jueves, 25 de julio de 2013

“Otra vez la burra al trigo”

Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

Aclaro, que la frase no es mía. Le escuché al abuelo Elías, que era un hombre de campo. Aquel abuelo había sido demandado por el Comisario del pueblo, por una burra que se había metido al cercado ajeno, a comerse el trigo. El abuelo pago la multa que le impusieron; pero la burra volvió a la sementera del trigo. La pobre burra volvía porque le gustaba el trigo y no le cebada, que por esos tiempos había lo que quiera. Y el abuelo volvía, una y otra vez, a pagar la multa, porque la burra no entendía de las multas que el comisario muy presto le imponía. Así hasta que el abuelo Elías tapó el portillo que le permitía a la burra pasarse al otro lado. Ahí terminó todo.

Digo esto porque los enemigos de la Ley de Comunicación (que son de todas partes de esta América Latina, y de este Ecuador) pelean, a cada rato, en contra del Presidente Rafael Correa, por haberla puesto en vigencia, según la resolución de la Asamblea Nacional, que cumple con este mandato constitucional y plebiscitario, cuatro años después. Le quieren acusar al Presidente de “sádico” para con la prensa, especialmente escrita; que está que no puede más, en el mundo entero, porque no puede competir con la televisión y la radio, que dicen cualquier mentira contra los ciudadanos, que antaño no podían defenderse. Ahora, le pueden seguir un juicio penal si incurren en “linchamiento mediático” en que los “independientes” son diestros.

Y que incurrían, decimos nosotros. La sanción contra el diario El Universo, que se edita en la ciudad de Guayaquil, y contra el “sesudo” editorialista Emilio Palacio (que anda, porque quiere, en Miami, EE.UU.) no fueron por esta Ley, sino por la anterior, que fue dictada por una Dictadura. No recuerdo (y gozo de muy buena reputación. sobre mi memoria) que los “medios mediáticos” hayan hecho el escándalo que hacen por la nueva Ley, no por la anterior. Desde que tengo uso de la razón (que ya es bastante tiempo) no recuerdo que los medios hayan hecho el escándalo del siglo por la antigua ley, que fue hechura de una Dictadura. Digo (sin prueba alguna) que la anterior ley fue dictada, con el aplauso o el silencio, de los medios, que ahora no saben qué hacer, porque en este Ecuador se ha dictado una nueva Ley. Y no es porque si, por algo los 53 diarios colombianos pusieron el grito en el cielo, porque en este Ecuador se dictaba la nueva Ley y se la ponía en vigencia.

Así el señor Juan Manuel Santos (que no tiene nada de lo que su apellido proclama) no sabe qué hacer con los campesinos del Catatumbo y con los pequeños mineros de todo el país. Y que recibió, con todos los honores, al jefe de la derecha, el señor Henrique Capriles, como si fuera el jefe de Venezuela. El señor Capriles pensó desfacer el entuerto, pero se adelantó el señor Santos por la entrevista programada por los Presidentes de Colombia y de Venezuela en Puerto Ayacucho (Venezuela). Por Venezuela fue el señor Nicolás Maduro, que es el legítimo ganador de las elecciones programadas para abril/2013; y que el señor Capriles trató de que sean suyas, con el propósito (no confesado) de rehacer o desfacer todo lo que hizo el coronel Chávez Frías, cuando vivía y era Presidente de Venezuela.

Conste que no digo nada del señor Santos, cuando era Ministro de la Defensa del señor Álvaro Uribe Vélez; y agredió a nuestro país, por el lado de Angostura (cerca de Sucumbíos, en el oriente ecuatoriano) y no pregunto tampoco por los “falsos positivos” ya que no tendré una respuesta como me merezco. Solo sé que no es la Ley que ellos buscaban. De acuerdo a la Declaración de Chapultepec (México) la mejor ley en comunicación “es la que no existe” Y estos ecuatorianos no solo que sustituyen una Ley antigua sino que ponen en vigencia una nueva Ley de Comunicación. Allá ellos, con o sin ley nosotros los ecuatorianos defendemos la buena imagen de los ecuatorianos y las ecuatorianas, que hasta entonces los medios decían cualquier cosa; y no es que no podían ser enjuiciados sino que se reían de los juicios que les amenazaban. Porque había que tener paciencia y dinero (mucho dinero) para sostener, de acuerdo a la vieja Ley, un juicio contra unos de los capos del periodismo impreso (escrito)

