miércoles, 3 de abril de 2013

Estudia Venezuela uso de nanopartículas de oro con fines médicos

Ana Ivis Galán García (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

El anuncio puede sorprender. No es de los temas más conocidos y difundidos: nanopartículas de oro para detectar enfermedades como el cáncer y el SIDA.

Venezuela avanza en ese campo con alentadores resultados, contra los esfuerzos de los gurúes de la fatalidad para presentarla como nación con serios problemas económicos y sociales, y amenaza de desestabilización política.

Según la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), el desarrollo de reactivos de producción nacional para detectar enfermedades a partir del estudio de nanopartículas de oro, es uno de los más importantes resultados que exhibe hoy la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Con trabajo sostenido de hace nueve años en proyectos relacionados con la nanotecnología, ultiman los análisis químicos necesarios para avanzar en esa dirección.

La Escuela de Química de esa casa de altos estudios ejecuta, entre otros, el proyecto denominado Materiales Nanoestructurados con Aplicaciones en Biodiagnóstico.

Buscan desarrollar reactivos nacionales con fines clínicos a partir de la sensibilidad del oro y el tamaño de las partículas para reducir la dependencia de los productos extranjeros, de muy difícil acceso y altamente costosos, según declaró a la AVN Julio Osuna, profesor de la Escuela de Química y doctor en esa especialidad.

El experto precisó que aun cuando no han entrado en la fase médica de tan valiosa investigación, esperan llegar a ella con la colaboración del Instituto de Medicina de la Escuela José María Vargas, de la UCV.

Se estima, añadió, poder descubrir enfermedades en etapas muy prematuras mediante la emisión por fluorescencia y a través de colores, y empezar a diseñar los tratamientos tempranamente.

Estudios avanzados en otros países han permitido conocer que las nanopartículas de oro se unen selectivamente a las células cancerígenas -brillan intensamente- y no a las sanas, proceso muy bien definido por medio del microscopio.

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y de la Universidad de California en San Francisco comprobaron cómo las nanopartículas de oro tienen 600 por ciento más de “afinidad” con las células cancerosas que con las normales.

Se considera que la técnica tiene, en principio, baja toxicidad y peculiaridades que la hacen interesante para obtener nanosistemas óptimos con distintas aplicaciones terapéuticas.

Además, no requiere de costosos equipos ni láser para lograr resultados inmediatos, solo un microscopio simple y barato, y una luz blanca.

Esta es otra vertiente en la que avanza Venezuela, verdadera tecnología de punta en ese país con solo 14 años de revolución y una reserva en oro calculada en más 360 toneladas, que lo convierten en el primer tenedor de ese mineral en América Latina y el Caribe, y el número 15 en el mundo.

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