viernes, 22 de marzo de 2013

Venezuela: Inclusión social versus neoliberalismo

Mario Esquivel (PL)

El escenario electoral venezolano, con siete candidatos a la presidencia de la República, refleja la rivalidad entre las políticas de inclusión social de las fuerzas revolucionarias y las opciones neoliberales contenidas en las propuestas de la derecha.

Para el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus aliados en el Gran Polo Patriótico, con Nicolás Maduro como aspirante de cara a los comicios del 14 de abril próximo, la apuesta está por la continuidad de los proyectos iniciados bajo el mandato del Comandante Hugo Chávez.

Durante su inscripción ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), Maduro presentó como programa de gobierno el II Plan Socialista 2013-2019, elaborado y escrito por el propio Chávez para un mandato que quedó inconcluso por su deceso.

Los cinco grandes objetivos que constituyen el legado del estadista a la revolución bolivariana están de esa forma presentes en la agenda del candidato socialista.

Unido a ello está la continuidad de la política de inclusión social aplicada en los últimos 14 años, durante los cuales el gobierno destinó 551 mil millones de dólares para programas de amplio impacto en la población.

Las cifras son elocuentes, con más de ocho millones de estudiantes en los diferentes sistemas de enseñanza y 2,4 millones de personas con acceso a los beneficios de la seguridad social.

Además, un ambicioso plan de viviendas en ejecución que ya supera las 346 mil unidades habitacionales entregadas y espera sumar otras 380 mil en el 2013.

Maduro fue enfático al advertir que para el pueblo la opción es elegir a un obrero y luchador social a la presidencia, o bien a un oligarca representativo de los intereses más oscuros de una derecha corrupta y vendepatria, lo peor de 200 años de traición y saqueo de la patria.

En el campo de la oposición, el gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles, acude a fórmulas muy similares a las ya utilizadas en la contienda electoral del 7 de octubre, cuando fue derrotado por el presidente Chávez.

Al respecto, el jefe del Comando de Campaña Hugo Chávez, Jorge Rodríguez, denunció que el abanderado de la derecha solo eliminó algunas partes complejas de su propuesta inicial, pero la esencia permaneció invariable.

Rodríguez recordó que se aboga por una reducción del Estado, lo cual implica la privatización de numerosas empresas ya rescatadas por el gobierno bolivariano en beneficio del pueblo.

También en sus discursos en varios estados, como parte de un recorrido iniciado en violación de las normativas del CNE, Capriles ratificó su intención de acabar con lo que denominó "regaladera de petróleo" a otros países.

Una posición de ese tipo atenta contra acuerdos de cooperación concertados por Venezuela como Petrocaribe, verdadero tratado de complementación energética que involucra a 18 estados.

Hasta el momento, la balanza se inclina hacia el candidato socialista, tomando en cuenta los primeros sondeos de firmas especializadas y el breve plazo de apenas tres semanas hasta la fecha de los comicios.

Tres estudios difundidos coinciden en otorgar una ventaja superior a los 10 puntos porcentuales para Maduro, en detrimento del candidato opositor Capriles, que ya fue derrotado en una elección presidencial el 7 de octubre último, en esa ocasión frente a Chávez.

La firma Hinterlaces reveló, tras un sondeo realizado entre el 11 y 16 de marzo, que en caso de efectuarse la votación en la actualidad Maduro obtendría el respaldo del 53 por ciento de quienes ejerzan el derecho al sufragio.

Mientras, a Capriles le otorga un respaldo del 35 por ciento, de ahí que la ventaja a favor del candidato socialista es de 18 puntos.

Asimismo un sondeo de Datanálisis, publicado por el banco de inversión Barclays, mostró un respaldo del 49,2 por ciento para Maduro frente al 34,8 por ciento de su rival de la derecha, lo cual representa una brecha del 14,4 por ciento.

A su vez, el aspirante socialista tiene la preferencia del 58,2 por ciento del electorado en un sondeo realizado por International Consulting Services (ICS).

El estudio de ICS, con un margen de error del dos por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento, otorga al opositor Capriles una intención de voto del 40,5 por ciento.

De esa forma, la brecha es de 17,7 puntos porcentuales a favor de Maduro, el cual mantiene su nivel de aceptación, afirmó la firma especializada.

Lorenzo Martínez, coordinador de investigación de ICS, consideró que esa tendencia apunta a ser irreversible, tomando en cuenta el tiempo que resta para los comicios.

De esa forma, ante los venezolanos está presente la posibilidad de avalar una política que comenzó hace 14 años con medidas a favor del pueblo, en contraste con las aspiraciones de la derecha de lograr el poder para el beneficio propio.

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