viernes, 26 de abril de 2013

Sin presupuesto no hay salud

FM LA TRIBU - RED ECO

La crítica situación que atraviesan los hospitales públicos es el fiel reflejo de las políticas presupuestarias destinadas a la salud, que hacen oídos sordos a los reclamos de los trabajadores y se encaminan hacia el clientelismo, y el favorecimiento del sector privado y principalmente la industria farmacéutica.

La escasez de personal por falta de nombramientos, el estancamiento salarial, los problemas edilicios, entre otros, son los reclamos que llevaron adelante con un paro de 24 horas los trabajadores del Hospital Rivadavia, nucleados en ATE.

El objetivo de la medida de fuerza fue denunciar, una vez más, los problemas que acarrea el sistema de salud.

Gabriel Ibarra, delegado de los trabajadores del Rivadavia, en diálogo con el programa de radio “Los locos de Buenos Aires” de FM La Tribu, dijo: “el reclamo es por el nombramiento del personal administrativo motivo que afecta la atención al público. (…) estamos reclamando 50 nombramientos nuevos para que sea óptima la atención, 100 a 150 vacantes se perdieron ya que hace más de 4 años que no han sido nombrados nuevamente”.

Por otra parte, Ibarra denunció los problemas edilicios que padece el hospital ya que “hay lugares en los cuales sigue cayendo agua, en terapia intensiva siguen las filtraciones que tienen que ver con el material cloacal, es mínimo el dinero que pusieron para el Hospital Rivadavia”. “Seguimos en la lucha de la reparación histórica”, agregó.

Sin embargo, la situación que está viviendo este nosocomio, es igual a la del resto de los hospitales de la ciudad y la provincia de Buenos Aires.

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) retomó las medidas de fuerza y hoy cumplió con la segunda jornada de paro y movilización a la Casa de la Provincia de Buenos Aires para reclamar la reapertura de la paritaria; además, pidieron que se invierta en el presupuesto para la salud que permita una mejora de las condiciones en las que se trabaja.

“El gobierno transmitió a nuestros delegados paritarios una oferta salarial insuficiente en el monto e inadmisible por su fraccionamiento en cuotas. (…) Nos movilizamos por el aumento de salarios para planta, guardia y residentes. Por el aumento del monto y el fondo de reemplazantes. A la vez que no dejamos de plantear que hace falta un presupuesto de emergencia para la crisis social y sanitaria que viven los inundados pero además para enfrentar el aumento de demanda que surgirá no solo de las inundaciones sino también de las consultas estacionales que normalmente se incrementan en esta época. Reclamamos 500 cargos adicionales para los hospitales de manera inmediata y la apertura de la discusión de los planteles necesarios”, manifestaron los trabajadores.

Tanto los trabajadores nucleados en la CICOP como los del Hospital Rivadavia anunciaron que continuarán con las medidas de fuerza si no aparecen respuestas inmediatas a sus reclamos.

Presupuesto Nacional en Salud

El análisis del presupuesto destinado a la salud, realizada por el médico y docente de la UBA Mario Borini, permite entender el escenario en el que se encuentran actualmente los hospitales públicos.

El año pasado, en el momento en que se conocía el presupuesto, los profesionales de la salud ya reclamaban que se incorpore el nombramiento de 2 mil nuevos cargos para el normal funcionamiento del sistema público de salud y que no colapsen los hospitales, sin embargo los reclamos continúan.

El Presupuesto total en salud es de $11.181 millones para el año 2013, es decir, representa menos del 5% del total del gasto en salud del país. Tendencia que se instala desde hace cinco décadas, cuando el Estado comenzó a reducir sus servicios de salud al mismo tiempo que aumentó su financiación directa, o indirecta a través de la Seguridad Social, al Subsector Privado.

“Los gastos de capital del Ministerio de Salud representan solamente el 5%. El 95% restante son para gastos corrientes, o sea para bienes perecederos o haberes. Quiere decir que la Administración Nacional no incluye un programa de inversión que supere la desinversión producida en instalaciones y en tecnología.

¿Qué personal se paga con esos gastos corrientes? El personal que se paga es, en 1/3 de los casos, contratados. Con lo cual, de alguna manera, se puede pensar que el Ministerio de Salud, un organismo del Estado que se ocupa específicamente de la salud, tendría 1/3 de su personal en situación precaria”, sostiene Borini.

En diálogo con el programa de FM La Tribu “Los locos de Buenos Aires”, Borini explicó que el presupuesto nacional presenta algunas modificaciones que analizadas desde diferentes ángulos se puede vislumbrar que sigue subsidiando al comercio de la salud “Los diferentes programas que incluye el presupuesto como ser el que ha creado un Subsidio de Mitigación de Asimetrías (SUMA), que trata de equilibrar con fondos de redistribución a algunas obras sociales de menos tamaño o a las que poseen menor ingreso por afiliado. Así que son subsidios para equilibrar obras sociales. Este subsidio junto con otros programas que se han creado como las 10 vacunas que se agregaron al calendario, el tren sanitario, que se re impuso porque se había sacado, el Sistema Único de Reintegro (SUR), entre otros, suman un 12% del presupuesto nacional en salud, ahora ese 12% no es un agregado al presupuesto anterior sino que le sacan a las anteriores partidas un pedacito a cada una para armar ese porcentaje, de tal manera que el presupuesto nacional en salud no crece”.

Por otra parte, cuestionó a 2 de las 10 vacunas que se incorporaron al presupuesto manifestando que el gobierno nacional da su apoyo al negocio de las industrias farmacéuticas “la vacuna contra el virus del papiloma humano y de la vacuna antigripal H1NI, que es la vacuna contra el virus de la llamada “gripe porcina”, yo no las aconsejo, si bien se están incorporando vacunas al Calendario como si fueran un gran avance, lo cierto es que hay mucha preocupación, porque últimamente se ha visto como se aprueban con mucha facilidad los productos de la industria farmacéutica sin los controles que aparentemente serían necesarios y que se hacían hasta un pasado reciente. De manera que se vería desbordada la capacidad para controlar los supuestos avances de la industria farmacéutica ‘sobre’ la salud. La industria está desesperada por crear nuevas enfermedades y fármacos e imponerlos de una manera desquiciada y se hace eco de esto los gobiernos y muchos profesionales y finalmente se medicaliza y se pierde el control sobre los efectos secundarios”.

Por último, enfatizó la falta de voluntad política para lograr mejoras estructurales en el presupuesto. “Con respecto del PBI, el Presupuesto Nacional se expandió cerca de un 80% en la década, pero el Ministerio de Salud aumentó sus fondos en apenas un poco más del 50% en el mismo lapso, corroborando su atraso relativo en relación con otros Ministerios y Poderes del Estado. O sea, el Estado Nacional aumentó considerablemente su participación en la economía, pero esta expansión no alcanzó proporcionalmente al financiamiento público nacional de la salud. El Ministerio de Salud crece desde 10.137 millones en 2012 a 12.637 millones en 2013, o sea, un 25,6%, algo equivalente a la inflación. Quiere decir que el Presupuesto del Ministerio acompaña a la inflación, sin un crecimiento en términos reales. No hay voluntad de aumentar el presupuesto nacional”, finalizó Borini.

Tal como pronosticaban los profesionales, la participación relativa de Salud en el gasto total disminuyó y el presupuesto, haciendo oídos sordos a los reclamos de los trabajadores, se encaminó al clientelismo, a favorecer al sector privado y a hacerle el juego a la industria farmacéutica.

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