martes, 4 de diciembre de 2012

Las maquilas en Latinoamérica: Una nueva forma de esclavitud

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

«Por una camisa marca GAP un consumidor canadiense paga 34 dólares, mientras en El Salvador una obrera gana 27 centavos de dólar por confeccionarla en una planta maquiladora.»
Organización Internacional del Trabajo

Permítasenos comenzar con esta cita escuchada a dos obreras de maquila en El Salvador (Centroamérica): "Con estas condiciones de trabajo parece que volvemos al tiempo de la esclavitud", afirma una de ellas, respondiendo la otra: "¿Volvemos? Pero… ¿cuándo nos habíamos ido?".

Entre los años 60 y 70 del siglo pasado comienza el proceso de traslado de parte de la industria de ensamblaje desde Estados Unidos hacia América Latina. Para los 90, con el gran impulso a la liberalización del comercio internacional y la absoluta globalización de la economía, el fenómeno ya se había expandido por todo el mundo, siendo el capital invertido no sólo estadounidense sino también europeo y japonés. En Latinoamérica, esas industrias son actual y comúnmente conocidas como "maquilas" (maquila es un término que procede del árabe y significa "porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda, con lo que se describe un sistema de moler el trigo en molino ajeno, pagando al molinero con parte de la harina obtenida"). Esta noción de maquila que se ha venido imponiendo desde algunos años invariablemente se asocia a precariedad laboral, falta de libertad sindical y de negociación, salarios de hambre, largas y agotadoras jornadas de trabajo y –nota muy importante– primacía de la contratación de mujeres. Esto último, por cuanto la cultura machista dominante permite explotar más aún a las mujeres, a quienes se paga menos por igual trabajo que los varones, y a quienes se manipula y atemoriza con mayor facilidad (un embarazo, por ejemplo, puede ser motivo de despido).



Estas industrias, en realidad, no representan ningún beneficio para los países donde se instalan. Lo son, en todo caso, para los capitales que las impulsan, en tanto se favorecen de las ventajas ofrecidas por los países receptores (mano de obra barata y no sindicalizada, exención de impuestos, falta de controles medioambientales). En los países que las reciben, nada queda. A lo que debe agregarse que es tan grande la pobreza general, tan precarias las condiciones de vida de estos países, que la llegada de estas iniciativas más que verse como un atentado a la soberanía, como una agresión artera a derechos mínimos, se vive como un logro: para los trabajadores, porque es una fuente de trabajo, aunque precaria, pero fuente de trabajo al fin. Y para los gobiernos, porque representan válvulas de escape a las ollas de presión que resultan sociedades cada vez más empobrecidas y donde la conflictividad crece y está siempre a punto de estallar. Dato curioso (u observación patética): algunas décadas atrás en la región se pedía la salida de capitales extranjeros y era ya todo un símbolo la quema de una bandera estadounidense; hoy, la llegada de una maquila se festeja como un elemento "modernizador".

La relocalización (eufemismo en boga por decir "ubicación en lugares más convenientes para los capitales") de la actividad productiva transnacional es un fenómeno mundial y se ha efectuado desde Estados Unidos hacia México, América Central y Asia, pero también desde Taiwán, Japón y Corea del Sur hacia el sudeste asiático y hacia Latinoamérica, con miras a abastecer al mercado estadounidense, en principio, y luego el mercado global, tal como va siendo la tendencia sin marcha atrás del capitalismo actual. En el caso de Europa, las empresas italianas, alemanas y francesas primero trasladaron sus actividades productivas hacia los países de menores salarios como Grecia, Turquía y Portugal, y luego de la caída del muro de Berlín a Europa del Este. Actualmente se han instalado también en América Latina y en el África.

Las empresas maquiladoras inician, terminan o contribuyen de alguna forma en la elaboración de un producto destinado a la exportación, ubicándose en las "zonas francas" o "zonas procesadoras de exportación", enclaves que quedan prácticamente por fuera de cualquier control. En general no producen la totalidad de la mercadería final; son sólo un punto de la cadena aportando, fundamentalmente, la mano de obra creadora en condiciones de super explotación laboral. Siempre dependen integralmente del exterior, tanto en la provisión de insumos básicos, tecnologías y patentes, así como del mercado que habrá de absorber su producto terminado. Son, sin ninguna duda, la expresión más genuina de lo que puede significar "globalización": con materias primas de un país (por ejemplo: petróleo de Irak), tecnologías de otro (Estados Unidos), mano de obra barata de otro más (la maquila en, por ejemplo, Indonesia), se elaboran juguetes destinados al mercado europeo; es decir que las distancias desaparecen y el mundo se homogeniza, se interconecta. Ahora bien: las ganancias producidas por la venta de esos juguetes, por supuesto que no se globalizan, sino que quedan en la casa matriz de la empresa multinacional que vende sus mercancías por todo el mundo, digamos en Estados Unidos.

En el subcontinente latinoamericano, dada la pobreza estructural y la desindustrialización histórica, más aún con el auge neoliberal que ha barrido esta región estas tres últimas décadas, los gobiernos y muchos sectores de la sociedad civil claman a gritos por su instalación con el supuesto de que así llega inversión, se genera ocupación y la economía nacional crece. Lamentablemente, nada de ello sucede.

En realidad las empresas transnacionales buscan rebajar al máximo los costos de producción trasladando algunas actividades de los países industrializados a los países periféricos con bajos salarios, sobre todo en aquellas ramas en las que se requiere un uso intensivo de mano de obra (textil, montaje de productos eléctricos y electrónicos, de juguetes, de muebles). Si esas condiciones de acogida cambian, inmediatamente las empresas levantan vuelo sin que nada las ate al sitio donde circunstancialmente estaban desarrollando operaciones. Qué quede tras su partida, no les importa. En definitiva: su llegada no se inscribe –ni remotamente– en un proyecto de industrialización, de modernización productiva, más allá de un engañoso discurso que las pueda presentar como tal.

Toda esta reestructuración empresarial se produce en medio de no pocos conflictos sociales en los países del Norte, pues cientos de fábricas cierran y dejan desocupados a miles de trabajadores. Por ejemplo, en la década del 90 del pasado siglo más de 900.000 empleos se perdieron en Estados Unidos en la rama textil y 200.000 en el sector electrónico. El proceso continúa aceleradamente, y hoy día las grandes transnacionales buscan maquilar prácticamente todo en el Sur, incluso ya no sólo bienes industriales sino también partes de los negocios de servicios. De ahí que, para sorpresa de nosotros, latinoamericanos, se vea un crecimiento exponencial de los llamados call centers en nuestros países: super explotación de la mano de obra local calificada que domina el idioma inglés, siempre jóvenes. En definitiva: otra maquila más.

Todo esto permite ver que en el capitalismo actual, llamado eufemísticamente "neoliberal" (capitalismo salvaje, sin anestesia, para ser más precisos), las grandes corporaciones actúan con una visión global: no les preocupa ya el mercado interno de los países donde nacieron y crecieron, sino que pueden cerrar operaciones allí despidiendo infinidad de trabajadores –que, obviamente, ya no serán compradores de sus productos en ese mercado local– pues trasladan las maquilas a lugares más baratos pensando en un mercado ampliado de extensión mundial: venden menos, o no venden, en su país de origen, porque sus asalariados ya no tienen poder de compra, pero venden en un mercado global, habiendo producido a precios infinitamente más bajos.

El fenómeno parece no detenerse sino, al contrario, acrecentarse. La firma de tratados comerciales como los actuales TLC’s (Tratado de Libre Comercio) entre Washington y determinados países latinoamericanos, no son sino el escenario donde toda la región apunta a convertirse en una gran maquila. Las consecuencias son más que previsibles, y por supuesto no son las mejores para Latinoamérica: en el trazado del mapa geoestratégico de las potencias, y fundamentalmente de los capitales representados por la Casa Blanca, nuestros países quedan como agro-exportadores netos (productos agrícolas primarios, recursos minerales, agua dulce, biodiversidad) y facilitadores de mano de obra semi-esclava para las maquilas.

En alguna medida, y salvando las distancias de la comparación, China también apuesta a la recepción de capitales extranjeros ofreciendo mano de obra barata y disciplinada; en otros términos: una gigantesca maquila. La diferencia, sin embargo, está en que ahí existe un Estado que regula la vida del país (con características de control fascista a veces), ofreciendo políticas en beneficio de su población y con proyectos de nación a futuro. No entraremos a considerar ese complejo engendro de un "socialismo de mercado", pero sin dudas toda esta re-ingeniería humana desarrollada por el Partido Comunista ha llevado a China a ser la segunda potencia económica mundial en la actualidad, y ahora se habla de comenzar a volcar esos beneficios a favor de las grandes mayorías paupérrimas. Por el contrario, las maquilas latinoamericanas no han dejado ningún beneficio hasta la fecha para las poblaciones; en todo caso, fomentan la ideología de la dependencia y la sumisión. Eso es el capitalismo en su versión globalizada, por lo que sólo resta decir que la lucha popular, aunque hoy día bastante debilitada, por supuesto que continúa.

Fuente imagen: INMAGAZINE.

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¿A donde va el conflicto territorial entre Nicaragua y Colombia?

El pasado 19 de noviembre, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), del sistema de la Organización de Naciones Unidas (ONU), con sede en La Haya, Holanda, emitió una sentencia salomónica que resolvió una vieja petición nicaragüense sobre las islas y cayos en el mar de Caribe y la delimitación de la frontera marítima con Colombia. Las competencias de este tribunal internacional, que resuelve conflictos entre Estados, fueron fijadas en el Tratado de Bogotá del año 1948.
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Esta sentencia ha estremecido a la oligarquía colombiana, iniciando una crisis política cuyas repercusiones están por verse. En los precisos momentos en que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos aparecía triunfante en una complicada negociación con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la sentencia de la CIJ viene a ser un traspié al proyecto expansionista de la burguesía colombiana.

1.-El origen del conflicto entre Nicaragua y Colombia

Desde el Río Bravo hasta la Patagonia, exceptuando Brasil que fue colonizado por portugueses, todo el sub continente latinoamericano estuvo bajo el dominio de la corona española, creando objetivamente las bases la nacionalidad latinoamericana, que fue reivindicada por próceres como Simón Bolívar.

En América Latina, los conflictos territoriales surgieron con la formación de los Estados nacionales, posteriores a los procesos de independencia a inicios del siglo XIX. Centroamérica no ha sido la excepción. Los conflictos territoriales entre Guatemala y el actual Belice, entre El Salvador y Honduras, entre Honduras y Nicaragua, entre Nicaragua y Costa Rica, surgieron después de la destrucción del Estado Federal en 1839. Pero el conflicto entre Colombia y Nicaragua por las islas del mar Caribe, tiene otras características que debemos analizar en su magnitud.

La Mosquitia fue una frustrada nación indígena en la costa caribe de Centroamérica (Honduras, Nicaragua y parte de Costa Rica) que sucumbió ante la colonización y saqueos combinados de España e Inglaterra.

Como una medida de defensa militar ante el saqueo de los piratas ingleses, el rey de España emitió el 30 de Noviembre de 1803, una Real Orden que estableció lo siguiente: "las islas de San Andrés y parte de la Costa de los Mosquitos desde el cabo Gracias a Dios inclusive hasta el río Chagres quedan separados de la Capitanía General de Guatemala y dependientes del Virreinato de Santa Fe. "El virreinato de Santa Fe estaba en lo que hoy es Colombia.

