martes, 13 de noviembre de 2012

La noticia más censurada N° 21: Conservadores (R&D) matan el correo y su sindicato para privatizar el servicio

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

El servicio postal de Estados Unidos (USPS, sigla en inglés) está bajo el asalto constante de los republicanos conservadores, y algunos demócratas “moderados”, que desde hace varios años apuntan a destruir el sindicato más fuerte del país y al correo mismo, en beneficio de los sistemas privados FedEx y UPS. La ley de Responsabilidad y Mejoramiento Postal obliga desde 2006 al USPS a financiar completamente los subsidios por enfermedad de futuros jubilados, incluyendo paquetes de jubilación para trabajadores que todavía ni siquiera han nacido. Ninguna otra organización pública o privada tiene que pre-financiar el 100% de los subsidios para enfermedades futuras de gente que aún no existe. Así, el déficit divulgado de 9.000 mil millones de dólares del US Postal Service se debe en gran parte a la obligación de pagos de impuestos excesivos pagados al gobierno.

Nota de Allison Kilkenny (Truthout)

El Proyecto Censurado eligió esta noticia censurada N° 14 entre dos únicas fuentes. Éste es el laborioso análisis y entrevista a un líder sindical de Allison Kilkenny, publicado en Truthout, el 8 de septiembre 2011:

Los últimos ataques contra el USPS, son mucho más que los naturales signos de tiempos desesperados ante la puesta del sol de un servicio arcaico ante la competencia privada de Federal Express (FedEx) y United Parcel Service Inc. (UPS). Por el contrario, el Servicio Postal ha estado por años bajo el asalto constante de la derecha bipartidaria, que libra casi una batalla épica con el objetivo de finalmente derribar al mayor sindicato del país, el segundo mayor empleador de Estados Unidos (después de Wal-Mart) y empujar cada vez más al país hacia el abismo de la privatización.



El Servicio Postal, que es más antiguo que la propia Constitución, se encuentra al borde del precipicio. Si se le permite caer a esta gran institución, que ofrece uno de los servicios más antiguos y más confiables del país, y el Congreso mata a su gran sindicato, entonces realmente no habrá derecho a negociación colectiva, ni contratos a los trabajadores y ningún sindicato estará a salvo dentro de Estados Unidos.

Con la espiral de quiebra contra el USPS, el sistema público de correo históricamente incontrovertido, de repente se ha convertido en un tema candente. Es poco probable que una organización inspire tal histeria. El Servicio Postal no se paga con dinero de los contribuyentes, sino más bien está financiado en su totalidad por la venta de estampillas. Es fácil olvidar qué maravilloso es hoy, en 2011, poder enviar todavía por correo una carta clara, a través de todo el país, por menos de 50 centavos de dólar. Y si lo impresionante de esta hazaña aún no se ha hundido, intente el ejercicio mental de considerar qué más se puede comprar por US$ 0,44.

Aparece Darle Issa, “cazador neo-liberal” y congresista más rico

Hace sólo unos pocos años atrás que el USPS se consideró no sólo estable, sino próspero. El mayor volumen de piezas de correo que manejó este servicio en sus 236 años de historia fue en 2006. El segundo y tercer año de mayor actividad fueron 2005 y 2007, respectivamente. Pero hubo dos eventos orientados a paralizar a esta gran institución: uno elaborado durante los años de Bush y otro, concebido por el Comité de Supervisión de la Cámara, que preside el representante republicano Darrell Issa.

Tal vez fue su historia en auge lo que primero llamó la atención del Congreso sobre el Servicio Postal en 2006, cuando se aprobó la Ley de Mejora de la Responsabilidad Postal (PAEA, en inglés), que ordenó al USPS financiar completamente los beneficios de salud para los futuros jubilados. Parecía correcto que el Congreso exigiera la cobertura universal de salud. Pero incluso fue más allá. El Congreso ordenó la cobertura de futuros seres humanos.

"Es casi difícil de comprender de qué están hablando, pero básicamente me dijeron que el Servicio Postal tendría que financiar completamente los beneficios de salud de los futuros jubilados de los próximos 75 años y que tendría que hacerlo dentro de una ventana de diez años", dijo Chuck Zlatkin, director de políticas del Sindicato Postal (Postal Union) para el Área Nueva York Metropolitana.

Era una orden imposible, y extrañamente, una tarea no compartida por ningún otro servicio gubernamental, agencia, corporación u organización dentro de Estados Unidos. La norma significaba que cada 30 de septiembre, el USPS tuvo que aportar más de 5,5 mil millones de dólares al Tesoro para el financiamiento anticipado de los beneficios de salud de los futuros jubilados. Es decir, el Servicio Postal paga por empleados de un futuro de 75 años. El USPS está financiando paquetes de jubilación de personas que todavía ni siquiera han nacido.

La tarea imposible se hizo aún más difícil cuando Wall Street hizo estallar las economías del mundo. Fue esto, y no la aparición del correo electrónico, lo que se convirtió en partida de defunción del Servicio Postal. Zlatkin considera una excusa divertida cargar toda la "culpa a Internet". La red ya existía por bastante tiempo en 2006, el año más activo del USPS, por no hablar de que cada artículo comprado en Amazon y eBay –cada pieza de información dirigida a los accionistas y clientes de los bancos– todavía tiene que ser un caracol enviado por correo, lo cual es un volumen suficiente para mantener próspero al servicio postal. "Todavía tengo que encontrar la manera de enviar una camisa a través de la computadora", se rió Zlatkin.

Cuando la apuesta de los derivados de Wall Street voló al país, las empresas redujeron sus operaciones por la recesión y, por consiguiente, el Servicio Postal ya no manejaba sus volúmenes históricamente altos de correo. El boom terminó y comenzó la espiral de la muerte.

Al mismo tiempo, el USPS sangraba pagando dinero a los fondos de pensiones de los trabajadores. Una auditoría realizada por la Oficina del Inspector General del Servicio Postal llegó a la cifra de 75 mil millones de dólares en pagos excesivos de pensiones. A continuación, la Comisión de Regulación Postal, organismo independiente que realmente recibió más poder autónomo con la Ley PAEA, dispuso su propia auditoría independiente. La Comisión redujo el pago en exceso a 50 mil millones de dólares.

Tomando esos datos en consideración, se proyecta ahora un déficit de 9 mil millones de dólares del USPS, aparentemente poco dinero que podría ser fácilmente corregido con algunos ajustes contables de menor cuantía.

"En realidad, se podría transferir desde los fondos de pensiones a los fondos de salud de los retirados", dijo Zlatkin. "Y no le costaría un solo centavo a los contribuyentes”.

El correo tiene ahorros más que suficientes

La Ley HR 1351, de 2011, de Recálculo Obligatorio y Restauración de Pensiones del Servicio Postal de Estados Unidos, es una iniciativa de legislación patrocinada por el congresista demócrata Stephen Lynch, de Massachusetts. La Ley establece que la Oficina de Gestión de Personal hará la auditoría definitiva, para llegar a la cifra real de sobrepagos en exceso y luego aplicar los fondos anticipados de ese ridículo sistema al financiamiento del déficit. El Servicio Postal tendría, entonces, 5,5 mil millones de dólares al año para utilizarlos en el funcionamiento de sus servicios y mejorar las entregas del correo.

Esto eliminaría la necesidad de terminar con la prestación de servicios durante los sábados, cerrar centros de procesamiento de correo y no habría necesidad de despedir a 120.000 trabajadores (la fuerza de trabajo del Servicio Postal ya se ha reducido mediante la eliminación natural de más de 100.000 empleados en los últimos cuatro años).

Pero hay opositores políticos que no tienen ningún deseo de ver sobrevivir al USPS ante lo que, para todos los efectos, es una maniobra contable estúpida. A saber, los republicanos de extrema derecha y los demócratas y moderados fueron los promotores ocultos detrás de la Ley PAEA, y ahora están vendiendo con fuerza la misma narración de que el Servicio Postal está quebrado, la organización sindical es demasiado exigente y la única solución es recortarlo, cortarlo y, oh sí, recortarlo más.

Zlatkin dice que el nombre "Darrell Issa" (el legislador más rico del Congreso, ver Nota Censurada N° 11) huele como algo realmente asqueroso. Tuvo su primer encuentro con el congresista en mayo (2011), poco después que la American Postal Workers Union (APWU) y el Servicio Postal llegaran a un acuerdo de negociación colectiva. El acuerdo, a través de la devolución que ofrece el sindicato, garantiza que el Servicio Postal otorgue a los empleados más de 4 mil millones de dólares de lo acumulado en los ahorros durante la vigencia del contrato. En ese momento, el jefe del correo Patrick Donahoe aclamó el acuerdo como una victoria para el Servicio Postal, sus empleados y las personas a quienes sirven.

Sin embargo, como el sindicato se disponía a votar sobre el acuerdo, Issa convocó a una audiencia sobre el contrato colectivo. La medida fue totalmente sin precedentes. Aquí había una silla republicana del Comité de Supervisión asando a la parrilla al jefe general de correos sobre un acuerdo (Issa llama al contrato demasiado generoso) cuando un sindicato está en plena votación. "Hablo de manipulación de las elecciones", dijo Zlatkin.

Para Zlatkin, el único otro nombre que inspira tanto desprecio es Dennis Ross (R-Florida), también miembro del Comité de Supervisión. El "Secuaz de Issa", como lo llama Zlatkin, fue tras el administrador de correos para revisar el acuerdo, exigiendo saber por qué no re-negociar el contrato.

"El mayor problema son los cambios a largo plazo que realmente tenemos que hacer para el Servicio Postal, en términos de su viabilidad", le dijo Ross a Donahoe. "Espero que podamos empoderarlo para hacer más."

Sumisión del jefe de correos

Nota al margen: Es interesante saber que el Partido Republicano se refieren al servicio postal como si fuera un negocio más que una entidad que presta un servicio público. El Servicio Postal no fue diseñado para apalear los beneficiarios.

Lo que quiso decir fue “empoderar para matar por hambre” al Servicio Postal y su sindicato. Desde ese día, Donahoe abdicó de su responsabilidad como director general de correos, de acuerdo con Zlatkin. Los convenios colectivos de negociación del APWU en el pasado han incluido protecciones de despido, que Donahoe inmediatamente ofreció como sacrificio a sus amos republicanos, cuando le pidieron eludir la protección de los trabajadores, por lo que podría destruir, para 2015, 220.000 puestos de la fuerza de trabajo.

"Todo lo que (Donahoe) está tratando de hacer es apaciguar a ese comité. Ha violado un contrato que ha firmado. Ha violado la legislación laboral. Desde mi entender, está violando la Constitución de Estados Unidos por ir al Congreso para que éste cambie la ley para modificar nuestros contratos".

De hecho, Zlatkin dice que su capítulo del sindicato local está tan desilusionado con la conducta del jefe de correos que están poniendo una nota de prensa para pedir su renuncia o despido. "Él es un incompetente, quizás con buenas intenciones, o un testaferro engañoso para la gente que quiere privatizar el servicio postal", dijo Zlatkin.

“Ley de Destrucción del Servicio Postal”

Poco después de reunirse con Donahoe, Issa introdujo el proyecto de Ley de Reforma Postal al Congreso, una ley que haría polvo al Servicio Postal, dijo Zlatkin. "[La ley] les dará las clases de poderes que el Súper Comité justo necesita hacer: romper los contratos y cerrar las oficinas de correo sin audiencias Se trata básicamente de la Ley de Destrucción del Servicio Postal". El proyecto de ley tiene un co-patrocinador: Dennis Ross (R-Florida). Y ambos hombres acaban de pasar a estar a cargo del Comité de Supervisión de la Cámara. Entre ls "Salvación del Postal Service" HR 1351 y la Ley de Destrucción del Servicio Postal, Zlatkin pregunta retóricamente: "¿Qué van a llevar a votación?"

La lucha de clases existe, pero ¡la van ganando los ricos!

