miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Pacto de Bogotá

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

El pacto de Bogotá que hoy el gobierno colombiano denuncia y rechaza, fue el pacto de sangre anticomunista hecho hace 64 años entre el Imperialismo norteamericano y la oligarquía colombiana, para asesinar al gran dirigente popular Jorge Eliecer Gaitán, e instaurar con apariencias de legalidad, la sanguinaria y reaccionaria dictadura bipartidista de Colombia.

El 7 de febrero de 1948, J. E. Gaitán encabezó una manifestación de más de cien mil personas en Bogotá, llamada la “Marcha del Silencio”, para protestar por la ola de violencia oficial iniciada desde la presidencia de la república por el conservador Ospina Pérez, contra los sectores populares y gaitanistas de ambos partidos tradicionales: “El hambre no es Liberal ni Conservadora”, había dicho a sus seguidores mucho antes. Ese día, Gaitán pronunció su conmovedora oración por la Paz, la que todavía debe resonar en los oídos de los oligarcas que urdieron su sacrificio inútil.

"... Señor Presidente: Os pedimos cosa sencilla para la cual están de más los discursos. Os pedimos que cese la persecución de las autoridades y así os lo pide esta inmensa muchedumbre. Os pedimos pequeña y grande cosa: que las luchas políticas se desarrollen por cauces de constitucionalidad. Os pedimos que no creáis que nuestra tranquilidad, esta impresionante tranquilidad es cobardía. Nosotros, señor Presidente, no somos cobardes: somos descendientes de los bravos que aniquilaron las tiranías en este suelo sagrado. Pero somos capaces, señor Presidente, de sacrificar nuestras vidas para salvar la tranquilidad y la paz y la libertad de Colombia....".

Ocho días después, esta vez en Manizales, Gaitán pronunció la "Oración por los Humildes" como homenaje a 20 liberales masacrados en ese departamento por los paramilitares oficiales se esa época llamados “Chulavitas” y, un mes después, pidió el retiro de los Liberales del gobierno bipartidista y dictatorial de Ospina Pérez; la respuesta presidencial no se hizo esperar y el jefe Falangista colombiano Laureano Gómez, es nombrado ministro de relaciones exteriores o Canciller del régimen.

El 30 de marzo, se inaugura en Bogotá la IX Conferencia Panamericana de 1948, organizada por el gobierno de los EEUU con el principal objetivo de convencer a los países latinoamericanos participantes, de realizar un acuerdo para declarar el Comunismo como una actividad criminal e ilegal, crear la OEA como su ministerio de Colonias con todo el andamiaje jurídico correspondiente, como la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el Tratado Americano de Soluciones Pacíficas y la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. La conferencia fue presidida por el Canciller colombiano Laureano Gómez quien vetó a Gaitán y solo invitó a los dirigentes tradicionales del liberalismo y colaboradores del gobierno; entonces la delegación colombiana fue dirigida por el Liberal Carlos Lozano y Lozano.

Los acontecimientos posteriores de crimen de Estado y asesinato de Gaitán, como mecanismo de manipulación y presión por parte del Imperialismo para que las conclusiones jurídicas y tratados fueran aprobados por todos los países asistentes a esta conferencia, son bien conocidos por la historia como el “Bogotazo del 9 de abril de 1948”. Inicio del actual conflicto social y armado de Colombia, que hoy 64 años después, se intenta finalizar en las actuales conversaciones de la Habana.

La paradoja es que, 64 años después de que la oligarquía lacaya cumpliendo ordenes imperiales, hubiera asesinado inútilmente al gran dirigente popular Jorge Eliecer Gaitán, para hacer aprobar el Tratado Americano de Soluciones Pacificas y la carta de la OEA; esté denunciando y solicitando su retiro de ellos, como respuesta al reciente fallo colombo nicaragüense de la Corte Internacional de Haya.

Como debe de estar en atormentando a los “vendepatria” en estos momentos, el fantasma erguido de Gaitán y su grito agudo y certero: Aquellos gobernantes quienes “tienen la metralla homicida para los hijos de la patria y la temblorosa rodilla en tierra ante el oro yanqui”.

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El ejército colombiano. Peor que un ejército de ocupación

Sergio Camargo (especial para ARGENPRESS.info)

El ejército colombiano siempre ha estado conformado desde sus inicios, por desarrapados en su inmensa mayoría y que conforman la soldadesca, y una minúscula minoría de eso que llaman en el mundo de la injusticia, la elite o gente de “bien” en el cómodo nivel de mando.

El ejército en su comienzo conformado por los desarrapados del país, combatió por una causa justa, la independencia. Y contra un enemigo feroz e inhumano como lo fue el imperio español con sus reyezuelos a la cabeza, sin olvidar sus deschavetados curas y obispos.

Contrariamente a ese ejército libertador nacido del pueblo, otro ejército se designo y poco a poco sus objetivos fueron degradándose con el paso del tiempo y siempre compuesto por los desarrapados del país y su flaca elite, se fue corrompiendo, desviándose en su papel sagrado de defender la soberanía nacional y a sus habitantes de posibles peligros externos, para volver sus armas contra sus compatriotas, hasta degenerarse completamente y devenir una institución criminal al servicio de una minoría apátrida y lumpenizada, que se hizo llamar gobierno.

Fueron los años 1830 el comienzo de la decadencia de esta maquinaria de muerte y que lo constatamos hoy día viendo su degeneración total.

Invadido por la ideología conservadora y religiosa que le impidió una progresión acorde con su época y tiempo y la gloria de una institución al servicio de su pueblo y de la patria, el ejército se entrego de lleno al servicio y capricho de los dos inescrupulosos partidos tradicionales el liberal y mas cercanamente al conservador, perdiendo completamente su objetivo constitucional y su deber patriota
Y entre furibundos rezos y crímenes de todo genero, se echo en los brazos del imperio estadounidense, que comenzó a dirigirlo a su guisa a partir de los años 1900.

El descenso a los infiernos de la institución castrense, no la podemos ubicar solamente en las fratricidas guerras de mediados y fines el siglo XIX y gran parte del XX, fabricadas por los dos partidos tradicionales colombianos, de la iglesia católica y que se saldaron con decenas de miles de muertos pertenecientes a los desarrapados del país, tanto de la institución armada como de inocentes civiles: niños, mujeres y ancianos.

El divorcio del ejército o mejor su enemistad definitiva con el pueblo colombiano, tuvo su epicentro en la primera masacre abierta contra el pueblo y mas exactamente contra los obreros de las bananeras en la ciudad de Santa Marta en 1928, cuando por orden de la multinacional estadounidense y con el aval del régimen, el ejército colombiano asesino a mas de mil quinientos hombres con sus mujeres y niños, por el solo hecho de pedir un aumento en sus salarios y la abrogación de las largas y duras jornadas de trabajo entre otras reivindicaciones.

Cuatro años después, seria el turno para los trabajadores de la petrolera Tropical Oil Company, quienes también se lanzaron a una huelga para pedir mejores salarios, jornadas menos extenuantes y otras reivindicaciones, que fueron respondidas por el régimen y la patronal con asesinatos por parte del ejército, encarcelamientos y hasta deportaciones a otras regiones el país de varios de sus lideres sindicales y hasta pobladores solidarios con la lucha sindical de la región de Barrancabermeja, sede de la compañía estadounidense.

Es precisamente en el año 1929 que intenta nacer de una forma primaria y poco consistente la primera guerrilla revolucionaria que quiso propiciarse como ente contestatario hacia un régimen antidemocrático y represivo, y conformada por socialistas revolucionarios que no viendo otra forma de lucha, se lanzaron en la creación de un movimiento insurgente para combatir ese régimen bárbaro y dependiente del naciente imperio estadounidense.

Al paso de los años y la terrible represión del ejército hacia los líderes populares y en especial hacia el campesinado, es que surgen las primeras guerrillas de corte liberal, (Autodefensas) las cuales se armaron con el objetivo de defenderse del azote militar.
No sobra recordar que muchos lideres de las guerrillas liberales que dejaron las armas ante las promesas del Estado de velar por sus vidas y atender sus peticiones de tierras y vida digna, fueron cobardemente asesinaos por los escuadrones de la muerte (conformados por militares, policías y delincuentes), llamados en la época los pájaros (1935-1955).

Desafortunadamente para el pueblo colombiano y mas exactamente para el campesinado, el ejército siempre ha hecho una presencia ‘honrable’ cuando de asesinatos se refiere y no solo el mencionar nombres de soldados de mando como Cortes Vargas, Rojas Pinilla, Valencia Tovar, Landazabal Reyes, Camacho Leyva, Faruk Yanine Díaz, Rito Alejo del Río, Plazas Vega, Mario Montoya y Mora Rangel Jorge entre otros muchos, seria la respuesta al inadmisible y atroz procedimiento militar frente a la población civil, pues como se ha comprobado claramente, la soldadesca ha participado de buen grado y en conocimiento de causa, en las centenas y centenas de masacres y asesinatos en contra del pueblo colombiano. Con lo cual deja sin peso el viejo cuento del ente militar de que: “son una cuantas manzanas podridas, los culpables de ciertos desmanes dentro de la institución”.      

Bajo la tutela de las fuerzas armadas estadounidenses, no solo el ejército colombiano ha procedido dentro de la ilegalidad y el crimen, también la aviación y la marina se han sumado en estos últimos treinta años en combatir al ‘enemigo interno’ (sucio vocablo utilizado continuamente por el régimen, para referirse a sus opositores civiles o armados), asesinando niños, mujeres y ancianos en terribles bombardeos y/o ametrallamientos en las cauces o a orillas de los principales ríos el país.

La policía nacional desde luego, no ha sido ajenas a este genocidio y pareciera que día tras día se profesionaliza mas en los ataque mortíferos contra la población no solo rural, sino citadina también. El ‘valiente’ promotor de esta policía ‘moderna’ y agente privilegiado de los estadounidenses en “el combate contra el narcotráfico” (y otros combates) y catalogado el mejor policía del mundo es Oscar Naranjo, pues no en vano ha sido puesto al servicio del régimen antidemocrático mexicano, por recomendación del patrón del norte. Ufff...

 El ejército colombiano, compuesto en un noventa por ciento de desarrapados, ha sido pues el garante irremplazable en la supervivencia del régimen genocida imperante en Colombia, y no solo practicando la mera y repugnante represión contra la población civil; su papel estelar lo lleva también, al haber pactado con la mafia de las drogas un tratado de no agresión y de partage de las ganancias fruto del comercio de estas sustancias toxicas.

Y es bien conocido que muchos de sus generalatos y coronelitos entre otros de la elite, poseen o han poseído cultivos de coca, laboratorios de procesamiento de cocaína y de tener nexos claros con prominentes narcotraficantes para la comercialización y exportación de la blanca, como también se le conoce en el medio, y para el lavado de activos producto del negocio.  