La Capitanía General de Guatemala protestó y la Orden Real de 1803 fue derogada en 1806.Este corto traslado de la jurisdicción de estos territorios al Virreinato de Santa Fe, ha sido el principal argumento de Colombia para reclamar el dominio de la isla de San Andrés, Santa Catalina, Providencia y cayos adyacentes, así como el mar circundante.

1.1.-La reincorporación de La Mosquitia

Al momento de la primera independencia de Centroamérica, el 15 de septiembre de 1821, la costa de la Mosquitia, sus islas y cayos, estaban bajo el control de la Capitanía General de Guatemala. Esta utti posseditis juris quedó reflejado en el articulo cinco de la Constitución de la Republica federal de Centroamérica, del año 1824, que estableció lo siguiente: El territorio de la República es el mismo que antes comprendía el antiguo reyno de Guatemala, a excepción de la provincia de Chiapas.

El Tratado de Amistad, Comercio y Navegación (Zeledón-Wyke), suscrito el 11 de febrero de 1860 en Managua, entre Nicaragua e Inglaterra, reconoció el territorio de La Mosquitia como parte integrante bajo la soberanía de Nicaragua, el cual era ocupado o reclamado por los indios mosquitos, obligándose Inglaterra a "cesar su protectorado sobre aquella parte del territorio mosquito". En ese Tratado se creó la Reserva Mosquita, "que permanecerá, como se ha estipulado, bajo la soberanía de la República de Nicaragua" y ese Distrito o Reserva "no podrá ser cedido por ellos a ninguna persona ni Estado extranjero, sino que permanecerá bajo la soberanía de la República de Nicaragua (ver Pasos Arguello, pág. 258).

La reincorporación de una parte de La Mosquitia al Estado de Nicaragua ocurrió en Febrero de 1894 (otro pedazo quedó bajo la jurisdicción de Honduras), bajo el gobierno del General José Santos Zelaya, apoyado militarmente por los Estados Unidos, terminado así con el protectorado inglés o Reserva Mosquita sobre ese vasto territorio. El apoyo de Estados Unidos a Nicaragua en ese momento no era desinteresado: persiguió el objetivo central de desalojar a Inglaterra de sus posiciones en América Central, ya que no quería compartir decisiones en la construcción del canal interoceánico que al final se terminó construyendo en Panamá, territorio que fue desmembrado de Colombia.

1.2.- El tratado Bárcenas Meneses-Esguerra de 1928

La
decisión de Estados Unidos de construir el Canal Interoceánico en Panamá, previa desmembración de ese territorio de Colombia, fue un duro golpe a las pretensiones de la oligarquía de ese país.

Estados Unidos promovió el derrocamiento de Zelaya en 1909, y ocupó militarmente Nicaragua, con una breve interrupción, desde 1912 hasta 1934. En 1928 Estados Unidos, que controlaban directamente el poder en Nicaragua, promovió la firma del Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra, suscrito entre Nicaragua y Colombia, por medio del cual las islas San Andrés, Providencia y Santa Catalina, ubicadas a 90 millas de territorio nicaragüense, pasarían bajo la jurisdicción de Colombia, cuyas costas estaban a 310 millas náuticas de distancia. De esta manera Colombia, como un premio de consolación, tendría algún grado de influencia en el mar caribe, en las puertas del canal de Panamá.

El Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra excluyó los Cayos Roncador, Quitasueños y Serrana, que estaban en litigio entre Colombia y Estados Unidos. En 1972, Estados Unidos cedió a Colombia el dominio sobre estos cayos, en base al Tratado Saccio-Vásquez Carrizosa.

Por la extensa área de mar territorial bajo el control de Colombia, por las islas y cayos bajo su dominio, no hay dudas que Estados Unidos asignó a Colombia el rol de guardián en el mar caribe, el portero del canal de Panamá.

1.3.- Otros tratados

No hay duda que la oligarquía colombiana, la misma que conspiró contra Simón Bolívar, siempre ha querido conservar su influencia en el mar Caribe. Por ello, en 1986, Colombia firmó un tratado de límites marítimos con Honduras, que estrechaba aun más las fronteras marítimas de Nicaragua, creando un conflicto entre estos dos últimos países.

2.- El reclamo de Nicaragua

Fue a raíz del triunfo de la revolución en 1979, que el gobierno sandinista decidió denunciar o desconocer el Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra en Febrero de 1980. El principal argumento utilizado fue que, efectivamente, Nicaragua en 1928 no era un Estado soberano porque se encontraba invadido militarmente por los marines norteamericanos. El gobierno títere conservador que suscribió el Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra no era realmente soberano.

Pero esta pretensión duro poco tiempo. Los intereses políticos predominaron sobre los reclamos territoriales. A partir de 1983, el gobierno de Colombia, bajo la presidencia de Belisario Betancourt, junto a México, Panamá y Venezuela, formó parte del Grupo de Contadora que propugnaba por una negociación regional para terminar con la guerra civil en Centroamérica. El gobierno sandinista guardó silencio, dejó de reclamar las islas del mar Caribe, priorizando las negociaciones de paz.

3.- Nacionalismos reaccionarios

La sentencia de la CIJ ha incentivado el desarrollo de sentimientos nacionalistas tanto en Nicaragua como en Colombia, creando un peligroso ambiente chauvinista que puede dividir a los trabajadores de ambos países.

El nacionalismo es un sentimiento progresivo cuando unifica al movimiento de masas en la lucha por la autodeterminación nacional contra la opresión imperialista. Pero se vuelve reaccionario cuando, en vez de movilizar a las masas contra la opresión imperialista, refleja los intereses mezquinos de cada burguesía.

En Nicaragua, el presidente Daniel Ortega utilizó hábilmente el triunfo diplomático para crear un ambiente de unidad nacional, llegando incluso a sentar a todos los expresidentes a su alrededor, en torno la consigna de que Colombia debe cumplir con el fallo de la CIJ. La oposición burguesa tuvo que callar sus denuncias de fraude electoral en las recientes elecciones municipales del año 2012.

Solo el diario La Prensa, en un editorial se atrevió a protestar entre dientes: también hay que señalar la incoherencia del gobierno de Nicaragua, que justamente reclama respeto al Derecho Internacional en lo que se refiere a la soberanía nacional externa, pero atropella la soberanía interna del pueblo nicaragüense con sus violaciones de la Constitución, el socavamiento de las instituciones democráticas, la falsificación de la voluntad popular mediante elecciones fraudulentas . (La Prensa 30/11/2012)

En Nicaragua, no se han producido manifestaciones populares, aunque la mayoría de la población siente que la sentencia le devuelve parte de lo que les pertenecía. Este nacionalismo reaccionario tiene su explicación en el constante bombardeo propagandístico de la burguesía nicaragüense, que difunde el mito que Nicaragua es el país mas grande de Centroamérica, pero que ha perdido los territorios de Nicoya y Guanacaste en 1858 a manos de Costa Rica, los Territorios en Litigio con Honduras (sentencia de la CIJ en 1956) y las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina en 1928.

En Colombia si se produjeron manifestaciones populares protestando contra la sentencia de la CIJ. El discurso lastimero del presidente Santos, refleja el malestar de un sector de la población que considera le han arrancado un pedazo de su país.

Ambos nacionalismos son reaccionarios porque dividen a los trabajadores colombianos y nicaragüenses, en vez de unirse contra el enemigo común: el imperialismo norteamericano.

4.- Una sentencia salomónica

Contrario a lo que han difundido los medios de comunicación, la sentencia de la CIJ no beneficia a Nicaragua ni perjudica a Colombia, sino que repartió el territorio y mar en disputa entre ambos Estados.

El discurso pronunciado por Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, confirma el carácter salomónico de la sentencia: Nicaragua, inicialmente, reclamó la soberanía sobre el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, incluyendo todas sus islas y sus cayos. Hoy la Corte le dio la razón a Colombia, no accediendo a la pretensión de Nicaragua, y ratificando la soberanía de Colombia sobre la totalidad del Archipiélago. Pero es más: aclaró que todos los cayos del Archipiélago “repito: la totalidad de los cayos“, es decir, Roncador, Serrana, Quitasueño, Serranilla, Bajo Nuevo, Este-Sureste y Albuquerque, pertenecen a Colombia. Nicaragua también pedía que el tratado Esguerra-Bárcenas de 1928 “a través del cual dicho país reconoció la soberanía de Colombia sobre el Archipiélago“ fuera declarado inválido. Hoy la Corte ratificó que dicho tratado es válido y vigente.

Como se puede apreciar, las peticiones centrales de Nicaragua fueron desestimadas: La recuperación de las islas y la anulación del Tratado impuesto por Estados Unidos en 1928, fueron rechazadas. La satisfacción del gobierno colombiano es evidente.

El malestar viene con la delimitación de la frontera marítima. El presidente Juan Manuel Santos dijo: La Corte abordó también otro tema: la delimitación marítima entre Nicaragua y Colombia. Equivocadamente, en lugar de limitarse a trazar la línea en el área regulada por el tratado Esguerra-Bárcenas, resolvió extender dicha línea al norte y al sur del archipiélago la Corte extendió la línea de delimitación marítima hacia el oriente hasta llegar a 200 millas de la costa nicaragüense. Esto significa una reducción de los derechos de jurisdicción de Colombia sobre áreas marítimas.

En realidad, el factor que permitió a Nicaragua obtener una ampliación de su frontera marítima, limitada al paralelo 82 de conformidad al Tratado de 1928, fue el nuevo derecho internacional del mar, aceptado por todas las naciones del mundo, incluida Colombia, que estipula como mar territorial las 200 millas. Sin este nuevo elemento del derecho internacional, la derrota de Nicaragua hubiera sido realmente humillante.

5.- Las nuevas exigencias de Colombia

Indudablemente, los privilegios que tenia Colombia en el mar caribe no serán abandonados de manera voluntaria. Por ello, para calmar las críticas de la oposición contra su gobierno, el presidente Santos ha dicho primero que no cumplirá con la sentencia de la CIJ, y posteriormente anunció el retiro de Colombia del Tratado de Bogotá. La estrategia de la oligarquía colombiana es diluir los efectos de la sentencia de la CIJ, para firmar un tratado de fronteras marítimas con Nicaragua.

Por ello, el presidente Santos ha dicho que "He decidido que los más altos intereses nacionales exigen que las delimitaciones territoriales y marítimas sean fijadas por medio de tratados, como ha sido la tradición jurídica de Colombia, y no en sentencias proferidas por la Corte Internacional de Justicia (Reuters 28/11/2012)

La denuncia de Colombia al Tratado de Bogotá de 1948 pretende evitar nuevas demandas de Nicaragua. María Ángela Holguín, Canciller de Colombia, durante un debate en la Comisión Segunda del Senado de ese país, declaro que, El país tiene que tener claridad total sobre lo que dijo la Corte. En este fallo le dejó a Nicaragua la posibilidad de que vaya por las 200 millas de plataforma continental, porque cuando la Corte da la última respuesta no acoge la solicitud, pero no es taxativa sobre que no abordará el tema en futuras ocasiones (El Universal de Colombia, 22/11/2012)

Carlos Argüello, agente nicaragüense en la CIJ, ha declarado que Nicaragua espera un fallo de la Comisión de los Fondos Marinos de la ONU a una reclamación que presentó en 2009 para que se le reconozcan más de 200 millas náuticas de plataforma continental extendida en el Caribe. Esta es la demanda que teme Colombia, y por ello se ha retirado apresuradamente del Tratado de Bogotá de 1948, aunque esta decisión tiene vigencia un año después.