Tiene sentido que el Servicio Postal se haya convertido en blanco para los políticos ricos, abrumadoramente blancos. Como ex comisionado asistente y secretario de prensa adjunto del ex presidente George W. Bush, Tony Fratto twiteó elocuentemente: "En los últimos 10 años podré haber visitado una oficina de correos en total 10 veces".

Cuando usted puede entregar paquetes a su ayudante para que los despache a mayores precios por FedEx, entonces claro, la oficina de correos no puede ser para usted. Pero como explica Marcy Wheeler (bloquera de Empty Wheel), todavía hay un montón de gente que necesita los servicios del USPS: las personas pobres, las personas que utilizan un apartado de correos, la población rural que vive fuera de las áreas de prestación de servicios, pequeños empresarios tipo eBay, inmigrantes que envían paquetes a la gente de su país de origen y sin fines de lucro.

"Esto es parte de la lucha de clases y va en contra de los pobres y es una guerra de clases contra los trabajadores", dijo Zlatkin. De las 34 oficinas de correos que el servicio postal estadounidense está considerando la posibilidad de cerrar en Nueva York, 17 están en el Bronx. El distrito sur del Bronx esta clasificado como la circunscripción más pobre del Congreso de Estados Unidos.

"Cada vez que se rumorea el cierre de una oficina de correos, resulta devastador para el barrio donde está la sucursal", dijo Zlatkin. "¿Qué pasa cuando nos involucramos con funcionarios electos y personas de la comunidad para tratar de mantener abierta una oficina de correos? Siempre aparece la misma gente: adultos mayores, personas con discapacidad, gente pobre y pequeños empresarios. Son las personas que más dependen del servicio postal porque realmente no pueden tener acceso o permitirse otras alternativas".

Beneficiarios: FedEx y Upec

UPS y FedEx no están obligados a hacer lo que el servicio postal hace, que es entregar el correo en todos los lugares, incluso si el receptor se encuentra en terreno rural difícil de alcanzar, o en un barrio del centro de la ciudad considerado demasiado "peligroso" para otros servicios, como los taxis en que se debe viajar. Si cae el USPS, habrá otro golpe en la lucha de clases donde los pobres estarán aún más aislados de un servicio que pertenecía a todos.

Por lo tanto, aquí tenemos un servicio que atiende principalmente a los más desfavorecidos económicamente y emplea a más de 574.000 miembros del sindicato. No es de extrañar que se haya convertido en un objetivo apetitoso para el rancio Partido Republicano. Sería una pluma más en la gorra de Darrell "Cazador Neo-Liberal" Issa destruir uno de los mayores sindicatos del país y, al mismo tiempo, dar otro empujón a Estados Unidos en dirección a la privatización total, con la paralización de los últimos grandes servicios públicos.

"Obama tiene que hablar con el país sobre trabajo ", dijo Zlatkin. "¿Va a hablar de la necesidad de mantener los puestos de trabajo de 120.000 postales, o lo va a ignorar? Me imagino que lo ignorará. El APWU fuimos el segundo sindicato en apoyar a Obama y, desde entonces, no ha sido lo que llamamos un buen amigo para los trabajadores de correo, ni de las personas para quienes trabajamos".

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno

Foto: Darrell Issa

Fuentes y referencias:
- Allison Kilkenny, “Postal Workers Under Assault in Planned Demolishment Privatization Plan,” Truthout, September 8, 2011, http://www.truth-out.org/last-union/1315492298.
- Matt Taibbi, “Don’t Let Business Lobbyists Kill the Post Office,” Rolling Stone, April 23, 2012, http://www.rollingstone.com/politics/blogs/taibblog/dont-let-business-lobbyists-kill-the-post-office-20120423.
- http://www.mediafreedominternational.org/2012/04/11/conservatives-attack-us-post-office-to-break-the-union-and-privatize-postal-services/

Student Evaluator: Dane Steffy (Sonoma State University)
Faculty Evaluator: Peter Phillips (Sonoma State University)

Foto: Congresista republicano Darrell Issa / Fuente: PRESSTV - APORREA

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Video exclusivo de la salida del Comandante Miguel Ángel Pascuas hacia la Habana

Dick Emanuelsson - Video: Patricia (FARC-EP) - Edición Mirian Emanuelsson (ANNCOL, especial para ARGENPRESS.info)

En tensa calma esperando el helicóptero para llevar el Comandante Miguel Ángel Pascuas Santos, “Sargento Pascuas, a la Habana.

Esas son las secuencias en el video que ANNCOL presenta aquí en forma exclusiva. Son tomas de video de la guerrillera Patricia unos minutos antes, durante y después el aterrizaje de un helicóptero de la Cruz Roja Internacional constituido además por dos delegados cubanos y un noruego como garantes.



El Comandante Pascuas es el único sobreviviente de la legendaria Marquetalía en donde el ejército colombiano movilizó 16.000 soldados, apoyados por la aviación y asesorados por militares estadounidenses que había creado el Plan Laso para aniquilar físicamente a los campesinos organizados bajo el mando de Manuel Marulanda en Marquetalía, departamento de Tolima, centro de Colombia.


Foto: Bajando el helicóptero para recoger al comandante Pascuas y los demás guerrilleros.

El ataque contra Marquetalía marcó un hito en la historia de Colombia por que fue contraproducente. En vez de derrotar a la resistencia de la autodefensa campesina, sembró la semilla para un ejército irregular. Éste fue posteriormente creado en 1964 bajo el nombre de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, lideradas por Manuel Marulanda y Jacobo Arenas.


Foto: El único sobreviviente Marquetaliano es recibido por los delegados cubanos y el noruego.

El Comandante Miguel Ángel Pascuas, que salió de la trocha acompañado por otros guerrilleros que habían explorado el terreno para asegurarse que el ejército no había copiado las insignias de la Cruz Roja, como hizo Santos y los generales en el rescate de Ingrid Betancourt, es quizás el más veterano guerrillero en el mundo, ya que lleva más de 50 años en las montañas y selvas de Colombia.

Su presencia en la Habana en el diálogo de paz entre las FARC-EP y el gobierno de JMSantos, puede aportar una experiencia sin comparación en Colombia. Por que el mismo “Marquetaliano” es el ejemplo vivo, que sin sacar las raíces de la guerra, no es posible alcanzar la paz.

Los guerrilleros y el mismo comandante legendario esperaban cualquier maniobra tramposa del gobierno de JMSantos y los generales. O, como decía el mismo comandante guerrillero:



“Una semana antes de salir para La Habana, el ejército me tendió un cerco para tratar de capturarme o matarme. Fue en la zona donde yo debía encontrar a los representantes de Cuba y de la Cruz Roja Internacional que me trasladarían. Cuando el helicóptero fue llegando con ellos tuvimos todas las precauciones, pues el ejército podía volver a plagiar los signos de la Cruz Roja, como ya lo hizo para rescatar a Ingrid Betancourt, aunque eso está considerado como un crimen de guerra. Es que ese Estado no puede actuar limpiamente, así otros países sean garantes”, dijo el Comandante Pascuas en entrevista al colega Hernando Calvo Ospina recientemente.

Pero ya esta en la Habana, integrando la delegación insurgente que el 15 de noviembre va a comenzar el Diálogo con los representantes de Santos sobre el primer punto de la Agenda; la Tierra.

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Colombia: En Provincia

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Después de un viaje de más de 18 horas en un destartalado bus, por una carretera corcovada que más parecía un camino de herradura de la época colonial para atravesar la maciza cordillera, llegó finalmente a Provincia, Saúl Amézquita Cárdenas, mi tío político, organizador del moderno departamento administrativo de seguridad DAS. Había sido enviado personalmente por su amigo el ministro de justicia desde Bogotá, para ayudar a encontrar el baúl desaparecido con todas las pruebas testimoniales y físicas sobre la masacre de la calle de la Cantarrana, conseguidas cuidadosamente, dos meses atrás, por el juez municipal de Provincia.

La masacre cometida un mes atrás, por una cuadrilla de paramilitares contra un grupo de campesinos de Provincia, en la alargada y pendiente calle de la Cantarrana, había dejado intensas huellas y pruebas fáciles de allegar; porque hubo muchos testigos de la matazón, cometida a plena luz del día y además, había sido anunciada casi con un mes de anticipación por medio de soeces y amenazantes panfletos.

Además, en el puesto de salud existían las anamnesis de los 8 heridos y el capitán Franklin Bedoya, comandante del grupo de 20 soldados enviados urgentemente a Provincia desde la cercana base militar de La Dorada, poco después de conocida la noticia, investido de amplios poderes para controlar el Orden Público, había escrito como máxima autoridad del pueblo, una acta de defunción de los 12 muertos con ráfagas de ametralladora y rematados cruelmente a hachazos, de la cual existía copia en el Juzgado.

También, el secretario del juzgado Javier Fandiño, amigo de muchos de los masacrados, después del triste y melancólico entierro colectivo de las victimas, en medio del terror que aún embargaba a los pobladores, había conseguido escribir varias declaraciones y guardar otros documentos escritos como recortes de periódicos, algunos de los panfletos soeces amenazantes con los cuales se anunciaba la masacre; recogido los casquillos de bala de las ametralladoras, junto con el hacha de cabo corto aún ensangrentada, con que se rematara a los heridos, dejada abandonada en la orilla de la calle. Recuperó y amontonó todo y lo trasladó a la pieza donde funcionaba la oficina del juzgado, depositándolo en un baúl grande de madera que aseguró con una cadena de metal, cerrada con un candado grande y herrumbroso propiedad del juzgado. Por su parte, el juez municipal Alejandro Cañón, había logrado hacer el primer análisis escrito del material conseguido, en un pequeño informe preliminar.

En el galpón de tejas de zinc corroídas por el óxido y el polvo, situado a dos cuadras de la plaza principal del pueblo que servía como estación terminal de trasporte, Amézquita, un hombre con bigote y de pelo ensortijado, de mediana edad, robusto y pequeño, después de sacudirse el polvo del camino, preguntó por una pensión donde alojarse. Le indicaron la única que existía en una casa escueta situada en el marco de la plaza, donde consiguió un aposento con un catre de madera con un colchón de paja, una mesita de noche y un juego de jarra y jofaina para el aseo personal. Después de asearse la cara y refrescarse del calor del medio día, se dirigió a la oficina del juez Cañón, situado, según le dijo la dueña de la pensión, en una bóveda con unas gradas de cemento, enfrente de la Iglesia. Se presentó ante él y su secretario mostrando su identificación junto con los papeles que lo autorizaban y luego de un recibimiento rutinario, los tres salieron a la calle empedrada que salía de la plaza, hacia donde quedaba el café de Pedrito. Allí los tres tomaron cerveza y mientras conversaron trivialidades sobre viaje y la lejanía de Provincia, miraron a dos señoras chupando ruidosamente un espumoso sorbete de curuba.

El juez Cañón, acuerpado, también de mediana edad, frente amplia y hundida, labios pulposos y quijada aplanada; de pronto concentró su mirada parda en la los ojos plomizos de Amézquita y exclamó:- Doctor, no hemos podido averiguar nada, ni conjeturar nada, sobre la desaparición del baúl de las pruebas. Y continuó:- Mi secretario Fandiño, como a los quince días de la matanza, si me alarmó. Me dijo que había oído en la tienda principal del pueblo, cuando fue a comprar algunos víveres, un cierto rumor difícil de precisar, sobre un atentado en mi contra y la quema del baúl de las pruebas. Atendí la inquietud. Hablé con capitán Bedoya, quien me tranquilizó diciéndome con mucha seguridad que tenía todo bajo control.

Luego, el runrún se fue haciendo un poco más real. Durante todo ese mes, cada mañana al abrir la puerta del juzgado, encontraba los mismos pasquines anónimos amenazantes y soeces tirados por el quicio de la puerta. Unas veces eran dibujos rudimentarios con la calavera de la muerte con símbolos sexuales, otras veces acompañados de frases insultantes como “váyase gran jijueputa que lo vamos a matar”. Volví donde el capitán Bedoya, pero con la misma seguridad que irradiaba, los subestimó diciendo que eran chanzas de algún resentido conmigo o con el trabajo del juzgado. Mi incertidumbre inicial se tornó desconfianza. Hasta que un día la cerradura de la puerta del juzgado tenía muestras evidentes de haber sido forzada.