Los escuadrones de la muerte que tanto mal le han hecho al país y tanto dolor han propiciado al pueblo colombiano; también llevan el sello del ejército colombiano, pues sin él, jamás estas bandas criminales no hubiesen podido llevar a cabo centenas de miles de asesinatos, masacres y descuartizamiento de hombres, mujeres y aun niños a lo largo y ancho de la geografía nacional.
Gracias al generoso aporte del ejército y en general de la fuerzas armadas y de policía, en lo que concierne armamento, prendas, comunicaciones, transporte terrestre, fluvial y aéreo y entrenamiento en sus propias sedes, los escuadrones de la muerte o paramilitares, -mas candorosamente llamados por la lumpen-oligarquía en el poder, Autodefensas Unidas de Colombia, AUC-, no hubiesen podido subsistir y menos cometer tan atroces y numerosos crímenes.

El ejército colombiano posee también la inapelable potestad de maquillar los torturados, esconder los cadáveres de líderes colombianos y negar a pie juntillas los muertos en su haber y que no son pocos. (Los cadáveres de los revolucionarios Camilo Torres Restrepo y Raúl Reyes son un ejemplo viviente y los miles de ejecuciones extrajudiciales no desmienten el carácter criminal de esta institución.)

Pues bien amigos, y los otros desde luego, esta es una radiografía superficial del ejército colombiano -maquinaria de muerte-, siempre descompuesto y compuesto en su mayoría por desarrapados y el cual recibe honores de los demócratas del mundo, por ser uno de los pilares de la democracia colombiana.
 Háganme ese favor.

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“La preservación del medio ambiente es, en primer lugar, una lucha política” (Parte II)

OPSUR

Renán Vega Cantor es un reconocido historiador y economista colombiano, Doctor por la Universidad de París VIII, y profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá. Ha publicado numerosos artículos y libros, entre los que se destaca Un mundo incierto, un mundo para aprender y enseñar (2007), galardonado en 2008 por la República Bolivariana de Venezuela con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico.

En la actualidad se encuentra exiliado en Argentina, debido a una campaña de difamaciones promovida desde el seno de la universidad -con complicidad de las autoridades académicas-, que tiene por objetivo acallar su compromiso intelectual y militante, y que recientemente incluyó amenazas directas contra su vida. Afortunadamente, y a pesar de lo lacerante del exilio, Renán no ha dejado de trabajar y de ayudarnos a analizar y comprender la realidad en pos de su radical transformación. A continuación presentamos la segunda parte del diálogo de más de dos horas que mantuvimos con él, a propósito de la crisis económica mundial que atraviesa el capitalismo, la emergencia de una “crisis civilizatoria” como producto de la depredación de los ecosistemas y los bienes comunes naturales -entre los que se encuentran los hidrocarburos-, y los desafíos que esta situación plantea a las fuerzas anti-capitalistas.

En un escenario de escasez de recursos naturales, y especialmente teniendo en cuenta la decadencia del orden unipolar que emergió al finalizar la Guerra Fría, ¿cómo ves los próximos escenarios en términos geopolíticos?

A mí siempre me ha llamado la atención la teoría de Olduvai de Richard Duncan, aunque algunos puedan considerar que el autor que la propuso es un lunático. Si uno mira racionalmente las cosas, esta teoría es muy coherente. Vivimos en la civilización del petróleo, una excepción fugaz que empezó en un lugar y momento determinado, en Estados Unidos en la década de 1920, y va a durar nos dice su autor, casi exactamente un siglo cronológico. En este siglo ha habido abundancia de petróleo, en el sentido en que se puede acceder al recurso y se garantiza este modo de vida capitalista para un número significativo de la población. Duncan nos dice que esto va a durar exactamente un siglo. ¿Y luego qué va a pasar? Pues el regreso a la historia tradicional de la humanidad: cuando se haya terminado la burbuja energética del petróleo, el retorno a la cueva de Olduvai, una caverna de Tanzania en donde se han encontrado los restos humanos más antiguos, y en donde se cree vivieron los primeros hombres. ¿Y ellos cómo vivían? A oscuras. Claro, decir eso hoy en el reinado de la luz y del despilfarro energético, puede sonar lunático y apocalíptico. Si se observa cómo funciona la moderna sociedad industrial, el anuncio no es ilógico. Cada vez aumenta más el consumo de energía a nivel mundial, y es lógico que aumente porque, luego de la desaparición de la Unión Soviética, la caída del Muro de Berlín y la imposición del mercado capitalista a nivel mundial, se generalizó su lógica productivista y consumista, así como su estilo de vida, entonces el mundo se convirtió en un inmenso supermercado en el que hay que consumir todo lo que exista.

En términos energéticos eso se expresa, por ejemplo, en la generalización del automóvil, porque la cantidad de automóviles que hoy ruedan en el mundo no tiene parangón histórico. Hay casos además extremos como el de China, y lo que sucede en Pekín, que puede considerarse como un ecocidio diario. Autores como Thomas Friedman, de los que uno no dudaría en ese sentido, por el culto al consumo, dicen que en Pekín cada día circulan mil nuevos automóviles. Y si comparamos lo que hoy es Pekín con lo que era hace 25 años, observamos una transformación que comúnmente necesitaría mucho más tiempo para explicar cómo una ciudad se transforma hasta el punto que, de ser la capital mundial de la bicicleta, en donde no había automóviles, ni congestiones, ni choques, ni nada por el estilo, hoy sea un lugar con miles de automóviles, con embotellamientos y la contaminación que producen los coches. Este es el modelo que se está imponiendo a nivel mundial en todas las ciudades, con un consumo intensivo de automóviles con todo lo que eso supone. En esas condiciones, lo que está sucediendo en el capitalismo es algo así como el que sabe que al frente hay un abismo, y en lugar de evitarlo acelera la fuga hacia adelante, que además es propia de los economistas. En lugar de retrasar la llegada al abismo, se está acelerando mediante todas estas formas de consumo, diciendo que las advertencias son anuncios catastrofistas, porque en otros momentos se han hecho anuncios similares pero el capitalismo ha logrado encontrar la alternativa energética necesaria y ahora las cosas no van a ser distintas. Eso es, más o menos, lo que se dice de manera optimista.

Pero hay dos aspectos geopolíticos que deben ser mencionados: una cosa es el discurso público y otro el discurso interno. En el discurso público, que venden las multinacionales, los políticos y muchos académicos, se sostiene que no es cierto aquello que el petróleo se está agotando, y hoy eso ha vuelto a cobrar fuerza, porque en Estados Unidos ha aumentado la producción de petróleo. En consonancia, se dice que no es cierto que el petróleo se esté agotando. Incluso, el periodista ingles George Monbiot, que escribió un libro sobre el calentamiento global, ha dicho que las tesis sobre el pico del petróleo eran falsas y eso que estamos hablando de un personaje próximo al movimiento ecologista. Considera que no es cierto que exista pico del petróleo sino que, antes por el contrario, hay tanto que nos vamos a asar como sardinas en el petróleo, por estos supuestos nuevos descubrimientos. Esto mismo afirman quienes niegan el pico del petróleo, lo que se dice y se escribe para desinformar y negar la magnitud de lo que está en juego, y proseguir con la misma lógica capitalista. Pero en el discurso interno, cifrado, de los políticos se dicen cosas completamente diferentes. En concreto ¿qué afirman tanto las multinacionales como los dirigentes políticos de los estados imperialistas, empezando por el de Estados Unidos? Ellos tienen claro que el petróleo se está agotando, y no solo el petróleo sino muchos recursos. Incluso el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa de los Estados Unidos han elaborado estudios sistemáticos en los que aparece un registro de los metales y de los minerales estratégicos y se establece un registro de sus necesidades. Incluso, hacen una caracterización: hay recursos estratégicos en los cuales Estados Unidos tiene una dependencia total, del 100 por ciento, es decir que todo lo debe conseguir en el exterior. Y luego viene un análisis de los recursos naturales en los que Estados Unidos depende hasta en un 50 por ciento. Y todos los recursos estratégicos están en esa franja. Incluso, hacen una categorización todavía más precisa en aquellos recursos que consideran de seguridad nacional, es decir, es obligatorio que esos recursos se le faciliten a la economía de Estados Unidos. Y en algunos de esos informes se asegura que en el caso de que no sea así, Estados Unidos se reserva el derecho de utilizar todos los medios militares, incluyendo las bombas atómicas, para tener acceso a esos recursos. Obviamente, eso no es de dominio público, ni los políticos, ni los académicos, ni los voceros de las multinacionales hablan de esa forma. Esa es información de consumo interno, que está relacionada con el control geopolítico y geoestratégico del mundo. Ellos tienen claro que los recursos materiales y energéticos se están agotando y, como lo tienen claro, han mapeado el planeta en zonas vitales, en zonas estratégicas, y en algunas zonas de reserva. En la geopolítica mundial se desenvuelve una guerra mundial por los recursos. Me parece que es una tesis muy importante que planteó Michael Klare en varios libros: una guerra no declarada por los recursos, jamás reconocida como tal, un conflicto que se ha acentuado por la entrada en el escenario de nuevos actores, principalmente China e India. Porque lo significativo del tal milagro chino y el tal milagro indio radica en que estamos asistiendo a más de lo mismo, la formación de un capitalismo similar al de la revolución industrial inglesa del siglo XVIII. Eso es lo que esta emergiendo en los países mencionados. Y para hacerlo posible se necesita lo que es ineludible en términos físicos: materia y energía. Lo que están haciendo los chinos, y en menor medida los indios, es buscar fuentes de energía y de materiales. Los chinos ya están incursionando en África, y la división territorial de Sudán es una primera consecuencia. Aquí en América Latina, los chinos han hecho acuerdos con la mayor parte de los gobiernos, incluyendo los llamados gobiernos progresistas, para asegurarse el control de importantes fuentes de minerales, empezando por el petróleo. Como se trata del mismo patrón civilizatorio, funciona con la misma fuente energética, con petróleo. De esta manera, lo que es seguro es el agotamiento del petróleo. Uno se pregunta, si China se embarcó lamentablemente en esa vía capitalista ¿cómo va a hacer después para mantenerla? Esto que estamos planteando no es ni mucho menos popular, nadie lo sostiene porque se aplaude el modelo chino, que se presenta como la alternativa, como lo máximo en términos de crecimiento. Incluso, muchos aplauden que China pueda llegar a convertirse en el país hegemónico y esté impulsando otro tipo de capitalismo y cosas por el estilo.

