viernes, 31 de mayo de 2013

Argentina, Córdoba. Recuerdos del futuro: De la Sota, la libertad de expresión “Vitín” Baronetto y el diario Hoy Día Córdoba”

Miguel Julio Rodríguez Villafañe (PRENSA RED)

El diario “Clarín” del domingo 30 de julio de 2000, informaba que, invitado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), el gobernador de la Provincia de Córdoba, José Manuel de la Sota, firmó la Declaración de Chapultepec.

Esa declaración adoptada por la Conferencia Hemisférica sobre Libertad de Expresión, celebrada en la ciudad de México, el 11 de marzo de 1994, contiene diez principios esenciales para el desarrollo de una sociedad democrática, respetando la libertad de expresión y garantizando el funcionamiento de una prensa libre.

En la ocasión, refiere la noticia, en una ceremonia llevada a cabo en la Casa de Córdoba en Buenos Aires, De la Sota agradeció a ADEPA haberle permitido “firmar lo que quise practicar desde siempre”.

Luego, la realidad demostró que, a los pocos meses, la referida vocación pregonada por el Gobernador, se desvaneció.

El 20 de febrero de 2001, el periodista Luis “Vitín” Baronetto, director de la revista “Tiempo Latinoamericano” y dirigente de derechos humanos, publicaba en el diario “Hoy Día Córdoba”, una nota en la que hacía diversas afirmaciones respecto de la inconveniencia de privatizar el Banco de la Provincia de Córdoba.

Ello, a su vez, desde el conocimiento que le daba la situación de ser también, empleado bancario y representante gremial en dicha actividad. En el artículo se señalaba la preocupación por la falta de transparencia que se evidenciaba en el proceso de privatización que llevaba a cabo el gobierno.

Recordó, en ese sentido, entre otros aspectos, la actitud del Senador Jorge Bodega, en su dudoso voto a la ley de Reforma del Estado, que autorizaba la venta del banco. También señaló el grave perjuicio que significaría para la provincia desapoderarse de ese valioso instrumento de crédito y advertía del peligro que implicaba el hecho que pueda la privatización ser un canal para el lavado de dinero proveniente del narcotráfico. Se acotó además, que cualquier operación no transparente traía aparejado además, la sospecha de entregas indebidas de dinero a partidos políticos y a sus dirigentes.

De la Sota se consideró calumniado e injuriado por lo manifestado e intimó al director del diario, donde se publicó la nota, para que diga si hacía suyas las afirmaciones formuladas en el artículo. También exigió al autor de la nota que desmintiera lo sostenido.

El diario ratificó el derecho que le cabía de publicar el artículo y manifestó que observaba en la intimación del “Gobernador la intención de presionar a un medio periodístico”. A su vez, en su respuesta, el medio gráfico agregó, que “no puede haber libertad de expresión ni respeto al derecho de la sociedad a informarse con independencia de todo condicionamiento, cuando desde el poder se ejercen presiones para silenciar voces indóciles con el discurso oficial”, (edición del diario Hoy Día Córdoba, de fecha 26/02/2001).

No obstante la reflexión del medio gráfico, lo mismo De la Sota, el 4 de julio de 2001, inició una querella penal en contra del periodista que escribió el artículo. En la misma pidió que se le imponga el máximo de la pena de prisión y además, que se resarza su honor con cien mil pesos, porque entendió que se afectó la imagen de su gestión como gobernador y la de su persona.

Como no hubo conciliación, se sometió a Baronetto, hasta la audiencia del juicio, el 8 de agosto de 2002, a un calvario moral de más de un año. A él, quien desde la libertad de opinión, puso a la consideración de la ciudadanía aspectos de una privatización que no escapaban a las sensaciones que la sociedad tenía y que la realidad demostró que muchas de las afirmaciones que se emitieron eran veraces.

Pero lo cierto es que, sin retractación, ya en campaña interna justicialista para la candidatura a Presidente , el gobernador se dió por satisfecho de las explicaciones que realizó el imputado, en la primera declaración en el debate. Éstas no cambiaban en nada el contenido de lo que sostuvo en la nota que publicó, ni la postura adoptada desde un primer momento cuando se lo querelló.

Qué lejos estaba esa actitud de De la Sota, del principio décimo de la Declaración de Chapultepec, a la que adhiriera en ADEPA. Ella establece, que “ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder público”.

La perspectiva histórica también nos enseña que, gracias a medios como el “Hoy Día Córdoba”, periodistas como Luis Baronetto y una sociedad atenta, se hizo mucho bien y se pudo salvar que no se privatizara el Banco de la Provincia de Córdoba.

Ahora, aprobado el Decreto 525 sobre la Libertad de Expresión, que es insuficiente en lo bueno, no trata lo necesario y esconde otros intereses, cabe tener presente lo refrescado, de hechos de un pasado reciente del gobernador, porque pueden ser ellos también, un recuerdo del futuro.

Miguel Julio Rodríguez Villafañe es Periodista y Abogado Constitucionalista, especialista en Derecho de la Información.

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