Entré alarmado, pero pude comprobar que el baúl estaba intacto. Esperé a Fandiño y lo puse bajo su cuidado personal para que esa noche lo sacara y lo guardara en algún otro lugar más seguro que solo él conociera. La angustia silenciosa de los pobladores, cargada de una ansiedad viscosa, se me había pegado. Era evidente el terror en su vida cotidiana limitada a lo esencial, y una vez caída la noche y cerrada la puerta grande de la Iglesia, cada casa del poblado enmudecía. Hasta los gallos de media noche callaron.

Sin avisar a nadie, sentado en un tronco no muy lejos de galpón del transporte; esperé largo rato la salida del bus de línea, y solo cuando fue a arrancar, me subí apresuradamente. Así en un viaje como el que usted hizo, doctor Amézquita, pero al contrario, llegué a la congestionada terminal de Bogotá donde tomé un taxi directo al ministerio de justicia, a exponerles la situación que se estaba viviendo en Provincia. Estaban más enterados que yo mismo de todo lo sucedido y quien lo creyera; sus informaciones coincidían lo que había estudiado y reposaba en el baúl del juzgado.

-Doctor Cañón, me dijeron, regrese tranquilamente a Provincia y no se preocupe, que el capitán Bedoya tiene todo controlado. Les hice caso y volví. Pero cuando llegué mi secretario Fandiño, me contó que había ido a buscar el baúl en el sitio donde lo había dejado a guardar y no lo encontró. Así doctor Amézquita que, como me habían dicho, puse un telegrama al ministerio de justicia informando el asunto y según parece, por eso está usted aquí.

Amézquita sonrió y aprobó la deducción lógica del juez Cañón. Tomando aire le respondió:- Mire doctor, yo soy especialista en investigación judicial graduado en los Estados Unidos. No se preocupe que ese baúl con las pruebas que incriminarán definitivamente a los sospechosos, lo encontraremos como sea. Mañana mismo comenzamos las averiguaciones. Fandiño, con su cara chupada por la falta de dentadura, atento a la conversación frunció el ceño y bajó la mirada. Un pequeño remolino de viento, preludio del monzón lluvioso amazónico, levantó una nubecilla de polvo, y dieron por concluida la charla despidiéndose hasta el día siguiente.

Esa noche, Amézquita pudo comprobar el silencio sepulcral que embargaba la oscuridad nocturna de Provincia. Tuvo un sueño agitado y sudoroso, pero irreconocible. A la mañana siguiente después de desayunar carne asada con yuca, tajadas de plátano fritas y café negro, pensó en iniciar la diligencia interrogando a Fandiño.

El juez y su secretario, lo esperaban en la oficina del juzgado. Amézquita le dijo al juez que iniciaría el interrogatorio en su presencia, haciéndole unas preguntas a su secretario. El Juez Cañón abrió sus ojos pardos y guardó silencio. Enseguida se dirigió a Fandiño para decirle que el doctor Amézquita quería interrogarlo. Fandiño no se impresionó. Buscó una silla y se sentó con las manos sobre su abdomen frente a Amézquita y espirando con fuerza por su boca sin dientes, le dijo al investigador:-¿Para qué soy bueno doctor? El Investigador guardando la autoridad y compostura de su cargo, abriendo una libreta de notas le respondió:- A ver señor Fandiño, cuénteme todo lo que sabe sobre ese baúl.

-Pues verá doctor, yo recogí todas las pruebas, busqué el baúl en la casa de unas parientes, conseguí la cadena y el candado y lo sellé aquí en presencia de señor juez. Luego vinieron todas esas vainas de las amenazas y entonces el doctor Cañón me autorizó para que lo llevara a un lugar más seguro donde guardarlo. Así hice. Hablé con la monja directora de la escuela para señoritas que hay aquí en Provincia; le conté todo el caso y le pedí que me dejara guardarlo en alguno de esos cuartos vacíos que tiene esa casona. Ella accedió a colaborarle a la justicia de buena gana. Esa noche, bien entrada la oscuridad, me eché el baúl al hombro y lo llevé por toda la calle real hasta la pieza que la madre me había señalado. Cerramos la puerta con un candado grande y nos despedimos confiados, encomendando la acción a la divina providencia.

Como a los quince días volví a la escuela a incluir en el baúl el último informe escrito elaborado por el señor juez. Busqué a la madre directora, pero al abrir el cuarto, el baúl había desaparecido. La monja se ofuscó mucho y rezando avemarías se fue a la capilla de la escuela. Yo me regresé al juzgado y le informé al doctor Cañón, para que avisara a Bogotá. Eso fue todo doctor.

Amézquita miró a los ojos a Fandiño, y exhalando una columna de aire tibio cerca de la cara desdentada o chupada del interrogado, replicó preguntándole si había signos de violación de la puerta, de la cerradura, o del candado. Fandiño fácilmente respondió que todo estaba en perfecto orden - Bueno, dijo Amézquita, en ese caso ya tenemos una segunda persona para interrogar.- Señor juez, dijo dirigiéndose a Cañón, sírvase citar a la monja directora de la escuela para señoritas de Provincia a esta oficina, para que nos aclare los hechos relacionados con la guarda del baúl del juzgado dejado a su cuidado. Claro que sino puede venir añadió, nosotros iremos hasta donde ella. Tres días después de la citación, los tres funcionarios subían por la calle real del pueblo en dirección a la escuela.

La escuela para señoritas era una gran casona de un solo nivel, de teja española y gruesas paredes de adobe pintadas con cal, con cuartos espaciosos con piso de tabla y balcones de madera salidos, construida al final del pueblo o al principio, según por donde se llegue, por los misioneros franciscanos que habían venido a una misión en Provincia poco después de la guerra de los mil días. Estaba rodeada por un bosquecillo de arboles frondosos de tronco grueso que dejaban un espacio grande de tierra aplanada o patio, donde se hacían los actos solemnes de la escuela y también servía de cancha para deportes o ejercicios en grupo. A un lado, mediada por un pequeño potrero de pasto kikuyo verde, estaba una pequeña capilla construida con la misma arquitectura de la escuela, donde se destacaba una campana de cobre. En el gran portón de entrada, la monja recibió atentamente a los tres funcionarios judiciales.

Les hizo seguir y en seguida una niña alumna llegó trayendo una bandeja de loza con una jarra de cerámica y tres vasos de vidrio. – Refrésquense doctores, dijo la monja señalándoles la bandeja. Cada uno de los funcionaros tomó un vaso, mientras la alumna un poco desaliñada pero sonriente, los llenaba con el agua verdosa y azucarada de una limonada.

-Reverenda madre, se adelantó a decir Amézquita, penosamente tenemos que adelantar esta diligencia. A lo que la monja respondió amablemente: -No se preocupe doctor, pregunte lo que sea necesario. Esa desaparición tenemos que hacerla aparecer, y señalando un cuarto donde había una mesa con cuatro taburetes de cuero agregó: -Me imagino que ustedes tendrán que tomar notas.

-Bueno su reverencia, agregó Amézquita después de que se hubieron sentado. En ese caso, díganos ¿quien más fuera de su reverencia tenía llaves del cuarto donde estaba el baúl? La monja con el hábito negro y blanco de las hermanas de la presentación, solo dejaba ver su cara regordeta cubierta con un vello casi imperceptible y una mirada clara pero inquieta. Movía de cuando en vez una pierna como si fuera un tic nervioso y suspiraba. -Mire doctor, respondió, le he dado muchas vueltas al asunto y la única explicación que se me ocurre es que el celador que cuida la escuela, es el único que tiene un juego de llaves de toda la casa y muy probablemente abrió esa pieza, vio el baúl y se lo llevó.

-Y ¿donde podemos localizar a ese celador? Preguntó inmediatamente Amézquita. La monja sin perder el control, llamó a la niña de la limonada y le dijo en tono imperioso: -¡Vaya busque a maestro Roncancio, y dígale que venga urgentemente aquí; que lo necesito! La niña puso la bandeja con la jarra de limonada sobre la mesa que les servía de escritorio y salió a la carrera. Un rato después llegó el señor Roncancio. Era un hombre rústico con las manos callosas, de mediana estatura ya entrado en años, con un sombrero jipa blanco, la piel del rostro curtida por el viento y el sol y una mirada un poco nubosa y enrojecida.

-Me llamo Gabriel Roncancio, dijo al entrar en la sala quitándose el sombrero. ¿En que puedo servir a los doctores? Agregó. Esta vez el juez Cañón, quien al parecer conocía a Roncancio, le explicó en palabras sencillas el motivo de nuestra visita. Gabriel lo entendió y respondió con facilidad y llaneza: -Vea doctor, yo vi ese baúl el día que entré al cuarto a recoger una herramienta, y si me pareció muy curioso verlo encadenado y asegurado con un candado. Como yo vivo en la boca puente, el barrio de abajo, en la orilla de río; cuando salí del trabajo me dio por entrar a la cantina “la mata de mango”, a oír musiquita y tomarme unas cervecitas.

Usted sabe doctor, la sed que hace por aquí a esas horas. En la mesa de al lado estaba el doctor Medinita, el medico del pueblo tomándose sus aguardientes y le puse conversa. Entre chiste y chanza, se me salió contarle el cuento del baúl encadenado, pero no me creyó. Entonces le dije que si no me creía fuéramos a verlo con nuestros propios ojos.- Listo me dijo y nos vinimos para la escuela. Por el camino me preguntó si yo sabía qué cosa contenía, si dinero, si joyas o algún otro valor y porqué estaba tan asegurado. Llegamos, abrí la puerta del cuarto y con la linterna alumbré el baúl. El no comentó más, se despidió y se fue para su casa supongo. Entonces cerré la puerta y me volví a “mate´mango” a seguir oyendo la música y terminar la cerveza que había quedado servida. Al otro día, lo primero que hice fue volver al cuarto a comprobar si el baúl estaba ahí y si señor, que si estaba. Después, como a los tres días vino a mí la profesora Omaira y me pidió la llave del cuarto dizque lo necesitaba para hacer no-se-que-cosa, y como yo no desconfío de nadie, se la di pidiéndole que me la devolviera lo más pronto posible.

Amézquita cruzó una mirada con el juez, espiró lentamente y dirigiéndose a la monja le preguntó donde podía encontrar a la profesora Omaira. La monja mirando fijamente a Roncancio con un evidente disgusto, le preguntó porque no le había dicho nada, luego tajante le ordenó - ¡Vaya Gabriel búsquese a la profesora Omaira y dígale que se presente urgentemente aquí. Gabriel Roncancio salió apresuradamente a cumplir la orden. Unos minutos después llegó la profesora Omaira Serrano. Se dirigió a la monja, la saludó y luego a los funcionarios.

Era una mujer joven esbelta de mediana estatura, con un cuerpo bastante bien formado y atractivo, cuyos pliegues resaltaban por entre su delgado vestido. Su cabellera negra larga y brillante caía sobre sus hombros, contrastando el rojo carmín de sus labios y la sombra de sus ojos, dándole un aire llamativo a su mirada. Los tres funcionarios no pudieron ocultar su repaso y la monja carraspeó llamando la atención. Amézquita entonces le explicó la situación por la que la habían llamado y esperó su respuesta.

Omaira sabiéndose dueña de la situación, manifestó con gran desenvoltura que en ese mismo instante realizaba unas pruebas escritas que exigían su presencia inaplazable, les pidió que la perdonaran y dijo que a la mañana siguiente, sin falta, iría personalmente al juzgado a explicar lo ocurrido. No siendo más, los tres funcionarios se despidieron amablemente de la monja y de la profesora Omaira, regresando al juzgado por la misma calle por la que habían venido.