Existe una disputa geopolítica por la apropiación de recursos y los grandes conflictos que hay en el mundo se encuentran relacionados, de manera directa o indirecta, con el control de fuentes energéticas y de recursos minerales. Y otra cosa que se empieza a ver con relación a la teoría de Olduvai estriba en que en muchos lugares del mundo ya es una terrible realidad y, tal vez un ejemplo a pequeña gran escala, es lo que sucede en Haití. Es un país que se debería estudiar, porque es un anticipo de lo que espera al resto del mundo: un país devastado ambientalmente, al que solamente le queda el 2 por ciento de la capa vegetal que tenía hace 200 años, en donde han desaparecido los ecosistemas; la tierra es prácticamente un desierto; a la energía solo puede acceder una minoría escasa, mientras el resto de la gente vive en la oscuridad plena, muriéndose de hambre y miseria, y, además el territorio está ocupado militarmente por la ONUy los Estados Unidos, endeudado y sometido a planes de ajuste. Es un anticipo del regreso a la cueva de Olduvai. En realidad, lo de Haití se presenta en muchos países del mundo, en las regiones donde la fuente energética fundamental sigue siendo la leña o el carbón vegetal. Esto indica que existe una segmentación energética que también es una segmentación de clase, porque, en última instancia, la diferenciación de clase se manifiesta en el consumo de energía, o sea, en el nivel de vida de las clases dominantes que tienen acceso a piscina propia, a casas confortables, a varios automóviles, que consumen productos microelectrónicos, todo lo cual finalmente es consumo de energía. A nivel internacional hay parámetros sobre el nivel de consumo mínimo vital de energía indispensable para que un ser humano viva y se hacen las comparaciones entre el consumo de calorías de un habitante de Haití y un habitante promedio de los Estados Unidos, y las diferencias son impresionantes. Decir estas cosas no resulta popular porque es muy dura la situación, y a nadie le gustan las malas noticias, a la gente le gusta exaltarse con los triunfos o con las grandes realizaciones de la humanidad y los triunfos individuales. Pero en algún momento deben plantearse estas cosas, aunque las personas que lo hagan sean como los malos agoreros del mundo contemporáneo.

¿Cómo se traduce en términos de acción la necesidad de despoblar las ciudades haciendo que los campesinos vuelvan al campo, con la limitación de que los Estados han entregado vastos territorios a empresas trasnacionales para la explotación de recursos naturales? ¿Cómo se da una resistencia cuando no hay ni siquiera acceso a la tierra?

La solución que tiene el capitalismo para aplazar el problema es de naturaleza demográfica y por eso se habla tanto de la bomba demográfica. Desde hace muchos años, incluso hay un informe que fue secreto y luego se conoció, un estudio de 1974 dirigido por Nenry Kissinger en los Estados Unidos, en donde se dice que para mantener el estilo de vida de ese país hay que reducir la población del mundo, y existen estudios en los que se afirma la necesidad de reducir la población del mundo, y en los mismos Estados Unidos en casi 100 millones de personas. Estos sectores tienen claro la noción de clase, cada vez son más cínicos, porque reconocen que van a vivir sólo unos pocos, de cierta clase, y pueden eliminar a los pobres, aunque no a todos porque ¿quién les va a trabajar a los ricos? Hay que mantener un cierto número de pobres y de trabajadores y eliminar al resto. Eso está en la agenda del imperialismo. Al respecto, existe un libro célebre, escrito como una burla muy interesante, es el Informe Lugano de Susan George. En éste se dice que, el modelo funciona a partir de algunas variables: la energía, la tecnología y la demografía. Incluso hay una fórmula para explicar esto, y la presión que hay sobre el planeta, relacionada con la cantidad de energía que se gasta, la tecnología que se aplica, y la cantidad de gente. Esa formula dice que p (presión sobre la tierra) = Energía x Tecnología x Población. Esto fue descubierto por un ecologista que acaba de morir, Barry Commoner, uno de los precursores del movimiento ambiental y ecosocialista, porque era de izquierda. Él fue el primero que postuló algo tan elemental, ante lo cual uno se pregunta ¿por qué la gente no lo ve? ¿Por qué no lo entiende y no lo quiere asumir?

Cualquier proceso social y económico tiene que considerar esas tres variables: energía, tecnología y gente. Para tratar de remediar la situación, el capitalismo no puede renunciar al consumo de energía, sino que antes lo incrementa, y entonces ataca el problema disminuyendo la cantidad de gente, dando por sentado que la ciencia y la tecnología tarde o temprano van a encontrar una alternativa energética. Y esto es lo que se está haciendo y no estamos especulando: las guerras, el sida y nuevas enfermedades están relacionadas con el factor demográfico. Que en la guerra de Irak se hable de 1,5 millones de muertos en pleno siglo XXI y con todo el cuento de los Derechos Humanos como justificación, es algo que indica a lo que le está apostando el capitalismo. Para que se mantenga el mundo en las condiciones actuales, el capitalismo necesita reducir la población a unos 2000 millones de personas y el resto bien puede desaparecer.

En términos reales, las ciudades cada vez crecen más, mientras es menor la cantidad de gente que está en el campo. Pero ese modelo también es insostenible y hay casos que son dramáticos como Argentina (en donde creo que un 90 por ciento de la población vive en las ciudades), en donde gran parte del campo está despoblado. Pero, tarde o temprano, se tiene que plantear el regreso al campo, pero esto no puede ser una cuestión obligatoria, porque estaríamos incurriendo en un fascismo ambiental, que también existe, sino que debe ser resultado de propuestas y de proyectos que hagan recuperable la idea de que la gente puede regresar al campo y vivir del campo. Esta es la idea que nadie concibe, por lo que ofrece el confort de la ciudad, cuando sabemos que para la gran mayoría eso no es posible.

En el camino esto tiene que plantearse claramente, así como también el control demográfico, pero no de tipo malthusiano, porque se piensa que todo control demográfico es malthusiano. Incluso, hoy se sabe que el crecimiento demográfico va a llegar a un límite, luego de lo cual va a empezar a bajar, y a ese límite se calcula que se va a llegar entre el 2040 y el 2050. Esto se puede ver ya en algunos países europeos, con decrecimiento demográfico. Así que no estamos hablando de cosas hipotéticas.

Por otro lado, una muestra perversa del modelo energético vigente está relacionada con la importancia que ha vuelto a adquirir la tierra como medio de producción, lo cual expresa algunas paradojas analíticas. En la literatura gerencial de la década de 1990, que tanto influyó a Manuel Castells o Toni Negri, se anuncia que la tierra ya no es importante, porque estamos en una nueva sociedad, en La Tercera Ola de Alvin Toffler, en la que predominan los servicios, y donde se ha superado de lejos a la primera ola, vinculada a la tierra, y a la segunda ola, ligada a la industria. Toffler nos dice que en esta tercera ola predominan los servicios. A partir de esa literatura gerencial se generó el prejuicio de sostener que la tierra no es importante como medio de producción y, en consecuencia, los campesinos pueden tranquilamente desaparecer. Esto se anunció desde hace unas décadas y todavía se repite como un gran descubrimiento. Lo paradójico radica en que ahora mismo el capitalismo le ha vuelto a conceder importancia a la tierra para producir bienes sustitutos del petróleo, por eso es que estamos asistiendo a la captura de territorios en todo el mundo. Resulta sorprendente que, aun cuando se diga que la tierra no es importante, empresarios de la Unión Europea, de India, de los Estados Unidos, de China y Canadá estén comprando miles o millones de hectáreas de tierra. Al respecto, valga mencionar el caso de Madagascar, donde se le entregó a Corea de Sur una concesión de miles de hectáreas de tierra por 50 años. Y de aquí surge una pregunta elemental: ¿si la tierra no es importante, por qué la están acaparando los empresarios capitalistas y las transnacionales?

Primero, la tierra sí es importante y, segundo, la están acaparando por varias razones: para sembrar cultivos que sirvan como materia prima de los agrocombustibles, para controlar el territorio, para explotar recursos naturales, para sembrar madera y, en general, producir todo aquello que es indispensable para que el capitalismo siga funcionando. En estas condiciones, nuevamente se vuelve a plantear la lucha por la tierra por parte de los campesinos, como sucede en Colombia porque nunca se repartió la tierra y la reforma agraria sigue siendo una reivindicación democrática. En otros casos, donde predomina el modelo agro industrial, como creo que es el caso de Argentina, la tierra también es importante. Y aquí emerge otra paradoja: reaparece en la agenda política una lucha que era de otra época, que se creía superada. Por ejemplo, en Colombia las clases dominantes y sus ideólogos plantean que la tierra no es importante, y si es así caben las preguntas: ¿por qué no la reparten? ¿Por qué la monopolizan? En Colombia la controlan los terratenientes tradicionales, y en muchos lugares del mundo estamos presenciando la emergencia de nuevos empresarios ligados a la tierra, que la están acaparando para sembrar cultivos de exportación. Por todo esto, la lucha por la tierra adquiere múltiples sentidos: es la recuperación de la tierra no sólo como medio de producción sino como medio de vida, de cultura. Para enfrentar a los viejos y nuevos monopolizadores de la tierra, debe reivindicarse la importancia del territorio, tanto en el campo como en las ciudades, porque también hay terratenientes urbanos. En este sentido una propuesta interesante que se ha impulsado en algunos lugares del mundo, en Cuba por ejemplo, es la agricultura urbana, con lo que se quiere romper con la dicotomía de que la ciudad está dedicada a unas cosas y el campo a otras, cuando el mismo capitalismo se ha encargado de romper esa diferenciación. Es necesario que se vuelva a plantear en la agenda política el retorno al campo, pero acompañado de propuestas que hagan atractivo y viable ese retorno. Lo que también está claro es que la urbanización es un suicidio diario. La otra pregunta clave es si se puede vivir sin campesinos, si se recuerda que en algunos países los campesinos abastecen entre el 80 y el 90 por ciento de la producción alimenticia. Si desaparecen, ¿quién va a alimentar a la gente que vive en las ciudades? En este contexto, se vuelve a plantear las crisis de alimento de la que ya hablamos.

¿De qué manera está buscando el capitalismo superar estos límites que se le van imponiendo? Desde el planteo de un proyecto alternativo, ¿habría que esperar a que el capitalismo se derrumbe como consecuencia de esta agudización de contradicciones? ¿O está implícita en la marcha del capitalismo la búsqueda de una solución al costo que sea, inclusive si ese costo es la desaparición de la humanidad?

