martes, 29 de enero de 2013

Argentina: Conflicto por la co-participación

Mario Cafiero

Una parodia interna de “cobardes” y “cómplices” en torno a la llamada coparticipación federal.

De manera absolutamente tardía y extemporánea, ya que pasaron cinco años de haber asumido, el gobierno de Scioli efectuó el tímido gesto de pedir una “audiencia para dialogar” sobre la coparticipación federal. La respuesta llegó como un rayo del vicepresidente Boudou, quién acusó a Scioli de “cobarde” por plantear el tema.

La dura reacción del gobierno nacional guarda proporción con el duro monto económico del problema: según los cálculos del ministerio de Economía bonaerense, en el 2012 la provincia dejó de percibir unos 12.000 millones de pesos. O sea si la provincia recibiera lo que le corresponde no tendría déficit fiscal y si Scioli – con sensatez- lo hubiera planteado al inicio de su gestión: ni la provincia hoy tendría deuda, ni los bonaerenses tendríamos que sufrir la peor de las gestiones que se recuerden.

Al gobierno de Cristina además le preocupa cómo parar esta movida, por el efecto contagio. Saben que este reclamo es concordante con los de otras provincias (entre ellas Córdoba y tibiamente Santa Fe) y que de prosperar significaría que la Nación debería sincerar que ha venido cubriendo sus necesidades financieras a costa de poner en rojos los números de las provincias.

Es que desde hace varios años las cuentas nacionales “cierran” entre otras razones porque está “cerrado” bajo siete llaves el necesario debate por la coparticipación con las Provincias. Mientras tanto la Nación no gira el mínimo del 34% del total de recursos coparticipados y usa esos recursos para pagar la deuda. En el colmo del pisoteo del federalismo, ha puenteado recientemente a las provincias con “ayuda financiera” directa a los municipios desde la Jefatura de Gobierno Nacional (Res.13/2013).

Desde el sciolismo salen ahora a decir que: “La provincia ya no da para más”. En buenahora! , se han dado cuenta que este sistema de saqueo a las provincias está agotándose. Pero deben asumir su responsabilidad histórica y no usar a los bonaerenses como rehenes de una disputa interna, que cuando se enfría se olvidan rápidamente de los justos reclamos provinciales.

Los que ahora se pelean, Boudou y Scioli, han sido socios y cómplices de pisotear el federalismo fiscal, de meterle la mano en el bolsillo de los jubilados en el ANSES y del regreso del Impuesto Inflacionario, alentado por el propio gobierno como mecanismo adicional de recaudación. Para quienes duden de esto último, les recomiendo lean cuando hace unos días Cristina se sinceró diciendo que los ciudadanos tiene que defenderse solos de la inflación “porque nadie los va a defender”. El gobierno nacional que debería hacerlo, no lo hace, porque es el principal beneficiario de la suba de precios y su correlato inmediato: la suba de recaudación.

Desde hace muchos años venimos pidiendo una Auditoría de la deuda, una revisión de la coparticipación federal, un replanteo de las prestaciones de nación, provincias y municipios; que no se usen las reservas de Banco Central para pagar la deuda, que se respete el 82% móvil a los jubilados, y otros planteos ya absolutamente necesarios.

Este año tenemos la oportunidad de una renovación parlamentaria y de cambiar a esta dirigencia “cobarde” y “cómplice” que ha impedido que se resuelvan los problemas de fondo.

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