martes, 4 de junio de 2013

“El Estado tiene que saldar la deuda histórica con los pueblos originarios”

Natalia Cantero (RNMA - ANRED)

Argentina: Con una nutrida variedad de delegados y autoridades originarias del país dio inicio ayer lunes 3 de junio, en la provincia de Formosa, la Cumbre Nacional de Pueblos y Organizaciones Originarias. El evento tendrá su cierre el  miércoles 5 de junio. La convocatoria se realizó bajo la consigna “Memoria, verdad y justicia para los pueblos originarios” y está auspiciada por organismos de derechos humanos como Madres de Plaza de Mayo (Línea Fundadora), APDH,  SERPAJ y el CELS;  organizaciones como ENDEPA y sindicatos como la CTA que también se sumaron con su  adhesión.

Más de veinte pueblos originarios (tobas, mapuches, guaraníes, collas, pilagás, entre otros) de distintos puntos del país se acercaron a Formosa para dar su testimonio y unificar los reclamos y las demandas que obliguen al Estado Nacional a respetarles sus derechos.

El objetivo principal de este encuentro es debatir sobre la situación por la que atraviesan los pueblos originarios a lo largo  y ancho del territorio argentino, para elaborar una agenda nacional que aborde los temas presentados a la presidenta, Cristina Fernández, en la marcha del bicentenario y en el encuentro nacional del año 2012.

Pero ayer, desde muy temprano, no todo se presentó tranquilo para los convocantes ya que la policía de Formosa se apostó en el portón de la institución donde se realizaría la cumbre. Para Felix Díaz, la intención era “no permitir que nos juntemos, pero esta lucha debe ser compartida, así que acá estamos reunidos”.

Díaz, quien es el máximo dirigente del pueblo Qom, fue el encargado de pronunciar las palabras de inauguración de la cumbre y afirmó que “es de vital importancia el encuentro” , por eso agradeció la presencia de las autoridades de los pueblos originarios que viajaron desde Neuquén, Tierra del Fuego, Chaco, interior de Formosa, etc.  Expresó que “nos encontramos acá porque queremos mostrar al mundo que queremos que se nos respeten los derechos, nuestro territorio, nuestra lengua y nuestra cultura. Es el Estado quien tiene la obligación de devolver el territorio a los pueblos indígenas, porque en el territorio está la vida”. En consonancia con esta idea recordó las palabras de sus ancianos que desde su cosmovisión expresan: “cuando nos quitan el territorio nos matan, porque nos quitan nuestra espiritualidad, nuestros alimentos, nuestra medicina, nos quitan todo lo que nos da vida. El indígena no puede vivir en un terreno de veinte por veinticinco metros ya que no es un animal para vivir enjaulado”.

La cumbre comenzó con un discurso firme y político de Díaz, a ella se convocó a los pueblos originarios reconocidos pero también a los pueblos que todavía “no han sido reconocidos por el Estado ya que se los considera extranjeros” en su propio territorio.

En su mayoría las comunidades originarias ven invadidos sus territorios. Están pasando necesidades que les afecta su proyección como pueblo: las empresas nacionales y multinacionales les contaminan sus territorios situación que afecta la salud de sus integrantes; se le contamina el agua con desechos químicos; no se les otorga una educación que les garantice la continuidad de su lengua,  el respeto por su cultura.

“Nosotros no estamos trabajando para un partido político, sino para construir una  organización que garantice y defienda los intereses de los pueblos originarios. Nosotros no somos los dueños de la tierra sino parte de ella, por eso tenemos mucho para hacer”, expresó Félix Díaz reivindicando el espacio de encuentro.

“Para qué se aprueban las leyes si no se cumplen, por qué no dicen directamente que hay que matar a todos los indios y listo” dijo la representante del pueblo Pilagá en la apertura, haciendo referencia a la política de estado de matar lentamente a los pueblos originarios.

Los pueblos originarios afrontan la represión cotidianamente. Para el Consejo Plurinacional Indígena hasta el 2012 son 8 los muertos y más de mil los procesados por militar la causa indígena. A ese escandaloso número se debe sumar los muertos y judicializados que provocaron las represiones de Chaco y Formosa.

En entrevista exclusiva para la Red Nacional de Medios Alternativos (RMNA) Félix Díaz expresó que la cumbre está cumpliendo con su objetivo ya que hay voluntad de coordinar las luchas para exigir a los gobiernos provinciales y el nacional el cumplimiento de los derechos y la justicia mecen  los pueblos originarios.

Hoy por la mañana autoridades de los pueblos originarios realizaron una ceremonia frente al sol para fortalecer las fuerzas que les permitan lograr los objetivos que se proyectó la cumbre.

Un ejemplo de violación

Formosa es una de las primeras provincias en crear una ley (la 2426) que reconoce a los pueblos originarios sin embargo, para el líder QOM, es “la que más ha violado los derechos de los pueblos indígenas. Qué contradicción”, expresó Diaz.

La cumbre se realiza en Formosa para rodear de solidaridad a la lucha del pueblo QOM que, en estos años, ha sido víctima sistemática de la represión del gobierno provincial, que con la complacencia del gobierno nacional, ha utilizado a las fuerzas represivas para silenciar la lucha de los tobas que reclaman por territorio y por el respeto hacia sus derechos ancestrales y los que prevé la Constitución Argentina luego de la reforma del año 1994. Los golpes, aprietes, amenazas y muerte ha sido el marco de violación de derechos cometidos contra los originarios formoseños. En esa tesitura la policía no dudó en golpear salvajemente a niños, casi diez muertos es el saldo de la represión.

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