La categoría de límites es muy importante en el pensamiento ambiental y debería incluirse en el análisis político y en el económico. Al respecto existe un libro extraordinario de Jorge Riechmann sobre los límites que se titula Gente que no quiere viajar a Marte. En esta obra se demuestra que negar los límites es propio de una mirada arrogante, la que predomina en el capitalismo, en la cual todo, absolutamente todo, puede ser superado, recurriendo sobretodo a la tecnología. Como si nosotros no fuéramos un producto de la naturaleza, una especie animal y la razón y el pensamiento, que nos diferenciaría del resto de animales, nos posibilitaran por sí mismas escapar a cualquier restricción, de tipo energético o de tipo físico. Entonces, como no existirían límites se difunden una cantidad de anuncios delirantes, en distintos terrenos. Por ejemplo, superar la muerte individual. Riechmann habla de los anuncios de muchos científicos para quienes la biotecnología y la ingeniería genética permiten el reemplazo de los órganos del cuerpo que se vayan deteriorando y la prolongación de la vida hasta unos 500 años. Ya hay quienes anuncian esto como una gran novedad, como algo posible, gracias a las modernas técnicas científicas aplicadas a la refacción corporal. En este caso se pretende evadir las limitaciones corporales y biológicas. Otro límite que se pretende rebasar es el del propio planeta Tierra porque hay economistas que afirman, y no es raro que sean economistas los que lo dicen, que si los recursos se acaban acá podemos seguir explotando otros planetas en donde se supone, de manera optimista, que habrá tantos recursos como en la Tierra y se podrá vivir como la Tierra. Esta es, justamente, la gente que quiere viajar a Marte y trasladarse a vivir allá por si en la Tierra se agotan los recursos. El problema de esta visión es cómo van a hacer los que quieren trastearse o, más exactamente, que energía van a utilizar para emprender sus viajes. También se niegan los límites energéticos, que el petróleo no se va a agotar, y si se agota podemos regresar al carbón y éste se puede licuar, convertir en petróleo y usar en los automóviles. Y si no es el carbón, es el uranio, es decir, la energía nuclear, y si no es el uranio es el hidrógeno. Y si todo eso no da resultado, la energía se puede extraer de la tierra, vía agrocombustibles. Pero noten que siempre se mantiene el capitalismo, lo que podría decirse que corresponde a una limitación vital y epistemológica. El modelo no se toca, el modelo es el mismo, podemos seguir existiendo en la sociedad y en la civilización que es producto del petróleo sin petróleo, sin modificarla. Las grandes ciudades, rascacielos, autopistas, y los privilegiados que viven en zonas aisladas y pueden transportarse gracias al automóvil individual, todo eso se quiere mantener aunque no haya petróleo. Pero yo creo que ahí es donde está el problema, porque precisamente ese modo de vida no tiene futuro a largo plazo, porque para que tal modo de vida exista, es necesario el petróleo. En otros términos, no se puede seguir pensando en rascacielos y automóvil privado sin petróleo, aunque algunos sostengan que los automóviles van a funcionar con litio, o con energía eléctrica. Es el mismo capitalismo, pero sin petróleo. Aquí es donde está el debate. Si una sociedad alternativa al capitalismo, va seguir con su misma lógica con su mismo patrón civilizatorio. Eso se podía pensar hace unas décadas, pero hoy ya no es posible. O sea, es necesario seguir pensando en una sociedad anti-capitalista, pero esa sociedad no puede basarse en el crecimiento ilimitado de las fuerzas productivas porque tal idea también está en crisis. En este punto es indispensable reivindicar otro tipo de valores. ¿Qué es la buena vida? ¿La buena vida tiene que ver con el derroche energético y material? ¿O la idea de felicidad de los seres humanos supone e incluye otras cosas? Este es un elemento interesante de la discusión en la que entra a considerarse el decrecimiento, como una hipótesis digna de ser pensada. Me parece que hay muchos elementos criticables en esa idea y también muchos aspectos interesantes. Por ejemplo, ¿es sostenible a mediano plazo el modelo chino? ¿Es sostenible el modelo chino con un crecimiento del 15 por ciento anual? ¿Se va a crecer de forma indefinida a una tasa del 15 por ciento, con lo que cada año va a haber un 15 por ciento más de automóviles, de ciudades, de rascacielos y todo lo que necesita el capitalismo? ¿Eso crecimiento no tiene ningún techo? ¿Puede prolongarse de manera indefinida? ¿Hasta cuándo?

Considerando aspectos como los incluidos en las preguntas, me parece importante tener en cuenta la propuesta del decrecimiento. Ahora bien, se plantea la cuestión si el capitalismo se va a derrumbar por sí solo, y en tal caso qué pasaría con los seres humanos. Me parece que la cuestión es mucho más dramática, porque el capitalismo se concibe a sí mismo como la última sociedad y no es raro escuchar con tono apocalíptico a sus defensores más acérrimos que si el capitalismo desaparece que también desaparezca la humanidad. Esa es un poco la lógica destructiva inherente al propio sistema. Y mientras se llega a ese momento, estamos soportando el aumento de la desigualdad social a vasta escala, porque un sector minoritario disfruta de ese modo de vida, del cual están cada vez más alejadas las vastas mayorías de la población. ¿Y cómo se preserva eso? Mediante la represión. En ese sentido, el modelo para el mundo es el de los Estados Unidos, el de los guetos pero ahora en sentido invertido. Antes era el gueto asociado a la discriminación de la población afro en los Estados Unidos y ahora son los guetos de confort y bienestar, en urbanizaciones enmalladas y controladas en cualquier lugar del mundo, en donde se replica el caso de los condados más prósperos de los Estados Unidos, protegidos por todos los sistemas: guardias personales, ejércitos privados, alta tecnología, helicópteros. Y el que trate de penetrar allí será hombre muerto. Al mismo tiempo, el resto de la gente malvive en grandes espacios de miseria generalizada. Esto que estamos diciendo no es especulativo, puesto que hoy, en casi todas las ciudades se replica, lo que los urbanistas denominan el “modelo California”, un modelo de segmentación urbana en el que los ricos se desplazan cada vez más lejos de la ciudad, y de sus problemas, mientras ésta es un territorio de nadie, sin servicios públicos, sin infraestructura, con todo privatizado. Son las Ciudades Muertas de Mike Davis.

Por otro lado, la teoría del derrumbe tiene el gran problema de que es fatalista y la acción política desaparece. En otros términos, si el capitalismo se va a caer, no se puede hacer nada, solo esperar a que eso acontezca. Me parece que todo está por hacer, ahora con nuevos retos, y esto supone que en la agenda política de la izquierda y de los movimientos revolucionarios, el tema ambiental no sea algo accesorio sino que debe convertirse en un aspecto central. Cómo repensar un proyecto anticapitalista que plantee la superación de los problemas estructurales del capitalismo, incluyendo los factores ambientales y tecnológicos, y por supuesto, la base energética que los produce. Creo que nadie tiene la respuesta al asunto, pero tiene que plantearse el problema para empezar a buscar respuestas, soluciones y alternativas, sobre todo con los sectores populares más afectados. Porque esa segmentación de la que hablábamos se manifiesta, por supuesto, en los efectos negativos que impactan de manera directa a los sectores más empobrecidos de la población, porque son ellos los que más sufren la contaminación, la destrucción de las reservas hídricas y de los ecosistemas. Nos referimos a la gente más pobre, de las comunidades campesinas, de los barrios populares, los indígenas y gran parte de los trabajadores. Me parece que la teoría del derrumbe tiene ese carácter fatalista, que no es nuevo, se anunció también hace un siglo, pero con otra lógica estrictamente económica, argumentando que, siguiendo los esquemas de reproducción del capital, se llegaba a un momento en que este no se podía seguir reproduciendo e iba a caerse. En ambos caos no hay sujeto político, ni acción política. Porque si las cosas están fatalmente determinadas no hay nada que hacer, crucémonos de brazos. Creo que la acción política debe ampliarse y por eso son importantes todas las estrategias de difusión, una nueva concientización y la necesidad que la gente asuma los problemas y luche por superarlos. Eso supone reivindicar los factores clásicos de la lucha anticapitalista, pero asumir los nuevos factores en la agenda. Sin embargo, la mayor parte de las izquierdas históricas son sordas ante el asunto, porque siguen hablando del desarrollo de las fuerzas productivas. Y, en efecto debe admitirse que en muchos países es necesario desarrollarlas, pero no digamos que ese es un principio obligatorio, general y permanente. Porque aquí está la cuestión de los límites al crecimiento, al desarrollo y la misma noción de desarrollo tiene que ser cuestionada. Ese es el panorama y creo que hay perspectiva para nuevos sujetos políticos organizados, conscientes, que se planteen la necesidad de buscar y proponer un nuevo modelo civilizatorio. Algunos ya le han dado nombre, lo denominan “el socialismo solar”, o sea, que la fuente energética sea el Sol, tal cual es, porque constituye la fuente energética de todos los modelos pero no de manera directa. Pero si hablamos de socialismo solar ya no podemos hablar del automóvil individual, ni del computador portátil o de teléfono celular para todos.

Es interesante cómo planetas la necesidad de que estos problemas se integren en la agenda de la izquierda, porque, particularmente al marxismo, el movimiento ecologista le ha imputado la falta de una “conciencia ambiental”, por así llamarla. Esta tesis es discutible en varios aspectos, ya que existen estudios que demuestran que, si bien no hay un pensamiento ecológico sistemático en Marx, sí están presentes en su obra diversas preocupaciones ambientales -que inclusive aparecen en su trabajo más importante, El Capital-, que luego fueron desarrolladas por varios de sus seguidores. Sin embargo, por esa supuesta falta de una conciencia ecológica, se ha tendido a desechar al marxismo, cuando lo que debería hacerse es otro balance crítico de su legado, comprendiendo sus limitaciones y su momento histórico, pero sin dejar de reconocer que hay contradicciones sociales que perduran -como la existente entre capital y trabajo-, y que son ineludibles para el análisis y la comprensión de la crisis ecológica. En este sentido, el pensamiento de izquierda sigue siendo una herramienta fundamental para la emancipación y para la construcción de una sociedad alternativa.

En el diálogo de sordos que ha existido la mayor parte del tiempo entre el marxismo y el movimiento ambientalista ha habido sectarismos de ambas partes. Del ambientalismo, porque se niega a asumir la lucha anticapitalista y ve los problemas ambientales como una cuestión de simple voluntad, que se resuelve en términos puramente técnicos. Eso predomina en gran parte del pensamiento ambientalista, el que además se niega a asumir una acción política, desconociendo que la preservación del medio ambiente es, en primer lugar, una lucha política. Eso sí lo tiene el pensamiento marxista, reivindicar la lucha política y a los seres humanos como sujetos activos de su propia historia. Además, como lo dice usted, habría que diferenciar en el seno del marxismo: hay de todo, pero también ha habido un marxismo muy abierto que ha hecho contribuciones muy importantes al análisis ambiental. En tal sentido, no se puede seguir desconociendo las contribuciones ecológicas que en distintas partes del mundo se han hecho desde una perspectiva marxista. Se trata de integrar las luchas y la agenda fundamental del pensamiento anticapitalista que proporciona tanto el marxismo como otras corrientes políticas, junto con el pensamiento ambiental y el feminismo. Creo que eso es una necesidad histórica urgente, por la diversidad de problemas y por la multiplicidad de factores que están en juego en este momento de crisis civilizatoria.

Ver también:
- “La prosperidad consumista del capitalismo constituye una situación excepcional en la historia de la humanidad”
http://www.argenpress.info/2012/11/la-prosperidad-consumista-del.html

Fuente imagen: LA ROSA BLINDADA.

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Argentina: ¿Y qué se yo?

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

1. Desde la administración nacional de turno ya no se habla más de ‘sintonía fina’, ‘modelo´ ni ‘relato’. Ahora se dice `proyecto’. Es decir, un término igualmente vago, pero que acusa la pérdida de fortaleza política, refleja la tensión movediza y frágil de su condición actual, modera sus certezas.

2. La administración nacional de turno está flanqueada por el decaimiento vertiginoso de su popularidad. Argentina continúa siendo un país de servicios, agrosojero y extractivista, gobierna el capital financiero, depende de la economía brasilera, los precios que impone China, es tutelada por los intereses del Estado corporativo norteamericano y por los singulares fueros de Israel. Como una totalidad donde cada fracción del capital concentrado y transnacional (donde el nacional es sólo la fachada de las megacorporaciones mundiales) se organiza de acuerdo a sus fuerzas para imponer con éxito transitorio el programa ultraliberal.

