viernes, 5 de abril de 2013

México: Disidencia

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Lo que se ha tolerado por decenios, sobre todo en el último del panismo, no es tanto la disidencia del gremio educativo, sino el abuso de este sector dividido en dos, que han hecho su cota de caza para dictar políticas y prebendas económicas que han dado al traste con la educación en nuestro país.

Cuando el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, anunció la Reforma Educativa en su toma de posesión, advirtió claramente que se acababan dichas prebendas, entre otras la venta de plazas o disfrutarlas a perpetuidad por medio de la herencia familiar, y en forma especial la recuperación de la soberanía del Estado en renglón tan importante de la vida de la Nación.

La sociedad en su conjunto de inmediato se manifestó a favor de la decisión presidencial, en el entendido de que dicha rectoría del Estado en materia educativa jamás debió de haberse perdido, ahí están las consecuencias cuando el país es descalificado a nivel internacional en los índices de aprendizaje en todos los grados escolares y en todos los ciclos educativos.

Si algo merece nuestro reconocimiento del Pacto por México, que han firmado los partidos políticos con la Presidencia de la República, es precisamente la Reforma Educativo. Una líder, Elba Esther Gordillo Morales, no quiso entender el mensaje, sabiendo de antemano los abusos que había venido cometiendo, por eso la ex líder y parte de su grupo enfrentan juicios penales.

La disidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, conocida como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, CNTE, y un grupo del primer grupo mencionado, se han venido manifestando en contra de la Reforma Constitucional. A ello tienen derecho, a lo que no les asiste la razón es el de cometer en sus manifestaciones, daños a las instalaciones de los edificios públicos, daños a terceros y mucho menos, como lo han hecho siempre, dejar sin escuela a miles de niños y jóvenes.

Esa actitud de violencia de esos maestros que se circunscribe por ahora a Guerrero y a Oaxaca, y que se anuncia alcanzará a los estados de Chiapas y Michoacán y parte del Distrito Federal, puede alcanzar situaciones de gravedad, no sólo de provocación, sino que puede llegar al extremo de que las fuerzas del orden se vean en la necesidad de intervenir.

El Presidente Enrique Peña Nieto ha sido enfático en el sentido de que “nada ni nadie hará retroceder la reforma educativa, puesto que es el único camino que demanda México para el progreso de las actuales y futuras generaciones”.

El problema reside en la tolerancia a grados extremos que se ha permitido durante decenas de años, pero aun así, consideramos que dentro de las filas de estos maestros debe de haber mentes lucidas y comprometidas con la nación.

De todos los problemas sociales, salvo algunos hechos que hemos lamentado siempre, México ha salido siempre adelante con base en el dialogo y la negociación, esperemos que ese sea el camino que tomen los maestros y las autoridades estatales y federales.

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