miércoles, 24 de julio de 2013

Políticos conservadores incitan al odio racial contra los gitanos en Francia

PL

Declaraciones de políticos conservadores y de ultraderecha franceses contra los gitanos reavivan hoy el debate nacional sobre la situación de esa etnia, sometida durante siglos a la discriminación, el hostigamiento policial y los constantes desalojos.

La polémica surgió el pasado 7 de julio, cuando el alcalde de Niza, Christian Estrosi, calificó como "delincuentes" a esas personas que se instalan con sus caravanas sin autorización en terrenos públicos.

Estrosi, de la conservadora Unión por un Movimiento Popular, exhortó al resto de los jefes ediles de Francia a "domar" a los roms, como se les conoce en Francia a los miembros de esa etnia.

Días después el fundador del ultraderechista Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, dijo que su presencia era "urticante" y "odorífera".

Estas declaraciones llevaron al Foro Europeo de los Gitanos, a la organización SOS Racismo y a la Unión Francesa de Asociaciones de Zíngaros a presentar demandas ante los tribunales contra ambos políticos por incitación al odio racial.

Pero si esas palabras provocaron estupor, mayor indignación ocasionaron las del alcalde de la comuna de Cholet y diputado de la Unión de Demócratas e Independientes (UDI), Gilles Bourdouleix.

El fin de semana último, en una disputa con los ocupantes de un campamento gitano, Bourdouleix afirmó que "tal vez Hitler no mató a suficientes roms".

Durante el régimen nazi esta población fue una de las más perseguidas y se estima que al final de la II Guerra Mundial el número de miembros de esa comunidad quedó reducido a menos de la mitad.

Políticos de diversas tendencias, incluidos los de la UDI, condenaron al jefe edil y coincidieron en que sus palabras son indignas de un funcionario electo de la República.

Incluso el gobierno francés presentó una denuncia contra el alcalde por apología del nazismo.

La polémica volvió a llevar a primer plano el tema de los gitanos en Europa y en Francia, donde su situación no ha variado a pesar de la llegada al poder del presidente François Hollande, del Partido Socialista.

Los también conocidos como zíngaros son la minoría más grande en este continente, con unos 10 millones de integrantes, pero a pesar de ser ciudadanos europeos, sufren discriminación en todos los aspectos de la vida y además están sometidos a constantes desalojos.

En 2012 más de 12.800 gitanos, en su mayoría rumanos y búlgaros, fueron expulsados de Francia, una progresión de dos mil casos con respecto a 2010.

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