Por ello, el presidente Santos se refiere en sus discursos a que "seguiremos buscando el restablecimiento de los derechos de los colombianos que el fallo de La Haya vulneró en forma grave". Es interesante analizar que habla de los derechos de los colombianos, y no a las reclamaciones territoriales, porque el punto central de la futura negociación con Nicaragua serán los derechos de la población que vive en las islas. Este es el punto de transición a la firma de un nuevo tratado con Nicaragua, en la estrategia de diluir los efectos de la sentencia de la CIJ.

6.- La ruta de la cocaína

Los grandes medios de comunicación se refieren a las riquezas de la zona marítima que ahora pertenece a Nicaragua: petróleo, pesca, etc, pero lo que no se dice es que el 70% de la cocaína que se consume en Estados Unidos, sale del golfo de Urabá en la costa colombiana y pasa por ese mar que ahora pertenece a Nicaragua.

En la lucha contra el narcotráfico, la policía y el ejército nicaragüenses han salido con las más altas calificaciones en Centroamérica, lo que produce satisfacción a los Estados Unidos. Nicaragua es el país que mas embarques de cocaína ha capturado en toda la región.

Para reafirmar el triunfo diplomático, la Asamblea Nacional de Nicaragua autorizó el 29 de Noviembre, el ingreso de naves de Estados Unidos, para el período del 1 de enero del 30 de Junio del 2013, para realizar operaciones conjuntas antidrogas en el área marítima que le asignó la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en conjunto con tropas de Venezuela, Rusia, Cuba y Taiwán.

El general Julio Cesar Avilés, jefe del ejército de Nicaragua, ha declarado que Vamos a ser el eje que permita a partir de una excelente coordinación, fortalecer la estrategia de lucha contra el narcotráfico en el Caribe con todos estos países, incluido Colombia y los Estados Unidos (El Nuevo Diario, 28/11/2012)

7.- El silencio complaciente de Estados Unidos Mientras Nicaragua y Colombia mantienen una guerra de comunicados y declaraciones, con tendencia a la baja, Estados Unidos, el gran juez imperial, mantiene un silencio sospechoso. Kevin Whitaker, subsecretario de Estado de Estados Unidos para Latinoamérica, visitó recientemente Colombia, y en su corta estadía dio las mas parcas y duales declaraciones: "No hemos llegado a una conclusión sobre el fallo, pero obviamente vamos a hacer un análisis sobre si hay alguna afectación para nosotros Estados Unidos no es parte del proceso, pero obviamente respaldamos procesos de negociación y arbitración para solucionar cosas así no tomaremos posición sobre una decisión del Gobierno de Colombia. Es algo entre Colombia y Nicaragua y no vamos a tomar parte en eso". (EFE, 30/11/2012)

Esta inusual neutralidad de Estados Unidos que siempre se mete en todos los asuntos internos de los países latinoamericanos, tiene una sencilla explicación: Estados Unidos está de acuerdo en que esa parte del mar caribe sea vigilada, ya no por Colombia sino por Nicaragua, su más fiel aliado regional en la lucha contra el narcotráfico.

Si bien es cierto, las autoridades colombianas y sus formidables fuerzas armadas son aliados incondicionales de Estados Unidos, lo que se manifestó en el Plan Colombia que permitió derrotar militarmente a las FARC, en el tema de lucha contra el narcotráfico hay mas confianza en las autoridades nicaragüenses.

Pero Estados Unidos nunca promoverá el conflicto entre dos sólidos aliados, por eso dice públicamente mantenerse al margen, pero en el fondo presiona por una solución negociada que incluye, claro está, un nuevo tratado de fronteras marítimas como solicita Colombia. Esta será la manzana de la discordia en el próximo periodo.

8.- La reunión Ortega-Santos en México

El discurso

agresivo del presidente Santos, en el sentido de que Colombia no cumplirá la sentencia, va bajando de tono hasta adquirir una forma más conciliadora, dentro de la estrategia de obtener un nuevo tratado de fronteras marítimas, Juan Manuel Santos, en México, declaró que "Seguiremos buscando el restablecimiento de los derechos de los colombianos que el fallo de La Haya vulneró en forma grave Quedamos de establecer canales de comunicación para tratar todos estos puntos. Creo que es lo más importante. Creo que esa reunión fue positiva", (Semana, 01/12/2012)

Por su parte Daniel Ortega, que siempre ha mantenido un discurso conciliador, dio que: No hay problema con Colombia , hay una comunicación en todas las instancias de las dos partes está totalmente descartado el uso de la fuerza, le doy un parte de tranquilidad al pueblo hermano de Colombia y al pueblo de Nicaragua, vamos a desarrollar todos los mecanismos de diálogo entre los pueblos buscaremos los mecanismos que le aseguren al pueblo raizal su derecho a la pesca, en San Andrés, que podamos proteger a esas personas que viven de ese mar territorial y además que podamos combatir el narcotráfico en esa región.

Nicaragua tiene muchos pueblos originales, tengan la seguridad que vamos a reconocerle los derechos históricos que han tenido ellos sobre esos territorios. (El Nuevo Diario, 01/12/2012)

9.- Unidad de los trabajadores centroamericanos y colombianos

El conflicto territorial entre Nicaragua y Colombia no debe dividir a la clase trabajadora de ambos países. El nacionalismo reaccionario es una reminiscencia del pasado, debemos luchar por el futuro.

El Partido Socialista

Centroamericano (PSOCA) llama a los trabajadores centroamericanos a luchar por la reunificación socialista de Centroamérica, por la reconstrucción del Estado federal, en el marco de una Federación Socialista de Estados de América Latina. Esto incluye, por supuesto, a nuestros hermanos trabajadores colombianos. La patria grande de Simón Bolívar será socialista o nunca será.

No permitamos que el estrecho y reaccionario nacionalismo que promueven las clases gobernantes, tanto en Nicaragua como en Colombia, no nos dividan. Debemos repudiar el chauvinismo y estrechar lazos en la lucha común por la liberación de América Latina del yugo imperialista.

Ese debe siempre ser nuestro objetivo central.

Centroamérica, 2 de Diciembre del 2012
Secretariado Centroamericano
Partido Socialista Centroamericano (PSOCA).

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Pragmatismo político o sostenibilidad del modelo de desarrollo: A propósito de la designación de Jorge Glas como candidato a la vicepresidencia

Guillermo Navarro Jiménez (especial para ARGENPRESS.info)

La designación del ingeniero Jorge Glas Espinel como candidato a la vicepresidencia de la República por el movimiento Alianza País, como lo anunció el propio Presidente Rafael Correa, suscito una serie de posiciones discordantes, de diferente orden, provenientes de sectores que apoyan el proceso que impulsa Alianza País. Desavenencias que incluso se manifestaron durante la proclamación de esa candidatura. Los desacuerdos van desde aquellas que consideran que tal proclamación es una derrota en el marco de un "gobierno en disputa"; un menosprecio a las demandas de género; un avance de una posición regionalista guayaquileña; una acción que privilegia el economicismo ante la visión social del modelo de desarrollo transformador-modernizador, en abierta concesión a la derecha política.



Posiciones que, en ningún caso, reflexionan sobre la decisión adoptada desde la perspectiva de las restricciones financieras que ya se constatan, de especial importancia para la sostenibilidad del proceso de transformación de las relaciones de poder, especialmente en el sector bancario y mediático, y, de modernización, con énfasis en infraestructura de telecomunicaciones, vialidad y energía, en que avanza actualmente el gobierno del Presidente Correa. Por ello, en este análisis, a más de contravenir las posiciones antes mencionadas, trataremos de explicar la razón para que sostengamos que la designación de Jorge Glas tiene como mira la sostenibilidad del modelo de transformación-modernización, impulsado por la denominada Revolución Ciudadana.

Gobierno en disputa

En primer lugar, es necesario señalar que este concepto fue acuñado por organizaciones que se autocalifican de izquierda, más como un justificativo para su participación en posiciones de gobierno que por razones políticas o teóricamente válidas. Esta tesis sostiene que al interior de los gobiernos se desarrolla una lucha intestina entre las fracciones progresistas y las conservadoras, en el medio de la cual se halla el Presidente de la República, el cual podía inclinarse hacia la revolución o la defensa del statu quo, conforme sea la habilidad mayor o menor de quienes le hablan al oído. Posición insostenible si se consideran las siguientes realidades:

1. Toda persona, sin excepción alguna, está dotado de una visión del mundo, la que incluye posiciones ideológicas y políticas, acumuladas, consolidadas durante su vida anterior al ascenso al poder, las cuales, para modificarse requieren de una nueva formación teórica y conceptual, así como el enfrentar experiencias que podrían inducirlo a cambiarlas. Procesos que requieren de lapsos importantes, por lo que el presumir que podrían producirse cambios sustantivos por la sola incidencia de terceros no es admisible, salvando, por cierto, los casos de los oportunistas que fingen cambios que no corresponden a su realidad, con el sólo propósito de lograr posiciones o prebendas de diferente orden, las cuales se evidencian una vez que han logrado sus propósitos. El mejor ejemplo del oportunismo político, en la historia reciente del país, es, sin duda alguna, Lucio Gutiérrez.

2. Lo que es más grave desde la perspectiva de la izquierda, el planteamiento objetadoreniega de una tesis fundamental, los procesos revolucionarios no son producto de la posición de individuos en particular, por más que se trate del Presidente de la República. Son, han sido y serán siempre producto de la lucha social , de la decisión de la mayoría de la Nación, como lo sostiene la izquierda asistémica .

3. Quienes sostienen esas tesis, implícitamente, sugieren que los procesos de transformación se producen "desde arriba" y no "desde abajo". Tesis que, igualmente, ha sido demostrada históricamente como falsa. La revolución no es problema de iluminados.

En conclusión, esta tesis sólo es útil para justificar, por ejemplo, la participación de Pachakutik o del MPD en el gobierno de Lucio Gutiérrez. La primera organización, en el Ministerio de Relaciones Exteriores con la doctora Nina Pacari y con Luis Macas en el Ministerio de Agricultura; y, la segunda con Ciro Guzmán en calidad de asesor directo de Lucio Gutiérrez, y con Edgar Isch en el Ministerio de Medio Ambiente. En los actuales momentos, este argumento lo esgrimen todos quienes han optado por separase del actual proceso .

Demanda regionalista y de género

La más prominente vocera de esta posición es la economista Katiushka King. Ella sostiene que: "Escoger un compañero de fórmula de la misma ciudad, el mismo género y además boy scout muestra claramente a los espacios de poder del movimiento Alianza País (AP) y que por lo tanto ponen en cuestionamiento la amplitud del mismo". A lo que agregó: "Esta decisión desconoce la existencia de la mujer, de un país multiétnico y plurinacional de cuatro regiones geográficas...." .

