viernes, 29 de noviembre de 2013

Repudiamos el fraude electoral perpetrado en Honduras

MOVIMIENTO POPULAR UNIFICADO

En un proceso electoral prolongado, plagado de clientelismo por parte del gobierno y de la candidatura oficial, lleno hasta la náusea de propaganda pro-gubernamental y contaminado con la intervención descarada de la Embajada de Estados Unidos, las elecciones generales realizadas en Honduras han resultado un inmenso fraude. En su desesperación, el golpista Partido Nacional (PN) entregaba dádivas a los votantes incluso el mismo día de las elecciones, y como a pesar de ello en muchísimas actas salieron derrotados, simplemente no registraron las que les desfavorecían.

La estrategia del propagandista JJ Rendón (asesor del derechista E. Capriles, en Venezuela, y de J. C. Navarro, candidato del PRD de Panamá) de adelantar resultados manipulados a favor del candidato oficial, buscó desalentar la estrecha vigilancia de los opositores de la coalición de izquierda LIBRE (Libertad y Refundación) cuya candidata, Xiomara Castro, valientemente desconoce los resultados y se proclama vencedora.

Por si todo ello fuera poco, el presidente del Tribunal Supremo Electoral, David Matamoros, en un acto de completa parcialidad, al mismo tiempo que solo publicaba los resultados favorables al PN, mandaba a auditar las mesas que favorecían claramente a LIBRE, con lo cual le cercena cientos de miles de votos. Ello no es extraño, pues Matamoros fue diputado del PN.

Mucho amenaza con perderse para el imperialismo y la oligarquía hondureña con una victoria de la izquierda: se radicalizaría el proceso progresista iniciado en el gobierno de Mel Zelaya; se detendría la depredación de los recursos naturales para favorecer a los consorcios extranjeros y perjudica a los pueblos originarios; los crímenes contra los derechos humanos tendrían que detenerse y castigarse, al igual que la persecución y el atropello a los movimientos sociales.

El fraude es la única alternativa que ha quedado para detener un proceso constituyente en búsqueda de lo que ha dado en llamarse “refundación”. La situación es tan grave que amenaza con algo más que la simple inestabilidad, en vista del desconocimiento de la voluntad del pueblo expresada en las urnas.

El Movimiento Popular Unificado de Panamá estima que hay suficientes pruebas documentales, testimoniales, gráficas y de diversa índole para asegurar que en Honduras se ha perpetrado un fraude electoral escandaloso, execrable y obsceno. Tememos por la suerte de nuestros compañeros hondureños perseguidos por su militancia política y social, acusados injustamente, amenazados, agredidos física y verbalmente e incluso asesinados.

Repudiamos el apresuramiento del “presidente” panameño, Ricardo Martinelli, en reconocer la supuesta victoria del PN y su candidato. Desde Panamá, el MPU lanza al mundo un grito de solidaridad, un llamado a defender la voluntad del pueblo hondureño, en cuyo espejo nos vemos. No cejemos hasta lograr que la victoria legítima de las fuerzas progresistas sea reconocida.

Dado en Panamá, a los 28 días del mes de noviembre de 2013.

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