miércoles, 8 de mayo de 2013

Cuba - Estados Unidos: ¿Será posible el consenso? (Parte I)

Miguel Lozano (PL)

Atrapados en un contexto de enfrentamiento que caracteriza las relaciones cubano-estadounidenses por más de medio siglo, académicos de ambos países elaboraron una ruta para el acercamiento, cuya primera fase sería la sustitución de la desconfianza por el consenso.

Sin pretensiones de solucionar con un ejercicio intelectual una pugna sumamente compleja, los integrantes de los Talleres Académicos Cuba Estados Unidos (TACE) elaboraron algo más de 20 recomendaciones, resultado del consenso entre 18 estudiosos de diversos signos políticos.

Aunque no es la primera experiencia de su tipo, participantes de TACE explicaron que esperan aportar su grano de arena para la construcción de un puente sobre un mar borrascoso, para lo cual estiman existen hoy mejores condiciones que durante los últimos años.

En encuentros desde 2009 en varios países, incluyendo Cuba y Estados Unidos, fueron buscando, descartando y analizando temas hasta identificar aquellos que cuentan con el consenso de los académicos para ser presentados el 30 de mayo próximo en Washington y luego en Cuba.

La idea es hacer llegar a los dos gobiernos estas recomendaciones para su estudio y la eventual implementación de aquellos que se consideren, si hay voluntad política y las condiciones lo permiten.

A su favor cuentan con la participación entre ellos de personas que fueron allegadas a gobiernos de ambos países, la creciente aspiración regional a ver terminado el conflicto y un clima más favorable que en anteriores administraciones norteamericanas.

Para los doctores Milagros Martínez y Carlos Alzugaray, ambos académicos cubanos, se trata de un esfuerzo por crear espacios de confianza a partir de recomendaciones que pudieran ser implementadas por ambos gobiernos.

Martínez explica que empezaron por una lista de 27 o 28 recomendaciones que quedaron en unas 24 luego del trabajo de los académicos estadounidense y cubanos que viven en Cuba, lo cual en su criterio ayudó a tratar de tener más racionalidad en las propuestas finales.

Otra característica, dice, es que varios de ellos fueron diplomáticos o tuvieron acceso a ambas cancillerías y de alguna forma pudieran interactuar con los gobiernos pues, aunque es un ejercicio académico, no es ocioso decir que interesa llegar a instancias gubernamentales y puedan decidir cuales implementar.

El proyecto comenzó cuando en junio de 2008, el profesor de American University Philip Brenner se acercó a los cubanos en un evento en Montreal. Su propuesta, recuerda Martínez, tuvo un largo camino y finalmente en 2009 empezamos a trabajar en Sao Paulo, reunión seguida por otras siete y dos de coordinación.

"Ya estamos preparando el libro en inglés y español con las recomendaciones. Ha sido un trabajo difícil porque lógicamente ha habido muchas diferencias entre los puntos de vista entre los cubanos, entre los estadounidenses y entre cubanos y estadounidenses", apuntó.

En su opinión, la clave fue tratar de identificar cómo consensuar, dónde están los espacios para trabajar de manera común, de establecer confianza y en los que hay viabilidad y racionalidad para que no sean propuestas a implementar en 10 años. Abordamos el factor tiempo, dice, porque pensamos que tiene un peso importante.

El proyecto es presentar el libro en el XXI Congreso de la Asociación de Estudios latinoamericanos (LASA, por sus siglas en inglés) el jueves 30 de mayo y después en La Habana, en junio o julio de este año.

Las recomendaciones, explica, están divididas en áreas temáticas: medio ambiente, intercambios académicos, seguridad y terrorismo, comercio y desarrollo y libertad de viaje.

Interrogada sobre las principales propuestas, Martínez resalta dos, la primera es la coincidencia de que Cuba debe salir de la lista de países que apoyan el terrorismo. TACE identifica eso como una necesidad y es un absurdo tener a Cuba en una lista en la cual nunca tuvo que estar. Ahora justamente mucho menos, afirma.

"Lo otro es que como TACE es un ejercicio académico, y estoy convencida que la diplomacia académica es muy importante cuando hay conflictos tan tensos entre dos países, toda recomendación que implique mayor fluidez entre académicos y estudiantes universitarios puede ayudar mucho porque hay que entenderse y para entenderse hay que conocerse".

Martínez precisa que en TACE participaron tres instituciones: American University, la Universidad de La Habana y como facilitador la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (CRIES), presidida por el doctor Andrés Servín, conocedor de temas de Estados Unidos y América Latina.

Por su parte, Alzugaray considera que hoy se vive un momento más favorable que durante años anteriores, aunque "no sea perfectamente favorable".

El exdiplomático cubano recuerda que estos ejercicios comenzaron en la década del 70 y acompañaron un intento de normalización por ambos gobiernos durante la administración de James Carter, pero después lamentablemente perdió vigencia porque los gobiernos posteriores, incluso el de William Clinton, no ofrecían un clima favorable.

"Creo que las condiciones son favorables, al menos durante los próximos cuatro años de Barack Obama, porque hay una cosa que debemos reconocer, aún cuando el presidente no ha hecho todo lo que podría hacer en el tema cubano, hay una actitud distinta".

Alzugaray estima que ello se reflejó en la última campaña electoral, cuando el presidente Obama no adoptó una posición dura contra Cuba, más bien ignoró el tema o adoptó una posición más constructiva.

Precisa que además dijo en 2008 que no hay problemas en negociar con adversarios de Estados Unidos y en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago habló de un "nuevo comienzo".

Aunque algunos puedan pensar que eso ha quedado como mera retórica, considera el académico cubano, no es menos cierto que en algunos temas se ha avanzado, como el de los viajes de cubano-americanos a Cuba, que es una situación nueva y se han ampliado los viajes de estadounidenses con las regulaciones establecidas por Obama, si bien sigue siendo una cifra pequeña.

Por otra parte, añade, hay un creciente ambiente político interno de las fuerzas que están a favor de la normalización de las relaciones. Tienen mejores posiciones. Si uno analiza lo que los "tanques pensantes" norteamericanos han venido diciendo sobre Cuba, verá que son más constructivos.

Otro elemento considerado positivo por el estudioso cubano es el escenario internacional, marcado por la posición de América Latina y el Caribe que exige y demanda levantar el bloqueo y normalizar las relaciones Cuba-Estados Unidos.

Esos son, agrega, los que llamaría elementos de contexto que nos permiten abrir un espacio a un ejercicio como este, sin hacernos falsas ilusiones, porque están también los adversarios de la normalización y el peso histórico de los problemas entre ambos países.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.