En este caso, lo que interesa es reconocer el pensamiento teórico que subyace en las demandas a favor de las diferencias de género, étnicas, regionales que expresa la economista King: el postmodernismo. Reconocimiento que es necesario, por cuanto este pensamiento, a más de insistir sobre las diferencias a las que acude la economista King, como es conocido, niega los metarelatos, las utopías . En consecuencia, como la contradicción es evidente, cabe preguntar: ¿si la economista King expone sus desavenencias bajo la égida del pensamiento postmoderno, como se entiende que se alinee con una utopía, un metarelato? ¿Cómo se entiende que haya asumido el Ministerio de Economía en un gobierno el cual, estrictamente de acuerdo con el pensamiento postmoderno, no tenía trascendencia histórica? Ante tal contradicción consideramos que es ineludible, que quienes sostienen posiciones similares, previamente resuelvan esa contradicción, antes de pronunciarse tajantemente como procede la economista King en el artículo citado. El mantener posiciones como las objetadas no aportan. Tampoco permiten juzgar si la decisión de Alianza País es o no procedente. Se limitan a proporcionar puntos de vista que luego son compartidas por medios de comunicación alineados en contra del gobierno , con lo que sus expresiones pierden el carácter de críticas al interior del movimiento que dicen defender.

Abandono del proyecto social

La designación del ingeniero Jorge Glas para que se encargue, desde la Vicepresidencia de la República, de la Revolución Agraria, la diversificación de la matriz energética, la democratización de los medios de producción, como lo señalara el Presidente Correa , es asumida por algunos analistas como una decisión que propende al abandono de la visión social que había impuesto el gobierno del Presidente Correa desde la Vicepresidencia de la República. Visión que carece de una mirada holística respecto a la acción de gobierno, puesto que reduce la transformación, la modernización en marcha a lo social, pasando, con ello, por alto, que el desarrollo nacional también requiere, y con urgencia, de una infraestructura productiva que incida positivamente sobre los costos de producción que nos permitan mejorar la capacidad competitiva de nuestras exportaciones, afectadas por la dolarización por la eliminación de la política cambiaria. Adicionalmente, quienes sostienen este punto de vista, olvidan que la inversión social que con justa razón les es cara, requiere de recursos financieros adicionales que sólo pueden provenir de los sectores productivos, como bien lo señala el Presidente Correa cuando sostuvo que: “No hay política social que pueda mantenerse en el tiempo, porque consume ingentes recursos para educación, salud, vivienda, atención a discapacitados, sin una adecuada base productiva. Ese va a ser el desafío en los próximos cuatro años para mantener la política social” .

Adicionalmente, sin desmerecer de forma alguna el rol desempeñado muy positivamente por el Vicepresidente Lenin Moreno, hemos de insistir en una perspectiva frecuentemente soslayada, los programas sociales y sus avances son realizaciones de gobierno , producto de decisiones adoptadas en ese colectivo, que permitió disponer de un presupuesto adecuado para el cumplimiento de los objetivos sociales planteados, así como para alcanzar, por ejemplo, la más amplia participación solidaria del pueblo de Cuba, tanto en la Misión Manuela Espejo como en la Misión Milagros, la primera en el registro, catalogación y atención a los discapacitados, y la segunda, en la prestación de atención a todos los ciudadanos ecuatorianos que padecen de enfermedades oculares. Por ello, si bien la demanda para que el Vicepresidente Moreno acepte una nueva postulación es absolutamente aceptable, no es procedente el planteamiento que considera que su sola salida podría significar el fin de los propósitos sociales que impulsa el gobierno del presidente Correa.

Real politik y sostenibilidad del proyecto

Las limitadas referencias a las relaciones entre inversión con mantenimiento y gastos de operación parece traslucir que el conocimiento de tales relaciones eran ajenas a quienes generosamente impulsaban la inversión en infraestructura social y productiva. Hoy parecen haber despertado de ese letargo y, sorprendidos, constatan que por cada dólar de inversión se requieren 5 dólares para mantenimiento y operación en el caso de las inversiones en salud; 3 por cada dólar de inversión en el sector de infraestructura educativa; y, 1 para mantenimiento por cada dólar de inversión en carreteras, etc. etc.

Si a lo anterior se suman los cada vez mayores requerimientos financieros que se derivan del efecto cascada que produce la ampliación de los servicios sociales gratuitos, de los nuevos compromisos que se asumen en subsidios como  el bono de desarrollo humano o la constante elevación de otros subsidios como es el caso del subsidio a la gasolina o al gas licuado, es fácil colegir que para el mantenimiento de la situación de desarrollo alcanzado es indispensable contar con ingresos adicionales.

Finalmente es necesario tomar en cuenta la posición ideológica y política del movimiento de gobierno, puesto que ésta, a pesar de que el ingreso nacional es  generado por la sociedad en su conjunto, considera que la apropiación por particulares es norma irrevocable, inexorable, por lo que los mecanismos mediante los cuales el Estado puede acceder al ingreso nacional se reducen a los siguientes:

1. Ingreso generado por las empresas públicas;

2. Pago de impuesto, regalías y participaciones por parte de las empresas particulares que operan en los sectores petrolero y minero;

3. Impuesto a la renta; y,

4. Impuestos indirectos como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) o el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE).

Fuentes financieras cuya movilidad se limita al impuesto a la renta, a los impuestos indirectos y a la participación en las utilidades sectoriales, puesto que los niveles ingresos generados en el sector petrolero y minero se establecen en contratos suscritos con el Estado ecuatoriano.

A las fuentes antes citadas, luego de la aprobación de la Ley de Ingresos para la Redistribución del Gasto Social, debemos agregar la participación en las utilidades netas de los bancos. Práctica transformadora que, por su condición, genera importantes resistencias.

Por el lado del gasto, este podría reducirse y convertirse en una fuente importante para financiar la modernización,  si se eliminasen los subsidios a la derivados del petróleo y el gas licuado. Alternativa poco probable, por lo menos en el año 2013, por su condición de año electoral.

Así planteado el problema, la designación del ingeniero Glas se explica como una acción pragmática, en respuesta a una demanda que se ha convertido en prioritaria para el mantenimiento del modelo transformador-modernizante: contar con recursos  financieros adicionales que posibiliten su mantenimiento y desarrollo, lo que, a su vez, permitirá sostener e incluso ampliar la base social que sustenta el gobierno de Alianza País. Apoyo financiero sin el cual el ritmo de crecimiento de la economía ecuatoriana se enlentecería, dado que el ritmo actual de crecimiento depende en gran medida de la inversión pública. Menor ritmo de crecimiento que generaría consecuencias previsibles como  el incremento del desempleo a niveles anteriores iguales o superiores al gobierno del Presidente Correa, lo que precarizaría la gobernabilidad y posiblemente crearía condiciones para que el modelo se vuelva inviable. La pregunta entonces no pasa por consultar si el ingeniero Glas fue elegido por su condición de guayaquileño, hombre o bo
y scout como se ha pretendido. Se reduce a saber si el ingeniero Glas es el hombre adecuado para cumplir con el propósito de generar mayores ingresos para el erario nacional.

De haber Alianza País equivocado en la selección, deberemos estar atentos a saber si el Presidente Correa y su gobierno son capaces de avanzar en la recuperación del ingreso nacional, para lo cual, como es sabido, deberán reconocer que es generado por la sociedad en su conjunto, para lo cual igualmente deberán abandonar el fetichismo a la propiedad privada que parecen profesar algunos de los principales directivos del movimiento de gobierno.

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Argentina: Hacia la construcción de nuevas herramientas políticas de la izquierda

Aldo Andrés Casas (CULTURA COMPAÑERA)

Noviembre quedó marcado por expresiones de disconformidad y protesta contra el Gobierno que, más allá de distintos componentes sociales y ambigüedades políticas, revelan un profundo malestar social. El telón de fondo es una crisis política (ruptura con Moyano y guerra sucesoria en el peronismo), a la que se suma el impacto de la crisis económica internacional, la doble asfixia de la deuda externa y del endeudamiento público y los acumulativos desastres en el área energética, en el sistema de transporte, en la salud, la educación, etcétera, que se agrava con el des-gobierno de Provincias y Ciudad autónoma.

La Presidenta no se cansa de hacer declaraciones anti-piqueteras y anti-sindicales y pro-patronales, estrecha relaciones con la UIA (Unión Industrial Argentina), los grandes sojeros, la minería a cielo abierto, Soros... ¡Y encara con Macri un descomunal negociado inmobiliario! Pero hace todo esto sin dejar de proclamarse adalid de la soberanía nacional contra los "fondos buitres" y llamando a la guerra contra el Grupo Clarín y el destartalado bloque derechista que lo acompaña. Destaco esto, porque lo notable es que el kirchnerismo mantenga la capacidad de presentar la pelea con la oposición burguesa que se coloca a su derecha, en términos tales que impiden o dificultan la irrupción de un genuino proyecto popular y anticapitalista. Éste es el contexto en que nos reunimos para discutir y aportar a la construcción de nuevas herramientas políticas de izquierda, al que aportaré 8 puntos. Y provecho para aclarar que lo hago sin mas representatividad que la de ser un simple militante del Frente Popular Darío Santillán.

1) Contra la épica que inventa el kirchnerismo, quiero recordar que Nestor y Cristina construyeron su liderazgo desde la Presidencia, mediante la acumulación y uso discrecional de poder manejando los fondos públicos y el aparato estatal. Con estos recursos se recluta y disciplina a la "propia tropa" y también se "descabezó" y/o dividió a las organizaciones populares. Con poder, dinero y audacia rayana en el aventurerismo, hicieron y deshicieron las alianzas más inverosímiles y contradictorias, según conveniencias del momento. En lo ideológico, el núcleo duro del Kirchnerismo es la reivindicación del "capitalismo serio", la conciliación de clases y la exaltación del Estado como expresión y garante del "interés general", envuelto en un discurso neo-populista en el cual las referencias a "la generación de los 70" fueron amputadas de toda connotación revolucionaria o socialista. Hasta aquí, nada original y mucho menos "épico". Pero el kirchnerismo sí aportó una novedad y fue política: advirtió la gravedad de la crisis orgánica del 2001-2002, con un sistema de partidos hecho trizas y el espacio público ocupado por masas movilizadas y respondió ofreciendo al bloque dominante otro esquema de gobernabilidad que a la opinión pública fue presentado con fanfarria de "Refundación Nacional". Nestor Kirchner llegó a Presidente de la mano de Duhalde y de Lavagna, pero se diferenció de las fracciones de la burguesía local que eran partidarias de mantener un neoliberalismo "de choque" al estilo de Chile o Colombia. Hizo política reclamando apoyo para "renegociar" el pago de la deuda externa con una fuerte quita, asumió postergadas banderas de la lucha por los derechos humanos y retomó los juicios a los genocidas. Pactó con la burocracia recuperación salarial a cambio de precarización, hubo medidas paliativas dirigidas a los sectores más sumergidos y prometió no reprimir la protesta social. Pero la gran jugada política del kirchnerismo fue presentarse como portador de un nuevo proyecto "nacional y popular" de país, un "modelo" orientado al desarrollo del mercado interno, la burguesía nacional y la "inclusión social" en un contexto de integración continental que permitía decirle No al ALCA de los yanquis.