Omaira llegó puntual a la cita en el juzgado. Lejos, la sombra azulada de la cordillera aún nublada, apenas anunciaba la luminosidad calurosa del día. Venía más vaporosa y sugestiva que el día anterior y sus cabellos aún húmedos la hacían más brillante. La hicieron sentar y ella cruzó las piernas despacio, mientras alisaba su vestido. –Cuéntenos profesora, dijo Amézquita con voz grave- ¿Qué pasó con esa llave y el baúl? Omaira se acomodó en la silla, miro fijamente al interrogador y repasando la lengua suavemente por sus labios, como para humedecerlos, les relató lo siguiente:

-Como ustedes saben, soy casada con Jesús Medina, el medico de Provincia. Hace cuatro años nos conocimos aquí cuando llegué, nos enamoramos y sin mucha dificultad, el padre Silvestre Gómez, quien es muy considerado y amable, nos casó. Ese día hicimos una fiestica en la casa, con la gente más notable de Provincia y hasta la madrugada, aprovechando que la casa de mi esposo tiene luz del motor del puesto de salud. Bailamos, comimos lechona y nos bebimos unos cuantos wiskis. Nuestro matrimonio marchó bien el primer año. Pero luego mi esposo, empezó a beber demasiado y por cualquier motivo; descuidando la casa y lo que es peor su trabajo. Un día por ejemplo, a una niña pobre quemada con aguapanela hirviendo, la hizo cubrir con un plástico dizque para remplazarle la piel quemada. Claro que la niña se pudrió y se murió y él dijo que eran cosas que tenían que pasar. Así sus ideas se fueron haciendo más extravagantes, sus modales más rudos y desconsiderados. Solo pensaba en beber aguardiente y en la plata, abandonando sus obligaciones en la casa. Ustedes me comprenden ¿no? Llegaba tarde de la noche a la casa con amigos, especialmente el boticario, persona muy avarienta y ligada con los políticos del departamento, a oír rancheras a todo volumen , a beber aguardiente y a planear negocios fantásticos sobre grandes fincas, montones de reses y caballos finos y todas esas cosas. Yo los oía como oír llover y me iba a dormir para madrugar a dictar mis clases en la escuela. Y así han sido todos estos años. Después de la matazón en la Cantarrana, él se calmó un poco y se distanció del boticario, parece que por contrariedades.

Una noche llegó a la casa, un poco entonado por el trago y me contó la historia de un tesoro que estaba en un baúl encadenado escondido en un cuarto de la escuela. Yo no le creí pero fue tanta su insistencia que para calmarlo le dije que averiguaría con el señor Roncancio. Efectivamente Roncancio me dio la llave del cuarto y pude confirmar que ese baúl si estaba ahí. Rápido fui a donde mi esposo y le conté. Él me dijo que esperáramos la noche, para traerlo a casa y revisarlo. Así hicimos, esa noche aprovechando la oscuridad, él cargó el baúl al hombro hasta la casa, pero cual sería nuestra sorpresa cuando al trozar la cadena con una segueta y abrirlo, solo encontramos un hacha mugrosa ensangrentada y una cantidad de papeles, pasquines e informes del juzgado. A mi me dio como una risa nerviosa, doctor, debo confesárselo, pero a mi esposo le dio fue ira. Mucha ira; maldecía y dijo que se vengaría por esa burla. Cogió el hacha que estaba dentro y despedazó el baúl, luego metió los papeles en una bolsa plástica dizque para guardarlos y se los llevo junto con el hacha, pero la verdad doctor, es que no supe adonde.

Amézquita volvió a espirar lentamente mientras miraba a su secretario, diciéndole que debían ir al puesto de salud a hablar con el doctor Medina. Omaira se levantó de la silla se repaso la falda de su vestido con la mano, y mirando a Amézquita con una sonrisa cargada, se despidió.

El puesto de salud quedaba saliendo de la plaza, aun lado de la iglesia. Era una edificación de ladrillo y cemento de color blanco cubierto con tejas plásticas. La entrada era de baldosines y daba la impresión de ser una construcción reciente. Los recibió la enfermera, una mujer gorda cincuentona, morena vestida toda de blanco con el pelo recogido atrás. Les informó que el doctor Medina no había llegado aún a la consulta diaria y que debía estar todavía en su casa.-Allí al lado. Se fueron hacia la casa del medico. Tenía un antejardín un tanto descuidado, con diversas plantas y arbustos movidos por una breve brisa mañanera. El doctor Mediana estaba desayunando un suculento pedazo de carne asada acompañado de yuca frita y lo bajaba con una mezcla espumosa de cerveza y gaseosa conocida en la región con el nombre de “refajo”.

Se paró apenas vio llegar a los funcionarios. Era un hombre de unos cuarenta años, fornido y con un abdomen globuloso que la camisa no podía ocultar. Tostado por el sol, pelo ensortijado y ojos café enrojecidos. –Sigan señores les dijo apenas los vio llegar ¿qué se toman? -Nada gracias, respondió Fandiño quien lo conocía, -venimos a hablar con usted una vez acabe de desayunar. – Ya estaba terminando repuso Medina, así que pasemos a la salita y allí con calma podemos hablar.

En la sala, los tres se acomodaron en una especie de sofá, mientras él arrastraba una silla, a ubicaba frente a los funcionarios, disponiéndose a hablar. Fandiño hizo la presentación. -Mucho gusto, doctor, dijo Amézquita: su esposa estuvo esta mañana temprano en el juzgado y nos contó todo ese asunto del baúl del juzgado; -¿puede usted decirnos, como podemos recuperar sino el baúl si su contenido? Es muy importante como material probatorio para esclarecer la masacre de la calle de la Cantarrana; son papeles irrecuperables y declaraciones que no se pueden volver a hacer, porque muchos de los interrogados se fueron para siempre de Provincia, para no regresar jamás.

Medina carraspeo rudamente, escupió al piso y luego, restregó la saliva con el zapato contra el piso. Se acomodó en la silla y rubicundo, nos miró fulgurante diciendo: -Todo eso que les ha dicho Omaira es una calumnia. Ella se volvió enemiga mía. No se por qué, pero está empeñada en destruirme y arruinarme. Cuando lo único que yo he hecho es darle todo lo que ha querido. Pero mire doctor, así son las mujeres: destruyen lo que más quieren, y calló.

Amézquita quedó silencioso por un momento. Se repuso y volvió a preguntar: -¿entonces, usted niega que destruyó el baúl a hachazos y guardó su contenido en una bolsa junto con el hacha en algún lugar hasta ahora desconocido? –Ya les dije doctores, que yo no tengo nada que ver en eso, respondió Medina cortante. -Muy bien, hemos tomado nota y procederemos.

Dejaron a Medina en su casa y caminaron en silencio al juzgado. Una vez hubieron llegado, Amézquita le dijo a Fandiño: -escriba una orden de captura contra el señor doctor Jesús Medina, medico de Provincia, acusándolo de robo y tenencia ilegal de material judicial probatorio. Fandiño le preguntó: -pero doctor, ¿como hacemos efectiva esa orden? -Eso replicó Amézquita, es lo que voy a hablar con el capitán Bedoya.

El puesto militar estaba situado al final del pueblo, en el extremo opuesto al de la escuela. Otra casa grande de teja española y paredes gruesas de adobe banqueadas, bastante parecida a las demás casas importantes de Provincia. A los lados del portón de madera había dos jóvenes soldados armados, prestando guardia. El doctor Amézquita le mostró a uno de ellos sus credenciales, diciéndole que deseaba hablar con el capitán Bedoya. El guardia entonces gritó: -¡estafetaaaa. Venga a portería! A los pocos minutos llegó otro joven soldado, escuchó nuevamente la solicitud hecha por el doctor Amézquita y sin más se regreso. Volvió un poco más tarde y le dijo tajante al doctor:- sígame.

Cruzaron un zaguán de piso de madera, hasta llegar al cuarto donde estaba el capitán Bedoya. El soldado golpeó la puerta a pesar de estar abierta. Desde adentro se oyó al capitán decir: --¡adelante! Amézquita entró, saludó al capitán que estaba detrás de un escritorio de madera; le presentó nuevamente las credenciales y esperó de pie, hasta cuando este lo mandó sentar.

El capitán era un hombre relativamente joven, musculoso, de cabello corto, la piel de su cara recién rasurada era un tanto brillante, con cierto porte aristocrático para un hombre de guerra y con una mirada gris penetrante, aumentada por sus anteojos de carey, miró a Amézquita fijamente y con una voz fuerte le dijo:-¿en qué puedo servirle doctor? Amézquita, con una inspiración profunda se dispuso a relatar lo ocurrido. Cuando concluyó, el capitán que había estado atento, se movió en la silla y replicó:- vea doctor, todo eso y mucho más lo sabemos en el ejército. El radio teléfono, con una buena inteligencia de terreno, es un gran invento ¿sabe’?

Alias Sietecolores, continuó el Capitán, el autor de la masacre, fue traído por Matilde Castañeda, la hija de don Arístides, con armas y con su grupo en un camión desde el otro lado de la cordillera. Montaron carpas en una mata de monte que hay en esa gran finca llamada “el cacho”, que queda en el llanito pasando el rio, como a una hora de aquí. Averiguaron todo muy bien, y aprovecharon que los miembros de la junta de acción comunal de esa vereda, junto con sus familias, se reunieran en la gallera de la calle de la Cantarrana, para una celebración o bazar y les cayeron de sorpresa con los resultados conocidos.

Sietecolores con sus hombres se regresaron en el mismo camión que los esperaba a la salida del pueblo y desaparecieron por la carretera de la cordillera, parece que hacia las selvas de la rivera del río Magdalena; en donde es prácticamente imposible encontrarlos. Todo esto lo sabe el ministro de justicia, porque él asiste con los demás ministros a las reuniones del gabinete presidencial e, y allí el ministro de defensa, mi general Jaime Novoa, lo informó detalladamente. Así que doctor; el cuento del baúl que le mandaron a buscar, no es sino una parte de todo este enredo y le digo más: encarcelar a ese medico no resolverá nada. Probablemente complique más las cosas.

Amézquita con la mirada perdida quedó silencioso unos instantes: pasaron por su mente, aceleradamente pero en orden, los recuerdos de lo que habían dicho, su amigo el ministro de justicia, lo discutido con el juez y con su secretario; lo que le habían dicho en el ministerio del todo bajo control, y trató de concatenarlo con los interrogatorios practicados por él en Provincia. Había algo que no encajaba y pensó que su amigo el ministro no lo había enviado a algo tan simple de resolver. Rápidamente le preguntó – ¿Capitán, me pude guardar un puesto en el próximo convoy militar que sale hacia Bogotá? -El miércoles a las cinco de la mañana, lo espero aquí, fue la respuesta del capitán.

Ese miércoles a la hora acordada y en el puesto de atrás de un yip militar, Amézquita desandaba pensativo y abrumado, en un interminable viaje, el camino corcovado de regreso a Bogotá. Sin comentarles la conversación con el capitán Bedoya, les había dicho al juez Cañón y a su secretario, que no había pruebas suficientes para detener al medico Medina, fuera del indicio proporcionado por la esposa. Eran dos testimonios enfrentados en la palabra, ambos sin sustento real. Les recomendó mejor seguir recopilando toda la información posible sobre el caso, prudentemente y sin comprometer al juzgado, hasta su pronto regreso.

El viento frio de Bogotá le recordó sus madrugadas para llegar a la universidad, donde había conocido al ministro Vicente Laverde Aponte, hombre de muy elevada posición social, pero también muy igualitario y desprendido con sus amigos. Desde entonces una amistad duradera los había estrechado. Lo primero que hizo al llegar, fue telefonear al ministro Laverde. Le informó brevemente sobre el caso y le pidió una cita urgente para ampliarle los detalles. Laverde con el acento bogotano característico, le respondió: – Ala, te espero mañana noche en mi casa, tipo ocho, para que charlemos.