3. Las privatizaciones en forma de concesiones temporarias, la apertura sin trabas a la megaminería del despojo antisocial, el problema de la tierra jamás resuelto mediante un conato siquiera de reforma agraria cuando los dueños son apenas un puñado; la política franca y escalonada de recortes de subsidios a los servicios sociales como el gas y la luz; y la mezcla explosiva de decrecimiento económico con inflación marcan el declive de la ‘era K’. No importa que circunstancialmente la actual administración del Estado se apoye en la ausencia de liderazgos y la falta de alternativas políticas en competencia.

4. El sistema de partidos políticos, al igual que en gran parte del mundo, está en crisis. Que momentáneamente la alternancia más visible para las presidenciales de 2015 se encuentre en el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli –del mismo cuño que la mandataria Cristina Fernández-, o en los intentos erráticos del representante de la derecha tradicional, Mauricio Macri, jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no significa mucho cuando se trata de la incorporación plena de Argentina al movimiento del capitalismo real y en crisis civilizatoria. Como en casi todo el planeta, los gobiernos de turno son expresiones de democracias acotadas y antipopulares y cuyos poderes se limitan a la pirotecnia mediática mientras el auténtico capital mandarín saca cuentas y exige gobernabilidad y paz social. De no obtener garantías ni ganancias, de manera más o menos compleja, pero objetivamente concreta, se mete al bolsillo las pujas de la democracia formal y elige al mejor administrador para la fase actual de la reproducción capitalista.

5. En el país de Cortázar y Borges, de cada 10 niños que ingresan a la primaria, sólo 4 egresan de la secundaria; el 60 % de la fuerza de trabajo está informalizada y precarizada; la subcontratación, el subempleo, el empobrecimiento de la facción profesional y sobre todo joven y femenina de los trabajadores, y la tercerización adquieren la manera predominante de la explotación del trabajo asalariado. La bancarrota de la salud pública es de temer; los ahorros previsionales son fuente de endeudamiento del Estado para pagar deuda externa, sostener cada vez más focalizadamente los programas sociales para repobres (parte del control contra estallidos sociales) y contar con recursos para las campañas en las elecciones que ´renuevan’ la mitad del poder legislativo el próximo año.

6. El llamado ajuste económico no es más que la puesta al día de Argentina con las políticas globales del capital en tiempos de crisis. No es una excepción. Junto con la industria del despojo, un nuevo capítulo de la primarización económica, la conversión en mercancía de todo, la mano dura contra los pueblos indígenas en pie de resistencia, la intensificación de la explotación del trabajo asalariado, la consolidación del momento especulativo del capital, la prosperidad del narcotráfico y la red de trata y prostitución infantil, el desmantelamiento de los derechos laborales y la financiarización de la sociedad, el país ingresa al capitalismo del siglo XXI rápidamente.

7. Lleno de contradicciones, el pueblo trabajador argentino vive al día, es presa de luchas corporativas, no llega a fin de mes salvo con microcréditos en supermercados y casas comerciales, promedia 12 horas de trabajo al día, reproduce el patriarcalismo de las clases mandantes y soporta a duras penas la inseguridad. Pero no tanto de la delincuencia devenida de la miseria, sino de la inseguridad de mantener o conseguir un empleo digno, la inseguridad sobre el futuro de sus hijos, la inseguridad de jamás acceder a una vivienda propia, a una jubilación que le alcance para medicarse y sobrevivir después de haberse reventado toda la vida en oficinas, fábricas, vendiendo en la calle, atendiendo llamadas, atorando archivadores, conduciendo un taxi, levantando construcciones abandonadas a medio camino, amasando pastas, podrido en pueblos del interior, tan lejos del tiempo libre y de la libertad. Terceras generaciones de migrantes europeos pobres puteando a primeras generaciones de migrantes fronterizos. Jóvenes atados a un blackberry viajando en trenes de hace más de medio siglo, observando plazas y parques enrejados, descargándose en la hinchada de cualquier equipo de fúltbol y tocando el violín o haciendo magia en los vagones del subte. Capturando la felicidad fugaz, el instante, esperando el futuro que no llega nunca.

8. Mientras, probando y probando, todavía en lo oscuro, pateando la perra, remendando lo útil y desvistiéndose de viejas camisas, aventurando el desconcierto y la voluntad de cambiarlo todo en pintadas descreídas, en grupos pequeños, en resistencia y rebeldía que aguarda su hora, una lámina encendida del pueblo argentino apura su organización emancipadora, convencida de que la vida está en otra parte. Mi cabeza marcha junto a ese corazón que piensa y hace y no se resigna. Porque, al decir de Neruda, “…yo sé hacia dónde vamos, / y es ésta la palabra: / no sufras / porque ganaremos, / ganaremos nosotros, / los más sencillos / ganaremos, / aunque tú no lo creas, /ganaremos".

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Política y ficción que apuesta a la justicia y la memoria

Andrés M. Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Laura Capella es psicoanalista y autora de "2059", libro que se presentará el viernes 30 de noviembre en Venado Tuerto (Santa Fe).

Con ella charlamos en Contrapuntos y una pregunta clave queda aún resonando: ¿Qué efectos podrá sufrir (y ya los hay) la sociedad sino hay Justicia ni Memoria acerca de lo ocurrido en la última dictadura cívico militar? Nuestro presente y futuro se va en ello.



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Imperialismo y dominación: La soja desaloja y el agronegocio se expande

Fabián Chiaramello (APN - ACTA)

En noviembre de 2006, el Congreso de la Nación sancionó la Ley Nº 26.160 que declara la emergencia en materia de "posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas, suspende la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras". Además, durante los primeros tres años de vigencia de la ley, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) debía realizar el relevamiento técnico-jurídico-catastral de la situación dominial de las tierras. El relevamiento nunca se concretó y, a partir de eso, en noviembre de 2009 se prorrogaron los términos por otros cuatro años mediante la Ley Nº 26.554, que tiene vigencia hasta el 23 de noviembre de 2013.

A casi seis años de emitida la norma, el nivel de ejecución de los relevamientos es muy bajo y arrastra denuncias por parte de comunidades y organizaciones afines a los pueblos originarios. Según un informe elaborado por el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen en mayo de 2011, los relevamientos son escasos, con ejecuciones centralizadas y con desalojos impunes. También, advierten el "crecimiento de la violencia estatal como aparato represivo en la ejecución de los desalojos". Sobre el final del informe denuncian que durante los últimos años hubo una "explosión de las autorizaciones de desmontes, aprovechamientos forestales o mineros que ponen en riesgo la vida, la identidad, el desarrollo cultural y el equilibrio comunitario de los pueblos originarios".

Los desalojos y el hostigamiento continuaron pisoteando todas las leyes vigentes. Por eso, en 2010, varias organizaciones campesinas presentaron un proyecto para frenar los desalojos por cinco años, realizar relevamientos los tres primeros y declarar la función social de la tierra. En 2011, luego de un año de trabajo, se presentó el proyecto consensuado por el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), el Foro de la Agricultura Familiar (Fonaf), el Frente Nacional Campesino (FNC), el Movimiento Campesino Liberación (MCL) y la Mesa Provincial de Organizaciones de Productores Familiares. Se incluye a la tierra como un bien social y no como una mercancía y se cuestiona el modelo extractivo: los agronegocios, el avance minero y petrolero.

Desde su presentación, el proyecto que contó con el aval de varios legisladores oficialistas, entre otros, hasta noviembre de 2011 no había entrado al Congreso. El 16 del mismo mes asesinaron a un integrante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-Vía Campesina). Por la sangre del campesino, a la semana siguiente, lograron que el proyecto ingresara al Congreso de la Nación bajo el título de "Ley Cristian Ferreyra". Casi un año después, sin que haya sido tratado el proyecto, asesinaron a otro integrante del Mocase. Miguel Galván fue degollado el 10 de octubre por un sicario contratado por un empresario sojero, modalidad que se repite en esas tierras. Nuevamente regresaron las movilizaciones en repudio a lo ocurrido y exigiendo el tratamiento urgente de la propuesta. El 16 de octubre se reunieron los legisladores oficialistas con miembros del MNCI para exigir que la Cámara de Diputados tratara y aprobara la propuesta. Otra vez, después de la sangre derramada en el suelo santiagueño.

Modelo del agronegocio

Según el informe "Producción de soja en las Américas: actualización sobre el uso de tierras y pesticidas", elaborado durante meses de trabajo en Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina, el cultivo de soja abarca el 59 % de la tierra cultivada en el país. Esta cifra se alcanzó con el avance sobre territorios y el monocultivo de la oleaginosa. En 1996 se aprobó la entrada de la soja transgénica en el país de la mano del menemismo y el secretario de Agricultura, Felipe Solá, y desde ese momento no paró de pintar de verde gran parte del territorio.

La siembra de soja pasó de seis millones de hectáreas en 1997 a 19 millones en 2010, la resistencia al modelo de los agronegocios fue creciendo a la par y los bosques disminuyeron. En base a datos de la Dirección de Bosques Nativos de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, se establece que en Argentina, entre 2003 y 2004, 550 mil hectáreas de bosque fueron reemplazadas por soja en las provincias de Chaco, Formosa, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.

La concentración de tierras va de la mano con la sojización. Según el informe, en 2010, más del 50% de la producción de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores del país. Esto se debe, también, a que el modelo implica un mayor uso de tecnología, maquinarias, transgénicos, agroquímicos, dejando fuera de competencia a los pequeños productores.

Según el relevamiento de las organizaciones que presentaron el proyecto en 2011, y que ahora vuelven a pedir su tratamiento urgente, 300 mil familias fueron expulsadas de sus territorios ancestrales y destinadas a vivir en los barrios más pobres de las grandes ciudades.

Plan Estratégico Agroalimentario

En septiembre de 2011, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó en Tecnópolis el Plan Estratégico Agroalimentario, un programa detallado de metas gestado por el gobierno nacional, las provincias, empresas y académicos que se fija como objetivo, entre otros puntos, aumentar un 60% la producción granaria: pasar de las 100 millones de toneladas, la mitad es soja, a 160 millones para 2020. Lo que no dijo la presidenta cuando presentó con orgullo las metas que "impulsarán al país como potencia alimentaria" es quiénes son los que pierden.

Para lograr ese crecimiento productivo se debe correr aún más la frontera agropecuaria, avanzar sobre nuevos territorios. Los que pierden son los pequeños campesinos, los pueblos originarios, que son expulsados directa e indirectamente de sus tierras y los pequeños y medianos productores. Además, para esto se deben usar cada vez más tecnologías: organismos modificados genéticamente (OMG), herbicidas, insecticidas, agrotóxicos.

"La inversión de Monsanto es importantísima también y va a ayudar a la concreción de nuestro plan, tanto agroalimentario 20-20, como nuestro plan también industrial. Y me decía, hoy, su titular que les había impresionado mucho el apoyo que nuestro Gobierno estaba dando a la ciencia y a la tecnología. Tengan ustedes la certeza que vamos a seguir en la misma línea", dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en una reunión con empresarios estadounidenses, el pasado 15 de junio de 2012 en Nueva York.

