viernes, 31 de mayo de 2013

Veneno para humanos

LA ARENA

El peligro que implican las fumigaciones para la salud humana parece haber tenido un nuevo y estremecedor aporte con un estudio interdisciplinario auspiciado por el Ministerio de Salud de la Nación y basado en datos oficiales de la provincia del Chaco. Ese trabajo determinó que en Avia Terai, una localidad rodeada de campos de soja sometidos a fumigación, existe un altísimo porcentaje de pobladores afectados por cáncer. El muy alarmante dato se repite en localidades de la región inmersas en campos de esa oleaginosa que son fumigados al menos una vez al mes. Además índices similares se repitieron en otras tres poblaciones cercadas por campos con transgénicos: Campo Largo, Napenay y La Leonesa. Según consignan los medios que se han hecho eco del problema y del informe, las evidencias aparecen como aterradoras. En el ingreso a Avia Terai se ubican una semillera transgénica y una agroquímica, con campos experimentales, en tanto que en la entrada al pueblo hay una pista de aviones fumigadores.

El trabajo que parece establecer una relación definitiva entre las fumigaciones y la enfermedad ("Relación entre el uso de agroquímicos y el estado sanitario", es su título) se basó en más de dos mil encuestas en el territorio, utilizando datos oficiales; en su realización intervinieron médicos, licenciados en enfermería y geógrafos. El dato vale porque las serias objeciones a la fumigación indiscriminada y los peligros que acarrea se conocen desde hace tiempo y han sido denunciados por distintos medios, este diario entre ellos.

Sin embargo los intereses en juego parecen ser tan importantes que se anteponen a la salud pública y, vistas las actitudes de los responsables de esas acciones, hasta se diría que la desprecian. Puede recordarse que no hace mucho tiempo algunos empresarios sojeros llegaron a atacar a comisiones científicas que estudiaban el problema en los campos del norte del país. El poder político nunca encaró al problema en su raíz y solamente se limitó a avalar los silencios y poner algunos parches; los resultados hoy están a la vista.

Pero es la elocuencia de las cifras lo que asusta: en Avia Terai se entrevistaron 390 personas. El 31,3 por ciento de la población declaró haber tenido algún familiar con cáncer en los últimos diez años. "En el Centro Integrador Comunitario (CIC) nos entregaron un censo realizado por las mismas mujeres del pueblo que solicitan una escuela para discapacitados. Incluye a los menores de 20 años de solo la planta urbana, y contaron 101 niños y jóvenes con discapacidad", señala el trabajo.

"En la localidad de Campo Largo, el 10 por ciento de las mujeres y el 15 por ciento de los hombres manifestaron tener algún tipo de discapacidad. El 29,8 por ciento reconoció tener familiares con cáncer en los últimos diez años. En Napenay, el 20 por ciento de los hombres manifestó tener algún tipo de discapacidad, y el 38,9 por ciento señaló la existencia de algún familiar con cáncer. En La Leonesa, el 27,4 por ciento de la población declaró tener familiares con cáncer". La contraprueba la constituye una encuesta similar en localidades de economía ganadera donde los índices son mucho más bajos.

El trabajo detalla bibliografía científica que advierte de malformaciones y cáncer en zonas con uso intensivo de agrotóxicos, recuerda que la aparición de malezas resistentes llevó a que "con el fin de sostener la productividad se aplican cantidades cada vez mayores de agroquímicos", y recuerda que los más afectados son niños y mujeres embarazadas.

Este informe bien puede servir de advertencia a nuestra provincia, donde también el modelo agroproductivo, empleando los paquetes tecnológicos que incluyen semillas transgénicas y empleo de agroquímicos, está presente. De hecho se sabe de algunas similitudes y dentro del ámbito oficial llegó a considerarse la noticia de que en algunas localidades menores llegaba a curarse semillas prácticamente dentro del radio urbano.

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