miércoles, 25 de septiembre de 2013

Cuba envejece, "es asunto serio"

Francisco Forteza (ANSA)

Cuba envejece y es un problema considerado "serio", por lo que ya se estudian soluciones, entre ellas, la de permitir que los privados "participen" en el cuidado social de los ancianos, se informó hoy.

"Estimular" la "gestión no estatal para la prestación de servicios a las Casas de Abuelos y los Hogares de Ancianos" es una modalidad que se analizó en un Consejo de Ministros realizado el sábado pasado.

Los resultados del Consejo fueron divulgados hoy por la prensa oficial.

"Hay que profundizar en esto y hacer los experimentos que correspondan. El problema del envejecimiento poblacional es un asunto serio", expuso el presidente cubano, Raúl Castro, en esa reunión. Los resultados de un censo en 2012 publicados en la reunión reflejó que el país tiene 11.167.325 de habitantes, con un descenso de la cifra en 10.418 frente a 2002. Según las nuevas estadísticas, "se confirma la tendencia al envejecimiento de la población", pues se registra que 18,3% tiene 60 años o más; mientras sólo el 17,2% "se ubica entre cero y 14 años".

El fenómeno es atribuido por especialistas al descenso de las tasas de natalidad, en parte por tensiones económicas y también por el alargamiento de la esperanza de vida. El envejecimiento causará el incremento de gastos sociales para atender ancianos y tiene ya repercusiones negativas en la población laboral, entre otras, "exceso de jubilaciones".

Los estudios indican que personas jóvenes, especialmente mujeres, deben abandonar sus empleos para cuidar a ancianos de la familia que ya no pueden valerse solos.

Las oportunidades de ingreso de esas personas en hogares y asilos se redujo drásticamente en las últimas décadas, aunque no existen cifras al respecto. "La demanda actual de estas instituciones es superior a las capacidades existentes y están más limitadas para los ancianos con discapacidad", reconoció el Consejo de Ministros.

Actualmente esas "capacidades" están formadas por asilos administrados por el Estado y también algunos por la Iglesia Católica, pero prácticamente todos tienen "listas de espera" para aceptar a ancianos. En algunos casos, se exige que estos puedan valerse por sí mismos.

En los "hogares de ancianos", el estado de la aceptación de ingresos pasa por un proceso en el que deciden autoridades municipales, quizá para evitar actos de corrupción, como conseguir la entrada de la persona a cambio de dinero.

El vicepresidente del gobierno, Marino Murillo, anunció "medidas" que van desde un programa de "reparación y mantenimiento" de locales dedicados al cuidado de los ancianos, hasta "estimular" la "gestión no estatal".

Murillo está encargado de supervisar la marcha de los cambios que se aplican en el país desde 2008, Por el momento, solo personas que dejaron sus empleos estatales se dedican, a cambio de pagos, a cuidar de ancianos enfermos en sus casas, aunque sin permisos legales. Murillo no brindó detalles sobre las modalidades privadas que serán permitidas para el cuidado de los ancianos, pero, como en otros sectores en los que se aplican cambios, estas serían sometidas inicialmente a un proceso experimental.

En ese caso estarán las Casas de Abuelos para personas con discapacidad que se fundarán, como experimento, "en varias provincias".

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