martes, 24 de septiembre de 2013

Endurecen en Francia las posturas contra la comunidad gitana

PL

Los ataques y declaraciones xenófobas de políticos y funcionarios contra la comunidad gitana se multiplican hoy en Francia en el umbral de la campaña para las elecciones municipales de marzo del año próximo.

Este martes el ministro del Interior, Manuel Valls, aseguró que para resolver la problemática de esa etnia la única posibilidad es desmantelar sistemáticamente sus campamentos y conducirlos hacia las fronteras del país.

Según el funcionario hay muchas diferencias culturales entre los roms, como también se les conoce, y la sociedad francesa, y sólo una mínima parte de ellos estaría dispuesta a integrarse.

Las declaraciones del titular despertaron una airada reacción en diversas agrupaciones humanitarias, como Francia, tierra de asilo, y el capítulo galo de Médicos del Mundo, que las calificaron de irresponsables e inapropiadas.

El doctor Jean-François Corty aseguró que nunca ha visto un gitano con aspiraciones de vivir toda la vida en campamentos precarios y, por el contrario, la mayoría aspiran a obtener un trabajo estable, una vivienda adecuada y a escolarizar a sus hijos.

Lamentablemente esto es imposible cuando las familias son expulsadas de los terrenos por las autoridades 10 o 20 veces en tres meses, denunció Corty.

En los últimos días los ataques contra esta etnia se incrementaron en ocasión de la campaña por los comicios municipales.

La víspera, la candidata del Partido Socialista (PS), a dirigir la alcaldía de París, Anne Hidalgo, aseguró que, si bien rechaza estigmatizar a una población en su conjunto, "París no puede convertirse en un gran campamento" de roms.

Poco antes su principal rival, Nathalie Kosciusko-Morizet, de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), dijo durante un acto político que los gitanos hostigan demasiado a los parisinos.

Este martes el principal dirigente de la UMP, Jean-François Copé, apoyó las expresiones de Kosciusko-Morizet y agregó que Rumanía y Bulgaria, de donde son originarios la mayoría de roms, no deberían entrar al espacio Schengen ni disfrutar de la libre circulación en la Unión Europea.

Mientras, en la ciudad de Lille, capital del departamento de Norte, defensores de los derechos humanos criticaron la actitud de la alcaldesa Martine Aubry, quien hasta hace dos años cuestionó la política seguida por el gobierno del expresidente Nicolás Sarkozy en esta materia.

Este mes, sin embargo, la candidata por el PS a la reelección en esa urbe guardó silencio tras el desmantelamiento de un campamento donde se albergaban unos mil miembros de la comunidad gitana, entre ellos cientos de niños.

Según diversas fuentes, la población romaní en Francia oscila entre 20 y 25 mil en todo el país y la mitad de ellos habitan en la capital y los departamentos de los alrededores.

A pesar de ser ciudadanos europeos, sufren persecución policial, carecen de acceso a servicios elementales de salud y educación y son muy pocos quienes cuentan con un trabajo estable.

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