lunes, 1 de abril de 2013

Las internas políticas, el consumo popular y las causas nacionales

Emilio Marín (LA ARENA)

En estas Pascuas hubo tres tipos de cuestiones: la interna entre kirchneristas y sciolistas, un mayor consumo por el feriado largo, y los reclamos malvineros y pulseadas con los "fondos buitres".

De los tres asuntos, el de más fácil análisis es el del feriado largo, con un intenso movimiento turístico y un mayor consumo de los 2,4 millones de argentinos que viajaron a unos y otros puntos del país.

Los escépticos que abundan dirán que los argentinos son 40 millones de habitantes, por lo que la cantidad de viajeros fue bastante menor. Esa es una verdad de Perogrullo. Lo saliente es que en esta ocasión el número de turistas fue mayor que otras veces, con los gastos extras que éstos afrontan.

Que las plazas hoteleras estuvieran reservadas en índices cercanos al 100 por ciento en Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Bariloche, Entre Ríos, Cataratas y otras ciudades ya en la víspera del feriado largo, se constituyó en un dato político. Significa que la economía argentina se mantiene a flote en medio de turbulencias externas y problemas irresueltos en lo interno. Aunque no es patrimonio exclusivo del gobierno de Cristina Fernández, el fenómeno es parte de ese buen momento económico-social.

"Los muertos que vos matáis gozan de buena salud", podría decir el oficialismo a la oposición, respecto a la mala onda que ésta arroja sobre la supuesta situación desastrosa de la economía doméstica. En este sentido la turisteada se convirtió en un asunto político. No se vive en el mejor de los mundos, pero tampoco en el infierno dantesco que inventan Mauricio Macri, Francisco de Narváez, Elisa Carrió, Roberto Lavagna y otros políticos que repiten los sesgados diagnósticos de Clarín y a su vez realimentan a la prensa monopólica.

Hombre de Bergoglio

A su vez este fin de semana fue de Pascuas. No tanto la gente, pero sí aquellos medios como el Clarinete vivieron pendientes de la bendición "urbi et orbi" en Roma del Papa Francisco, que es Bergoglio.

Claro que fue alto el impacto de la designación del ex obispo argentino como Pontífice, alimentado por esa parafernalia mediática. En cambio no parece haber habido un salto cualitativo de la fe y militancia católica. Sumatorias y más entusiasmo si se notan, pero no así un cambio sustancial, al menos según los datos de esta Semana Santa.

Una buena cantidad de argentinos son católicos; que sean católicos militantes, de ir a misa, comunión diaria y un vínculo cotidiano con sus pastores, a los que tenga una fe casi ciega, esa no es la realidad. El tiempo dirá si el nuevo Papa logra tan reverdecimiento de su institución, que hoy parece digno de un milagro.

En cambio sí hubo novedades en la jerarquía, más precisamente en el arzobispado de Buenos Aires, donde Francisco designó a un hombre de su estrecha confianza, el obispo Poli que hasta estos días revistaba en La Pampa. La celeridad del nombramiento sugiere que no hubo estudio previo ni consultas sino más bien una determinación personal de Bergoglio, a favor de quien fue su colaborador directo entre 2002 y 2008. Polí tuvo críticas muy fuertes en 2010 al matrimonio igualitario y apretó a los senadores pampeanos para que votaran en contra de la iniciativa. Como su jefe de sotanas, consideraba que la mencionada ley era un designio de Satanás. Pronto será cardenal y querrá ir por más...

Asuntos terrenales

Concluyeron las tratativas entre el gobierno y los supermercados para comenzar en los próximos días la operatoria de la Súper Card, que chicaneramente Clarín llamó "Moreno Card", en referencia al Secretario de Comercio Interior.

La iniciativa tiene aspectos indudablemente positivos, como que baja del 3 al 1 por ciento la comisión que los comercios deben pagar a las tarjetas de crédito y débito pertenecientes a los bancos comerciales. Y se sabe que tiene previsto hacer descender del 60 por ciento al 22 por ciento anual el interés que los consumidores pagan a esas mismas tarjetas por el financiamiento de su consumo.

Ante las aseveraciones de Clarín y economistas opositores de que el nuevo plástico no les cambiará la vida a los consumidores, la subsecretaria de Defensa del Consumidor, Pimpi Colombo, mostró aquellos índices beneficiosos y aseguró que a la gente le convendrá mucho la nueva operatoria.

Con esos números a la vista, y con un trámite sencillo como el previsto para su tramitación, la razón parece estar del lado de Moreno y Colombo.

La propaganda gubernamental asegura que la diferencia de comisiones supondrá unos 720 millones de pesos al año (Colombo habló de 1.100 millones) que beneficiarán a los comercios y consumidores.