El único cambio que notó en la gran ciudad, fue el de una luminosidad muy ruidosa. Tomó un taxi y llegó a la casa del ministro, situada varias cuadras arriba de la avenida Chile. Laverde lo esperaba y, presuroso después del saludo le dijo que debían ir un poco más al norte, al barrio la Castellana, donde un amigo norteamericano que los estaba esperando para cenar. –Te vas a sorprender, le dijo. Por el camino hablaron generalidades sobre Provincia, las distancias, el silencio, el miedo y la oscuridad nocturna. Kenneth Power, los recibió en pantuflas en la puerta de su casa. Llevaba un albornoz o bata, como de seda china muy dibujada y tenía un vaso de wisky en la mano. Sonrió ampliamente y con los labios echados hacia un lado y un poco de acento, los saludó en perfecto castellano. Amézquita lo reconoció inmediatamente. Habían sido compañeros de especialización en criminología en la universidad de Michigan. –Qué gustazo verte Kenneth. Cuanto tiempo ¿no? -Oh Saúl, definitivamente este mundo es un pañuelo, respondió; pero sigan que tenemos mucho de qué conversar.

La opulencia de la mansión de Kenneth, contrastó inmediatamente a Amézquita con su inmediata experiencia en Provincia. Recibió un vaso con wiski al hielo y pronto, el ministro Laverde hacía una breve introducción al caso, explicando que ahora míster Power era el abogado representante para Colombia de la Texas Petroleum Company. Sintiéndose autorizado, inmediatamente Kenneth bastante animado y locuaz, talvez por efecto del wiski, tomó la palabra. – Miren queridos caballeros, lo que les voy a decir debe quedar aquí. Si sale, esta reunión no ha existido ¿Me comprenden?

Hace más de diez años, nuestra compañía a través de su filial de investigaciones geológicas, descubrió en la vereda del Cacho, allá en Provincia, una gran bolsa o yacimiento de petróleo ¡si señores! de petróleo, de la mejor calidad. Y nos tocó esperar todos estos años, para poder llegar a firmar el contrato de exploración con el actual gobierno. Pero, para más suerte de los habitantes de Provincia, como la suerte de las mujeres bonitas, jajá, rio solo, nuestros geólogos descubrieron en la cordillera que bordea ese pueblo, una veta de esmeraldas ¡si señores! como lo oyen, de esmeraldas. ¿No es esa una verdadera suerte caballeros?

Nuestros exploradores y antropólogos que enviamos a la zona para que investigaran el impacto socio-ambiental, así se dice ¿no?, encontraron unos campesinos muy arraigados y aferrados a su tierra; resistentes a vender sus tierras. Buscamos ayuda y tuvimos muchas dificultades hasta que finalmente a través de un senador amigo, los abogados colombianos de la empresa contactaron a la señora Matilde Castañeda, la dueña de una gran hacienda de esa zona ¿saben? Ella se mostró muy de acuerdo con llevarles el progreso de la vida moderna a sus paisanos. No habló conmigo, ustedes comprenden ¿no? Pero sí con nuestros abogados y les aseguró que, ella conocía muy bien su gente y se daría las “mañas”, todavía no sé que significa esa palabra ¡mañas! Bueno, que se daría las mañas para convencer a sus vecinos de la necesidad de vender sus pequeñas huertas, y así pudiera llegar el progreso a Provincia.

Automáticamente como por un reflejo, Amézquita miró a su amigo ministro; tenía los parpados abotagados o como inflamados y, no se atrevió a responderle la mirada. Como si hubiera recibido un golpe en la cabeza, apuró el resto del vaso de wiski. Kenneth percibiendo el desconcierto, llamó a la sirvienta para que sirviera la cena. Había preparado una comida típica bogotana ajiaco de papa criolla con alcaparras y crema; de postre tenía unas natas en almíbar. Kenneth habló durante todo el tiempo recordando experiencias compartidas en la universidad de Michigan, mientras por la mente de Amézquita pasaban los muertos de la Cantarrana, el miedo oscuro y el silencio; el baúl de Provincia, el doctor Cañón con su secretario Fandiño y, como una espina clavada en la carne, la mirada cargada de Omaira junto con los pliegues de su vestido. Entonces le mostró a Kenneth el vaso vacío para que se lo llenara hasta el borde de Wiski. ¿Qué otra cosa podía hacer?.

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Carta abierta a la mesa de diálogo de La Habana

ELN

El gobierno colombiano y las FARC, así como amplios sectores de la nación y de la comunidad internacional, han hecho manifiesto su interés por que el ELN también inicie un proceso de diálogos en la búsqueda de la paz.

En tal sentido, reafirmamos que el ELN está comprometido con la solución política, la que entendemos como una construcción colectiva de la nación, como proceso democratizador social, político, económico y cultural, que dé cuenta de los cambios que el país necesita.

Anunciamos al país y a la comunidad internacional que La Delegación del ELN para el Diálogo exploratorio con el Gobierno está conformada y lista para cumplirle a Colombia.

Saludamos las conversaciones de La Habana haciendo nuestro el clamor nacional de pactar un cese al fuego bilateral mientras se dialoga. La creación de un ambiente no confrontativo podría ayudar a generar confianza y condiciones para que la sociedad participe de una manera más activa y protagónica, esta es una responsabilidad del gobierno y de la insurgencia.

El proceso de paz le atañe al país en su conjunto. Los movimientos sociales en todas sus expresiones, los procesos regionales, las organizaciones políticas, las personalidades democráticas, los intelectuales, los artistas, los gremios, los pueblos originarios y sobre todo las víctimas del conflicto, están en el derecho de participar. Es un imperativo ético. La democracia es el único camino para construir la paz.

El complejo problema de la tierra en Colombia es el primer punto de la Agenda acordada por las FARC y el Gobierno. Es un asunto de la Nación y requiere de la participación del movimiento campesino y agrario, de los movimientos regionales y ambientales.

DELEGACIÓN DEL ELN PARA EL DIÁLOGO

Montañas de Colombia

ELN: Ejército de Liberación Nacional

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El Famatina o el genocidio

Carlos del Frade (APE)

“La Secretaría de Ambiente de la provincia autorizó a las firmas Energía Minerales Sociedad del Estado (EMSE) y Minera El Portal SA (subsidiaria de Osisko) a iniciar los trabajos de prospección para el proyecto minero Famatina. Cabe señalar que el gobernador riojano había dicho que el proyecto OSISKO estaba "suspendido por decreto", sostuvo la FM América de La Rioja el viernes de la semana pasada.

La información agregaba que mediante la resolución N° 271 de la Secretaría de Ambiente, firmada por Nito Brizuela, del 27 de agosto de 2012, se aprobó "el Informe de Impacto Ambiental presentado a fs. 3/148, Expte. L1 00181 12. Otorgando Declaración de Impacto Ambiental al "Proyecto Famatina -Etapa de Prospección", y autorizar en consecuencia a las firmas EMSE y Minera El Portal S.A., a iniciar los trabajos pertinentes, de conformidad con el Plan presentado, y con estricta observancia de las medidas establecidas en los considerandos".

En el Boletín Oficial N° 11.025, del 6 de noviembre, se hace saber "a las firmas EMSE y Minera El Portal S.A. que deberán dar estricto cumplimiento a todas y cada una de las medidas de prevención descriptas" e intimar "a las firmas EMSE y Minera El Portal S.A., para que en el término de quince (15) días hábiles a contar desde la notificación del presente acto, presenten declaración jurada del número de ejemplares de algarrobo (género Prosopis) y quebracho blanco Aspidoderma schlet a extraer en los sitios donde se realizarán los trabajos".

No es cualquier noticia para gran parte del pueblo riojano.

El gobernador de la provincia, Beder Herrera, el mismo que fue votado por su discurso antiminero ahora se ha convertido en un virtual lenguaraz de las multinacionales del rubro. El problema es la obstinada defensa que hace la gente de su tierra del cerro tan querido, tan vinculado no solamente a la historia sino también al presente de miles de familias riojanas.

Pero la necesidad del capital insiste.

-Beder es un panqueque. Una clara demostración del doble discurso. Pero él sabe, como también lo saben sus funcionarios y los empresarios de las mineras que cuando estalló el famatinazo, el 27 de diciembre de 2011, la conciencia del pueblo riojano no se durmió nunca más – dice Gabriela Romano, integrante de la Asamblea de Chilecito en diálogo con este cronista.

Gabriela cuenta que el corte empezó por quince días y ya lleva siete meses. Que nunca los empleados de las mineras pudieron subir por lo tanto es una gran mentira lo que dicen los decretos porque tampoco tuvieron la posibilidad de hacer un estudio de impacto ambiental como dicen los considerandos sobre árboles que, además, no existen a esa altura.

El corte sigue las 24 horas y está alimentado por el compromiso existencial de personas de distintas generaciones de localidades como Chilecito, Famatina, Pituil y Campana, entre otros pueblos. Aunque ya los grandes medios nacionales no hablen de ellos, ellos, las hijas y los hijos del Famatina, siguen cuidando al cerro día y noche. Están convencidos que no pasarán como no pasó la Barrick en su momento y la Osisko en otro.

-Ante el menor indicio que quieran llevar adelante estos nuevos decretos nos comunicaremos por redes sociales y otras vías para reforzar el acampe y el corte. Pero especialmente esperaremos nuestra señal: las campanas de la iglesia de Famatina que nos llaman para defender el cerro. Y solamente pasarán si tienen la decisión de llevar a cabo un genocidio – cuenta Gabriela con una cuota de poética y profundo sentimiento por su tierra. El cronista piensa en aquellas campanas que hacía sonar Enrique Muiño en “La guerra gaucha” cuando veía que llegaban los españoles y entonces las tronaba para que el gauchaje estuviera atento.

La integrante de la Asamblea de Chilecito también denunció la venta de agua que están llevando a cabo del río Blanco para las mineras de Copiapó, una clara demostración que “el vital elemento empieza a faltarle a los hermanos chilenos como consecuencia del modelo extractivo. Ese mismo que a los riojanos le muestran como fundamental para tener trabajo. La propaganda oficial pone de ejemplo lo de Copiapó y ahora resulta que el agua de los riojanos los tiene que salvar. Es así, el Famatina no se toca. Ni antes, ni ahora, salvo que estén decididos a hacer un genocidio”, dice con contundencia, seguridad y calma, Gabriela Romano, una de las tantas expresiones individuales que reflejan la obstinada defensa de lo propio, ese gesto histórico de los tigres del Famatina.

Fuente de datos:
“No a la mina”, Radio América de La Rioja y entrevista a la asambleísta realizada por el autor de esta nota en el programa “Sobre la Hora”, de Radio Splendid, del sábado 10 de noviembre de 2012.

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Argentina. Megaminería en Chubut: tratamiento del Proyecto de Ley del Marco Regulatorio de las Actividades Hidrocarburíferas y Mineras

ANRED

A pesar del creciente rechazo y denuncias de las poblaciones en cuyos terrenos se emplazan proyectos de Megaminería, los gobiernos provinciales, con la aprobación del gobierno nacional, siguen ajenos a las demandas. Mañana será el turno de Chubut, al tratarse el Proyecto de Ley de Marco Regulatorio de las Actividades Hidrocarburíferas y Mineras, que habilitaría el ejercicio de la Megaminería en dicha provincia. Ante esto, hay estado de alerta y movilización máxima de la población. Reproducimos aquí el comunicado de prensa de la Unión de Asambleas Chubutenses.

La Unión de Asambleas Ciudadanas del Chubut, reunida en Trelew el dia 10 de Noviembre de 2012, con representación de todas las ciudades de la provincia, expresa que:

Nos declaramos en ALERTA Y MOVILIZACIÓN MÁXIMA en respuesta a la embestida que están llevando a cabo los gobiernos provincial y nacional contra la población de Chubut. Entendemos que el impulso al tratamiento y la aprobación del Proyecto de Ley de Marco Regulatorio de las Actividades Hidrocarburíferas y Mineras que habilitaría la megaminería, constituye un inadmisible abuso de autoridad que avasalla los bienes comunes más básicos de nuestro ambiente, agua aire y suelo; así como también la salud, la cultura y los valores sociales de los y las habitantes de nuestra provincia.