2) Sobre el contenido real del "modelo", sabemos que es engañoso y auto-contradictorio. Los cambios en el rol del Estado, el proyecto neodesarrollista y los funcionarios "heterodoxos" apuntaron siempre a ese quimérico capitalismo normal o serio, a sabiendas de que lo hacían sobre las bases estructurales y relaciones de fuerza amasadas en el largo ciclo neoliberal. Y lo "normal" resulta ser que el gran capital transnacional y financierizado mantiene y profundiza un patrón de valorización y acumulación basado en bajos salarios relativos, desposesión y depredación de los bienes comunes, maximización de las exportaciones, primarización productiva. O sea: agudiza la inserción dependiente del país en el mercado mundial. Durante una década eso quedó disimulado porque aprovechando una fase excepcionalmente favorable por los precios de las exportaciones, el gran capital asentado en el país ganó como nunca, los sectores populares recuperaron gran parte de lo perdido durante el super-ajuste que implicó la salida de la convertibilidad. Y se mantuvo relativamente contenida la conflictividad. hasta ahora, cuando Cristina intenta pero no logra conjurar la crisis con medidas de "ajuste". Parecería que "el modelo" comienza a tropezar con sus propios límites. Se impone entonces intervenir avanzando un proyecto político integral con proyección anticapitalista, antipatriarcal y socialista, un proyecto de cambio con horizonte socialista y propuestas concretas de transición. Pero para intentarlo, conviene reconocer que el panorama político del país fue profundamente transformado por el kirchnerismo.

3) La rebelión popular logró que las expresiones políticas del neoliberalismo y la influencia directa de los yanquis quedaran jaqueadas tanto en nuestro país como a escala regional, pero los proyectos neodesarrollistas vinieron a neutralizar y fragmentar buena parte de la militancia popular, debilitando la perspectiva anticapitalista. Parece evidente que a las izquierdas (en plural) nos resultó más fácil ubicarnos políticamente en la lucha contra el neoliberalismo de Menem o De La Rúa, que frente al neodesarrollismo y neopopulismo de los Kirchner. En los 90 era muy difícil organizar la lucha, pero en cuanto se salía a pelear, los reclamos reivindicativos más mínimos se convertían en confrontaciones políticas contra gobiernos manifiestamente entreguistas. Las cosas cambiaron con el kirchnerismo esa ofensiva política a la que antes me referí. Frente a un pueblo hastiado de entreguistas, se presentaron como campeones de la soberanía nacional, embanderados con lo nacional y sentidas gestas populares. Y el gobierno encontró un "enemigo" funcional a esa imagen cuando, simétricamente, un sector de la burguesía y gran parte de la vieja "clase política" se puso en la vereda de enfrente. Allí (en "la Oposición") confluyeron los que rechazaban las retenciones y cualquier medida redistributiva, los que reclamaban represión a las movilizaciones populares, los partidarios de archivar los juicios, los enemigos furibundos del "chavismo", etcétera. En el 2008, la confrontación se escenificó en "el conflicto con el Campo" y, de allí en adelante, esa polarización reaparece una y otra vez, con ligeros cambios de personajes en uno y otro bando, pero siempre en términos que cierran el paso a una propuesta alternativa de izquierda. De hecho, muchos antiguos izquierdistas (incluyendo "autonomistas" de pura cepa) se sumaron al gobierno. Otra parte de la vieja izquierda cree correcto marchar con "la Oposición". La izquierda dogmática confunde independencia con aislamiento sectario y se entusiasman discutiendo entre ellos los respectivos catecismos. Y nosotros mismos, lo que ha dado en llamarse "izquierda independiente", tampoco fuimos hasta ahora capaces de responder adecuada y efectivamente a la encerrona. Pudimos mantener autonomía política sin caer en una oposición dogmática ni en brazos de la derecha. Pero no basta con haber mantenido alguna fuerza en el movimiento social, sindical o estudiantil, porque de lo que se trata es de formular propuestas superadoras con incidencia masiva. No debemos aferramos a recetas que fueron relativamente eficaces en el pasado, cuando estamos enfrentando a un adversario que evidenció una enorme capacidad para capitalizar en su propio beneficio esfuerzos, luchas y banderas que no puede luego sostener consecuentemente. Debemos batallar por una superación del modelo neodesarrollista desde la izquierda en vez de limitarnos a marcar diferencias con tales o cuales políticas de la derecha patronal tradicional y del gobierno. Para colocarnos en condiciones de construir y ofrecer una alternativa social y política, deberemos reforzar y mejorar nuestros respectivos trabajos de base, superar las tendencias al localismo, el aislamiento y las presiones corporativistas o economicistas. También debemos combatir la autocomplacencia sectaria que cultiva la diferenciación y disputa entre los que somos parecidos, en vez de celebrar la cercanía como posibilidad de articulación y mayor aproximación. Creo que todas nuestras organizaciones están haciéndolo o tratando de hacerlo. Pero no alcanza: no podremos desafiar y superar nuestra relativa insignificancia, sin proyectarnos audazmente en el plano político, disputando no solo en los espacios ganados por nuestras agrupaciones territoriales, sindicales y estudiantiles, sino interpelando abiertamente al pueblo y tratando de articular alianzas de la izquierda independiente que nos permitan tener presencia en lo electoral. Aportar al crecimiento e influencia masiva de un proyecto popular, anticapitalista, con vocación de poder debe ser el centro de nuestras preocupaciones.

4) Como hijos o tributarios de la rebelión del 2001, con su masivo y justificado rechazo a la vieja política, tuvimos una relación ambigua con lo político que es tiempo ya de clarificar. Se trata ahora de asumir, con todas sus consecuencias, que la lucha contra las injusticias del capital, los malos gobiernos de turno y el Estado, es necesariamente también una confrontación política que, para ser efectiva, debe realizarse con medios políticos y disputando poder. El orden del capital es indisociable del Estado como estructura política de mando, que asegura su reproducción y evita que las contradicciones y antagonismos lo hagan estallar. Pero el Estado no es una cosa ni se reduce a un aparto de Gobierno. No es un artefacto externo a la sociedad. El Estado es una forma de relación social o, mejor dicho, un proceso relacional, dinámico, que se teje en interacciones recíprocas de los seres humanos, que se realiza en el conflicto y en cuya configuración participan también las clases subalternas. Una forma anclada, por un lado, en la política entendida como actividad que relaciona a los hombres en tanto copartícipes de la vida pública. Una forma contenida, asimismo, en la dialéctica de la dominación hegemónica, que supone al mismo tiempo un proceso de negación y de reconocimiento del dominado. Todo Estado se pretende soberano y casi omnipotente, pero es en realidad un proceso inestable. En su existencia y modo de manifestación, la forma-Estado expresa el permanente intento de unificar la sociedad, detener el conflicto, institucionalizar y domesticar la política, pero la estatización de la vida social está siempre atravesada por el conflicto y desafiada por la política autónoma de las clases subalternas, aunque ésta sea fragmentaria e intermitente.

5) Habiendo bajado del pedestal "metafísico" en que suele colocarse al Estado, podemos intentar una redefinición radical de lo político. Digamos en primer lugar que es un concepto que desborda lo estatal. La política está relacionada con esa cualidad humana que es la capacidad de actuar para construir las normas que regulan la convivencia. Así como hay actividades orientadas a la reproducción material de la vida y la satisfacción de necesidades, la política es el ámbito de la confrontación activa en el que se decide cómo organizamos -y no sólo "ellos", la clase dominante, sino también nosotros- la vida colectiva. Podemos dejar de lado la falsa opción entre "politicismo estatalista" y "antipolítico", para pensar y proyectar la confrontación en términos de otra política. Porque, me permito repetirlo, la lucha contra el capital es también una confrontación con otras políticas que, para ser efectiva, debe realizarse con medios políticos que se definen y dirimen en la lucha misma. La política no se reduce a la participación en elecciones o a la ocupación de bancas, aunque sería completamente equivocado ignorar que tales espacios, pueden y en muchos casos (por ejemplo, en nuestro caso) deben ser también utilizados por las clases subalternas para expresar inconformidad y rebeldía. Hacer política significa asimismo entender que la lucha contra el capital incluye la lucha por construir nuevas reglas de organización de la vida social: por redefinir las normas que ordenan la convivencia, lo que compete a todos. Esta redefinición permite impulsar construcciones políticas de y para los de abajo y supone, también, reconocer, valorar y potenciar las sutiles formas que suele adoptar la política autónoma de nuestro pueblo. Nadie es totalmente ajeno, siempre existe una vivencia política aunque sea desapercibida o desconocida, ella palpita en la cotidiana experiencia colectiva que, entre agravios, humillaciones y esperanzas, enlaza lo presente con la memoria de frustraciones, luchas, victorias y derrotas pasadas. Más en general, estratégicamente me atrevería a decir, pienso que siendo la lucha contra el capital una batalla por la construcción de una nueva forma de sociabilidad y por la recuperación de la condición humana, esta batalla requiere trascender la politicidad enajenada es decir, la situación en que los seres humanos son expropiados por el capital del derecho a organizar, controlar y decidir libremente la forma de organización de su vida social. Es un paso en la lucha por la construcción de lo que Marx denominaba una comunidad real y verdadera: una asociación política fundada en la libertad, en la plena realización de la individualidad concreta y en el reconocimiento recíproco como personas.

7) Paso a una cuestión muy actual. Cristina, que tanto habla de soberanía, lo hace en términos de "unidad nacional" y de autoridad del Estado, o sea, con palabras que ocultan el antagonismo social y dejan todo en manos de quien gobierna. Desde el punto de vista de la lucha de clases, creo que la soberanía nacional no debe traducirse o conjugarse como soberanía estatal, sino como soberanía popular. Santificar el poderío y la fuerza del Estado significaría agacharnos frente al maldito precepto constitucional que ordena: "el pueblo no delibera ni gobierna". A eso oponemos el protagonismo popular. Y mucho más: queremos que llegue a ser efectiva y continuada auto-actividad y contra-hegemonía. Queremos que se instituya como poder popular de hecho y de derecho, porque dicho sea de paso, no todo derecho requiere de la unción del Estado. Pero construir poder popular no tiene nada que ver con dar la espalda al Estado. Con análisis concretos de situaciones concretas podremos denunciar y combatir las insuficiencias y la inamovible hostilidad del aparato burocrático-estatal hacia lo plebeyo y su movilización, manteniendo una posición flexible y propositiva para reclamar, negociar e incluso apoyar cualquier medida que implique ganar soberanía frente los imperialistas, frente al mercado mundial o las exigencias del gran capital. En este sentido, la COMPA elaboró el documento titulado "A 10 años del 2010, 10 propuestas políticas emancipatorias", el año pasado realizamos el "Foro por un Proyecto Emancipador" y acabamos de realizar la Campaña Nacional "100% Soberanía Popular - Construyendo una Alternativa de país" en la que se desplegaron más de 300 mesas en Capital Federal, Gran Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, Salta y Jujuy, destacando 4 ejes necesarios para construir un país soberano (los recursos naturales, el trabajo, el transporte público y el derecho a la tierra y la vivienda). Menciono estos textos y actividades simplemente para recordar que están sujetos a la discusión, aportando y apostando siempre a construir nuevas y mejores respuestas colectivas que, en definitiva, deberán ser puestas a prueba y corregidas tantas veces como sea necesario dialogando y luchando con el pueblo.