Eso es lo que no está bien en claro. Los supermercados tendrán ese ahorro de dos puntos, pero no se han comprometido a bajar en esa misma proporción los precios de sus productos. Además, como los emisores van a ser las grandes cadenas nucleadas en ASU, como Wal Mart y Carrefour, subsiste un margen de duda porque estos pesos pesados no se han caracterizado por defender el bolsillo de las mayorías sino por la remarcación e inflación.

Que esos intereses van a ganar dinero con la Súper Card se nota en un gesto suyo: prorrogaron por otros 60 días el congelamiento de precios. Con uno o dos congelamientos más ya se estará en la víspera de la campaña electoral 2013 y si amaina la inflación será una música maravillosa para los oídos de CFK.

Disputa por Buenos Aires

Recrudeció la disputa entre el kirchnerismo y el sciolismo, tomando de base el conflicto docente bonaerense, que ya consumió 8 jornadas de paros y tiene decretados otros tres, entre el 8 y el 10 de abril.

El gobernador cerró la paritaria docente sin acuerdo con las entidades, donde sobresalen Suteba y la FEB, que consideraron exiguo el 22,6 por ciento pagadero en tres cuotas. "El último lo estaremos cobrando en enero de 2014", se quedó Roberto Baradel, titular de Suteba.

Los sindicatos pusieron de ejemplo que en la propuesta del ministerio de Alberto Sileoni el primer aumento era de 440 pesos, en tanto en el de Scioli es de 340, 100 pesos menos, que en estos haberes bajos parece una fortuna.

Los educadores le han espetado al gobernador que si la plata no le alcanza, entonces que revise prioridades y fulmine con impuestos a los que más tienen y más ganan, que no siempre son los que más pagan.

Desde la casa de gobierno de La Plata, en cambio, los acusan de querer empujar a una política de ajuste del gasto o bien de aumentar impuestos, y temen que una u otra alternativa sea capaz de incendiar la provincia.

Por eso han acusado a los huelguistas docentes de "destituyentes", casi golpistas, cuando esa dura etiqueta corresponde más bien a la Mesa de Enlace con la que Scioli se reúne para cortar las cintas de Expoagro, todos los años.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, reclamó a Scioli que ponga orden en sus cuentas y priorice sus gastos, negando que la Nación le adeude dinero. Y el aludido contestó enojado que él no es ningún improvisado y que fue electo gobernador con la mayor cantidad de votos en la historia del distrito. Añadió que hasta 2015 será gobernador de Buenos Aires, con lo que dejó en claro dos cosas: que no renunciará para ser candidato a diputado este año, y que después de 2015 se reserva el derecho a ser presidenciable, como ya amagó otras veces.

Esta última noticia cayó pesada en el kirchnerismo, que hoy no podría presentar a su mejor carta a un tercer turno, por el impedimento constitucional. DOS, que quiere ser y CFK que por ahora no podría serlo, están disputando abiertamente por la hegemonía en el distrito más populoso. En este choque va a haber heridos...

Dos causas nacionales

Cuando culmine la pausa de Pascuas se podrá leer con más detenimiento la propuesta que Argentina envió a la Corte de Apelaciones de Nueva York para pagar a los "fondos buitres".

Ponerlos en la misma línea de los otros bonistas, recortando 60 por ciento el valor nominal de sus bonos defaulteados, y empezar a pagar en cómodos plazos hasta 2038, sin intereses devengados desde 2001, no va a ser del agrado de NML, Dart y Aurelius.

Será importante que el país no se mueva de esa posición, porque ya demasiada concesión será reabrir el canje luego de dos leyes argentinas que lo habían cerrado.

La Corte neoyorquina fallará en pocos meses, con dos alternativas: o acepta la respuesta del gobierno argentino o insiste con el tremebundo fallo de primera instancia, del juez Thomas Griesa, que favorecía a los "fondos buitres".

Para hacer frente a las acechanzas derivadas de esta pulseada con un segmento del capital financiero internacional, hace falta mucha unidad nacional. Pero no una de cartón o pacotilla sino de una argentinidad al palo, para parafrasear a Gustavo Cordera.

Ese mismo sentimiento patriótico es necesaria para afrontar el otro gran asunto que debe importar a los argentinos: la cuestión Malvinas. El 2 de abril se cumplen 31 años de la fugaz recuperación de las islas y en vez de una desmalvinización funcional a los británicos, es recomendable un doble movimiento. Que por un lado se ratifique la demanda de soberanía y se tome de blanco a los piratas y la OTAN. Y que en simultáneo se rectifique todo lo que se hizo mal, bajo dictaduras militares y gobiernos democráticos, de modo de que se vea a las islas más cercanas, sin el manto de neblina.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.