Estaba haciendo referencia a las nuevas inversiones de Monsanto en el país, de las que se mostró orgullosa. Luego, dejó bien en claro cómo concretar el ambicioso plan agroalimentario: "Yo le comentaba -y la gente de Monsanto no lo sabía- que tenemos una Patagonia en la cual algún productor argentino tiene producción, por ejemplo, forrajera y que uno puede observar en medio de la estepa patagónica los círculos que solamente con riego producen forraje de primerísima calidad. Y tenemos también agua en la Patagonia (...) Esto nos da la idea de que el elemento vital agua nos va a permitir extender la frontera agropecuaria".

Más directa aún, siguió: "Está claro que los métodos tradicionales de agricultura así cubriéramos toda la superficie de la Tierra no llegarían a cubrir las demandas, con lo cual la necesidad de la intervención de la ciencia y la tecnología se convierte en central para los rendimientos".

Un mes después, el Movimiento Nacional Campesino Indígena emitió un comunicado expresando su rechazo a las políticas expuestas por la presidenta y denunciando el carácter contradictorio con otros principios enunciados desde el gobierno nacional. "Ya es evidente que lo que aporta este modelo agrario es una gran capacidad de valorizar el capital, una gran rentabilidad (...) Es decir, más ganancias para agroempresarios, bancos y transnacionales a cambio de menos trabajo rural, destrucción de la naturaleza, dependencia de agrotóxicos y combustibles, destrucción de suelos, destrucción de mercados locales, éxodo rural, pueblos fumigados, bosques destruidos, campesinos e indígenas desalojados y excluidos, alimentos contaminados, y la lista sigue", dejaron en claro. Asimismo, alertaron sobre la nueva ley de semillas "que legitima el robo y la apropiación genética".

La mirada de la ONU

El Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas, James Anaya, recorrió Argentina a finales de 2011 y elaboró un informe sobre la situación de los derechos humanos de los pueblos originarios. Admitió que el Estado ha realizado pasos importantes para reconocer los derechos de los pueblos indígenas en el país, pero que "persiste una brecha significativa entre el marco normativo establecido en materia indígena y su implementación real".

"La grave inseguridad jurídica de tierras indígenas se ha reflejado en el alto número de desalojos de comunidades", advirtió el enviado de la ONU. Y agregó: "Preocupa que la mayoría de estos desalojos hayan ocurrido después de la entrada en vigencia de la Ley Nº 26.160 de 2006". A raíz de su recorrido y el reconocimiento de las problemáticas, llamó al Estado a "agilizar el proceso de relevamiento territorial y a asegurar al INAI los recursos técnicos y financieros necesarios para finalizar adecuadamente el proceso", a la vez que recomendó al poder legislativo contemplar la ampliación de plazos de las leyes más allá de 2013, debido al retraso.

"El avance de la frontera agrícola ha generado la pérdida de grandes extensiones de tierras tradicionales de los pueblos indígenas. Familias indígenas han sido desalojadas de las áreas donde vivían, y a veces han tenido que migrar a las ciudades cercanas para buscar oportunidades laborales, viviendo a menudo en condiciones de extrema marginación y miseria", informó el Relator. Y sumó que la extracción de recursos naturales a lo largo del país también ha generado numerosos casos de disminución de territorios de los que dependen los pueblos originarios.

Situación santafesina

La provincia de Santa Fe no es ajena al conflicto. Al norte, el número de desalojos es cada vez mayor. La zona más postergada, olvidada, abandonada y azotada por la pobreza sufre los atropellos que se vuelven cada vez más violentos.

El gobierno provincial se propuso como ejecutor de los relevamientos a través de órganos oficiales en 2007. En 2010, sin que se hubiera cumplido con los relevamientos, el Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos (IPAS), dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, fue designado para la tarea en un plazo de dos años. Nuevamente, poco se hizo. Y en el mientras tanto, los desalojos.

En octubre pasado se registraron hechos de violencia en la localidad de San Bernardo, en el departamento 9 de Julio. Fueron desalojadas tres familias de las viviendas que habitaban desde hacía más de 50 años. Les quemaron la casa y sufrieron el maltrato y atropello de la policía que actuó a partir de una orden judicial. La situación se vive a diario en el golpeado norte de la provincia.

A raíz de este complicado escenario que envuelve al campesinado santafecino, la diputada de la Coalición Cívica-ARI, Susana García, presentó en junio pasado un proyecto para frenar los desalojos. En el mismo declara por el término de cinco años la emergencia en materia de propiedad y posesión de las tierras ocupadas por los pequeños productores, familias de trabajadores rurales o campesinos que acrediten una ocupación efectiva, ininterrumpida y continuada, pública y pacífica, del predio rural por un término superior a diez años. Además, suspende la "ejecución de sentencias, actos procesales o resoluciones administrativas, o de cualquier índole, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación", y la creación del Programa de Regularización Dominial.

La ley ingresó en Diputados y, para ser tratada, deben darse dictámenes positivos en tres comisiones. Recién lo logró en una: Agricultura y Ganadería.

Leyes y desalojos

Con la reforma de la Constitución Nacional en 1994 se introdujeron derechos de los pueblos originarios en el artículo 75, inciso 15: "(...) reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos". En el 2000 se rectificó el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que entró en vigencia desde el 2001. En 2006 se aprobó la Ley Nº 26.160 y en 2009 se prorrogó con la Ley Nº 26.554.

Durante todos esos años los desalojos fueron aumentando. Ninguna de las leyes emitidas solucionaron el problema de fondo: el modelo es incompatible con la vida de los pequeños campesinos y los pueblos originarios. Es incompatible con el uso y la función social que éstos le dan a la tierra.

En esos años, el modelo regó sangre en tierras campesinas por los desalojos. Cristian Ferreyra, ahora Miguel Galván. También Javier Chocobar, Roberto López, Mario López, Sandra Ely Juárez, Mártires López. Se convirtieron en mártires de la lucha campesina.

Desde el bloque de Diputados del Frente Para la Victoria se comprometieron a hacer lo necesario para que la ley se apruebe antes de fin de año. En caso de que esto suceda, contiene el estigma de las anteriores. Leyes humanas, necesarias, urgentes, pero que no se cumplen, que son pisoteadas e ignoradas. Y los campesinos e indígenas, expulsados a la pobreza, siguen 200 ó 500 años después luchando por sobrevivir y por defender lo que es suyo: la tierra.

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El empresario Barolo, su Palacio y la explotación infantil

Ester Kandel (especial para ARGENPRESS.info)

El empresario Luis Barolo figura como uno de los infractores a la Ley de Trabajo de mujeres y menores (5291) (1), especialmente en el empleo de niñas/os.

He aquí las denuncias realizadas por los/as militantes socialistas ejerciendo el control obrero.



Los sujetos principalmente implicados en las infracciones fueron los menores. El cuadro que elaboramos, en nuestra investigación, de las 235 infracciones, relevadas entre el 16-04-1908 y el 5-02-1916 en los talleres y fábricas, donde se concentraban numerosos niños/as, las cantidades oscilaban desde 3, 20, 30, 40, 50 y más de 100. De las denuncias, relevamos 617 niños/as y 18 lugares más donde no se especificaba el número. En general los niños/as menores de 12 años no concurrían a la escuela y por lo tanto, eran analfabetos.

Predominaban las jornadas de10 horas, aunque también se trabajaba 9, 11 y 13 horas. Las edades de los/as niños/as, empezaban desde los 6 años. Muchos patrones alteraban en los libros las edades de los menores. La oposición a la ley, a veces, era frontal, al exponer en el frente de la fábrica un cartel con la leyenda: se necesitan menores.

Otras infracciones, consistían en el uso de productos tóxicos o emplear menores en secciones peligrosas y la violación del descanso. Se producían accidentes de trabajo, algunos de ellos causaban la muerte de las víctimas.

Las mujeres cumplían en general jornadas de 10 horas (la ley no especificaba límites). Hubo casos de mujeres golpeadas por sus patrones. Otras de las infracciones era trabajar en secciones con productos tóxicos.

El panorama de los niños durmiendo en el umbral de las casas era una escena muy común en las calles de la ciudad de Buenos Aires en las primeras décadas del siglo XX, fue denunciado innumerables veces en notas como la que sigue:


La Vanguardia 1º de julio de 1908

¿Qué era el control obrero?

La confianza en su propia fuerza, permitió implementar el control obrero, como parte de los instrumentos de lucha que tenían los trabajadores y trabajadoras para hacer efectiva la ley 5291 de Trabajo de mujeres y menores concretándose así el espíritu del concepto de Marx cuando decía: La legislación fabril, primera reacción conciente y sistemática de la sociedad contra la marcha elemental de su proceso de producción,(…) un producto necesario de la gran industria (…)

El control obrero lo dirigieron el comité pro- reglamentación ley 5291 y el Centro Socialista Femenino. En años posteriores se denominó Comité pro- reglamentación del trabajo y también controlaba la aplicación de la ley de descanso dominical (4661). Varios jóvenes se incorporaron a esta tarea militante, tal como lo informa La Vanguardia del 23 de octubre de 1915.

Se controlaba la implementación, es decir las infracciones, referidas fundamentalmente al trabajo infantil (menores de 12 años), al trabajo nocturno de mujeres y niños/as y a la extensión de la jornada laboral.

El infierno real y el infierno fantaseado

El infierno real, tal como lo describimos, era la superexplotación infantil que permitió acumular sustanciosas ganancias a Luis Barolo y construir el llamado Palacio Barolo, inaugurado en 1923, “un ícono porteño con una historia de película”, inspirado en la “Divina Comedia”.

El otro infierno es parte de “El Rascacielos Latino”, una película basada en la historia del Palacio Barolo, un ícono porteño que además de ofrecer vistas privilegiadas de la Casa Rosada y el Congreso, es objeto de mitos y leyendas, sobre todo por su estrecha relación con la Divina Comedia, de Dante Alighieri. (2)

El infierno real es la prehistoria de la historia basada en la extracción de plusvalía absoluta.

Ester Kandel es autora de División sexual del trabajo -Ayer y Hoy - Una aproximación al tema, Editorial Dunken, 2006. Ley de trabajo de mujeres y menores -Un siglo de su sanción -La doble opresión reconocimiento tácito, Dunken, 2008.

Notas:
1) Sancionada en el año 1907 y reglamentada en abril de 1908. en su artículo 1º disponía que los menores de 10 años no puede ser objeto de contrato. Tampoco pueden serlo los mayores de 10 años que comprendidos en la edad de la ley escolar, no hayan completado su instrucción obligatoria. Sin embargo el defensor de menores del distrito podrá autorizar el trabajo de éstos cuando fuera indispensable para la subsistencia de los mismos, de sus padres o de sus hermanos. Para los menores de 16 años la jornada era de 8 horas y estaba prohibido el trabajo nocturno.
2) Documental, Clarín, 20 de noviembre de 2012.

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La diagonal ausente

Carlos del Frade (APE)
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La Plata es la ciudad universitaria de la Argentina.

Hay muchas más, pero su historia, su impronta en la crónica social y política del país le han dado con justicia ese mote.