8) Para terminar, quiero recordar, porque nunca está demás hacerlo, que la construcción del poder popular incluye prever y prepararse para el momento en que deba afrontarse un momento de ruptura radical con el Estado capitalista y asumir la incierta conformación de un Estado radicalmente diverso (como en algún momento escribiera Lenin, aunque luego no pudo hacerlo). Pero digo también que ninguna "ley" histórica o "principio" teórico impone creer que todo cambio revolucionario queda supeditado a ese momento. Y mucho menos autoriza a pontificar que recién entonces podrían abordarse las cuestiones de la transición... Por el contrario, la Historia y la vida misma muestran que es posible y necesario desafiar desde ahora el orden del capital y poner en marcha al menos rudimentos de un nuevo metabolismo económico social. El "Socialismo del siglo XXI" debe asumir que la revolución no consiste sólo en la expropiación del gran capital. Debe ser también una ruptura radical e irreversible con la división social jerárquica del trabajo, así como una redefinición completa del paradigma productivo-tecnológico-cultural impuesto por el capital. Debemos producir y consumir de otro modo, producir y consumir otras cosas. Terminar con la explotación del hombre pero también con la explotación de la naturaleza. Construir otras relaciones sociales en ruptura con la alienación y los fetiches del capital. Son cuestiones que parecieron secundarias a los revolucionarios del siglo pasado pero constituyen para nosotros desafíos insoslayables y urgentes. Los diversos frentes de lucha por la soberanía popular se proyectan como un combate por la libertad de escoger y construir nuestro futuro. Un combate que debemos asumir desde la convicción y la superioridad política y moral que nos da la conciencia de que lo que está en juego no es sólo la suerte de nuestros hermanos explotados y oprimidos, sino la supervivencia misma de la humanidad.

Intervención en el debate organizado por CULTURA COMPAÑERA. Aldo Casas es miembro del Consejo de Redacción de la REVISTA HERRAMIENTA.

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Diario El Mundo, prensa masiva en los ’70

ANRED

Entrevistamos a Marcelo Maggio, comunicador social, docente, ex integrante de la agencia ANRed, quien publicó hace algunos días “DIARIO EL MUNDO. PRT-ERP: Prensa masiva para una política de masas”, investigación que aborda la experiencia político-comunicacional con perspectivas de masividad del PRT-ERP a principios de los años 70’. “El imaginario social podría sospechar que una organización que planteaba la lucha armada tenía a lo militar como lo superior. Sin embargo, uno escarbando se da cuenta de que las tareas de propaganda y la prensa ocupaban un lugar muy importante”, señala Maggio con respecto al lugar que el PRT le asignaba a esa tarea.

En un bar del barrio porteño de Villa Crespo ANRed se reunió con Marcelo Maggio para charlar sobre el lanzamiento de su investigación, que aborda un tema bastante desconocido o sobre el cual nunca se echó demasiada luz: la experiencia que encaró allá por el año 1973 el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) - muy conocido a partir de las siglas de su frente militar, el ERP - con la publicación del diario El Mundo como la puesta en práctica de una experiencia política-comunicacional con perspectivas de masividad.



ANRed: Sabemos que el libro surgió de una tesis final de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA pero, ¿cómo surge la idea de amplificar esa tesis?

Marcelo Maggio: La idea siempre fue hacer un material de difusión y no sólo una tesis que quedara guardada. Siempre fue encarada desde la perspectiva de aprovechar la instancia de la academia para aportar a la militancia y a los medios de comunicación, desde los saberes específicos de las ciencias sociales. Intentamos recuperar también herramientas teóricas que fueron abandonadas por todo el exterminio que hubo y por toda la corriente cultural posmoderna que se impone en las universidades. Entonces, se trató en todo momento ver de qué manera unir la militancia y el conocimiento en ciencias sociales. Y desde ahí, publicarlo.

La iniciativa surge cuando estábamos en ANRed con la intención de impulsar y participar en un periódico con intenciones de masividad. Comenzamos a manejar información sobre El Mundo y Noticias, que eran diarios masivos, y me parecía interesante investigar qué características tenían esos periódicos en función de comprender esa zona conflictiva que es prensa de izquierda y masividad. No podés comparar un momento histórico con el otro, pero sin embargo se puede aprender de todas las experiencias de militancia.

ANRed: ¿Cómo encaraste el laburo de investigación? ¿Fue fácil o difícil dar con la fuentes que den testimonio de esa experiencia?

M.Maggio: Sobre las fuentes creo que hay que rescatar que hay mucha gente que mantiene su coherencia y que sabe que guarda en su memoria muchas cosas que puede brindar para que otros nos tomemos el trabajo de hacer la reconstrucción y pensar.

En algunos casos fue difícil dar con las personas, y otros -muy pocos- no quisieron dar su testimonio para no quedar relacionados con la guerrilla o con la izquierda. Pero en general podés ver cómo los setentistas se brindan con generosidad y recuerdan hechos muy dolorosos.

ANRed: ¿Qué lugar descubriste que ocupaba la prensa en su estrategia general?

M. Maggio: Lo que me sorprendió es que a priori el imaginario social podría sospechar que una organización que planteaba la lucha armada tenía a lo militar como lo superior. Sin embargo, escarbando te das cuenta que las tareas de propaganda y de prensa ocupaban un lugar muy importante. En presupuesto, en recursos y en cantidad de personas abocadas. Sin embargo en el libro trato de mostrar las contradicciones y que esas contradicciones aportaron al colapso del proyecto, y digo aportaron porque obviamente que las condiciones históricas son las determinantes. Pero, teniendo en cuenta esas contradicciones, uno descubre que la prensa para el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores) ocupaba un lugar central.

Cuando digo prensa me refiero a lo que es la prensa partidaria y también a la prensa de masas. En el terrino legal no sólo tenían el diario El Mundo, también estuvo la revista Nuevo Hombre, o las revistas Posición y Patria Nueva en Córdoba. A eso sumale todo lo estrictamente partidario (infinidad de boletines fabriles; la cantidad de materiales que circulaban por células partidarias; las imprentas que montaban en cada regional; las revistas El Combatiente y Estrella Roja). Es decir, todo un trabajo meticuloso en todo lo que tuviera que ver con la comunicación, lo que en términos leninistas se denomina “la propaganda”.

Pero si vos te preguntás por el lugar específico del diario en la estrategia política tenés que tener en cuenta una herramienta legal que desarrollaron y a la que denominaron FAS (Frente Antiimperialista por el Socialismo) . El diario formaba parte de ese “frente legal” que tenía distintas herramientas para pensar la política de masas. El FAS implicaba la política de masas más tradicional, pensada como partido político legal, con alianzas amplias, con comités de base en los barrios. En el FAS confluían desde radicales simpatizantes con ideas revolucionarias, como Hipólito Solari Hirigoyen, el peronismo de base, grupos de izquierda de los más diversos tipos hasta organizaciones armadas.

Entonces, el FAS era como el marco de alianzas, un espacio para hacer política y esas alianzas determinan el nivel de amplitud que vos podías tener con tu prensa. La vocación entonces del FAS era la de constituirse como un frente antiimperialista que nucleara a toda la izquierda, esa era su vocación. Desde el FAS se quería nuclear a los intelectuales para que escribieran para el periódico, dando una orientación e incluso un lugar en la dirección del diario. Es decir que el FAS tenía una pata dentro del periódico, estaban articulados.

ANRed: ¿Cómo manejaba El Mundo a nivel estético el tema de las noticias, las tapas, y demás cuestiones periodísticas?

M.Maggio: Ellos tenían la intención de hacer un diario popular, donde se pudiera explorar el uso de los elementos de lo que era la prensa popular en Argentina en esa época. Lo que fue Crónica, Crítica, incluso el primer diario El Mundo, del cual tomó su nombre y compró la marca, que tenía su sello original que era que exploraba todo lo que era la fotografía. El diario El Mundo de la primera etapa era un diario ilustrado de la mañana. El que analizamos aquí era un diario ilustrado de la tarde. Tenía ese eslógan y tenía que competir con grandes monstruos de la tarde, como eran Crónica (más de 200 mil ejemplares a la tarde), o La Razón (más de 400 mil).

ANRed: ¿Qué tirada tenía El Mundo?

M.Maggio: Todos coinciden en una cifra que ronda los 100 mil ejemplares. Está bien, los demás diarios tiraban desde 200 a 500 mil ejemplares cada uno, y era una época en que se vendía bastante en papel. Pero la perspectiva general era que tenía que ser un diario popular, de fácil lectura. Incluso, con algún recurso del amarillismo policial pero haciendo un policial-político, porque el secuestro o atentado que se abordaba no era como el actual, sino que eran más complejos. Entonces se exploraba esa zona, más que un diario intelectual o de élite, era un diario dirigido a las masas de su época.

ANRed: ¿Cómo estaba compuesta la redacción?

M.Maggio: Para armar la plantilla de periodistas recurrieron a cantidad de periodistas profesionales, que en esa época la mayoría estaba comprometido con algún tipo de idea política. Había gente ligada al Partido Comunista, al marco de alianzas más próximos al PRT, gente del peronismo de base, esos serian como los grandes núcleos. La dirección estratégica la mantenía el partido.

ANRed: ¿Cómo era el financiamiento y la estructura de distribución?

M.Maggio: La publicidad era muy escasa por dos motivos: por un lado se empezó a hacer evidente la pertenencia política del diario y era difícil conseguir el auspiciante. Pero además no tenían desarrollada esa pata gerencial. Lo que les sucede a muchas organizaciones de izquierda hoy, que no pueden lograr armar una pata financiera que funcione y que pueda encargarse de la parte, en este caso, más fea, que sería la publicidad. Tenían las publicidades de los cuentapropistas amigos, el abogado, el contador. En realidad, eran todos cercanos, del círculo militante de la organización y que aparecían ahí por simpatía. Tampoco la recuperación de dinero por ventas es una gran proporción para los diarios en general. Entonces tuvieron una crisis financiera, tuvieron que achicar la infraestructura a medida que iba pasando el tiempo. Y claramente una parte del diario se financiaba con el dinero que obtenía la organización a través de sus métodos ilegales. Y esa fue una de las dificultades del diario, porque si vos querés hacer una herramienta legal que se financie con métodos ilegales, en algún momento el problema salta.

ANRed: ¿Cómo se planteaban la agenda, hacían seguimiento de algún tema en general o cubrían todo?

M.Maggio: Trabajaban en principio con una agenda nacional, como podía hacer cualquier diario, de hecho, te encontrás con que la mayoría de los ejemplares tenían una sección deportiva y espectáculos que te ocupan la mitad del diario en cantidad de páginas. Es una vieja discusión que nosotros teníamos: ¿vamos a gastar tiempo y esfuerzo en esos temas? El turf ocupaba dos páginas en algunos ejemplares. Entonces, vos decís: ¿cómo, un diario de izquierda que se ocupa del turf? Bueno, pero pasaba que era un periódico, y para ser creíble como periódico tenés que cumplir las reglas de un periódico masivo de mucha tirada. Aunque sí había notas que otros no cubrían y que El Mundo sí. Por ejemplo, salía un conflicto de la UOM en Villa Constitución: si para el diario La Razón eso era un cuadradito perdido en el medio del diario, para El Mundo eso era la tapa. Esa es la diferencia.