Por ello, advertimos:

1) La población chubutense está profundamente preocupada e indignada, por la falta de respeto al mandato popular en relación con la megaminería. El pueblo de la provincia no desea ni remotamente el avance de esta perniciosa actividad y, pese a que es voluntad expresa de las asambleas, foros y organizaciones de vecinos y vecinas, resistir de manera pacífica a estos proyectos políticos de falso desarrollo, nos alarma que puedan producirse desbordes individuales o reacciones imprevistas ante la violencia que están ejerciendo los funcionarios al servicio de los intereses megamineros.

Repudiamos a los/as representantes/as del Poder Ejecutivo Nacional, Presidenta Cristina Kirchner y Vicepresidente Amado Boudou, del Poder Ejecutivo Provincial, el Gobernador Martín Buzzi y el Vicegobernador Gustavo MacKarthy, y funcionario provincial Ministro de Gobierno Javier Touriñan; así como a los funcionarios nacionales: el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Norberto Yahuar, el Ministro de Planificación Federal Julio De Vido, y el Secretario de Minería Jorge Mayoral por impulsar políticas extractivistas que provocarán la devastación irreversible de nuestros territorios, la degradación institucional y la pauperización de miles de ciudadanos de nuestro país. Consideramos a los mencionados representantes, responsables del presente estado de conflictividad social y de todas las consecuencias que pudieran producirse, considerando que son ellos en forma personal y sus políticas las que generan una violencia imposible de ignorar.

En forma consecuente han sido nombrados por este gobierno provincial, funcionarios con una cuestionable idoneidad, muy lejos de lo esperable para el cargo que ocupan, señalamos en particular a:

a)El Ministro de Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable, Dr. Eduardo Maza, quien no sólo no es idóneo para su puesto -tal como él mismo ha expresado referido a la problemática del manejo de la calidad de agua del Río Chubut-, sino que lejos de velar por un ambiente sano y con políticas públicas que propendan a un Control del Desarrollo Sustentable; por el contrario, actúa como un promotor de la megaminería en la provincia, tal como lo ha demostrado en cada exposición en su gira provincial.

b)El interventor de Petrominera S.E., Oscar Crettini, quien ha estado en ambos lados del sector que explota los recursos del subsuelo, siendo empleado calificado de las empresas que hoy solicitan permisos de exploración de minerales metalíferos y radioactivos, en una clara infracción ética, avalada por el actual gobierno que sólo busca operadores que le aseguren inversiones a cualquier costo.

c) El Ministro de Hidrocarburos de la provincia, Ezequiel Cufré, quien se suma a la gira de promoción gubernamental de la megaminería, adosándola a la temática hidrocarburífera para propiciar su habilitación.

Por lo expresado -por considerarlos personas incompatibles, por idoneidad profesional y por intereses ajenos al cargo que desempeñan- EXIGIMOS SU RENUNCIA INMEDIATA, y así lo solicitaremos formalmente en los próximos días.

Asimismo, repudiamos a los/las intendentes Néstor Di Pierro, Máximo Pérez Catán, Ricardo Sastre, Rafael Wiliams, Rossana Artero, Mario Pichiñan y Jefes de Comunas Rolando Rocco, Abel Muro, por operar en favor de la megaminería o excluirse de un tema que resulta central para las actuales y futuras generaciones; en vez de gestionar para la generación de actividades económicas verdaderamente productivas, sustentables y respetuosas del medioambiente y de la salud de la población.

En el mismo sentido, les recordamos a los/las legisladores/as que son representantes de la sociedad, en especial quienes han sido elegidos por la mayoría de la población y que no han sido autorizados a impulsar o aceptar propuestas que perjudiquen a las personas. Por lo tanto, si fueran en contra del expreso mandato que en este aspecto se ha dado desde el año 2003 en adelante, indicándoles claramente la negativa de avanzar en acciones que provocarán un daño comprobado al ambiente, a la salud, a la cultura y a las posibilidades de desarrollo económico de la población; nos ocuparemos de demandarlos por su traición mediante todos los medios de los que disponemos y deberán afrontar una condena social inconmensurable.

Deben los funcionarios políticos entender, de una vez por todas, que EL QUE MANDA ES EL PUEBLO y que deben velar por su paz y bienestar, al contrario de lo que muchos están haciendo.

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Zanon: Ganó la disciplina ceramista

Liliana Giambelluca (AGENCIA WALSH)

Los obreros de la Cooperativa FaSinPat (Fábrica sin Patrón) de Neuquén recibieron el viernes último el decreto del Poder Ejecutivo provincial Nº 2977 que oficializó la expropiación de cerámicas Zanon. Marcelo Morales, Secretario General del Sindicato de Ceramistas de Neuquén, entiende que esta medida "descarta cualquier amenaza de desalojo para los trabajadores" y se mostró optimista con respecto al destino de la empresa.

Los obreros de FaSinPat calificaron la jornada del 9 de noviembre de "día histórico" y se fotografiaron sosteniendo en sus manos la hoja del decreto Nº 2977. "Hoy recibimos la firma del decreto. Zanon ya es del pueblo. Zanon es de los obreros. Porque vale la pena luchar. Este es el triunfo de toda la comunidad, de nuestras Madres Inés y Lolin. Organizaciones de derechos humanos, organizaciones y partidos de izquierda, sindicatos, vecinos, medios alternativos, valoramos y agradecemos todo el apoyo que nos dan. Obreras y obreros de Zanon. Sindicato Ceramista de Neuquén", dice el texto que acompaña la foto que subieron al sitio gremial.

Esta noticia tan esperada por los obreros comenzó a gestarse en marzo de 2009, cuando el Ejecutivo provincial presentó a la Legislatura el proyecto de expropiación con avenimiento de los acreedores privilegiados. El 13 de agosto del mismo año, los legisladores votaron la ley de expropiación pero el trámite se paralizó. El 28 de junio último, la jueza Valeria Pérez Casado intimó al Gobierno provincial "a que en el plazo de quince días finalice la expropiación" de Zanon. Cuatro meses más tarde, pese a las dilaciones gubernamentales, la medida se cumplimentó este viernes 9.

El próximo paso judicial es que el Estado neuquino deposite alrededor de 23 millones de pesos para pagar la expropiación por avenimiento de tres principales acreedores y que determine el destino de la empresa: estatal autogestionada por los obreros -tal como lo solicitaron en 2003 los trabajadores en un proyecto-, o la otorga a la Cooperativa FaSinPat.

"Se ha dado un paso muy firme"

Marcelo Morales, Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Neuquén (SOECN), consultado ayer por Agencia Walsh, manifestó que los trabajadores, su familia y amigos se encontraban en ese momento -pasado el mediodía- festejando con un almuerzo la firma del decreto y el Día del Trabajador Ceramista, que fue el 30 de octubre.

Recordó que el lunes los trabajadores de la fábrica se movilizaron para pedir se cumplimentara la intimación de la jueza, el jueves hubo un compromiso de firma por parte de autoridades gubernamentales "y el viernes nos entregaron el decreto en Casa de Gobierno". Agregó que la medida "nos llevó años de lucha y ahora se ha dado un paso muy firme" que "descarta cualquier amenaza de desalojo para los trabajadores" de la ex Zanon.

"La familia y el acompañamiento de toda las comunidad, no sólo de Neuquén sino de todo el país, han sido el pilar de nuestra lucha. Eso nos pone muy bien porque sabemos que vamos por un camino correcto".

El dirigente estimó que durante la semana se haría el depósito que fijó la Justicia para los tres acreedores más importantes del concurso. "Nosotros pedíamos la expropiación sin pago de deudas pero no se dio, y que la empresa sea estatal con control y gestión de los obreros". Por el momento está la expropiación con pago de deudas y, hasta tanto no lo confirme la Justicia, Morales prefirió reservar a manos de quién pasará la empresa, pero se mostró optimista de la resolución.

Consultado acerca de cuál es la próxima etapa de FaSinPat, el dirigente respondió que es la "renovación de maquinarias que tienen más de 30 años".

"Zanon es del pueblo"

Cuando Luigi Zanon presentó la quiebra de su fábrica de cerámicas a fines de 2001, pese al contexto de fuerte crisis generalizada en el país, era difícil aceptar que una empresa tan exitosa y subsidiada por el Estado cerrara sus puertas. Los obreros instalaron carpas fuera de la fábrica y pronto resolvieron que la planta quedaba bajo su control. Se trataba de defender la fuente laboral porque no querían planes del Estado ni salir a cortar la ruta por un puesto de trabajo; inexistente, por otro lado ya que a diario los despidos se sucedían por decenas.

Tenían sueldos atrasados sin cobrar, un futuro económico incierto y familia que mantener, entonces salieron a la calle a informar a los vecinos su situación. Pronto se sumaron organizaciones sociales, políticas, estudiantiles y organismos de derechos humanos. Hasta los presos de la unidad n° 11, vecina a la fábrica, durante tres días les donaron sus raciones de comida.

Pocos quedaron indiferentes a la férrea determinación obrera y a la "disciplina ceramista" que se impusieron: "Zanon es del pueblo y de los obreros", decían una y otra vez. Pusieron el cuerpo a la represión y resistieron cinco desalojos. No se atemorizaron. Durante una asamblea, uno de ellos dijo "Prefiero morir peleando que morirme en mi casa muerto de hambre". El aplauso cerrado de sus compañeros dio fin al debate. No había más para agregar.

Las decisiones se resolvían en asambleas y siempre salía fortalecida la organización y la unidad en la acción. "Vamos a plantear una moción: que reafirmamos ante la comunidad, como desde el primer día, defender esta gestión obrera cueste lo que cueste. Por la positiva, compañeros". Y no hubo un solo brazo que no se elevara.

A fines de febrero de 2002 reactivaron la fábrica con la puesta en marcha de cuatro hornos para fabricar porcellanato, guardas y cerámicos comunes. Había 260 trabajadores que operaban en tres turnos. En agosto generaron diez nuevos puestos de trabajo y treinta más a inicios del siguiente año. Resistieron un nuevo desalojo y en junio de 2003 presentaron en la Legislatura provincial el proyecto de Ley Expropiación Bajo Control y Gestión Obrera, acompañado por 50 mil firmas.

En febrero de 2004 conformaron la Cooperativa de Trabajo Fasinpat (Fábrica Sin patrones). En setiembre construyeron el Centro de Salud Nueva España en un barrio cercano a la fábrica. Sus habitantes lo habían reclamado al gobierno provincial durante 20 años, los ceramistas lo levantaron en tres meses. En noviembre instalaron una carpa frente al Congreso de la Nación y presentaron el proyecto de Ley de Expropiación y Estatización sin pago.

En febrero de 2005 amenazaron de muerte a varios dirigentes y sus familias. Un mes más tarde agredieron físicamente a la esposa de un obrero. Por tal motivo dos familias debieron mudarse fuera de la provincia. El Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, visitó la fábrica y les dio su apoyo.

En abril de 2007 la policía fusiló al docente Carlos Fuentealba. Una delegación de ceramistas acompañó las jornadas de protesta. En septiembre terminaron la primera partida de cerámicos para exportación.

Para otorgar un sentido social a su trabajo, los obreros donan cerámicas a instituciones educativas, a centros de salud y al hospital público, a la vez que a mediados de 2009 comenzó a funcionar en la fábrica la escuela primaria y secundaria CPEM Nº 88, donde estudian trabajadores, sus hijos y vecinos de barrios aledaños.

El ejemplo de lucha de los ceramistas no sólo recogió la solidaridad de su pueblo, sino también la de cientos de trabajadores de diversos gremios nacionales e internacionales. Además inspiró la escritura de libros y canciones, la edición de documentales, videos y la realización de decenas de recitales en la planta. Niños y adultos visitan la fábrica para conocer de primera mano la historia de los obreros sin jefes ni patrones.