Es la sede del gobierno de la provincia de Buenos Aires, el primer estado del país y la geografía que hasta la década del noventa también era sinónimo de cordones industriales poderosos y que generaban inclusión social.

La Plata también fue, alguna vez, la ciudad de los niños.

Esas tradiciones todavía pesan en la vida cotidiana de los platenses, siempre preocupados por los vaivenes futboleros de pinchas y triperos.

Pero como sucede en otras latitudes argentinas, el vendaval de saqueo estructural de los años noventa no fue reemplazado por algo mejor.

No hubo reparación de aquel tejido económico, social y cultural que daban sentido a la ciudad de los niños y la universitaria.

El trabajo, el nervio de aquella sociedad platense de los años setenta, sigue siendo algo precario, vinculado al presente y en muy pocos casos, al futuro. Hace rato que la estabilidad laboral solamente forma parte de los empleados estatales.

De tal forma, es difícil imaginar el presente y mucho menos el mañana de las hijas y los hijos de mayorías precarizadas.

“Quiso robar en el centro y cayó: tiene 8 años”, dice el título del diario “Hoy” y la noticia estremece por la edad del protagonista.

El problema es ponerse de acuerdo sobre qué tipo de protagonismo tiene un chiquito de ocho años en medio de una realidad hecha y deshecha por gente grande.

Para muchos medios, ese pibe de ocho años es un victimario y no una víctima de semejante estrago producido desde las minorías políticas y económicas de las últimas cuatro décadas.

Por eso el cronista decide no pensar, economizar inteligencia y se sube al discurso dominante: “Ya no importa el horario ni la edad para el delito; es indiferente si el ilícito se produce en plena hora de la tarde en el centro y es cometido por un nene. En estos días de inseguridad extrema, todo puede ocurrir. En esta ocasión fue víctima un comercio platense dedicado a la venta de ropa de mujer ubicado en 57 entre 12 y 13. Hasta allí se acercó un jovencito de apenas ocho años, quien asaltó a la empleada y se dirigió de inmediato hacia la caja, con el fin de agarrar la recaudación. Pero en ese momento, una señora advirtió la maniobra desde el exterior y le dio rápido aviso a otro comerciante de la cuadra, que se dirigió al local Los Otelos”, dice la crónica del diario citado.

El chiquito fue capturado, detenido y llevado a una comisaría.

Quizás alguna falsa conciencia podría quedar tranquila con la efectividad policial.

Pero el problema no está en el chiquito sino en los que fueron capaces de inventar una sociedad donde ese pibe no tuviera otro mejor presente que intentar llevarse algo de un local comercial.

En La Plata, ciudad universitaria, de diagonales y ex ciudad de los niños, hace rato que el concepto futuro parece reservado para pocos, para muy pocos.

La detención de un chiquito desesperado de ocho años es una clara señal de la urgencia de recuperar aquella geografía donde el trabajo estable de los padres hacía posible un horizonte mejor a los hijos.

Mientras la valentía solamente alcance para detener a un chiquito de ocho años, no habrá posibilidad de reconquistar todo lo saqueado desde hace tiempo.

El chiquito de ocho años es la cara visible del drama que se representa en el escenario del grotesco cotidiano pero el verdadero protagonista está oculto entre bambalinas, es el que da los cachetazos reales y dolorosos, como diría Enrique Santos Discépolo.

En la ciudad universitaria, falta todavía trazar la diagonal que vaya desde la conciencia del robo a la dignidad, esa estación en donde las pibas y los pibes de ocho años disfruten de la vida y no la padezcan.

Fuente de datos: Diario Hoy, La Plata, 25-11-12.

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias (Parte LX): El pacto sindical-militar

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Retomando el hilo de este relato, que alteramos para contar vivencias personales de aquél 17 de noviembre de 1972 -fecha del regreso de Perón al país- hoy tergiversado por las diferentes variantes del “justicialismo”, volvemos a la Argentina de 1966.

Como estaba anunciado desde hacia meses, el 28 de junio de aquél año, tropas del Ejército encabezadas por el General Julio Alzogaray -el represor de la guerrilla del Ejército Guerrillero del Pueblo que encabezara Jorge Ricardo Masetti- irrumpieron violentamente en el despacho del Presidente Arturo Humberto Illia y le hicieron saber que debía abandonar el mismo, porque las Fuerzas Armadas se habían hecho cargo del gobierno.

El dirigente radical, oriundo de Pergamino en la Provincia de Buenos Aires, que ejerciera su profesión de médico en Cruz del Eje -Córdoba-, que había intentado, sin éxito, poner fin a la proscripción del peronismo y que anulara los contratos petroleros suscriptos por Frondizi, que atentaban contra nuestra soberanía, junto a un grupo de jóvenes de su partido, entre los que se encontraba Benito Urteaga, intentó oponer alguna resistencia, siendo disuadido por una unidad de la Policía Federal que amenazó con disparar sus armas de fuego.

Años mas tarde, Benito que integraba el Buró Político del Partido Revolucionario de los Trabajadores, dirección político militar del Ejército Guerrillero del Pueblo, me contó los momentos de tensión que vivieron en ese momento y la valentía demostrada por el depuesto presidente.

“En esa oportunidad me convencí de que la única forma de enfrentar a estos militares que respondían a las clases dominantes, era la construcción de un ejército popular revolucionario”, terminaba diciendo nuestro amigo y compañero.

El golpe contó con el declarado apoyo de la burocracia sindical peronista que encabezaban Augusto Timoteo Vandor y José Alonso, quienes saludaron el avenimiento del nuevo gobierno y participaron de la ceremonia de Juramento del dictador Juan Carlos Onganía.

El General, desde su exilio en Madrid, revelando, una vez más la consabida línea pendular que caracterizaba su conducción, dio a conocer un documento encabezado por una frase gauchesca “Desensillar hasta que aclare”, desautorizando, de esa forma, cualquier intento de resistencia por parte del Movimiento.

En abierta confrontación con este pensamiento, Alicia Eguren y John William Cooke condenaron la asonada militar y llamaron a resistir a la Dictadura entendiendo, además, que este quiebre del proceso democrático legitimaba, aún más, el desarrollo de la lucha armada revolucionaria.

Por otro lado y teniendo alguna información sobre el proceso que tendería a abrir el Che en Bolivia nos plantearon la necesidad de que, en la clandestinidad, nos organizáramos para respaldar al Comandante.

En un documento que dio a conocer nuestra organización llamando a resistir a la Dictadura, John señalaba, claramente, que el “país es una regencia de bayonetas custodiando el privilegio extranjero” y que con su conducta “las direcciones de nuestro Movimiento convalidan tanto la regencia como el privilegio extranjero…”.

Pese a esta clara postura la confusión en las filas del peronismo era muy grande, ya que a la actitud dual del Líder se sumaba la confusa prédica que, durante años, habían llevado a cabo los llamados “exponentes del pensamiento nacional”.

Los mismos, claramente alineados contra la Revolución Cubana y el “guevarismo”, planteaban la necesidad de una confluencia entre lo que denominaban el “Ejército Nacional” y el Movimiento Popular, para lograr el regreso de Perón al país y el inicio del llamado “socialismo nacional”.

Ernesto Laclau, Juan Jose Hernandez Arregui y Jorge Abelardo Ramos, eran los principales portavoces de esta corriente de pensamiento, con la que discrepábamos absolutamente.

Nosotros considerábamos que las Fuerzas Armadas eran el partido político de las clases dominantes, estrechamente alineadas con los Estados Unidos y cuyos principales jefes se formaban en la llamada Escuela de las Américas organizada por el Pentágono norteamericano en Panamá.

Las que, además, habían respaldado la invasión de tropas estadounidenses a la Republica Dominicana en 1965 y la conformación de la autodenominada “Fuerza Interamericana de Paz”, impulsada por Washington en la Organización de Estados Americanos

Esta polémica nos llevó a adoptar posturas absolutamente distintas.

Mientras nosotros nos sumábamos a la resistencia, que en ese momento se expresaba, fundamentalmente, en las Universidades, algunos compañeros nuestros que integraban la Juventud Universitaria Peronista aceptaban la decisión del General y empezaban a mirar con cierta simpatía a estos supuestos representantes del “ejército sanmartiniano”, ahora en el gobierno.

La integración de Juan Puigbó y de Aldo Ferrer en el nuevo gabinete aumentaba, aún más, la confusión.

En nuestra Regional -Santa Fé -Paraná- nos enfrentamos con algunos problemas y tuvimos que lamentar el distanciamiento de un compañero querido como era el “Gringo” Agnellini, que trató de impedir, por la fuerza, una reunión de militantes de nuestra organización, que realizábamos en la casa de estudiantes, en la que vivía Juan Penchasky.

Pese a este episodio en ambas ciudades comenzamos a organizar la resistencia.

El paso del tiempo demostró la equivocación de estos sectores ya que el “onganiato” retomó el proyecto económico de la Dictadura anterior -1955-1958- que apuntaba a favorecer al capital financiero y a la gran burguesía agroexportadora, tratando de destruir las conquistas históricas de los trabajadores.

Estos temas, y como desarrollamos una amplia política de alianzas para enfrentar al régimen militar, formarán parte de nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Director del Diario “El Mundo” y de las Revistas “Nuevo Hombre “ y “Diciembre 20”.

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Argentina: La minera que se viene

COB - LA BRECHA - ANRED

La megaminera Vale, una de las más grandes del mundo, está próxima a radicarse en la Patagonia. Aunque es muy poco lo que se sabe acerca del proyecto ya se puede calcular el impacto ambiental que significará para el país: "El consumo de agua previsto por el yacimiento equivale al de un millón de personas", además la actividad dejará menos del 1.5% de regalías en el país, "se producirán 2,4 millones de toneladas de potasio por año para exportar a los agronegocios brasileros que están desforestando la selva Amazónica".

Según el sitio web de la empresa Vale, se trata de un proyecto de extracción y procesamiento de cloruro de potasio, en un yacimiento cuya bocamina está a 200 kilómetros de Malargüe, en Mendoza. “Para la extracción del mineral se utilizará una tecnología innovadora denominada ’minería por disolución’. El proceso consiste en perforar un par de pozos hasta encontrar el potasio, que será disuelto mediante el uso de agua caliente a una profundidad promedio de 1.200 metros”.

Una vez extraído, el potasio será trasladado por vía férrea hasta el puerto de Ingeniero White, en Bahía Blanca. “El proyecto prevé la construcción de un nuevo tramo de ferrocarril de aproximadamente 360 Km. y la renovación de más de 500 Km. de vías existentes entre las ciudades de Cervantes y Bahía Blanca, lo que representa un total de 860 Km”.

Para el suministro de energía eléctrica del proceso se construirán nuevas líneas de transmisión de alta tensión, con una extensión aproximada de 120 Km. Y el gas, provendrá de la exploración de gas no convencional, lo que -dice la empresa- “no afectará el consumo industrial ni residencial”.

Se producirán 2,4 millones de toneladas de potasio por año para exportar a los agronegocios brasileros que están desforestando la selva Amazónica.