ANRed: Y en ese sentido, ¿lograban instalar agenda pública?

M.Maggio: Esas serían respuestas para estudios de comunicación en instancias de recepción, y son muy difíciles de hacer, sobre todo a la distancia. Lo que si podemos pensar es que sí hacía algún tipo de ruido, a partir de que Lorenzo Miguel le pedía a Perón cierre el diario constantemente. Entonces, si era un tema que discutían Perón con Lorenzo Miguel quiere decir que algo se leía y no era un discurso al vacío o testimonial. Pero según cuentan los relatos, Perón quería que “los zurdos tengan su diario” ya que daba impresión de amplitud y tolerancia. Pero cuando la petrolera ESSO le pagó 14 millones al PRT por el secuestro del empresario Víctor Samuelson, vino el final.

ANRed: ¿Cuánto dura la experiencia?

M.Maggio: La experiencia dura de agosto de 1973 a marzo del año 1974, es decir, no llegó a cumplir un año.

ANRed: Se reflotó lo sucedido con El Mundo a partir de un traspié que tuvo el periodista Orlando Barone con el episodio de Ana Guzzetti, ¿ese fue el momento en que desde el estado se le empieza a marcar la cancha al diario, el antecedente al cierre?

M.Maggio: Ana Guzzetti increpa al mismísimo Perón por la aparición pública de la triple A. Eso es en febrero del 74´, porque en enero ese grupo había sacado una lista de condenados a muerte. Manuel Gaggero que dirigía el diario estaba en esa lista de "celebridades" de la izquierda. Siguiendo las tapas de El Mundo ves cómo el diario venía denunciando a la Policía Federal, por ejemplo, con su accionar represivo sobre los peronistas de izquierda, una represión alarmante y salvaje. Y en el caso del diario El Mundo ellos sufrieron que llegue la policía al diario y los meta presos, o que bandas de ultraderecha baleen el diario repetidas veces. O que vaya a la imprenta la mismísima Federal y prenda fuego los ejemplares. Es decir que lo de Ana Guzzetti es un hecho notorio dentro de una seguidilla de terror.

ANRed: ¿Qué rescatás de este trabajo de investigación?

M.Maggio: Rescato la idea de que se puede escribir una prensa masiva utilizando los recursos periodísticos de tu época. También el valor y el coraje de la profesión periodística y el de la militancia en el frente legal en general, porque implicaba una exposición muy importante. El que estaba en el “frente militar” se cubría con la clandestinidad, pero los del frente legal estaban expuestos, todos sabían su lugar de trabajo, dónde vivía, etc. Y por último tener en cuenta eso que decía Rodolfo Walsh sobre la historia, que los poderosos procuraban que los trabajadores no tengan historia y tengan que empezar siempre de nuevo. Bueno, la idea es no perder esa experiencia colectiva e histórica, se trata de tenerla en cuenta para ir aprendiendo de a poquito.

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias LXII: En el camino de Camilo

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

Como relataba en la nota anterior, en el mes de setiembre de ese año 1966, dos militantes cristianos revolucionarios que adherían a la Teología de la Liberación y al Concilio Vaticano II, Casiana Ahumada y Juan Carlos García Elorrio, comenzaron a editar una revista, que fue fundamental en aquellos años, como receptáculo del debate que confrontaban las corrientes guevaristas marxistas, peronistas y cristianas.

“Cristianismo y Revolución” retomaba el planteo del sacerdote colombiano Camilo Torres, reivindicando la praxis de este y su decisión de participar activamente en la lucha armada que se desarrollaba, desde 1948, en esa nación caribeña.

Camilo, se había incorporado a una de las organizaciones guerrilleras que luchaban por la Liberación y el Socialismo en la selva colombiana, el Ejército de Liberación Nacional.

El 15 de febrero de 1966, cuando se desplazaba junto a compañeros del ELN, fue alcanzado por dos disparos de una patrulla del ejército opresor, que les había tendido una emboscada.

Murió casi inmediatamente. Sus compañeros intentaron rescatar el cadáver pero la fuerte resistencia de sus adversarios se los impidió, por lo que tuvieron que replegarse a la selva.

Los soldados patearon el cuerpo inerte, lo fotografiaron, registraron sus huellas dactilares y enterraron sus restos, en un lugar que aún se desconoce.

Desde ese momento los campesinos explotados de esa nación lo veneran como “San Camilo”.

En la nota central del primer número de la revista que firmaba Juan Carlos, claramente se consignaba “…El verdadero socialismo es el cristianismo integralmente vivido en el justo reparto de los bienes y la igualdad. Para lograrlo es indispensable erradicar la propiedad privada de los medios de producción…. ”

“El ideario de Camilo Torres Restrepo -seguía diciendo- se basa en tres afirmaciones: 1) Sin el poder para el pueblo no hay cambio social en América Latina. 2) La vía electoral no es el camino. 3) La única salida es la lucha armada…”.

Terminaba diciendo “No se puede ser manso en una realidad de violencia extrema, sin ser cómplice”.

En esta presentación se sintetizaba el pensamiento del Che y de Camilo y los contenidos de algunas de las propuestas que habían sacudido a esa institución milenaria, que era la Iglesia Católica.

Nosotros, con nuestro grupo en Paraná y Santa Fe, comenzamos a distribuir la revista y nos conectamos con algunos sacerdotes que suscribían estos planteos, sin hacerlos públicos para evitar la represalia de la jerarquía eclesiástica que, en mi ciudad, estaba claramente alineada con la intervención federal.

En esos días viajé a Buenos Aires y en la casa de Alicia Eguren y John William Cooke conocí a tres compañeros que fueron fundamentales en el proceso de lucha antidictatorial.

Con uno de ellos -Envar El Kadri- nos habíamos encontrado en un Congreso de la Juventud Peronista realizado en Rosario en 1963, en el que un grupo fascista trató de agredirme, y este lo impidió.

Estaba organizando, con compañeros de la Resistencia y con antiguos amigos de la época universitaria -entre los que estaba Néstor Verdinelli- las Fuerzas Armadas Peronistas.

Por razones de seguridad no dio detalles, pero quedaba claro que adhería a la postura del Che, respecto al rol de la actividad guerrillera.

Nos adelantó que pensaba viajar a Madrid, en los próximos días, para entrevistarse con el General y reiterarle la necesidad de que diera señales claras de su oposición al régimen dictatorial.

Estaba también compartiendo la reunión, un excelente abogado laboralista, al que conocía por sus artículos en las revistas especializadas, Luis Cerruti Costa.

Había acompañado al gobierno del primer peronismo hasta 1954, cuando pasó a las filas de la oposición por cuestionar el contrato para la explotación del petróleo con la California Argentina y las declaraciones del General, al recibir a Milton Eisenhower, enviado por Washington para “reestablecer” las relaciones con nuestro país, en las que el Líder anunciaba el “fin de la Revolución Nacional”.

Comenzó a editar un periódico con ese nombre, en el que se expresaban los sectores nacionalistas que cuestionaban el cambio de rumbo, que suponían estas decisiones.

Al asumir el gobierno de la contrarrevolución, el 19 de setiembre el General Eduardo Lonardi, lo convocó para que se hiciera cargo del Ministerio de Trabajo.

Días mas tarde, mas precisamente el 17 de octubre de ese año 1955, la CGT en la Resistencia que encabezaba Andres Framini Secretario General de la Asociación Obrera Textil y Luis Natalini, del Sindicato de Luz y Fuerza, lanzó un paro general, al que Luis, desde el Ministerio, respaldó, por lo que fue desplazado del cargo.

Su clara oposición al sindicalismo “participacionista”, encabezado por Augusto Timoteo Vandor, que había pactado con la cúpula militar, lo convirtió en asesor letrado de las organizaciones obreras confrontadas con la Dictadura.

Inmediatamente se estableció con él una gran empatía.

El tercero era el ex seminarista Juan Carlos García Elorrio, en torno al cuál se estaban nucleando jóvenes cristianos que adherían a la Teología de la Liberación y sacerdotes que empezaban a conjugar un Movimiento que levantara el “camino y el ejemplo de Camilo Torres”.

Este encuentro, al que se sumaron las noticias que llegaban desde La Habana sobre los desplazamientos del Comandante, nos dieron la certeza de que se comenzaba a recorrer el camino de la verdadera lucha revolucionaria.

Como siguió esta historia, que nos colocaba en el epicentro de la lucha, en serio, por el poder, será uno de los temas que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Director del Diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

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Los pibes santafesinos, los inundados de siempre

Carlos del Frade (APE)

En abril de 2013, Santa Fe, ciudad capital del segundo estado argentino, recordará los diez años del ingreso de las aguas del río Salado que se comieron la tercera parte de su geografía como consecuencia de varias desidias acumuladas, de distintas formas de corrupción.

Desde entonces, los sobrevivientes siguen pidiendo justicia, que los responsables políticos pasen por tribunales y expliquen los por qué de tanto desprecio, en especial, contra los habitantes de la castigada zona oeste.

La Carpa Negra de los inundados, la Marcha de las Antorchas y la asociación civil Inundaciones Nunca Más, son tres referencias de la lucha colectiva contra los diferentes modos que adquiere la impunidad.

Vecinas y vecinos marcados por el dolor de muchas ausencias, más por dentro que por fuera y que, sin embargo, son capaces de mostrar sensibilidad sobre los hechos que parece repetir la matriz de aquella inundación.

No es casualidad, entonces, que los insistentes buscadores de la justicia sobre los hacedores de la invasión de las aguas del Salado sean los que gritan por la suerte de los pibes en esos arrabales del mundo.

Dicen los voceros de INUMA que “hace pocos días en barrio Cabal, un barrio más del Oeste santafesino, dos niños, Luís Antonio Villalba de 11 años y Kevin Duarte de 7 años cuando se dirigían al comedor escolar en medio de la lluvia que castigaba la ciudad, pisaron un cable cortado del tendido eléctrico el cual había ya sufrido varias averías recientes y lejanas. Esta última también fue advertida por los vecinos como las anteriores. Desde las 9 de la mañana se hacían infructuosos llamados a la EPE para que procedieran a subsanar el peligro que corrían todos los vecinos que transitaban por el lugar dado que es la entrada asfaltada al barrio. Cualquiera que sale o entra en un día de tormenta transita por ella.Los dos niños cerca del mediodía pisaron el cable. El más grande de los hermanos murió y el más pequeño sigue hasta hoy luchando por su vida en el hospital Alassia”, apuntaron los resistentes.

Luis Antonio Villalba “es una víctima más de la pobreza en todos sus términos, como a su vez de la ineficiencia pública representada en una desidia invisible que recorre todos los servicios estatales cada vez que se producen tormentas de mayor o menor intensidad. Aquí ya no importa el carácter político del gobierno”, sostienen los integrantes de INUMA.

