jueves, 29 de agosto de 2013

Identificaron a tres desaparecidos que fueron arrojados en el Pozo de Vargas

PRIMERA FUENTE

El juez federal Fernando Poviña confirmó a las querellantes que se trata de los restos de Marta Azucena Castillo, Antonio Emilio Ybarra y Marcelino Roque Brizuela, desaparecidos durante los '70.

Marta Azucena Castillo tenía 29 años y era socióloga; Marcelino Roque Brizuela, 31 años y era obrero ferroviario cuando fueron vistos por última vez y; de Emilio Antonio Ybarra se sabe que desapareció el 13 de marzo de 1976 de la ciudad de La Banda (Santiago del Estero).

El juez federal N°2, Fernando Poviña, confirmó a las querellantes Josefina Molina y Virginia Sosa que los restos de aquellos jóvenes eran parte de los desaparecidos que fueron arrojados en el Pozo de Vargas durante la etapa sangrienta de la última dictadura militar.

“El Juzgado Federal Nº 2 a cargo del Juez Fernando Poviña nos notificó que el Equipo Argentino de Antropología Forense, dentro del marco de los autos caratulados “Romero Enrique Fernando s/denuncia” Expte. 140/02, hizo entrega de los resultados genéticos alcanzados por el laboratorio genético EAAF-LIDMO en relación a las muestras Oseas pertenecientes al conjunto de restos óseos exhumados por el equipo C.A.M.I.T. del Pozo de Vargas- Tucumán y que fueran trasladadas a tal fin oportunamente.- (En los tres casos se trabajó sobre el perfil obtenido de la muestra de un fragmento de fémur derecho)”, señalaron Molina y Sosa a través de un comunicado de prensa enviado a primerafuente.

“Marta tenía 29 años y era socióloga. Trabajaba en el Instituto Provincial de la Vivienda (IPVU), hasta que en el año 1975 fue cesanteada por el gobernador Carlos Arturo Juárez. Siguió trabajando como docente, prestando servicios en la Escuela del Aibal, Departamento Figueroa hasta diciembre de 1976. En ese momento el IPVU llama a concurso para cubrir el cargo que Marta Castillo había ocupado hasta ser cesanteada. Se presenta y gana el concurso, pero es rechazada por un informe de la Policía (DIP) en el que la señalaban como “correo” de un grupo extremista. El 7 de febrero de 1977 sus familiares denuncian su desaparición. Unos vecinos manifiestan que habían visto hombres sospechosos merodeando el domicilio de la familia Castillo, y que se fueron después de la desaparición de Marta Castillo. En abril del mismo año estuvo detenida en el CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga, de Tucumán, y fue trasladada a fines de 1977 al Penal de Mujeres de Santiago del Estero.Hasta la fecha, permanece desaparecida”, contaron las querellantes.

Sobre Brizuela, se informó que fue secuestrado en Tafí Viejo el 19 de octubre de 1976.

Hoy, sobre los tres desaparecidos, se sabe más: fueron arrojados al Pozo de Vargas para que la tierra sea cómplice y oculte el horror de la última dictadura.

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