadas por muchos hombres encumbrados de este país", aseguró.

Sobre el "silencio" mediático y los prejuicios sociales

El periodista Oscar Castelnovo comentó durante la entrevista que durante la semana pasada "fueron asesinadas dos mujeres en la cárcel de Ezeiza", y agregó: "Allí hace muchos años que tenemos un vínculo con
ellas, participen del Taller de Periodismos o no. Esto nos produce mucho dolor", manifestó.

"En (la cárcel de) Devoto hubo una muerte por abandono de personas, de un compañero con VIH, incluso se envió un habeas corpus para que el juez le ordene a los médicos la atención y fue cajoneado por el servicio
penitenciario, el juez nunca lo recibió", agregó, y aseguró que "el Poder Judicial es cómplice absoluto en la inmensa mayoría de los casos".

"Hubo tres muertos en 2 semanas, no fue tapa de Clarín o Página 12, esto sucede y nadie se entera, todo se silencia, acá también los medios silencian y cuando se refieren a la cárceles lo trivializan, tergiversan la realidad; si muere un profesional de (el barrio porteño de) San Isidro es tapa de todos los diarios y ya estamos hablando de poner más duras las leyes", fustigó Castelnovo.

"Para el preso la condena es perpetua, después cuando salís y decís que estuviste preso, ya nadie te da trabajo, sos sospechoso para todo el mundo, sos la oveja negra de la familia, lo que te obliga a reincidir. Si nadie te da laburo, no te dan ningún gesto de cordialidad después que sufrís un maltrato grave, ¿qué opción te queda? ¿Y quién piensa en solucionar esto?", reflexionó.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...

El gobierno porteño fijó requisitos arbitrarios que obstruyen el acceso al aborto no punible

ADC

El jueves 6 de septiembre el gobierno porteño firmó una resolución que aprueba un protocolo restrictivo para el acceso al aborto no punible. Entre sus muchas limitaciones, la norma deniega arbitrariamente la provisión del aborto por violación a las mujeres cuya gestación exceda las doce semanas, exige el consentimiento informado de los padres para los casos de niñas y adolescentes embarazadas, y otorga un margen de discrecionalidad muy grande al ejercicio de la objeción de conciencia.

En marzo de este año, la Corte Suprema afirmó que todas las mujeres cuyo embarazo sea producto de un abuso sexual tienen derecho a un aborto no punible, siendo la declaración jurada el único requisito exigible para su acceso. Además, el Tribunal exhortó a las jurisdicciones locales y nacionales a que sancionen protocolos de atención al aborto no punible que se ajusten a los criterios sentados en el fallo.

El martes 4 de septiembre, se discutieron, en la Comisión de Salud de la Legislatura porteña, proyectos de ley de los distintos bloques, con el objetivo de implementar sanitariamente el acceso al aborto no punible a través de un protocolo. Sin embargo, no se llegó a un acuerdo para firmar un dictamen de mayoría que aprobara una regulación. De hecho, únicamente se decidió seguir discutiendo el tema en las comisiones de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud y de Justicia.

El jueves 6 de septiembre el gobierno porteño firmó la resolución 1252/2012 que sanciona un protocolo de atención al aborto no punible donde se establecen varios requisitos que pueden operar como barreras de acceso al aborto no punible.

En particular, preocupa a la ADC que el protocolo exija, para los casos de violación, que el aborto se realice dentro de las 12 semanas de gestación. En el sistema jurídico argentino no hay exigencias regulatorias que justifiquen la imposición de límites gestacionales. De hecho, desde un punto de vista regulatorio, ante la presencia de las causales de permisión (es decir, peligro para salud/vida de la mujer o violación) y la solicitud de la mujer, debe interrumpirse el embarazo en cualquier momento de la gestación. Esto no quita que el Estado deba procurar, a través de políticas públicas, que las mujeres acudan al sistema de salud lo antes posible, de modo de reducir los potenciales riesgos de los abortos en el segundo trimestre. Sin embargo, la exigencia de límite gestacional importa excluir a mujeres que acuden al sistema de salud una vez pasadas las doce semanas . Es decir que se restringe el derecho al acceso al aborto no punible, fundado en la Constitución Nacional y los tratados de derechos humanos, a través de un requisito arbitrario estipulado en una resolución ministerial.

Además, resulta problemático que no se reconozca el consentimiento informado de las niñas y adolescentes menores de 18 años, y, en cambio, se exija que los padres lo otorguen. Este requisito vulnera la Convención de Derechos del Niño y la ley nacional 26.061 que recepta los principios de la Convención, en cuanto estipulan que las niñas y adolescentes son sujetos de derecho, que debe tenerse en consideración sus capacidades evolutivas según su propio grado de desarrollo, y que el “interés superior del niño” es el principio rector dirimente para todo lo que las involucre. Este requisito también aleja a las niñas y adolescentes de los servicios de salud y las expone a abortos inseguros.

Asimismo, el protocolo contempla el derecho a la objeción de conciencia de un modo amplio . Bajo esta normativa el profesional no debe objetar de forma previa —es decir, al momento de entrar a trabajar en un establecimiento, o al momento de entrada en vigencia del protocolo, como bien lo estableció la Corte— sino que puede hacerlo cada vez que atienda a una paciente, y de modo confidencial. Esto implica que la mujer no conozca con antelación si el profesional que la atiende estará dispuesto a realizarle la práctica. En consecuencia, la usuaria puede enfrentar serias demoras para conseguir el procedimiento.

La ADC recuerda a las autoridades porteñas que el aborto no punible es un derecho de las mujeres —fundado en el derecho a la dignidad, autonomía, salud, integridad y vida— que debe proveerse de forma adecuada y sin dilaciones. El protocolo recientemente sancionado implica una barrera de acceso a la práctica, que coloca a la normativa porteña entre las más restrictivas del país, con Salta y Entre Ríos.

La ADC ratifica la necesidad de que se acaten los fallos de la Corte Suprema, máxime en casos de derechos civiles donde la regulación no puede ser restrictiva para su ejercicio.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ver texto completo...