martes, 4 de junio de 2013

Un viaje hacia las utopías revolucionarias (LXXXVII): "La historia sería muy fácil..."

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

"... si se construyera sólo con triunfos". Esta frase de Carlos Marx la hacíamos nuestra cuando, en aquel año 1968, polemizábamos con otras corrientes del peronismo revolucionario y de la izquierda reformista que cuestionaban al Che y a su intento de convertir a la cordillera de los Andes en una gran "Sierra Maestra" o denostaban a los compañeros que, liderados por Envar El Kadri y Néstor Verdinelli, protagonizaron el intento de Taco Ralo.

En aquel año de la muerte del querido John y de la consolidación de una alternativa en el movimiento obrero con la CGT de los Argentinos, la dirección del Partido Comunista Argentino, con la firma de Rodolfo Ghioldi, dio a conocer un documento en el que acusaba a los compañeros cubanos y bolivianos que acompañaron al Che en Bolivia de, "aventureros" y "provocadores".

En esa polémica hacíamos nuestras las consideraciones que había realizado Cooke al señalar "Es en el contexto de ese humanismo sin retórica ni concesiones que debe ubicarse la empresa boliviana y el papel que cumplió el Che".

"La discusión de la guerrilla como vía para la emancipación latinoamericana -seguía diciendo-. seguirá por mucho tiempo… tenemos que diferenciar entre los discrepantes puntos de vista que resulten de una honesta apreciación revolucionaria, de la de los "reformistas" que ser valen del drama boliviano… para descalificar, sin base alguna, las tesis militares del Che".

Este mismo argumento era válido para analizar la experiencia frustrada de la columna de Envar, ya que la detención de estos compañeros sin haber iniciado las operaciones no invalidaba, a nuestro juicio, de ninguna manera, la vía armada como única forma de cuestionar el poder de las clases dominantes y del imperialismo.

Estos debates prosiguieron con vistas al Congreso del peronismo revolucionario convocado para los primeros días de enero de 1969 en Córdoba.

Antes de ello y en los primeros días de diciembre recibimos la visita en Paraná de dos compañeros que serían claves, en los próximos años, en nuestra militancia: Armando Jaime y Juan Carlos Salomón.

El primero me impresionó profundamente. Tenía todo el aspecto y la forma de hablar pausadamente, pero con mucha profundidad, de los teóricos vietnamitas que leíamos en aquellos años. Era un verdadero maestro.

Había regresado, días antes, de un largo viaje por la Republica Popular China en plena Revolución Cultural y de Madrid, donde se había entrevistado con el General, que respaldó, mediante una carta de la que era portador, el intento de los compañeros en Taco Ralo; al mismo tiempo que destacaba la conducta de la CGTA en la solidaridad con el paro de los petroleros que se estaba llevando a cabo, desde octubre de ese año, en Ensenada.

Armando nos propuso formar parte del Frente Revolucionario Peronista que tenía como fundadores, entre otros, al jujeño Juan Carlos Arroyo, al chaqueño Jaime Dri y al tucumano Julio Rodríguez Anido.

Aceptamos la invitación y planificamos algunas actividades a realizar en la ciudad durante la corta visita de estos compañeros, al mismo tiempo que planificamos un viaje a Concordia para poder traer, clandestinamente, centenares de ejemplares del "libro rojo de Mao"; que habían dejado en un depósito, en la ciudad uruguaya de Salto.

De esta forma comenzó una relación política y humana que se fue fortaleciendo en aquellos años "de amor y de guerras".

Acordamos, asimismo, nuestra participación en el Congreso a realizarse en Córdoba en los primeros días del año próximo, que se colocaría bajo la advocación de los "guerrilleros de Taco Ralo".

En ese movido mes de diciembre realizamos actos de solidaridad con los trabajadores petroleros en lucha en la destilería de Ensenada frente al intento de la Dictadura de aumentar la jornada de trabajo realizando actos relámpagos, con lanzamiento de volantes, en algunos lugares claves de nuestra ciudad.

Por otro lado y pese a nuestras diferencias ideológicas profundas con la izquierda reformista, frente a la aplicación de la ley 17401 -anticomunista- nos pusimos al frente, con otros compañeros abogados, de la defensa de los "calificados " de comunistas, con los que se los condenaba, en la práctica, a una muerte civil; privándolos de su trabajo y en muchos casos de la libertad.

Como en esos años la Cámara Federal, a la que llegaban todos los casos de las provincias de Misiones, Corrientes y Entre Ríos, estaba en Paraná, la actividad era intensa.

Los colegas López Forastier y Luis Cabral, el primero misionero y el segundo residente en Corrientes, eran los que se encargaban de las primeras acciones defensivas en lo jurídico.

En la misma dirección comenzamos a preparar un " Tribunal contra el Macartismo" que presidiría nuestro amigo y colega Eduardo "el colorado" Solari, y contaría como copresidentes al ex gobernador radical de Santa Fé y profesor universitario, Aldo Tessio y al Secretario General de Luz y Fuerza de Córdoba Agustín Tosco.

¿Como se desarrollo este? ¿Qué pasó en el Congreso de Córdoba? ¿Como se empezó a generar el clima insurreccional que tuvo su pico en el Córdobazo en mayo de ese año 1969? Serán algunos de los temas que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado, ex Director del Diario "El Mundo" y de las revistas "Nuevo Hombre" y "Diciembre 20".

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