jueves, 8 de agosto de 2013

Comentario a tiempo: Cínico

Teodoro Rentería Arróyave (especial para ARGENPRESS.info)

Hace unos días, con referencia al ultraderechista que mal gobierna a España, Mariano Rajoy, titulamos nuestra entrega como “Desvergüenza”; como en todas partes del mundo, también en México, se dan estos fenómenos de corrupción, aunque ahora, uno en particular está adosado con el más puro cinismo.

Ustedes amables lectores y radioescuchas recuerdan al ex desgobernador de Chiapas y recientemente excarcelado, Pablo Salazar Mendiguchía, por la serie de actos de corrupción y de toda clase de mendacidades, incluyendo los homicidios y demás atentados a periodistas y medios de comunicación por los que no fue, ni será procesado.

Al igual que su relevo, ya también exgobernador, Juan Sabines, llegaron al poder por esa mescolanza de partidos de la derecha y de la izquierda y que nosotros hemos llamado las alianzas de las ofensas.

Apenas tomó el poder el mencionado Sabines, investigó y más que por razones legales, pues lo que privó fueron las venganzas políticas, metió a la cárcel a su antecesor Salazar Mendiguchía, al que fuera su procurador, mal llamado “el fiscal de hierro”, Javier Coello Trejo, quién aún continúa en prisión y a otros altos funcionarios de ese régimen que padeció el pueblo chapaneco.

Pues es el caso, que antes de que terminara el mandato de Juan Sabines, sin mayores explicaciones, recuperó su libertad Pablo Salazar Mendiguchía,

Ahora se comprueba lo dicho, los arreglos políticos que sirven para todo, para venganzas y perdones siniestros, se comprobaron.

El susodicho Salazar Mendiguchía revelo, cínico, que obtuvo su libertad absolutoria luego de más de un año en prisión, porque “la negoció con su sucesor al cargo Juan Sabines”.

Y siguió en la desvergüenza, al afirmar textual: “me dijo que iba a retirar los cargos con la condición de que yo no lo metiera a la cárcel, de que no lo demandara… eso fue lo que me dijo y eso se lo concedí”.

La pregunta prevalecerá siempre, ¿Dónde quedo la justicia, ante los desmanes de este cínico, entre ellos la serie de crímenes del que fue señalado?

Todavía recordamos, que cuando viajábamos a esas tierras chiapanecas para exigir justicia y defender a nuestros colegas agraviados, los mismos compañeros nos pedían que antes de entrar a ese territorio nos amparáramos.

La precaución tenía sentido, Mendiguchía con su Congreso títere logró penalizar hasta por 10 años de cárcel y mil salarios mínimos de multa, los delitos de difamación y calumnia.

La lucha del Gremio Organizado logró que esas penalidades desaparecieran del estado, lo que no desaparece ni desaparecerá, porque quedará en la historia, es la desvergüenza y el cinismo de Pablo Salazar Mendiguchía y de Juan Sabines, este último hasta que no aclare su responsabilidad en la excarcelación extrajudicial de su antecesor.

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