Y no hay que perder de vista que una comisión que redactó el último informe, de cómo se repartieron, entre los congresistas de antaño y entre los periodistas clasificados como independientes, las señales de radio y fe televisión. Uno solo de estos “gallos” llegó a tener hasta 20 frecuencias; y hacía el gran negocio con los recursos del Estado. Por eso el enojo es grande. La nueva Ley de Comunicación dispone que un 34 por ciento sea para los pueblos olvidados de la patria, a fin de que por lo menos tengan voz, cuando no presencia. Pero esto no lo quieren reconocer los poseedores de tantas frecuencias de radio y televisión.

Y conste que en nuestros códigos pénales siempre existió la figura del rabioso contra el pobre ciudadano. En nuestros códigos no es una novedad la figura del charlatán que injuria a un pobre ciudadano o ciudadana. A esto le han puesto el nombre sonoro de “linchamiento mediático” Y claro que existía no solamente a las personas sino a las instituciones y a la leyes. La misma Ley de Comunicación sufre del linchamiento mediático, ya que muchos dueños de periódicos (especialmente del exterior) sin haberla leído peor digerido, se han opuesto a ella, porque si o porque les mandan, no se sabe quién o quiénes Pero se sospecha.

Les decía que nuestros códigos penales (a pesar de ser copiados), hace fechas, que se preocuparon por la responsabilidad en el periodismo. Hace fechas que consta que nadie puede acusar a nadie sin pruebas o por lo menos indicios. Y lo que ha pasado es que en nuestra América Latina, se ha impuesto aquello de que sin pruebas digo de otro tipo (pa) lo que me parezca o lo que le desprestigia. Y no está muy lejos el día en que, en este Ecuador, ser homosexsual o lesbiana (maricón o maricona, para decirlo en términos nuestros) era un delito por el que la policía debía actuar. Hoy en día, hasta hay desfiles y la opinión de los homosexsuales y las lesbianas cuenta para algo. Deben los países de esta América Latina (los que persisten) que es muy elocuente seguir los consejos que nos vienen de estos sectores que seguir contando los periodistas que matan todos los días. Nos referimos a Honduras y a México. Antes era Colombia y no se quedaba atrás el Perú. De Chile mejor no hablemos y de Argentina peor.

En fin creo que la burra sigue pasándose al cercado ajeno. La pregunta es ‘quién o quienes” se atreven a tapar el portillo para que la burra no siga pasándose. Allá ellos. Lo cierto es que este Ecuador (más bien dicho, este Correa) no anda por las ramas y ahora que tiene mayaoría hay una nueva Ley de Comunicación, que tarde o temprano tendrá que imponerse por lo menos en Venezuela, en Bolivia, en Argentina y en Nicaragüa. No vaya a ser que sigan misma ruta, ya que este Ecuador ”goza” de la Presidencia de la SIP. Y conste que en este Ecuador, desde hace fuuu hemos tenido la Ley que les sanciona a los que dicen y no quieren reconocer lo que dicen.

Una final: en materia de periódicos (revistas, televisoras y radios) desde que están al frente, como que no les disgusta clausurar diarios, canales de televisión y radios. ¿Por qué no? Solo que no es lo que dicen, como 27 personas (según la prensa sipiana) que asistieron a la reunión programada por los que se sienten perseguidos por este gobierno. Para no mas de un pretexto. El señor Emilio Palacio está en Miami desde hace rato y nadie ha dicho nada. Lo mismo que los hermanos Isaias, que están que gozan de los mal habido.

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