En FaSinPat hoy trabajan 450 obreros que producen 300 mil metros cuadrados de cerámicos al mes.

Las conquistas que obtienen los trabajadores ceramistas tienen como eje la lucha clasista, creando conciencia del papel que juegan los gobiernos, las patronales y las burocracias sindicales. Una sociedad sin explotadores ni explotados, es su máxima pretensión.

Luigi, un empresario amigo del poder

En 1979, plena dictadura militar, el empresario italiano Luigi Zanon inauguró Cerámica Zanon S.A. en el Parque Industrial de Neuquén, a 7.5 kilómetros de la capital provincial. Representantes gremiales denunciaron que lo hizo en terrenos públicos y gracias al aporte de capitales del gobierno provincial y nacional que nunca devolvió. En la ceremonia inaugural, don Luigi dijo: "Nos encontramos hoy unidos aquí para inaugurar oficialmente nuestra moderna planta. Esta decisión estuvo influida fundamentalmente por el ambiente de seguridad y tranquilidad que nos han ofrecido las Fuerzas Armadas desde que se hicieron cargo del poder el 24 de marzo de 1976. Con nuestro esfuerzo y su ayuda hemos convertido en realidad este sueño que alguna vez tuvimos".

En democracia, lejos de perder los subsidios, recibió un crédito "blando" del gobierno menemista que le permitió construir la sección de porcellanatto. En 1993 inauguró el sector que contó con la presencia del entonces presidente Carlos Menem y del gobernador Jorge Sobisch. Pronto don Luigi fue uno de los empresarios más "exitosos" de la Argentina.

En 1998, Luigi Zanon comenzó a vaciar la planta y a no pagar los sueldos en término. Dos años más tarde, el obrero Daniel Ferrás, de 22 años de edad, se descompensó dentro de la fábrica. La empresa no contaba con oxígeno ni ambulancia y el joven falleció durante el traslado al hospital. Sus compañeros salieron a las calles a protestar y reclamar medidas de seguridad.

En 2001, la empresa suspendió al personal por falta de insumos y apagó los hornos porque no podía pagar los salarios. Luego envió telegramas de despido. Comenzaron las denuncias de un posible vaciamiento de la empresa. Zanon presentó la quiebra y dejó una deuda millonaria.

En octubre de 2008, la justicia Federal de San Isidro procesó al ex directorio de la quebrada empresa Zanon por el delito de "evasión tributaria agravada". La decisión fue adoptada por el juez Conrado Bergesio, quién resolvió que una vez que el procesamiento quede firme todos sus integrantes vayan a prisión. La lista incluía a dos exgerentes y a seis miembros del directorio, la mayoría de ellos de apellido Zanon.

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias LVII: Las diferencias con la dirigencia

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Como describía en la nota anterior en aquel año 66 se habían ahondado nuestras diferencias con la dirigencia política y sindical de nuestro Movimiento, ya que discrepábamos, totalmente, con el apoyo que esta, sin ningún tapujo, le brindaba a la cúpula militar golpista encabezada por el General Juan Carlos Onganía.

Sin desconocer las contradicciones del gobierno radical y su cada vez mayor aislamiento, entendíamos que el presidente Illia, honestamente, había tratado de superar la proscripción del peronismo, y que se había visto obligado a ceder a las presiones de los sectores más recalcitrantes de su gobierno, que habían obstaculizado el regreso del General al país, en diciembre de 1964.

Tampoco había sido del agrado del inquilino de la Casa Rosada la postura del Canciller Miguel Zavala Ortiz que en la Organización de Estados Americanos-OEA - había respaldado, indirectamente, la invasión de tropas norteamericanas a la Republica Dominicana en abril de 1965, al votar la propuesta de Washington de crear una “Fuerza Interamericana de Paz”.

Por su parte, en el seno de la dirigencia sindical burocrática, la lealtad al liderazgo del General había generado un enfrentamiento entre José Alonso, Secretario General de la Central Obrera y Augusto Timoteo Vandor, líder del poderosos gremio metalúrgico.

Este, por su parte enfrentaba una fuerte oposición interna, por un lado de delegados de diferentes establecimientos que adscribían a la agrupación que dirigía Manuel Cima -un compañero de Palabra Obrera que tuve el privilegio de conocer-.

Me había visitado en abril de 1964 acompañado por Luis Pujals y el “Indio” Bonet. Quería tomar contacto con delegados de las fábricas metalúrgicas existentes en la zona.

El Secretario de la Seccional de la UOM Alfredo Penizzi, con anuencia de las patronales, le impidió el contacto.

Era el concepto de falsa democracia al que suscribían los dirigentes “vandoristas”.

Viajamos a mi ciudad -Paraná- y nos recibió un viejo amigo, Jorge Vicuña, con el que habíamos compartido algunas “acciones” en el período de la Resistencia -1955 a 1958-.

No era el mismo “ruso” -como le decíamos amistosamente-. Conocía a Vandor, desde hacia mucho tiempo, y haría lo imposible para que este siguiera conduciendo el gremio; pese a lo cuál nos permitió que charláramos con algunos delegados.

Por otra parte el Secretario General de la Seccional de la Provincia de Buenos Aires más poderosa, Rosendo García, que manejaba el negocio de las quinielas clandestinas en el conurbano, aspiraba a reemplazar al “lobo” en la conducción del gremio.

En ese contexto se produjo el episodio de la Pizzería Real en Avellaneda, aquel 13 de mayo, que costara la vida a dos queridos compañeros de nuestra organización.

Esa noche de otoño, como era habitual, se encontraron en una esquina de la populosa ciudad del sur del gran Buenos Aires, los hermanos Raymundo y Rolando Villaflor-ambos obreros metalurgicos, Francisco Granetto, que trabajaba en el Docke de Shell, Juan Zalazar que prestaba servicios en una empresa textil y Domingo “el Gringo”Blajaquis, presidente de la Comisión de Fomento de Gerli.

Todos ellos, además de su militancia de base, integraban la corriente dentro del Movimiento que lideraban Alicia y John -Acción Peronista Revolucionaria-.

Se dirigieron a la pizzería comentando los últimos acontecimientos, los rumores de golpe, la alianza militar-sindical, y el silencio del General, que no había desautorizado, expresamente, ese vínculo.

Les resultaba difícil comprender el criterio del Viejo”, por el que profesaban una gran lealtad, que la habían demostrado durante le resistencia -1955 a 1958-.

Cuándo estaban esperando la “muza” y bebían cerveza, irrumpieron en el lugar Augusto Timoteo Vandor, Rosendo García, el “Beto Imbelloni” y los custodios de los burócratas.

Como parte de un plan preconcebido comenzaron a provocar a nuestros compañeros, agrediendo con golpes de puño a Raymundo Villaflor, al mismo tiempo que desenfundaban sus armas -todas pistolas 9 milímetros que usaba la policía-.

El “Gringo” Blajaquis se encontraba en el baño. Ingresó en el mismo uno de los matones que le disparó, sin mediar palabra, dándole muerte instantáneamente.

Este compañero, que recibía ese apodo por su origen griego, había militado en el Partido Comunista hasta el año 1947 en que se sumó a la disidencia que encabezara Rodolfo Puigross.

Lo conocí en el departamento de Alicia y John y me impresionó su sólida formación marxista y su decidido apoyo a las ideas que, en América Latina, impulsaban los revolucionarios cubanos.

Se produjo una intensa balacera y como consecuencia de la misma, resultaron abatidos Zalazar y el objetivo de los matones de Vandor-Rosendo García, que, como dijimos antes, pretendía reemplazar al “Lobo” en la conducción del gremio.

Este siniestro complot se develó años mas tarde en una investigación realizada por Rodolfo Walsh, publicada con el título “Quien mató a Rosendo”, en junio de 1967.

Mientras se producían estos hechos, estábamos reunidos en el departamento de Alicia y John ubicado en la intersección de las calles Santa Fe y Libertad, sobre la tradicional confitería “Fénix”.

Al contestar el teléfono Manuel “el negro” Molinas que ocupaba la Secretaria General del Sindicato de Barraqueros, se puso lívido.

Raymundo, que había logrado alejarse del lugar antes que llegara la policía, le informó lo que había ocurrido.

Inmediatamente John, el Negro y Roberto Sinisgaglia partieron hacia el escenario del enfrentamiento.

Nos sentimos acongojados. El asesinato de estos queridos compañeros era el preanuncio de lo que sería la confrontación con la dirigencia político-sindical burocrática, al interior del peronismo.

Al día siguiente la UOM decretó un paro general para ocultar el crimen del que ocupara la Seccional más poderosa en la Provincia perpetrado por la “custodia” del “Lobo”.

Como una paradoja trági-cómica el velatorio de García y el posterior entierro, fue custodiado y acompañado por jóvenes de la Federación Juvenil Comunista, que, de esa manera, ratificaban el documento del Secretario General de ese Partido, Victorio Codovilla titulado “el giro a la izquierda del peronismo”.

En vez de acercarse a las corrientes revolucionarias del Movimiento y ratificando su oposición al “guevarismo”, esta conducción de uno de los primeros Partidos Comunistas del Continente fundado en 1918, prefería tender puentes con quiénes hacían, permanentemente, gala de su “anticomunismo”.

Estos episodios me conmovieron profundamente.

Estos compañeros -Zalazar y Blajaquis- al igual que el “Vasco” Bengochea habían ofrendado sus vidas antes de que las luchas revolucionarias cobraran intensidad en nuestra Patria.

En la próxima nota analizaremos lo que ocurriera en aquél departamento de calle Posadas en abril de 1964 y el derrocamiento del que, sin duda, fuera uno de los presidentes mas honestos y transparente de nuestra historia reciente.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Director del Diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

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Más de cuarenta represores comenzaron a ser juzgados en un megajuicio

PRIMERA FUENTE

Luciano Benjamín Menéndez y otros 40 imputados comenzaron a ser juzgados en el megajuicio que unifica las causas Arsenal y Jefatura de Policía, en las que se investigan delitos de lesa humanidad.

Los jueces Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y el subrogante Juan Carlos Reynaga presiden la primera audiencia del proceso oral "Jefatura II-Arsenales II", en el que se juzgará a Menéndez, quien sigue la audiencia desde la cárcel de Ezeiza, a través del sistema de videoconferencia.

El debate se inició con unos planteos procesales y luego, el Ministerio Público Fiscal leyó una síntesis de los hechos que se juzgarán.

Los represores están acusados por la comisión de violaciones de domicilio, privaciones de libertad, torturas y homicidios, delitos cometidos entre 1976 y 1982, en perjuicio de 235 víctimas que habrían sido vistas o se supo que estuvieron en los centros clandestinos que funcionaron en la Jefatura de Policía y el Arsenal Miguel de Azcuénaga.

La causa ha generado gran expectativa no sólo en los familiares de las víctimas de la última dictadura militar, sino también en la comunidad en general, por los trabajos de excavación realizados por el equipo de antropología forense, que en abril del año pasado halló una fosa común con 15 cuerpos incinerados y que después de un exhaustivo trabajo de laboratorio se llegó a la identificación de 14 de esas víctimas, cuyos restos fueron devueltos a sus familiares.

El hallazgo fue un duro golpe para los partidarios del represor Antonio Domingo Bussi, que durante años negó las acusaciones del exgendarme Omar Torres, que lo había visto fusilar a prisioneros indefensos, que posteriormente eran quemados en el arsenal y sirvió para que muchos tucumanos que habían elegido al exmilitar como diputado nacional, gobernador e intendente se convencieran del horror que había asolado a Tucumán durante su intervención militar.

Junto a Menéndez, serán juzgados 43 imputados más, entre los que sobresale la figura del sacerdote, José Mijalchiyk, acusado de haber participado de las torturas, colaborando desde su función de religioso para obtener las confesiones de las víctimas. El cura se desempeñaba como vicario castrense y se convertirá en el primer miembro de la Iglesia Católica que será juzgado por los delitos de lesa humanidad cometidos en Tucumán.

