jueves, 28 de febrero de 2013

Bienes comunes y modelo productivo: Un nuevo informe revela el avance de la deforestación

APN - ACTA

"Los desmontes en Argentina se acrecientan y alarman sobre la escasa preservación que se le da a los bosques nativos", dice una investigación sobre las consecuencias del modelo agropecuario.

Según una investigación realizada por el periodista Luis Gauna (RedEco), "desde la falta de voluntad política, al modelo agropecuario intensivo que se manifiesta en el Plan Estratégico Agroalimentario, los desmontes en Argentina se acrecientan y alarman sobre la escasa preservación que se le da a los bosques nativos a costa de la profundización del monocultivo agroindustrial, sin remediar en la salud y padecimientos de las poblaciones afectadas".

El informe dice que la deforestación en el período comprendido desde la sanción de la Ley de Bosques Nativos, los Ordenamientos Territoriales de Bosques Nativos (OTBN) de cada provincia, y el año 2011, exponen una pérdida de más de un millón de hectáreas de bosque nativo. Organizaciones no Gubernamentales como Guyra Paraguay, plantean más preocupaciones al informar que sólo en 2012, 153 mil hectáreas de Bosque Chaqueño fueron arrasadas sólo en el noroeste de la provincia de Córdoba, con un número de 23,3 hectáreas desmontadas por día.

“Lo más preocupante no es que el nivel de deforestación sea alto sino que se haya deforestado en las zonas que protege la ley. Lo más preocupante es que provincias como Salta o Santiago del Estero, por nombrar a las dos que serían más graves, se hayan autorizado desmontes en las zonas que ellos se habían comprometido en proteger”, sostuvo Hernán Giardini, coordinador de Biodiversidad de la Organización Greenpeace.

Así también, los fondos que el Gobierno Nacional dispone para que se lleven a cabo los monitoreos y controles contra los desmontes ilegales, aporta otro impedimento a la aplicación correcta de aquellas herramientas: el valor asignado corresponde al 0,3% del Presupuesto Nacional, sumado el 2% del total de las retenciones a las exportaciones agroganaderas y forestales.

"El Plan Agroalimentario tendrá un profundo y negativo impacto en el complejo sistema productivo de nuestro país, al consolidar el modelo de país agroexportador basado en la agricultura industrial, pools de siembra, agrotóxicos, monocultivos, despoblamiento rural y enormes ciudades insustentables”, enunciaba el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata en oposición al horizonte extractivista y agroindustrial que el Gobierno de Cristina Kirchner propone con el PEA 2020.

La investigación sostiene que el modelo agroexportador que se erige es una contradicción en sí misma con aquella Ley de Bosques que se votara en 2007, puesto que sin percatarse del total de hectáreas que cada provincia propiciaba para el desmonte y el cultivo, propone una expansión de la frontera agropecuaria a casi 10 millones de hectáreas, aumentando la superficie de 32 millones de hectáreas a 41 millones (un 60% más de hectáreas para la agricultura; un 45% más para la ganadería).

A su vez, afirma que por sobre los derechos originarios y campesinos, se erigen metas “agropecuarias” en pos de un modelo que profundiza la soja, el desmonte y la violencia en los desmontes y conflictos por las tierras.

"En la lógica del modelo agropecuario que impone el Gobierno, los grupos armados/patotas, serviles a intereses empresariales del agronegocio, han sometido a la violencia, despojo y muerte a comunidades y habitantes originarios de los bosques nativos, con el resguardo y silencio de funcionarios públicos e integrantes del poder judicial. En estas provincias, los desmontes y el avance de la frontera de monocultivos se producen a costa de los asesinatos a quienes resisten", expresa el informe.

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