jueves, 21 de marzo de 2013

Paraguay. Derechos Humanos: “El Estado actual es cómplice de la impunidad”

Carlos Saglul (ACTA)

El doctor, Rogelio Goiburú encabeza un equipo auspiciado por el Centro de Documentación de la Casa de las Víctimas de Paraguay. Minutos después de que fuera encontrado el cuerpo número quince en el patio del edificio donde funcionó la Agrupación Especializada de la Policía de Asunción, describió a ACTA lo difícil de su tarea en un país donde los gobiernos son cómplices del ocultamiento y la identidad de miles de víctimas del terrorismo. Explicó que supone que uno de los cuerpos encontrados es el de su padre.

-Hoy han encontrado el cuerpo número catorce en el patio de la Agrupación de Policía Especializada.

Ya no son catorce, hace instantes encontramos otro cuerpo. Suspendimos la búsqueda porque está oscureciendo. Aquí funcionó un campo de concentración. Las fuerzas especiales que se desempeñaban en el lugar a diferencia de la Policía y el Ejército vestían un uniforme verde mate. De ahí les quedo el nombre “Los verde mate”. Logramos que nos dejarán investigar recién luego de presentar ante la Justicia 34 testigos.

-Desde cuándo están trabajando

Desde el 27 de julio de 2009. En este patio que tiene 24 hectáreas hay una huerta donde cosechaban verduras para los militares. Debajo estaban enterrados los cuerpos de los asesinados. Allí los vamos encontrando. Este lugar era manejado por un coronel muy cercano a las máximas autoridades de la dictadura, Juan Ramón Escobar. El circuito era siempre el mismo secuestro, tortura y muerte.

-Tu papá fue asesinado aquí?

Uno de los esqueletos encontrados hoy podría ser de mi padre. Hace 20 años un testigo dijo que a mi papá Agustín Goiburú lo habían enterrado a metros del único árbol que hay en el patio.

-Qué pasa con la identificación?

Contamos con la inestimable ayuda del Equipo de Antropología Forense de la Argentina. Pero ni este, ni el anterior gobierno nos han dado los 130 mil dolares en equipos que necesitamos para identificar a las víctimas encontradas. Lo que es peor, tenemos por lo menos 25 cementerios identificados en el interior del país pero no podemos iniciar la búsqueda por falta de recursos.

Todos los días nos llegan nuevos testimonios. Al principio hablamos de 500 desaparecidos, ahora pienso que son miles. Hay que considerar por ejemplo el caso de los pueblos originarios, es muy difícil que hagan la denuncia.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos intimó al Estado paraguayo a buscar a nuestros desaparecidos. Hacen oídos sordos.

Lo único que podemos hacer es poner con mucho cuidado los restos humanos que encontramos en una caja sellada, con toda la información, de acuerdo a lo que nos enseñó el Equipo de Antropología Forense. Nos queda la esperanza de lograr algún día saber dónde están los cuerpos de nuestros familiares. En mi caso, yo creo que el cuerpo de mi padre está en una de esas cajas.

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