Durante las audiencias está previsto que declaren 864 testigos, entre sobrevivientes del centro clandestino, familiares y amigos de las víctimas, por lo que el tribunal estima que el proceso tendrá como mínimo un año duración.

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Argentina: Comunidades originarias de Salta rechazan proyecto de reforma Códigos Civil y Comercial

Marco Díaz Muñoz (COPENOA)

Son más de 100 comunidades originarias que habitan ancestralmente en Salta, las que rechazan el tratamiento dado a los derechos indígenas en el proyecto actualmente en tratamiento en Audiencia Pública convocada por la Comisión Bicameral para la Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial.

En un comunicado enviado a La Agencia de Noticias Copenoa El Qullamarka, Coordinadora de Organizaciones y Comunidades Kollas Autónomas de la Provincia de Salta, conformado por la Unión de Comunidades Aborígenes Victoreñas (UCAV), por la Asociación de Comunidades Aborígenes de Nazareno (OCAN), por las Comunidades Indígenas de la Alta Cuenca del Rio Lipeo (CIACRL), por el Consejo Indígena Kolla de Iruya (CIKDI) y por la Comunidad Indígena del Pueblo Kolla Tinkunaku (CIPKT), informan a la sociedad en general que en virtud del tratamiento del Proyecto de Reforma del Código Civil y Comercial de la Nación, habiendo analizado en Asamblea los artículos relacionados con derechos indígenas ha presentado su posición de rechazo al tratamiento dado a los derechos indígenas en el proyecto actualmente en tratamiento en Audiencia Pública convocada por la Comisión Bicameral para la Reforma, Actualización y Unificación de los Códigos Civil y Comercial.

“Hemos elaborado y presentado un documento en representación de nuestras comunidades y organizaciones manifestando nuestra disconformidad con el contenido del Proyecto de Reforma del Código Civil y Comercial en relación al Derecho Indígena y con el modo en que se está llevando adelante el debate público por no respetar los estándares internacionales mínimos referidos a la participación, consulta y consentimiento previo libre e informado garantizado a los pueblos indígenas”. Dicen desde el Qullamarka.

“En particular se objeta la falta de participación y consulta a las comunidades y organizaciones indígenas del Qullamarka. Este derecho que nos asiste a ser consultados de forma previa, libre e informada, a través de nuestras instituciones representativas y mecanismos apropiados, toda vez que se pretenda aprobar una medida legislativa que nos afecte directamente y que ha sido reconocido expresamente por la Constitución Nacional en su artículo 75 inciso 17, por el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas de la ONU, ha sido abiertamente violado. Denunciamos que cualquier modificación que se realice y que afecte derechos indígenas será pasible de ser declarada nula por falta de consulta previa en los términos mencionados y que los funcionares responsables de tal omisión son pasibles de sanciones administrativas y penales que les correspondan por la realización o autorización dolosa de un acto nulo”. Agrega el documento.

Para el Qullamarka “Sin perjuicio de lo anterior y sin renunciar a la exigencia de la consulta previa particular, rechazamos en el Proyecto en estudio la omisión de reconocimiento de nuestros pueblos indígenas como sujetos de derechos colectivos, el difuso reconocimiento de nuestros derechos colectivos y normas consuetudinarias, la conceptualización de nuestras personerías jurídicas como personas jurídicas de derecho privado y el tratamiento privatista propio de las relaciones civiles dado a la posesión y propiedad comunitaria”.

Documento completo, elaborado por el Qullamarka (formato pdf)

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Leonarda Correa: “Dar la pelea donde nos toque”

Carlos Saglul (ACTA)

Apenas se inicia este reportaje se corta la luz en el domicilio de Leonarda Correa, la secretaria general de la CTA de Corrientes. Pero, ¿ustedes no tienen Yacyreta acá cerca? “Nosotros les mandamos energía a todo el país pero aquí la pagamos como si viniera del exterior. Eso sí, cuando tenemos porque también, están los cortes”.

“Es como el país”, dice Leonarda. “Abunda lo necesario para que todos vivamos bien, el problema son los que gobiernan, cómo reparten y las minorías que se quedan con lo que nos falta".

-Usted me decia que están trabajando con los yerbateros del establecimiento “Las Marías”.

Después del Estado que ocupa alrededor de 70 mil empleados, "Las Marías" es una de las principales fuentes de ocupación. En la primera recorrida por el establecimiento ya tenemos más de cien afiliaciones. Ahora me llaman para que armemos una asamblea en esa empresa. La idea es construir un sindicato, tomando como modelo los que ya tenemos en otros lugares del país.

-¿La CTA creció mucho en el sector privado?

Hay que ser sinceros y hacerse la autocrítica. Recién ahora, desde hace alrededor de un año le estamos dando importancia verdadera al sector privado de esta provincia. Antes no sabían lo que era la CTA.

-Comente el actual estado de cosas en esa área.

En estos últimos meses estamos armando los sindicatos de Mandatarios (gestores, abogados, contadores). Otro sector importante es el de las comparsas. Las comparsas son pagadas por familias terratenientes de la provincia que explotan a coreógrafos, carpinteros, directores, costureras. Hay un montón de profesiones que giran alrededor de las comparsas y que han decidido organizarse desde nuestra CTA. También están el Sindicato de Auxiliares de la Salud y el de Actores. Por supuesto se sigue trabajando en los tradicionales como Agentes de Propaganda Mèdica y Judiciales donde tenemos muchos compañeros afiliados.

-¿Cuál es la realidad social de la provincia?

Como en un año viene la elección están tomando mucha gente en el Estado provincial. Nosotros estamos de acuerdo con todo lo que sea dar empleo, lo que nos molesta es que esa gente entre con categorías altas, cuando hay compañeros que están hace veinte años en el mismo cargo.

- ¿Entonces?

El mal mayor que enfrentamos los trabajadores estatales y también los privados, es el trabajo en negro, los contratos ilegales. Desde el gobierno no se hace nada para terminar con eso, al contrario, la mayoría de los trabajadores del Estado está en negro. El otro tema es la disparidad en cuanto a la Asignación Universal por Hijo, hay mucho clientelismo, los que están con el gobierno cobran el aumento, los otros no. Es una vergüenza. Por eso es necesario universalizar en serio, para terminar con el clientelismo.

- ¿Cómo se prepara el Paro Nacional del 20 de noviembre?

En eso andamos. Vamos a cortar el puente General Belgrano como es tradición. Lo que pasa es que muchos compañeros quieren ir a manifestar a Buenos Aires porque parece que allí se notará más. El tema es económico, ¿cómo pagamos todos los colectivos que necesitamos para transportar a la gente?. Pero bueno, habrá que dividirse, dar la pelea a donde nos toque. Queremos ser escuchados. Lo importante es que la medida de fuerza se note en todo el país.

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La unidad de acción y la huelga nacional del 20

Guillermo Pacagnini (ACTA)

El llamado a construir un nuevo paro nacional esta vez organizado de manera conjunta y efectiva con la CGT, subió la apuesta en una política correcta que se viene diseñando desde nuestra Central apenas comenzaron a soplar los vientos de la “sintonía fina”. Aunque la CTA avanzó como sujeto clave en la escena nacional, subsisten debates en torno a la necesidad de la unidad de acción.

El paro del 8 de junio fue un punto de inflexión en la concreción de esta política. Instaló un pliego nacional de reclamos, que luego fue levantado por la CGT el 27. Y avanzó en un sistemático llamado a la unidad de acción a la CGT que dio sus primeros frutos con el Paro del 10 de octubre.

De allí emergió con fuerza un polo de referencia para la movilización a nivel nacional. Se sumaron nuevos sectores y se construyó un progresivo programa conjunto con los movimientos sociales, la FUA y la Federación Agraria. Un programa superador que ya no solo plantea un pliego nacional único para los trabajadores. Sino que, desde una central obrera, levanta las demandas de los sectores medios y populares para amplificar la movilización.

La marcha rechazando la ley de ART de los K fue un nuevo paso y, sin dudas, la huelga nacional conjunta del 20 puede ser un salto de calidad en este sentido, al plantearse un paro amplio y efectivo, como no se produce desde hace años.

Debates en curso

Esta orientación correcta que colocó a la CTA como eje articulador de estos nuevos fenómenos, se fue forjando en medio de fuertes debates en torno a la unidad de acción al interior de la central, así como en franjas de luchadores obreros y populares.

Los debates en nuestra CTA son enriquecedores, hacen a la pluralidad y la necesaria elaboración colectiva. Como todo debate, es positivo cuando apunta a una síntesis para la acción y no paraliza. Los hubo respecto de la coyuntura y de la política hacia el Gobierno. Y ayudaron a posicionar a la CTA en la escena nacional. Pero, pese a esta evidencia de la realidad, se sigue discutiendo alrededor de la unidad de acción. Incluso, cuando nuevos sectores quieren sumarse este fenómeno de movilización que tiene a nuestra central como eje articulador se reavivan estos debates.

Toda unidad de acción es útil y correcta siempre que fortalezca al movimiento obrero y sus luchas, el programa responda a las necesidades concretas y se mantenga la autonomía y la capacidad de dar debate crítico sobre los aliados circunstanciales. Estas tres premisas se vienen cumpliendo. Y, además, nos permite postular a la CTA ante nuevas franjas de trabajadores. La unidad de acción es una de las llaves para abordar esta verdadera materia prima de cara a la “CTA de masas”. Las posiciones defensivas y/o autoproclamatorias hacen que esta premisa siga siendo una quimera.

Desde ya que es sana y correcta la desconfianza en todos aquellos que han estado hasta no hace mucho con el gobierno, cultivan el viejo modelo sindical burocrático y son promotores de proyectos políticos ajenos a los trabajadores y no alternativos al kirchnerismo. Más aún, es clave no perder este punto de referencia para evitar caer en el oportunismo. Por ello es importante ratificar la autonomía frente a estos sectores y rechazar con claridad los proyectos políticos con gobernadores y dirigentes de los viejos partidos que, por cierto, terminan también pactando con los K medidas antiobreras.

Pero ello no debe impedir la unidad de acción para movilizar, ya que no se trata de hacer un frente político. Se trata de unirse en la calle alrededor de un programa y fortalecer las posibilidades de que ese programa se concrete fortaleciendo a los trabajadores para derrotar al gobierno.

Es importante encarar estos debates con todos los compañeros, sabiendo que sobre esas dudas actúa la política del gobierno, sus aliados y aquellos que le son funcionales, como la izquierda sectaria, para dividir y desmovilizar.

Preparar la huelga en todo el país

A la par que instamos a que se completen las definiciones con la CGT de la huelga del 20, hay que salir a prepararla y, como definimos en la mesa nacional, que tenga carácter activo, con acciones en todo el país. Estamos ante la posibilidad que no solamente crezca la movilización sino que se concrete por primera vez en muchos años, una huelga que paralice importantes sectores de la actividad privada, no solamente los servicios estatales.

Esto implica tomar con seriedad y planificación en todos los gremios y todos los lugares de trabajo esta convocatoria, llevándola incluso a los gremios cuyos dirigentes son aplaudidores del gobierno. Se puede lograr un paro contundente en el gremio docente, en el transporte, en sectores de la producción. Gremios nacionales ya se pronunciaron como ATE Nacional y la FesProSa, entre otros.

Pero se requiere plantear asambleas, reuniones y plenarios de delegados y activistas, buscar todas las variantes según la realidad de cada lugar de trabajo para que ese día se resuelva democráticamente realizar la mayor acción posible. Y, desde ya, preparar las acciones de movilización, cortes y marchas en todo el país priorizando desbordar la Plaza de Mayo.

Necesitamos jugarnos a lograr que, al decir de Pablo Micheli, ese día “no se mueva ni una pluma en el país”.

Guillermo Pacagnini es Secretario General de CICOP. Miembro de la Mesa Nacional de la CTA.

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