Para el Foro Permanente por el Medio Ambiente (Foperma), la empresa Vale “vendió espejitos de colores”.

La defensoría del Pueblo de la Nación emitió la Resolución 108/2010 “que recomienda hacer los estudios de impacto ambiental en forma integral, acumulativa e interjurisdiccional. Es decir todo junto, hasta el puerto de Bahía Blanca, entre Nación y las cinco provincias: Neuquén, Mendoza, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires”.

Es muy poca la información que se tiene del proyecto. “No sabemos si hay estudio de impacto ambiental, no sólo por el tren sino por todo el proyecto. Hay mucha falta de información. Además hemos denunciado que aquí lo que hace falta es que se hagan los estudios”, explican desde el Foro.

El 70 por ciento del yacimiento está en Neuquén. De modo que en algún momento habrá pozos en Neuquén.

La defensoría del Pueblo de Nación dice que la salinización del río es posible, porque habrá una pila de sal que equivale a 210 hectáreas de ancho por 50 metros de alto. Por lo que la explotación pone en riesgo 150 mil hectáreas de producción.

También afecta la provisión de agua y gas ya que necesita un millón de metros cúbicos de gas, todo el consumo de Mendoza y un tercio de la importación de Bolivia. De modo que la Defensoría dice que la falta de gas y la importación seguirán aumentando afectando a todos los argentinos.

De este modo, el impacto es tan grande que supera a la zona de Malargüe y alcanza a todo el pueblo argentino.

El consumo de agua previsto por el yacimiento equivale al de un millón de personas.

Esta actividad deja menos del 1,5 por ciento (de regalías en el país) porque esto está por ley de minería hecha en la época de Menem.

Anuncian que generará miles de empleo, pero según la propia información empresarial una vez que funcione empleará a 350 personas.

La minera Vale es una de las más grande del mundo y tiene denuncias de violaciones a los derechos humanos, ambientales y laborales por su accionar en muchos lugares del mundo.

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La agencia Fitch asigna a Argentina calificación al borde de la insolvencia

RIA NOVOSTI

La agencia internacional de riesgo Fitch anunció anoche la reducción en cinco escalones de la calificación de deuda soberana a largo plazo de Argentina y advirtió sobre el riesgo de una suspensión de pagos por parte del país latinoamericano.

Así, las emisiones de deuda de Argentina pasaron de ‘B’ a ‘CC’, con pronóstico negativo, lo que supone el riesgo de que el país quede el borde de la insolvencia.

Según un comunicado de la entidad, la medida se tomó en vista de un fallo de un juez de Nueva York que obliga al Gobierno argentino a abonar hasta el próximo 15 de diciembre los 1.300 millones de dólares adeudados a los fondos de inversión Elliott Capital Management y Aurelius Capital Management, considerados por el gobierno argentino como "fondos buitres".

La agencia considera muy probable que el país sudamericano al pagar deudas corrientes, no podrá hacer frente a estos pagos adicionales debido a los problemas financieros que padece, y se vea obligado a declarar una quiebra técnica, lo que lo pondría al borde de una crisis.

El Ejecutivo argentino presentó el pasado lunes, el Ejecutivo argentino presentó ante la Cámara de Apelaciones un recurso de apelación contra la sentencia dictada por el juez, a la que calificó de ilegítima. En este sentido, Fitch aseguró que seguirá de cerca los trámites del recurso argentino y otras medidas que adopte al respecto el Gobierno del país. No obstante, la agencia subrayó que negarse a abonar los pagos en el plazo fijado en la resolución judicial equivaldría a una declaración de quiebra.

En 2001, Argentina se declaró en suspensión de pagos de deuda pública por 100.000 millones de dólares. Tras largas negociaciones, el país logró acordar una reestructuración de la deuda con todos los acreedores, excepto Elliott Capital Management y Aurelius Capital Management.

Ambos fondos emprendieron acciones legales contra Argentina ante tribunales de diferentes países, incluido un tribunal de Nueva York, que finalmente falló a su favor el pasado 21 de noviembre.

La unión de acreedores que aceptaron reestructurar la deuda argentina también apelaron a la Cámara de Apelaciones exigiendo anular el veredicto del juez neyorkino.

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Argentina, Córdoba: Con represión y patotas, el municipio de Malvinas rechazó el proyecto de ordenanza contra Monsanto

ECOS - ANRED

Con una metodología que viene repitiéndose en distintos lugares del país cuando las comunidades se organizan contra los emprendimientos extractivistas, una patota que responde al intendente Arsani agredió con piedras fuera del edificio del Concejo Deliberante a los vecinos de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida que se manifestaban frente al municipio. La policía intervino, separando a ambos grupos. Una joven de la Asamblea resultó herida en la cabeza por una pedrada, y ha sido llevada a un centro asistencial para su atención.

La Municipalidad de Malvinas no dejó pasar a los vecinos a la sesión pública del Concejo, custodió la entrada con policías, reprimió con infantería, y envió una patota para que agrediera a los miembros de la Asamblea Malvinas Lucha por la Vida.

Anoche (21:30) los manifestantes se encontraban esperando la salida de los concejales, que estaban labrando el acta de la sesión donde desestimaron de manera unánime la ordenanza de resguardo ambiental.

Luego de un escueto debate durante el cual los concejales dieron sus razones para el rechazo del proyecto de ordenanza en distintos items, votaoron de manera negativa. Según los funcionarios, las normativas ambientales existentes están a la altura de las necesidades actuales.

En relacion a la consulta, dijeron que no acuerdan, pero que si la justicia se expide en ese sentido, lo analizarán. Su principal argumento es que no van a debatir por medio de una consulta popular la instalación de una empresa en la localidad.

De esta manera, con un nimio debate y con la presencia en el recinto de solo dos personas de la Asamblea de Malvinas Lucha por la vida, se rechazó totalmente la iniciativa impulsada por los vecinos de la localidad.

Los manifestantes sostienen que los funcionarios son títeres del intendente Arsani, y que dieron la espalda al pueblo.

Video: La Represión Transgénica

Policía e infantería repelieron a los convocados de Malvinas Argentinas, en su intento por entrar en el Consejo Deliberante. No hubo heridos, ni detenidos. Luego, se realizó una represión tercerizada, a partir de cruces y piedrazos por parte de vecinos que responden al intendente Arzani.



De esta manera, el Concejo Deliberante de Malvinas Argentinas rechazó por unanimidad el proyecto presentado por iniciativa popular, en el que los ciudadanos pedían crear una zona de resguardo ambiental para limitar las fumigaciones, e impulsar una consulta popular vinculante para decidir con el voto si querían o no la instalación de una planta acondicionadora de granos de la multinacional Monsanto.

A partir de las 19, un grupo de vecinos de la ciudad y de barrios aledaños, se hizo presente frente al edificio del Ejecutivo para solicitar el ingreso a la sesión pública del Concejo que trataría el proyecto presentado por la Asamblea. Sin embargo, el Gobierno dispuso personal policial e infantería para evitar el derecho que tenían los manifestantes de ingresar al acto público.

Frente a esto, aproximadamente 100 vecinos intentaron ingresar para cerciorarse el correcto tratamiento de la propuesta pero chocaron con el personal de seguridad en la entrada del edificio, lo que provocó la rotura de una de las puertas de vidrio y un par de disparos de bala de goma hacia el cielo.

“No les importa ni nuestra salud, ni la salud de nadie. Sólo les importa el dinero (…) Ellos, que no discuten sobre la salud, son lo que generan la violencia, no el pueblo que reclama (…) Ellos no quieren someter a consulta popular porque tienen miedo”, indicó Matías Marizza, integrante de la Asamblea Malvinas lucha por la vida.

Represión tercerizada

Posteriormente, los manifestantes se dispusieron a esperar la salida de los concejalos, que aún se encontraban labrando el acta de la sesión para escuchar las argumentaciones correspondientes.

Sin embargo, al parecer, el intendente Daniel Arzani tenía planeada otra situación.

A medida de que se fue oscureciendo, comenzaron a llegar vecinos con evidentes intenciones de provocar a los integrantes de la Asamblea.

Entonando cánticos a favor de la instalación de Monsanto y de Arzani, un grupo de alrededor de 30 personas – jóvenes en su mayoría – comenzó a increpar a los manifestantes con insultos y empujones.

Con una metodología que viene repitiéndose en distintos lugares del país cuando las comunidades se organizan contra los emprendimientos extractivistas, la patota agredió gravemente con piedras de considerable tamaño a las personas que se manifestaban fuera del edificio del Concejo Deliberante.

Una joven militante del MST e integrante de la Asamblea de Malvinas sufrió el golpe de un cascote en su cabeza, y tuvo que ser llevada a un centro asistencial para su atención, donde le realizaron cinco puntos de sutura.

La policía, luego de permitir el libre accionar de los agresores, intervino con un vallado improvisado, separando a ambos grupos.

Cadena de favores

Según manifestaron los propios agresores, la patota atacó a los vecinos porque “no iban a soportar que insulten a su concejala”.

Uno de los cabecillas del grupo, autoreferenciado como Gonzalo Martínez, explicó que pertenecen a la Agrupación Evita y responden a la concejala Rosa Estela Castañares, integrante del Partido de Unión por Córdoba.

“Si mi concejal dice: ‘Monsanto no va en Malvinas’, Monsanto no va en Malvinas. Y si mi concejal duda, yo dudo. Porque la elegí convencido, somos militantes del día a día”, argumentó el puntero barrial.

Según trascendió entre los vecinos, al dispersarse la manifestación, una funcionaria de la Municipalidad repartió cajones de cervezas a los agresores, y posteriormente, algunos de ellos fueron invitados a comer y tomar al Salón Palmeras, ubicado en la 1era Sección de la localidad.

Gonzalo Martínez: La voy a apoyar hasta el día que me muera.

ECOS: ¿Por más de que sea ilegal? Porque la Ley Nacional de Ambiente prevé los estudios ambientales previos y la consulta popular como herramienta necesaria.

– Si mi concejal está al margen de la ley, no la voy a poder seguir apoyando porque soy un tipo de derecha, de derecha. Peronista hasta el último pelo de mi cuerpo. No pasa por delasotista o kirchnerista, yo soy peronista.

– ¿Sabés cuándo se termina la obra?

– Desconozco

– ¿Y cuándo se decide el permiso definitorio?

– Por lo que tengo entendido, Daniel (Arzani) iba a firmar el permiso una vez comprobado que no se contaminaba. Desconozco cuándo es.

– Yo sé que mucha gente que está acá y responde a vos, ¿No te pareció una actitud patoteril?

– De acá yo manejo el 30% de la gente. El resto lo maneja la Agrupación, nuestra agrupación, yo soy un referente. Somos de Agrupación Evita.

Nosotros no estamos ni a favor ni en contra de Monsanto, lo único que hacemos es estar a favor de nuestra concejal, porque nosotros la pusimos. Desconozco por qué estaríamos a favor de la instalación de Monsanto.

Esto fue totalmente espontáneo. Una revuelta, reaccionó la gente. Hubo una golpiza, un par de piedras y todo se calmó ahí. Tranquilo.

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