Esto se ha transformado en “una acción cotidiana e instalada como “normal” cuando en realidad su falta de respuesta es un delito como ocurre ante la muerte de Luís Antonio Villalba de solo 11 años murió yendo a comer a la escuela obligado por su pobreza. Murió porque el tendido eléctrico en su barrio se arregla con remiendos. Murió porque no respondieron a los llamados de auxilio. Murió en definitiva porque su mayor imprudencia fue ir a comer un día de lluvia, cuando arreciaba el agua, no sabiendo que el Estado solo atiende a los pobres después de que pasa el peligro. Primero los vigila, por eso la primera en llegar y auxiliar fue la policía. Mucho más tarde la ambulancia, y muchísimo más tarde, la EPE a remendar al matador: el cable cortado dado que el asesino, la ineficiencia estatal no puede ser hallada. Se presume que se mimetiza y se disfraza en un comunicado donde se decía que estaba todo solucionado. Lo único que no se soluciona es la vida condenada de antemano ante la muerte inútil. Murió otro niño en el oeste de esta capital”, termina diciendo el comunicado de prensa, verdadero testimonio de la continuidad de la pelea contra la naturalización de las injusticias que siempre llevan adelante los sobrevivientes de la inundación de 2003 y otras organizaciones sociales.

Porque la vida y la muerte de chiquitos como Luis Villalba demuestran, en definitiva, que la inundación parece ser permanente contra los sectores populares.

Fuente de datos:
Documento firmado por MEDH, MOI, CCC. ALDE, MST, Andamio, INNUMA, IEMA, ANUSATE Santa Fe.

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Marginados

Prof. Juan Carlos Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Pese a ser ayer el Día Nacional e Internacional de las Personas con Discapacidad, no se ha escrito una sola línea en los diferentes diarios porteños como tampoco se han referido a ello en los multimedios. Claro síntoma de la marginación de este colectivo que, desde hace años, viene luchando por su inclusión a nivel social y estatal.

Otros síntomas pasan desapercibidos. El Gobierno Nacional solamente hace albedrío por la gran cantidad de pensiones otorgadas, mientras que el acceso a la educación y a la salud sigue ausente gracias a la política del ninguneo, porque el no hacer nada también es una política. Los Estados provinciales continúan ajustando en materia de discapacidad, mediante la postergación del otorgamiento de prestaciones socio - sanitarias y el transporte, además de inaccesible, sigue estando en manos de monopolios como Flecha Bus, de los hermanos Derudder.

Sin embargo, todavía hay familias que esconden a sus familiares con discapacidad. Otros se desentienden de ellos. Ello también implica una clara marginación. Por prejuicio o desconocimiento, pero ocurre con frecuencia.

Los paradigmas de la inutilidad y de la productividad marginal se encuentran instalados, desde hace años, en el imaginario social y estatal. Ambos contribuyen a dejar de lado a las personas con discapacidad para convertirlas en seres que, a pesar de ser sujetos de derecho, pasan a ser perfectos desconocidos y siendo groseros, como dijimos alguna vez, desaparecidos sociales.

No bastan pequeñas campañas publicitarias o spots radiales y televisivos para que dichos modelos comiencen a ceder a una visibilización y desmarginación del colectivo. Se necesita una acción estatal transformada en una verdadera política activa desde el Estado y una decidida acción de los integrantes de este sector social postergado.

Es la ausencia de esto último, lo que permite la perpetuación de la exclusión y su eterna ubicación en los márgenes sociales y estatales. Y se necesita un órgano ejecutivo que concentre lo referido a la discapacidad que, hoy día, se encuentra disperso en diversos organismos, a punto tal que resulta imposible saber el presupuesto destinado para estas problemáticas. Pero también una participación política y social de las personas con discapacidad y sus familias que contribuya a exigir el cumplimiento de la normativa vigente, y no a ser el coro de los prestadores agrupados en el Foro Pro, como ocurrió el pasado 30 de octubre.

Pero la marginación comienza, en ocasiones, en los ámbitos familiares para luego continuar en los escolares, sanitarios y laborales. En estos últimos, es aún más grave por cuanto ello implica impedir la construcción de un proyecto de vida en forma autónoma.

Lo escolar no valora las capacidades diferentes o las engloba en la Escuela Especial perpetuando la desigualdad que implica la falta de formación para la vida y el trabajo; lo sanitario, suele postergar las prestaciones necesarias para mejorar su calidad de vida y a menudo, hasta llegar al abandono de persona como hacen muchas Obras Sociales Sindicales y lo laboral, no contempla la necesidad actual de formar a la persona con discapacidad mientras trabaja porque el mismo Estado incumple con su rol de formador en la Educación Formal.

De allí que la existencia marginal de las personas con discapacidad, cuya gran mayoría se encuentra en la pobreza y en la indigencia, sin mayores oportunidades para mejorar su calidad de vida, sea producto de lo que hemos señalado anteriormente.

Pero la marginalidad también es un producto del sistema capitalista, el cual piensa que los integrantes de este colectivo solamente producen marginalmente e ignorando que, si son formados y atendidos en forma adecuada, pueden producir al igual que cualquier otra persona. Simplemente ocurre que hay que gastar más... Y el Estado y la sociedad piensa que ello no es una inversión sino un simple gasto que se puede evitar...

Y así llegamos a casos límites que, a veces, llevan a la muerte. Por supuesto, el capitalismo queda agradecido porque son menos personas para "atender" y entonces, ¿dónde está el humanismo?, ¿adónde se fue?.

Es hora de seguir luchando por la efectiva inclusión de las personas con discapacidad, removiendo estos paradigmas que nada tienen que ver con lo humano. No es posible que el capital siga operando como en Esparta, arrojando a las personas con discapacidad al precipicio de la exclusión eterna.

Es responsabilidad del Estado, pero también de los integrantes del colectivo. Será cuestión de poner manos a la obra en pos de políticas públicas que favorezcan esa discriminación positiva que implica la remoción de obstáculos sociales y estatales para beneficio de quienes hoy sufren esa postergación en sus aspiraciones sociales y económicas.

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Derechos Humanos: Diputados intentan frenar la demolición de un ex Centro de Detención

ACTA

La Diputada Nacional Graciela Iturraspe (UP), presentó un proyecto de resolución, frente a la autorización de demoler la ex fábrica “Campomar”, ubicada en Valentín Alsina, partido de Lanús, donde de acuerdo al testimonio de un sobreviviente y de vecinos, podría tratarse de un Centro de Detención durante la última dictadura cívico-militar.

La Comisión por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires había presentado una medida de “no innovar” ante la Cámara Federal de La Plata, para que impida la demolición del edificio por parte de la empresa Electro Ingeniería que construirá allí un complejo urbanístico de torres

La Cámara Federal resolvió limitar la prohibición de innovar al terreno vinculado a los sitios donde se halló un cráneo y levantar la medida dispuesta con relación a las restantes parcelas, hecho que fue repudiado por los vecinos y el testigo mencionado.

“Ante una denuncia de tal naturaleza se debería realizar una nueva y exhaustiva investigación que determine que no hay restos humanos en dicho lugar”, sostuvo la legisladora.

“La justicia resolvió que la empresa informe el posible hallazgo de algún elemento sospechoso y detener las obras, hecho que no debería quedar en manos de los trabajadores que levantarán el complejo urbanístico”, concluyó.

Este proyecto ha ingresado con número de expediente: 8390-D-2012. Acompañado por los Diputados Nacionales Claudio Lozano, Víctor De Gennaro, Virginia Linares, Fabián Peralta, Gerardo Milman, Omar Duclós y Susana Mazzarella.

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Argentina, Provincia de Buenos Aires: Movilización en Morón por una causa armada

COSECHA ROJA - ANRED

Ayer, lunes 3 de diciembre, organizaciones sociales y de derechos humanos agrupadas en la Coordinadora Antirepresiva del Oeste se concentraron en los Tribunales de Morón junto a los familiares de Diego Romero y Luz Gómez, para reclamar su libertad.

El caso Luz y Diego: movilización en Morón por una causa armada

El próximo 21 de diciembre Luz Gómez y Diego Romero cumplirán su primer año de encierro. En julio de 2011 cuando se olvidaron la mochila con un certificado de vacunación en un remis mientras hacían compras. Meses más tarde la mochila apareció en la casa de un colectivero asesinado en Castelar. La fiscal Marcela D´ Ascencao los acusa por el crimen. A pesar que otros dos detenidos, que confesaron ser parte del hecho, aseguran no conocer ni a Luz ni a Diego. Hace unos meses Cosecha Roja publicó su historia. Luz espera el juicio con prisión domiciliaria junto a su hija Zaira en una casa de José C. Paz. Diego está detenido en el penal de Ituzaingó.

Esta mañana familiares y amigos de la pareja se movilizaron hasta los Tribunales de Morón para exigir que se avance en la investigación y la inmediata libertad de Luz y Diego. La causa está en la Unidad Fiscalde Investigaciones número 7 de ese Departamento Judicial.

“Todo el proceso está repleto de irregularidades- dijo a Cosecha Roja Laura Lombardo, de la Coordinadora Antirrepresiva del Oeste- No podemos tener acceso a la causa. La familia pagó hace más de 20 días $1600 por las fotocopias del expediente y todavía no se las dieron”.

A pesar de que el sol ya se sentía con fuerza, un numeroso grupo de personas se congregó en la puerta de los Tribunales. Mostraban sus carteles y repartían volantes con información sobre el caso a quienes entraban y salían de los juzgados. “Nadie está exento de que le pase esto. Por perder una mochila en un remis, Luz y Diego están presos hace un año. Le puede pasar a cualquiera”, gritaba un militante social desde un megáfono.

“Luz y Diego son inocentes. Busquen a los culpables” decía el cartel que Amalia Ortega, la mamá de Luz, llevaba en el pecho. En la mirada se notaba su estado de cansancio. Amalia es oriunda de Jujuy. Todas las semanas viaja para poder acompañar a su hija y cuidar a su nieta. Amalia es la encargada de visitar la fiscalía en búsqueda de novedades sobre la causa. Siempre vuelve con las manos vacías. Pero Amalia no baja los brazos.

“Todo esto ha sido muy malo para mi familia, pero a pesar de eso conocimos a un montón de gente que nos acompaña”, dijo Amalia.

Las pericias de la causa avanzaron gracias a los pedidos del abogado Eduardo Suárez. “A Luz le sacaron sangre para hacer la comparación de ADN. Falta que le saquen a Diego. El 10 de diciembre se hacen las comparaciones. Nosotros esperamos que antes de la feria judicial puedan salir en libertad y no tengan.

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Ley de Medios: confirman que jueces del fuero Civil y Comercial Federal deberán resolver el caso Clarín

CIJ

Los jueces contenciosos rechazaron el apartamiento de los camaristas Guillermo Antelo y Ricardo Guarinoni. Estos últimos magistrados, junto a María Susana Najurieta, deberán expedirse sobre las restantes excusaciones y recusaciones.

La Sala I de la Cámara Nacional en lo Civil y Comercial Federal, integrada por los jueces contenciosos Marcelo Duffy y Jorge Eduardo Morán y la jueza de María Susana Najurieta (en disidencia parcial), rechazó las recusaciones y excusaciones de los camaristas Guillermo Antelo y Ricardo Guarinoni, en el marco de la “Grupo Clarín S.A. y otros s/ incidente de recusación con causa”.

Fallo completo aquí.

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